¡Love, yes I Do!
By: HybridVirus
Disclaimer: Hetalia y sus personajes son pertenencia de sus respectivos dueños, solamente soy dueña de Rafaela y no hay ninguna ganancia con esto, más que darles amor a las relaciones de mi país con otros países; solo soy una fan que escribe para fans.
Pd: Se aceptan donaciones en PP :La descalabran:
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Capítulo XVII
La mandíbula de Alice hace un sonoro 'clack', al intentar controlar la fuerza con la que aprieta los dientes. ¿En qué maldito momento, este desove del mal se le ha adelantado? Debe admitir que ha subestimado al mayor de sus hijos, sin duda alguna puede ver sus propios movimientos y astucia en Allister.
Tal parece que ha cometido un inmenso error, en intentar crear dicha malicia en su hijo menor. Ahora le resulta realmente obvio, que algunas personas simplemente no pueden aprender, por más que intentes enseñarles a hacer las cosas.
"Obviamente, elegí al hijo equivocado…"
Es Allister a quien debió de acunar en sus brazos, en vez de al Alfred que su esposo tanto adoraba. Su primer error fue el de pensar, que el hombre dejaría bien acomodado al menor de sus hijos. Pero en vez de eso… le entrego todo al hijo, que no se dejaría doblegar por sus palabras.
Es momento de aceptar la realidad, Allister en verdad es digno de su admiración, no solo se ha movido antes que ella. También se ha asegurado de afianzar su posición, no con la ayuda del señor Díaz. No, ha preparado todo para quitarle aquello que le cedió a su hermano, para que nadie tenga la oportunidad de siquiera pensar en removerlo de su lugar.
–Como bien saben, mi padre dejo un testamento en el que fue muy claro.
Los ojos de Alice se entrecierran al ver la forma, en que Allister se pone de pie para cederle el lugar a su esposa. Es irónico pensar que ha aprendido eso, del hombre que nunca en su vida fue capaz de abrirle la puerta. Ese hombre le robo tanto de su vida, que debió compensarla con todo lo que prefirió entregarle a su primogénito.
Incluso después de su muerte, ese bastardo la había humillado dejándola sin nada a su nombre. Y a pesar de que su hijo nunca la miraba, con los mismos ojos que él lo hacía. Sabía que era una simple cuestión de tiempo, para que en algún momento terminara completamente en la ruina.
–Pero hay uno de ustedes, que obviamente no está conforme con la repartición de los bienes.
Un malestar se apodera de su estómago, al ver la forma en que la mirada de Allister se encuentra con la suya. Misma en la que yace una clara advertencia, una que le dice que sabe lo que ha hecho y más le vale, que no se atreva a volverlo a hacer.
Ha hecho un sinfín de cosas desde la muerte de su marido, pero cree tener una vaga idea de que es que la está acusando. Y si esta en lo correcto, no sabe si puede siquiera mantenerse calmada, frente al hijo predilecto de su esposo.
–Se necesita ser un iluso para pensar, que no me daría cuenta de cómo vendieron una de las propiedades.
Los dedos de Alice se aferran a su ropa, intentando controlar la ira que le carcome por dentro. Entiende la retorcida noción del deber, que Allister lleva a cabo gracias a las enseñanzas de su padre. Pero como puede atreverse… ¿A cuestionar su maldita decisión?
Las manos de la bretona se azotan contra la mesa, para incorporarse de golpe y avanzar hacia el más alto de los presentes. El chirrido de otras sillas siendo movidas, le indica que van a intentar detenerla en algún momento. Pero no hay forma en la que le permita, a estos niños interponerse en su camino.
De ser necesario los azotaría como hacia su esposo, cuando cometían el mas mínimo error. Quizás eso es lo que le falto, darles la misma clase de disciplina que les daba ese hombre. Probablemente así no la cuestionarían, ni tendría que lidiar con la vergüenza de saber que la amante de su esposo, había sido contemplada de cierta forma en el testamento.
–Dime Allister, ¿No te avergüenza, que tu padre nos hiciera daño?
(¯ `v´¯ )
`.¸.´
Un sonoro carraspeo escapa de los labios de la latina, al mismo tiempo que se pone de pie para acercarse hacia el resto de los erizados jóvenes, que se ven listos para unirse a cualquier clase de discusión. Es notorio que el tema sigue siendo un tabú entre los Kirkland, uno que ha sido empujado hacia la parte inferior de una alfombra.
Como si se tratara de basura, que todos saben que existe y donde se encuentra. Pero que ninguno quiere siquiera tomar a consideración, las manos de Rafaela se colocan sobre los hombros de los gemelos, para después hacer un gesto con la cabeza en dirección de la puerta, al percatarse de la mirada del par de rubios.
–Creo que esta conversación, es algo que solamente les concierne a ellos dos.
Los ojos de Arthur y Alfred se encuentran de reojo, solamente para dirigirle una nerviosa mirada al pelirrojo. El ceño de Allister aunque fruncido, no parece insinuar que su madre este en ninguna clase de peligro. Pero no es como si pudieran culparles, aunque saben que Allister no es su padre… Todos sabían que ocurría cuando dejaban sola a su madre, con el hombre que había contribuido a traerlos al mundo.
Es irónico porque ella misma lo sabe, este es su hijo y aun así… su corazón late completamente desbocado en su pecho. Porque son tan similares en unas cosas, pero tan diferentes en otras que quizás ya no sabe… en qué punto termina el recuerdo de ese hombre, y cuando empieza el del niño que le llevaría flores del jardín.
–Que alguien se quede, no necesito habladurías sobre mis acciones.
Los cuatro hermanos se miran de reojo, para proceder a negar con la cabeza y cerrar detrás de ellos la puerta. Dejando en el recinto únicamente al joven matrimonio y a la rubia. El silencio entre todos es algo pesado y sofocante, que ninguno parece tener siquiera el valor de romper.
Porque todos saben a la perfección, que hablar sobre este tema puede hacerles más mal que bien. Debe ser el momento, para que puedan aceptarlo y permitirse sanar, así como se han permitido que los carcoma por tantos años. ¿Cuánto tiempo más pueden durar, sin aceptar que tienen que hablar del problema?
–¿Cómo crees que me sentí cuando me enteré, que tu padre estaba considerando a esa mujerzuela en su testamento?
El eco de un entrecortado 'madre' resuena en la sala, mientras la mujer aprieta con fuerza las manos. ¿Cómo podía permitir, que ese desgraciado avergonzara así a sus hijos y a ella? ¿Qué pensaba el maldito, al intentar dejarles una propiedad a esos indeseables monstruos, que habían destruido su matrimonio?
Todo de ella lo entrego sin dudar, su vida, su juventud, su corazón, su cuerpo, sus hijos, le había dado una familia y todo su amor. Su esposo en cambio le había entregado como agradecimiento, la noticia que el muy imbécil había tenido dos hijos con alguna trepadora callejera.
–No había nada que pensar Allister, no tienes por qué entregarles nada. Al final de cuentas todo es tuyo, pero siempre que te pregunte… te rehusaste a responderme.
El claro tono acusador en la voz de la mujer, hace que los orbes del escoces se entrecierren con molestia. Porque entiende las palabras de su madre, la indignación y la furia que las permea son justificadas. Pero tampoco puede ignorar las órdenes del hombre porque, aunque puede que fuera un pésimo esposo… su relación con sus hijos, fue lo suficientemente buena.
Nadie es perfecto en este mundo, es cierto que su padre cometió error tras error, como también lo hizo su madre con sus acciones. Engañar al hombre fue la forma correcta, de permitir que la pesadilla escalara a un infierno para todos.
Un infierno que aun trae secuelas para todos los hijos, que tuvieron que escuchar todas y cada una de las discusiones, las amenazas y oscuras promesas que escapaban de ambos de sus progenitores.
–¡Tienes que ser firme desde ahora, antes de que intenten quitarnos absolutamente todo!
(¯ `v´¯ )
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La mano de Allister se presiona contra su sien, intentando mitigar el pulsante golpeteo en su cabeza. Ha tenido suficiente con este drama, como para que el resto del año se mantenga tranquilo. Pero cuando se trata de su madre, y el resentimiento que alberga en su interior, es simplemente imposible suponer que eso sea algo en verdad posible.
Un sonoro resoplido escapa de sus labios, intentando no sentirse ofendido por la pobre percepción que su progenitora tiene de él. Sabe que es muchas cosas, habrá quien diga que es un cabron, un desgraciado e incluso un demonio de lo más profundo del infierno. Pero no se ha permitido fallarles, ni una sola vez a diferencia de como lo hizo su padre.
–Madre, el plan de padre era darles una propiedad, para que no intenten venir por más. Incluso elegí la mas simple de todas ¿Porque supones, que te faltare al respeto dándoles algo vistoso?
Es consciente de que esos dos no son verdaderamente un riesgo, ninguno de ellos ha intentado acercarse a él o a uno de sus hermanos. Es bastante obvio que saben quiénes son, entonces o no hay interés alguno o temen a las represalias, por intentar utilizar el hecho de que son los hijos ilegítimos de su padre.
Eso no cambia el testamento del hombre que lo engendro, todo está en pie y en regla. Además de que ahora que finalmente se ha casado, no hay forma alguna en la que pierda el control de la compañía. No mientras la otra parte de las acciones, le pertenezcan a su familia política.
–Eso no será suficiente Allister, ¿Enserio crees que eso, los apaciguará por siempre?
No sabe honestamente que es lo que aterra a esta mujer, sus medios hermanos no han intentado nada en su contra. Al contrario, la única adversidad que ha tenido que enfrentar… ha sido ella. Solo ella es quien ha intentado golpearlo por todos los lados posibles.
Es complicado sentir tanto cariño y al mismo tiempo molestia, por una persona que sabe debería de ver por su porvenir. Su madre siempre ha sido arisca, quizás más que su propio padre. Pero eso no cambia, que sigue siendo la mujer que lo trajo al mundo y a pesar de muchas cosas… en verdad la quiere.
–Confío en que sabré como arreglar todo, ahora cálmate y ve a descansar. Estas demasiado exaltada, como para entablar una conversación.
Los ojos de la bretona se posan sobre la ojimiel, quien se mantiene a un costado de la puerta. Rafaela no ha intervenido, los ha dejado discutir todo en un completo silencio. Es curioso si se detiene a pensarlo… porque es bastante similar a la forma en que los encontraría juntos, después de que discutiera con su esposo. En silencio y sin mirarse el uno al otro, sosteniendo alguna clase de contacto físico o con su presencia como alguna clase de apoyo moral.
Estos dos chiquillos han sido criados con un único propósito en mente, quizás debió de rehusarse antes a todo esto. Pero no es como si sus palabras, hubieran sido realmente escuchadas por nadie. Es por eso que no puede negar, que no ve absolutamente nada bueno en su futuro. Porque algo que ha sido forjado a la fuerza… no puede durar mucho.
–Eres un iluso hijo, intente ayudarte… intente salvarte de mí mismo destino, pero te aferras a él con tal desesperación. Este matrimonio no te traerá nada bueno Allister, mira como esto nos destruyó a tu padre y a mi…
Ella había amado a un hombre, al que le entrego absolutamente todo y eso había sido devuelto con puro dolor. ¿Qué podían esperar estos dos chiquillos el uno del otro, cuánto tiempo les tomaría… el intentar destruirse mutuamente? Justo como sucedía con todos los matrimonios de esta familia.
Continuara…
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Hybrid-Virus
Yo! Como están lectores, espero que estén pasando una excelente tarde, y provecho a quienes estén en el horario de la comida. Uff, estamos que ardemos con tanta actualización. Esperemos que las cosas sigan así, por unos cuantos días más. Además de esperar por la llegada, de algún oneshot de Halloween. ;D
Ah, finalmente puedo decir que adoro a Alice. Quería que pasara por ese momento, en que muchas madres piensan "Este es mi hijo, el perfecto y que nunca me decepcionara." Para después darse cuenta, de que ha elegido erróneamente. Muajajajaja!
Finalmente sabemos que el matrimonio de Alice y su esposo, termino muy, pero muy mal. E incluso Allister y sus hermanos, tienen medios hermanos por ahí rondando. Esta es parcialmente una de las razones, por las que Alice intenta evitar la boda de Allister y Rafaela. Pero la principal razón, es que esperaba usar a Rafaela, justamente como Allister lo ha hecho en esta ocasión.
La diferencia es que Alice esperaba usarla, para el beneficio de Alfred. Es por eso que Alfred menciona que su madre, le dijo que Rafaela debía estar feliz con su matrimonio.
¿Cómo se deshacen de alguien, cuando es el esposo de quien debe dar el apoyo para hacerlo? Al ser imposible, Allister mantiene su puesto bajo control y de esa forma, no hay quien pueda siquiera pensar en ir en su contra.
La razón detrás de la decisión de Alfred, por rehusarse a tener una relación amorosa con Rafaela es bastante simple. A pesar de que no está seguro que tan profundo va todo, sabe que entre Rafaela y Allister hay algo. Esto es afianzado en su cabeza, cuando su hermano le exige que cuide bien a Rafaela.
Finalmente, Alice supone que el matrimonio de su hijo mayor, está destinado a terminar del mismo modo que el suyo. Repleto de tristeza y dolor, porque a pesar de todo. Sabe que su hijo no es capaz de desobedecer las indicaciones de su padre, y esto lo llevara a probablemente repetir sus pasos.
Sin más por el momento, dejen un review y nos vemos en la próxima actualización.
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