Advertencias: AU-OOC-Boys Love-Crack shipps
Yu Yu hakusho y Nabari no ou, así como YUGI-OH! No me pertenecen, sus personajes, así como las series son de sus respectivos autores, esta historia va con el fin de mi entretenimiento y el de los lectores.
Capítulo 23: No me gusta el café
Después de lo vivido estos meses, los conflictos con Hiei, mis extraños sentimientos revoloteando por todos lados y tener que decidir a dónde ir en el viaje escolar de verano, parecía que mi vida por fin se calmaba un poco y podía respirar de nuevo, mi relación con Hiei estaba estable actuábamos como siempre sin tantas complicaciones, aunque en el fondo sentía que pronto tendríamos que aclarar las cosas, todo había sido tan extraño, el beso, su rara confesión, sus palabras, era como si realmente entendiera lo que quería, pero al mismo tiempo no entendía nada, y bueno yo aun no le decía nada sobre mis sentimientos, parecía creer firmemente que seguía enamorado de Yami, por suerte ya no movió más esas piezas y dejo atrás sus planes de conquista sacados de una serie para adolescentes extranjeros.
—¡Atención chicos!
Yami llamó la atención del grupo, mientras yo volvía a la realidad, me encontraba parado atrás de Yami de hecho, si quería ocultarme no tenía mucho efecto; todos miraron hacia su dirección, todos menos Hiei quien tenía la cara en su pupitre como si durmiera, aunque sé que no lo hacía.
—Recuerden que estamos a semanas del viaje de verano, y las vacaciones, pero antes de eso no olviden estudiar para los exámenes finales —Dijo Yami.
Todos hicieron un sonido de decepción al escuchar la palabra exámenes.
—¡Vamos! Son los últimos antes de irnos a descansar un rato.
—No olvides las tareas de verano… —Susurre.
Todos volvieron a hacer ese sonido de decepción al recordar las tareas, aunque muchos de ellos seguro las harían la última semana antes de volver a clases, eso me recordaba que debía poner a Hiei a hacerlas con tiempo, estoy seguro de que es de esos que las hacen un día antes.
—¡Bueno, sí! Pero recuerden organizarse con ello, en fin, no era el tema del que íbamos a hablar, es sobre el viaje escolar, como saben cada verano la escuela organiza dos semanas de campamento dedicado para el tercer año, en esta ocasión… Gracias nuevamente a Seto Kaiba —Susurro con desdén esa última parte —Los tres años formaremos parte de este viaje.
Entonces Yami volteo a verme ¿Qué quería? ¿A caso estaba esperando que yo continuara explicando? ¿Por qué? Él siempre daba todos los detalles, yo normalmente anotaba cosas o me paraba a un lado hasta que terminara todo, el hecho de que me tomara más en cuenta últimamente era algo a lo que seguía sin acostumbrarme, y como no dejaba de mirarme no tuve más opción que continuar.
—Emm, sí, este año se decidió que los grupos ganadores del evento deportivo postularan sus propuestas para elegir el lugar al que iremos a acampar, el comité entonces votara por la mejor propuesta…
Cuando acabe de decir eso, todos se emocionaron y aplaudieron, al parecer tenían muchas ideas, Hiei quien hasta ahora había permanecido con el rostro contra el pupitre levanto la mano, Yami iba a darle la palabra, pero respondí antes.
—No Hiei, no existe la opción de no ir a ningún lado…
Parecía a punto de decir otra cosa, y lo interrumpí.
—Tampoco se puede cambiar el campamento por vacaciones adelantadas.
Bajo la mano, para volver a levantarla, Yami iba a preguntarle, pero de nuevo me adelante.
—No Hiei, no puedes faltar, aunque hayas sido pieza fundamental para ganar el evento de segundo año.
—Demonios… —Respondió.
Luego volvió a poner su rostro contra su escritorio, Yami sonrió nervioso.
—Parece que lees su mente… —Dijo.
—No es tan difícil… —Respondí.
Una vez finalizado ese intercambio, el grupo se empezó a poner de acuerdo para decidir qué lugar postularían, tenían estos días para buscar opciones, más tardar el miércoles debían tener lista su propuesta, de ese modo llevarlo al comité, ahí veríamos cuál de las tres opciones era la mejor y más fiable para el campamento de este año, luego se le informaría a la escuela, y ellos verían si lo aprobaban o no, eran demasiados filtros, pero al menos ellos se sentían parte de esto.
Durante todo el día fue el tema de conversación del grupo y de los demás grupos de segundo año que intentaban aportar sus ideas a nuestro grupo, tal vez pegaba alguna.
—¿A dónde les gustaría ir a ustedes chicos?
Pregunto Jonouchi mientras se sentaba en el lugar vacío frente a Hiei; era hora del almuerzo, pero debía enseñarle a Hiei como resolver los problemas de física, en verdad era un cabezota para esto. Y ciertamente, era raro como el rubio paso de odiarnos, a hablarnos como si fuéramos sus grandes amigos, nunca acabaría de entender a las personas.
—Me da igual, de todos modos, me veré forzado a ir —Respondió Hiei.
—¡Vamos viejo! Será divertido, el año pasado nos la pasamos bien ¿Verdad? Yoite.
Voltee a verlo alzando la ceja.
—Me dio insolación, tuve una reacción alérgica, me lastimé el tobillo, eso me hizo quedarme en mi habitación las dos semanas —Respondí.
—Que suertudo…
Dijo Hiei, a lo que le di un golpe en el hombro, solo se rio y siguió mordiendo su lápiz mientras peleaba con esos malvados ejercicios y formulas.
—Oh, por razón casi no te vi, pensaba que era lo normal.
Dijo Jonouchi mientras se rascaba la cabeza.
—En parte, supongo que tienes razón… —Respondí —Yo tampoco tengo un lugar en mente, lo que elijan está bien.
—Que aburridos son… ¡Sería genial ir a la playa! ¡Habrá muchas chicas en bikini!
El chico parecía casi babear ante la idea, no quería saber lo que imaginaba, y tampoco quería ir a la playa.
—Tu novia la rubia no estaría feliz de escucharte.
Dijo Hiei en un tono de burla, Jonouchi se puso rojo y se rompió su rara fantasía, a todo esto ¿Qué novia? Y ¿Cómo Hiei sabía sobre su novia? ¿En qué momento se volvieron así de cercanos para saber esas cosas? Ladee la cabeza.
—¡No digas nada! ¡Además no tiene nada de malo mirar el menú!
—Le voy a decir a tu novia, la ves todos los días en el parque ¿Cierto?
Hiei sonrió divertido, mientras el rubio parecía entrar en pánico.
—¿¡Cómo sabes eso!?
—Yo sé muchas cosas… A todo esto ¿Podemos ir a la playa? No se supone que es un campamento, me imaginaba más ir a un bosque.
Hiei me miró, mientras ignoraba los alaridos de Jonouchi.
—También se puede organizar campamentos en la playa, mientras se encuentre un lugar accesible, sin embargo, la escuela suele preferir los parques o zonas más protegidas, más cuando llevas a tantos alumnos, es más probable que el comité y la escuela acepten eso.
—Bueno, igual será horrible… Otra pregunta.
—¿Qué?
—¿Cómo dijiste que se resolvía esto?
Suspire, acabo de explicarle eso, y no sé en qué momento Jonouchi se unió a la tutoría, pero ahí estaba enseñándole a ese par de tontos sobre física.
—¡Estas mal! Se resolvía así, y luego así —Dijo Jonouchi.
—¡Claro que no! ¡Deja de rayar mi cuaderno! —Respondió Hiei —Se resolvía así.
—¡No rayes el mío!
—Ambos están mal, no se resuelve de ninguna de esas formas…
Los detuve mientras contaba hasta diez en diferentes idiomas, me estaban colmando la paciencia, ayudar a Hiei no era tan malo, pero con Jonouchi aquí era una tortura.
—No importa cómo se resuelva, lo importante es llegar al resultado —Dijo Jonouchi orgulloso.
—Claro, pero no tiene caso si llegas al resultado incorrecto —Respondí.
—Ja, tonto —Dijo Hiei.
—Es raro ver estudiando a Jonouchi, Yoite sí que haces maravillas.
Los tres volteamos y vimos a Yami sonriendo, no era para tanto, además Jonouchi decidió por sí mismo venir a provocarme dolor de cabeza, Hiei a su lado era un genio en física sin duda.
—Yoite es el segundo mejor de la clase, además enseña bien.
Respondió Jonouchi, haciendo que me avergüence, aun mas por qué hasta ahora seguía sin entenderme. Yami le señalo uno de los problemas.
—Jonouchi, hiciste esto al revés…
—¡Rayos!
Se puso a borrar todo, mientras Hiei se burlaba, así que hice lo mismo y señalé su ejercicio.
—Tú también lo hiciste al revés Hiei, te vi copiándole a Jonouchi …
—¡Odio la física!
Olviden lo que dije sobre ser un genio a lado de Jonouchi, ambos eran unos tontos.
Los siguientes días seguí lidiando con ambos, en serio ¿En qué momento pasé de ser la sombra de Yami a estar cuidando a un par de babosos? Aunque prefería esto a aquello. La clase ya se había puesto de acuerdo, habían optado por un campamento típico cerca de las montañas y la verde naturaleza, si ese quedaba, que era lo más seguro, sólo esperaba que este año no me picara algún insecto extraño o me diera alergia la vegetación.
—¿Pueden dejar de seguirme?
Pregunte cuando note que ninguno de ellos se iba, a pesar de que yo iba a la sala juntas del comité, iban detrás de mí con su libro de física.
—¡Es que sigo sin entender este problema! —Dijo Jonouchi.
—Yo estoy aburrido.
Dijo Hiei mientras se echaba aire con el libro, no sé cuál de los dos era peor.
—¡Dile a Hiei! ¡Él ya lo entendió!
—¡No me quiere decir! ¡Sólo me mira por encima del hombro!
Respondió el rubio mirando con rencor a Hiei, quien en efecto lo miraba con burla, enano egocéntrico.
—¡Los dos vayan a la biblioteca, Hiei explícale! En un rato los busco —Ordene.
—Me pareció oler a perro, y parece que no me equivoque.
Kaiba había entrado a escena con todo el ego por delante, Ishizu iba a su lado, avanzando con gracia en cada paso mostrando su belleza como siempre.
—¿¡Qué fue lo que dijiste Kaiba!?
Jonouchi entonces se puso a la defensiva, desconozco de dónde proviene el odio entre esos dos, aunque poco parece importar, es algo irremediable.
—Yoite, parece que se le soltó la correa a tu perro, deberías amarrarlo mejor.
Dijo Kaiba pasando de largo de Jonouchi y entrando a la sala, primero ¿¡Recuerda mi nombre!? Segundo ¡No es mi perro! A lo mucho entiendo que crean que el chihuahua de Hiei lo sea por qué siempre me anda ladrando, pero no voy a adoptar a otro perro.
—¡Maldita seas Kaiba! ¡Ven y repite eso en mi cara! —Grito Jonouchi.
—Por favor, no le hagan mucho caso —Dijo Ishizu —Con permiso.
Entonces entró con la misma calma con la que había llegado, la relación de esos dos era un total misterio para mí, más ahora que sabía que realmente no salían, Hiei por su lado seguía echándose aire con el libro mientras miraba en silencio lo ocurrido.
—Olvida eso Jonouchi, ve a la biblioteca con Hiei, cuando acabe la junta los busco, si están haciendo desastre o no están estudiando los voy a arrojar por la azotea.
Los amanece como si fuera la cosa más normal del mundo y me fui a adentro sin esperar respuesta, en Hiei solía tener efecto, tal vez Jonouchi me ignoraría, no lo sé, lo único que deseaba era salir de vacaciones y no ver a nadie un tiempo, me hacían falta, las necesitaba, me las merecía. Suspire mientras me sentaba a lado de Yami, la realidad es que aún faltaba mucho camino por delante, en el próximo ciclo escolar no vuelvo a ser vicepresidente de clase, de hecho solo estaba en este puesto por Yami, pero ahora que Yami me era indiferente no tenía caso seguir, además el próximo año debía estudiar para el examen de admisión a la universidad, no quería tener más responsabilidades encima, me sorprendía lo bien que lo llevaba Kaiba o Ishizu, aunque eran prodigios listos para llegar al éxito, estaban preparados para cargar con esto y más, algo envidiable para los demás mortales, aun me sorprendía como Ishizu parecía ser una deidad entre mortales, y su hermano menor era un delincuente listo para encajarte algo en el ojo, aunque ciertamente Marik no era tan mal estudiante, creo que solo estaba algo loco, por algo era amigo de Bakura.
El comité estaba revisando las propuestas, algo era cierto, las tres habían decidido lo mismo, sólo que habían optado por distintas partes donde acampar, estuvieron un largo rato viendo cuál zona era más accesible, y amigable para albergar tantos adolescentes.
—El año pasado nos separamos por grupos, fuimos a distintos lugares —Comentó Yami.
—La escuela piensa que esta vez sería bueno integrar a los tres años, es una forma de despedir al tercer año —Dijo Ishizu.
Nos quedamos viendo, estoy seguro que pensamos lo mismo ¿Despedir al tercer año o al grandioso prodigio de Seto Kaiba? Aunque dudo que Kaiba le importe en lo más mínimo esa dichosa gran despedida de su vida en el colegio, sin embargo, era cierto que el viaje del año pasado solo pudo ser gracias al dinero de su familia, por lo general las escuelas solo invierten en los alumnos que van a graduarse para este tipo de salidas, pero, con tanto dinero entre manos la escuela no tenía quejas en enviar a todos, y la forma de resolverlo era mandarnos a distintas zonas por grupos, este año iba a ser todo un reto tener a toda la escuela en un mismo lugar; y con esta nueva información las intenciones quedaban más claras, así que el asunto de juntarnos era para una gran celebración antes de los exámenes de admisión a la universidad del tercer año, eso volvía todo aún más problemático, debíamos movernos rápido antes de que ocuparan todas las opciones con las demás escuelas y los campamentos de verano.
—Entonces un lugar grande, espacioso, y amistoso —Recalco Botan.
Miramos las opciones, sin duda eran increíbles, pero eran pensadas por obvias razones para sus grupos, la escuela nos ponía en una encrucijada últimamente con sus excéntricas decisiones.
—Pienso que la mejor opción es la del tercer año, aunque no es como el campamento del año pasado, es mejor hospedarse en el hotel, y podemos tener actividades tanto en el campo, como en el mismo hotel —Comentó Ishizu.
—¿La escuela puede pagar por eso? Estoy segura que lo recaudado en la venta de pasteles, y el festival de invierno que tuvimos no junto para tanto —Respondió Keiko.
—No se deben preocupar por eso, la corporación Kaiba ha sido muy generosa nuevamente con la escuela este año.
Dijo Ishizu con calma, mientras los demás mirábamos a Kaiba que ni se inmutaba, pero con su mirada nos decía: "¿Creen que voy a pasar mis días con pobretones en un campamento asqueroso? ¡Ja!"
Creo que puedo decir por todos que sudamos frío ante esa declaración, tal parece que tampoco le agradaba la idea de integrar a todos los grupos en un mismo viaje, años pasados él había elegido lo mejor para sus grupos, como presidente del comité tenía un poder asombroso, incluso en su primer año se hizo cargo del comité sin vacilar, y desde entonces nadie lo detuvo en sus excéntricas decisiones, ni la escuela misma que estaba encantada con las donaciones que la corporación Kaiba donaba, tal parece que Kaiba no pudo hacer nada ante la idea del colegio por este viaje, y como debía dejar buen récord en su historial académico, tanto en lo deportivo como en lo cultural, ahora solo le quedaba sonreír, mostrarse como el chico prodigio que era y buscar un hotel caro para no convivir con estos sucios mortales sin verse tan mal, al contrario, viéndose generoso ¿Era lógico? ¡No lo sé! La vida de la gente adinerada era por sí misma muy ilógica para empezar.
Me pregunto ¿Evadirán impuestos haciendo estas generosas donaciones a la escuela? De otro modo, no entiendo ni qué hace este hombre aquí, ni por qué su empresa sigue donando tanto.
—Bueno, dado que es la opción más aceptable para la cantidad de estudiantes, y ya que el dinero no es problema, creo que es obvio —Dijo Yami.
Todos concordamos, vaya íbamos a tener una especie de campamento de ricos, que dichosos, mejor lo disfrutábamos, el próximo año cuando el gran Seto Kaiba nos abandone volvíamos a ser calabazas.
Cuando esa junta termino, a mi me dolía la cabeza, y en cuanto Kaiba e Ishizu abandonaron la sala, todos empezaron a hablar sobre el asunto.
—Así que todo se trata de Kaiba —Dijo Rebecca.
—Cuando es sobre él, la escuela toma decisiones absurdas —Concordó Keiko.
—Lo importante es seguir cuidando a nuestros grupos, independientemente de lo que se decida hacer —Dijo Shizuka.
—Bueno, igual cuando Kaiba se gradué, volveremos a las decisiones tradicionales, y solo el tercer año será el afortunado de salir de viaje, como en otras escuelas.
Dijo Kurama para calmar a las chicas, concordamos en eso, una vez que el rey se fuera, no habría tanto presupuesto, ni tantas excentricidades. Al menos este año si estaría con mi mejor amigo, aunque al mismo tiempo tendría que lidiar con Shijima quien últimamente no se separaba de él, y pensándolo mejor, estaría con Hiei, este año no tendría que pasarlo solo mientras me dolía el tobillo y esperaba la hora para irme, eso me recordaba que debía ir a la biblioteca, así que deje a los demás seguir discutiendo sobre el tema y me marche.
No me sentía de ánimo para ir a la biblioteca, pero debía verificar si este par seguía con vida, cuando llegue, Kisara conversaba con Jonouchi, pero no había rastro de Hiei, al parecer mis amenazas ya no funcionaban igual.
—¡Yoite! ¡Por fin llegas! Esta linda chica me explico algunas cosas, creo que por fin lo entendí.
Dijo el rubio, mientras la albina se reía y se sonrojaba por el cumplido, si Jonouchi tan solo supiera que ella es la novia de la persona que más odia de la escuela, suspire y revise los ejercicios, estaban en efecto bien, el rubio se alegró tanto que la abrazo, menos mal, si me abrazaba a mí lo arañaba.
—Y ¿Hiei? —Pregunte.
—¡Ese enano! No me quiso enseñar nada, y luego se fue con una chica bonita a conversar ¡Qué molesto!
—¿Chica bonita?
Imagine que se trataba de Yukina, aunque Jonouchi me saco de mi error.
—Una pelirroja de ojos verdes, era bonita, aunque no era tan linda como Kisara —Sonrió.
—Basta Jonouchi —Kisara se rio.
En verdad Kaiba ardería viendo esto, pero quien estaba ardiendo era yo, me sentí algo perplejo ¿Por qué ella volvía a aparecer? Estos días no había asomado ni las narices ¿¡Qué quería!? ¡Obviamente salir con Hiei! Espera ¿¡No se supone que mande a Hiei a estudiar!? ¿¡Por qué coquetean en su lugar!? No, cálmate, Hiei no parecía interesado en primer lugar ¿Cierto?
—¿H… ¿Hace cuánto tiempo se fue?
Pregunte mientras intentaba sonar normal, pero mi voz temblaba, me imaginaba los peores escenarios, y de nuevo esa incertidumbre, ese dolor volvía a mi pecho.
—No lo sé ¿Media hora?
Jonouchi no parecía seguro, y aun si fuera media hora, o diez minutos ¿¡Qué podría tomar tanto tiempo!?
—¿Pasa algo?
Pregunto la albina algo preocupada, supongo que empezaba a verme mal, así que negué.
—Será mejor que me reitre por hoy —Respondí.
Me gire para salir, y como una mala broma me tope con Hiei, casi chocamos, pero logre esquivarlo.
—¡Hasta que volviste Hiei! ¿¡Por qué tardaste tanto con esa linda chica!?
Jonouchi pregunto en un tono pícaro, Hiei alzó la ceja, y yo seguí mi camino, me sentía irritado como para tolerarlos.
—¿A dónde vas? —Pregunto Hiei.
—A mi casa ¿A dónde más? Jonouchi y tú parecen ocupados jugando con las chicas, y yo no tengo tiempo —Respondí.
—¿De qué hablas?
No respondí más, no quería discutir, no tenía cabeza para eso, yo sólo necesitaba calmar mis pensamientos.
Aunque realmente eso de calmar mi mente era todo un fraude, había vuelto a casa y seguía pensando sobre ello, y lo peor es que ni siquiera sabía de lo que habían hablado, pero yo ya me estaba imaginando toda la escena, incluso llegue hasta la parte donde se casan y tienen pequeños gnomos de cabello rojizo, podía ver como esas bestias giraban alrededor de mí con sus chupones mientras me picaban con espaditas de palo, odiaba a esos gnomitos bebé, y hubiera seguido imaginado tonterías si Miharu no me marcaba, era mi salvación.
—¿Qué novedad tienes? Tengo tiempo sin saber de ti.
Dijo al otro lado, con un tono de voz adormecido, parecía aburrido.
—Estuve enseñándole a Hiei y a otro chico de mi clase problemas de física, además el comité me tiene ocupado.
—Oh sí, Shijima me contó que tendremos un viaje elegante, patrocinado por el rey de la escuela.
—Algo así ¿Cómo te va con Shijima y Juuji?
No es que quisiera meterme mucho en ese asunto, aunque Miharu solía escuchar mis penas de amor, supongo que mi deber como amigo era escucharlo también, aunque si me pedía consejos no sabría que decirle, mi propia vida era un desastre.
—¿Por qué? ¿Qué pasa con ellas?
Miharu se escuchó extrañado ante mi pregunta, ¿A caso había imaginado todo?
—Han pasado mucho tiempo juntos… Sólo preguntaba.
Tal vez había mal interpretado el asunto, es decir no todos en la escuela tenían que estar metidos en líos amorosos.
—Lo normal, estamos en la misma clase, aunque Shijima suele meterse mucho con Juuji.
Me quedé callado un momento, había varias opciones corriendo por mi mente, número uno, Shijima gustaba de Miharu al igual que Juuji, así que quería deshacerse de la competencia, opción dos, Shijima gustaba de Juuji, y Juuji de Miharu, así que buscaba su atención y deshacerse de Miharu, opción tres, Shijima y Juuji se gustaban, y usaban a Miharu para darse celos, u opción cuatro, Shijima era una bruja loca molestando a una pobre niña, creo que era la cuatro, y no sé por qué dos de mis opciones involucraba homosexualidad, me estaba afectando mi propia vida, y quería ver más gente gay sufriendo como yo, los únicos homos que conocía tenían un romance de ensueño y eso mataba mi ego.
—¿Yoite?
Miharu me saco de la historia que estaba armando en mi cabeza, juntando y quitando gente en un posible triángulo amoroso.
—Hablando de compañeros… ¿Qué piensas de Hinageshi?
Me atreví a preguntar, era raro, lo sé, y seguro me preguntaría el motivo.
—¿Hinageshi? ¿La conoces? No lo sé, no he hablado mucho con ella, es de esas chicas que hablan muy alegremente, y participa mucho en clase, en el evento deportivo fue muy cooperativa, creo que esta en el club de arco y flecha, ¿Por qué?
Todo aquello era demasiado ambiguo, aunque el hecho de que fuera amistosa y alegre ya me mataba, no estaba seguro si a Hiei le gustaba ese tipo de personas, tal vez no, aunque su madre y hermana eran así, por lo que probablemente buscaría alguien así para sí mismo.
—¿A Hiei le interesa ella?
Casi lanzó el teléfono cuando dijo eso.
—¿¡Por qué lo metes en esto!?
—Porque no veo otro motivo para que preguntes por ella, ni siquiera yo la tenía en mente hasta que la mencionaste, y dudo que te interese a ti, creo que le falta algo y le sobran otras cosas para que sea así.
No pude evitar sonrojarme ante esa declaración, y agradecí que no me estuviera viendo en ese momento.
—Dios, ¿Por qué eres tan directo? No lo sé, a ella le interesa él.
—Bueno, entonces no hay problema.
—¿Por qué no lo habría?
—Mientras a Hiei no le interese, y no Yoite, el que estés imaginando su boda y sus bebés no cuenta.
Una vez más me vi tentado a lanzar mi celular ¿Cómo sabía lo que yo pensaba?
—Hoy estuvo hablando con ella ¿Eso no dice nada?
—Si no sabes de lo que hablaron, no, además ella lo pudo buscar, él sólo fue amable.
—¡Ese es el punto! ¡Hiei no es amable con nadie!
—No te hagas tantas marañas mentales, te aseguro que todo está en tu cabeza.
Iba a refutar, hasta que escuche golpes en mi ventana, suspire.
—Te hablo luego.
—Sí, no lo harás.
Colgué y fui a ver a mi verdugo que no entendía nada de física, ahí estaba Hiei lanzando piedritas.
—¿Qué quieres? —Pregunte.
Por mi tono de voz, creo que seguía enojado y que nada en mi mente era realmente claro.
—¿Qué te ocurre? Te fuiste muy apresurado de la biblioteca ¿Te dijo algo Jonouchi?
—Me sorprende que recuerdes como se llama.
—Me lo estuvo repitiendo todo el tiempo en la biblioteca, ahora no sé cómo sacarlo de mi mente.
—¿Cuándo lo hizo? ¿Antes o después de irte a coquetear con la chica bonita?
—¿De qué hablas? ¿La pelirroja?
—Así que es pelirroja, que dulce.
Me cruce de brazos, y él me miro desconcertado, por poco le creía a esa mirada de no mato ni una mosca.
—Espera, Yoite acaso ¿Estas ce…
—Adiós.
No lo dejé terminar y volví adentro, no iba a dejarlo decir eso, ni lo iba a aceptar, todo estaba bien, daba igual si salía con ella o no, éramos solo amigos y yo no tenía por qué meterme en sus asuntos amorosos, todo estaba perfectamente bien.
¡Nada estaba perfectamente bien! Llevaba días enojado con Hiei por mis propios pensamientos, intente no evitarlo como en el pasado, pero a cambio muy apenas le respondía y cuando lo hacía todo lo que salía de mí era en un tono venenoso, cuando no lo veía imaginaba que estaba con ella, y eso era horrible ¿Qué pasaba conmigo? ¿Me pueden devolver a esos tiempos dónde no era un adolescente ridículo? Estoy seguro que en alguna parte del universo existe una mejor versión de mí mismo.
—Eso sería todo ¿Quieres agregar algo Yoite?
De pronto me di cuenta que estaba parado de nuevo atrás de Yami, ladeé la cabeza ¿De qué hablábamos? Negué rápido cuando sentí que todos me miraban muy atentamente, y me fui a mi lugar, Hiei otra vez estaba en su postura como si durmiera, lo ignoré por un rato, hasta que me habló insistiendo en recordarme que existía.
—Antes de que se me adelanten, se mi pareja.
Dijo de pronto, haciendo que me atragante con mi saliva, lo mire alarmado, aunque él seguía en su misma postura.
—¿Pareja? —Pregunte confundido.
Hiei entonces se re incorporo y me miró como si hubiera perdido parte de mi cerebro.
—Sí, para el campamento ¿No pusiste atención? Acaban de decirlo.
Hiei soltó un resoplido, era una especie de risita que se le escapo, y no culpaba, estaba actuando como un tonto.
—Se supone que Yami y tú son los que anuncian esas cosas ¿En dónde andas metido hoy?
—Lo siento, estoy preocupado por los exámenes —Mentí.
—¿Entonces?
—¿Qué?
—¿Quieres viajar a la luna? ¡Lo de ser mi pareja tarado!
—Oh… De acuerdo —Asentí —De todos modos, nadie más me lo iba a pedir.
Si era sincero, creí que estaba enojado conmigo por mi comportamiento de estos días, pero parece que ni le había tomado importancia, no sabía si sentirme aliviado o más molesto por eso, como fuera, debía volver a la realidad, y a mis actividades.
—¿Por qué no vamos a tomar un refresco?
Me pregunto Hiei, mientras yo guardaba mis cosas listo para irme a casa, ladee la cabeza ¿Quería salir conmigo? No podía negar que eso me había hecho sentir feliz, hasta la fecha no me había invitado a pasar el rato juntos, solíamos vernos en la escuela o en nuestros balcones.
—Sí, tengo algo de tiempo —Respondí.
Quise sonar tranquilo, aunque una emoción de alegría estaba burbujeando en mi pecho, por favor cálmate un poco, me repetí a mí mismo.
—Voy a avisarle a mi hermana, te veo en la salida —Respondió.
Asentí mientras lo veía irse, entonces pude sonreír, tome mis cosas e intente calmarme de nuevo, no quería ser tan obvio, así que camine hacia la salida con calma, aunque sentía como mis labios se curvaban por momentos ¿En qué pensaba? Algo tan sencillo como salir a tomar un refresco ya me hacía sentirme emocionado, sorprendente, sin embargo, mi sonrisa se fue tan rápido como llego cuando vi a esa chica otra vez hablando con Hiei y Yukina, el burbujeo de felicidad pronto se transformó en acidez, aprete mis labios con fuerza, en verdad me esforzaba para no darle importancia al asunto de Hinageshi, era consciente que debía olvidar los sentimientos románticos que albergo por Hiei, pero aquí estaba ilusionado por tomar un refresco con él y enojado con una pobre chica que no hacía nada malo, seguí mi camino hacia la salida pensando en si decirle a Hiei que mejor me iba a casa, o seguir con el plan, mientras me hacía daño a mí mismo y jugaba a ser solo su amigo.
Me quede de pie mientras veía a todos irse con sus amigos, sonreír, ser felices, debía calmarme, y calmar mi celoso corazón, odiaba aceptarlo, pero en verdad crecía en mi los celos y no podía hacer nada, eran como espinas rodeando mi corazón, por más que quisiera cortarlas, solo me acababa haciendo más daño, y me daba miedo provocarle daño a los demás, me asustaba que se salieran de control; sentí una cálida mano tocarme la espalda haciéndome salir de mí mismo, y calmando un poco aquel dolor, Hiei me miraba con curiosidad como si sospechara algo sobre mi sufrimiento.
—¿Listo?
Pregunto mientras intentaba evadir su mirada, a cambio me sujeta la mano, aquel acto me sorprende así que vuelvo a mirarlo, mueve sus labios como si quisiera decirme algo, sin embargo, nada sale de ellos, ni un solo sonido.
—¡Ey! Si es mi pareja favorita del año.
Dice Bakura con una sonrisa burlesca dibujada en su rostro, intento apartar mi mano, pero Hiei la sostiene con más fuerza, en verdad, basta, no puedo soportar esto, no puedo soportar sentirme ilusionado, para luego volver a caer en cuenta que todo es falso, basta, sin embargo, Hiei no parece atender a mis suplicas, ni percatarse de mi sufrimiento, ni siquiera ha notado las espinas en mi corazón que amenazan con cortarlo.
—¿Qué quieres Bakura? —Pregunto Hiei.
—Imagino que van a ser pareja para el campamento —Dijo Bakura.
—¡Obviamente! Qué lástima que tú no puedas serlo con tu novia.
Respondió Hiei de forma tajante, me estaba haciendo a la idea de que sostuviera mi mano, cuando me soltó para ahora tomarme de la cintura, sentí mis piernas temblar y me estremecí ante tal acto imprevisto ¡Este hombre me iba a matar! Bakura entonces soltó un bufido.
—Como si eso me fuera a detener, tengo mis maneras de llegar a Miho, tal vez incluso me la folle la primera noche sin que me atrapen.
Realmente Bakura era un vulgar, no entendía cómo era amigo de Yami, el tener que soportarlo era todo un caso, y lo que menos entiendo es por qué Miho sigue saliendo con este tarado pervertido, seguro es masoquista la chica.
—Eres un asqueroso, pelos de alambre —Dijo Hiei disgustado.
—¡Oh por favor! ¿¡No pensaste en lo mismo!? Te vas a quedar en el mismo cuarto con el sombrío, en verdad ¿No planeas hacer nada? No me la creo.
En ese momento fue como si un rayo me golpeara ¡Era cierto! Iba a compartir el mismo dormitorio con Hiei, normalmente se ponía a un grupo de estudiantes en un mismo cuarto ¡Pero claro que el poderoso Seto Kaiba no iba a acceder a tal barbarie! Empezaba a sentirme receloso con la escuela y con él, bueno no importa ¿Qué puede salir mal de dormir en el mismo cuarto que el chico que me gusta? Pff nada.
Cuando reaccione, Hiei me había soltado y se encontraba discutiendo con Bakura, suspire y empecé a caminar, muchos estudiantes ya se habían marchado, y otros estaban camino a sus prácticas del club, Hiei al darse cuenta que me iba dejo atrás a Bakura quien seguía alegando sobre algo que no le puse atención.
—¡Espérame tonto! ¿¡Por qué vas tan rápido!?
—Tú eres lento —Respondí.
—¿¡Yo lento!? ¡No me hagas reír popotitos!
Lo miro extrañado ¿Qué clase de apodo o insulto es ese? Hiei parece entender mi duda, y me toca la pierna el muy descarado, aquel acto me hace soltar un sonido extraño para luego hacerme sonrojar.
—¿Ahora lo entiendes popotitos?
Sonríe divertido de mi reacción, lo miro con el ceño fruncido ¡No, no entiendo nada! Hiei se ríe y sigue caminando y yo empiezo a arrepentirme de haber aceptado su invitación. Al final llegamos al mismo lugar donde salí con Yami, lo volteo a ver confundido.
—Ey, no me veas así, no conozco muchos lugares de por aquí.
Se encoge de hombros y entra, sin más remedio lo sigo, Hiei entonces camina hacia el lugar del fondo, y me siento complacido con su elección, es un lugar discreto, y lejos de la vista de los demás, al menos en eso concordamos bastante los dos, cuando nos sentamos una mesera se acerca y nos deja el menú mientras sonríe y se retira, ahora que lo pienso, Betty no está presente hoy.
—¿A quién buscas?
Pregunta Hiei mientras revisa el menú.
—A Betty… No, creo que se llamaba… ¿Sakura? No me acuerdo.
—¿Esa quién es?
—Era una mesera que estaba enamorada de Yami, le apode Betty.
—Y dices que el nombre Candy es horrible —Se ríe.
—Betty suena más amistoso y menos dramático ¿Quién se llama Candy y es feliz?
—Betty suena a una trepadora sin autoestima ¡Olvida eso! ¿Qué vas a ordenar?
Me reí, en verdad íbamos a empezar una pelea de que nombre sonaba menos dramático, Hiei me miró atento y sonrió haciendo que extinguiera mi risa y me sonrojara, no por qué me sintiera incomodo al reír frente suyo, más bien me sentía como una tonta colegiala enamorada al verlo sonreírme así, sin burla, solo una sonrisa amistosa.
—Limonada y un pastel de chocolate —Respondí.
—Que gusto tan refinado caballero.
—Claro, tú vas a pagar ¿No?
—Sólo no pidas el pastel más caro.
Puso los ojos en blanco y llamo a la mesera, mientras yo miraba mis manos intentando no reírme, Hiei ordeno mi pastel, mi limonada y un café para él.
—Creía que tomaríamos un refresco —Dije.
—Tu fuiste el que ordeno el pastel y la limonada primero, me vería tonto tomándome el refresco, mejor un café para verme más acorde a la ocasión.
—¿Creías que ordenaría un simple refresco en una cafetería donde hay delicioso pastel? Que mala impresión tienes de mí.
—Sí, a veces olvido que tienes tres estómagos y que tragas como si no existiera un futuro.
—Tengo cinco, y nunca sabes, tal vez mañana nos invadan los hombres topo cansados de vivir bajo nuestros pies.
—Nah, creo que nos conquistarían primero las vacas, hartas de que nos comamos a sus terneros.
—Ya me deprimiste con eso, dejare de comer ternero…
—¿En serio? Te iba a invitar a una barbacoa el próximo mes.
—Creo que dejare de comer ternero a partir del próximo año —Me reí —Que conversación más tonta.
Ambos nos reímos, y fue agradable, por un momento en verdad olvidé mis preocupaciones, cuando llegó nuestra orden me entretuve comiendo pastel, Hiei tomaba por ratos de su café, y parecía estar escribiendo algo en su libreta, lo dejé un rato hasta que me gano la curiosidad.
—¿Qué haces?
—Emm nada.
Respondió medio riéndose, alcé la ceja.
—¿Qué tanto escribes?
Volvió a reírse así que le arrebate la libreta, para mi sorpresa no se enojó, al contrario, sonrió divertido, estaba haciendo un dibujo, no era muy bueno, pero por la postura, la forma del cabello y el pastel asumí que era yo.
—¿Te la pasas dibujando a la gente?
—Nah, solo a ti.
Ese hubiera sido un gesto lindo, incluso me iba a sonrojar, pero mientras más miraba el dibujo, más raros eran los detalles.
—Espera ¿¡Por qué me pusiste una flor en la cabeza!? ¿A caso soy una maceta?
—No lo sé, no cuestiones a un artista —Se rio.
—Pues eres pésimo dibujando ¿Por qué hay un pájaro obeso atrás de mí?
—Es una taza —Respondió.
—Yo también quiero dibujarte.
Digo mientras le quito la pluma y uso otra hoja, Hiei le tomo otro sorbo a su café mientras yo me ponía creativo, cuando acabé el dibujo se lo mostré orgulloso, Hiei alzó la ceja mientras seguía sosteniendo su taza.
—¿Por qué me pusiste un ojo en la frente?
—Me equivoqué al ponerlo muy arriba, y como no se puede borrar, lo dejé e hice el otro abajo, además se ve lindo.
—¿Por qué salgo enojado? Esa cosa parece que quiere morder.
—No cuestiones la percepción del artista.
—Lo embarraste de chocolate.
Miramos la mancha que dejé en la hoja, luego nos miramos a nosotros y nos reímos, en verdad me la estaba pasando bien con él, sentía que nada podía arruinar este momento, pero me equivoque, tengo el sentimiento de no ser del agrado del autor de esta historia llamada vida, escuche la molesta voz de ella y sus amigas, voltee y como pensé, la pelirroja con sus dos amigas las alcahuetas.
—¿A caso tiene radar? —Pregunte irritado.
—¿Quién tiene radar?
Hiei me miró confundido, y no era para menos, mi buen humor había muerto, ahora me sentía molesto, de nuevo las espinas me recordaban que estaban ahí.
—¿Hablas de Hinageshi? —Preguntó.
—¿¡Por qué no me sorprende que recuerdes su nombre!?
—¿Por qué te molestas por eso? No es como si no recordara algunos nombres…
—¡Eso haces! ¡Tú nunca recuerdas nombres!
—¿Qué importa? ¿Por qué de pronto te enojas? Siempre que ella aparece te pones extraño.
—¡Precisamente importa por qué es ella!
Golpeo mi mano contra la mesa, Hiei entonces también empieza a contagiarse con mi mal humor.
—Por Enma, no me gusta cuando te pones así.
—Y a mí no me gusta el café, pero aquí estamos.
Y así empezó una discusión por bebidas, ignorando el problema real por el cual estaba realmente molesto, éramos unos idiotas.
—A mí no me gusta la limonada, el café es mucho mejor.
—¿Estas defendiendo esa cosa amarga?
—¡La limonada es agria!
Dice alzando más su tono de voz, y entonces yo exploto en un discurso sin sentido.
—¡Odio el café, odio que me confundas, odio que siempre peleemos, odio no entender qué es lo que sientes ni lo que piensas realmente! ¡La odio a ella! ¡Odio que seas amable con ella! ¿¡Por qué eres amable con ella!? ¡Tú nunca eres amable con nadie!
Mis gritos no solo lo hacen abrir sus ojos con sorpresa, llaman la atención de todos, y una mesera se acerca para intentar calmar la situación o echarnos, no lo sé, mi mente corre muy rápido, me levantó asustándola y tomo mis cosas, Hiei parece intentar entender lo que pasa.
—¡Espera! ¿¡Estas celoso de ella!? —Pregunta asombrado.
¡Definitivamente no me gusta el café! Es igual de detestable que Hiei, realmente lo es.
—¡No!
Miento tan descaradamente, me niego a aceptarlo frente a él, entonces salgo del lugar, para mí el mundo se volvió silencioso de pronto, y tal vez por eso volví adentro llamando la atención de todos e ignorándolos, Hiei seguía en el mismo lugar, tal vez pasmado por lo ocurrido, él me mira cuando estoy de vuelta a un lado suyo.
—Es mentira, estoy mintiéndote —Confieso.
—¿Qué?
Hiei me mira consternado, frunce el ceño, y yo solo deseo quebrantar su tonto orgullo y de paso el mío.
—Por favor, no inicien una pelea les voy a pedir…
La mesera vuelve, la ignoro, no me interesa lo que diga, no me importa lo que diga nadie, entonces lo sujeto de la camisa, él parece preparado para que lo golpee, pero no quiero golpearlo, en cambio lo beso, o es un intento desesperado de algo así, pues nuestros labios solo se chocan junto con nuestros dientes, un beso desastroso, entonces me aparto de él.
—¡Sí! ¡Estoy celoso, demasiado que me abruma! ¡Me gustas, aunque eres demasiado tonto para darte cuenta! ¡Por eso te odio!
—¿Q… ¿Qué?
—¡Y dame mi dibujo!
Arranco la hoja donde hizo mi dibujo y me doy vuelta, lo alcanzo a escuchar gritarme, mientras yo siento que me falta el aliento.
—¡Decídete! ¿¡Te gusto o no!? ¡Me vuelves loco!
¡Y tú me vuelves loco a mí! ¿Alguna vez lo amare sin conflicto? Quizás debería rendirme con eso del amor, estoy seguro que no nací para este tipo de cosas.
