Estaba de buen humor, había tenido el mejor domingo de su vida, la charla con su hermano lo ayudo y un sueño con su amada lo habían dejado así, y no permitiría a nadie bajárselo. Fue el segundo en levantarse, su madre ya estaba en la cocina preparando el desayuno cuando llegó, se acercó sin hacer ruido la abrazo por la cintura y le dio un beso en la mejilla.

―Buenos días.

―Buenos días ―dice incrédula― ¿quién eres tú y que has hecho con mi hijo?

―Nada, lo que pasa es que tu hijo está de buen humor y no le importa demostrarlo.

―Ah~ ¿y eso a que se debe?

―Tuve una charla que debí haber tenido hace un tiempo con Ryoga y tuve el mejor sueño de mi vida.

―¿Tendré una linda nuera?

―Si todo sigue bien pronto la tendrás.

―Entonces rezaré porque así sea. ―Le devuelve el abrazo, ya que él no la había soltado, y le da un beso en la frente.

―Yo también quiero un abrazo de mamá ―escucharon a sus espaldas. Ryoga se acerca a abrazarla, pero Ryoma la leja.

―Consigue tu propio momento, no arruines el mío.

―Vamos Chibizuke, no seas como un niño berrinchudo.

―Mira quien habla, el que tiene 18 con mentalidad de 8.

―Chicos cálmense ―dice Nanjiroh preocupado por hasta donde podría llegar la discusión.

―Tú no te metas ―dijeron al unísono regalándole una mirada al estilo Echizen, su padre asustado por la mirada doble da un paso hacia atrás.

―Pff, jajaja ―comenzó a reírse Ryoma ante tal acción, seguido por Ryoga.

―¿Viste su cara? ―dijo Ryoga.

―Después se hace llamar el gran samurai.

―Hey viejo ¿qué dirían tus fans si se enteraran de esto

―De seguro pasaría de la sima a el subsuelo.

―Por supuesto ―chocando los puños.

―Bueno ¿quién eres y que has hecho con mi hijo? ―dice seriamente Nanjiroh.

―Yo pregunte exactamente lo mismo―intervino Rinko―lo que sucede es que el pequeño Ryoma está de muy buen humor.

―De buen humor ¿eh? ―con mirada maliciosa.

―Hey, hey, hey, tú no le arruinaras el día―dice Ryoga.

―¿Porque no? y ¿desde cuándo estas en mi contra?

―¿Acaso sabes lo que me costó dejarlo así?, aunque cuando me fui a dormir no estaba tan así.

―Porque no fuiste el único que cambio su humor ―dijo su madre.

―¿Quién me habrá ayudado?

―Eso es un secreto ―dice Ryoma― bueno, vamos a desayunar o qué, una vez que me levanto temprano no puedo llegar tarde a la escuela.

―Me sacaste las palabras de la boca hermano.

Un rato más tarde bajo Nanako y se sentaron todos juntos a comer, ni bien terminaron Ryoga y Ryoma salieron juntos, ya que el primero había conseguido trabajo, ya era mayor y no podía de pender por siempre de sus padres. En el camino Ryoga trato de saber que había dejado contento a su hermano tratando de convencerlo de diversas maneras a lo que el solo responde "una cosa es que este de buen humor y de buenas contigo y otra es que te diga lo que sucede en mi vida privada", después de eso se desvía del camino, se le había ocurrido una buena idea para antes de llegar, cuando aún no estaba muy lejos escucha a su hermano decir que pasaría por él cuando saliera del trabajo a lo que el solo asintió.

Llego tranquilamente y toco timbre, al cuando abrieron se encontró con la sorprendida mirada de su entrenadora.

―Echizen ¿qué te trae por aquí?

―Vine a buscar a Sakuno para ir a la escuela juntos.

―No sabía que vendrías.

―Ella tampoco, se me ocurrió de camino.

―Ok, ya la llamo ―dice mientras volvía a entrar―. Tienes un príncipe esperándote en la puerta ―le dice a su nieta cuando llega.

―¿Un «príncipe»?

―Echizen paso a buscarte para que se fueran juntos.

―¿Roma-kun? que extraño, no me dijo nada.

―Él dijo que se le ocurrió en el camino, ah… el amor joven.

―¡Abuela!, bueno me voy, todavía que viene por mí no puedo hacerlo esperar, nos vemos.

―Adiós, y dile a tu novio que llegare un poco tarde y que empiecen sin mí.

―¡Abuela! ―dice un tanto sonrojada mientras su mayor ríe―. Lamento haberte echo esperar ―dice al salir.

―No importa, dame que te llevo las raquetas.

―No es necesario… ―Tarde, él ya le había sacado el bolso y comenzado a caminar― ¡Roma!

―¿Qué? —pregunta parando y acercándose a ella―. La escuela es por allá, así que vamos ―dice pasando un brazo por sus hombros y emprendieron camino hacia la escuela.

―¿Qué mosco te pico? o ¿qué has hecho con mi mejor amigo?

―Ja-ja ya me estoy cansando de esa pregunta, lo que sucede es que estoy de buen humor y no no me importa demostrarlo ni dejare que me lo arruinen.

―Me gusta que estés así.

―Me extraña eso de ti.

―¿Por qué?

―Porque yo cuando estoy contigo me muestro como soy, sin mascaras ni nada por el estilo.

―Si, pero me gusta que estés así, más demostrativo.

―Si me lo pides tal vez lo haga ―le susurra al oído después de haberla a traído más hacia él ya que no la había soltado en todo el camino.

―Eso ya lo veremos ―dice pasando su brazo por la cadera de él acentuando el abrazo.

Cuando llegaron, media escuela se quedó viéndolos, era normal verlos juntos, pero de ahí a verlos llegar juntos, abrasados y riendo era otra cosa que no paso de ser percibido por un grupo que es encontraba viendo la escena.

―Así que esa es la razón por la que me rechazaba cada vez que la invitaba a salir ―dijo Ren

―¿Qué, no puede simplemente no querer salir contigo? ―pregunto Masato.

―Nadie se resiste a mis encantos.

―Maldito mujeriego egocéntrico ―dice con aura maligna.

―¿A quién llamas «mujeriego egocéntrico»? tipejo de templo ―responde de la misma manera.

―Vamos chicos no es momento de discutir ―intervino Ittoki.

―No estamos discutiendo ―respondieron al unísono.

―A mí me sonó a discusión ―escucharon a sus espaldas.

―¡Tokya! ―dijo Itokki abalanzándose sobre él, pero este lo esquiva por lo que termina cayendo al suelo― que malo eres ―dice haciendo puchero como niño pequeño.

―Sabes que no me gusta que me cargoseen.

Ren carraspea pasa que lo escuchen ya que se habían olvidado de él.

―Bueno, nosotros no estábamos discutiendo, solo intercambiábamos ideas en un alto nivel de voz ―ambos lo miran con cara de «si como no, te creemos y todo».

―¡Chicos! ¿vieron la última? ―llego gritando Syo seguido por Natsuki.

―¿Que paso ahora?

―Echizen-taichou y Ruyzaki-chan se están dirigiendo a las canchas femeninas, abrazados y riendo ―contesta Natsuki.

―Eso ya es historia vieja, Ren y Masato estaban discutiendo por eso ―respondió Itokki.

―¿Discutiendo?

―¿Cuál fue la razón esta vez?―preguntó Syo.

―El egocentrismo de Ren y la poca paciencia de Masato ―dijo Tokya, ambos objetaron, pero nadie los escucho.

La acompañó hasta las canchas sin soltarla en ningún momento, ella insistió en que no era necesario pero él no le hizo caso, cuando llegaron a la puerta fue cuando se separo no si antes de apretar el abrazo para darle un beso en la mejilla y susurrarle un "nos vemos en clase" haciendo que ella se sonrojara, luego se separo con una sonrisa en los labios, le entrega el bolso y cuando estaba a punto de irse ella lo llama.

―Ryoma-kun ―él se da vuelta―, mi abuela llegara un poco tarde, ustedes adelántense.

―Ok.

Lo que ellos no sabían es que mientras se despedían, el mismo grupo que lo vio llegar, estaban escondidos tras uno de los edificios de la escuela que está cerca de las canchas.

―No sé qué hacemos aquí ―dijo frustrado Masato

―Es para ver lo que hace ese engreído de Echizen, haciéndose pasar por galán, ¿no se podía quedar con su faceta de frío y orgulloso?, si sigue así mi reputación se irá al subsuelo ―maldecía Ren.

―No sé de qué te quejas, es la única que no te hizo caso con alguno de tus métodos ―comento Tokya.

―¡Es por eso!, y no es la única, es la segunda.

―¿Que paso con la primera? ―pregunto curioso Ittoki.

―Deje de insistir cuando se hartó y me dijo que realmente amaba a su novio.

―¿Quién era ella?―pregunto Syo.

―El pequeño corderito, en otras palabras, Haruka.

Todos quedaron en silencio para ver la reacción de Tokya ya que él era el novio, no fue ni necesario contar hasta tres para verlo estallar en llamas e intentar abalanzarse sobre Ren, cosa que no consiguió ya que Natsuki lo sujeto y el resto se interpuso entre ellos.

―¿Ves lo que consigues por mujeriego?, después preguntas qué tiene de malo ―dice Masato.

―No sé porque se enoja tanto, hace dos años que está saliendo con ella y la última vez que insistí fue un mes luego que se juntaran.

―¡Deja de echarle leña al fuego! ―le grito Syo por lo bajo― ¿por qué no nos olvidamos de esto y seguimos viendo lo que hace el taichou? ―Todos aceptaron ya que era la única razón por la que estaban todo ahí.

―¿Eh? ¿dónde esta Echizen?, estaba aquí hace un rato ―dijo Natsuki.

―¿Que están haciendo? ―escucharon a sus espaldas.

―Estamos espiando el raro comportamiento de Echizen ―respondió Ittoki sin voltearse.

―¿A si? ¿y dónde está?

―Eso es lo que estamos tratando de saber ―respondió Syo.

―¿No lo habrán perdido por pelearse? ―esa fue la gota que rebaso el vaso para Ren.

―Ya lo sabemos Echizen, no molestes.

1… 2… 3…

―¡Echizen!―exclamaron todos a la vez.

―Hola ―canturreo Ryoma― ¿no hubiera sido más fácil preguntármelo directamente?

―Sí, pero tú nunca nos hablas de tu vida ni nada por el estilo ―dijo Ittoki― además si te preguntáramos nos dirías «déjense de tonterías y den 10 vueltas» ―imitándolo a lo que todos ríen y hasta el mismo Ryoma.

―Sí, es verdad, ahora entiendo porque Sakuno dijo que le gusta cuando estoy así ―dijo pensativo.

―¿«Así»? Es cierto estas raro ¿qué le has hecho a nuestro taichou?

―Ok, es la cuarta vez que me hacen esa en menos de dos horas. Lo que sucede es es estoy de muy buen humor y por hoy, solo por hoy, lo estoy demostrando así que no se acostumbren y vamos que seguimos vivos porque la vieja llega más tarde; y ¿quién eres tú? ―pregunto repentinamente mirando a Tokya.

―Ichinose Tokya ―estirando la mano― presidente del club de música y amigo de estos ineptos ―el resto se quejó, pero no le hicieron caso.

―Echizen Ryoma―devolviendo el saludo―capitán del club de tenis, te compadezco.

―Yo también ―Ryoma iba a soltarlo, pero se percata de algo por lo que tira de su mano y lo toma del codo.

―¿Qué sucede?

―Juegas o jugabas tenis.

―¿Cómo sabes eso?

―Se nota en el agarre y presión que ejerces en el codo ―lo suelta― y por lo que veo eres de los buenos, no me molestaría jugar contigo.

―Sí, vamos Ichinose, juega en el entrenamiento de la tarde, los seis sabemos muy bien que seguiste jugando, aunque sea para pasar el rato, y no has perdido la formación ―animó Syo.

―No puedo, genio, tengo actividades con el club.

―Bueno entonces otro día será.

Ryoma se da vuelta dirigiéndose hacia las canchas seguido de sus compañeros, hoy seria un gran día, lo presentía, aunque como siempre podría tener algunos fallos, pero aún así uno bueno, y estaba listo para lo que viniera.

Llegaron bien Sumire aún no había llegado por lo que les quedaba un poco más de tiempo de vida. Se encontraron Oz y Gil en la entrada de los vestidores, los que afortunada mente no hizo la pregunta del millón, solo dijo "al parecer estamos de buen humor ¿no? Ryoma", a lo que él responde afirmativamente para después ir a cambiarse y comenzar a calentar como el resto.


Hola, hola, hola! a todos mis fieles seguidores lectores aquí les traigo el octavo capítulo, tal y como lo había pre―dicho, bueno, en esa nota q deje hace, no sé¿dos días?, aclaro dudas y genero otras, como ¿cuando es que subira la proxima semana? o ¿quienes son los l s tip s que se nombran ahí y en la historia no están?, la primera no tiene respuesta fija, lo más probable es que sea a fines de la semana, y para la segunda, con el tiempo y los capitulos se sabrá (para los que la leyeron y no tienen la menor idea de lo que estoy hablando leanla de nuevo que la modifique).

Sayonara, besos a todos, dejen su rws y nos leemos la proxima semana.