"Solo tú y yo"
El recuerdo de como Muzan se alejaba y los demás profesores adentrándose al salón ocasiono que frunciera el ceño. Se siente impotente al no poder enfrentar al contrario.
Bueno, al menos con eso confirma su teoría de que él no fue el único en ser golpeado por algún empleado de Kibutsuji.
Suspiro mientras se giró al otro lado de la cama.
No puede dormir.
Ya no puede seguir con aquella farsa.
Se supone que esperaría a que Sabito llegara, pero ya no puede.
Siente; piensa; cree que mientras más tiempo deje pasar se va arrepentir de no haber intentado salvar cuanto antes al menor.
No importa si le confiesa sus sentimientos, lo primordial es rescatarlo de aquel ser.
Se sentía frustrado pues desde aquella tarde Kamado no ha asistido a clases.
Tiene miedo de que Kibutsuji le haya hecho algo y aparentemente no se ha comunicado con ninguno de sus amigos. Eso solo ocasiono que su miedo aumentara, teme que se vuelva a repetir la situación de la vez pasada.
Ya no quiere ver al menor con la mirada perdida y con lágrimas que amenazan con salir en todo momento.
Trato de alejar esos pensamientos, no tiene que ser pesimista. Todo está bien. De seguro Tanjirou se enfermó y por eso no ha podido ir a la escuela ni ha podido trabajar en el negocio de su familia…
Tiene que intentar dormir pues dentro de un par de horas tiene que trabajar.
Su celular comenzó a vibrar, dio un pequeño brinco, al revisarlo no pudo evitar sonreír.
Era un mensaje de Tanjirou.
Aparentemente el menor le pidió su número a Sabito y le está pidiendo reunirse en un lugar en específico, que él puede elegir el lugar.
Como si fuera una cita…
Antes de responder medito un poco, tiene que ser un lugar especial, un lugar donde Tanjirou se sienta cómodo, un lugar donde nadie los pueda interrumpir o espiar.
No pasa nada si falta un día a su trabajo. Además, es por una buena razón.
De inmediato comenzó a teclear y enseguida mando la ubicación del lugar.
"¡De acuerdo!" Fue la respuesta de Kamado a su mensaje.
Se encontraba emocionado; feliz; contento; afortunado por volver a ver a Tanjirou tan pronto.
Observo un momento el lugar.
Era muy tranquilo.
Silencioso.
Incluso podía escuchar su propia respiración.
Por un lado se sentía avergonzado. Kamado se veía bien con aquellas prendas casuales, no era la primera vez que lo observaba así, o al menos no desde aquel intento fallido de besarlo…
Negó varias veces, debió de haber hecho algo en ese momento, tal vez si lo hubiera hecho ahora mismo Tanjirou seria libre de las garras de aquel demonio.
Su mirada viajo hasta el menor. Este admiraba el lugar con entusiasmo.
Sin duda podría admirar al menor por horas.
Pero no ahora.
Algo debió suceder para que Tanjirou llegara un poco tarde al lugar.
Tal vez debió de notar que alguien lo observaba pues Kamado de inmediato dio media vuelta para que sus miradas se encontraran.
Mostro una sonrisa tímida antes de apartar la mirada. No sabía cómo iniciar su plática con Giyuu.
Por otra parte Giyuu sonrió levemente, fue algo adorable esa acción.
Trato de ordenar los pensamientos, cierto, tiene que ser firme con Tanjirou o no conseguirá dar un paso para ayudarlo.
Armándose de valor sostuvo una de las manos del menor, este lo miro sorprendido unos segundos antes de pintarse por completo de rojo.
Al igual que el menor, Tomioka también se terminó sonrojando. De inmediato y antes de llamar la atención termino llevando al menor a una zona más apartada de la biblioteca.
Al subir al segundo piso y recorrer varios pasillos, finalmente se detuvo.
Kamado observo al mayor, una dulce sonrisa decoro su expresión. Giyuu se veía genial cuando lo llevo, indirectamente le mostro, todo el lugar.
Soltó al menor antes de mirarlo, ninguno aparto la mirada—. Tanjirou… —Susurro el nombre del menor.
—¿Sucede algo? —Cuestiono un poco confundido el pelirrojo.
—¿Te sucedió algo…? Quiero decir… —¿Era correcto interrogar a Kamado? Su mente le gritaba que lo hiciera, pero su corazón le decía que no debía de interferir en eso, que estaría siendo dramático, maleducado.
Al ver que el mayor se perdió en sus pensamientos decidió dar el primer paso con algo que probablemente se estaba cuestionando Giyuu—. Oh, por cierto, perdón por llegar tarde… Digamos que tuve algunos inconvenientes con mi familia, lo siento por hacer esperar. —Se rasco de manera nerviosa su cabeza. Al menos era sincero.
Giyuu soltó un suspiro de alivio que no sabía que estaba conteniendo.
Solo se preocupó en vano.
Aun así… ¿Por qué sentía que Tanjirou no le estaba diciendo toda la verdad…?
—Si algo te sucede, ¿prometes ser honesto conmigo? —Cuestiono mientras miraba al menor, este pareció echar humo unos segundos antes de soltar una pequeña melodía divertida.
—Por supuesto… —Aseguro antes de observar los nuevos libros. Su corazón latía a más no poder, en cualquier momento parece que se le va a salir, de seguro está pintado de carmín.
Kamado observo un libro de pasta beige, inmediatamente lo intento alcanzar, tiene curiosidad por su contenido. Una mano se le adelanto y lo sostuvo.
Dio media vuelta para enfrentarse con una mirada bondadosa, este le extendió el libro que había intentando agarrar.
—Es enserio, puedes confiar en mí, recuerda que te dije que te protegería y lo voy hacer, Tanjirou, así me cueste la vida. —Fue honesto al intentar transmitir sus sentimientos. Kamado sostuvo el libro, tentó su suerte al momento en llevar su mano a la mejilla del menor, este nuevamente volvió a ponerse como un tomate—. Y eso es porque yo…
Mas el sonido de un reloj ocasiono que se detuviera en seco.
Maldijo en su mente.
Esta es la segunda vez que intenta confesarse.
La próxima sin duda lo conseguirá con éxito.
La mano del menor sujetándolo y arrastrándolo fuera del edificio fue algo nuevo. Diría que no espero que Tanjirou fuera tan atrevido, pero después de aquel casi beso en el parque… Nuevamente volvió a maldecir en voz baja. Odia su suerte.
Dejo que Kamado lo llevara hasta donde sea que el menor quisiera ir.
Tras recorrer varias calles finalmente se detuvieron en la entrada de un local.
Tanjirou respiro un par de veces antes de soltar a Giyuu—. Perdón Giyuu… —Comenzó el pelirrojo una vez que recupero el aliento, señalo la entrada del local—. ¿Pasamos?
El mayor asintió, poco después se adentró al lugar. Era un café. Uno oculto, pensó que ese lugar era una especie de tienda o algo.
Ambos tomaron asiento en una mesa apartada del lugar.
—¿Ya conocías este lugar? —Cuestiono al menor, este lo miro entusiasmado antes de dejar su bocadillo en el plato.
—¡Si! Trabaje aquí cuando era más joven. —Sonrió con nostalgia. Perdiéndose en los buenos momentos que paso en aquel lugar.
El menor no perdió el tiempo antes de comenzar a relatar como trabajaba en aquel lugar.
No va a mentir que se sorprendió al escuchar todos los deberes que tenía que realizar en menos de tres horas.
Así pasaron varias horas en las que el mayor asentía y daba unos cuantos comentarios a las historias y anécdotas del menor.
Era un buen momento.
Nada puede arruinar un buen ambiente. Excepto la curiosidad.
—Por cierto, ¿Cómo siguen tus heridas? —Interrogo Tanjirou, no podía dejar el hecho de que Giyuu fuera golpeado por su culpa.
Sabe que lo que está haciendo es un error, no debió reunirse con Giyuu a escondidas, ni tampoco huir de la biblioteca cuando su reloj comenzó a sonar.
Si tan solo no hubiera escuchado su alarma de seguro hubiera descubierto lo que Giyuu le quería confesar.
—Bien. —Se encogió de hombros, realmente no había pensado en ellas desde aquella tarde.
Tanjirou medito un poco la respuesta—. ¿Y Sabito sabe sobre tus heridas? —Se mordió la lengua. A pesar de que le agrada Sabito, realmente, honestamente no quería pensar en el esos momentos, no cuando esta tan como con Giyuu. No cuando su cita con él está siendo una maravilla.
—No lo sabe. —Suspiro mientras veía un bocadillo, pero a la vez nada—. Él se tuvo que marchar para arreglar algunos asuntos, ya sabes, —comento como si el menor tuviera idea alguno sobre lo que sucedía en su vida—, papeles, pasaportes, todo eso. Quiere que nos marchemos del país antes de que acabe el año, quiere que iniciemos una nueva vida en otro lugar… —Murmuro decaído.
Ahora que lo pensaba… ¿Qué se supone que haría después de que Sabito regresara con todos los documentos? ¿Realmente se marcharía de aquel lugar? No puede hacer eso, mejor dicho, no quiere hacerlo, no hasta que Tanjirou esté libre de las garras del demonio, se niega a dejarlo a la merced de Kibutsuji. Además, no quiere apartarse del chico del cual se enamoró.
Puede que esté pensando de manera egoísta.
Sus latidos se hacían lentos, no espero que Giyuu y Sabito tendrían planes de dejar Japón. Por un lado piensa que eso está bien, así ellos no están en peligro, por otro lado, no quiere que Giyuu se aleje de él, no quiere que lo deje de mirar con ternura, que le regale sus castas y anheladas caricias de amor.
"Tal vez si demuestro que soy mejor que Sabito, Giyuu me elegirá y se quedara conmigo…" Un pensamiento oscuro y egoísta invadió su mente. Negó levemente, pasar mucho tiempo con Muzan ocasiono que se le pegara su locura.
Él no era así, por mucho que amara a Giyuu no quiere condenarlo a una tragedia, el no merece un castigo.
Además, si conseguiría tener una relación en secreto con Giyuu, sin duda Muzan se enteraría y no terminaría bien para ninguno de los dos.
Su corazón se agito al creciente miedo e inseguridad.
De inmediato comenzó a beber su bebida y trato de pensar en otra cosa.
No debe de arruinar el ambiente.
Termino tocio un par de veces, se estaba ahogando. Al terminar de toser se encontró con la mirada desconcertada de Giyuu.
—No soy un espectáculo… —Hizo un puchero.
Giyuu lo vio unos segundos antes de negar divertido—. Cierto, perdón, pero te veías adorable…
Tanjirou sonrió levemente, es verdad, Giyuu ya tiene pareja…
—Por cierto… —Se removió incomodo, ¿era correcto preguntar sobre aquel incidente? Negó levemente, necesita saber si son o no son pareja, el hecho de solo estar suponiendo que son lo está volviendo loco—. Tu… Beso… —No podía expresarse y la expresión de Giyuu claramente gritaba que no tenía la menor idea de lo que quería decir.
—¿Quieres que te de un beso? —Cuestiono el mayor, un tipo de emoción en su pecho nació. ¿Era felicidad?
Tanjirou negó varias veces, avergonzado por aquella pregunta que de alguna manera ocasiono un sonrojo.
Decepción, eso era lo que sentía el mayor al ver al menor negarse, pero no se podía quejar.
Kamado suspiro antes de acomodar sus pensamientos, sus dedos jugaron debajo de la mesa: sobre sus rodillas—. Tú, en el hospital te vi… Te estabas besando con Sabito…
Al principio lo miro confundido, sin embargo los recuerdos de la vez que estuvo en el hospital regresaron a su mente, ahora tenía sentido varias cosas.
Fue el turno de Giyuu de negar divertido, Tanjirou lo vio confundido.
—No me beso, simplemente se resbalo cuando se intentó poner de pie y su rostro termino golpeando con mi frente… —Soltó una divertida carcajada.
Tanjirou de cierta manera se alegró, se siente más entusiasmado porque no va a inferir en una relación.
No va a ser "una gata rompe hogares" como dicen los programas de Nezuko.
—Ahora que lo pienso, ¿te puedo preguntar algo? —Tanjirou asintió un poco nervioso, quizás finalmente va a saber qué es lo que quiere decir Giyuu—. ¿Por qué reaccionaste así cuando nos vimos, ya sabes, después de que me dieron de alta en el hospital?
Su corazón y su cuerpo se hundieron, no espero eso.
Soltó un suspiro, prometió ser honesto, justo cuando planeaba hablar, la campana del local resonó en el lugar, se congelo, no espero que Akaza lo encontrara tan rápido. Había esperado que se tardara hasta el atardecer, no a medio día.
—Yo, realmente no puedo hablar de eso ahora mismo. —Su mirada se desvió, realmente ya no sabe lo que es correcto e incorrecto en ese punto.
Giyuu asintió de manera comprensiva, probablemente luego hablarían de eso con más calma en otro lugar.
—¿Y a qué universidad planeas ir? —Cambio de tema y tomo un sorbo de su bebida. A Muzan le interesa la educación de Tanjirou, ¿verdad? Así que sin duda Kamado tiene que asistir a una. Pero al ver que el menor negó con cierta tristeza se sintió ¿decepcionado? ¿Enojado? —. ¿Por qué…?
—Yo, voy a dejar de estudiar… —Respondió, no honestamente, pero ya es algo, el nerviosismo se comenzó apoderar de él. Akaza no dejaba de mirar a todas las direcciones posibles, lo mejor es acabar con esa cita antes de que lo descubra.
—Si quieres te puedo ayudar a estudiar para esos exámenes. —A pesar de que sus conocimientos eran escasos en la mayoría de esos temas quiere ser de apoyo para el menor.
Tanjirou negó divertido antes de soltar un suspiro de alivio al ver que Akaza se marchó del lugar maldiciendo en voz baja.
Tiene que marcharse antes de que regrese a revisar el lugar por segunda vez.
—No es necesario, pero aprecio el gesto… Es lo mejor que puedo hacer… —Respondió mientras se ponía de pie. Una sonrisa tímida decoro su rostro.
No sabía cómo explicarle a Giyuu su situación.
Tomioka asintió antes de devolver el dulce gesto, bueno, al menos puedo pasar tiempo de calidad con Tanjirou.
—No te preocupes, nos veremos el lunes en la escuela. —Lo despidió mientras agitaba de un lado a otro.
Kamado asintió, impulsivamente se abalanzo al mayor y le dio un pequeño abrazo antes de salir corriendo del lugar.
Quince minutos más tarde salió del local.
Por varios minutos se cuestionó si debía de ir a su departamento o pasar el rato en otro lugar.
Al final fue a la biblioteca y regreso a su departamento.
Decir que estaba sorprendido era poco.
No espero que al llegar fuera recibido por su compañero. Sabito.
—Giyuu, pensé que estabas trabajando… —Se encogió de hombros, luego regañaría como es debido a Tomioka.
Primero le tiene que decir lo que descubrió en el tiempo que estuvo ausente.
