missing children 'til they gave up


"Britt-Britt ¿todo bien por ahí?"

"¡Solo un segundo, San!"

No fue fácil escondernos al principio. Por meses nuestras caras estaban en todos los lugares posibles, en los cartones de leche, en los ventanales de las tiendas comerciales, en los postes de luz de cada esquina, en cada corte comercial en la televisión e incluso en la radio nos mencionaron varias veces con descripciones exactas. Gracias a eso último tuve que cortarme el cabello hasta los hombros y Brittany por un tiempo tuvo que ser pelirroja. No puedo negar que se veía de maravilla porque lo hacía, ella por su parte le costó dejar los chistes de Dora la exploradora a un lado. Ninguno fue gracioso en lo absoluto.

Fue un domingo en la noche cuando nos dimos cuenta que no vimos nuestros rostros en ningún comercial en todo el día. Ahí fue cuando llegamos a la realización de que finalmente se rindieron de buscarnos, eso o que mi abuela y la mamá de Brittany por fin encontraron las cartas que dejamos escondidas en nuestras respectivas habitaciones. Las escondimos con la intención de comprarnos tiempo para huir y vaya que nos sirvió.

Han pasado años desde la graduación, años desde que colocamos nuestras maletas en la cajuela de mi auto y dejamos Lima sin mirar atrás. Aún no me duele que le robé todo ese dinero a mi abuela antes de irnos para seguir adelante.

Ahora desde que la hermanita de Brittany tiene edad para un teléfono móvil hablan todos los días por mensajes y llamadas. Si Brittany tiene un solo arrepentimiento sobre todo esto es dejarla atrás, y es por eso que no tardó nada en encontrar un trabajo con una paga decente para que algún día su hermanita pueda mudarse con nosotras. Y para su suerte su hermana nunca la resintió por dejarla, al contrario y sorprendiéndonos fue muy comprensiva para su edad solamente deseando que no la hagamos esperar demasiado para volvernos a ver.

Aún tengo pesadillas y Brittany aún se despierta llorando a mitad de la noche, pero todo esto ya con menos frecuencia. La luz en sus ojos poco a poco está volviendo y Britt dice que mi hoyuelo en la mejilla cada vez se nota aún más cuando sonrió. Realmente no podemos decir que nos arrepentimos de estar donde estamos ahora, fue difícil pero aquí estamos.

"Y servido ¡ta-dá! espero y te guste." Un beso en mi cabeza y un plato siendo colocado frente a mi interrumpieron mis pensamientos. Desde que conseguimos un apartamento decente con cocina Brittany mejoró sus habilidades culinarias.

"Se ve increíble Brittany, gracias."

"No es nada, cualquier cosa por mi prometida." Escuchar ese nuevo título hizo que mi sonrisa aumentara por completo.

"Ven aquí." Estiré a Brittany del brazo para poder sentarla en mi regazo, "Feliz aniversario."

"Feliz aniversario cariño."

Nos besamos por varios minutos con una gentileza y tranquilidad que nunca hubiésemos podido encontrar en Lima, nuestra cena ya olvidada.

Al final la mamá de Brittany estaba en lo correcto, han pasado años y aunque no sé con exactitud que fue lo que vió en mi palma me puedo dar una idea. Y con el dolor que nos brindaron los caminos que tomamos para llegar hasta aquí no puedo luchar contra la sensación de alivio.

Nada peor de lo que ya vivimos podría pasar ahora. Estoy segura que ese fue el capítulo más duro de pasar de nuestras vidas y por suerte el último en ese tipo.


can't fight the feeling of relief