Cap 16 Mi nuevo profesor
El lunes había llegado al fin y había transcurrido de manera mas calmada, gracias a que Anna sabía que tendría a Elsa cerca de ella, por así decirlo, ya que en los periodos libres le escribía algún mensaje saludándola y deseándole buen día, incluso Olaf y Ariel habían reconocido que la menor lo estaba tomando bastante bien, claro que todo se hizo mas claro en cuanto entendieron la razón, aunque también había un detalle, no podían cantar victoria aún pues ese lunes tan solo era un día y ademas un día sin Elsa... Anna tendría que pasar la prueba en realidad el martes, el día que Elsa daría clases.
"Les digo que dejen de preocuparse, no pasa nada, estaré perfecta, puedo hablar con Alice cuando yo quiera" Les dijo Anna la mañana del martes mientras iban camino a la secundaria pero Olaf suspiró mirándola
"Si, si, vi lo bien que te fue ayer Anna pero la cosa es que hoy vas a tener clases con ella..." Anna bufó pero entendía el punto de su amigo, Ariel miró a Anna algo preocupada pero luego sonrió comprensiva al ver que la expresión de su amiga decaía levemente
"Bueno bueno... ya está, no te desanimes Anna, y tranquilo Olaf, estaré ahí vigilando a Anna y me aseguraré que no haga nada estúpido y todos felices" Les sonrió a ambos y Anna al ver la determinación en la sonrisa de su mejor amiga asintió
"Gracias Ariel eres la mejor amiga que cualquiera podría pedir" Ariel le sacó la lengua juguetonamente como queriendo decir 'si, lo sé'
"De nada Anna, para eso estamos las mejores amigas" Le dijo con un tono afectuoso y Anna rió
"Aún así gracias hermosa mujer amiga mia"
Al llegar a la secundaria los amigos se separaron pues sus primera clases no eran las mismas. Anna no podía evitar igual sentirse algo nerviosa, ¿Qué tal que sus amigos tenían razón y no lograba ver clases con Elsa de manera normal? Esta era su prueba de fuego, ella debía demostrar que podía ser una adulta y soportar las adversidades si quería estar con Elsa, y bueno, era lo que más quería.
Suspiró pesado mientras entraba a su primera clase, otra cosa que quería era graduarse con las mejores notas, era algo necesario para su futuro.
La clase transcurrió bastante rápido para ella puesto que estaba muy atenta y tomando las notas necesarias y pertinentes. Al salir de la clase se dio cuenta de lo tensa que estaba ya que le dolía el cuello, caminó con paso lento hasta su casillero para cambiar los libros y de pronto oyó una voz familiar y más que bienvenida.
"Anna, buenos días, cielos, te ves bastante tensa… quizá deberías considerar tomar algo de té o sentarte un rato" Le comentó la rubia casualmente al detenerse a su lado en el pasillo. La menor se volteó en el acto y no pudo evitar sonrojarse, miró a los lados viendo que la gente caminaba por el pasillo sin prestarles mayor atención, Anna parpadeo un par de veces y asintió abriendo y cerrando la boca como un pez fuera del agua.
"Eh… si, la verdad estaba algo rígida en clase, buenos días Señorita Arendelle" Le sonrió nerviosa -Mierda, igual al final los chicos algo de razón tenían, es distinto verla en persona- Elsa asintió y rió suave, miró también alrededor imitando a la menor para ver si veía lo mismo que ella pero no comprendió el porqué Anna lo había hecho. "Bueno, nos vemos en la clase, espero haya hecho la tarea" Sonrió y Anna palideció en el acto "¿H-había tarea?" Dijo en una voz algo urgida y Elsa no pudo evitar reír ante la reacción "No, no había tarea" Le sonrió y se dio la vuelta para seguir su camino a la sala de profesores.
Entonces Anna quedó ahí, con el corazón latiendo a mil por hora y amenazando con saltar fuera de su pecho. Respiró profundo, quizá ese había sido el chiste mas cruel del que había sido victima en los últimos 2 años. Negó suave y rió débilmente para tratar de calmar un poco su pulso. Volteó nuevamente para ver su casillero. Bueno, el primer acercamiento no había sido tan terrible, (la verdad sí, pero Anna es libre de creer lo que guste) sin embargo había algo que ella misma notó, la rubia tenía una falda un poco mas larga de lo común, y también tenía una camisa de botones algo mas holgada que de costumbre.
Quizá lo hacía por ella, para ayudarla a concentrarse, sonrió de lado, quizá no sería tan terrible como sus amigos habían imaginado y efectivamente podría sobrellevarlo bastante bien. Terminó de tomar sus cosas y se encaminó a su clase, aún tenía cuatro horas antes de ver a la rubia y no podía esperar.
Por su parte la rubia había empezando una mañana calmada, efectivamente la idea de los mensajes era realmente brillante. Respiró profundo, Anna parecía llevarlo bien, pensó que quizá el primer encuentro sería algo mas tenso, de parte de ella, no se esperaba que fuese al contrario, Anna se había notado bastante nerviosa al verla, pero estaba segura que podría seguir llevando la actuación hasta el final.
Se sentó en su escritorio mientras redactaba algunas cosas que Hans le había pedido, aún no estaba del todo segura de la idea de Hans, pero de momento era todo lo que tenía por lo que sin oponerse demasiado se puso manos a la obra.
Un mensaje de texto a su celular principal llamó su atención. Sacó el celular de su cartera y vio que era del susodicho, ladeó la cabeza y empezó a leerlo, a penas leyó el saludo, un par de palabras y el celular empezó a sonar, suspiró, Hans siempre había sido corto de paciencia, rió suave y atendió la llamada
"¿Si? Hola Hans,-"
"'¡¿Leíste mi mensaje?!"
"Bueno no, aún no leo tu mensaje porque empecé a leer y me llamaste, tu paciencia sigue siendo algo corta ¿Eh?"
"¡Ah que más da Elsa, tuve una idea!" La rubia sonrió. ah~ amaba esas palabras, en especial cuando las estaba esperando. Sonrió y ladeó la cabeza, miró de reojo a su alrededor notando que habían pocos oyentes cerca.
"¿Ah si? ¿Y de qué trata?"
"Bien, ¡ya sé como bajar a Anna de su puesto sin que haya problema!" La rubia ladeó la cabeza confundida
"Pensé que habíamos quedado en que no era…" Miró a su alrededor de nuevo "Buena idea hacer eso"
"¡Ha! Sí, lo sé, pero mi idea es perfecta y no te dará problema alguno, ¡ni siquiera habrá daños colaterales!" Le aseguró y Elsa asintió -Excepto por el orgullo de Anna supongo- Suspiró
"¿Bien? ¿De qué se trata?"
"Ahora mismo no, espera que llegues a casa y te contaré todo, esto va a llevar algo de tiempo" Rió suave y Elsa frunció el ceño. ¿En qué cabeza cabe la idea de llamar para decir "tengo una idea" y no contarla? ¿A quién se le ocurre?
"Está bien… Entonces nos vemos en la casa"
"Sip, ah y no hagas planes de salir la semana que viene, tenemos cosas que hacer" Elsa alzó una ceja y miró el calendario a pesar que sabía bien que era martes, si Hans se planificaba tan lejos en la semana, seguro era algo serio.
"Ok… ¿Me vienes a buscar?"
"Si, en eso quedamos"
La rubia se despidió y colgó el celular, bueno, habían quedado anoche que era mejor si Hans la buscaba en los días que tuviera clases con Anna y así aplacaba la tentación de llevar a la menor a casa en su auto, suspiró y empezó a guardar sus cosas, tenía una clase que dar y luego de esa, tenía la clase con Anna.
La menor llegó primero que todo el mundo al salón para la ultima clase, sin embargo Ariel fue con ella para evitar que Anna se notase muy ansiosa por ver la clase o mas bien a la profesora que impartía la clase.
"No puedo creer que me hicieras comer apurada para llegar antes a clase…" Le recriminó la chica mar y Anna rió suave sentándose a su lado
"lo siento, es mi costumbre llegar temprano" Dijo encogiéndose de hombros y Ariel rodó los ojos y cruzó los brazos sobre su mesa
"¿Sabes qué? Ni siquiera me voy a molestar en decir nada." Anna rió suave y empezó a sacar sus apuntes y Ariel hizo lo mismo.
Contrario a lo que Anna creyó, Elsa llegó un poco antes de que el salón terminase de llenarse, sin embargo eso no bajó sus ánimos, estaba feliz de ver a la rubia, Elsa empezó a dictar la clase y Anna se distrajo algunos segundos mirándola pero a penas se percató de aquello bajó la mirada a sus apuntes y empezó a rayar en la hoja mientras escuchaba la melodiosa voz.
Ariel observaba de cerca a Anna, estudiando sus reacciones. Sin embargo todo parecía ir bien, pero como todo en esta vida, siempre está ese momento decisivo donde te das cuenta de tus limites, y había llegado la hora de la prueba de fuego, la hora de recitar, la rubia trató de elegir un poema corto pero el repertorio tenía solo los poemas remanentes que aun no leían y sería extraño repetir poemas, sin embargo para su gran desgracia eran todos románticos y algunos con un leve tinte erótico, pero quizá con algo de suerte no le tocaría recitar a Anna esas partes, porque claro que le iba a tocar recitar…
"Bien jóvenes, si no hay ninguna duda pasaremos a recitar un poemas, serán seis estrofas por persona pasando al siguiente poema hasta que hayan leído todos." Los alumnos asintieron dejando en claro que no había duda en lo que a la clase se refería, Anna se emocionó pues ansiaba leer para Elsa ahora que era consciente de lo que aquello generaba en la rubia. Llegó a sospechar que quizá Elsa elegiría algún poema largo dando pocas estrofas por persona para que no llegase a ella pero al contrario de eso, le dio a cada uno seis estrofas independiente del poema.
La menor se puso en pie cuando llegó su turno y sonrió pues era bien consciente de cual era la estrofa que le tocaba recitar. Tomó aire y miró a la rubia por solo un segundo y luego solo miró a la pizarra para evitar problemas.
"...La sombra de mi errante cuerpo detenida en la propia esquina de tu casa.
El abejeante sueño de mis pupilas cuando resbalan hasta tu frente.
La hermosura de mi cara en una doncellez de celajes.
La rivera de mi aniñada voz con tu sombra de increíble tamaño, y el ileso lenguaje que no maltrata la palabra.
Mi alborozo de niña que vive el desabrigo para que tú la cubras con la armadura de tu pecho.
O con la mano aérea del que va de viaje porque su sangre submarina jamás se detiene. La fiebre de mis noches con duendes y fantasmas y la virginal lluvia del rio mas oculto."
La menor se sentó en su puesto con una sonrisa de satisfacción en su rostro, la rubia tuvo que contener la respiración unos segundos al final del poema o mas bien de la estrofa de Anna porque ese ni siquiera era el final.
"Excelente como siempre Anna" Le felicitó y miró a Ariel para que ella continuase con el resto del poema mientras en su fuero interno se libraba una batalla donde ella trataba de controlarse y no pensar en Anna y su preciosa voz y claro, en lo que le provocaba también.
El resto de la clase transcurrió sin ninguna eventualidad gracias a la fuerza de voluntad de las dos para evitar mirarse y a la hora de salida Anna fue una de las primeras en salir por recomendación o mas bien casi por obligación de Ariel, a regañadientes accedió y se despidió de su profesora con una sonrisa.
.-.-.-.-.-.-
"¿Y bien… Vas a decirme tu maravillosa idea?" Preguntó la rubia dejándose caer en el sofá de su sala mientras su querido hermano la miraba con una sonrisa cómplice
"Oh mi querida Elsa no tienes ni idea de la genialidad que se me ocurrió… ah, y la mejor parte es que vas a tomarte una semana de vacaciones" Rió suave ante la mirada de desconcierto y terror que cruzaba el rostro de la rubia.
.-.-.-.-.-.-.-.-.
-¡Jueves finalmente!- Pensó Anna emocionada frente a su espejo en la habitación mientras se arreglaba para salir, aunque por alguna razón el miércoles no había logrado ver a la rubia por ningún lado en la secundaría "Alice" seguía respondiendo sus mensajes, aunque no quiso preguntarle por qué no la había visto el miércoles, debía respetar la privacidad de la rubia ¿no?
Salió de casa luego de tomar un desayuno apresurada, quería llegar antes a clase, sí, ella lo sabía, sabía que no debía seguir haciendo eso pero es que… Tenía que mantener su record de asistencia temprana ¿no? No por nada era la mejor alumna… Bueno por ahora aún lo era… ¿Cómo se supone que Elsa iba a intentar aquello? Bueno, tal como había hablado con sus amigos, elsa podía intentarlo pero ella no se iba a dejar. Sonrió triunfante y decidió dejar por ahota de pensar en ello para concentrarse en que al menos ahora vería a su profesora, ya ansiaba ver su rostro y su preciosa …
¿Sonrisa…?
"Buenos...¿días?" Saludó la pelirroja como pudo y miró al hombre que estaba sentado en el puesto donde debería estar su hermosa rubia platinada pero en su lugar había un anciano, quizá no tan anciano pero para Anna era solo un viejito, tenía una larga barba blanca de al menos unos 15 centímetros, su piel era morena tostada y sus ojos de un incandescente azul que se encontraban fijos en la pecosa
"Ah Buenos días jovencita" Saludó el anciano y Anna asintió aún algo confundida
"Ehm… bueno… Disculpe la pregunta pero ¿Quién es usted?" Dijo mirando de reojo a su alrededor para ver si veía a la rubia en algún lado por lo que su distracción no le permitió darse cuenta que el hombre se había levantado de la silla y se había acercado un poco a ella
"No, la pregunta es ¿Quién eres tú?" Dijo con un extraño acento que la menor no supo identificar
"¿e-eh? ¿Q-que quién soy? Eh… soy Anna … Anna Summers…" Dijo la menor mirando la punta del dedo con la que él la señalaba, rió dejando ver su perfecta dentadura blanca.
"Así que anna ¿eh? Pues bien, Asante sana squash banana Wewe kale mimi hapana jaja" Terminó con una risilla y se dio media vuelta para volver a su puesto. La menor sacudió la cabeza confundida con lo que había dicho el extraño por lo que dio un par de pasos hacia él
"¡Espere! ¿P-pero quien es usted s-señor? ¿Dónde está la profesora Elsa?" Dijo la menor acercándose aún más tratando de encontrar respuestas de aquel extraño ancianito.
El hombre la miró de nuevo "Ahhh si si, ven, acercate, te cuento ven, es secreto" Dijo haciendo señas para que la menor le prestase su oreja. Rápidamente Anna se acercó y el alzó sus manos para susurrar
"Aaaasante sana squash banana Wewe kale mimi hapana" nuevamente empezó a reírse alejando su rostro de la oreja de la menor, ella se sonrojó algo enojada y cubrió su oreja
"¿¡P-pero y eso qué significa!?" Preguntó algo ofuscada y el hombre sonrió
"¡Pues que eres una ancianita, Y yo no!" La menor ladeó la cabeza sin comprender nada y de pronto el timbre sonó y en ella la pregunta se hizo mas fuerte ¡¿Dónde estaba Elsa?!
El hombre le señaló a la menor los puestos para darle a entender que se fuese a sentar mientras los demás empezaron a entrar uno tras otro a la sala, Anna parpadeó y solo obedeció para ir a sentarse, miró su mensa pensativa, ¿Qué estaba pasando? ¿Dónde estaba Elsa? y ¿Quién era ese extraño hombre?
"¿Anna…?" Preguntó de pronto una voz familiar y cuando alzó la cabeza vio a su amiga Ariel "¿ah?" Dijo sin mas saliendo de sus pensamientos "Hola dije, oye ¿Quién es ese señor?" Susurró y Anna se encogió de hombros "No tengo idea … Intenté preguntarle y solo me dijo que yo era una ancianita … y él no" Ariel miró a su amiga como si hubiera perdido un tornillo y ladeó la cabeza. De pronto el salón se quedó en silencio y ambas voltearon a ver al hombre
"Buenos días a todos, mi nombre es Rafiki Hekima, Si no logran deducirlo por mi nombre, les diré nací en África y me especialicé en lenguas y literatura durante 30 años, y durante esta semana y la próxima, seré su nuevo profesor de Literatura mientras La señorita Arendelle fue a su ciudad natal a atender unos asuntos."
La menor no pudo evitar que su boca se abriese y Ariel rápidamente estiró la mano lo mas disimulada que pudo y se la cerró.
"¿Sabías que tendríamos un reemplazo?" Preguntó en un tono suave su amiga
"No" Respondió de inmediato
"Entonces ¿Elsa se fue de la ciudad? ¿Tenías idea?"
Sintió una presión en su pecho y bajó la mirada
"No…" Susurró suave y contuvo una lagrima de impotencia lo mejor que pudo. ¿Por qué Elsa no le había dicho que se iba a ir? ¿Por qué se fue? ¿Habrá tenido algún problema…? ¿Algo que no podía… o no quería contarle?
La clase fue transcurriendo mientras la menor se carcomía la cabeza segundo a segundo, no pudo responder correctamente a las preguntas del profesor y estaba distraída para cuando fue su turno de recitar al punto que tuvo que preguntar donde se habían quedado y es que su cabeza no estaba en ese salón su cabeza estaba muy lejos pensando en una y otra explicación.
La clase finalizó y todos se pusieron de pie, la menor no se percató de nada sino hasta que su mejor amiga tocó su mano y le susurró
"anna… es hora de irnos… tenemos un largo dia de clase por delante ¿recuerdas? No puedes pasar el resto del día así, ya podrás hablar con ella." Le dijo suave y Anna asintió
"Tienes razón… eh… ve tú adelante, termino de guardar las cosas y te alcanzo en la cafetería ¿si?" Le dio una sonrisa algo decaída a su mejor amiga y ésta algo preocupada, negó
"Prefiero esperarte" Anna suspiró mas no le dijo nada, una vez que estuvo lista, ambas iban a salir pero el peculiar profesor habló cuando pasaban frente a él.
"Anna Banana" La llamó y la aludida alzó una ceja y volteó a verlo.
"¿Ba-banana yo…?"
"Según las anotaciones de Miss arendelle… Eres la alumna numero uno de la clase… La que tiene las notas más altas y la más aplicada…" Comentó y Anna volvió un poco a sus sentidos para ponerle atención, así como varios alumnos curiosos que estaban cerca guardando sus cosas y oyeron las palabras del profesor
"S-si, así es, lo soy." Contestó algo insegura y el anciano dejó de ver las notas y la miró ahora a ella.
"hoy no me demostraste para nada lo que esta aquí escrito… Me temo que si no tienes interés en estar atenta a la clase ni a lo que a ella respecta podrías mejor cederle ese puesto a alguien que si lo merezca o al menos le interese" Dijo con una voz mas seria y ronca. Anna quedó en shock ante aquellas palabras al igual que los que se encontraban cerca, empezaron a escucharse leves cuchicheos al fondo entre los alumnos, la propia Ariel estaba sorprendida, ¿Cómo es que un profesor sustituto se daba tal libertad?
"¿Q-qué? ¡N-no! ¡Me esforcé mucho en conseguir este puesto! ¡Claro que me interesa!" Se defendió la menor y Rafiki asintió
"Tienes una semana y media entonces para probármelo, si no… Arturo tiene unas notas bastantes sobresalientes" Comentó y sonrío amable "Se pueden retirar" Dijo sin más y volvió a mirar sus papeles mientras empezaba a canturrear nuevamente esa extraña frase que… seguramente era en suajili. Anna no pudo siquiera debatirle nada, la había tomado demasiado por sorpresa lo único que atinó a hacer fue simplemente salir del salón.
Ariel volteó a mirarla "No vas a permitir que Grillo te quite el puesto en la guardia de un profesor sustituto ...¿Verdad?"
Anna volteó a mirarla, aún no salia de su estupor "No yo…" Sacudió la cabeza "¡Claro que no! Yo me esforcé en conseguirlo ese puesto me pertenece" Dijo al fin con seguridad en su voz pero había aun algo que no entendía… en general ¡¿Qué demonios estaba pasando?!
NNNNNNNNNNNMMMMMMMMMNNNNNNNNN
Es que ni siquiera tengo derecho a pedir perdón, solo espero que les guste el cap si es que siguen aquí… he estado pensando en hacer un pequeño libro con esto, últimamente he visto libros a la venta tan MALOS que me digo a mi misma "Si esa cuestión fue publicada y se vende... ¿qué me detiene a mi?" Quizá mi escritura no se podrá comparar a escritoras famosas pero me consuelo pensando en que Las 50 sombres de Gray de E.L. James era un fanfic de Crepúsculo XD así que eso. Habrán notado que el Profesor es Rafiki del rey leon no? Espero que hayan leido todas sus lineas con su voz haha
El poema de hoy es de Clementina Suárez y se llama "El Regalo" podrían pasar a leerlo si gustan, la verdad esta bonito.
Saludos y muchas gracias Argentina! Nos vemos !
