Invitación

Los personajes no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.

Esta obra se reserva en su totalidad los derechos de autor, prohibida su copia o uso.

Una historia AU (universo alterno) solo tomo prestado los personajes, no necesariamente deben apegarse a sus personalidades.

Advertencia: está clasificada para mayores de edad, puede contener violencia física o emocional así como escenas eróticas y lenguaje soez.

Habían pasado tres días cuando lo encontré en mi cafetería favorita de camino a la universidad, iba acompañada de mi mejor amiga Akari. Él estaba sentado bebiendo de su americano frío, alzó su mano y sonrió iluminando todo el lugar. De pronto sentí el codo de mi acompañante, sus ojos pícaros me invitaban a acercarme a él y lo hice.

—Akane, que tal que coincidencia ¿no? —Sonreí— últimamente nos encontramos muy seguido—agregó.

—Claro, es que me queda de camino a la universidad —mencioné.

—Ah, verdad que aun estudias —dijo molestándome un poco.

—Mi último año —repliqué.

—¿Y qué estudias? —preguntó curioso.

—Periodismo —contesté muy orgullosa.

—Ya veo, que genial y entretenida carrera —comentó, en ese instante Akari hacía una seña para que la alcanzara, nuestro café estaba listo.

—Debo irme, un gusto verte Tofu —hablé para despedirme pero él tomó la tela de mi jersey.

—Akane, espera ¿tienes algo que hacer hoy en la noche? –preguntó sorprendiéndome.

—No —contesté.

—Tengo una cena con unos amigos, colegas, ¿podrías acompañarme? —parpadee varias veces antes de entender que me estaba invitando a una cita.

—¿Conmigo? —Tofu me vio y mojó su labio inferior sonriendo.

—Sí, contigo… siempre y cuando lo desees —dijo lleno de gracia.

—Claro, por qué no, iré contigo —respondí decidida, mientras mi cerebro asimilaba la noticia mi corazón correteaba feliz de un lado a otro.

—Estupendo— dijo— ¿Paso por ti? —consultó, me hubiese encantado pero pensar en que iría a casa de mi padre desmotivó toda oportunidad.

—Me envías la dirección, nos vemos allí mejor —concluí despidiéndome al fin, el soltó mi jersey y me fui.

Con el corazón desbocado salí de aquella cafetería, Akari me llenó de preguntas y en cuanto le conté no paró de hablarme de la ropa, maquillaje y ciertos aspectos que no podía descuidar.

—Son sus colegas, sus pares, debes verte espléndida, una diosa ¿comprendes?

—Sí, lo tengo ¿algo más?

—Usa ropa íntima sexy y lleva los condones —eso me lo recalcó unas diez veces.

—No vamos a pasar a segunda base, solo es una cita con amigos —repliqué.

—Siempre preparada amiga, nunca lo olvides.

Y con eso en mente mi día en la universidad comenzaba demasiado bien, las primeras horas puse toda mi concentración en clases, al medio día fui por un emparedado de atún, estaba a punto de acabármelo cuando unos jeans rasgados se plantaron frente a mi puesto.

—Tantos días Tendo ¿intentas escabullirte? —preguntó Ranma con esa pose tan cool.

—Ah… para nada, solo como mi almuerzo —respondí.

—Desde ese día en la parada de autobús que no sé de ti —insistió.

—Es mi último año, estoy enfocada en mis estudios —mencioné.

—¿Y qué hay de verme desnudo en mi Harley? —casi me atoro con su comentario.

—No hables esas cosas tan alto —le reproché.

—Es tu fantasía, yo soy tu servidor ¡hagámoslo! — susurró.

—Debo irme, tengo clases y…

-Espera Akane —al parecer hoy todos detenían mi andar— ¿Tienes planes más tarde?

Su pregunta me sorprendió, al igual que Tofu esta mañana…

—La verdad es que sí —contesté.

—¿Con quién?

—Eso es personal —respondí— pero otro día podría ser, lo siento —agregué.

—Lo pasarás muy mal —aseguró serio.

—¿Cómo sabes eso?

—Porque no estarás conmigo —soltó cruzándose de brazos.

—Tienes problemas con tu ego Ranma, mira a tu alrededor, todas esas chicas viéndome con malas caras, ve e invítalas a ellas.

—Ellas no son tú ¿cuándo lo vas a entender? —exclamó yéndose muy molesto.

Fui de regreso a otra aula, esta vez no dejaba de pensar en lo que me había dicho Saotome cuando la antipática china se me acercó…

—Tendo, supe que tu ligue con Shinno llegó a su fin, pobre… ¿estás bien?

—Desde cuándo te importa mi vida —bufé chasqueando la lengua.

—Toda la universidad dice que Shinno te dejó porque eras un poco santurrona —mencionó con acidez.

—Lo que sucede es que a Shinno le gustan las zorras ofrecidas ¿conoces a alguna? Aquí abundan —contesté molesta.

—Quizás tanto tiempo sola te ha vuelto frígida Tendo, piénsalo…

-Y al parecer a ti tanto implante te ha disminuido la capacidad de pensar antes de hablar —arremetí —lástima que la materia gris que te queda solo te alcance para mostrarle tus nalgas a Shinno —solté con sorna.

—¡Óyeme Tendo! No es mi culpa que él haya preferido esto, pero sí te digo que dejes de mirar a Ranma, ese bombón no es para ti —agregó casi como una amenaza.

—Haz lo que quieras, con quien quieras —finalicé.

La clase pasó rápidamente, cada tanto nos mirábamos para echarnos rayos con los ojos, pero no pasaba de ahí. No valía la pena mucho menos mi tiempo concentrarme en esa cualquiera.

Las horas trascurrieron y al fin era la última clase del día, justo en la entrada de la sala volví a encontrarme con Saotome, me vio con total frialdad y dejando la caballerosidad de lado llegó y entró antes que yo, se notaba que seguía molesto conmigo por haberlo rechazado. Fui hasta mi pupitre y vi llegar a Akari, se acercó pero no podía pasar porque la china tenía toda su humanidad en medio del pasillo. Estaba concentrada coqueteándole a Ranma quien miraba el pizarrón ignorándola deliberadamente.

—Muévete —pidió Akari, ella la miró hizo una mueca y continuó en su cometido— si no lo haces te patearé— agregó, la china la vio ofendida.

—Pasa por otro lado ¿no ves que estoy ocupada? —mi amiga alzó su pierna en posición a sus nalgas, entonces ella se incorporó dejándola pasar.

Akari se acomodó a mi lado…

—¿No hueles? —Negué— olor a zorra, fétida —escupió provocándola y es que Akari quería darle sus buenos trancazos, sobre todo cuando supo que fue ella quien tenía sexo con mi último pretendiente.

Shampoo la miró con odio y quiso decir algo pero justo llegaba el maestro y regresó a su lugar quedando todo allí.

Apenas finalizó la charla del profesor me despedí de mi amiga, quien muy amable se ofreció a cubrir mi turno, sí, me tocaba trabajar pero ella me haría el favor para poder cumplir con el compromiso.

Caminé rápido hasta la salida principal del campus, esperaba un taxi cuando una motocicleta frenó justo en frente de mí.

—No vayas —dijo Ranma en cuanto se liberó del casco.

—¿Ah?

—No lo hagas, ven conmigo te divertirás —insistió.

—No puedo Ranma, no lo tomes a mal es solo que me comprometí antes —respondí.

—Entonces me cambias por ese sujeto —arremetió serio.

—Hey, bájale a tu tono, nosotros no somos nada y él… es una amigo de años.

—Ese doctor no te conviene, lo pasarás mal, acuérdate de mí —sentenció yéndose.

Acaso eso fue ¿un arranque de celos? Sacudí esos pensamientos de mi cabeza, debía concentrarme en mi cita.

Una hora después…

Lista frente al espejo me veía por última vez, unos jeans color gris oscuro, junto a unas botas de medio tacón largas, una playera de algodón sin mangas en tono azul marino y mi chaqueta de cuero negra favorita, crucé mi bolsa y sonreí.

—Wow, te ves divina —soltó Nabiki en cuanto me vio.

—Gracias —contesté.

—Diviértete, avísame si necesitas que vaya por ti —dijo alejándose, mi hermana hace muy poco había adquirido su primer carro. Orgullosa de su logro siempre se ofrecía a llevarme cuando podía.

Salí de casa y el taxi ya me esperaba, miré la hora en mi reloj y faltaban solo diez minutos para las ocho en punto.

Cuando bajé del carro un guapo Tofu me esperaba, se veía casual pero muy atractivo, con su pantalón de gabardina en color verde ocre y una camisa negra, su cabello estaba peinado de forma diferente y recién afeitado, su postura era relajada y sensual, todo un CEO definitivamente.

—Akane, llegas a tiempo —saludó.

—Qué bueno y que guapo estás —solté muy natural.

—Gracias, solo es una cena de amigos, muy casual agradezco tu voluntad —mencionó— también te ves muy hermosa —agregó haciendo que mis mejillas ardieran.

Ofreció su brazo y lo tomé gustosa, el restaurant era bellísimo, dentro estaba lleno de toques rústicos pero moderno, la luminosidad era la adecuada, el ambiente muy agradable acompañado de música en vivo.

Tofu me llevó hasta la mesa y acomodó la silla para mí, todo un caballero.

—¿Y tus amigos? —pregunté curiosa.

—Ya llegarán, pidamos algo de beber ¿te parece? —asentí.

El amable mesero nos mostró la vasta gama de licores que ofrecían, Tofu optó por un gin tonic con extra limón, mientras que yo disfrutaba de mi vodka naranja. En cuanto bebimos llegaron dos parejas, entre saludos que iban y venían vinieron las presentaciones, las chicas eran novias oficiales de cada quien, mientras que Tofu se encargó de dejar en claro que solo era una amiga.

—¿A qué te dedicas? —preguntó una de las chicas cuando terminamos de cenar.

—Estudio periodismo, último año —contesté.

—Vaya que genial carrera —musitó la otra novia.

—Hace un año que no veíamos a Tofu, pensé que vendrías con tu novia —dijo uno de los amigos.

—No hoy, quizás otro día —respondió mi ginecólogo muy acomedido.

—Siempre vienes bien acompañado —insistió, cosa que me molestó ¿acaso intenta ofenderme? — en serio ustedes…

—No, Akane es una amiga —aseguró Tofu.

—Siempre te rodeas de mujeres exitosas —escupió con ácido.

-¿Perdón? A qué te refieres con eso —exigí.

—Bueno, la última chica era una hermosa dama neurocirujana, no me mal interpretes es que me sorprende que lo acompañe una estudiante de periodismo.

—¿Y quién te dijo que yo no era exitosa? —cuestioné muy molesta, de pronto el buen ambiente se iba al carajo.

—De seguro mi amigo se refiere a que aún no te titulas… no le hagas caso Akane —saltó Tofu siempre conciliador y eso me emputeció.

—Bueno, sí —respondió el aludido.

—Déjame decirte que poseo un IQ de 170, y aunque ahora me preparo para mi carrera laboral puedo garantizarte que seré muy exitosa.

—Si eso fuera cierto ya te habrías graduado —dijo en medio de una carcajada, Tofú me vio serio pero no dijo nada y más me molestó.

—Quizás un idiota como tú no lo comprendería —todos me quedaron viendo ofendidos— lo hice porque quería una vida normal, amistades, crear lazos con mis pares, no es fácil ser inteligente en un mundo en donde personas cómo tu clasifica y denuesta a otros.

El silencio se hizo presente y fue realmente incómodo, tomé la copa con el resto de vino y la bebí de una sola vez.

—Akane solo me hizo un favor, mi asistente me acompañaría pero no pudo, fuiste grosero con mi amiga —aseguró derrumbando el poco juicio que me quedaba.

Me puse de pie y me fui, me sentía realmente apenada, sobre todo porque Tofu solo abrió la boca para decir que era la mejor alternativa ante la falta de su asistente, solo era una pieza, una sustituta que le sirvió por unas horas.

A zancadas largas llegué a un paradero, tenía ganas de llorar, pero la rabia era más grande y entonces una mano cálida me alcanzó.

—Akane ¿por qué te fuiste? —era Tofu.

—No creo que le agrade a tu amigo luego de llamarlo idiota —respondí seria.

—Lo siento, no le hagas caso, pensábamos ir a un bar ¿te apetece? — ¡cómo! ¿Acaso no entendió nada de lo que dije?

—Que lo pases genial, me iré a casa —concluí.

—No seas caprichosa —mencionó acariciando mi cabeza, lo miré tan feo que este dejó de hacerlo y se alejó dos pasos atrás.

—¿Crees que tengo diez años? —cuestioné enojada.

—Claro que no —respondió.

—Por qué mierda sigues acariciándome la cabeza ¿entonces?

—Akane…

—Tu amigo me insultó, pero a ti no te importó, todo lo llevaste a la ligera.

—Es que él es así, no lo tomo en serio.

—Pues qué lástima que pienses así, creí que me apreciabas más —reproché cabizbaja.

—No comprendo tu enfado —se apresuró a decir serio.

—Ya no soy una niña Tofu, soy una mujer, podrías haber omitido que fui tu única elección.

Se acercaba el auto bus que me dejaba en casa, lo hice parar y me subí, su silencio dolía pero no tanto como para demostrarlo delante de él. Una vez bajé del transporte, caminé llena de decepción, recordé lo que Ranma me dijo por la tarde "no vayas, lo pasarás mal" ese bobo tenía razón, no pertenezco a su círculo, nunca dejaré de ser la hermana de, esa niña que le llevaba las loncheras que Kasumi hacía para él.

Cuando llegué a casa fui directo a acostarme, quería dormir, estaba cansada y desilusionada, tomé el celular y pensé en escribirle a Ranma pero entonces el nombre de Tofu en la pantalla entrando en una llamada me espabiló.

—¿Sí? —dije luego de dejar que sonara un rato.

—Akane, soy Tofu ¿estás en casa? —preguntó.

—Sí —contesté.

—¿Podrías bajar? —entonces abrí los ojos como plato, me incorporé en la cama y me levanté a mirar, él estaba allí lo podía ver con su teléfono en la mano — ¿Estás allí?

—Sí, sigo aquí dame un minuto —corté la llamada y fui por unos tenis, seguía vestida si apenas había llegado cuando me llamó.

En casa, todos dormían, bajé en silencio y abrí la puerta. Tofú me esperaba apoyado en su carro…

—Ahora entiendo cómo es que llegaste tan rápido —mencioné en cuanto me acerqué.

—Akane, discúlpame por favor —dijo haciendo una reverencia muy larga—fui un tonto, tienes mucha razón en disgustarte —agregó.

—Ya no sigas, solo olvídalo… estoy acostumbrada a estas situaciones —dije más para mí.

—No sé cómo actuar contigo, me cuesta separar el hecho de que seas la hermana de mi primer amor ¿comprendes?

—Tofu, lo entiendo, pero esperaba un poco más de ti. No debí hacerlo, ese fue mi error.

—Sé que eres una mujer, lo supe desde el momento en que pisaste mi consulta, te has convertido en una bella mujer, espero puedas perdonar mi falta de tino.

—No creo que quiera ir a otra cita con tus amigos —sentencié, nos quedamos en silencio un rato— mejor entro, ya estoy cansada —agregué.

—¿Y conmigo? —Preguntó en cuanto voltee— ¿Una cita solo tú y yo?

Voltee a verle, no podía creer lo que había dicho…

—¿Cómo amigos?

—No — dijo muy serio— como un hombre y una mujer ¿me darías esa oportunidad? —preguntó dejándome atónita.

Nunca imaginé que esto sucedería, ni en mis mejores sueños, hubiera dado todo porque Akari me pellizcara pero no, estaba allí frente al hombre que me gustaba. Un cosquilleo delicioso invadió mi vientre, claro que quería una cita con él, pero no alardearía de la emoción.

Continuará…

Estimado lector, ya es domingo en mi país y no imaginan lo que me sucedió. Tenía este capítulo listo para publicar, sin embargo mi computador lo eliminó del sistema. Por más que intenté recuperarlo no pude, fue muy frustrante. Me armé de ánimo y lo reescribí, espero lo hayan disfrutado.

La balanza del amor se inclina nuevamente, Tofu va acercándose a Akane ¿creen que el galeno se enamorará de ella?

¿Qué sucederá con nuestro amado trenzudo? No coman ansias, queda mucha historia por contar.

Te invito a dejar tu preciado review, amo leerlos.

Desde Chile una fanática más de Ranma.

Sweetsimphony._