i said, "so what? everybody's scared of that"
Si mi abuela notó la condición miserable en la que llegué ese mismo a la casa no dijo nada. En su lugar me mandó a tomar una ducha antes de cenar. Aunque al principio fue tentador saltarme la ducha y cena e irme directo a dormir agradecí rotundamente el sentimiento de renovación que esta me brindó aunque sea por unos minutos. Mi abuela como siempre siendo la que no se preocupa del todo por mí o al menos no de la manera que desearía se pasó toda la cena hablando de esto y de aquello, realmente no llegué a ponerle demasiada atención ya que bloqueé su voz por completo de mi mente. Hasta que,
"Hablé con uno de tus tíos en Texas y me hizo entrar en razón ante dejarte a tu suerte, por lo que después de la graduación te mudarás con el. Si crees que porque no aplicaste a ninguna universidad te la podrás pasar todo el año sin hacer nada estás equivocada Santana. Y Dios no quiera que tu tío se entere de la verdadera razón por la que te estoy echando."
No dije nada, solo asentí y seguí comiendo en silencio. No sé si debí preocuparme que no me preocupó para nada lo que dijo. ¿Esta soy yo rindiéndome? No, no puedo.
O tal vez no me afectó en nada lo que dijo porque mi mente ya estaba ocupada con otra persona.
El recuerdo del sonido de la bofetada hizo que perdiera el apetito.
El futuro ahora es un misterio para nosotras, pero sea lo que sea que nos espere deberá ser mejor que esta miseria en la que nos estamos estancando.
No sé si soy del tipo de personas que piensan que uno mismo es responsable de crear su propio destino o que hagas lo que hagas no importa del todo porque tu destino ya está escrito y no hay manera de cambiarlo.
De igual manera no me voy a rendir sin dar una batalla.
Cerré mi casillero con una nueva seguridad en mí misma, la cual fue desvanecida al perder mi balance cuando choqué contra alguien al dar solo dos pasos. Parte de mi esperaba que la persona en la que choqué fuera Brittany, pero mi esperanza se fue al ver cabello castaño y un horrible suéter de un animal cuya forma aún no logro descifrar.
Había algo diferente en Rachel, su postura no sostenía la misma confianza que antes.
"Lo-lo siento, Santana." Dos semanas atrás me hubiera dado una disculpa propia sin tartamudear mientras hacia contacto visual. ¿Pero ahora? Ahora parece que esta ciudad al fin acabó con ella.
"Pierdete, Berry." Pero no nació en mi importarme por su cambio de comportamiento.
Di media vuelta para seguir mi camino hacia clase cuando la persona que menos anticipé ver se acercó hacia nosotras. Más específica, hacia Rachel.
"Rach, hay que irnos."
Tuve que ignorar la manera en la que Quinn apareció de la nada tomando la mano de Rachel de manera disimulada escondiendola entre lo largos de sus faldas. Tuvo que ignorar ese gesto de la misma forma en la que mi abuela ha estado ignorando el hecho de que soy lesbiana.
Tuve que ignorar el dolor que sentir al saber que sea lo que sea que esté pasando o pueda pasar entre ellas tal vez no termine bien o como ellas esperaban.
Lo que no pude ignorar fue lo mucho que estoy aborreciendo Lima.
Ignoré todo eso menos lo último dándome camino hacia mi última clase, esperando encontrar a Brittany en esta.
Estoy segura que mi sonrisa puede verse desde la oficina de Figgins cuando vi que Brittany ya se encontraba en nuestros asientos de siempre. Tal vez todo seguiría como antes. Pero como siempre mi alegría no duró mucho y mi sonrisa pronto se desvaneció al ver el estado en el que de encontraba Brittany. Sus ojos carecían de ese brillo de vida con los que siempre contaban, remplazado por un enrojecimiento y una hinchazón que sin duda viene de haber llorado toda la noche.
Al ver que aún estábamos solas en el salón me apresuré a su lado, tirando mi mochila en el piso antes de tomar el asiento junto a ella y envolverla en mis brazos. En cuanto sintió mi contacto Brittany no tardó nada en dejar salir un gran sollozo.
"Oh Britt, cariño lo siento tanto. Encontraremos una solución a todo. Dios, todo esto es mi culpa." La camisa de mi uniforme se estaba mojando en sus lágrimas pero no logró importarme. Su cabeza estaba en la unión entre mi cuello y hombro mientras que sus brazos me sostenían fuerte por la cintura.
"No-no digas eso San, no lo es." Después de unos segundos Brittany puso distancia entre nosotras, colocando sus manos en mis hombros antes de mirarme directo a los ojos."Santana, no creo-"
poder.
No necesitaba decirlo.
"¡Clase! Tomen asiento." Maldije en mil idiomas por la interrupción de la señorita Hagberg.
No había notado que el salón se había llenado, y que prácticamente la mirada de todos estaba en nosotras. Hace dos semanas me hubiera preocupado que todos ellos presenciaron tal acto de intimidad entre Brittany y yo, pero ahora solo necesito peotegerla. Sin embargo a ella si pareció importarle, ya que al notar que todos nos estaban mirando se separó de mi como si le quemara de la misma manera que su mamá soltó mi mano.
Cerré mis ojos tratando de retener las lágrimas por su gesto. En eso sentí algo en mi mano. Al abrirlos pude notar que era un pedazo de papel, miré hacia Brittany pero ya no estaba a mi lado sino que ahora en el asiento delante mío, mirándome. La pequeña sonrisa en su rostro, aunque triste, me dio esperanza.
"Ve al puente abandonado después de clases"
-B.
Iba a hacerle un gesto diciéndole que leí su nota, pero cuando volteé a verla su atención estaba fijada en frente del salón. Me pase toda la clase mirándola desde mi asiento, pensando en cómo saldríamos de esta. Las mujeres que nos criaron y hemos amado toda nuestra vida no dudaron en darnos las espalda por algo tan simple. Algo que no estaba en nuestro alcance para controlar.
"¿Britt?" Estaba justo ahí, con sus brazos recargados en la barandilla del puente. Dejé mi bicicleta a un lado de la suya, al irme acercando pude apreciar el dolor en su rostro. Un dolor el cual estoy segura que tardará años en sanar.
Sé que pudo escucharme pero no hizo gesto alguno para reconocer mi presencia solo se quedó mirando fijo hacia el frente. Lo peor comenzó a pasar por mi mente ¿qué tal si su mamá la convenció de no hablarme nunca más y esta es su despedida?
Así como ella no dijo nada yo tampoco dije nada cuando me coloqué a su lado imitando su postura. Nos quedamos en silencio por lo que parecían horas a lo que en realidad fueron solo unos minutos. Hasta que Brittany tomó un gran respiro, ninguna de las dos preparadas para lo que saldría de sus labios.
"Mi mamá dijo que estamos mal-malditas antes de golpearme de nuevo enfrente de mi papá y el no dijo nada," Sus labios estaban temblando, y aún así se negó a mirarme. Me dolía ver cómo intentaba ser la fuerte por las dos. "solo se quedó ahí mirándome como si fuera una desconocida. No hace falta ser un genio para saber que le contó todo." Al decir eso se rió para sí misma negando con la cabeza. En el tiempo que llevo conociendo a Brittany nunca la había escuchado sonar tan amarga.
"Lo siento mucho, Britt ¿Ven aquí?" En cuestión de segundos sus brazos se encontraban rodeando mi cintura, su cabeza recargada en mi hombro. El movimiento repentino hizo que perdiera el balance por unos segundos, pero por suerte pude agarrarme de la barandilla antes de tomarla en mis brazos.
"Tengo miedo de que vayamos a morir." Está tratando de no llorar pero a este punto ya es imposible. Puedo sentir el calor de sus lágrimas a través de mi camisa.
"¿Y qué? Todo el mundo tiene miedo de morir."
"No- no quiero morir, no ahora ni nunca."
"No vamos a morir, no ahora ni nunca."
Después de eso ninguna de las dos dijo nada. Gracias a nuestra posición pude sentir cada movimiento de su respiración, la cual de a poco iba volviendo a la normalidad. De nuevo ambas nos quedamos en silencio. De nuevo ambas con un duelo en nuestras mentes sobre lo que nos esperará en el futuro.
"¿Así que está será nuestras vidas? No creo- no creo poder con esto, San ¿qué tiene de malo lo nuestro? No estamos haciendo daño a nadie." Habló de manera dedicada, su voz perdiendo volumen con cada palabra.
"No tenemos nada de malo, Britt. Son sus pequeñas mentes que no pueden comprender. Y nuestras vidas no tienen que ser así si no queremos."
"¿Crees que algún día cambien de opinión?"
No.
"Eso espero."
Tengo a Brittany en mis brazos pero la estoy extrañando más que nunca. Odio saber que después de todo lo que pasó y está pasando no será la misma de antes ¿esa confianza ciega que ella tenía en el mundo? desvanecida.
Sé que no importa cuantas veces la besé ahora, o por cuanto tiempo la tenga en mis brazos no lograré consolarla. O al menos no por ahora.
"Britt," Empecé lo que iba a decir con cuidado, aún formulando la pregunta en mi mente. "¿Qué tal sí- qué tal sí huímos de aquí?"
"¿A qué te refieres?"
"Piénsalo, no le debemos nada a nadie de aquí. Podemos huir y nadie sabría nada de nosotras, incluso podríamos tomar el barco que tiene tu familia. Estoy hablando en serio. Puedo pescar por nuestra comida y tú sabes como iniciar una fogata. Si no nos vamos ahora solo tendremos a nosotras para culparnos.
No sé si tomar su seriedad como una buena o mala señal. Se apartó de mí aún sosteniendome por la cintura mirándome directo a los ojos, posiblemente buscando por alguna pizca de duda en mis palabras pero estoy segura que no encontrará ninguna.
"¿En serio en serio?,"
"En serio."
Los segundos que le llevó responderme fueron una tortura que valió la pena.
"Está bien. Hagámoslo."
Mi felicidad debió mostrarse en mi rostro porque de un segundo a otro Brittany me tenía en sus brazos haciéndonos girar en el lugar.
Sé que huir de todo tal vez no sea el movimiento más inteligente que podamos hacer, pero algo es algo. Al menos es un paso a escribir nuestro propio destino ¿o es este el camino que siempre debimos tomar? De igual manera no me importa, siempre y cuando cuente con Brittany a mi lado por el resto de mi vida.
it's a triple dog dare, you're a chicken if you don't
