"¿Comprendiendo todo?"
Se dejó caer en el sofá, fue un día muy agotador. Dejo que su mirada ser perdiera en la televisión, a pesar de que esta se encontraba en el canal de noticias no les prestaba atención. Su mente todavía no comprende porque su vida es así.
Primero fueron sus padres, después su hermana, luego Sabito y ahora es Tanjirou.
Las deidades de seguro se han de estar riendo de el en esos momentos.
Suspiro frustrado.
Trabajar como un profesor era algo más complicado de lo esperado, sobre todo cuando claramente no tienes ninguna experiencia en ello.
Aun no puede comprender como demonios Sabito consigue todos esos documentos falsos para ayudarlos a conseguir trabajos.
Aún recuerda las expresiones de asombro e incrédulas de Zenitsu e Inosuke al ver lo entrar al salón por primera vez.
Honestamente fue una semana muy pesada.
Varias veces pensó que Tanjirou entraría por la puerta y se disculparte por llegar tarde. Pero eso nunca paso.
Lo único raro fue es que nadie se sorprendió por su ausencia, ni siquiera a sus mejores amigos, como si ellos ya conocieran los motivos por los cuales no se ha presentado al colegio.
Tanjirou…
¿Qué demonios es lo que oculta…?
Espero pacientemente a que la hermana de Tanjirou contara su cambio. Si su memoria no le falla, es Nezuko.
—Kamado. —La nombro, no piensa que tiene el derecho para llamarla por su nombre.
La nombrada se sobresaltó un poco, era raro que Tomioka hablara con ella.
—Por favor, dime Nezuko. —Aseguro alegre mostrando una tímida sonrisa, si su hermano confía en él, ¿por qué ella no lo haría? Tomioka asintió levemente—. ¿Sucede algo? —Cuestiono unos segundos más tarde mientras le entrega su cambio.
Giyuu se mordió la lengua, no era momento de retroceder. Tiene que averiguar donde se encuentra el menor y hacer todo lo posible para ayudarlo a liberarse de las garras del demonio.
—Tanjirou… ¿Se encuentra bien? —Pregunto con nerviosismo al mismo tiempo en que le entregaba el cambio a Sabito, que por muy extraño que parezca se ha mantenido callado por mucho tiempo.
Nezuko tembló un poco, sabía que tarde o temprano Giyuu preguntaría por su hermano.
—¡Por supuesto, gracias por preguntar! —Mostro una mueca de felicidad, sin ser del todo consiente que sus manos se sujetaban fuertemente de su mandil. Esto no pasó desapercibido por Sabito—. ¿Por qué preguntas…? —Cuestiono afligida. Se mordió la lengua, sabe que no debería meterse en asuntos que no son de ella.
—No me he podido comunicar con él. —Mintió, en realidad jamás lo ha llamado desde que ¿arreglaron? las cosas.
Nezuko medito un poco la respuesta, sin saber si era verdad o no. Solo reza para que su hermano no le haya mentido descaradamente.
—En realidad se encuentra de viaje, tal vez por eso no ha podido contestar tus llamadas. Pero no te preocupes, en la próxima llamada lo regañare para que te conteste sin importar lo que se encuentre haciendo. —Declaro orgullosa, ah, está metiendo demasiado su nariz en ese asunto.
Ambos adultos la vieron sorprendidos. La menor se encontraba decidida a regañar a su hermano cuando aparezca de nuevo.
Giyuu mostro una suave sonrisa. Oh, si tan solo fuera tan honesto como la menor—. Gracias, Nezuko. —Finalizo mientras se despedía con la mano, Sabito lo imito.
Al notar que finalmente se quedó sola, Nezuko junto sus manos, rezando a todas las deidades existentes que su hermano ya regrese a casa como la última vez que lo vio, no le gusta ver como Muzan se encarga de borrar una de las cualidades de su hermano, que por muy insignificantes que sean, estas son las que forman a Tanjirou.
Su celular comenzó a sonar.
De inmediato dejo lo que estaba haciendo y observo quien se intentaba comunicar con ella. En un segundo acepto la llamada.
—¡Hermano! —Lo llamo emocionada, preparándose para regañarlo por no responder a las llamadas de otros. Sin embargo, los pequeños quejidos del mayor borraron todo lo que pensaba en ese momento y le generaron nuevas dudas
¿Qué le había sucedido? ¿Qué demonios le hizo ahora Muzan?
—¿Te encuentras bien…? —Murmuro lo suficientemente bajo para que solo él lo escuchara.
No le gustaba escucharlo decaído, eso ocasiona que los recuerdos de hace una semana aparezcan en su memoria, su hermano no se atrevería a mentir que Muzan lo violaba, ¿verdad?
Tras varios largos segundos de espera finalmente hablo—. Perdón Nezuko, ya no es nada… Lo siento… —Fue lo único que Susurro antes de colgar.
—Tanjirou… —Lo nombro abatida, dejándose caer en el mostrador, lo último que escucho antes de colgar fue el sonido de una puerta ser cerrada con fuerza—. ¿En verdad se encuentras bien?
Dejo que Giyuu regresara solo al departamento, la familia Kamado oculta demasiado y el no planea descansar hasta llegar al fin de esto.
Puede que se esté metiendo demasiado en los asuntos de otra persona, pero no lo puede evitar, una parte de él le grita que la pareja del pelirrojo está relacionado con algo malo y obviamente es el culpable de las desgracias de aquella noble familia, por eso no puede parar, no lo va hacer cuando personas inocentes están siendo engañadas.
Si fueran otras personas, tal vez no se metería tanto, pero a Giyuu le importa Tanjirou.
También por eso no lo puede dejar a Tanjirou a la suerte, sobre todo cuando ambos desean gritar que se gustan.
Observo el ambiente tranquilo del parque, si su memoria no le falla dentro de unos cuantos minutos se encontrara con unas personas que le pueden ayudar brindándole información sobre las relaciones de la familia Kamado.
Sin embargo, se sorprendió bastante cuando solo uno de ellos caminaba con el ceño fruncido.
Se colocó de pie, espero que el menor lo notara y se detuviera, pero no lo hizo. Solo continuo su camino mientras maldecía en voz baja.
—Zenitsu. —Hablo firme, no planea dejar pasar una oportunidad como esta.
El nombrado dio media vuelta—. ¿¡Ahora que quieres!? —El enojo era evidente, debió de venir discutiendo con alguien pues al notar quien le hablaba se relajó un poco—. Oh, eres tu… ¿Qué quieres?
Sabito suspiro, tiene que ir al grano—. Quiero hablar sobre Tanjirou.
—No, hicimos un trato… —Susurro enojado, su rostro completamente estoico.
—Lo hiciste con Giyuu. —Contraataco Sabito. Logrando apreciar como el menor se tensó un poco.
El rubio negó enfadado, puede que Sabito tenga razón: realizaron el acuerdo con Tomioka, no con él.
Dio media vuelta, hablar de más puede que meta a más problemas a Tanjirou.
Al ver que Zenitsu se planeaba alejar frunció el ceño, ah, no quería recurrir a esto.
—Hace unos minutos estuve platicando con Nezuko, ella menciona que Tanjirou está de viaje, ¿eso es cierto? —Comento inocentemente, claramente eso tiene que ser una mentira.
El menor lo vio perplejo antes de lanzarse a él, no le gusta que otros hombres le hablen a su novia.
—¿Quién te crees tú para hablar con Nezuko? —Cuestiono irritado, sosteniendo fuertemente la camisa del mayor, no le importo que el otro fuera más alto que él.
—¿Y tú eres…? —De inmediato capto la señal, obviamente eran pareja, pero si solo con la mención de la menor llamaría su atención, la mencionaría las veces que fueran necesarias.
—¡Soy su novio! —Declaro indignado, una vena en su frente estaba a punto de explotar.
—Eh, ¿Cómo le hiciste para que se fijara en ti? —Se burló. No le gustaba, pero las expresiones del rubio eran simplemente divertidas—. Tranquilo es una broma.
El rubio lo soltó, volvió a maldecir en voz baja y murmuro palabras de amor. Era raro.
—Ya, vamos, te invito algo. —Propuso tranquilo mientras le daba una palmada en su hombro, mostrando una suave sonrisa.
Zenitsu asintió de mala gana.
Al momento en que salieron del parque finalmente dejaron de sentir aquella mirada opresiva.
—Entonces, ¿Tanjirou se encuentra de viaje? —Pregunto confundido Zenitsu.
Ambos llegaron al local de comida rápida, donde solo se limitaron a comprar y comer papas fritas.
Sabito asintió, él tampoco se cree ese cuento.
El rubio se perdió unos segundos en su bebida antes de que sus manos golpearan la mesa ligeramente.
Todas las personas a su alrededor se limitaron a ignorar aquella escena. Aunque eso no evito que de vez en cuando les regalaran miradas de desprecio.
—Conozco a Tanjirou desde que éramos niños, el… El comenzó a cambiar cuando conoció a Muzan y el cambio se hizo más notable cuando su padre murió. —Negó con la cabeza, queriendo apartar los recuerdos de aquella época—. En pocas palabras, si me lo preguntas, Muzan es el que se encarga de todas sus desgracias… —Soltó un suspiro de fastidio, se jalo un poco su dorado cabello antes de tomar sus cosas y colocarse de pie—. Ah, estoy hablando demás.
—¿Eso es todo? —Cuestiono un poco confundido, no recibió nueva información, solo le confirmo ciertas dudas que tenía.
—Si, por hoy, la próxima vez será con Nezuko, tal vez si estoy presenta ella te contara con mayor detalle algunos incidentes que le ha pasado a su familia desde que se relacionaron con Kibutsuji… —Susurro lo suficientemente alto para que solo Sabito lo escuchara.
Sabito asintió decepcionado.
Ah, quizás si conoce toda la historia pueda pensar en una forma de salvar a la familia que los ayudo sin siquiera conocerlos.
