Reacciones
Aunque Agravaine era su consejero, Arthur llamó primero a Gaius.
—Tiene magia —Le dijo tan pronto se sentó. Gaius enarcó una ceja, pero no hizo nada más. No mostró terror, ni siquiera confusión. Su mente trabajó, rápido y presto para una conclusión—. Lo sabías.
—Sí, mi señor.
Después llamó a Leon, que lució nervioso pero solemne.
—Tiene magia —Volvió a decir. Por el rostro del caballero pasó la sorpresa, luego la comprensión—. ¡¿Lo sabías?! —Exclamó.
—Morí un par de veces, o creo haberlo hecho. Curiosamente, él siempre estaba allí al despertar. No lo sabía, pero lo imaginé.
Las demás joyas obviamente lo sabían. Arthur podía poner su mano al fuego por ello, pero Gwen solo dijo:
—¿Sabe cómo fue la primera vez que vi la magia de Merlín? Daegal estaba llorando desconsolado y, para animarlo, hizo una mariposa. De todas las cosas que la magia puede hacer, él hizo una mariposa, mi señor.
Cuando finalmente Agravaine se sentó frente a él y Arthur dijo lo mismo, este dijo:
—¡Es una traición!
Sugirió que se le ejecutara o, en el mejor de los casos, se le desterrara. Pero Arthur solo podía pensar en las reacciones que habían tenido los otros.
Tal vez, había muchas cosas que no sabía…
