Aceptación
Era sencillo.
No importaba cuantas vueltas le diera, la mitad de su corazón le pertenecía a Merlín. Sin Merlín, él perdería esa mitad y quedaría un profundo hueco en toda su vida.
¿Hacía alguna diferencia que Merlín tuviera magia?
Había dicho que lo amaba, que estaría a su lado en la guerra y la destrucción; pero también sabía que se marcharía si él no decía algo.
Él no podía marcharse.
Cualquier opción con ese desenlace era inaceptable, Arthur no podía amar a su reino con solo medio corazón, ni podría vivir sabiendo que Merlín estaba por allí, siendo cazado. Tenía más miedo de no volver a verlo que de lo que pudiera hacer con esos poderes.
Y, por todos los dioses, él lo amaba sin importar qué.
