Advertencias: AU-OOC-Boys Love-Crack shipps

Yu Yu hakusho y Nabari no ou, así como YUGI-OH! No me pertenecen, sus personajes, así como las series son de sus respectivos autores, esta historia va con el fin de mi entretenimiento y el de los lectores.

Capítulo 6: Cuando tiras la limonada

Han pasado dos meses desde que me mude a Banten, y mi vida ha cambiado rápidamente. Conocí a un chico muy raro, el cual me produce sentimientos igual de raros, ese mismo chico se encuentra en mi salón, se sienta a mi lado, y es mi vecino, lo sé, todo parece una mala broma hecha por la vida, aunque siendo sincero, me gusta ver como arruga la nariz cuando se molesta, y sus miradas de enojo, aunque, aún sigo sin saber el motivo tras este sentimiento, muchas veces peleamos y terminamos en el suelo, parece una lucha de bestias, y no hay que olvidar que dejo de salir al balcón, yo me quedaba para verlo, pero ahora incluso cierra las cortinas, una verdadera lástima.

—Enano… ¡Enano!

Una voz desagradable me hablo, le presté atención ante la insistencia, pero me arrepentí al hacerlo.

—Ya deja de pensar en tu novia.

Dijo el gran idiota de cabellera naranja.

—Las mujeres son raras.

Respondí cortante, esperando que se callara, cosas que no pasó.

—¡Claro que no! Son delicadas, bellas y muy gentiles.

Respondió con un aura algo cursi y patética, parecía un idiota con esa cara sonrojada, sinceramente me produjo asco.

—Son aburridas, lloronas, mandonas y ruidosas.

Contraataque, sólo quería llevarle la contraria, me resultaba insulsa esta pelea.

—Eres un amargado, o eres de esos raritos.

Intento ofenderme con ese absurdo.

—Y tú bastante homofóbico, e idiota, pero ¿Qué le podemos hacer? No hay cambios de cerebro.

—¿¡Qué dijiste enano!?

—Chicos…

Hablo el líder de este grupo de patéticos, Yusuke, por su tono preocupado ambos volteamos y vimos con horror la creación tan atroz que había hecho.

—¿¡Qué rayos hiciste Urameshi!?

Gritó Kuwa idiota mientras señalaba aquella cosa; olvide mencionar que nos hallábamos en el salón de química. Aquella cosa era una sustancia que brillaba muy raro en un color verdoso peligroso, y cuando menos nos dimos cuenta…

—¿Qué hacen…

Entro el profesor de química, y aquella cosa exploto, en ese mismo momento salimos corriendo y el profesor quedándose un momento en shock al ver medio salón destruido, corrió tras nosotros.

—¡Es tú culpa Urameshi! —Gritó Kuwabara.

—¡Eres un completo idiota!

Lo acompañe en los insultos.

—Pero yo solo quería saber que pasaba con…

Se excuso, volteamos a verlo con una mirada asesina.

—¡No nos interesa!

Respondimos en un grito. En nuestro camino iba pasando Kurama muy tranquilo, cuando nos vio sonrío y nos saludó para luego quedarse atontado ante nuestra huida.

—¿Chicos?

Lo ignoramos y seguimos corriendo.

—¡Cuando los atrape estarán en graves problemas!

Grito el profesor y como si fuera pólvora encendida corrimos más rápido… ¿Pólvora encendida? ¡Ya ni sé que digo! Y cuando menos lo note el par de idiotas ya me había pasado… Como decía mi abuelita: El miedo mueve a los tontos, aunque más bien no era mi abuelita, era una vieja loca que vivía cruzando la calle y ella no lo dijo, si no mi mamá cuando salí corriendo al pensar que me quería comer… ¿Qué? Tenía seis años ¡Yo también tengo miedos! Bueno olviden eso que dije.

En el camino iba Yoite muy serio, creo que más bien iba furioso, su mirada y su nariz lo decía todo, dejo pasar a los tontos como si nada y cuando yo corrí a su lado me tomo de la camisa y me tumbo, yo lo mire furioso.

—¿¡Qué rayos te pasa!?

—¡Arruinas mi vida!

Me quede sorprendido y sin entender nada.

—¿De qué…

Pero no logre terminar mi pregunta, el profesor me agarro y me levanto, demonios, estaba perdido.

—¡A dirección!

Si, no me digas, mire de nuevo a Yoite con furia, y el muy cínico se puso a sonreír como si fuera el ganador ¿¡Qué le pasa!? Ni crea que iba olvidar esto. Acabo borrando su sonrisa cuando el profesor también le ordeno ir a la dirección.

—Tú también.

Dijo mientras lo miraba, Yoite se quedó serio un momento, y sin reprochar ni preguntar por el motivo lo siguió, realmente era muy obediente, otro en su lugar hubiera reprochado.

En la dirección, el profesor y el director hablaban tan rápido, y de vez en cuando me volteaban a ver muy molestos, yo sólo desviaba la mirada, empezaba a sentirme cansado, su charla me aburría sin duda, de pronto guardaron silencio y voltearon a ver a Yoite.

—Yoite.

El director menciono el nombre de Yoite, el larguirucho volteo a verlos, tal vez esperando que le explicaran que hacía él ahí, pero el director volvió a enforcarse en el profesor, esta vez puse más atención a lo que decían.

—Sí, él es perfecto para esto, Yoite es un alumno con buenas notas, y buen comportamiento, además de ser muy responsable.

—Sí, aunque está en el consejo estudiantil, podría ser mucho trabajo para él.

No entendía lo que querían decir, ni por qué de pronto elogiaban a Yoite, aunque era cierto que era bastante bueno en la escuela, tal vez lo iban a premiar por haberme detenido, no sé, ¿Dan diplomas por tirar alumnos problemáticos en pleno pasillo?

—Vi como detuvo a Hiei con una sola mano, lo tiro directo al suelo, sin duda es el único que puede lidiarlo…

¡No necesito que nadie me lidie! Me empiezo a sentir ofendido aquí, además me agarró de sorpresa, en otra circunstancia no se lo dejaba tan fácil ¿Qué les pasa?

—Siendo así, llama a su profesor asignado, Hiei, Yoite retírense.

Ambos nos volteamos ver algo confundidos para luego salir en silencio. Seguía ofendido y bastante confundido, ¿Dónde estaba mi castigo? ¿Había sido todo? ¿Era un intento de humillarme? No entendía nada. Durante el camino al salón no nos dirigimos la palabra, hasta que Yoite rompió el silencio.

—¿Qué hiciste?

Pregunto tratando de ocultar el interés, cosa que no funciono, se notaba su curiosidad.

—Nada, Yusuke y Kuwabara hicieron explotar el salón de química, para mi desgracia estaba con ellos.

Respondí muy tranquilo, como si fuera algo normal y sin importancia.

—Si no fuiste culpable no debiste correr.

—Igual me hubieran culpado…

—Es verdad, olvidaba que eras un vándalo con poco interés.

Respondió burlándose de mí, eso me molesto debo admitir, aunque bueno, en parte era mi culpa, yo me había ganado esa fama estos meses, además no ayudaba mucho el juntarme con Yusuke y Kuwabara, no sé, a veces simplemente estaba con ellos en sus tonterías, debí hacerme una mejor fama con Kurama, pero aquí estamos.

—Nerd.

Conteste y me adelante, ¿Qué le pasa a ese tonto? Creo que lo hice enojar, luego el profesor hippie nos habló, nos detuvimos y volteamos.

—Chicos debo hablar con ustedes —Dijo al estar cercas.

—Hippie.

Respondí serio y mirándolo fijamente, debía dejar de decirles nerd, hippie y por demás cosas a la gente, pero si voy a ser el vándalo, voy a hacerlo bien ¿No?

—El director me mandó a hablar —Dijo muy sonriente —Hiei no debes destruir propiedad escolar.

Trato de actuar lo más severo que pudo, aunque creo que fue algo inútil, seguía sonriendo como idiota, en verdad me ponía de mal humor el tan solo verlo.

—Yo no…

Intente defenderme de tales acusaciones, pero me interrumpió.

—Antes de que digas más, Yoite el director decidió que tú serás el tutor de Hiei.

Entonces Yoite y yo nos volteamos a ver muy consternados ante esta revelación.

—¿Disculpe?

Preguntó Yoite aun en shock por ese comentario.

—Sí, serás el que se encargue del comportamiento de Hiei, sus calificaciones y todos esos aspectos, debes mejorar en este niño problema.

Puso su mano en mi cabeza para finalizar, ni tiempo tuve para enojarme ya que al igual que Yoite me encontraba muy consternado.

—¿Si me rehúso?

Preguntó Yoite con esperanzas.

—Solo sé que te ira muy mal, muy mal.

Respondió el hippie sonriente, pero con un aura maligna a su alrededor ¿¡Qué le podían hacer? ¿¡Expulsarlo!? ¿¡Quitarlo del comité escolar!? ¡Malditos corruptos!

—¿Tendré algún beneficio?

Pregunto ahora con interés, desconozco de que tipo.

—¡Claro! ¡Ver a Hiei como un hombre hecho y derecho!

Creo que eso no era lo que esperaba, arrugo la nariz, eso me ocasiono gracia y bueno debía quejarme, no quería estar con este fastidioso.

—¡Yo no quiero que este poste de luz me fastidie!

Grité llamado la atención de ambos.

—Yo no quiero cuidar de este gnomo.

Respondió él muy serio, y eso me hizo enojar, ¡Nadie me llama gnomo y vive para contarlo!

—¿¡Me llamaste gnomo!?

—¿Lo eh echo? Disculpa pensé en voz alta.

Se burlo de mí, ese tonto, ahora si me hizo enojar, no pude evitar lanzarle un gruñido.

—¡Maldito estúpido! —Exprese con rabia.

—Calma chicos —Dijo el profesor.

—-Me convertiré en un vago si lo procuro.

—¡Por lo menos tengo vida social!

Y la tengo… Mas o menos, para empezar ¿Qué es vida social?

—Ni tú te la crees.

Me miro serio, como odio cuando lo hace.

—¡Maldito emo mitad nerd! Eres la combinación del aburrimiento y eres un asocial sin amigos.

—La verdad Hiei, tú tampoco eres muy popular que digamos, y por lo visto eres igual de asocial que yo, pero a diferencia de ti, yo ocupo mi tiempo en algo que valga la pena, vándalo antisocial.

Como quien dice jaque mate, se cruzó de brazos victorioso, mientras yo me quede sin palabras, un punto menos a mi favor.

—Bueno, bueno por lo que veo no son tan diferentes, ¿Qué hay de diferente en un emo con un vándalo? Nada, o en un asocial con un antisocial ¡Son igual, se llevarán bien!

—¡No soy parecido a él!

Ambos gritamos al unísono y nos miramos con rivalidad ¿Qué le pasaba a ese profesor?

—¡Además profesor una persona asocial no es igual a una antisocial!

¿En serio no dejo ir eso?

—Ahí vas de nuevo, todo un nerd ¿Quién demonios se sabe la diferencia entre una y otra?

—Al menos yo no ando destruyendo laboratorios…

—¡Yo no hice nada!

—¡Ni tu mamá te cree eso!

¡Lo odio! ¡Por qué tiene razón! Mi madre no me creería.

—Chicos, chicos, véanlo así, son como el café y la limonada caliente, ambos son amargos y calientes, pero con un poco de azúcar el sabor mejora.

—¡Odio el café! —Gritó ofendido.

—¡Odio la limonada! —Grité del mismo modo.

Entonces nos miramos furiosos.

—¡Además! ¿¡A qué se refiere con caliente!?

Preguntamos al mismo tiempo ¿Qué diablos con esa comparación tan rara?

—Miren, lo que quiero decir es que, si se tratan, tal vez hallen mucho en común, ya que ustedes se llevan mejor que con los demás, su diferencia los hace únicos y los une en muchos sentidos, dense una oportunidad.

—Bueno…

—Pues…

—A parte ya está decidido, quieran o no porque si no obedecen… ¡Les ira muy mal! Bueno nos vemos, Yoite mañana te indico tu trabajo con Hiei —Finalizó y se marchó.

—Que bastardo

Dije mientras cruzaba mis brazos, quería tirarme encima suyo y matarlo

—Es un desgraciado sin madre.

Dijo Yoite muy molesto, eso me sorprendió, luego al notar mi mirada se cubrió los labios con su mano derecha y yo lo mire de forma burlona.

—Que adorable eres.

Dije, aunque no supe bien por qué, creo que realmente me pareció adorable, en serio ¿¡Qué me pasa!?

—No suelo hacer eso…

Se defendió mientras sus mejillas estaban rojas, pero no supe si el sonrojo fue por mi comentario o por sus palabras de hace un momento.

—Sabes tenemos algo en común después de todo —Dije desviando la mirada.

—Dime ¿Qué es?

—Odiamos al profesor.

Volví a mirarlo y sonreí, Yoite me regreso la sonrisa, la cual era muy bonita cuando no era cínica.

—Si, tienes razón.

Respondió aun con esa sonrisa, no imagine nunca ver a Yoite sonreír así, tal vez no sería tan malo estar con él, pero creo que no soporto mucho sin burlarme de él, también me gusta verlo molesto, así que dejándome llevar ante mis impulsos.

—Adiós Nerd, tengo cosas que hacer.

Dije burlándome, luego le di una patada en las pantorrillas, y salí corriendo.

—¡Arruinas mi vida Hiei!

Grito muy furioso, eso fue genial, aunque sigo sin comprender a que se debe mi comportamiento, y tal vez no lo sepa en un buen tiempo, en fin, así Yoite entro cada vez en mi vida a un punto que se empezaba a volver realmente peligroso para mí.