"we still got a lot to figure out."


No estoy cansada aún, lo que encuentro sorprendente después de la tarde que tuve. Esa discusión con mi abuela me dejó un sabor amargo en la boca. No encuentro en mí decir que me arrepiento de mis acciones, porque no lo estoy pero eso no quiere decir que no deseo que las consecuencias hubiesen ocurrido de manera diferente.

Brittany tenía una cara de espanto al ver en el estado en el que me encontraba cuando me vió del otro lado de la puerta de su casa. En el momento en el que me sentó en el sofá no tarde nada en lanzarme en sus brazos para contarle todo lo que pasó, y con paciencia me escuchó por minutos, interrumpiendome de vez en cuando solo para asegurarme que estaré bien y que tal vez mi abuela cambie de opinión sobre el asunto. No tuve el corazón para decirle lo lejos que estaba eso de suceder. Cuando por fin logré calmarme y el silenció nos envolvió, tomó mi rostro entre sus manos antes de darme un beso lento en los labios, para después proceder a poner una película pero no sin antes decirme quiero que le pongas atención, al final te preguntaré de qué trató. Sabía que esta era su manera de distraerme, y con gusto la acepté; perfectamente me pudo haber pedido que salte de un acantilado con un vacío desconocido y sin pensarlo hubiera accedido.

Teniéndola a mi lado, con mi cabeza reposando en su pecho y con su mano creando patrones invisibles en mi brazo se me hizo casi imposible ponerle atención a dicha película; la memoria de sus labios en los míos hace una hora aún presente en mi mente. Nuestra relación hace tiempo que se encuentra en un limbo, ya que ninguna de las dos sabe qué nombre ponerle.

Todo inició hace dos meses cuando por fin me armé de valor y la besé, su reacción al principio me hizo creer que había cometido un error; sin embargo antes de que pudiera formar una excusa sus labios ya se encontraban con los míos. Después de eso besos robados se convirtieron parte de nuestra rutina. No podía creerlo cuando nos volvimos aún más inseparables, pero aún no sabemos que nombre ponerle a lo nuestro ¿somos novias? ¿estamos saliendo? ¿amigas que se besan solo porque sí? Ya van varias veces en las que ella me hace saber sus dudas sobre esto, y todas las veces le he respondido con un no lo sé aún, Britt. Sería fácil ponerle un nombre oficial a esto para sacarnos de este limbo, pero el miedo sobre lo que eso significaría más las posibles consecuencias que traería me consume por completo. Un vistazo a esas consecuencias sería la reacción que tuvo mi de mi abuela ante mi besando a una chica.

Aún tenemos mucho que descifrar, comenzando por saber de qué trataba el final de la película. Mierda.

Abro los ojos el televisor y puedo ver que aún quedan unos minutos para que termine, ni siquiera me di cuenta cuándo los cerré. Estar en su presencia me calma por completo. Tal vez si pongo atención a los últimos minutos pueda descifrar el final, después de todo, es una película animada del hombre araña por lo que el final es predecible. ¿Cierto?

La película llegó a su fin, contenta conmigo misma por haber averiguado la trama de esta con los últimos quince minutos. El sonido de un gran bostezo y un cuerpo estirándose a mi lado me saca de mis pensamientos. Creo que ya es tarde, demasiado tarde. No tengo miedo por la hora que es, después de todo planeaba quedarme aquí ya que dudo mucho que a mi abuela se le haya pasado el enojo, pero sé que Brittany se levantó temprano hoy para ir a su práctica de motocross y necesita todo el descanso posible. Conociéndola, sé que nunca dirá nada sobre estar cansada incluso si es evidente; nunca me echaría. Aún así,

"¿Quieres ir a caminar?" La manera en la que me está mirando ahora es demasiado. No puedo evitar sonreír un poco al verla con su cabello alborotado, tratando de eliminar el sueño de sus ojos con sus manos.

"Creo que es mejor si nos vamos a dormir." En el momento que dije esas palabras un puchero comenzó a formarse en su rostro. Sabía que sería capaz de resistirme a eso, por lo que volteando los ojos accedí, "Bien, vamos. Pero en el momento en el que te sientas cansada nos regresamos, ¿entendido?"

"¡Sí! Eres la mejor." Se levantó del sofá para tomar nuestras sudaderas, levantándome con ella al tomar mi mano; no sin antes darme un beso en la mejilla.


En cuanto salimos de su casa, Brittany me bombardeó con preguntas sobre la película. Me pareció divertida la manera en la que quería asegurarse de que le puse atención, y la razón de esto hizo que mis sentimientos por ella crecieran aun más. Cuando por fin se le acabaron las preguntas y estuvo satisfecha con mis respuestas seguimos caminando en silencio. De vez en cuando volteaba a verla para encontrarla ya mirándome con una intensidad y una sonrisa en su rostro que parecía no borrarse con nada.

"¿Qué?" Avergonzada aparté la mirada, sintiendo como el calor subía por mis mejillas.

"¿Alguna vez haz pensado sobre lo que nos espera en el futuro?" Su pregunta me tomó por sorpresa, no sabiendo si se refiere a un futuro donde estemos las dos juntas. A mí cara de confusión, decidió elaborar. "Ya sabes, nos graduamos la siguiente semana y estaba pensando lo que haremos juntas después. Estoy segura que no quieres vivir en Lima por el resto de tu vida y yo tampoco."

Juntas.

Un escalofrío de emoción y nerviosismo me cubrió por completo. Un futuro con Brittany es algo que he estado pensando desde que nos volvimos amigas y desde ese día decidí que nunca me apartaría de su lado, ahora ese concepto de futuro a dado un pequeño giro gracias a los sentimientos encontrados. Y no me puedo quejar.

"No lo sé aún, Britt. Lo unico que sé es que cualquier cosa estaría bien mientras estés conmigo." Las palabras estaban fuera de mi boca antes de que pudiera detenerlas. La manera en la que me miró me hizo entender que dije lo correcto.

"Realmente quiero besarte ahora."

"Entonces hazlo."

Brittany paró en seco para posicionarse enfrente mío, tomando mis manos con las suyas. Después de asegurarse que no hubiera nadie cerca observandonos, Brittany agachó la cabeza gracias a nuestra diferencia de altura, juntando nuestras narices antes de cortar la distancia entre nuestros labios. Mis brazos en automático encontraron su camino alrededor de su cuello, mientras que sus manos encontraron lugar en mi cintura.

La imagen ante mi al separarnos es algo que nunca podré olvidar. Sus ojos brillaban con un azul más intenso, y el rosa de sus mejillas complementaba la sonrisa ahora adornando su rostro. Recibí con gusto el pequeño beso que me dio antes de tomar mi mano para seguir caminando.

"Podemos ir a Nueva York o incluso Los Ángeles. Yo podría encontrar trabajo en algún estudio de baile y tú podrías hacer lo que quisieras porque siempre tendrás éxito en lo que decidas."

"Realmente eres una genio."

Seguimos caminando hablando sobre esto y aquello hasta que llegamos a un 7-eleven, que al parecer es el único lugar abierto a estas horas de la noche. El lugar por fuera se veía solo y al entrar fuimos envueltas en el frío característico de estos lugares. Sin soltar de mi mano Brittany me llevó entre los pasillos prácticamente arrastrándome, hasta que por fin llegamos al pasillo de los dulces.

Observé como cruzó los brazos mirando con gran concentración cada uno de los diferentes tipos de dulces presentados frente a nosotras en el estante, la luz fría del lugar por alguna razón haciendo que sus ojos se vean más cálidos. Después de varios minutos se decidió por dos bolsas de skittles, cinco paquetes de gomitas y ocho barras de chocolate. Con eso ya puedo saber que será una larga noche.

Nos dirigimos hacia la caja registradora y apenas íbamos a salir del pasillo cuando la pequeña radio que se encontraba en el mostrador comenzó a reproducir una canción, justamente una de las canciones favoritas de Brittany, por lo que no me sorprendí para nada que después de reconocerla comenzó a bailar sin importarle que nos encontramos a mitad de un pasillo en un 7-eleven a la una de la mañana.

No pude evitar notar como el chico en el mostrador la miraba boquiabierto, claramente impresionado por su gracia. Me estoy dando una idea de lo que está pensando por la forma en la que no puede despegar sus ojos de ella; de igual manera no lo culpo porque estoy segura que luzco igual.

Y esto es algo que siempre he admirado de Brittany, sea a dónde sea que vaya siempre deja una impresión en todos junto a una sonrisa en sus rostros. Es parte de lo que la hace ella y no la culpo por eso.


"Hey, sabes que puedes quedarte en mi casa esta noche ¿no? A mi mamá no le molestaría, además de que mi hermanita estará encantada de verte. Incluso Lord Tubbington."

Estamos sentadas en las escaleras del pórtico de su casa, comiendo los dulces que compramos. Luego de que el chico en el mostrador hiciera un intento patético para invitar a Brittany a salir y de que esta lo rechazara nos dirigimos de inmediato a su casa.

"Gracias, Britt. No sé- no sé qué es lo que haría sin ti." Le dije sinceramente, porque era verdad. Si no fuera por ella ahora mismo estaría llorando en el estacionamiento de algún supermercado.

Coloqué los envoltorios de dulces que estaban en mi regazo hacia un lado, acercándome más a ella hasta que coloqué mi cabeza en su hombro, Brittany en automático me rodeó con uno de sus brazos mientras que el otro lo dejó como soporte, plantando un beso en mi frente. Nos quedamos así por unos minutos, disfrutando la tranquilidad que la noche nos brindaba. Son momentos como este los que me hacen apreciar lo afortunada que soy de tener a alguien como Brittany en mi vida, no podría pedir por alguien mejor porque ya la encontré.

Estoy asustada por lo que me espera mañana. Mi abuela es una persona obstinada, dudo mucho que se haya calmado tan siquiera un poco desde nuestra discusión, y dudo más que algún día llegue a aceptar quién soy verdaderamente. No me sorprendería que mañana al llegar a mi casa mis maletas me estén esperando afuera, con ella aun lado de estas lista para decirme que me enviará a algún convento de monjas para que puedan "arreglarme". Si bien es una posibilidad, no voy a dejar que me aparte de Brittany.

"¿San?"

"¿Sí Britt?"

"Estoy cansada."

Le di un beso de la mejilla antes de pararme y extendí mi mano para que la tomara. Nos metimos a su casa dejando la noche detrás de nosotras.


"it's what you do, but it's not you I blame"