Advertencias: AU-OOC-Boys Love-Crack shipps; Este capítulo contiene agresión física leve.
Yu Yu hakusho y Nabari no ou, así como YUGI-OH! No me pertenecen, sus personajes, así como las series son de sus respectivos autores, esta historia va con el fin de mi entretenimiento y el de los lectores.
Capítulo 21: ¡Cuidado limonada!
Cuando Yugi dijo que algo bueno me esperaba, dudo que se refiriera a un golpe, ¡Aquí estaba todo el amor que Hiei me quería dar! Me recibió con un derechazo en el estómago, supongo que se estaba cobrando los que yo le di, un golpe por parte de Hiei era lo último en mi lista de cosas buenas.
En cuanto me vio se vino hacia mí y me golpeo sacándome el aire y haciéndome perder el equilibrio, fue así como acabe en el suelo, Juuji grito asustada mientras nos miraba con pavor, me lo merecía, lo acepto, fue mi error, y podría dejarlo así, estábamos a mano ¿No? Pues parece que no, en cuanto me compuse me fui contra él dándole una patada ¿Qué le ocurre? Acto seguido él volvió a atacarme, fue así como acabamos peleando en el piso (una vez más en este mes) nos mordimos, nos pateamos, nos rasguñamos, parecía una de nuestras tontas y típicas peleas donde nos agredíamos sin hacernos tanto daño, pero por fuera seguro se veía bastante mal, y estaba seguro que el golpe en el estómago me dejaría moretón, Juuji salió corriendo pidiendo ayuda, fue entonces que Hiei se apartó.
—Demonios, si me encuentran peleando de nuevo me van expulsar.
—¿¡Qué!? ¿¡Entonces para qué peleas!?
—¡Es tu culpa! ¡Yo nunca te devolví un puñetazo!
—¡Por qué no te daba la oportunidad!
Íbamos a seguir discutiendo, pero escuchamos a Juuji apurando a algún profesor, fue entonces que me apresure a levantarme y tome la mano de Hiei para salir corriendo del lugar, no sabía hacia donde ir, así que lo acabe llevando hacia el almacén donde me solía esconder.
—¿¡A dónde vamos!?
—Cállate y corre.
Cuando llegamos quite el candado, era bastante viejo así que se caía con facilidad, metí a Hiei ahí y entonces sentía que por fin podía respirar, aunque me dolía el estómago cuando lo hacía, Hiei respiro agitado tratando de recuperar el aliento, cuando lo logró me miró un momento antes de darse vuelta y sentarse en unas colchonetas apiladas.
—¿Es aquí dónde te escondías?
Preguntó sin mirarme, aunque me costaba descifrar su expresión, si en la mañana apenas y veía, ahora que era de tarde menos, como pude me acerqué, aunque me tropecé, cayendo encima de él.
—¡Oye! —Se quejó.
—Lo siento… No puedo ver bien.
—Como sea, quítate de encima.
Intenté moverme, pero volví a resbalar, debía ser una broma.
—Eres el peor ninja de la historia.
—¿¡Cómo sabes de eso!? ¡Además estoy nervioso!
—¿Por qué estas nervioso?
—¡Me golpeaste en el estómago! ¡Juuji nos miró peleando! ¡Te pueden expulsar! ¿¡Por qué más estaría nervioso!?
—Pensé que estabas nervioso por tenerme así de cerca, aunque no parece que tengas la intención de moverte.
No podía verlo, pero sabía que tenía una tonta sonrisa en su rostro, me moví y me senté a su lado.
—Tonto ¿Por qué me pondría nervioso por eso?
—Cierto, no hay motivos —Respondió.
Pude notar algo extraño en su voz ¿Decepción? No estaba seguro, abrace mis piernas mientras me volvía un ovillo de nuevo.
—No nos van a dejar encerrados ¿Cierto?
—Aunque pongan el candado de nuevo, si empujas la puerta con fuerza se cae.
—¿Cómo lo sabes?
—Como dijiste, aquí es donde me escondía.
Hiei se quedó un momento en silencio, lo escuche chasquear la lengua, para luego volver a hablar.
—¿Por qué nadie arregla lo del candado?
—Supongo que nadie lo ha notado.
Entonces volvimos a quedarnos en silencio, y aunque disfrutaba de ello normalmente, ahora me sentía muy nervioso, me inquietaba no poder verle la cara a Hiei, no sabía que expresión habría en su rostro ¿Seguiría enojado?
—Hiei… —Lo llamé.
—¿Qué?
—¿Estas enojado?
—¡Claro que estoy enojado!
—Lo siento…
—¿¡Por qué mejor no me dices el motivo que tuviste para ignorarme!?
—No puedo.
Abrace más fuerte mis piernas.
—¿¡Por qué no!?
Empezaba a irritarse de nuevo, yo lo irritaba tanto, no sabía aun como sentirme al respecto con eso.
—No quiero decírtelo.
—¡Que denso eres! ¡Olvídalo entonces! Estoy cansado de seguirte todo el tiempo, si tanto te molesta mi presencia entonces te dejo en paz.
Sentí como se levantaba y entre en pánico, es decir, quería esto, pero no así, quería ser su amigo, pero necesitaba tiempo para convencerme a mí mismo de eso ¡Estaba hecho un caos! Lo tome de la mano para evitar que se fuera.
—Suéltame —Exigió.
—No…
—¿¡Qué se supone que quieres de mí!?
—¡No lo sé!
Entonces lo jale, Hiei se acabó tropezando y cayendo encima de mí, me queje un poco del dolor, eso también me iba a dejar moretón.
—¡Te voy a matar! ¿¡Por qué tienes que venir y confundirme todo el tiempo!? Huyes de mí, y cuando por fin decido dejarte en paz, te niegas ¿¡Te divierte volverme loco!?
—¡No es eso! Tampoco lo entiendo, lo siento.
—¡Deja de disculparte!
—Lo sien…
Cuando iba a pedir disculpas de nuevo, él me tomo del rostro y entonces ese espacio que siempre nos negábamos a cerrar, lo acabo cerrando, puso sus labios sobre los míos y me beso, pude sentir lo cálido y ásperos que eran sus labios, pude sentir su aliento, y como su cuerpo hacía presión sobre el mío, y me gusto la sensación, pero al mismo tiempo me asusto, no supe cómo reaccionar, mi mente empezó a correr tan rápido que muy apenas podía procesarlo, entonces en un impulso lo empuje acabando así con ese beso tan soñado.
—¡No quería hacerlo!
Dije preocupado, no debí hacerlo ¡Lo va a mal interpretar!
—No importa… No volvamos a hablar de esto, lamento lo del golpe.
Respondió de nuevo con ese tono de decepción ¿¡Qué estaba ocurriendo!? Era incapaz de entender algo, me estaba volviendo loco, y Hiei no hizo nada más, simplemente se fue dejándome hecho un desastre en el piso.
Cuando acomode mis ideas, salí del almacén y me fui a casa, aunque seguía bastante confundido, incluso sentía todo tan irreal, como si fuera un sueño, me costó tiempo entender lo que era real y no ¿El beso fue real? ¿Lo imagine? No, no podía haber imaginado eso, se sintió real, sus labios se sintieron reales, no pude evitar poner mis dedos sobre mis labios y sonrojarme ¡Me beso! ¡Por Dios me beso! ¡Y lo empuje! Choque mi cabeza contra un poste, debía dejar de golpear mi cabeza, tal vez por eso tomaba decisiones estúpidas, lo único que no entendía era el motivo del beso ¿Una broma? ¿Era en serio el asunto de que me quería? ¡No lo sé! Además, arruine todo.
—¿Te sientes mal de nuevo Yoite?
Miharu y Aizawa me miraron como si por fin hubiera enloquecido, y no estaban tan lejos de la verdad.
—¿Te paso algo? Tienes bastantes rasguños…
Dijo Aizawa mirándome atento, supongo que los tenía, Hiei se encargó de atacarme en todos los sentidos posibles.
—¿Qué hacen aquí?
Pregunte evadiendo más preguntas sobre mi estado actual.
—Saliendo del club —Respondieron.
—Oh… Bien, adiós.
Intente escapar, pero Miharu no me lo permitió.
—Nos vamos a ver con Raimei para tomar un refresco.
—Que les vaya muy bien ¿Me puedes soltar ahora?
—No.
Miharu me tomo de la mano y me arrastro con ellos, yo solo quería irme a mi casa a llorar ¿Por qué no me dejaban sufrir en silencio y en soledad?
—¡Chicos! ¡Yoite! ¿¡Y esos rasguños!?
Raimei borro su sonrisa en cuanto me vio ¿Me veía tan mal? Negue con la cabeza.
—Su novio lo rasguño —Respondió Miharu.
—¡No es mi novio!
—¿¡Novio!? —Preguntaron al unisonó.
Me sonroje, junto a Raimei y Aizawa. Después fui sometido a un interrogatorio horrible, en un café colorido y con música animada ¡Son unos monstruos!
—Entonces por lo que nos dices, evadiste a Hiei por semanas, él se enojó y acabaron peleando —Resumió Miharu —Asustaron a Minami y huyeron al almacén.
—Yo me perdí un poco ¿Quién era Hiei?
Pregunto Aizawa y Raimei le chistó para callarlo.
—¿¡En verdad te beso!?
Raimei parecía emocionada por el hecho, y yo me preguntaba lo mismo ¿Me beso?
—No lo sé, supongo —Respondí —Sigo confundido.
—En serio ¿Quién es Hiei? Y ¿No ven extraño que se hayan peleado a golpes?
—¡Sin duda le gustas!
Dijo Raimei animada, yo negué, no podía ser cierto, y aun si era el caso, ya había arruinado todo, de todos modos ¿Por qué les tengo que contar mis cosas? ¿Por qué todo el mundo parece tener que enterarse de mis asuntos?
—Chicos… —Insistió Aizawa —No creo que eso este del todo bien ¿Saben?
—Habla con él —Sugirió Miharu.
—Siempre que hablo con él, algo sale mal.
—No, no han hablado, solo se gritan o se ocultan cosas ¿Cómo esperas que se entiendan si no se dicen la verdad? Son un par de densos.
Nos quedamos en silencio antes de ponernos de pie para irnos, excepto Aizawa que seguía preguntando por algo a lo que no le preste atención, no debió ser importante.
Cuando llegue a casa Yukimi me observó atento, parecía estar pensando en si hablar o no.
—¿Por qué estas rasguñado?
En serio ¿Me veía mal?
—Me rasguño un gato… Uno pequeñito y agresivo.
Respondí mientras con las manos le mostraba lo pequeñito que era, Yukimi me miró como si le estuviera diciendo una cosa absurda.
—¿Gato?
—Gato.
—Y dime, ese gato de casualidad ¿Tiene ojos rojos y cabello negro?
Mire hacia otro lado.
—No olvides lo pequeñito.
—Claro, pequeñito… Da la casualidad que me pareció ver a Hiei igual de rasguñado que tú.
—A él lo rasguño un gato grande, flaquito.
—Ajá… ¿Por qué peleaste con Hiei?
Me encogí de hombros.
—Creí que se llevaban bien.
—Lo hacemos, a veces…
Entonces hubo un tiempo muerto, nos quedamos callados, tal vez Yukimi tratando de descifrar el tipo de relación que tenía con Hiei, momento que aproveche para escabullirme hacia arriba e ir a mi cuarto, cuando llegue por algún motivo me sentí atraído hacia mi ventana, y ahí estaba Hiei recargado en su barandal con la mirada perdida, estaba tan metido en su mundo que le tomo tiempo en percatarse de mi presencia, cuando lo hizo asintió con la cabeza y volvió a adentro. Él me confundía tanto ¿Qué será lo que piensa reamente?
Por desgracia después de eso no hubo mucho tiempo para nosotros o para tener un dialogo decente, el festival se estaba llevando a cabo.
El tener que despertar más temprano ese día no era tan grato, menos cuando tienes tantos sueños extraños durante tantas noches seguidas.
—¡Malditos! ¿¡Por qué me inscribieron en todas las actividades deportivas!?
La primera queja matutina de Hiei, nunca debe faltar, debe ser por qué aún es muy temprano que incluso siento su voz tan lejana, se me escapa un bostezo que no pasa desapercibido por él, quien me reclamada con la mirada
¿¡Por qué no evitaste esto!?
Parece decirme con esos ojos llenos de reproche.
Es tu culpa por no asistir a clases ese día, yo solo anote nombres.
Respondo en mi pensamiento, mientras me encojo de hombros, nuestra discusión mental es cortada por Yami quien sonríe para calmarlo ¿Será consciente que su sonrisa lo suele hacer enojar más?
—Vamos Hiei, es tu castigo por no haber ido a clase ese día —Dice Yami.
—¡Sí! —Lo apoya el grupo —¡Además no nos ayudaste en los preparativos del festival!
Hiei pone los ojos en blanco y se cruza de brazos, no le queda de otra que aceptar su destino, después de todo es bueno en deportes ¿Qué le molesta tanto? Confió en que todo saldrá bien.
Retiro lo que pensé ingenuamente en la mañana, lo que sea que le moleste debe ser serio, lleva todo el día siendo demasiado agresivo con los contrincantes, golpeo al portero del otro equipo con un balón ¡Lo pateo con tanta rabia que anoto con todo y el portero! ¡Directo a la portería! ¿Eso contaba como doble anotación? No lo sé, eso sí, nuestro grupo estaba eufórico, íbamos ganando todas las actividades, me sorprendía que Hiei no parecía cansado, al contrario, se veía lleno de vitalidad, el odio en su pequeño cuerpo debe ser el motor de su vida.
Me preocupe cuando toco hacer los relevos, me tocaba pasarle la estafeta, espero no me arrancara el brazo o algo.
—¡Que lento eres!
Grito Hiei desde su lugar a Jonouchi, quien me iba a pasar la estafeta a mí, sonreí nervioso.
—¡Cállate y concéntrate! —Respondió Jonouchi.
—Tiene demasiada energía… —Susurre.
Entonces comencé a correr, tome la estafeta y me apresure a llegar a Hiei, al menos no me grito, y esperaba no caerme como pasaba en las series, estoy seguro que en vez de que Hiei venga por la estafeta como pasa en esos momentos épicos de compañerismo, vendría directo por mis puntos vitales y acabaría conmigo. Por suerte no pasó nada de eso, y todo paso de manera normal, así lo vi correr con toda esa energía que seguía preguntándome de dónde salía.
—¡Ganamos!
Gritaron todos con entusiasmo durante el almuerzo, habíamos ganado la competencia deportiva, todos estaban felices, excepto Hiei que por fin había agotado su energía, y yo que nunca lucia feliz realmente.
—¡Gracias a Hiei! —Dijeron.
—Váyanse… Al demonio…
Respondió mientras estaba recostado boca abajo, muy apenas se entendía lo que balbuceaba, eso hizo a todos reírse, yo lo miraba pensando si darle comida o no, no quería que me mordiera la mano, aunque Jonouchi se adelantó.
—¡Vamos viejo! ¡Arriba esos ánimos! Toma un poco de pizza.
Hiei levanto un poco el rostro, le arrebato el trozo de pizza como si fuera un animal salvaje. En algún punto Jonouchi pareció tomarle afecto a Hiei, al punto de alimentar a la bestia, en verdad todos estaban contentos con su desempeño.
—Incluso le ganamos al grupo de Kurama Minamino, siempre solían ganarnos.
Comentaron unas compañeras, era cierto, el año pasado se llevaron la victoria en muchas actividades escolares del primer año, ahora en este segundo año nuestro grupo había arrasado, todo por la ira incontenible de Hiei, que ahora era alimentado con pizza y bolas de arroz.
—Escuche que el grupo de Seto Kaiba gano en las actividades —Dijo una compañera.
—¡Obvio! Su grupo solo tiene a los mejores del tercer año —Respondió otra.
—¡No hablen de ese payaso presumido!
Se quejó Jonouchi mientras sacaba la lengua con asco, las chicas lo miraron enojadas, mala idea meterse con los ídolos de las mujeres.
—¿¡Ah!? ¡Lo que pasa que le tienes envidia! —Gritaron.
—¿¡Envidia!? ¿¡Yo!? ¡Vamos! ¿¡Qué le puedo envidiar a ese ególatra!?
—¡Él es mucho más guapo! ¡E inteligente! ¡Tú eres un perro tonto!
Casi se iban a darle coscorrones a Jonouchi si Yami no se mete en medio.
—Que tonto.
Dijo Hiei quien ya se había sentado para comer por sí mismo y traía media bola de arroz entre su boca, me pareció lindo como tenía el arroz en el rostro, y de forma inconsciente se lo limpie, nos quedamos viendo algo incomodos después de eso, así que desviamos nuestras miradas.
—Olviden eso, apresúrense, debemos ir a cambiarnos, el festival va a comenzar pronto.
Dijo Yami con su sonrisa amable, las chicas entonces olvidaron por ahora el atrevimiento de Jonouchi al ofender a su mayor ídolo de la escuela.
—¡Sí! —Respondieron todos.
—¿¡Quién pensó que era buena idea hacer las dos cosas el mismo día!?
Pregunto Hiei enojado, era la misma pregunta que me hacía yo Hiei, desde el año pasado.
—¡No es tan malo! ¡Vámonos!
Dijo Jonouchi llevándose a arrastras a Hiei, en verdad ¿Ahora eran buenos amigos? Suspire y me levante para irme a cambiar también.
—Al parecer se llevan bien —Dijo Yami —Jonouchi y Hiei.
Miré a Yami y luego hacia al frente, y asentí, supongo que era el tipo de persona que solía atraer Hiei, o algo así.
Entonces mi grandioso disfraz consistía en ser un alma en pena, con grilletes, ropa blanca y bueno, total yo siempre parezco muerto, debí dejar el disfraz, pero aquí estaba parado esperando asustar gente; reconocía que el trabajo hecho por el grupo era decente, habían dejado terrorífico el lugar. Me sentía cómodo entre la oscuridad, y la música ambiente de terror, era mejor que estar en un maid café o algo así a la vista de todos.
Durante un largo rato estuvo pasando gente, incluso no llegaban a notar mi presencia cuando pasaban a un lado mío, cuando los tocaba o movía los grilletes gritaban y corrían, podría dedicarme a esto, luego me percate de algo que ellos también, un sonido extraño, había aparecido de pronto, por ratos desaparecía, y cuando volvía ponía nerviosos a todos ¿Quién más estaba en mi turno? Intente recordar, cuando lo supe, entendí lo que pasaba, aproveche para moverme hacia su lugar, después de buscarlo un momento lo encontré bajo una sábana escondido como un ovillo, le quite la sábana y ni así lo hice despertar, Hiei vestido de momia con unos vendajes mal atados y la piel visible pintada de verde estaba profundamente dormido, el sonido eran sus ronquidos y quejidos, tal vez entre sueños seguía maldiciendo a la escuela y al grupo, suspire, es decir, entendía que estaba agotado, pero no podía dejarlo dormir, me agache para darle unos golpecitos en las mejillas.
—Oye… Despierta.
Aunque pensándolo mejor, sus ronquidos y quejas ayudaban al ambiente terrorífico, tal vez debía dejarlo así, ya había hecho mucho por el grupo, estaba por levantarme cuando me sujeto del rostro, entonces lo mire sorprendido, él parecía aun algo adormecido.
—Eres tan hermoso… —Susurro.
Me sonroje tanto para ser un fantasma, me levante rápido y le arroje la sabana ocultándolo de nuevo, y me fui ¿¡Hermoso!?¿¡Hermoso yo!? ¿¡Y con este disfraz!?¡Que tonto!
Creo que después de ese momento me volví más terrorífico y miserable, todos se ponían pálidos al verme y corrían de pavor ¿Hermoso yo? ¡Por favor!
Cuando termino nuestro turno, Yami entró para avisarnos, él se había puesto un disfraz de Drácula, con todo y la capa.
—Buen trabajo chicos —Dijo Yami —¡Hiei! ¿¡Estuviste durmiendo!? —Pregunto.
—No…
Respondió Hiei después de un largo bostezo, que convincente amigo.
—Yoite, no sé qué hiciste, pero todos hablan del terrorífico fantasma, los tienes atemorizados.
Sí, que novedad.
—Bueno, les toca descansar, vayan y disfruten del festival.
—¿No nos podemos quedar? —Pregunto Hiei.
—¿Para qué sigas durmiendo? Vamos amigo, ve a que te de aire —Respondió Yami.
Hiei chasqueo la lengua, yo también quería quedarme, pero daba igual, y tenía hambre de nuevo, así que salí mientras arrastraba mis grilletes. Todos me miraban al pasar, incluso algunos asustados como si fuera realmente un alma en pena.
—Qué cara ¿Peleaste con Hiei otra vez?
Pregunto Miharu, que venía saliendo de un salón, usaba ropa de camarero.
—No…
No habíamos peleado, solo que todo era tan incómodo.
—¿Entonces? Escuche que tu grupo gano en las competencias de segundo año ¿No estas feliz?
—Lo que siento es hambre.
Respondí mientras seguía mi camino hacia los puestos del patio, Miharu me siguió.
—¿Quién gano en los grupos de primer año? —Pregunte.
—El grupo de Rebecca Hawkins, el ego de la chica parecía subirse como espuma.
Hice una mueca algo nervioso, ella era así después de todo, tan competitiva. Después de deambular un rato, me decidí por el takoyaki, Miharu me acompañó mientras conversaba al menos de otra cosa que no fuera Hiei, estaba algo cansado de que todo el mundo lo metiera a la conversación.
—¡Hola chicos! —Saludo Aizawa.
Venía junto a Shijima y Juuji, ambas vestidas de maids, sus ropas eran bonitas, y habían arreglado sus cabellos, incluso Shijima lucía bella, ocultando su horrible personalidad.
—Vaya Yoite, sin duda te queda ese disfraz, sobre todo con esa cara que traes.
Dijo Shijima en un tono burlón.
—Nací con esta cara…
—¡Por eso!
La fulmine con la mirada.
—¡V…Vamos tranquilos!
Aizawa intentó calmar la situación, así que desvié la mirada.
—Yoite —Llamó Juuji —¿Todo bien con ese chico? —Pregunto nerviosa.
Suspire, y eso parece que la puso aún más nerviosa.
—¡Lo siento! ¡No debí preguntar! —Hizo una reverencia.
—No, no es eso, así me llevo con él —Respondí.
—Debes buscar mejores formas de lidiar con tu novio —Dijo Shijima —¿Verdad Miharu?
Entonces se sentó en medio de nosotros, Miharu estaba ocupado comiendo como para responder, Juuji la miro como si estuviera celosa de su atrevimiento al agarrarse así de Miharu ¿Me estaba perdiendo de algo? Entonces me levante alejándome de Shijima.
—No es mi novio…
—¡Buenas noticias para Hinageshi!
De nuevo ese nombre, mire a Shijima con frialdad, ella sonrió divertida.
—Escuche que iba a confesarse hoy, entonces tiene una oportunidad.
—Sí, eso parece —Respondí —Debo irme.
Ella en verdad me molestaba, pero no quería perder el tiempo con sus bromas, Miharu pareció querer seguirme, pero lo detuvieron Shijima y Juuji, en verdad estaban raras con él ¿Pasaba algo entre ellos tres? Cualquiera fuera el caso, espero Juuji ganara.
Decidí ir al almacén a esconderme un rato, no es que de nuevo huyera de Hiei, solo no estaba de buen humor para el ambiente festivo que había en la escuela, aunque me detuve cuando vi a Hiei hablando con alguien, justamente la pelirroja ¿Era en serio? Ella llevaba un atuendo tradicional, con un hakama rojo, tal vez estaba en algún club, es decir tenía entendido que era del grupo de Shijima, debería llevar también ropa de maid, aunque eso era lo de menos ¿En verdad iba a confesarse? Desde mi lugar no podía escuchar lo que decían, aunque Hiei no parecía estar muy interesado, ella jugaba un poco con los vendajes sueltos del disfraz de Hiei ¡Atrevida! Pensé, luego sacudí la cabeza, eso no era mi asunto, y aun así me acerqué más ¿Por qué Hiei la dejaba tocarlo tan ligeramente? ¿¡Dejas a cualquiera tocarte!?
—Entonces ¿Es cierto? —Pregunto ella.
—Eso no es de tu incumbencia —Respondió él.
¿¡De qué hablaban!? Decidí acercarme más corriendo riesgo de ser visto.
—¡Si me incumbe! Ya que… ¡Me gustas!
Confesó con un tono firme, aunque estuviera muy sonrojada, sus mejillas eran casi del mismo color que su cabello, no pude evitar soltar un sonido de sorpresa ante eso, y tampoco ayudo que pise un charco, ahora mi sandalia y mi calceta estaban mojadas, ambos parecieron notarme entonces ella grito del susto ¿¡En verdad!?
—¡F… ¡Fantasma!
Se puso tan pálida, mientras yo deseaba maldecirla a ella y sus futuras generaciones ¡No me importa si las tenía con Hiei! ¡Es más, los maldecía al doble! Ya sé que el ángulo en el que estaba oculto y mi rostro miserable no ayudaba ¡Pero vamos!
—¿¡Yoite!?
—Buenas tardes… Adiós.
Dije para irme lo más rápido que se podía usando una sandalia mojada, la cual se trozo ¡Dios mío! ¿¡Era perseguido por el mal agüero!? ¿¡Mi maldición se me ha devuelto!? No importo seguí mi camino, me sentía raro, inquieto, molesto, yo solo quería irme a esconder ¿¡Por qué la llevó a mi escondite!? ¡Tonto Jaganshi!
No sé por cuánto tiempo estuve caminando, pero acabe metiéndome a un salón vacío, al menos aquí no estaba Bakura y Miho besuqueándose, me senté un momento y me quite la calceta mojada, mi pie tenía raspaduras y cortaditas, me dolía, pero no dolía tanto como mi pecho, ahora si me sentía más miserable que nunca y no sabía cómo lidiar con eso ¿Qué le habrá dicho Hiei? ¿Habrá aceptado salir con ella? De nuevo sentí esa punzada en mi pecho y ganas de llorar, era lo mejor, me repetía constantemente, a él le deben gustar las chicas, todo fue una broma, el tonto fui yo por ilusionarme, debía estar feliz por él.
—Entonces… ¿Por qué no me siento feliz?
Vi como unas gotitas cayeron directo hacia mi pie, es entonces que me percaté de que estaba llorando, siempre llorando ¿Era un tonto? Talle mis ojos, así no iba a resolver nada, aunque no había algo que resolver, no podemos elegir de quienes nos enamoramos, sólo pasa ¿Qué haces con eso?
—Me acabo de encontrar un fantasma llorón.
Aquella voz me hizo levantar la vista, Hiei estaba ahí ¿Qué hacía aquí? De nuevo me sentí inquieto, tallé mis ojos para quitar las lágrimas, mientras él se acercaba y se hincaba para tomarme del pie.
—Me imagine que te habías lastimado…
Susurro mientras empezaba a atender mis heridas, lo mire muy atento.
—¿De dónde sacaste eso? —Pregunte.
—De la enfermería ¿De dónde más?
—¿Lo robaste?
—¡No! Lo tome prestado sin que ella supiera…
—Eso es robar…
—Cállate.
Sonreí un poco, pero seguía sintiéndome extraño.
—¿Cómo supiste dónde estaba?
—No lo sé, sólo te estuve buscando, eres bueno para esconderte ¿Lo sabías? Termine.
—Gracias.
Él se quedó hincado sin mirarme, yo quería preguntarle sobre esa chica, pero no me atreví, no pude, me daba miedo la respuesta.
—Yoite…
Entonces por fin alzó la vista, me estremecí un poco por lo repentino.
—¿Qué pasa?
—Ahora mismo los dos estamos muy incomodos, todo ha sido muy extraño, demasiados cambios, pero quiero estar bien contigo.
—Yo también quiero estar bien contigo Hiei.
¿Pero cómo se hace eso cuando me siento de este modo? Baje la mirada, no sabía cómo apagar lo que sentía.
—Cuando estemos listos, volvamos a hablar sobre lo que sentimos, yo ahora no estoy listo para escuchar tu respuesta.
—¿Mi respuesta?
—Para ser un ninja eres muy lento.
—¡Deja de decirme eso!
Me sonroje ¿Miharu le había dicho sobre el club de ninjas? ¿¡Cuándo!? Hiei entonces se rio, y fue reconfortante escuchar su risa.
—Por ahora, sigamos como siempre, así que deja de escapar de mí.
Tomo mi mano por un momento, y me sonroje por ello, aunque el sonido de los fuegos pirotécnicos nos hizo apartar nuestras manos.
—¿No es muy temprano?
Voltee y ya se estaba metiendo el sol ¡Que rápido!
—¿Eso significa que me puedo largar?
—Si no quieres bailar frente a una fogata.
No pude evitar imaginarlo con esa chica y fruncí el entrecejo.
—¡Yo ya no quiero hacer nada! ¡Estoy tan cansado que podría dormir por días!
—Te creo capaz, momia dormilona.
—¿Puedes caminar o te cargo?
—¿¡Eh!?
No sé por qué me sonrojé, pero lo hice, negué rápido.
—¡Puedo caminar! —Dije —No me imagino una pequeña momia verde cargando un fantasma de mal agüero.
—Te voy a dejar pasar lo de pequeña momia, deberías llamar de todos modos a Yukimi, de paso dile que me lleve.
—Perezoso.
—¡Lo que sea!
—¿Y tú hermana?
—Hoy se va a quedar a dormir en casa de Botan.
Eso explicaba por qué quería irse antes que ella.
—¿Y sí baila frente a la fogata con tu amigo el de cabello naranja?
—¡No es mi amigo! Haces que me duela el cuello diciendo cosas tan desagradables.
No pude evitar reírme; decidimos volver por nuestras cosas, aunque no me cargo como tal me tuve que recargar un poco en él para avanzar. Después de cambiarnos y llamar a Yukimi fuimos hacia la salida.
—Eres un bastón…
Dije mientras hacía presión en su cabeza para molestarlo.
—Te voy a dejar caer —Amenazó.
—Le diré a Yukimi que te sientes con energía para correr a casa.
Lo escuché chasqueando la lengua y no pude evitar sonreír, si tan solo pudiéramos estar siempre así.
—¿Ya se van a casa? —Pregunto Yami.
—¡Sí! ¡Antes de que me pongan a hacer más tonterías! —Respondió Hiei.
—Bueno —Yami se rio —Entonces nos vemos, Yoite no olvides que debemos ponernos de acuerdo para el próximo viaje escolar.
—¿¡Mas actividades!? —Pregunto Hiei —¡Me voy a cambiar de escuela!
Apenas habíamos terminado una cosa, cuando ya estábamos en otra más.
—Yo también —Suspire.
—¿Uh?
Me miraron ambos y negué.
—Que está bien, creo que ya llegó Yukimi, buenas noches.
Camine rápido a la salida, mientras Hiei me seguía.
—Aún no es de noche, oye ¿¡Podías caminar todo este tiempo!?
—Nunca dije que no podía.
Escuche a Yami reírse de nosotros, y a Hiei seguir quejándose sin parar, en verdad ojalá todo pudiera seguir así por más tiempo, y al mismo tiempo no podía evitar preguntarme ¿Cuál será el próximo ataque de Hiei?
