Capítulo 6: La verdad te hará libre


"In wartime, truth is so precious that she should always be attended by a bodyguard of lies."

(En tiempos de guerra, la verdad es tan preciosa que debería estar siempre protegida por una barrea de mentiras).

Winston Churchill.


Llovía. Estaba oscuro. Tenía frío. Estaba sola.

Lily se incorporó en la cama, el pecho subiendo y bajando agitado, la frente empapada en sudor frío.

En la cama junto a la suya, su prima Roxanne la miraba con expresión preocupada.

—¿Te encuentras bien? —le preguntó la morena, su vocecilla apenas un susurro en la quietud de las primeras horas del día. Lily se frotó el rostro con ambas manos.

—Sí… Sólo una pesadilla —le aseguró. No logró tranquilizar a Roxanne con su respuesta.

—¿De vuelta Hogsmeade? —insistió su prima, sentándose en la cama.

—Sí —mintió Lily.

—¿Quieres hablar de ello? —propuso Roxie.

Lily exhaló pesadamente. Adoraba a su prima, pero verdaderamente no tenía ganas de hablar sobre el tema. Era en esos momentos cuando más añoraba tener una habitación para ella sola. Si algo sobraba en la Mansión Malfoy eran las habitaciones. Pero su padre había insistido en que lo mejor era que nadie durmiera solo. Y por supuesto que uno podía encontrar la lógica en ello, pero Lily no podía dejar de pensar que Roxanne estaba allí para vigilarla. No le gustaba.

Tenía mucho para esconder que no deseaba que su prima (menos aún su padre) se enterara.

—Es lo mismo de siempre, Roxie —volvió a mentir la pelirroja. Roxanne se limitó a asentir, pero Lily todavía sentía el peso de su mirada sobre ella.

Las pesadillas habían regresado durante las vacaciones. Lily se había esperado que sucediera. Después de todo, solo tenía una cantidad limitada de Poción para Dormir, y debía asegurarse de racionarla o de lo contrario no llegaría hasta el final del verano. Amadeus le había entregado una cantidad considerable de botellas antes de dejar Hogwarts, pero le había recomendado que espaciara las dosis para asegurarse de que alcanzara.

Lily lo había intentado. Al principio, había probado tomando una medida cada tres días. Pero las noches en que no tomaba la poción los recuerdos del ataque sobre Hogsmeade la invadían como parásitos en su mente. Volvía a sentir la mano sobre su boca impidiéndole gritar por auxilio, los brazos que tiraban de ella arrastrándola fuera de Honeydukes. El puño de Frederick Ponce contactando con su mejilla, descargando una corriente de dolor por su cara. El maleficio Cruciatus que Olivia Campbell le había lanzado haciéndola retorcerse en agonía.

Después de la muerte de Astoria y del traslado a la Mansión Malfoy, las pesadillas se habían vuelto más y más vividas. Despertaba gritando en medio de la noche, y Roxanne salía disparada a buscar ayuda. Lily volvía a tener miedo de dormir. Inevitablemente, empezó a tomar la poción noche por medio, para asegurarse de poder descansar.

Pero desde hacía un par de noches, las pesadillas habían cambiado. Ya no veía más sus recuerdos de Hogsmeade, plasmados de tortura y miedo. En cambio, había llegado un nuevo sueño.

Era siempre igual. Estaba parada bajo la lluvia, empapada y con frío. Y nunca se había sentido tan sola como en ese sueño. Lily no sabía cómo describirlo, pero el sueño le generaba una opresión en el pecho, una sensación de impotencia, una inminente expectativa de estar llegando al final de algo.

—Necesito ir al baño —anunció, saltando de la cama. Se escabulló antes de que Roxanne pudiera objetar, sellando la puerta para que no pudiera seguirla.

Abrió el grifo del lavabo y se mojó el rostro con agua fría, intentando limpiar el recuerdo del sueño. Todavía podía sentir el frío de la lluvia sobre su ropa.

—Es solo un sueño —se dijo a sí misma, mirándose en el reflejo.

Pero no lo era. Ella lo sabía. Había aprendido a diferenciarlos. Le había tomado todo el año conseguirlo, pero por fin había empezado a separar los sueños de las visiones, la realidad de la imaginación, el presente del futuro.

Las ojeras debajo de sus ojos empezaban a delatar su cansancio. No podía permitirse retroceder ahora. No después de todo lo que había trabajado para llegar hasta allí. No podía perder el control de nuevo. Necesitaba dormir. Necesitaba controlar las visiones. Amadeus le había prometido que encontrarían la forma de lograrlo. Hasta entonces, ella tenía que asegurarse de no desmoronarse como lo había hecho previamente.

No tenía opción. Necesitaba tomar la poción todas las noches. Era la única manera, se dijo.

Cuando salió del baño, Roxanne se había vuelto a dormir. Miró el reloj sobre su mesa de luz. Marcaba las seis de la mañana. Pero ella ya no podía volver a la cama. Abrió su baúl para sacar algo de ropa de verano, pero en cambio sus manos se detuvieron sobre el compartimiento secreto que se encontraba en la tapa. James había modificado su baúl durante el primer año de Lily en Hogwarts para poder traficar Sortilegios Weasley y otras cosas prohibidas dentro del colegio. Había que reconocer que su hermano mayor era excepcionalmente bueno haciendo magia cuando se le convenía.

Lanzó una mirada de reojo por encima del hombro para comprobar que Roxanne seguía durmiendo y abrió el compartimiento. Adentro había una serie de botellas llenas de Poción para Dormir. Las contó. No iban a alcanzarle hasta Septiembre si empezaba a tomar todas las noches. Necesitaba encontrar una forma de reabastecerse. Roxanne roncó detrás de ella, asustándola. Lily se apresuró a cerrar el compartimiento y a tomar un vestido cualquiera para ponerse.

A pesar de que era temprano, ya había mucha gente en el comedor. Su padre se encontraba conversando con Ron mientras revisaban una serie de documentos, posiblemente algo sobre lo que estaban trabajando en el Cuartel. Hermione estaba leyendo ElProfeta con el ceño fruncido, y a su lado Philippe Marcier hacía cálculos en una hoja de Aritmancia. Felicity Fox y Dominique se reían en una esquina, mientras la morena le pintaba las uñas de negro a la Rastradora. Neville estaba dándole de comer una papilla a Hope, pero Lily se percató de que llevaba puesta una túnica nueva e inesperadamente elegante para la ocasión.

—Ama Lily, ¿desea desayunar algo? —le preguntó Kreacher mientras daba vueltas alrededor de la mesa rellenando las tazas de café y los platos con bizcochos.

Todos levantaron sus cabezas hacia ella al mismo tiempo. Durante unos segundos, nadie se movió.

—Un té, Kracher. Gracias —masculló Lily. A pesar de que esa era su familia, se sentía levemente fuera de lugar. No estaba ninguno de sus primos más pequeños.

—Buenos días, hija —el primero en reaccionar por supuesto fue su padre, mientras dibujaba una sonrisa en sus labios, invitándola a sentarse. Le entregó el archivo sobre el que estaba trabajando a Ron, y con un movimiento de varita su tío lo hizo desaparecer. —¿Estás ansiosa? —le preguntó contemplándola por encima del borde de la taza mientras daba un sorbo al café.

—Puedes desayunar tranquila —intervino Ron, resoplando por la nariz—. Todavía faltan un par de horas para que Malfoy levante su blanco trasero de la cama.

Recién entonces Lily lo recordó. Hoy retomaba sus clases con el señor Malfoy. Efectivamente, una puntada de nerviosismo le recorrió el cuerpo.

—No tienes nada de qué preocuparte —se apresuró a calmarla Harry. Con una mano, le peinó un mechón de cabello pelirrojo detrás de la oreja, despejándole el rostro para poder verla mejor—. Será igual que el año pasado. Lo harás excelente.

—De acuerdo —balbuceó Lily, desviando la mirada hacia la humeante taza de té que Kreacher había dejado frente a ella. Harry se quedó mirando su perfil durante unos segundos antes de volver su atención también hacia su taza.

—Esto es un desastre —gruñó Hermione, arrojando el periódico sobre la mesa con exasperación.

—¿Malas noticias? —le preguntó Neville sin quitar los ojos de la cuchara cargada de papilla que intentaba introducir en la boca de Hope.

—En todos los sentidos —se quejó Granger—. Toda la información que publican está desactualizada o tiene algún error… Los editores suplentes están haciendo un pésimo trabajo, y este no es un buen momento para perder la credibilidad ante los lectores.

—Sin Ginny ese lugar se cae a pedazos —aseguró Ron con un chasquido. Se dio cuenta de lo que había dicho solo segundos después de terminar la frase, demasiado tarde. Las palabras le dejaron un sabor agrio en la boca.

El nombre de Ginny congeló la habitación como una nevada de invierno. Lily sintió un nudo que se le formaba en la garganta, impidiéndole beber lo que le quedaba del té. A su lado, Harry había palidecido.

—Estoy segura de que cuando vuelva lo arreglará todo en un abrir y cerrar de ojos —dijo Hermione, su mirada yendo de su propio esposo hasta Harry y de regreso. Los dos parecían haber quedado entumecidos.

—Sí, claro que lo hará —carraspeó Harry, la voz extrañamente ronca.

Un par de años atrás, aquellas simples palabras por parte de su padre habrían bastado para tranquilizar a Lily. Había vivido demasiado en el último tiempo como para dejarse convencer con tanta facilidad de que todo estaría bien. A veces, se preguntaba si de hecho, algún día volverían a estarlo.

Su madre continuaba internada en San Mungo con un pronóstico incierto. Los sanadores no encontraban la forma de curarla completamente de la maldición que la había golpeado durante la batalla de Hogsmeade. Ginny ciclaba entre períodos de completa lucidez y sueños profundos. Era imposible predecir cuándo despertaba y cuando volvía a caer rendida a la oscuridad. Y aunque todos intentaban mantenerse optimistas y festejaban cuando su madre lograba quedarse despierta durante más de una hora, Lily temía que un día, simplemente ya no despertara.

—Neville, cariño, ¿todavía estás aquí? —exclamó Hannah, entrando en el comedor—. La reunión con el Consejo Escolar es en menos de una hora.

Neville saltó de la silla, dejando caer la cuchara con papilla al suelo, provocando que Hope estallara en carcajadas alegres. Hannah esbozó una sonrisa indulgente y besó a su esposo suavemente en los labios.

—Deséame suerte —le pidió Longbottom.

—No la necesitas —le respondió ella, acomodándole la parte delantera de la túnica.

—Dime de nuevo por qué estoy haciendo esto, Harry —masculló Neville por lo bajo, visiblemente nervioso.

—Para salvar el mundo, Nev —dijo Harry torciendo también una sonrisa. Era difícil diferenciar si era una broma o lo decía en serio.

—Sin presiones —comentó Ron, guiñándole un ojo. Neville tragó pesadamente, plantó un beso sobre la coronilla de Hope, y abandonó el comedor.

Efectivamente, Draco Malfoy no apareció hasta casi una hora más tarde. Para entonces, la casa entera había empezado a despertar dispuesta a arrancar un nuevo día. Lily no era la única entrenando esa mañana.

—Tengo entendido que has estado practicando durante el último año —comentó Draco una vez que estuvieron a solas en una modesta habitación cuyo únicos muebles eran dos cómodas butacas. Malfoy se acomodó elegantemente en una de ellas, e hizo un gesto para que ella ocupara la otra.

—Un poco —respondió Lily con un hilo de voz. Draco curvó una ceja en una expresión escéptica.

—¿Has tenido nuevas visiones? —le preguntó mirándola fijamente mientras extraía parsimoniosamente la varita de su túnica.

—No —mintió Lily, haciendo su mayor esfuerzo por evitar que el temblor en su voz la traicionara. Draco entornó los ojos, pero si percibió la mentira no dijo nada.

—Hace mucho que no entrenamos juntos, así que vamos a empezar despacio, e iremos escalando de a poco —puntualizó Draco, enderezándose en la silla y preparando su varita. Lily asintió con rigidez.

Se había olvidado de lo delicada que era la magia de Draco. Cuando él movió su varita, Lily instintivamente cerró los ojos, preparándose para recibir el golpe. Pero no había nada de violento en la magia de Malfoy. En cambio, era una brisa suave, una caricia que recorría su mente, rozando con cuidado los recovecos de sus recuerdos. La sensación la tomó tan por sorpresa que por un instante, Lily se olvidó que tenía que bloquearla. Por un instante, se sintió tentada de mostrarle todo y ser finalmente libre.

Pero no podía hacerlo. No podía permitirle que viera la verdad que escondía su mente. ¿Qué pensaría el padre de Scorpius si se enteraba de los secretos que ella ocultaba? ¿Qué pensaría su propio padre si lo supiera? No podía decepcionarlos. No a ellos. No después de todo lo que habían sufrido en el último tiempo.

Empujó la magia de Draco fuera de su mente de forma gradual, con la misma delicadeza con la que él había aplicado sobre ella. No se encontró con ninguna resistencia del otro lado.

—Me dejaste husmear mucho tiempo en tu mente —le criticó Draco con dureza. Lily se sonrojó. —Vamos de nuevo. Esta vez, intenta bloquearme desde el principio.

Lily ya sabía que esperarse la segunda vez que sintió la magia de Draco abriéndose paso por sus recuerdos. Logró bloquearlo más rápido que la primera vez.

—Mejor — le reconoció Draco hizo un gesto con la cabeza.

Sin embargo, ella sabía que Draco estaba controlándose, dosificando la intensidad con la que intentaba derribar sus barreras mentales, poniéndola a prueba de forma gradual. Con cada nuevo intento, Lily sentía que la magia de Draco arremetía con un poco más de fuerza, y ella misma se veía forzada a ejercer más resistencia a la intromisión.

Perdió noción del tiempo, concentrada en bloquear los intentos de Legeremancia de Draco. No podía sellar todos sus recuerdos de él y era consciente de ello. No dominaba la Oclumancia lo suficiente como para poder hacerlo. Pero Draco le había enseñado que no era necesario ocultarlo todo, sino que debía asegurarse de ocultar lo importante. Así que eso hizo. Sacrificó aquellas memorias que podían ser sacrificadas, y protegió con ferocidad las que debían mantenerse escondidas.

Su estrategia resultó ser efectiva, aunque Draco no tardó demasiado en empezar a sospechar lo que estaba haciendo. Con cada nuevo intento de Legeremancia, Draco intentaba detectar y abrir aquellas puertas que Lily mantenía cerradas y ocultas.

Lily creyó escuchar un chasquido en el momento en que Malfoy accedió a uno de los recuerdos. Como una caja de fuegos artificiales a la que hubieran encendido, los colores estallaron formando imágenes frente a ella.

Estaba sentada en el alfeizar de una ventana de Hogwarts. Amadeus estaba a su lado, con esa expresión de reverencia que se reservaba solo para ella. Estaban tomados de la mano. Y Lily sentía que podía confiar en él.

Empujó a Draco fuera de su mente con violencia, el recuerdo desapareciendo tan rápido como se había materializado. Volvían a estar en la habitación de la mansión Malfoy, sentados en sus butacas. Lily respiraba de forma agitada y tenía las manos firmemente cerradas sobre los apoyabrazos. Draco la observaba con una expresión difícil de descifrar. Tenía los labios apretados y los ojos clavados en ella.

—Estoy cansada, señor Malfoy —jadeó Lily. Era verdad. Se sentía agotada, y no se creía capaz de seguir bloqueando a Draco durante mucho tiempo más. Malfoy no respondió inmediatamente.

Lo sabe, pensó. Sabe que le estoy ocultando algo.

—Supongo que ha sido suficiente por hoy —cedió finalmente Draco, su voz imperturbable. Sus ojos grises, sin embargo, eran como navajas clavadas sobre ella. Pero antes de que Lily pudiera escapar de la habitación, él le dijo: —Seguiremos avanzando mañana, si estás de acuerdo.

No estaba segura si se estaba imaginando el desafío en esas palabras, o si era algo real, pero se aseguró de responderle lo más calmada posible.

—Sí, estoy de acuerdo —aceptó Lily, escabulléndose inmediatamente lejos de allí.

Esa noche iba a necesitar una buena dosis de la pócima para dormir si quería asegurarse de estar en óptimas condiciones al día siguiente.


Les había tomado varios días acondicionar y modificar los jardines de la mansión para convertirlos en un campo de entrenamiento. Habían requerido de la colaboración de prácticamente todos los integrantes de la Orden del Fénix. Había sido complejo y agotador, pero el resultado era por demás satisfactorio. O al menos eso pensaba Zaira mientras contemplaba desde el tejado de la mansión hacia abajo, donde los más jóvenes practicaban en equipos.

Una bandera blanca flameaba sobre la pérgola del jardín, aguardando a que alguno de los dos equipos la alcanzara. Las reglas eran simples: aquel que primero se hiciera con la bandera, ganaba. Y lo que había comenzado una hora atrás como un juego, rápidamente había escalado hacia una verdadera y feroz competencia.

Hasta ahora, el equipo que había estado más cerca de lograrlo había sido el de Albus, integrado por sus amigos Hedda y Lysander, por su hermano James, y por sus primos Lorcan y Hugo. Pero el equipo contrario, liderado por Rose, con la ayuda de Scorpius, Elektra, Louis, Tessa y Lucy, los interceptó justo a tiempo, derribando a Lorcan y dejándolos con un integrante menos.

Ahora, era el equipo de Rose el que se acercaba lentamente, con Tessa y Louis al frente, mientras ella y Scorpius les cubrían la retaguardia, y Elektra y Lucy se mantenían ocultas entre los rosales de los laterales.

—Esa muchacha es buena —comentó Scarlet apareciendo por detrás de Zaira. Hizo un gesto hacia Tessa, quien acababa de esquivar una de las trampas que Levington había colocado alrededor de la bandera.

—Sí, lo es —reconoció Zaira con una débil sonrisa, sin despegar su atención del entrenamiento—. ¿Has terminado ya con la Tercera Orden?

—Es una forma de decirlo —gruñó Raven.

—¿Qué piensas de Jasper y Hamilton? —inquirió la rubia, lanzando una mirada de soslayo a su amiga. Scarlet chasqueó la lengua.

—Pienso que cuando tengan diez años de experiencia, serán útiles —respondió con sarcasmo.

—Hacen un excelente equipo con Molly —insistió Zaira.

—Pueden considerarse con suerte si siguen vivos cuando todo esto termine —vaticinó Scarlet con pesimismo. Zaira rió por lo bajo.

—Todos podemos decir lo mismo —dijo la aurora en un suspiro resignado.

—¿Has hablado con ella? —volvió a hablar Raven tras un breve silencio, señalando con el mentón hacia donde Tessa Nott se encontraba agazapada detrás de una estatua.

—¿Y decirle que yo soy la razón por la cual sus padres están muertos? —exclamó Zaira con amargura. Scarlet frunció los labios.

—El sarcasmo no te sienta bien —señaló la mujer de los ojos violetas.

Zaira tragó el sabor amargo que las palabras le habían dejado en la boca. Trataba de no pensar demasiado en aquellos a los que habían perdido en lo que iba de la guerra. Temía que si lo hacía, se vería absorbida por una oscuridad que no podría derrotar. Pero ahora que Scarlet se estaba encargando de entrenar a los nuevos integrantes de la Orden del Fénix, Zaira había pasado a entrenar a los más pequeños. Tessa Nott era un recuerdo diario del precio que estaban pagando para derrotar a la Rebelión.

Llevaba tiempo queriendo hablar con la hija de los Nott, y a pesar de que nunca lo había comentado en voz alta, Scarlet de alguna forma lo sabía. A veces, Raven la sorprendía. Era mucho más observadora de lo que aparentaba, y aunque mostraba un exterior duro, todavía era capaz de sentir empatía.

Abajo, en el campo de entrenamiento, el equipo de Albus había derribado a Scorpius y a Lucy gracias a una excelente estrategia de ataque diseñada por James. Hugo se escabulló veloz hasta el techo del gazebo y prácticamente arrancó la bandera del mástil. Zaira sonrió y bajó del tejado para dar la práctica por concluida. El sol empezaba a esconderse en el cielo y en breve servirían la cena.

El grupo lucía cansado pero a pesar de ello había un clima general de algarabía. Tenían las mejillas sonrosadas y los rostros transpirados, pero sus ojos brillaban emocionados y sus labios se curvaban en sonrisas satisfechas. Zaira conocía bien esa sensación. Era el subidón de adrenalina que provocaba la acción y el peligro.

Los observó mientras se alejaban bromeando entre ellos, codeándose de manera cómplice y felicitándose por su desempeño. Pero Tessa se quedó atrás, igual que lo había hecho prácticamente todos los días desde que había llegado a la mansión. Zaira la había estado observando. Se quedaba después de que todos se marchaban. Y entrenaba. Hasta que el cuerpo se rendía agotado. Hasta que el sol se ocultaba completamente y el jardín quedaba iluminado nada más que por la luz de las estrellas.

Zaira también conocía esa resiliencia. Esa tenacidad que impulsaba a alguien a continuar cuando todo su cuerpo le pedía que se detuviera. La había visto en muchos de sus compañeros en el cuartel de aurores. La había visto reflejada en ella misma muchas veces.

Se mantuvo a una distancia prudente mientras la contemplaba practicar una y otra vez un encantamiento de camuflaje sobre una de las estatuas. Era magia avanzada para alguien de su edad. Zaira se sorprendió de que conociera siquiera ese encantamiento. Pero por la expresión crítica con la que Tessa contemplaba sus resultados, era evidente que ella no estaba conforme.

—Debes relajar más el agarre de la mano y dejar que el movimiento fluya con más suavidad —le sugirió Zaira, decidiendo intervenir.

Tessa se sobresaltó, e inmediatamente sus mejillas se sonrosaron, avergonzada porque la hubieran descubierto. Pero Zaira le sonrió con gentileza e hizo un gesto con la mano, incentivándola a probar. La muchacha tragó saliva, cuadró los hombros y volvió a probar el encantamiento, esta vez siguiendo las indicaciones de Zaira.

La estatua frente a ella si difuminó en el paisaje, adquiriendo los colores del entorno, sus bordes apenas perceptibles. La comisura de los labios de Tessa se curvaron hacia arriba de forma casi imperceptible.

—Gracias —masculló Tessa, empujando un mechón de pelo detrás de la oreja para despejar su rostro—. Llevo varios días intentándolo sin mucho éxito —confesó con una risa nerviosa, sentándose en un banco cercano.

—Lo sé. Te he estado mirando —reveló también Zaira, sentándose a su lado—. ¿Puedo preguntarte por qué entrenas tanto? — Tessa se sonrojó aún más.

—Yo… Es que quiero… necesito mejorar —respondió Nott, y mordiéndose el labio, lanzó una mirada de reojo hacia Zaira—. Quiero ser como el señor Potter, y el señor Weassley… Y como usted —desvió rápidamente la mirada.

—¿Quieres ser aurora? —se sorprendió Levington. Tessa volvió a juguetear con una mechón de su cabello entre los dedos.

—Sé lo que va a decirme: sólo los mejores logran entrar a la Escuela de Aurores. Pero si me esfuerzo este año por sacar buenas notas en mis TIMO… —se apresuró a explicarse. Zaira se sintió conmovida porque la chica creyera que tenía que justificar su elección.

—Seremos muy afortunados en tenerte con nosotros en el cuartel—la interrumpió Levington.

El resto del discurso se atoró en la garganta de Tessa. Una sonrisa fresca y sincera se dibujó en sus labios gruesos. Le resultó inquietantemente familiar.

—Tienes la misma sonrisa que tu madre —susurró Zaira sin pensarlo.

—¿Conoció a mi madre? —preguntó Tessa en un hilo de voz, una expresión mezcla de sorpresa y nostalgia impregnando sus rasgos mediterráneos.

—A ella y a tu padre —confirmó Zaira. Hablar de Theodore y Sylvia le provocaba un nudo en la garganta y una opresión sofocante en el pecho. Si cerraba los ojos, podía verlos de pie en el muelle clandestino de Italia.

Había tanto más que deseaba decirle a Tessa. Quería contarle sobre las ciento siete personas que sus padres habían salvado de la dictadura italiana antes de ser asesinados. Quería pedirle perdón por haberlos expuesto a semejante peligro. Por dejarlos en tierra enemiga esa última noche en el puerto, a sabiendas de que no había nada esperándolos allí más que muerte.

—Estoy segura de que ellos estarían orgullosos si pudieran verte ahora, Tessa —dijo en cambio.

Algunas cosas no podían ser compartidas. Algunas verdades debían permanecer ocultas. Zaira tendría que cargar con el peso de ellas sola.


Albus estaba escribiendo en su diario cuando tocaron a la puerta de la habitación que compartía con sus amigos. Lysander y Scorpius se encontraban jugando un partido de ajedrez. Los tres se miraron sorprendidos. Albus chequeó su reloj. Eran casi las diez de la noche.

—Todavía están despiertos, ¿verdad? —preguntó la voz de su tío Ron mientras abría la puerta y asomaba la cabeza colorada.

Por la expresión cansada de su rostro, era evidente que había tenido un día largo. Pero de todas formas llevaba una sonrisa traviesa en los labios que anunciaba algo emocionante.

Albus se sentó en el borde de la cama, y Lysander y Scorpius interrumpieron el juego. El aire estaba cargado de expectativa mientras aguardaban a que Ron volviera a hablar.

—Neville llegó hace unos minutos de Hogwarts... Y trajo esto con él —anunció su tío, mostrándoles finalmente las cartas que tenía escondidas detrás de su espalda.

Los tres saltaron de sus lugares y se abalanzaron sobre él. Albus fue el primero en arrebatarle el sobre de la mano. Se sintió súbitamente abordado por un nerviosismo que hacía mucho no sentía. Abrió el sobre con avidez, deseoso de conocer su contenido. Leyó apresuradamente el encabezado que anunciaba los resultados de su Titulo Indispensable de Magia Ordinaria para pasar directamente a las calificaciones.

Aritmancia: S
Astronomía: S
Cuidado de Criaturas Mágicas: S
Defensa contra las Artes Oscuras: E
Estudio de Runas Antiguas: E
Encantamientos: E
Pociones: S
Transformaciones: E
Herbología: S
Historia de la Magia: A

—Por Merlín, Al… Esto sí que es impresionante —exclamó Lysander, leyendo sus calificaciones.

Albus releyó sus notas una vez más, para asegurarse de que no se había equivocado la primera vez. Lysander no se equivocaba al decir que eran calificaciones impresionantes. Albus se había propuesto que así fuera. Se suponía que tendría que estar extasiado de felicidad por haberlo conseguido. Pero en cambio, una extraña sensación, completamente inesperada, lo invadió. Intentó disimularlo con una sonrisa.

—Albus… —lo llamó Scorpius, sacándolo de sus pensamientos.

Su mejor amigo sostenía en una mano la carta con los resultados de los TIMO, y en la otra, una insignia que Albus reconoció al instante: un año atrás, su hermano James había recibido una similar.

Se escuchó un grito agudo y cargado de emoción recorrer el pasillo que conectaba las habitaciones, y acto seguido, la puerta se abrió de sopetón dejando entrar a Rose Weasley. Tenía el cabello pelirrojo revuelto y saltaba de un lado al otro mientras sacudía su carta en el aire, exuberante de felicidad. Detrás de ella entró Hedda, mucho más medida que la prima de Albus. Elektra fue la última en aparecer, con una sonrisa radiante que mostraba todos sus dientes.

—¿Cómo les fue? ¿Cómo les fue? —exclamó Rose, mordiéndose el labio ansiosamente.

—¿A quién le importa los TIMO? ¡Scor es Capitán de Slytherin! —gritó Lyander, mientras tomaba la muñeca de Malfoy y la alzaba alto en el aire para que todos pudieran ver la insignia de capitán de quidditch.

—¡Por todas las brujas de Morgana! —la voz de Hedda bailoteó con sorpresa y alegría mientras sus ojos celestes se abrían enormes contemplando la insignia.

Rose volvió a soltar un gritito de emoción y abrazó fuertemente a Scorpius. Ron desvió intencionalmente la mirada y se aclaró de forma marcada la garganta, haciendo que su hija soltara inmediatamente a su novio.

Scorpius estaba complacido y avergonzado al mismo tiempo. Lanzó una mirada indecisa hacia Albus, a la espera de su reacción. Potter no estaba seguro de lo que sentía en ese momento. Todavía persistía esa sensación desagradable que había experimentado al leer sus notas.

Si tenía que ser sincero consigo mismo, tan solo un año atrás, Albus habría deseado ser el capitán del equipo. Pero muchas cosas habían pasado en el último tiempo. El quidditch ya no era lo mismo que alguna vez había sido para él. No tenía tiempo para esas trivialidades ahora.

—Te felicito —dijo finalmente, palmeándole la espalda a Malfoy. Pudo sentir cómo su amigo se relajaba bajo su mano, aliviado de tener su apoyo.

Como era de esperar, Rose había arrasado en sus exámenes, consiguiendo más Extraordinarios que cualquiera de ellos. Scorpius se había lucido en Aritmancia, su materia favorita, así como en Astronomía y Transformaciones, consiguiendo la máxima nota en los tres casos.

Lysander, por su parte, estaba más que conforme con su rendimiento. Había conseguido las notas necesarias para poder cursar las materias que exigían para entrar a la carrera de Inefable, sorprendiéndolos a todos con un Extraordinario en Runas Antiguas, a pesar de que nunca lo habían visto estudiar esa materia.

Hedda, por supuesto, había deslumbrado a sus examinadores en Pociones y en Herbología, pero había arañado un Aceptable en Transformaciones. Seguía odiando la materia, y refunfuñó por lo bajo por tener que seguir estudiándola por dos años más, pero Albus sabía que en realidad estaba contenta de poder hacerlo. Transformaciones era necesaria si quería convertirse en Sanadora.

En cuanto a Elektra, Albus no sabía si la chica estaba más contenta por sus propios resultados o por los de sus amigos. Cameron todavía no sabía qué iba a estudiar en el futuro, pero había conseguido notas suficientes como para poder continuar con la mayoría de las materias básicas a prácticamente todas las profesiones. No parecía preocupada por el futuro. Albus la envidiaba un poco por eso.

La habitación de los chicos se llenó rápidamente de gente. Hermione había sido la encargada de entregarles sus cartas a las chicas, y después las había seguido cuando salieron disparadas hacia otra habitación para mostrarles sus logros a sus amigos. El resto de la casa no tardó en empezar a llegar. En pocos minutos, Albus se encontró rodeado de sus hermanos y primos. El clima general era de festejo, pero él no se sentía con ganas de festejar.

En cuanto encontró la oportunidad, se deslizó fuera de la habitación. En medio del alboroto general, creyó que nadie se había percatado de su escape. Se alejó de los gritos y las risas, intentando todavía dilucidar qué era lo que sentía. Apoyó ambos codos sobre la baranda del pasillo que daba hacia la planta baja y volvió a abrir su carta, releyendo una vez más las calificaciones.

—¿No estás contento con tus notas? —le preguntó Elektra, y a pesar de que intentaba sonar como una broma, se podía entrever la seriedad en la pregunta.

—No, no es eso —respondió Albus. Lo había tomado desprevenido, con la guardia baja.

Elektra lo miraba con curiosidad, como si Albus fuese un acertijo que intentaba descifrar. Siempre le había parecido encantadora la forma en que Elektra miraba al mundo, esa mezcla de asombro e incredulidad en los ojos.

—¿Qué es, entonces? —inquirió ella, inclinando la cabeza hacia un lado.

—No lo sé… —balbuceó Albus, rascándose distraídamente la nuca.

Elektra se acercó a la baranda y se reclinó sobre la misma imitándolo, aguardando silenciosamente a que continuara. Albus la observó de reojo. Su piel de bronce parecía brillar allí donde la tocaba la luz de la noche que se filtraba por uno de los ventanales. Durante unos segundos, se quedó sin habla, maravillado por la visión.

—Siento como si… No fuera suficiente —confesó finalmente. Las palabras lo tomaron por sorpresa. Pero no tenía otra forma de describirlo.

—Albus… Has obtenido calificaciones prácticamente perfectas. ¡Puedes seguir la carrera que quieras! —rió Elektra, alzando las cejas atónita. Albus suspiró y desvió la mirada.

—No se trata de lo exámenes —intentó explicarse mejor, guardando la carta de Hogwarts en uno de sus bolsillos—. Hablo de nuestra formación, nuestro entrenamiento como magos.

—Aún no hemos terminado siquiera el colegio —le recordó ella con indulgencia.

—Quiero más, Ely —soltó Albus, exhalando y vaciando los pulmones, liberando finalmente ese sentimiento que lo había apresado desde que leyó la carta—. Quiero más que lo que Hogwarts tiene para ofrecer.

—Y lo conseguirás, Al —le aseguró ella, apoyando su mano cálida sobre la de él. Fue un contacto tan sutil y breve que Albus podría haber llegado a pensar que se lo había imaginado de no ser porque lo había visto.

—¿Qué hay de ti? —le preguntó Potter, cayendo en cuenta de que hacía mucho tiempo que no tenía una charla a solas con Elektra. Hacía mucho tiempo que no compartían un momento de confidencia, de cercanía. Extrañaba su calidez. La extrañaba a ella.

—¿Yo? —repitió Ely, sonriendo y chasqueando la lengua—. No veo la hora de contarle a mis padres sobre mis notas —confesó sin poder esconder que se sentía orgullosa de su propio desempeño.

—Lamento mucho que no puedas escribirles desde aquí —recordó Albus, torciendo una mueca. No tenían permitido enviar cartas ni hacer llamadas desde la Mansión. Debían ser muy cuidadosos con las comunicaciones, en caso de que pudieran ser interceptadas o rastreadas. Elektra se encogió de hombros, despreocupada.

—No pasa nada… Puedo esperar unos días más hasta volver para contarles —dijo.

—¿Volver? ¿Piensas irte en unos días? —Albus se enderezó inmediatamente, adoptando una postura alerta. No tenía idea de Ely planeaba irse. No quería que se fuera. Algo dentro de él le gritaba que debía detenerla.

—Pues sí, en algún momento tengo que volver a casa, ¿no? —bromeó ella con ligereza, ajena a la tensión que repentinamente se había alzado entre ellos—. Pero tranquilo, vendré de visita para tu cumpleaños…

—No puedes irte —la interrumpió Albus con brusquedad. Elektra retrocedió levemente, la sonrisa debilitándose en sus labios, sus cejas alzándose en aturdimiento.

—El verano es uno de lo pocos momentos que tengo para estar con mi familia, Al —le recordó con cautela. Pero Albus meneó la cabeza con vehemencia, contradiciéndola.

—¿Y qué hay del entrenamiento que estamos haciendo con Zaira? —retrucó Albus, frunciendo el entrecejo.

—Seguiré entrenando en otro momento —respondió sin darle demasiada importancia. Era evidente que ni siquiera se había detenido a pensarlo.

—¿Otro momento? ¡Es ahora cuando debemos entrenar si queremos pelear en esta guerra —le criticó Potter.

—¿Te has detenido a pensar que tal vez no todos quieren pelear tanto como tú? —le dijo ella, cruzándose de brazos en un gesto defensivo. Albus resopló.

—No lo entiendes. No es seguro que vuelvas lo de tus padres —insistió él, intentando controlar su temperamento. Elektra entornó los ojos, confundida con la reacción de Albus.

—¿De qué hablas, Albus? —le preguntó, mirándolo como si hubiese perdido la cabeza. Eso solo consiguió exasperarlo aún más. ¿Cómo era posible que ella no lo viera?

—¡Ellos no pueden protegerte de la Rebelión, Elektra! Son solamente… —Albus vaciló buscando la palabra correcta. El aire entre ellos vibraba cargado de energía contenida por parte de ambos.

¿Muggles? —lo provocó Elektra con descaro.

—¡Sí! —exclamó Albus sin pensarlo.

Esta vez, Elektra dio un verdadero paso hacia atrás, encogiéndose al escucharlo. Sus ojos se abrieron enormes, atónitos y dolidos. Albus se maldijo para sus adentros.

—No... Lo siento. Lo que quise decir es… —Potter intentó enmendar sus palabras. Pero el daño estaba hecho.

—Sé perfectamente lo que quisiste decir —dijo Elektra con voz quebrada—. No crees que un muggle pueda hacerle frente a un mago y ganar.

—Ely… —Albus se frotó el rostro con la mano, la desesperación empezando a anidar en su pecho. Pero era verdad. Albus no creía que los padres de Ely fueran capaces de pelear contra los magos de la Rebelión y ganar. Era una pelea desleal, incluso. Los muggles no podían ganarle a la magia.

—Creo que me iré a dormir… He escuchado suficiente por hoy —anunció Elektra, girando sobre su talones para alejarse.

Albus reaccionó de forma refleja, tomándola por la muñeca para detenerla. Elektra se sacudió el agarre como si la mano de Albus la hubiera quemado y dio otro paso hacia atrás.

—No, Albus —le advirtió ella, sus ojos lanzando chispas. Albus podía contar con los dedos de una mano las veces que la había visto así de enojada.

No volvió a intentar detenerla.


A Hedda le gustaba caminar por la mansión durante la madrugada, cuando el cielo todavía estaba oscuro y la casa entera dormía. Le ayudaba a distraerse, a despejar un poco la mente. Se entretenía observando los cuadros, investigando las múltiples habitaciones o simplemente paseando por los jardines. A veces, conseguía abstraerse de la realidad lo suficiente como para no pensar. La mayoría de las veces, la nostalgia la acompañaba a donde iba, torturándola con recuerdos del pasado y temores del futuro.

Pero era mejor que quedarse en la cama rumiando sus pensamientos, preguntándose si había algo que podría haber hecho para que las cosas fueran distintas. La noche nunca había sido una buena compañera. Había empeorado con el despertar de su mitad más animal, y los eventos de los últimos meses no habían ayudado tampoco.

Inevitablemente se encontró pensando en Lancelot, preguntándose dónde estaría ahora y qué sería de su vida. Era el primer verano desde que se habían conocido que no estaban juntos. No había regresado a su casa en St. Jean Baptiste después de abandonar Hogwarts. Hedda no lo había vuelto a ver, ni había escuchado noticias de él. No había habido cartas tampoco. Como si la tierra se lo hubiese tragado. Como si nunca hubiese existido alguien llamado Lancelot Wence. Como si su amistad fuese sólo una fabricación de su mente.

Una parte de ella lo odiaba por haberla traicionado, por haber elegido otro camino. Por momentos la invadía una furia que le daba deseos de romper algo. Despertaba sus instintos más violentos. Su ira más salvaje.

Pero la otra parte de ella todavía lo quería. Sabía que estaban parados en bandos opuestos de una guerra, pero aún así, no podía evitar sentirse preocupada por él. No saber siquiera si estaba vivo o muerto le resultaba una tortura.

Ni siquiera podía contarle que había logrado los TIMO necesarios para continuar con su sueño de convertirse en Sanadora. Después de haber compartido cada detalle de sus vidas, sus anhelos y temores, le resultaba anormal no tenerlo más a su lado. Era como si le faltara una parte de ella misma. Lo extrañaba, y eso era peor que odiarlo. Dolía mil veces más.

Finalmente, se sentó debajo de la pérgola donde esa misma tarde habían estado entrenando con Zaira, con la espalda apoyada contra una de las columnas que sostenían la estructura, las piernas flexionadas contra su cuerpo. Se quedó allí observando el vacío, imaginando universos alternativos donde ella y Lancelot todavía tenían una oportunidad de ser felices.

Sintió su aroma antes siquiera de verlo llegar.

—¿Me estás siguiendo, Potter? —susurró Hedda a la noche, torciendo su cabeza en dirección al perfume de James.

—Si digo que sí, ¿lo considerarías como algo encantador de mi parte? —respondió él, acercándose más al gazebo. Lucía esa sonrisa suya arrogante y divertida. Hedda revoleó los ojos.

—Lo consideraría como algo alarmante de tu parte —contraatacó la lengua veloz de Le Blanc. James soltó una risa fresca que le erizó los vellos de la nuca. Era un sonido demasiado auténtico en medio de sus oscuros pensamientos.

—Te vi por la ventana de mi habitación y pensé que apreciarías un poco de compañía —confesó James, encogiéndose de hombros y apoyándose contra una de las columnas.

—¿No se te ocurrió pensar que tal vez lo que deseo es alejarme de todo por un rato? —las palabras escaparon de sus labios más bruscas de lo que habría deseado, pero a pesar de ello James mantuvo su postura relajada y su sonrisa insolente.

—Ven conmigo —le pidió, separándose de la columna y extendiendo una mano hacia ella.

—¿A dónde? —quiso saber Hedda, frunciendo el entrecejo.

—Quiero mostrarte algo —dijo, guiñándole un ojo pícaramente.

Sacudió nuevamente su mano frente a ella, instándola a tomarla. Hedda la contempló durante unos segundos, vacilante. Y finalmente, estiró su propia mano para colocarla sobre la de James. El contacto con su piel era electrizante. Una descarga de energía cálida sobre ella. La sonrisa en los labios de Potter se acentuó, complacido, y con una sorprendente suavidad, la ayudó a ponerse de pie.

No le soltó la mano una vez que Hedda se incorporó del suelo. En cambio, tiró suavemente de ella, guiándola a través de la noche hacia la zona de los invernaderos.

Uno de los invernaderos había sido convertido en depósito. Guardaban en su interior herramientas, el abono para las plantas de Neville y Hannah, media docena de escobas voladoras, y…

—¿Eso es…? —preguntó Hedda pasmada.

—Una motocicleta, sí —confirmó James, sus ojos titilando con orgullo mientras contemplaba la enorme motocicleta que dormía en el depósito.

—¿De dónde la sacaste? —Hedda estaba demasiado familiarizada a las travesuras de James como para no sospechar.

—Fue el regalo de cumpleaños de mi padre cuando alcancé la mayoría de edad hace unos meses —respondió James con total naturalidad—. Solía pertenecerle a su padrino, ¿sabes? Él y mi abuelo andaban en ella todo el tiempo.

—¿Funciona? —tenía un millón de preguntas para hacerle. James arqueó las cejas.

—Claro que funciona —le dijo con fingida indignación. Caminó hasta la moto y tomó uno de los cascos que colgaban del manubrio. Lo tendió en dirección a Hedda—. ¿Quieres dar una vuelta?

Había algo provocador en la forma en que lo dijo, casi desafiándola. Sus ojos avellana centelleaban divertidos, y esa sonrisa suya seguía inundando su rostro.

Hedda levantó el mentón y tomó el casco con decisión. Sin embargo, no sabía qué se suponía que debía hacer exactamente con él. Lo giró un par de veces entre sus manos, intentando descifrarlo. James se rió de ella.

—Déjame ayudarte —le propuso, tomando nuevamente el casco de sus manos.

Con cuidado, lo colocó sobre el cabello negro de Hedda, y cuando ajustó la hebilla debajo del mentón, sus dedos rozaron la piel fría y pálida de sus mejillas, haciéndola estremecer de forma inconsciente. James se quedó mirándola fijamente durante unos segundos, la expresión confiada y traviesa desapareciendo para ser reemplazada por una vulnerabilidad que Hedda rara vez le veía. Duró tan solo un instante, y Potter se apresuró a aclararse la garganta seca y dar un paso hacia atrás, sacudiéndose el aturdimiento.

Se colocó su propio casco y trepó a la moto con la misma agilidad con la que volaba.

—¿Vienes? —le preguntó haciendo un gesto con la cabeza para señalar el espacio que había en la moto detrás de él.

Hedda se consideraba una mujer con agallas, pero aquel artefacto muggle no le daba demasiada confianza. Lucía inestable y pesado, y no terminaba de entender cómo hacían los muggles para no perder el equilibrio y caer. A ella definitivamente no le gustaba caerse. Pero James chaqueó la lengua, apremiándola, y con una bocanada de coraje, Hedda deslizó su pierna por encima de la moto y se sentó detrás de James. Inmediatamente la invadió el aroma de él, mareándola.

—¿Y ahora? —inquirió, dubitativa, tratando de pensar en otra cosa que no fuera su cercanía con James y su perfume embriagador. Potter torció la cabeza para mirarla por sobre el hombro.

—Ahora sujétate fuerte de mi —le indicó en un tono chispeante, y antes de que Hedda pudiese quejarse, encendió el motor.

La motocicleta soltó un rugido ensordecedor al arrancar y empezó a vibrar debajo de ellos. Instintivamente, Hedda se aferró a la cintura de James. Pudo sentir como el pecho de Potter se sacudía levemente mientras se reía de su reacción. El motor volvió a rugir, y James guió la motocicleta hacia el exterior del invernadero.

Hedda tenía que reconocer que era una sensación agradable. Le recordaba un poco a volar en una escoba. El viento golpeando contra su rostro, su cuerpo deslizándose hacia atrás a causa de la inercia y ese tirón vertiginoso en la boca del estómago producto de la velocidad.

James los condujo por un sendero que lindaba con el bosque, rodeando la Mansión, y alcanzando el camino de entrada. Delante de ellos, Hedda reconoció el inmenso portón de hierro forjado que sellaba el acceso a las tierras de los Malfoy. Pero James enderezó el volante, apuntando directamente hacia la salida como si las puertas estuvieran abiertas de par en par.

—James, ¿qué haces? —gritó Hedda por encima del estruendo del motor, el viento silbando cada vez más fuerte mientras ganaban más y más velocidad.

—Cumplo tu deseo de alejarte de todo por un rato —le respondió él, exuberante.

—¿Estás loco? ¡La puerta está cerrada! —empezó a desesperar Le Blanc. James soltó otra carcajada.

—No te preocupes —le aseguró él, acelerando aún más.

—¡¿Qué no me preocupe?! —su voz rozaba la histeria.

—¡Recuerda sujetarte bien!

—¡James…! —pero no llegó a decir todos los insultos que se le vinieron a la mente, porque la puerta de hierro estaba ahora a escasos metros, y el choque era inminente.

Hedda cerró los ojos, preparándose para la colisión. Pero en cambio, sintió que la moto se inclinaba hacia arriba, su rueda delantera despegándose del suelo. Cuando volvió a abrir los ojos, estaban volando. Estaban subiendo, acercándose cada vez más a las estrellas.

Su cuerpo fue relajándose gradualmente. Sus brazos, todavía enroscados alrededor de la cintura de James, comenzaron de aflojar la tensión. Se permitió apoyar la cabeza contra la espalda de él, descansando. Le pesaban los párpados.

Allí arriba, tan lejos del mundo, por fin su mente encontró algo de paz.


¡No pueden quejarse! Es un capítulo largo, y con participación de muchos personajes, sobre todo de la tercera generación.

*Lily: muchos venían preguntando por la pequeña Potter, y hubo mucha especulación en torno al entrenamiento con Draco. Algunas cosas para resaltar de este fragmento... Al ser desde el POV de Lily, podemos ver que hay mucha "autojustificación" por parte de ella, pero creo que también sirve para entender un poco más qué es lo que le pasa, porqué actúa como actúa, qué es lo que siente.

*Zaira: hacía mucho que no escribía desde su punto de vista. Hay algunos personajes por los que tengo una especial debilidad, y ella es uno de esos. Me gusta la oposición que hace con Scarlet, porque son muy parecidas, pero al mismo tiempo, nos muestran caras opuestas de una misma moneda. Quería mostrar las repercusiones que esta guerra tiene también sobre personas como ella, que tienen que tomar decisiones difíciles y vivir con las consecuencias. Zaira es una buena persona, tiene un alma muy gentil, y eso hace que sea aún más difícil para ella de lo que es para gente como Scarlet. También fue una buena oportunidad para mostrar un poco de Tessa, quién es ella cuando no es la novia de Albus.

*Albus: oh, mi niño... Estoy segura de que muchos me odiarán por lo que hace y dice en este capítulo, pero espero que pasada la furia inicial sepan entender que... bueno, este es Albus. Así es él. El camino que ha recorrido durante los libros anteriores nos han llevado hasta aquí, donde empezamos a ver cómo su personalidad termina por definirse. En realidad, no hay nada verdaderamente "nuevo" aquí... Todo ya lo hemos visto antes, en menor escala o más oculto. No es la primera vez que él y Elektra "chocan" en sus pensamientos. Pero talvez valga la pena aclarar que no hay maldad detrás de los comentarios de Albus... Incluso, podríamos decir que hay cierta ingenuidad y hasta ignorancia.

*Hedda: para los que han estado preguntando por Lancelot y el vínculo con ella... Han elegido caminos distintos, pero eso no borra todo lo que ya han recorrido juntos. El cariño no deja de estar. Y eso hace que duela un poco más, y que sea un poco más difícil dejarlo ir.

*James: siempre me imaginé que Harry conservó la motocicleta de Sirius, y durante su juventud la usó también. Pero cuando llegaron los hijos, tuvo que optar por otras formas de transporte un poco más seguras y donde entrara toda la familia... Eventualmente, se compró un auto (Y sí, por supuesto que le pidió a Arthur que lo ayude a modificarlo para que pueda volar). Pero siempre conservó la moto por su valor sentimental. Y me imagino que James siempre estuvo fascinado con ella. Puedo verlo de niño pidiéndole a su padre que lo deje montar en la moto, y a Harry respondiéndole que podrá hacerlo cuando sea mayor de edad... Y también puedo verlo cumpliendo esa promesa y regalándole la motocicleta a James.

SOBRE LOS REVIEWS:

BSCE: que lindo es tenerte también en esta historia. Gracias por continuar confiando en mí y en la saga Rebelión, y me hace muy bien escuchar que mis capítulos les alegran el día. Espero que este capítulo también sea de tu agrado. :)

Breleth: me hubiera gustado que JKR nos diera un poco más de información sobre cómo funcionaba el cuartel de aurores, y la carrera en sí (sobre todo teniendo en cuenta que es cannon que Harry se convirtió en Auror)... Pero a falta de información oficial, he decidido hacer mi propia versión al respecto. Y me pareció adecuado que hubiera una ceremonia, después de todo, hay una ceremonia de sorteo cuando entran a Hogwarts... Creo que tiene sentido que también exista una para la asignación de Mentores. Y tienes mucha razón: desde el principio de la saga lidiamos con los "prejuicios" de la sociedad. El epílogo de JKR me dejó la idea revoloteando en la cabeza cuando Albus le dice a su padre que está preocupado de terminar en Slytherin. Me hizo pensar que había quedado un estigma muy marcado sobre esa Casa, y que los papeles se habían invertido un poco: ahora, los discriminados son los sangre pura. Me pareció una idea interesante, y básicamente a partir de ahí empezó esta saga... ¿qué habría pasado si Albus, efectivamente, quedaba en Slytherin?

anilem12: ¡No, no te preocupes! Me encanta que halagues todos los capítulos jajaja. La escena final donde los chicos de Camelot conocen al resto del grupo que forma la Tercera Orden fue bastante difícil de redactar. En pocas líneas intenté retratar a cada uno de los personajes de forma que fuera fidedigna pero al mismo tiempo que no resultara tedioso de leer. Lo creas o no, esas son las "escenas" que suelen demorarme más tiempo cuando les digo que "estoy terminando de cerrar" un capítulo, jeje. ¿Necesitas que Morgana y Bastian sobrevivan? Oh, yo creo que si es por ustedes, todos sobrevivirían a esta guerra. Y sí, sería lindo que así sea. Ya veremos cómo evoluciona la historia... No queda taaanto para llegar al final, después de todo, estamos en el anteúltimo libro. ¡Ya me dirás cuando terminemos si te gusta el resultado final! Sobre los nombres en código: los usaron al principio hasta certificarse que quien estaba del otro lado era efectivamente alguien de confianza. La línea de comunicación era una línea "segura", o al menos podían mantenerla protegida durante algunos minutos sin ser detectados, por eso después hablan con normalidad. ¿Molly recomendó a Jasper y a Hammer para la Orden? Sí, por supuesto que sí. De todas formas, Zaira ya venía observándolos en Camelot y pasándole informe a Harry y a Ron. ¡Y cuando estés lista para unirte al grupo de Telegram solo tienes que buscarlo en la aplicación y solicitar unirte! Estoy segura de que los chicos estarán felices de recibirte. Sobre tu otro review: Sí, claro que puedes preguntar. Estoy en modo generosa en este momento, así que estoy respondiendo a todo lo que me preguntan jaja. ¿El hermano de Jasper tendrá mayor relevancia en el libro? Mmmm, veo que todos tienen mucha curiosidad con Magnus. Su relevancia está vinculada sobre todo al impacto que tuvo sobre Jasper y su personalidad. Pero él se ha distanciado del mundo mágico, y no quiere saber nada con la magia. Si tu duda es si lo veremos participar activamente de la guerra, la respuesta es no. Si en cambio quieres saber si veremos un poco más de él... Es posible. Aún no lo termino de decidir. Originalmente tenía un plan para él, pero no sé si eventualmente no terminaré eliminando eso por cuestiones de practicidad para la historia. He planificado algo para todos los personajes de la historia... El tema es ver si después llego a plasmar todo en palabras. Muchas veces, hay cosas que imaginas o planificas que después terminas omitiendo porque sino se vuelve todo muy complejo, muy largo, o porque simplemente es información irrelevante a la trama general.

Soar97: ¿Uno de tus capítulos favoritos? Wow, gracias. ¿Puedo saber cuáles fueron los otros? ;) Que bueno que te resultó emotiva la ceremonia... Y sí, yo también pienso que debe de ser de esos momentos que uno nunca olvida como Auror. Creo que es algo importante en sus carreras, un punto de inflexión por decirlo de alguna forma. Y quería darle ese significado en el capítulo pasado. ¿Ron tuvo más aprendices aparte de Morgana y Agamenon? Sí, tuvo otros. Él suele tomar aprendices con mucha más frecuencia que Harry. Pero sin duda Agamenon y Morgana son los más cercanos y con quienes estableció un vínculo más fuerte. ¡Sí, la compañera de Athos Goodwich, nuestra B.B., fue una de las auroras que murieron durante el ataque! :( Efectivamente, el paso de Jasper por Hogwarts fue muy solitario. Nunca terminó de encajar en ningún lado, ni en su familia, ni en Slytherin con sus compañeros, y menos aún fuera de su casa. Hammer y Molly son sus primeros amigos reales... Aunque a veces le hace pasar unos momentos bastante incómodos a Hamilton jaja. ¿Rick también los miró como hizo Dominique? Sí, claro que sí. Rick ojea a todos prácticamente, jaja. Pero a Hamilton ya lo conoce de Hogwarts, ambos jugaron juntos en el equipo de quidditch, así que aunque le pueda llegar a parecer atractivo no iba a hacer un comentario al respecto porque son amigos. Y con Jasper pasa completamente lo contrario: prácticamente no lo conoce, no sabía ni cómo iba a reaccionar a su primer encuentro con todos ellos. Todos fueron relativamente cautos en ese primer encuentro... Salvo Dominique, pero ella está más allá de las normas sociales habituales. ¡Sí, esta es una guerra de la nueva generación! Es algo que sigue repitiéndose de forma subliminal en la historia desde hace un tiempo... La generación anterior sigue estando, por supuesto, y son líderes incluso. Pero la guerra le pertenece a la tercera generación. ¿Philipe también entrena? Sí... pero él ahora está dedicándose principalmente a ayudar a Hermione en la investigación sobre formas de combatir la magia del Diario de Grindelwald. Sobre Lancelot... Todavía no sabemos nada de él. Como dice Hedda: la tierra parece habérselo tragado. Pero ya tendremos noticias.

Steve-Potter-Black: gracias a ti por tomarte el tiempo de dejar un mensaje apoyando mi historia. Espero que sigas disfrutando de la misma.

Barbi2102: ¡Mas vale que llegues tarde a que no dejes ningún comentario siquiera! :) ¡Y soy yo la que tiene que agradecerles a ustedes el compromiso por acompañarme en esta saga durante tantos años! Se han quedado junto a mí durante mucho tiempo en el que pensé que jamás terminaría esta historia, y han sido mi apoyo durante esta larga pandemia cuando decidí retomar. Creo que cuando llegue al final de este libro me pondré un poco sensible, porque implicará que ya solo me quedará un libro por escribir y finalmente tendré que cerrar esta etapa. Ha sido un camino maravilloso, y es en gran parte gracias a ustedes, con sus mensajes de aliento que me impulsan a continuar. ¿Tienes miedo de que Katya llegue para poner de cabeza la relación de Ted y Victoire? Bueno, si la relación se bambolea por eso, entonces quiere decir que no es tan sólida como pensábamos, ¿no? Sería una prueba interesante para ellos como pareja. Tus observaciones sobre esta "nueva" Orden del Fénix: no, no hay un Dumbledore lider aquí. Podríamos decir que Harry vendría a ser esa figura, pero la verdad es que él, a diferencia de Dumbledore, sabe delegar en sus personas de confianza. Es consciente de que necesita ayuda si quiere tener éxito, y se apoya en Ron y en Hermione como lo hizo siempre. Sobre tus dudas respecto a cómo están Ginny y Lily, creo que este capítulo responde un poco, jeje. No se si es lo que deseabas escuchar, pero Ginny sigue recuperándose, y Lily está haciendo su mayor esfuerzo por no volver a desmoronarse. ¿Sabremos el significado de los patronus de los Caballeros? Algunos creo que son bastante evidentes... Pero me parece que tu pregunta iba más orientada a Alex, cuyo patronus es una mariposa. Mmm... Sabremos algunas cosas. Y sí, conoceremos un poco más sobre Alex y su vida. Eventualmente.

Wander Clearwater: Me gusta que te percataste de Linus Cavenger cada vez entrometiéndose un poco más en los asuntos de los aurores y abriéndose paso hacia Camelot. Linus es, posiblemente, uno de los mejores estrategas que tiene el Mago. Es sutil, inteligente y paciente. Todo eso lo vuelve excelente para hacer de infiltrado en el Ministerio. Rama y Megara como Mentor y Discípulo es algo muy significativo para ambos. Son dos personajes que han "madurado" con la batalla y con las muertes de las personas queridas. ¡Y por fin alguien que confiaba en que Harry iba a ser el Mentor de Molly! Sinceramente, yo pensé que era algo obvio y que todos lo deducirían al toque. Y sí, ella, Jasper y Hamilton continuarán viviendo juntos por ahora :) ¿Así que imaginas a Hamilton con Dominique? Sería una pareja... peculiar, sin duda. Y si, Jasper es el tipo de persona que insultará los entrenamientos con Scarlet pero que internamente los disfrutará.

Asami black: Hola tanto tiempo. Que bueno volver a leerte por aquí. Me alegro de saber que te encuentras bien, recuperándote :) ¿Los hermanos Fox tienen sus propios dragones? Que buena pregunta, me sorprende que nadie me la hiciera antes. Rick todavía no ha tenido la oportunidad de estar frente a un dragón, y sobre Felicity, ella conoció al primero durante el ataque de Hogsmeade, que fue hace tan solo unos meses. Pero lo ideal sería que tengan sus dragones... Haría la pelea más pareja, ¿no crees? ¿Lily va a ser entrenada? Este capítulo responde un poco a tu duda (espero!). ¿James y Hedda estarán juntos? Vamos, ya sabes que no respondo preguntas sobre posibles parejas, arruina toda la diversión de leerlo. ¿Albus con quién se va a quedar? Bueno, yo nunca dije que iba a quedarse con alguien, ¿no? Jaja.

Yanelyn: que buena noticia que todavía puedo sorprenderlos jeje. Sí, coincido en que Molly terminó siendo la gran sorpresa del capítulo. La mayoría creía que Harry no tomaría Discípulos, pero si llegaba a hacerlo, Jasper sería el elegido. Era una opción válida, pero Molly siento que es una mejor opción. Francamente, pensé que todos apostarían a ellos dos juntos jaja. De todas formas, tus respuestas fueron muy acertadas en términos generales, así que felicitaciones. La Tercera Orden... Fue difícil de escribir esa parte. Justamente por eso que dices: porque quería que fuera un diálogo fresco y divertido, algo que resultase llevadero de leer. Así que es un alivio ver que les ha gustado :) Tus preguntas: ¿La familia de Rose sabe de su relación con Scorpius? ¡sí, claro que saben! Ron estuvo casi una semana repitiendo por lo bajo "Esto no puede ser real", pero en el fondo, sabe que Scorpius es un buen chico. Y además, sabe jugar muy bien a ajedrez, lo cual le sumó muchos puntos con Ron ;) El hermano de Jasper: ¿vamos a conocerlo en algún momento? Mmm, qué difícil de reponder, porque sí, iremos conociéndolo un poco más en lo que queda de la historia, pero principalmente a través del propio Jasper, y de sus recuerdos. Su hermano es relevante sobre todo porque representa la única persona que Jasper amó en su vida... Y terminó abandonándolo. Eso lo marcó profundamente. ¿Existe un parecido entre él y los gemelos Fox? Sí, podríamos decir que los tres comparten el haber tenido una infancia compleja y tórpida, donde tuvieron pocos ejemplos de amor incondicional, donde estuvieron expuestos a violencia (física y verbal, tanto hacia ellos como entre sus padres) y ello los ha llevado a desarrollar un caparazón para distanciarse del mundo. Rick es, posiblemente, quien es más permeable, pero él mismo reconoce que tiene una incapacidad para enamorarse de alguien. Felicity recién ahora ha empezado a abrirse a Thomas, después de todos estos años de conocerse, y fue gracias a una profecía donde pensó que iba a morir. Jasper ha logrado volver a confiar en las personas con la aparición de Molly y de Hamilton, pero está muy lejos de dejar entrar a alguien románticamente en su vida. No le interesa tampoco. No lo considera algo necesario, y en cambio, sí puede llegar a ser algo que le traiga problemas.

Pandora Navarro: ¿Cómo voy a hacer para relacionar a tantos personajes entre sí? Oh, no lo sé, jajaja. Supongo que lo iré descubriendo sobre la marcha. Ya de por sí estaba muy preocupada con el encuentro entre los chicos de la Tercera Orden, porque implicaba manejar muchos personajes en un diálogo breve y que debía mantenerse fluido para no aburrir al lector... Fue un desafío, pero estoy conforme con el resultado. Ya veremos como me las arreglo a partir de aquí, jaja. Sobre Molly y Harry: sí, tengo mis motivos para ponerlos juntos. Y confío que, al final de este libro, coincidirás conmigo también. A tu pregunta: ¿Podrías hablar un poco más del mentor de Harry? No hemo hablado mucho de él. Pero sabemos que era un veterano de las dos guerras contra Voldemort, y que después de la guerra se encargó de formar un equipo de elite para perseguir a aquellos mortífagos que seguían prófugos. Perdió la vida durante uno de esos enfrentamientos. Y otro detalle: era el hermano del profesor de Transformaciones de Hogwarts, Spike Gray.
Ahora, voy a hacer un punto y aparte para responder a tu teoría porque... WOW. Ha sido impresionante y no sé ni por dónde empezar a responderte. Primero, gracias por compartirla. Me ha encantado leerla. Verdaderamente una de las cosas más divertidas y satisfactorias de los reviews es tener la posibilidad de leer cosas como esta. Me hace sentir sumamente halagada que hayas desarrollado toda una linea argumental a partir de mi historia (y una muy interesante debo decir también!). Prácticamente tienes un AU aquí jajaja. Ahora, abordando la trama en sí: has deducido algunas cosas que vale la pena resaltar, porque aunque yo no lo dije explícitamente, lo has leído entre líneas muy acertadamente. La primera: efectivamente, en el último libro Albus ya no está en Hogwarts. Cuando les dije que el libro actual trascurriría a lo largo de más de un año, básicamente le adelanté que el séptimo libro nos mostraría unos chicos que ya son "mayores". Siguiendo la misma lógica, también cabe de esperar que, al menos Albus quiera unirse a la Orden.
Abordando la teoría en si, entenderás que no puedo decirte si has acertado en algo, en todo, o en nada. Pero me gusta como retrataste a Albus en tu universo alternativo, porque mantiene esa arrogancia y ese deseo de saber más, de resaltar, de estar allí donde está la acción. Y también me gustó que le dieras una relevancia especial a Lily en todo esto, no solo con sus premociones sino también con el papel que juega en la vida de Albus, porque eso también es otro rasgo importante de él. Con todos sus defectos, Albus es una persona protectora de sus seres queridos, y una vez que te vuelves alguien de su confianza, su amor es incondicional. A si que lógico también pensar que la muerte de personas de su círculo más cercano (familia y amigos) podría ser un punto de quiebre para él.
Y el final que le has dado... Me ha encantado, jaja. Le diste un último giro de tuerca que ha sido para aplaudirte, y eso que yo adoro los giros de tuerca imprevisibles, jejeje. Aprovecho también para extenderte una invitación por parte de los chicos del grupo de Telegram para que te unas a ellos. Han leído tu teoría y les ha gustado tanto que quieren discutirla contigo. Me pidieron que te haga llegar el mensaje ;)

EJ-RP: Reconozco que le he tomado el gusto a escribir desde el PoV de Jasper. Es un personaje complejo, y combina una dureza con una gran vulnerabilidad que lo vuelven desafiante a la hora de usar su perspectiva. ¿Cuál es ese pensamiento que tienes en tu mente sobre Jasper? Ya saben que me encanta escuchar sus teorías por más disparatadas que puedan parecer. Con James me pasa algo particular, y es que me resulta muy fácil escribir sobre él, porque tiene una personalidad tan marcada y llevo tantos años con el personaje, que ya lo conozco de memoria jeje. Me alegro de que desde el otro lado puedan percibir esa frescura que tiene James, esa bocanada de aire fresco que es en la historia. ¿Querías saber cómo les fue a los chicos en sus TIMOs? Tus pedidos son órdenes, aquí lo tienes ;)

Marri: vamos! Que yo nunca dije que Harry y Ron no podían tomar discípulos. Ustedes simplemente asumieron que no lo harían, jeje. Se las puse difícil al bloquearles la opción de preguntar por parejas o muertes, ¿verdad? Pero respondiendo a tu pregunta: ¿El hermano de Jasper estará en la Orden del Fénix o en la Rebelión de los magos? No. Yo sé que hay muchas teorías dando vuelta en torno a esto, pero el hermano de Jasper ya ha tenido su dosis de magia y de conflictos, y ha decidido alejarse de todo eso. Eso no quiere decir que no le importe la guerra, o Jasper. ¡Y sí, Rick Fox es muy bueno en la escoba! Jugaba con Ted y con Hammer en el equipo de Gryffindor, y ahora trabaja nada menos que para la Compañía Nimbus que fabrica escobas de competencia. Coincido en que es una habilidad que le será útil si es que finalmente también es un domador como su hermana.

Lulu0611: un fanfic solo de la Tercera Orden? Jaja si quieres volvemos a charlarlo cuando termine Rebelion a ver qué opinas entonces jeje. Me alegra saber que no se limitan simplemente a matar a todos mis personajes, sino que cada tanto les buscan una pareja ;) Cavenger… pocos han comentado sobre este tema, y es algo importante te porque lo vemos meterse dentro de una de las ceremonias más importantes que hay en Camelot, y no solo eso, sino que les da un mensaje intenso. Tu opinión es muy acertada sobre su discurso: deja en claro que el está al mando o al menos que planea estarlo. Es casi una advertencia contra aquellos que se atrevan a desafiarlo. ¿Se parece a los discursos de Zafira? No es casualidad, después de todo, ¿quien crees que la asesora a la hora de escribirlos? La noticia de BB fue un poco sorpresiva. Inicialmente, iba a abordar su muerte al final del libro pasado, durante el entierro se los autores que murieron en la batalla… pero lo sentí como algo que no encajaba en ese momento, así q nunca llegue a hablar de su muerte hasta ahora. ¿Sabremos más sobre Athos? Si, volveremos a saber de el. Y su postura contra la violencia no ha cambiado… no le gusta y posiblemente nunca le guste. Megara y Clearwater…. También aparecerán eventualmente y Rama con ellos. ¿Que hay del dragon que consiguió Felicity? Sabremos un poco más de eso próximamente. Pero no, aunque quisiera, Rick no puede controlar a ese dragón. Los dragones responden a un único domador. Felicity ya estableció una conexión con ese dragón que es irrompible. ¿Un nuevo ship? Dom Y Hammer jajaja, me encanta lo rápido que tu mente crea parejas (si te sirve de consuelo, no eres la única persona que lo hace jaja). ¿Un poco de contexto de los Guardianes Negros? No he tocado mucho este tema todavía porque recién ahora empezamos a ver el impacto global. Son una organización defensores de la magia, principalmente las ciencias ocultas o prohibidas, ya que creen que es la forma más poderosa de magia. Los miembros no se conocen entre todos, y siempre han operado en las sombras. Ya han intentado tomar el control en el pasado, sin éxito, y llevan mucho tiempo esperando una nueva oportunidad.

Garrick Gregorovitch: ¿Llegarán a tiempo con el encantamiento para contrarrestar las sombras? Sería bueno que lo hicieran, no? Jeje. ¿Quien tiene un ejército más numeroso, Romanoff o el gobierno alemán? El ejército de Romanoff es muy grande, y con los nuevos países que ha invadido ha conseguido también más soldados. Tienen más experiencia y vienen preparándose hace más tiempo… pero también llevan ya unos años luchando contra la Resistencia en Rusia, y perdieron varios soldados durante la invasion a Ucrania. Así que la cosa está bastante pareja. Todo depende de como se jueguen las cartas cada bando. ¿Así que intentas jugar juegos mentales conmigo? Jajaja. Imaginé que tu pregunta sobre el Amuleto iba para ese lado. Y si, haces bien en prestarle atención al Amuleto y a la interacción que tiene con cada uno de sus miembros. Ya hemos visto varias situaciones en las que demostró su magia. El "juramento" que hacen los mentores de Camelot… si, tengo una tendencia a darle un poder a ese tipo de pactos, como si fuese un contrato verbal. ¿Que pasa si no se cumple? No es un juramento inquebrantable, si esa es tu pregunta. No van a morir si no logran cumplirlo. Y siempre tiene un rol importante la "intencionalidad". Pero si, es un juramento que involucra la magia de Camelot y de los Aurores entre sí. Y sin duda, un auror que traiciona el juramento no será bienvenido en Camelot, y menos aún podrá esgrimir a Excalibur. ¿Es necesario pertenecer a la Mesa Redonda para poder acceder a Excalibur? No, no es necesario. Y hay una explicación a eso: los lugares en la Mesa Redonda no le pertenecen a ningún auror en particular. Cualquiera puede sentarse a la mesa, y cuando eso sucede, todos están en "igual de condiciones". Y cualquier auror puede solicitar una reunión de la Mesa Redonda, aunque normalmente suele hacerlo el jefe de los aurores o el director de Camelot. No es que se juntan todo el tiempo ahí tampoco, así que nadie se lo toma a la ligera. ¿Se entiende? ¡El comportamiento de Jasper! Si, está inseguro, lo cual es completamente esperable de su parte. Jasper nunca se ha sentido parte de ningún lugar. Siempre es un intruso, o al menos así se siente. No es alguien que confíe fácilmente. ¿Cuál es el rol de George y su hijo Fred en la Orden? George es un mago creativo… un inventor. Siempre pensé que esa habilidad podía ser útil si se aplicaba adecuadamente para una estrategia de combate, o alguna misión. Y Fred siempre ha estado junto a su padre en el local de chascos ayudándolo, y se da también maña. ¡A veces una buena estrategia puede hacer toda la diferencia cuando estás en una situación de desventaja! ¡No se imaginan cómo disfruto de leer sus teorías! Una vez más, estoy sorprendida con el nivel de imaginación que tienen y me encanta que mi historia sea fuente de inspiración. No voy a juzgarte por la crueldad, porque claramente yo también lo soy, jaja. El hermano de Jasper a despertado mucha curiosidad entre ustedes… pero lamento decir que él nunca apoyaría a la Rebelión. En primer lugar, porque cuando se fue de Londres dejó atrás la magia, y difícilmente cruzaría caminos con Ford o con cualquiera del mundo mágico en general, salvo que sea de forma intencional. Y segundo, después de haber crecido en una familia sangre pura y racista como lo fue la suya, ha desarrollado una intolerancia a la discriminacion, sobre todo si el fundamento es relacionado al status de magia. No podría unirse a Mago porque no comparte su ideología. Y además, Magnus es un pacifista jajaja. Vivió mucha violencia como para ser partícipe de una matanza. Pero te concederé que, si eso llegará a suceder, y Hammer terminara muerto por su "culpa", eso sería un golpe terrible para el. A tus preguntas (si, responderé ambas): 1) ¿Qué carrera estudiará Albus en el futuro? Ni el propio Albus lo sabe todavía, y eso se debe principalmente a que es demasiado ambicioso. Nada termina de convencerlo, porque el "quiere más", y eso es una constante que hemos visto durante todos los libros. No sabe detenerse. Su deseo por saber siempre es mayor. Y es lo suficientemente arrogante como para pensar que puede conseguirlo todo. ¿Podría ser Inefable? Sin duda que es una carrera que cierra muy bien con el, por motivos completamente distintos a los de Lysander. Sería algo fundado en 100% egoísmo de parte de Albus, por querer saber todos los secretos de la magia. Parte de la indecisión de su parte sobre su futuro se debe a que Albus quiere dejar una huella en el mundo, hacerse un nombre, salir de la sombra de su padre. En un duelo "mental" entre Ford y Draco, ¿quién ganaría? Duncan es realmente muy buen legeremente, porque no solo es capaz de ver dentro de las mentes de la gente, sino que también sabe cómo jugar con sus recuerdos y sus emociones. Pero no podemos olvidar que Draco aprendió a sellar su mente desde muy joven, entrenado nada menos que por Bellatrix... Están muy parejos, y supongo que todo dependería del momento/situación en que dicho enfrentamiento se ocasione.

Adelle Marie: ¡Por supuesto que más vale tarde que nunca! Siempre :) ¿Te gustó el capítulo pasado? Me alegra que consideres al trío de Camelot dentro de tus favoritos en la historia, porque si bien Molly es "canon", Jasper y Hamilton no dejan de ser personajes creados por mí, y es muy halagador que los incluyan dentro de sus preferidos. No quise irme muy por las ramas con la ceremonia... Porque bueno, este será un libro un tanto largo, así que estoy intentando mantener la información relevante únicamente para no volverlo algo tedioso de leer. Pero me encanta escribir sobre Camelot porque me da mucha libertad de imaginación. Hay todo un mundo mágico sin explorar ahí. Eran muchos los que deseaban internamente que Harry fuese el mentor de Jasper, pero espero que con el correr de este libro entiendan un poco mejor por qué no fue así y les guste el resultado final. ¡Como les gusta ver romance por todos lados! Jaja. ¿Hamilton y Dominique? Siendo sincera, no serían una mala pareja. Pero el comentario de Dom fue más una broma para romper el hielo, y el nerviosismo de Hamilton se debe más que todo a que él ve a Molly como una hermana, algo así como Harry y Hermione.

Severus 8: ¿Será Molly finalmente quien rompa la racha de "mala suerte" que tiene Harry con sus Discípulos? En defensa de Harry, hay una realidad que es que aquellos que trabajan más cerca suyo siempre están expuestos a mayor peligro, sobre todo durante los inicios de Harry en el cuartel, cuando todavía no era jefe y realizaba mucho más trabajo de campo, principalmente en los años que siguieron a la guerra y quedaban muchos mortífagos que perseguir. ¡Pero Kevin no resultó mal! Ha tenido una muy buena carrera profesional dentro del cuartel. Y si bien Zaira ha tenido sus altibajos, podemos decir que en términos generales ha logrado recomponerse bastante bien. Scarlet es un caso especial, pero bueno... ella es Scarlet. Y sí, Harry tuvo un discípulo que murió durante una misión... Pero no es el único que ha perdido discípulos durante algún trabajo tampoco. ¡¿Oh, en serio fue uno de tu capítulos favoritos?! Linus... Bueno, se trae algunas cosas interesantes entre manos que creo que te encantarán ;) ¿Qué pasa si dos o más mentores quieren al mismo aprendiz? Digamos que ahí gana la antigüedad, jaja. Es decir, aquel auror que lleva más tiempo dentro del cuartel. El Director de Camelot se encarga de supervisar esas cuestiones. ¿Te gustó la interacción entre los chicos de la Tercera Orden? Intenté hacerlo lo más dinámico posible sin perder la esencia de cada personaje, pero tratando de que no fuera tedioso de leer. Responderé tu dos preguntas, porque hoy me siento generosa jaja (una recompensa porque me he demorado bastante en responder): ¿Qué objetivo final tiene la Rebelión con lo muggles? Hacerse del control del gobierno y unificar ambos mundos bajo el poder de lo magos. El Mago está convencido de que lo magos están más capacitados para gobernar y que con su poder podrían lograr cosas grandiosas si no tuvieran que esconderse y reprimir sus talentos. No busca masacrar a los muggles, pero no le temblará el pulso si debe hacerlo para conseguir su objetivo, como tampoco dudará en matar gente mágica que se oponga. ¿Cómo es mi idea de los vampiro en la saga? ¿Puede Hedda tener hijos y convertir a alguien? Soy muy respetuosa del concepto más tradicional de los vampiros, como se puede ver en el primer libro de esta saga con Brida Von Howlen. Pero Hedda no es una vampira, es una híbrida. Solo ha heredado algunos atributos de su padre vampiro, como características físicas, esa sed de sangre que despertó el año pasado, y el poder mágico que tiene su voz cuando canta, por ejemplo. Pero no puede convertir a alguien en vampiro si lo muerde. De hecho, mordió varias veces a Ted cuando él intentaba ayudarla a controlar su parte animal. Su mordida es venenosa, y puede ser letal si no se trata a tiempo, pero no te convertirá en vampiro. Y si puede tener hijos... hablando propiamente de Hedda... No es el personaje más maternal que hay en la serie jaja. Tener hijos no es una prioridad para ella. Pd: ¡Le he escrito a Pandora tu mensaje para que se una al grupo de Telegram! Tiene una teorías muy interesantes, ¿no crees?

Daikishy: ¡Gracias por los buenos deseos! Por suerte me encuentro bien a pesar de que no han sido años fáciles con todo el asunto COVID. Pero mirando el lado positivo de las cosas, al menos he tenido la oportunidad de retomar la historia que creía que nunca podría retomar. Si la vida te da limones... Toma un tequila ;)

N. T. R: gracias por tomarte el tiempo para pasar y dejar un comentario. ¿Así que releyendo el libro anterior? Son muchos personajes, lo sé. A veces se hace difícil seguir el hilo de todos ellos, y es lógico que por momentos se te olvide la historia de cada uno, o quienes eran incluso. Espero que releer el libro anterior te ayude, pero sino, siempre puedes preguntarme por aquí. No tengo problema en responder a todas sus dudas y preguntas. ¿Te gustó Camelot? Lo he confesado varias veces ya: me encanta escribir sobre Camelot y los Aurores. A veces, tengo que autocontrolarme e irme por las ramas jaja. ¿Ya shippeaste a Dominique y Hamilton? Ustedes no tienen remedio, jaja. Les encanta formar parejas.

Alee7: ohohoh! ¡Parece que el capítulo pasado fue uno de los favoritos de muchos! Tendré que esforzarme mucho a partir de aquí para mantenerme a la altura de las expectativas jaja. Efectivamente, Harry ya no es el centro de la historia... Aunque no deja de ser uno de mis personajes más queridos de la saga de JKR, y seguirá siendo una piedra angular en esta saga también. Pero esta guerra no se trata tanto de un "Elegido" que salvará el día, sino más bien de un trabajo en equipo. Él sabe que no puede derrotar a la Rebelión solo, y se está apoyando en la gente que conoce y confía. Ahora, tus preguntas (porque estoy respondiendo las de todas, a modo de recompensa por ser los mejores lectores y los más pacientes): ¿Cuál es mi visión respecto a las criaturas marinas? Pienso que existen muchos tipos de seres marinos. Respetaré el formato de "sirenas" no los dio JKR, pero también crearé criaturas propias... En realidad, otros seres inspirados en mitología e historias folclóricas populares. No se si aparecerán en la historia porque a veces uno tiene que editar y sacar algunas cosas por el bien la trama y para evitar irse por las ramas. Pero con respecto a Tessa Nott: no, no es casualidad que Albus siempre refiera que ella le recuerda al mar. No es casualidad que los Nott no se fueran de Italia cuando podían escapar, porque sentían que no podían alejarse del mar. No es casualidad que Theodore llamara "mi sirena" a Sylvia. La abuela de Tessa era una ninfa del mar... Lo cual convierte a Tessa en una especie de híbrida ;) Es algo que se ha deslizado de forma sutil a lo largo de la historia, pero nunca lo he escrito de forma explícita porque no se dio la ocasión en la que eso fuera relevante, y porque me gusta que sea algo sutil, como un aura que rodea al personaje de Tessa que no sabemos exactamente qué es, pero que la hace diferente. Y tu otra pregunta: ¿Sabremos alguna vez la historia de Amadeus Relish? Todavía queda mucho por decir de este personaje, aunque no sé exactamente a que te refieres con "la historia"... Si es sobre su pasado, no hay nada particular o relevante ahí. Es simplemente un muchacho inteligente, una especie de nerd del mundo mágico, un tanto retraído y solitario, que se siente más a gusto en el mundo de los libros y la teorización que en el de las relaciones humanas. No importa tanto su pasado, sino lo que puede ser para el futuro.

reinierguzman879: hola! gracias por las felicitaciones, y que bueno que sigas pendiente de la historia :) Muy lindas tus palabras, y sin duda me sirven de aliento para continuar escribiendo. Suele pasar que a veces alguien comenta algo que tú querías comentar, pero no dejes que eso te detenga. A veces, algunas preguntas pueden parecer que son iguales, pero obtienen respuestas variadas ;)

Espero no estar olvidándome de nadie. Por favor, RECUERDEN PONER UN NOMBRE O APODO CUANDO DEJAN UN REVIEW, de lo contrario no sé cómo responderles. ¡Gracias a todos! Y prometo un nuevo capítulo dentro de poco.

Saludos,

G.