Advertencias: AU-OOC-Boys Love-Crack shipps

Yu Yu hakusho y Nabari no ou, así como YUGI-OH! No me pertenecen, sus personajes, así como las series son de sus respectivos autores, esta historia va con el fin de mi entretenimiento y el de los lectores.

Capítulo 5: Cuando tiras el café

Han pasado sólo dos meses ¡Dos! Y mi vida sin duda cambió bastante, ahora cada vez que hago algún trabajo con Yami este actúa por demás frío conmigo, aunque su mirada ahora muestra un brillo muy especial que no puede ocultar, todo a causa de Yugi, ¡Pero eso no importa! Hiei me está volviendo loco, se excede con sus bromas, siempre me molesta y al final terminamos discutiendo, otras veces en el suelo como dos bestias, que vergüenza, lo más triste es que ya no puedo salir a tejer todo porque él está ahí recargado en la barda listo para decirme alguna tontería, que fastidio. De un momento para otro mi tranquila y monótona vida se vio envuelta con ese enano malvado que no paraba de hacer de las suyas en la escuela y en casa, no tenía ni un respiro.

—Yami…

Me encontraba en el pasillo cuando lo vi, por suerte estaba solo, me acerque y le pase unos papeles que me había dado el profesor.

—¿Qué son?

—Dijo el profesor que los repartieras al grupo, son los nuevos horarios de limpieza.

Yami examinó con detenimiento la tabla con los nombres, y luego sonrió de forma sospechosa.

—Te toco con tu amigo —Dijo mirándome fijamente.

—¿Amigo?

Me mostró el horario del viernes, era verdad me tocaba a mí, pero ¿Qué amigo? Luego señalo un nombre muy desagradable para mí.

—Hiei…

Dije con todo el desagrado que pudiera escupir mi lengua.

—Sí, por cierto ¿Dónde está?

Me pregunto con un tono amistoso, el cual ignore al sentirme sin duda muy ofendido.

—En primer lugar, no es mi amigo, en segundo, no tengo idea y ni me importa.

Finalicé y le arrebaté las hojas ante su asombro, definitivamente no iba a pasar los viernes con ese tonto ¡Ya era suficiente con que se sentara a mi lado! Y lo peor que sea mi vecino. Me apresure para ir con el profesor, tenía que corregir ese espantoso error, cuando llegue al aula de los profesores entre sin tocar y por suerte sólo estaba él.

—Yoite ¿Qué te trae por aquí? —Preguntó muy alegre.

—Corríjalo…

—¿Qué?

Le enseñe la hoja y siguió sin comprender.

—¡No haré el aseó con Hiei!

—Creí que era tú amigo —Dijo mientras me miraba confundido.

—No es nada mío —Reproche indignado.

—Lo siento, pero no lo puedo cambiar ya está archivado.

—Entiendo.

Suspiré no muy conforme, pero no había mucho que hacer, me fui mientras trataba de encontrar lo bueno del asunto… ¡Nada! No importa por donde lo vea, todo es un caos y eso me irrita, y para mi bendita suerte en ese momento iba corriendo en mi dirección el maldito que produce mis pesadillas.

—¡Urameshi, Jaganshi, Kuwabara!

Gritó el profesor de química mientras que los nombrados corrían lo más rápido posible, Hiei iba adelante, pero los otros dos al escuchar una amenaza del profesor que no entendí ni me moleste en hacerlo salieron hechos como un rayo, al pasar a mi lado los ignore, sin embargo, ese enano no se me iba a escapar, al pasar a mi lado lo agarre de la camisa y lo tire.

—¿¡Qué rayos te pasa!? —Me miro molesto.

—¡Arruinas mi vida!

—¿De qué…

Antes de que pudiera preguntar, el profesor lo jalo y lo levanto.

—¡A la dirección!

Hiei me miro furioso y yo sonreí sintiéndome victorioso, fue tanta mi felicidad que ni me moleste en ocultar esa sonrisa en mi rostro, por lo menos le produje un desastre eso se merecía por sus malas acciones y eso me agrado, pero olvide que el karma existe.

—Tú también.

Dijo el profesor mirándome, borré entonces mi sonrisa, no entendí el motivo de llevarme a mí también, y sin decir nada lo seguí.

El director y el profesor hablaban algo rápido, no preste mucha atención a sus palabras seguía confundido de que yo también estuviera en la dirección ¿Fue por tirar a Hiei? Pero yo lo detuve, ¿No deberían agradecerme entonces? Guardaron silencio por un momento y me voltearon a ver.

—Yoite.

Mencionó mi nombre el director, yo voltee a verlo esperando que me explicará lo que yo hacía en ese lugar, pero volvió a ver al profesor.

—Sí, él es perfecto para esto, Yoite es un alumno con buenas notas, y buen comportamiento, además de ser muy responsable.

—Sí, aunque está en el consejo estudiantil, podría ser mucho trabajo para él.

No entendí a que se debían sus comentarios, ¿Qué tenía que ver? Además, dos días no hice mi tarea, eso no es muy responsable de mi parte, aunque, claro las repuse luego… Sigo bastante confundido ¿De qué estamos hablando?

—Vi como detuvo a Hiei con una sola mano, lo tiro directo al suelo, sin duda es el único que puede lidiarlo…

¿Lidiarlo? Empezaba a tener un mal presentimiento de esta conversación tan rara.

—Siendo así, llama a su profesor asignado, Hiei, Yoite retírense.

Hiei y yo nos volteamos ver algo confundidos para luego salir en silencio. Durante el camino al salón no nos dirigimos la palabra, pero mi curiosidad me gano.

—¿Qué hiciste? —Pregunte ocultando mi interés.

—Nada, Yusuke y Kuwabara hicieron explotar el salón de química, para mi desgracia estaba con ellos —Respondió muy tranquilo.

—Si no fuiste culpable no debiste correr.

—Igual me hubieran culpado…

—Es verdad, olvidaba que eras un vándalo con poco interés.

Respondí burlándome un poco, en estos meses Hiei se había ganado a pulso esa fama, aunque sentía que lo que se decía de él eran en su mayoría rumores, todo por su mal carácter y actitud distante, además no le ayudaba juntarse con esos dos chicos, Yusuke Urameshi era conocido por ser de los más problemáticos de la escuela, sin embargo, lo único cierto, es que Hiei era un perezoso de primera, y no participaba en clases.

—Nerd.

Contesto para luego adelantarse, yo no era un nerd, eso me ofendió, sólo cumplía con mis deberes ¿Eso me volvía un nerd? Estaba por responder, pero el profesor nos habló a lo lejos, volteamos y nos detuvimos.

—Chicos debo hablar con ustedes —Dijo al estar cercas.

—Hippie.

Respondió Hiei muy serio, es un irrespetuoso, aunque por esta ocasión le daré la razón, el profesor era un hippie y seguía resentido con él por no cambiar el horario de limpieza.

—El director me mandó a hablar —Dijo muy sonriente —Hiei no debes destruir propiedad escolar.

Trato de actuar lo más severo que pudo, aunque creo que fue algo inútil, aún más si seguía sonriendo como si estuviera un viernes por la tarde en la playa.

—Yo no…

—Antes de que digas más —Lo interrumpió y continúo —Yoite el director decidió que tú serás el tutor de Hiei.

Entonces Hiei y yo nos volteamos a ver muy consternados ante esta revelación.

—¿Disculpe?

Pregunté aun atontado por el comentario.

—Sí, serás el que se encargue del comportamiento de Hiei, sus calificaciones y todos esos aspectos, debes mejorar en este niño problema.

Puso su mano derecha en la cabeza de Hiei, para finalizar, ambos nos quedamos en total shock ante esto, parecía una pésima broma, entonces mi mal presentimiento tenía bases, ¡Por eso decían todo eso de mí! ¡Me estaban entregando al matadero!

—¿Si me rehúso?

—Sólo sé que te ira muy mal, muy mal.

Respondió aún muy sonriente, pero con un aura maligna a su alrededor ¿¡De qué forma me podría ir mal!? ¡No es como si me pudieran expulsar! ¿Oh sí? ¡Cuánta corrupción!

—¿Tendré algún beneficio?

Entonces pensé en ver el lado positivo, algo bueno me debían dar por este acto suicida.

—¡Claro! ¡Ver a Hiei como un hombre hecho y derecho!

¡Eso para nada me importa! Pensé ofendido.

—¡Yo no quiero que este poste de luz me fastidie!

Gritó Hiei sacándome de mis pensamientos e irritándome aún más.

—Yo no quiero cuidar de este gnomo —Respondí muy serio.

—¿¡Me llamaste gnomo!?

—¿Lo eh echo? Disculpa pensé en voz alta.

Me burle de él, este en respuesta me gruño, y eso me pareció muy adorable, espera ¿¡Adorable!?

—¡Maldito estúpido!

Escupió con enojo sus palabras, haciéndome olvidar mi debate sobre lo que es adorable y no, sin duda Hiei no lo es.

—Calma chicos —Dijo el profesor.

—Me convertiré en un vago si lo procuro —Contrataque.

—¡Por lo menos tengo vida social!

—Ni tú te la crees —Lo mire algo serio.

—¡Maldito emo mitad nerd! Eres la combinación del aburrimiento y eres un asocial sin amigos.

—La verdad Hiei, tú tampoco eres muy popular que digamos, y por lo visto eres igual de asocial que yo, pero a diferencia de TI yo ocupo mi tiempo en algo que valga la pena, vándalo antisocial.

Me cruce de brazos victorioso, había dejado a Hiei boquiabierto.

—Bueno, bueno por lo que veo no son tan diferentes, ¿Qué hay de diferente en un emo con un vándalo? Nada, o en un asocial con un antisocial ¡Son igual, se llevarán bien!

—¡No soy parecido a él!

Ambos gritamos al unísono y nos miramos con rivalidad.

—¡Además profesor una persona asocial no es igual a una antisocial!

—Ahí vas de nuevo, todo un nerd ¿Quién demonios se sabe la diferencia entre una y otra?

—Al menos yo no ando destruyendo laboratorios…

—¡Yo no hice nada!

—¡Ni tu mamá te cree eso!

—Chicos, chicos, véanlo así, son como el café y la limonada caliente, ambos son amargos y calientes, pero con un poco de azúcar el sabor mejora.

—¡Odio el café! —Grité ofendido.

—¡Odio la limonada! —Gritó Hiei

Entonces nos miramos furiosos.

—¡Además! ¿¡A qué se refiere con caliente!?

Preguntamos al mismo tiempo, algo desconcertados por esa comparación tan extraña.

—Miren, lo que quiero decir es que, si se tratan, tal vez hallen mucho en común, ya que ustedes se llevan mejor que con los demás, su diferencia los hace únicos y los une en muchos sentidos, dense una oportunidad.

—Bueno…

—Pues…

—A parte ya está decidido, quieran o no porque si no obedecen… ¡Les ira muy mal! Bueno nos vemos, Yoite mañana te indico tu trabajo con Hiei —Finalizó y se marchó.

—Que bastardo —Dijo Hiei cruzándose de brazos.

—Es un desgraciado sin madre.

Dije bastante ofendido para luego darme cuenta de mis vulgares palabras y cubrirme los labios con la mano derecha, Hiei me miro burlón.

—Que adorable eres cuando maldices.

Dijo, aunque no se si para burlarse de mi o realmente lo pensaba, sea lo que sea me sonroje.

—No suelo hacer eso…

Me defendí aun sonrojado, mientras él me miraba fijamente.

—Sabes tenemos algo en común, después de todo.

Dijo cambiando de dirección su mirada.

—Dime ¿Qué es?

—Odiamos al profesor.

Volvió a mirarme y me sonrío, yo le regrese la sonrisa.

—Si, tienes razón —Respondí. Al parecer Hiei no era tan malo.

—Bueno, adiós nerd, tengo cosas que hacer.

Dijo burlándose de mí, seguido de una patada en mis pantorrillas, y salir corriendo ¿Saben? Olviden lo que dije… ¡Es un demonio!

—¡Arruinas mi vida Hiei!

Así Hiei entro cada vez más en mi vida… ¡Qué horror!

Notas del autor.

Yoite por lo general sería de ignorar a una persona conflictiva y permanecer cauteloso, observando sin decir nada, él no entra al conflicto. El Yoite de esta historia, es algo así, pero Hiei es la única persona en el mundo que lo vuelve realmente loco y no puede evitar perder los estribos con él. Y también, Yoite no habla mucho, pero con Hiei le salen discursos.