Una última vez

Los personajes no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.

Esta obra se reserva en su totalidad los derechos de autor, prohibida su copia o uso.

Una historia AU (universo alterno) solo tomo prestado los personajes, no necesariamente deben apegarse a sus personalidades.

Advertencia: está clasificada para mayores de edad, puede contener violencia física o emocional así como escenas eróticas y lenguaje soez.

O—

La comida china que Ranma había pedido estaba deliciosa, la cálida sopa me había reconfortado tanto que pronto comencé a bostezar, la amena plática entre los dos había sido fluida y agradable, mientras lavaba el servicio Ranma se daba un baño. Cerré la llave y sequé mis manos, abrí la nevera para sacar una botella con agua y me encontré con algo más; varios sobres cerrados, cartas dirigidas a Ranma pero que estaban todas y cada una de ellas cerradas. El remitente llevaba la inicial N.S llamó mi atención sobre todo porque hoy en día ya casi no se utiliza este medio de comunicación.

De pronto la voz de mi compañero me trajo de vuelta…

—Dejé toallas y ropa para que tomes un baño —mencionó, cerré la puerta de la nevera y giré esbozando una media sonrisa.

—Gracias —respondí —tomé una botella de agua —agregué alzando el objeto en mi mano.

—No hay problema, es lo único que mantengo allí. No suelo recibir visitas…

—Pues ahora que lo mencionas, Shampoo dice que la invitaste a tu casa —comenté esperando su reacción.

—¿Eso te dijo? —Solo asentí —No fue así, ella sugirió que realizáramos el trabajo aquí pero yo jamás acepté —aseguró.

—Ah…

—¿Le creíste? —entrecerró los ojos clavándolos en mí.

—Bueno, ella habló muy segura y como saltó a tus brazos con tanta confianza…

—Jamás le he dado alas, créeme que ella me harta con su acosamiento constante.

—Quizás no has sido lo suficientemente claro —repliqué.

—¿Esto no es claro? —se acercó a mí dejando casi medio milímetro de distancia entre los dos, me corazón se aceleró de golpe —"Deja de abrazarme, no lo hagas porque me interesa otra chica" —recitó serio, parpadee nerviosa.

—Ella puede ser muy persistente —musité.

—¡Persistente una mierda! —hace mucho que no ando en esas andanzas, sí, tenía fama de ser un puto don juan pero ya no.

—Está bien, me quedó claro —respondí pasando por debajo de su brazo.

—Akane —me llamó mientras iba de camino al baño, voltee a verle —¡Tú eres esa chica! —exclamó fuerte y claro, no pude contestar y solo entré por esa ducha.

Mientras me deshacía de la ropa, noté ligeros rojeces en ciertos sectores de mi cuerpo. Abrí la llave y el agua caliente terminó de relajar mis músculos, luego de unos minutos salí para secarme y ponerme la playera de algodón que Ranma dejó para que usara de pijama.

Caminé hasta la habitación, estaba perfectamente ordenada y él ya estaba dentro de la cama…

—¿Qué haces ahí? —preguntó.

—¿Dónde dormiré? —cuestioné.

—¿Cómo que dónde? Pues aquí conmigo —palmeó el lado vacío.

—Eres peligroso en la cama Ranma —repliqué.

—Hey, también quiero dormir además tú eres exigente —señaló y los dos nos echamos a reír cómplices —Akane, sé cuándo detenerme, ayer tuvimos mucho sexo hoy podemos compartir la cama y dormir —agregó.

—Es que…

—No me digas que "no es correcto" —respondió con naturalidad.

Entonces caminé rodeando la cama, todo bajo su atenta mirada y me acosté.

—¿Estás incómoda conmigo? Porque puedo irme al sofá —aseguró.

—No es eso… no me hagas caso solo duerme —contesté.

—¿Segura? —en ese momento le daba la espalda, me giré y me acomodé en su pecho.

No tuve que decir más, nos acomodamos y junto a su calor cerré los ojos quedando profundamente dormida.

Al día siguiente…

Desperté con un ligero peso sobre mi abdomen, tardé unos minutos en abrir los ojos y recordar que no estaba en mi casa. Me removí un poco despertándolo, este se volvió aferrar a mi cintura…

—Necesito levantarme —hablé bajito.

—Un poco más… solo unos minutos —pidió con los ojos cerrados.

—Tenemos clase temprano.

—Lo sé…

Me quedé viendo su respirar, era pausado y relajado y entonces tuve curiosidad por saber más de él, de su vida, de sus intereses así como de sus proyecciones…

—¿Tan guapo soy? —preguntó abriendo un solo ojo.

—¿Ah?

—No dejas de verme…

—¡Qué majadero! —chillé para moverme, pero este se abalanzó quedando sobre mí.

—Tengo muchas ganas de hacerte el amor —soltó entusiasta, dibujé una sonrisa en mis labios y puse mis manos alrededor de su cuello.

Se inclinó en dirección a mi boca, estaba lista para ser besada cuando el timbre del intercomunicador comenzó a sonar de forma desmedida. Ranma rodó los ojos y fastidiado se levantó…

—Espérame no te levantes —dijo saliendo de la habitación.

Me quedé en silencio esperando alguna señal, creo que era la primera vez que sonaba ese artefacto y entonces Ranma regresó con muy mala cara…

—¿Qué sucede? —pregunté preocupada.

—Akane, discúlpame… viene mi padre, el conserje me acaba de avisar.

—¡Cómo! —chillé incorporándome.

—¡Jamás viene a verme, jamás! Iré a ver qué carajos quiere, no salgas de aquí.

Este salió dejándome impávida, es decir ¿A dónde rayos iría? Sobre todo si ese señor está afuera.

Entonces escuché la voz grave y rasposa de quien sería su padre…

—¿Qué pasa hijo, sorprendido? —preguntaba el mayor.

—¿Qué deseas? Creí que andabas de viaje, nunca vienes a mi apartamento.

—Pero qué descarado eres Ranma, esa no es forma de saludar a tu padre —replicó ofendido.

—Ve al grano, estoy ocupado —mencionó el azabache.

—¿Ocupado? Pero si te veo en pijama, a mí no me engañas hijo.

—¡Papá!

—Está bien, está bien, no quiero que te enojes como la última vez… —inquirió.

—Entonces…

—Pues, te necesito en la empresa.

—Ya habíamos hablado ese tema —lo coartó de súbito.

—Casi terminas tu carrera, eres mi único hijo, no puedo confiarle mi negocio a cualquiera.

—Dije que quiero graduarme y solo entonces podría ayudarte.

—No me condiciones Ranma, puedes hacer las dos cosas.

—¡No! Ya basta, apóyate en tus asistentes y déjame en paz.

—¿Por qué te pones así?

—¡¿En verdad quieres que te lo diga?! —exclamó molesto Ranma.

Un silencio incómodo se plantó entre los dos, era obvio que ninguno cedía y que no habría acuerdo, no sabía cómo era la relación entre él y su padre pero este breve diálogo me decía mucho.

—No se puede hablar contigo Ranma, algún día heredarás todo lo que he construido ¿Acaso no te importa? —alegaba el padre.

—No es eso, simplemente quiero hacer las cosas bien y eso no es precisamente como tú deseas…

—¡Maldita sea! ¡Eres igual de terca que tu madre!

—No la menciones, ya deja este acto patético de padre preocupado porque en verdad no te queda.

—¡Cómo te atreves!

—Ya no soy un niño, quiero graduarme y entonces familiarizarme con la empresa.

—Puedes hacerlo ahora, uno de los accionistas menores tiene mucho interés en ayudarte. Además quiero que conozcas a su hija…

—¡Qué! —gritó gravemente con un vozarrón que me enchinó la piel.

—Lo que oyes…

—¡Largo de aquí y no regreses! —volvió a gritar Ranma en lo que se oía algunos empujones.

Apoyé mi espalda en la puerta, eso último no me lo esperaba. Bueno ¿qué podía esperar si finalmente es hijo de una familia adinerada? Es obvio que heredará el Holding y un matrimonio arreglado sería el broche de oro. Entonces ¿por qué me siento molesta?

De pronto el pomo de la puerta giraba, alcancé a moverme encontrándome con sus ojos llenos de decepción.

—Akane, disculpa ese alboroto… mi padre ya se fue —comentó.

—Así veo… ¿quieres hablar? —este alzó la vista y volvió a mirar el suelo.

—No prestes mayor atención, él siempre ha sido así, ¡un grandísimo egoísta! Solo piensa en su empresa y en que siga su legado…

—¿Tú no quieres eso?

—Más o menos —contestó.

En ese instante sentí que estaba pisando un terreno que no debería, Ranma estaba incómodo y preferí parar aunque estaba llena de dudas… este se dio media vuelta ante mi silencio y entró al baño. Comencé a vestirme y antes de que él pudiese salir ya estaba arriba de un taxi camino a mi casa.

Mientras me duchaba pensaba en aquella conversación, la empresa de su padre, su único heredero, un matrimonio arreglado, una vida muy diferente a la mía. Por ello me pregunté ¿me siento a gusto con Ranma? Sí, pero no soy ni seré la clase de chica que su familia quiere para él.

Me vestí recordando a mi amiga, Akari dijo que no me involucrara demasiado con ninguno, quizás es el momento de parar todo.

Cuando llegué a la universidad me encontré con precisamente con ella, estuvimos todo el día juntas y entre tantas clases platicábamos del final de semestre…

—¿Vas a decirme por qué andas tan seria hoy? —preguntó de sopetón.

—Creo que hablaré con Ranma, no quiero seguir con esto ¿comprendes?

—¿Y es tan grave o más bien importante como para que estés así?

—Solo estoy pensativa, no es que esté desanimada ni nada —me apresuré a decir.

—Pues no lo parece… te lo dije Akane, solo diviértete.

—Lo sé, lo tengo presente por eso es que no quiero que esto avance más.

—¿Saotome te hizo algo? —negué rotundamente.

—Él pertenece a otro mundo Akari.

—Ah… lo dices porque es adinerado— hizo una pausa y luego continuó — ¿qué tiene que ver eso con tener sexo caliente?

—¡Pues todo! ya sabes que Ranma fue muy persistente…

—Y tú accediste, ¿qué tiene de malo pasar un rato candente?

—Nada pero hoy…

—Lo sabía, eres tan evidente Akane, ya dime de una vez lo que sucede.

—Su padre vino a su casa y escuché muchas cosas, debe hacerse cargo de la empresa y de una cita para un matrimonio arreglado —la cara de mi amiga se desfiguró.

—¡Qué joda con ese viejo! ¿Matrimonio arreglado? ¿En qué época vive? Y lo hablaste con él, ¿qué te dijo?

—No fue tan así, pero en resumen quiere hacerse cargo de la empresa cuando se gradúe…

—Entonces él hará lo que su padre desea y por eso quieres cortar todo ¿verdad?

—Exacto, no se fue de negativa y bueno si va a verse con alguien más… yo no quiero estar en medio.

—¡En medio mis calzones! ¡Sea quien sea que conozca llegó después, que saque número! —chillaba molesta Akari.

—Lo mejor es tomar caminos diferentes —dije resignada, mi amiga palmeó mi espalda suavemente.

—¿Te gusta mucho?

—Sí, es decir, no hubiese llegado tan lejos sino ¿verdad?

—No quieres lidiar con ese vejete y su conglomerado ¿cierto? —Asentí — te apoyaré Akane, sabes que quiero lo mejor para ti. Sin embargo, debes ser clara con él, no caigas en ambigüedades, sobre todo porque él seguirá buscándote ¿lo tienes claro?

—Sí, lo haré pronto.

—¿Qué cosa? —una voz grave y ronca nos espantó, era él, Akari me dedicó una mirada fría.

—¿Acaso nos espiabas? —le increpó mi amiga.

—Claro que no, acabo de llegar ¿me la prestas?

—¿Y si no quiero qué? —Ranma entre cerró los ojos algo fastidiado.

—Ya dejen sus niñerías —dije incómoda.

—¿Quieres hablar con él o te vas conmigo? —preguntó Akari seria.

Quería hablar, en verdad quería pero no encontraba las palabras exactas en ese momento.

—Vámonos —dije viendo el rostro de Ranma transformarse.

—Pero Akane… —replicó.

—Ahora no Ranma, en otro momento —di la vuelta, tomé el brazo de mi amiga y caminé sin mirar atrás.

—¿Qué hacemos? —preguntó Akari una vez llegamos a un semáforo.

—Quiero ir a mi casa…

—¿Con tu padre?

—¡Claro que no!

—Bueno, te llevaré al departamento ¿quieres que me quede contigo?

—Sí.

Una vez llegamos, Ryoga preparaba su cena, el aroma a comida despertó mis sentidos. De tan buen humor se puso cuando vio a mi amiga que nos invitó a comer. En medio de una tranquila charla, mi amiga soltó que con mi roommate se "están conociendo" eso según el diccionario de Akari vendría a ser una especie de noviazgo sin compromiso; ambos se veían muy bien, y me alegraba de ver contenta y agradada a quien consideraba como mi hermana.

Justo antes de dormir, Akari se arrimó a mi espalda y le dije que estaba contenta por su nueva relación, ella por su parte me instó a buscar el momento para finalizar lo que sea que se haya formado entre Ranma y yo. Cerré los ojos muy agotada y me dormí profundamente.

Al día siguiente…

Por fortuna no tenía clases a primera hora de la mañana, había conseguido un turno extra en la cafetería y me vendría de maravilla esos yenes, últimamente no he cumplido con lo seglar como quisiese.

Mientras limpiaba unas mesas, una chica con pinta de modelo de revista se acercó a pedirme un cappuccino, luego de prepararlo fui a dejárselo a su mesa y ¡sorpresa! Ella veía una fotografía de Ranma en su celular, parada justo a su lado quedé inmóvil como una tonta.

—¿Disculpa? —dijo trayéndome en sí.

—Lo siento ¿desea algo más? —pregunté cordial.

—No gracias ¿qué opinas? —cuestionó confundiéndome.

—¿Ah?

—Ya sabes, viste la fotografía ¿no?

—No del todo… —contesté nerviosa.

—Ese chico se ve guapo, diría que caliente —comentó mostrándome la pantalla de su celular, en ella salía Ranma con su equipo de deporte cuando juega basquetbol en la universidad, y sí, claro que se veía caliente pero no tanto como verlo desnudo sobre la Harley.

—Debo irme —dije sin reparos.

—Espera —chilló.

—Quiero tu opinión, solo quisiera saber si crees que haríamos buena pareja.

—No lo sé, usted es muy bonita.

—Sí lo soy, pero este chico caliente… tendré una cita y bueno, quizás terminemos uniendo a la familia —soltó una carcajada que me estremeció.

Continué con mis labores aunque cada tanto la observaba, llevaba puesto zapatos de diseñador, e incluso la ropa era de moda. Su teléfono último modelo y en general era una típica japonesa nacida en cuna de oro, perfecta para él.

Cuando mi turno acabó, cogí la mochila y caminé rauda hacia la universidad, debía tomar dos clases y terminaba mi día pero sería interrumpido por él, quien me esperaba justo en la entrada principal de mi casa estudio.

—Hola —saludó con media sonrisa fingida, no era natural y presentí que esto no terminaría bien.

—Que tal… estoy algo apresurada.

—Necesito hablar contigo, ayer no quisiste y hoy estás apurada ¿cuándo podrás? —preguntó serio.

—En dos horas, en verdad no puedo faltar son mis exámenes finales —dije presurosa.

—Bien, te espero en mi apartamento en dos horas ¿te parece?

—No, he tenido un día pesado… veámonos más cerca, ¿qué tal el parque?

—Quiero privacidad —señaló escueto.

—Bien, te enviaré un mensaje y te diré dónde.

Pasé por su lado dejándolo en ascuas, troté rápidamente hasta llegar al aula, pese a todo pude concentrarme en los exámenes y en cuanto terminé fui hasta la sala de música que por lo general estaría vacía a esa hora del día; mientras veía el atardecer esperaba a que Ranma llegara, cuando abrió la puerta los últimos rayos del sol iluminaron su bien esculpido rostro.

—¿Cómo has estado? —fue lo primero que preguntó.

—Bien, ocupada pero bien —respondí.

—Eso me alegra, ya que me evitas no he podido saberlo.

—Lo siento…

—¿Por qué? —preguntó.

—Por evitarte ayer, pero en verdad necesitaba aclarar algunas ideas en mi mente.

—Ya veo… quería saber si hice algo mal, si hay algo que debería mejorar contigo.

—No lo creo, tú estás muy bien —repuse.

—Mientes —aseguró bajando la mirada.

—Claro que no, lo pasé genial contigo, fue increíble —aseguré.

—Tiempo pasado… ¿Por eso no quisiste ir a mi casa? Ya no quieres verme ¿verdad? —daba justo en el clavo.

—Creo que tú debes seguir tu camino, y yo… iré por otro.

—Si no hice nada malo, si dices que estoy bien ¿por qué me rechazas? —preguntó encogiéndome el corazón.

—Somos de mundos diferentes Ranma, eres un chico muy persuasivo, me gustas.

—Pero…

—Espero que tus planes venideros estén llenos de éxito —señalé extendiendo mi mano.

—¡Qué haces! ¿Es una joda? —me increpó notoriamente ofuscado.

—Si no deseas mi amistad…

—¡Jamás seré tu amigo, te lo dije una vez te lo repito ahora! —bufó molesto.

—Bien, como quieras.

—Hey no he terminado —indicó poniéndose delante de mí.

—Esto lo haces por aquella discusión que oíste ¿verdad?

—Tu familia tiene todo trazado para ti, yo no quiero problemas, quiero una vida simple Ranma.

—Perfecto, puedo entenderlo pero no lo comparto. Me gustas como mujer, tuvimos intimidad porque nos deseábamos. Entonces no me ofrezcas amistad luego de todo lo que hicimos en mi Harley, en el elevador, la cocina, mi sofá, en mi cama ¡no lo hagas Akane!

Lo vi estupefacta, no hablaba como niño encaprichado, estaba enojado, debía irme debía salir corriendo de allí antes de que esto se pusiera peligroso.

—Ranma hoy conocí a tu cita, no hay punto de comparación ¡mírame! —grité para que se alejara pero me acechaba con la mirada y su cuerpo me acorralaba.

—¡Me importa una mierda esa mujer! Y sí, en algo tienes razón —lo miré dubitativa —Ella no se compara contigo, porque tú eres más, mucho más y por sobre todo eres la única que me interesa —gruñó al tiempo que apoyaba mis manos sobre el teclado del hermoso piano de cola.

—Cálmate —pedí posando mi mano derecha en su pecho, pude sentir su corazón desbocado.

—No me pidas eso, estoy enojado Akane, porque no me tomas en serio. En realidad, creo que nunca creíste en mis sentimientos, ¿tan infame soy?

—No es eso…

—¿No merezco un ápice de tu confianza? Siempre fui honesto, siempre te dije lo que sentía por ti y ahora me desechas porque no quieres ¿líos sociales?

—Ninguno se comprometió con nada, no somos novios ni nada, solo tuvimos sexo.

—Pero yo quiero que seas algo más, solo que no me has dado chance de decirlo, de siquiera preguntártelo.

—Es mejor parar aquí.

—¿En verdad no muevo nada en ti? —preguntó chocando su frente a la mía.

Estaba tan nerviosa, nunca imaginé esta reacción y estaba nula intentando mantener la calma.

—¿Solo fue sexo?

—Al principio sí, solo quería divertirme…

—Y podemos seguir haciéndolo —susurró a milímetros de mi boca, pasó sus manos grandes por mis brazos en una ligera caricia que me estremeció.

—Detente —pedí y lo hizo.

—Dime que me largue, dime que no tienes ganas de coger conmigo ahora mismo y me iré.

De sus ojos brotaba fuego, al igual que veces anteriores pero más intenso, el cosquilleo en mi vientre bajo despertaba mis instintos más carnales, lo deseaba con cierta vehemencia y eso me asustaba, ¿cómo mentirle? Acaso ¿todo lo nuestro se limitaba a lo carnal?

—No quiero que te vayas —musité claramente —Sí, te deseo, esta será la última vez — sentencié al tiempo que nos besamos apasionados.

Recordar la cara de esa mujer desnudándolo con la mirada mientras veía aquella fotografía me dio el valor para decirle a Ranma que sería la última vez juntos, porque sin dudas antes de que ella llegue a su vida; tendré la satisfacción de saber que primero fue mío.

Continuará…

Estimado lector, el escenario va cambiando y al parecer no seguirán el mismo camino. Akane hasta cierto punto se siente menos, falta de confianza sin dudas pero además Ranma le reprocha que no crea en lo que él siente por ella.

¿Qué sucederá? No te pierdas la continuación, cada dos semanas si la salud lo permite.

Gracias a todos por leer y apoyar mis historias; los invito a leer mi nuevo one shot titulado "Botón" una pequeña colaboración para la dinámica de Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma.

Les envío saludos y ánimo a todos, cuídense que la pandemia continúa.

Agradecida si dejas tu preciado review, amo leerlos.

Desde Chile una fanática más de Ranma.

Sweetimphony._