Rompiendo el hielo

Los personajes no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.

Esta obra se reserva en su totalidad los derechos de autor, prohibida su copia o uso.

Una historia AU (universo alterno) solo tomo prestado los personajes, no necesariamente deben apegarse a sus personalidades.

Advertencia: está clasificada para mayores de edad, puede contener violencia física o emocional así como escenas eróticas y lenguaje soez.

O—

La reacción de Akari luego del contacto visual con el sexy chico nuevo, era un tanto exagerada…

—Te lo digo amiga, ese limón quiere sal —decía una y otra vez.

—Solo fue amable, recogió la pluma que se había caído deja ya de imaginar cosas —replicaba.

—¿Es que no lo recuerdas? Es Saotome, ese tipo realizaba las mejores fiestas de la universidad, dicen que es adicto al sexo —esto último me lo susurró en el oído.

—Hablas disparates, aunque así fuera ¿qué te hace pensar que se fijaría en mí? Tú eres mucho más bonita que yo.

—Ya no empieces con tus problemas de auto estima Akane, primero con tu hermana Kasumi y ahora te comparas conmigo —respondió cruzándose de brazos enfadada.

—No te enojes conmigo, es que se nota que es más experimentado… yo apenas voy explorando mi cuerpo ¿qué le podría gustar de mí?

—¡Todo! eres hermosa, mira esas piernas largas y fuertes, estoy segura de que se le caía la baba cuando se agachó y las vio.

—No exageres Akari —dije un tanto avergonzada.

—Mira esa carita de muñeca, esos labios tentadores y esos pechos, solo te falta un buen escote y lo tendrás comiendo en la palma de tu mano, además eres muy inteligente y sobresaliente, solo imagínalo… él todo un sexy bombón super dotado y tú serían una bomba —finalizó muy entusiasmada.

Las dos nos echamos reír… mi amiga era soñadora y decía muchas locuras a veces. Entramos al aula de clases muy contagiadas de risa, en ese momento dos de nuestras compañeras nos miraban como si tuviésemos lepra…

—Alegría, alegría Tendo cuéntanos ¿por qué la risa? —era una china llamada Shampoo, había sido becada en un intercambio y terminó lamentablemente aquí, cada vez que podía intentaba hacerme sentir mal.

—Son cosas privadas Shampoo, cosas de amigas… ah verdad, tú, no sabes qué es eso —soltó Akari provocándola.

—¡Cómo dices! —chilló al segundona, o más bien la chica que le seguía sus aires de diva, Ukío Kuongi.

Akari cogió mi mano y me arrastró hasta nuestros asientos, la mirada acusadora y fatal de la china me ponían incómoda.

—Ignora a esa zorra… de seguro ya supo que Ranma te tiene entre ceja y ceja.

—Ya no hables más de él…

—¿Por qué? lo dices por la cita que te programé o por el caliente doctor que te revisó ¿hoy? —Eso me hizo rememorar mi cita con Tofu, mis mejillas se colorearon de solo recordarlo entre mis piernas —estás pensando en él… ¡ay que emoción amiga tú solo ve y gózalo! —chilló Akari golpeando mi brazo.

—Estás loca, él no me ve de esa forma…

—¿Cómo qué no? ¿Acaso no eres una mujer? —Asentí —el hombre gusta de las féminas ¿no?

—Supongo que sí —respondí.

—Entonces tienes todo para que él se fije en ti, mira nada más tus…

En ese instante entraba el maestro haciendo que la boquifloja de amiga que tengo se callara de una vez.

La primera clase trascurrió muy rápida, apenas tocaba el timbre debíamos cambiarnos de salón. Akari se adelantó a buscar buenos asientos mientras yo iba por un par de latas de café, la clase siguiente era un tanto intensa y debíamos poner mucha atención.

Lidiaba con la máquina expendedora cuando el aroma a perfume de hombre invadió mis fosas nasales.

—¿Te ayudo? —preguntó una voz detrás de mí.

—¿Disculpa? —era él, Ranma Saotome.

—La máquina te tragó los yenes ¿no? —entonces golpeó fuerte y esta se arregló entregándome las dos latas de café que había cancelado.

—Gracias —respondí.

—¿Cómo te llamas? —preguntó curioso, lo miré dubitativa, iba a decirle cuando me llamaron enérgicamente.

—¡Akane! —se acercaba a toda prisa, mi cita, lo había olvidado…

—Hola Shinnosuke que tal —saludé cordial.

—¿Estás ocupada? —preguntó mirando a Ranma con mala cara.

—Voy a mi clase ahora —contesté.

—Te veo luego Akane —dijo Ranma pasando por en medio de los dos, quedé estática ¿qué quiso decir con "te veo luego"?

—¿Akane? te esperé en el campus… —decía Shinno.

—Ah… sí, lo que sucede es que se me hizo tarde lo siento —respondí al chico de ojos aguamarina.

—¿Vamos a mi apartamento más tarde? —preguntó abrazándome.

—No lo sé… —contesté y es que sabía muy bien en qué terminaría aquella visita, tendríamos sexo, porque la verdad era que no había temas muy en común además de saciar nuestras ansias.

—¡Anímate! Te espero en la salida —dijo besándome fugaz en los labios.

Lo vi alejarse y voltee para ir a la clase, en ese momento alguien me jalaba con fuerza, mi frente chocaba contra el pecho de alguien más… alcé la vista y un par de ojos azules me miraban cautivantes, puso un dedo sobre mis labios abrió la puerta de la sala que estaba al lado de la máquina expendedora.

—Soy Ranma Saotome —dijo atrapándome entre la pared y su cuerpo.

—¿Qué haces? —pregunté frunciendo el ceño.

—Solo quiero que sepas que me interesas —señaló sin rodeos— ese tipo de hace un rato… no te conviene —agregó, alcé una ceja seria— Akane… ¿no sientes la misma conexión? —preguntó muy cerca de mi oído, la piel se me enchinó al oírlo tan cerca.

—Demuéstramelo —respondí recordando los consejos de mi buena amiga.

Él se acercó a mi cuello y lo besó dejando huellas húmedas, un camino surcó hasta llegar a mis labios, justo antes nos miramos deseosos, no podía negarlo me atraía ese aire de "bad boy" y nos besamos al mismo tiempo y con urgencia nuestras lenguas se juntaron para explorar la boca del otro, el calor en mi vientre subía de nivel y sentía que mis pechos ardían cuando la pelvis del chico rosaba la mía.

De pronto sentí que sus manos se deslizaban por mi cintura y detuve su actuar…

—Aquí no —dije separándome de sus labios.

—¿Dónde entonces?

—Eres muy directo y luego qué…

—Lo pasaremos genial —decía.

—No me convences todavía.

—¿Qué quieres entonces?

—Verte desnudo sobre la Harley en la que llegaste —respondí con una sonrisa coqueta.

Ranma me quedó viendo un tanto sorprendido…

—Me gustas Akane… eres la primera chica que me frena ¿sabes? Todas se entregan fácilmente a mis encantos.

—Pues lo tomas o lo dejas —repliqué.

Giré para irme y este me llamó…

—Bien, lo haré… pero esto será un eterno juego de "yo te doy y tú me das" —aseguró haciendo que soltara una risita nerviosa.

Me fui de allí pensando ¿en qué carajos me había metido? ¡Ay Akane últimamente se te ocurre cada cosa! Y como era de esperar llegué tarde a la sala de clases, con disimulo logré sentarme al lado de mi amiga, quien me veía cada cierto rato para saber si le decía el porqué de mi retraso.

Las dos horas pasaron lentamente, cuando al fin salíamos de allí vi a Shampoo y unas cinco mujeres más rosarse contra Ranma de forma abierta y sin decoro.

Rodé los ojos ante su evidente ofrecimiento…

—Te dije que él gustaba de otro tipo de chicas —le dije a Akari quien miraba la escena.

—¡Es un don juan! —Chilló enojada— aun tienes una cita… además está el doctorcito —dijo levantando las cejas repetidas veces.

—Ah… si, Shinno. La verdad es que me invitó a su departamento —dije no muy entusiasmada.

—Perfecto, ¿conseguiste las pastillas? —Preguntó a lo cual negué — pero cómo, dices que el doctor te revisó y no te dejó ¿nada?

—Es que quiere revisar mis análisis la próxima semana —respondí.

—Bueno amiga, compra preservativos, todo tiene solución ¿quieres que te acompañe? —decía Akari muy entusiasmada.

—No, no tengo deseos —dije.

—¿Qué? pero si Shinno está divino… —quedé pensativa un momento— es por ¿Ranma?

—Hace un rato… no olvídalo —dije caminando para alejarme un poco.

—No seas así, cuéntamelo todo —insistía Akari.

—Tienes razón amiga, Shinno prácticamente me viene buscando hace un año… es hora ¿no?

—Perfecto, vamos en el receso a la farmacia —sentenció mi amiga.

Unas horas después…

Una de la tarde en punto, con Akari íbamos a la farmacia que se encontraba frente a la universidad, nos fue mal. No había lo que necesitaba y entonces fuimos a la tienda de conveniencia que se encontraba una cuadra más allá.

—A esto le llamo "buen servicio" —decía Akari al ver una vitrina con todo tipo de preservativos, lubricadores etc.

—¿Podrías ser más disimulada? El chico de la tienda nos mira con atención —respondí.

—Deja la majadería, no somos unas niñas, nos gusta el sexo pero nos cuidamos eso es lo importante —respondió teniendo la razón como siempre.

Me puse a mirar una nueva marca, sabores "tropicales" llamó mi atención lo tomé entre mis manos para ver si era libre de látex, de pronto alguien me nombra…

—Akane —alzo la vista y frente a mí estaba mi ginecólogo ¡maldición! —Que coincidencia —agrega.

—Tofu… hola —digo casual.

—Vine por un almuerzo rápido —mostraba la caja de ensalada con gambas.

—Yo vine por… —negarlo sería hipócrita, la caja color arcoíris por el sabor a frutas tropicales estaba en mis manos a vista de todo mundo.

—Bueno —este aclaró su garganta, se acercó por mi lado rosando mi oreja con su boca— esos no son tan buenos, según mis pacientes —finalizó, tomó otra caja y me la entregó.

Sentía mis mejillas arder y otras cosas más… mi sucia y perversa mente se imaginaba al doctorcito usando el preservativo tropical.

—Que delicia —solté imaginándomelo, Tofu me vio con intensidad.

—Te veo la próxima semana —aseguró yéndose hasta la caja a pagar por su ensalada.

Mordisquee mi labio, excitada, ese hombre me mueve el piso después de tanto tiempo.

—Caliente —dice Akari trayéndome de regreso.

—Calla pecadora —digo dejando la caja que no es "tan buena" en su aparador.

—Ese hombre te busca, oh sí lo presiento —decía ella, la experta en relaciones.

Akari era una mujer muy libertina, solo ha tenidos dos novios en su vida, los demás son solo sexo casual y "nada de ataduras" ese es su lema el que pronto me traspasó.

—Él está fuera de mi liga, te dije que siempre será el eterno enamorado de Kasumi.

—Es ridículo, ¿crees que ese hombre no tiene necesidades? ¿Qué todavía la espera? Por favor, debe tener su "touch and go" o su buena jalada mañanera ya sabes —dijo provocándome una carcajada enorme.

Pagué por mi caja de preservativos, sí, me llevé dos, una de sabores y una tradicional sin látex.

—Vi un condón tamaño XL ¿Crees que Ranma use ese?

—Por todos los cielos, deja ya de hablar de su… ya sabes.

—¿Por qué? ¿Acaso los hombres no hablan de nuestros culos y de los senos también?

—Ok, tienes razón.

—Siempre la tengo, deja ya esa puta timidez y arrasa con quien se te dé la gana Akane, el sexo es vida.

Volvimos a la universidad, comimos un par de emparedados ya que habíamos perdido su buen tiempo buscando los preservativos adecuados.

Cuando las clases finalizaron nos despedimos con Akari, ella tenía trabajo, y hoy era mi día libre así es que la tarde sería divertida en casa de Shinnosuke.

Caminé por los pasillos hacia la salida, de pronto escuché quejidos que provenían de una sala, era del comité de bienvenida, justamente de donde Shinno era parte de su directiva.

Puse más atención y noté que el "quejido aumentaba" eso eran jadeos… la curiosidad pudo más y pensé el chisme que le contaría a Akari mañana. Puse la mano sobre la manilla y la giré, estaba abierta, pero que idiotas más descuidados pensé.

Los pechos de la chica eran enormes y rebotaban casi rosando la mesa, ella jadeaba muy excitada, le pedía más duro, y su amante le daba con todo. Entonces abrí un poco más… era Shampoo la china antipática, y quien le daba duro era nada más que mi cita de la tarde, ¡ash! Pero qué cretino.

—Ya casi me corro— soltó él aferrándose a las caderas de la chica.

—¡Ah, ah, ah, no te detengas! —pedía ella.

Solo entonces este sacó la vista del trasero de la chica y me vio con los ojos como plato…

—Hoy no seré tu postre, adiós —dije yéndome dando un portazo.

Caminé fastidiada, era muy cínico, su palabrería zalamera se resumía en eso. Y todavía quería conmigo, sabiendo que esa chica busca pretextos para burlarse de mí.

Cuando llegué a la salida de la universidad, la voz de Shinno me llamaba…

—¡Akane! — gritaba el muy idiota.

Entonces vi a Ranma caminar hacia su Harley, me dedicó una mirada y caminé hasta él…

—Pensé que hoy te ibas con él —soltó.

—¿Me llevas o busco un taxi? —pregunté.

—Interesante… ¿qué me darás a cambio? —preguntó, abrí mi bolsa y le mostré las dos cajas de preservativos.

Sonrió maliciosamente… subió y me entregó un casco.

—Vamos Akane, no te arrepentirás —dijo alzando su mano.

Me senté detrás de él, con el casco puesto me aferré a su cintura y este aceleró haciendo ronronear la bella motocicleta.

Ya no era la primera vez que Shampoo me hacía eso, Shinno era el tercero, cada vez que alguien se me acercaba terminaba viéndolos teniendo sexo en la universidad.

¡Maldita zorra! ¿Qué le hice? Me preguntaba…

Ya era hora de dejar de ser la niña buena… se acabó la tímida y tonta Akane, me divertiré a lo grande, con quien quiera y cuando quiera, después de todo ya había rompido el hielo con Ranma y hasta con Tofu.

Continuará…

Estimado lector, este capítulo es un acercamiento entre mis protagonistas. Nótese que esto será muy picante, todos son adultos y con personalidades distintas aunque llenos de deseos el uno por el otro.

Akari es muy divertida y como dice Akane, liberal.

En cuanto a Tofu vamos lento pero seguro, podrán ver más de él en el próximo capítulo.

Y Shinno… pues cayó ante los encantos de la china, esa gata viene a empañarle los prospectos a Akane.

¿Qué sucederá? ¿Ranma consentirá a Akane con el desnudo? ¿Usarán los preservativos?

Todo eso y más en el siguiente capítulo.

Recuerden que esta historia la actualizo cada dos semanas.

Gracias por su apoyo, si les gustó los invito a dejar sus maravillosos review.

Desde Chile una fanática más de Ranma ½

Sweetsimphony._