Diálogo

—Antes de que digas algo, debes saber que, tal como fui hecho para ser tu joya, ésta es la forma en la que nací. Llámalo destino o azar, pero la vida me ha traído hasta este momento.

—Merlín...

—Arthur, he roto cada piedra y luchado cada batalla para mantenerte a salvo, jamás por fama ni oro.

—Merlín.

—Y si he de ser juzgado por ser quien soy, al menos déjame actuar una vez más. Puedo ayudarte a salvar Camelot, solo por un día.

—Merlín, escúchame.

—¡¿Es que no te das cuenta de que al fin he tomado todo mi coraje para decirte esto?! ¡Solo escúchame y déjame salvar tu trasero!

—¡Merlín! ¡Por amor a Camelot, cierra la boca! ¡No estoy molesto!

—¿Ah, no?

—Bueno, sí, un poco. Me has mentido durante un tiempo a pesar de que juraste completa sinceridad. Pero eres mi joya, Merlín y jamás te haría daño.

—¿Eso quiere decir que puedo ir a la guerra?

—…

—…

—¿Habrá alguna forma de impedirlo?

—¿Realmente preguntas?