Capítulo 8.

Fyff estuvo trabajando en todos los documentos que necesitaban los que le ayudaron a no ir directo a la cárcel por intento de asesinato y difamación de su vida. Es decir era lo mínimo que podía hacer por ellos. No podría imaginarse en una estación de policía detenido y tratando de explicarse que el no había echo nada de esas cosas que el causante había sido una criatura que tenía esa habilidad de tomar la forma de personas con solo una muestra de cabello. Para nada, apenas decir eso y se ganaría un viaje de ida a las instituciones para maniáticos.

Volviendo a poner atención a sus monitores comprobó que ya tenía listos los pasaportes, licencia de conducir para el que es el mayor, una cuenta bancaria, papeles escolares, inscripciones para los niños, seguro médico, residencia domiciliaria, ID. Ya solamente faltaba el nombre.

-Mierda, ahora si me supere a mi mismo-. Dijo el muchacho, observando con orgullo todo su esfuerzo de los últimos días el cual había sido la causa de que apenas lograse pegar los ojos por más de 2 horas.

En eso escuchó como un ruido molesto se esparcía por toda la habitación arrebatándole su minuto de triunfo, consiguiendo que el muchacho bajara la cabeza con decepción para voltearse a el lugar del que provenía es disturbio que le arrebató su silencio de comodidad.

En una esquina de esa misma recámara estaba Jhon Constantine acostado en una silla reclinada roncando sin ningún problema y tenía la cara tapada por una revista de Playboy edición de inglesas.

-¿Por qué tuviste que quedarte en mi habitación?-. Preguntó en voz alta, mirándolo con disgusto.

Como respuesta escuchó unos cuantos murmullos con un gran bostezo.

-Por que las hermosas no querían que yo estuviera en la misma recámara que ellas, yo no quiero estar en la misma que este la mocosa y por si lo olvidaste yo pagué la cuenta de la habitación-. Dijo el hechicero, levantando los tres dedos del medio de su mano derecha aún con la cara cubierta.

-¿Pagaste? Estoy seguro que usaste una tarjeta de crédito falsa o algún hechizo en la recepcionista-. Dijo Fyff, no creyéndole ni una palabra con respecto a que haya conseguido la habitación de forma "legal".

-Los detalles no son importantes, tómalo como un pequeño pago por haberme desecho del cambia formas-. Dijo Jhon, de una manera fluida lo que daba a entender que no era la primera vez que conseguía así las cosas.

-Según contó la pequeña el que asesino a mi Doppelgänger fue Naruto-. Dijo Fyff, haciendo que el nicromante perdiera el equilibrio de la silla y se golpeara fuertemente en el suelo.

El mago estaba con el ceño fruncido de no haber sido por él aún estaría ese gelatinoso haciendo lo que se le diera la regalada gana.

-Hey de no ser por mi no sabrían cómo asesinar a esa cosa aparte de eso yo aporte la maldita arma para hacerse cargo de él-. Dijo el mago con el ceño fruncido, levantándose del suelo y guardando su revista en su gabardina para terminar señalándolo con su dedo índice.

El hacker solo levantó una ceja por el cambio tan agresivo que tuvo, en verdad no le gustó que se llevaran su crédito.

-Bueno, Bueno tienes razón Jhon tú fuiste el verdadero héroe de la historia…pero ahora que el asunto terminó debo preguntar…¿Qué sigues haciendo aquí? Creí que ya estarías de vuelta en el Reino Unido, te la pasabas quejándote de estar aquí-. Dijo Fyff, caminado hasta el mini bar y sacando una cerveza de ella.

El mago tomó su cajetilla de cigarros que estaba ubicado a unos tres pasos delante de él. Había un cenicero a su lado lleno de viejas colillas que ya habían sido utilizadas.

-Cierto sujeto quiere que esté aquí por un tiempo, aún no se cuanto realmente, lo único que se es que estaba apunto de subir a un avión cuando un tipo de mayordomo me interceptó, diciéndome que mis servicios aquí aún no concluían y que si me quedaba por aquí pagarían unas deudas financieras, alojamiento incluido y aparte un poco de efectivo para mi-. Terminó el relato encendiendo su adición de nicotina con su encendedor y exhalando una gran cantidad de humo tóxico en la habitación.

Fyff estaba por preguntar de quien se trataría la persona que lo quiere todavía aquí en USA. Cuando se abrió la habitación mostrando a Dawn, Dinah, Mara, Oliver, Damian y finalmente a Naruto.

Tuvieron que ir a comprar ropa nueva para todos ellos. Los niños por que los atuendos que tenían puestos delataban a esa orden de locos.

Damian llevaba unos pantalones grises, un cuello de tortuga negro y unos zapatos oscuros.

Mara llevaba una camisa azul oscuro , sudadera color café, pantalones negros y unos tenis color blanco con franjas negras tenía una marca detrás y frente con el nombre de Adidas.

Finalmente el último integrante portaba un conjunto completamente distinto al anterior, su ropa vieja ya parecían harapos que con cada combate que tenía perdía un poco más de tela.

Ahora llevaba puesto una camiseta oscura, con unos pantalones color mezclilla, camisa de cuadros azul clara, una chaqueta de un tono negro carbón y un calzado de botas color café.

-¿En serio tenía que cambiar mi atuendo?-. Pregunto algo disgustado Naruto, a las que lo obligaron en primer lugar a acompañarlas a tiendas de ropas, comprando varios conjuntos distintos.

-Llamabas más la atención con el atuendo que traías, la última vez que usaste tu vieja ropa te hizo viral en la red, Fyff logro borrarlo pero debes pasar desapercibido, corrimos con suerte esta vez ya que nadie logró tomarte una foto con la que se pudiera haber visto tu rostro-. Explicó la bella rubia, los puntos por el cual si debía deshacerse de la anterior vestimenta.

-Créenos es mejor así, además si trabajarás en este "oficio" necesitarás varias cosas-. Dijo Dawn, con la esperanza de que lo metieran a la liga o con los secuaces, se ve que tiene mucho talento y mayor experiencia, incluso estaba segura que sus habilidades de combate podrían estar al par de cierto murciélago gruñón que ella conoce y que le aterra un poco.

Jhon no aguanto un solo minuto y soltó una fuerte carcajada al saber las intenciones que tenían con el asesino de Metamorfos, él sabe cuando alguien tiene un pasado que la vida le encanta hacerlos sufrir y desde que lo vio, le hizo una llave de lucha y la actitud fría que mostraba sabía que el muchacho era uno de esos que destinó, Dios , karma , vida o quien sea que sea el creador "divino" le encanta torturar, quizás hasta uno de sus favoritos que le fascina hacer sus vidas un infierno.

-¡¿Qué se te hace tan gracioso? Maniaco del ocultismo!-. Grito la mujer de cabello blanco, por la reaccione que tuvo Jhon.

-Que quieran meterlo en es grupito de niños exploradores, para mantenerlo vigilado, le harán usar mallitas y no se que otras cosas-. Dijo el mago, con el ceño fruncido.

No todos los que tengan habilidades especiales deben de ser los esclavos de los ciudadanos con un día fatídico. Usando siempre las mismas malditas excusas ya parecen discos rallados. "Es lo correcto, si tienes la capacidad de hacer un cambio es tu deber hacerlo, un gran poder con lleva una gran responsabilidad". Eso no es justo por qué ¿Quién estaba ahí cuando la vida los jodia? ¿Por qué no hubo nadie cuando ellos los necesitaban? Ahí veces que también ellos se cansan. El mundo entero los verían como unos cobardes si deciden darle la espalda.

-¡Es suficiente Jhon!-. Grito Oliver, molesto por lo que planeaba con Naruto.

-No estamos haciendo nada que él no quiera a fin de cuentas es su decisión y vamos a respetarla-. Dijo la más madura del grupo, al ver que sus demás compañeros se la pasaban en desacuerdo.

-Podemos irnos cuando nosotros queramos-. Dijo Damian, de brazos cruzados, viendo fijamente a los adultos con su ceño fruncido.

-Es verdad tú dijiste que si les ayudábamos con su problema dejarían que nos fuéramos sin ningún problema, diste tú palabra-. Dijo Mara, viendo a la rubia con la que su nuevo "tutor" había echo ese trato.

Ante eso Dawn y Oliver cambiaron su rostro a uno de angustia, Dinah Laurel Lances era una mujer que siempre cumplía lo que prometía, desde pequeña les enseñaron eso a ella y a su hermana que dar tu palabra es lo más importante que una persona ofrece si no la cumplen jamás podrá haber confianza.

-Lo hice, aún pienso cumplirla, Fyff ya terminó los documentos que necesitan, lo único que les pido es que confíen en mi que se queden por un tiempo más que aprendas lo que necesitas sobre este mundo, dijiste que no quieres que te mientan si lo hacíamos desaparecerías, estoy siendo 100% honesta no hay razón para que desconfíes de mi-. Dijo la novia del barba de chivo, viendo directamente a los ojos del peli negro que hasta ahora no había dicho ni una palabra.

La tensión estaba en la habitación, los adultos estaban preparados para tomar acciones distintas a las que la rubia había dicho, Jhon con su ceño fruncido pero si ocurría un combate el estaría del lado del muchacho y los engendros que tenía , Mara y Damian se estaban imaginando distintos tipos de escenarios y ubicando las salidas por las cuales escaparían, Garuda ya tenía a su victima por esa humillación que le hizo pasar.

Pero no importaba lo que dijeran ellos quien tomaba la decisión final era él muchacho.

-Esta bien lo haré-. Dijo Naruto, tomando la decisión de todos modos necesita aún algo de tiempo para restaurar su poder por completo.

-Bien ya que eso se aclaró, aquí están todos los documentos que me pidieron, los niños mantendrán sus nombres solo el apellido lo cambiaremos. Pero no se si tú quisieras tener un nuevo nombre como identidad falsa-. Dijo Fyff, entregándole los documentos de los niños y mostrando los de Naruto en los monitores.

Lo pensó por varios minutos, un nuevo nombre sería borrón y cuenta nueva. Dejar atrás esa vida, su malas decisiones, su oscuro pasado, la historia de su familia.

-Lo pensaré después-. Dijo el aún tratando de decidir si sería una buena idea cambiar su nombre.

-¿Ahora que sigue?-. Pregunto Damian, con los brazos cruzados y con algo de inquietud.

Desde que se habían marchado de Nanda Parbat, su entrenamiento se había frenado por completo.

-Necesito entrenar, tener un combate de práctica o algo-. Dijo la bolita de odio, con el ceño fruncido.

En eso Mara debía darle la razón a su primo debían seguir entrenando, siguió a Naruto fuera de la isla por que ella sabía que finalmente podría salir de la sombra de su familia superar a todos, ser más fuerte y tener una vida distinta a la que tuvo su madre.

Ambos se le quedaron viendo durante unos minutos, junto a los adultos que ya de por sí tenían algunas preguntas.

¿Cómo hizo eso de multiplicarse? ¿Cómo llegó antes que ellos al apartamento? ¿Qué fueron esos brazos azules que salían de él?

Diana debió de habérselos comentado antes de que se marcharan de la isla.

Otra cosa es su fuerza, Jhon había mencionado que esa criatura tenía una enorme resistencia, pero cuando ellos llegaron vieron el refrigerador abollado, la mejilla del impostor despellejada y el muchacho parado ahí viéndolo con ojos fríos a la criatura. Escapó no por que estaba rodeado, no más bien el estaba corriendo como si se tratara de una presa escapando de un depredador.

-¿Podrias enseñarnos algo?-. Pregunto Mara de nuevo a Naruto, ella había ofrecido ayudarlo a pasar desapercibido en este mundo siempre y cuando la llevara con él.

-No veo un lugar seguro donde pueda enseñarles algo, estoy seguro que el gimnasio no cuenta con una zona espaciosa -. Dijo Naruto, observando que el hotel no tendría lo necesario.

-Si no es como si el hotel está equipado con equipos aptos para los nietos de Ra's al Ghul o un sujeto que saca brazos extras de quien sabe donde, lanza tapas de bote de basura como si se tratara de un escudo o algo por el estilo-. Dijo Damian con un sarcasmo muy evidente.

-Tendremos que buscarles un lugar para que se adapte a sus especificaciones, será temporal hasta saber que es lo que haremos-. Dijo el arquero, agarrandose su barba de chivo pensando en alguna idea de lo que necesitarán .

Varios meses Después.

Temiscira.

En un una de las habitaciones del palacio se haya una mujer rubia acostada en una cama, sudaba y se movía de un lado al otro hasta que abre los ojos de golpe.

-¡Naruto!-. Grito el nombre del muchacho que les ayudó a luchar contra Ares.

Los gritos fueron escuchados por varias Amazonas que pasaban por el pasillo.

-¡Lyla ¿Te encuentras bien?!-. Grito una de sus hermanas, abriendo de golpe la puerta de su habitación.

Lyla estaba respirando un poco acelerada, esa visión que tuvo la sintió tan vivida,los golpes de ese tipo, jamás había visto algo así en su vida.

-Necesito…necesito una reunión con la reina es urgente-. Dijo levantándose con dificultad, estaba pálida del miedo en y teniendo solo una pregunta en su cabeza. ¿Enverdad vendrá esa cosa?

Sus visiones siempre se cumplen pero el cuando era muy distinto. Podían ser días, semanas, meses o quizás hasta años no podía saber cuando sucedería. Pero aún que trate de cambiarlo siempre encuentra la forma el destino para que ocurra como debe de suceder. Es muy raro que llege a equivocarse, solo a sucedido una vez. Quizás la reina sabra que deberían hacer si ellas lo traen de vuelta lo estarían poniendo en grave peligro.

Pero si no lo hacen quien sabe que es lo que podría sucederle a todas ellas.

La petición de tener una reunión con Hipólita había llegado a oídos de Diana, Persephone y Alexa.

Todas ellas pidieron el permiso de estar en la audiencia ya que en cierta forma conocían al muchacho.

Es irónico las Amazonas preocupándose por un muchacho que piso su isla lugar que muy pocos del sexo masculino han tenido el privilegio de pisarla.

Todas ya estaban reunidas en la habitación solo faltaba la vidente que solicitó esa reunión.

-¿Qué crees que le pasó a Naruto? O más bien le sucederá -. Se corrigió Alexa, algo nerviosa susurrándole a la amazona que quiso asesinarla tiempo atrás si es que no hubiera conocido a el implicado de la reunión.

Persephone no respondió estaba nerviosa sabía de lo que Naruto era capas, lo vio luchar contra la princesa y su protegida, y esa humillación que le hizo al Dios de la Guerra .

Sin embargo notó algo en él, estaba ocultando algo. Puede moverse a una velocidad súper rápida , es muy hábil en el combate mano a mano, con la espada ni se diga, conoce a muy pocos con ese nivel y podría apostar el trono de su reina a que él ni siquiera había entrado en calor.

Las grandes puertas fueron abiertas por la escolta que estaba afuera dándole paso a Lyla para ingresar, ella al cruzar el portón las amazonas volvieron a cerrar la entrada y colocarse en guardia.

Esa reunión era privada su reina les orden explícitamente que no hubiera ningún tipo de disturbios, interrupciones, o que alguien intentara escuchar.

A su debido tiempo ella les contará cualquier cosa que crea que es de importancia que todo el pueblo deba de saber.

-Muy bien Lyla, cuéntanos ¿Qué fue lo que viste en tu visón?-. Pregunto con voz tranquila Hipólita y una sonrisa maternal para tranquilizarla.

Se veía que la pobre no había conciliado nada el sueño, su tono de piel aún lucia un poco bajo a como normalmente lo tenía.

Lyla junta sus manos y comienza a murmurar unas palabras en un idioma desconocido, lo que provocó que una esfera de luz brillante se apareciera frente a ella y comenzara a mostrar su hermoso hogar en ruinas, sus hermanas luchando con unos monstruos y a él protagonista de su visón.

-Aún no estoy muy segura mi señora, la visón todavía es algo borrosa lo que sí se con certeza es que estaba más enfocada en él . Al parecer alguien nos atacaba con un ejército. Estaban buscando algo aún no conozco que cosa era. La batalla toma muchas vidas de nuestras hermanas , pero con el muchacho aquí parece que la balanza se inclina mucho a nuestro favor. Después logró verlo herido, agotado como si casi no le quedaran fuerzas y estuviera a punto de desmayarse y frente a él… frente a él estaba un especié de monstruo sus ojos eran rojizos, su piel era color cenizas la visión termina con esa cosa tomando a Naruto del cuello después le atraviesa el pecho-. Relataba lo que ocurría y como la esfera iba mostrando el avance de la guerra hasta el oscuro final.

El evento dejó a todas alarmadas, eso quiere decir que perderá la vida.

-¿Cuánto tiempo tenemos?-. Pregunto la reina, caminado hasta los pedestales de la sala.

Donde daba una bellísima vista al horizonte y así podía ver claramente la belleza de su pueblo que ha perdurado por generaciones.

Lyla no dijo nada solamente se abrazó a sí misma tratando de sentirse un poco más segura.

-No lo sé-. Fue lo único que salió de su boca, con la mirada enfocada en el suelo.

Esa respuesta dejó a todas heladas, ¿Quién sería el que lanzaría un ataque a su hermoso pueblo?

En eso suena un tono que solamente fue escuchado por Diana que tenía un pequeño auricular en su oído derecho.

Con pesadez sale de la sala de juntas hasta estar en completa privacidad, tomando finalmente la llamada.

-¿Qué necesitas?-. Pregunto con una mirada seria, muy raras veces él la llamaba para preguntarle algo o apoyó en una intervención con su tercer compañero.

-Surgió un problema con el grandote-. Dijo una voz con un tono frío, analítico, vacío, como si fuera un soldado o más bien una máquina ya que parecía no emitir alguna emocion.

-¿Esta bien?-. Pregunto ella con un tono tranquilo, pensando en la profecía que acababa de ver y tratando de descifrar algún indicio que le pueda indicar la fecha en la que ocurrirá el ataque.

-Por ahora si, pero no está pensando las cosas con claridad si no tomamos cartas en el asunto podrían salir heridos, incluso podrían revelar su identidad-. Continuó dando los detalles la voz, de las consecuencias que podrían conllevar si no controlaban la situación ahora.

-De acuerdo saldré ahora mismo rumbo a Metrópolis llegaré en un par de días-. Dijo Diana, lista para terminar la llamada.

-Mmmh-. Solo se escuchó un gruñido como respuesta tras finalizar la comunicación.

Diana se volteó a una de las Amazonas que estaban de guardias en la puerta.

-Preparen un bote zarparé en 10 minutos-. Ordenó la princesa, volviendo a ingresar a la sala.

-En seguida princesa-. Dijo una de las que protegían la puerta, dejando momentáneamente el puesto.

En sala se veía a Lyla reproduciendo la visión nuevamente a Alexa anotando en una libreta cualquier cosa que ella piense que sea importante y a Persephone parada a escasos metros de la esfera donde veía el estado del muchacho una y otra y otra vez.

Diana estaba inquta también por la vision, pero ahorita debía despejar su cabeza de este tema y concentrarse en el problema que estaban afrontando sus amigos.

-Tengo que irme por ahora, ocurrieron unos problemas, volveré tan pronto como sea posible -. Explico la situación a su reina.

-Esta bien que los dioses guíen tu camino y estés bajo su protección hija mía-. Dijo Hipólita, dándole la bendición y protección.

Con su permiso la princesa hizo una reverencia, caminando a la salida rumbo al muelle que estaba esperándola su transporte.

Star City.

En una cafetería a altas horas de la madrugada casi al punto donde estaba por salir el alba se encontraba Dinah Lance bebiendo su primera taza de café.

El sabor era sumamente amargo, no era el mejor que había probado han habido muchos mejores, cafeterías cercas las cuales Olli en sus intentos fallidos trataba de que ella se cambiara de cafetería.

Pero esta cafetería era un punto muy importante para ella, estaba llena de buenos recuerdos, aquí podía ser ella misma, quitarse el peso de vigilante y por el pequeño lapso de tiempo tener su mente despejada.

-¿Dónde rayos está?-. Pregunto con un tono algo molesto, metiendo su mano derecha en su bolsillo y de ella sacar un teléfono que al encenderlo mostró que eran las 6:45 am.

También tenía una imagen de ella y Oliver abrazados y detrás de ella estaba un atardecer.

Con el ceño fruncido desbloqueó su teléfono ingresó en su lista de contactos y marco a un nombre en específico dándole el tono que estaba marcando.

Pasaron un par de minutos hasta que finalmente la persona contestó la llamada.

-¿Qué es lo que quieres?-. Preguntó en un tono mal humorado la persona que estaba al otro lado de línea.

-¿Qué quiero? He estado esperándote en la cafetería que acordamos tenemos cosas de que hablar-. Dijo ella en un tono más molesto por la forma en la que le estaba hablando.

Escuchó un gruñido y gritos de unos niños junto el graznido de un animal.

-Estoy algo ocupado ahorita-. Explico con algo de aumento la desperasion y agresividad en su voz.

La mujer tomó una fuerte respiración para que uno de los dos tuviera la calma y la mente centrada.

-Exhalación…sabes que es parte del acuerdo que acordamos-. Dijo Dinah, con un tono un poco materno.

-Eso lo entiendo, lo que no acordé fue que tengo que hacerme cargo de llevarlos a ese lugar que ustedes llaman "escuela" y para poner la cereza en el pastel ambos no quieren ir, dicen que no lo necesitan en lo que yo estoy de acuerdo con ellos-. Dijo el padre/tutor principiante, viendo de reojo a los niños que estaba sentados en desayunador y ni siquiera habían tocado su desayuno.

Dinah tuvo suficiente al diablo la paciencia es hora de darle una enseñanza al muchacho y a los niños.

-¡Por supuesto que no! Voy en camino para allá, cuando llegue todos y me refiero a todos estarán listos, dejaremos a los niños en la escuela y después de eso tú y yo tendremos la charla que teníamos programada entendió…-. Dijo levantándose de su asiento, caminando directo a la puerta subiendo a su auto.

No recibió respuesta de ninguno de ellos así que conectó el manos libres y puso en marcha el auto.

-Dije ENTENDIDÓ-. Volvió a repetir la última frase esperando que le dieran una respuesta.

-Tsk…Bien/ Si Señora/ Cómo sea-. Respondieron todos los regañados.

-Perfecto llegaré pronto y Garuda no te apures tú no hiciste nada malo-. Corto la llamada la mujer.

El Halcón soltó un suspiro de alivio.

-Bien ya la escucharon terminen de desayunar, vístanse este día será largo al menos para mi-. Dijo Naruto, agarrando una taza de café y marchándose a su habitación temporal.

-Esto apesta/ yo quería entrenar-. Dijeron los hijos asesinos desilusionados.

Pasaron un par de minutos, los niños ya estaban cambiados y con todo lo que necesitarían para la escuela.

-Muy bien terminemos con esta tontería-. Dijo Naruto, algo cansado tomando su chaqueta que estaba colgado en la puerta.

-¿Esta será la última entrevista y después de eso nos desharemos de ella?-. Pregunto Damian, tomándole menos a precio a la mujer por lo que acaba de obligarles a hacer.

-Pero es amable con nosotros-. Dijo Mara, viendo a ambos hombre que solo le dieron una mirada con el ceño fruncido.

-No importa/ Ella solo se la ha pasado vigilándonos dieron su opinión sobre la novia del barba de chivo.

La pequeña bajo un poco la cabeza con tristeza por ver cómo había reaccionado Naruto.

El mayor de la habitación se percató de esa acción, notando como los ojos de ella bajaban la vista al suelo y su labio inferior temblaba un poco.

Aún era nuevo en este rollo de "Paternidad/Padre Sustituto" el niño no causaba tantos problemas, además siempre parecía que estaba enojado pero su arrogancia había disminuido un poco eso era un avance a su favor, aún faltaban unas cuantas cosas por pulir pero es un buen comienzo desde su punto de vista.

-"Suspiro"Mira niña, no es que tu opinión no sea tomada en cuenta en verdad la tomó, pero esto de estar siendo vigilado da a entender que aún no confían en nosotros o más bien en mi, vigilan todo lo que hago y ni me extraña que estarían pensando en educarlos a ustedes o regresarlos con su familia, pero yo también los estoy utilizando veo su forma de pensar, quienes son una amenazas, como estar ocultos sin llamar tanto la atención, si ellos llegan a hacer algo que no me guste nos iremos de aquí, ya se los había dicho en la isla-. Explico Naruto, poniéndose sobre cunclillas y viendo fijamente a la pequeña aspirante a asesina.

Mara al escuchar el "Iremos" le dió a entender que estaban juntos en esto, que era un equipo…una familia. Lanzándose directo a él con un fuerte abrazo y hundiendo su pequeña en el cuello del adulto que quedó estático por unos cuantos segundo dado que aún no se acostumbra a las formas de afectó.

-¿Lo prometes?-. Pregunto con una voz apenas audible y frágil temiendo que fueran a alejara de él.

-Si, te doy mi palabra-. Dijo Naruto, correspondiéndole el abrazo a la niña con delicadeza y transmitiéndole protección y seguridad.

El abrazo entra ambos fue interrumpido por unos golpes a la puerta, con pesadez Naruto se separa de la pequeña y camina hasta la puerta abriéndola encostándose con.

-¿Qué están haciendo aquí?-. Pregunto Naruto, viendo que no era Dinah la que estaba parada en su entrada.

-Necitamos hablar contigo-. Dijo Alexa, junto con dos de sus hermanas como apoyo.

Hasta aquí el capítulo en este no hubo acción el tiempo a fluido poco a poco adaptándose más a este mundo.

Los personajes no me pertenecen, solo lo hago para entretenerlos y sacarles una que otra risa.

Se avecinan tiempos oscuros y quizás una muerte…

Naruto aún no tiene su propia casa está quedándose en una pequeña recidencia que Oliver les prestó para así poder vigilarlos como su novia se lo pido.

Espero les haya gustado el capítulo si eres nuevo o nueva no olviden dejar sus comentarios, así me ayudan a tener nuevas historias y el rumbo por el,que marchará la historia.

Ahora pasemos a la sección de Reviews/Reseñas.

Kakaroto1997: Muchas gracias amigo, aquí está la continuación espero y sea de tu agrado.

Samuel Santillan: Hola amigo, si Batman no estará para nada feliz con respecto a Naruto y los que ya sabían sobre el y decidieron ocultar esa información. Posiblemente habrá un encuentro entre el murciélago gruñón y el que terminará en desacuerdo alguna vez. Oliver le gusta provocar a la gente cuando no confía el ellos, pero reconoce cuando alguien tiene entrenamiento y su pelea con Jhon le hizo confirmar sus sospechas es mejor no hacer enojar a Naruto y tampoco tenía mucho sentido provocarlo frente a su novia si de por si lo regañaron con esa pela imagínate si a causa de la riña que tuviera con el muchacho su novia le costara mas ganarse su confianza, no quería correr ese riesgo. Poco a poco Naruto va tomando el papel de padre aún que se le complica un poco más de lo que le guste admitir dado que no tuvo muchas figuras paternas en su vida que fueran de confianza o se ganaran su respeto, espero hayas disfrutado del capítulo muchos saludos.

CCSakuraforever: Naruto solo revelará sus habilidades cuando sea necesario, el tema de héroe aún no le convence del todo algunas veces se debe cruzar la línea para conseguir ciertos objetivos o metas y más aún cuando ahí imbeciles que creen que pueden hacer que el haga cualquier cosa a su voluntad. Si se meten con personas que el realmente estima o aprecia no habrá lugar a donde puedan esconderse de él.

Nahuelbarboza03: Me alegro que te haya gustado aquí está la continuación espero sea de tu agrado.

Nos vemos hasta la próxima si son nuevos son bienvenidos de seguir la historia, dejar comentarios y el el siguiente capítulo les responderé.

Espero que esta historia sigue creciendo con su apoyo les mando un fuerte abrazo.

Su amigo Victor018.