Era una mañana tranquila en la residencia Echizen, Rinko haciendo el desayuno, Nanjiroh "leyendo" el diario, Nanako dando sus habituales vueltas por la casa para olvidarse de nada antes de salir, Ryoga recién levantado dirigiéndose al baño, en fin una mañana común y corriente, a no ser por...
-¡AAAH!-se escucho un grito agudo seguido de un fuerte golpe desde la planta superior de la casa, más precisamente en el cuarto del hijo menor; todos al escuchar lo anterior fueron rápidamente a ver qué había sucedido y se encontraron con una escena peculiar.
5 minutos antes...
Sakuno se despertó antes de que el despertador sonara, aún con los ojos cerrados por el sueño, trata de desperezarse pero se ve imposibilitada por un brazo que la sostiene por la cintura cosa que la asusta más aún cuando ese brazo la aprieta más y asustada por todo grita fuertemente y empuja a su acompañante haciéndolo caer estrepitosamente al suelo.
En el presente.
Cuando todos llegaron encontraron a un Ryoma adormilado tirado en el suelo y una Sakuno asustada acurrucada en la cama.
-Ryoma Echizen ¿Qué sucedió aquí?-pregunta su madre aguantando la ira.
-Si te digo te miento-dice tratando de incorporarse ayudándose de su cama-. Estaba durmiendo cómodamente hasta que alguien me gritó en el oído y me empujo de mi propia cama-dice elevando la voz con cada palabra, para después terminar de parar se e ir al baño pasando bruscamente entre Ryoga y Nanjiroh quines estaban en la puerta riendo por la situación del menor, mientra este mascullaba frases indescifrables respecto al no poder dormir tranquilo.
-Al parecer el Chibizuke despertó de malas-comentó Ryoga cuando el menor ya estaba demasiado lejos para escucharlo.
-No es que este de malas-habló Sakuno por primera vez-es por la forma en la que despertó, te aseguro que antes de irnos el va a volver a la normalidad.
-¿Tan bien lo conoces?
-Lo suficiente como para saber lo temperamental que es cuando tiene que ver con dormir y él.-suspira-Siento haberlos asustado es solo que aún estaba dormida y no me había percatado de donde estaba entonces cuando sentí a alguien alado mio me asuste, grité y lo empuje.
-No te disculpes, Ryuzaki-san, tuviste tus razones-dice Nanako-además mirale el lado positivo, hiciste que Ryoma-san se levantara temprano y no llegará tarde a clases.
-Tienes razón-responde con una sonrisa.
-¿Siguen aquí?-dice Ryoma al regresar, aparentemente no tan mal humorado-a ver evacuando la habitación-dice señalando la puerta y haciendo señas para que salieran cosa que casi todos hacen.
-¿Qué forma es esa de echar a tu madre?-pregunta Rinko de brazos cruzados después de que Nanako, Ryoga y Nanjiroh se fueran.
-No te estoy echando, te estoy pidiendo amablemente que te retires así puedo cambiarme-responde amablemente.
-Así me gusta más-dice con una sonrisa-. Te veo abajo, no demores-dice y le da un beso en la frente antes de salir.
-Me gusta como eres con tu madre-dice Sakuno.
-Igual que contigo-dice dándose vuelta para verla-¿Qué haces aún aquí? Creí haber dicho que evacuaran.
-No creí que estuviera incluida.
-Si, lo estas, amenos que quieras verme mientras me cambio...-dice arqueando una ceja, ella se sonroja.
-¿Qué? ¡No!-dice indignada y le tira una almohada, y él ríe.
-Entonces andando, aprovecha y cambiate en el baño.
-Ok-dice y va por sus cosas-nos vemos abajo-dice para después salir.
Él suspira, que manera de empezar el día, Ryoma se había imaginado un despertar lento y agradable junto a ella con un "hola" entre miradas somnolientas con cariño, pero no tenía que gritarle en el oído y pegarle una patada cerca de un lugar no muy agradable, si ella lo hiso, dormida, pero lo hiso, si solo hubiera apuntado un poco más abajo los Echizen se habrían quedado sin descendencia, la sanguínea por lo menos. Termino de vestirse y bajó, se habría quedado un poco más, como de costumbre, sino fuera que ya había ordenado su mochila cosa que hiso anoche.
-Buenos días-dijo al entrar a la cocina y se sentaba junto a Ryoga ya que Sakuno estaba junto a Nanako.
-¿Ya estamos mejor, hermanito?-preguntó Ryoga.
-No sé de que hablas-dijo con total sinceridad.
-De hace un rato, cuando invadimos tu cuarto.
-Tu estarías igual si te despertaran de esa manera.
-Cierto, un grito y una patada en el estomago no es un buen despertador-Ryoma suelta un bufido-¿qué?. Espera no me digas que...
-Casi, cerca pero no.
-Ok, ahora entiendo.
Después de eso la conversación entre los hermanos quedo como terminada y siguieron con el desayuno tranquilamente hasta que sonó el teléfono y como era de esperarse Ryoga y Nanjiroh se negaron y cuando Rinko estaba por ir Ryoma se ofreció.
-¿Hasta cuando vas a parecer un niño de primaria, Nanjiroh?-cuestiono se mujer.
-¿Yo con actitud de niño? Fíjate más en tu hijo.
-Lo único que vi fue que mi hijo tomó una decisión más madura que tú al ir a contestar el teléfono-la discusión siguió mientras el nombrado contestaba el aparato en la sala.
-Hola, residencia Echizen.
-Ryoma, eres tu, que suerte así no tengo que aguantar al idiota de tu padre-dijo la voz de una mujer al otro lado del auricular.
-¿Ryuzaki-sensei?-preguntó sorprendido de lo llamara.
-Si, ¿quién más?-él puso los ojos en blanco-llamaba para decirte que los entrenamientos no se van a cortar aunque yo no este.
-Creí que no se podía hacer ninguna actividad de un club sin que su supervisor esté presente.
-Si, lo sé, pero yo estoy en un congreso en Maganoy estaré fuera durante mucho tiempo, por lo que le dije al director que aprobara mi propuesta de que tú te hicieras cargo del equipo y que la entrenadora del equipo femenino los vigilara de vez en cuando para ver en qué andan ustedes mientras yo no estoy.
-Que confianza nos tiene-dice irónicamente por lo último dicho.
-No uses ese tono conmigo-regañó la mayor-no es que no tenga confianza en tu modo de dirigir el equipo, solo no me fío en tu paciencia y autocontrol ante las situaciones que los otros te provoquen, lo mas seguro es que más de uno se fíe por tu actitud de ayer.
-Que no se fíen demasiado, lo que dije del jugo de Inui-sempai era cierto y no dudare en dárselo a más de uno-dice con una sonrisa.
-Y es por eso que quiero que te supervisen-dice y ríe-. Bien te dejo, ya te dije todo lo necesario y tengo que llamar a Tomoka.
-¿A Osakada?-preguntó extrañado.
-Si ¿Sakuno no se quedo con ella?
-No, ella quería quedarse sola en su casa y...-
-¿Dejaste que cometiera esa locura?-interrumpió la mayor al escucharlo.
-Claro que no, la obligue a quedarse conmigo.
-Mejor-dijo y tras unos momentos peguntó-y ¿dónde durmió ella?
-En mi cuarto-respondió como si nada.
-Aja, y ¿dónde dormiste tú?
-E-en mi cuarto-respondió temerosamente sabiendo a donde quería llegar.
-Bien-dijo ella y se la escuchó acomodarse en donde estaba sentada-, siendo tu no tendrás mas de una cama en tu habitación, dime Ryoma ¿que trataste de hacer con mi nieta?-preguntó conteniendo la ira.
-No hice nada lo juro, además no era que usted me la confiaba.
-Como novia no como juguete del que te aburres.
-No sé si recuerda que mi parecido con mi padre es solo en el tenis.
-Lo sé, pero para que sepas aunque tu padre haya sido un mujeriego en su juventud, nunca jugó con sus novias y siempre fue un hombre fiel, si no fuese así Rinko ya habría dejado hace mucho tiempo-termino de decir dejan a un Ryoma pensativo.
-Ryuzaki-sensei-llamo distante tras un rato de silencio.
-¿Qué sucede?
-¿Cómo es que sabe tanto sobre mi familia?
-Conozco a tu padre desde hace 30 años, Ryoma, se más cosas de las que te imaginas; y el lado positivo de todo esto es que ya sé a qué se afrontara mi nieta.
-Usted nunca pierde la esperanza.
-La esperanza en lo último que se pierde, ¿no es lo que dicen?
-Ryoma-kun-sé escuchó llamar a sus espaldas, se dio vuelta para encontrar a Sakuno en la entrada de la sala.
-¿Qué sucede?
-Tu madre se preocupo porque no regresabas y quise venir a ver que paso.
-Estaba hablando con tu abuela. Ten-le tendió el auricular recordando que la mayor quería hablar con ella-yo voy a bajar las cosas antes de que sea tarde.
-Ok-dice ella y comienza a hablar con su abuela y él bajaba con sus cosas e iba a la cocina.
-¡Hasta que llegas!-exclamó su padre al verlo entrar.
-No sé que tanto te interesa si demoro o no, eso no te impide seguir comiendo-dice simplemente sentándose en su lugar mientras Ryoga reía.
-El Chibizuke tiene razón viejo-dijo Ryoga y Nanjiroh puso mala cara.
-Ryoma-llamó su madre-¿quién llamó?
-Ryuzaki-sensei, llamó para avisar sobre los entrenamientos.
-Y eso significa...-comenzó Nanako.
-...que los entrenamientos no se cortan-completa su primo-estoy a cargo de todo el club de tenis-dice con orgullo.
-Pobre de aquellos que estén bajo tu cargo-dijo Ryoga-deberían de poner un supervisor.
-Ya lo hicieron-dice malhumorado, Ryoga y Nanjiroh, mientras Nanako se tienta pero logra disimularlo con agilidad.
-¿A quién pusieron a cargo?-preguntó su madre, la más seria de la mesa.
-Ala entrenadora del club femenino, según Ryuzaki-sensei es para supervisar que no mato a nadie.
-Tiene razón-dijeron todos los que estaban en la mesa.
-Ya nadie confía en mi.
-Yo si confío-dijo Sakuno entrando-¿vamos?, no quiero llegar tarde.
-Si-responde él y se para-¿vienes o vas a seguir atragantándote con comida?-le pregunta a Ryoga.
-Comida-da como respuesta y su madre lo mira seriamente-digo voy con ustedes-su madre le sonríe.
-Ok, vamos-dice Ryoma tomando su mochila
-Nos vemos-dicen los tres antes de salir.
-Adiós-responde el resto.
-Se esta formando una linda pareja-dijo Nanako tras escuchar cerrarse la puerta de calle.
-¿A que si?-concuerda su tía.
-Si, pero si mi hijo no actuá rápido se le va a hacer difícil-comenta Nanjiroh.
-No lo creo, a ella se le nota que adora a Ryoma-san y a él también se le nota; y quién sabe, capas que ya son novios y nos lo están ocultando.
-No, no lo son-dice con certeza Rinko-conozco bien a mi hijo y sé que aunque hubiera tratado de ocultarlo lo habría sabio tarde o temprano.
-Dilo por ti, tía, Ryoma-san siempre fue distinto contigo, es como cuando esta con Ryuzaki-san, hasta parece que fuera otra persona.
-Así es él-dice el señor de la casa-. Esa niña esta restaurando el calor del corazón de Ryoma-culmina y las mujeres no podrían estar más de acuerdo.
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Los tres caminaban no tan tranquilamente por las calles de Tokio, como era de esperarse Ryoga molestaba a Ryoma burlándose que tendría que tener supervición mientras Sakuno reía y Ryoma le cuestionaba de qué lado estaba, en resumen un viaje divertido que terminó cuando Ryoga tuvo que cambiar de rumbo pera llegar al trabajo dejando sola a la parejita que siguieron el camino entre miradas silenciosas y sonrisas sin sentido hasta la llegada a la escuela.
-Bien, tengo que enfrentarme a las fieras-dijo él antes de separarse-por lo menos esta vez no tengo a alguien que me impida responder.
-¿En serio?, por lo que me dijeron mi entrenadora va a estar vigilándote.
-Pero ella va a estar más ocupada en ver como se comporta su nueva capitana.
-Pero en mi si confían-Ryoma abre la boca y se toca el pecho "indignado".
-Eso duele, mucho ¿sabes?, justo aquí-dice señalando su corazón de forma exagerada.
-Oh, lo siento-responde de igual manera-, la próxima vez trataré de no herirte.
-No creo que haya próxima vez.
-No me digas eso Echizen-kun, por favor perdóname-dice y le agarra la solapa del uniforme y le mira a los ojos para luego reír con él, no era la primera vez que lo hacían pero hacía mucho que no lo hacían.
-Hey, Echizen-escucharon a sus espaldas-será mejor que no distraigas a mi capitana-dijo la entrenadora del club femenino.
-Le aseguro que no lo haré-le respondió él-sera mejor que vallas, no quiero perder mi puesto-la tome de la barbilla y le da un beso en la mejilla-nos vemos-y se marcha.
-¡Trata de no matar a las fieras!-le grita a lo lejos.
-¡Lo intentaré!-responde.
Y así empezaron el día, afortunadamente Ryoma no tuvo que que lidiar demasiado con las fieras por lo que fue fácil seguir con la rutina ya que nadie se paso de listo creyendo que aún estaría de buenas; por su parte Sakuno trata de acostumbrarse a dar ordenes envés de acatarlas pero afortunadamente se llevaba bien con sus compañeras y ellas la entendían cuando se equivocaba, sabían como era por lo ya estaban al tanto de que en cuanto este cómoda será tan severa como Echizen-taichou y a la vez tan dulce como ella sabía serlo.
Así como pasó el entrenamiento paso la mañana llegando al medio día como era de costumbre la pareja estaba reunida y para salir de la rutina se juntaron con el equipo como en el día anterior y aunque ciertamente no estaba tan de buen humor la pasaron bien entre bromas, risas y, como es de suponer, comida.
Así de rápido como pasaron los entrenamientos y la mañana, pasó la tarde llegando así los entrenamientos vespertinos. En este caso la entrenadora ya sabiendo como era la rutina del joven capitán, envió a Sakuno a que vigilara por ella lo que hacían, entonces ella se escondió entre unos edificios y vigilaba todo a lo legos.
-¿Qué haremos hoy, taichou?-preguntó Ittoki a Ryoma.
-Sinceramente, no tengo idea-respondió este rodeado de los titulares mientras el resto entrenaba ya que ellos tenían una rutina fija que cambiaba solo si Ryoma o Ryuzaki-sensei así lo querían, pero la de los titulares rotaban a diario-no tuve tiempo de crear el itinerario.
-Qué habrás estado haciendo, ¿eh? Taichou-dijo Ren.
-Es mi vida privada, Jinguji, no te metas.
-Hu... si dice eso es porque algo hubo-comento Syo.
-Pero el taichou tiene razón-dice Masato por su parte.
-Aún así no van por mal camino-comentó Oz-si hubieran visto lo que ocurrió ayer no dudarías en saber por qué no hiso el itinerario.
-¿De que hablas Bezarius?-pegunta Ryoma comenzando a sospechar.
-De la escena de pareja feliz que hiciste ayer.
-¿"escena de pareja feliz"?-preguntó Natsuki emocionado-fue con Ryuzaki-chan ¿cierto?
-Cierra la boca Bezarius-dijo Ryoma con aura maligna.
-Woah, el taichou se esta enojando-dice Ittoki-eso significa que vas por buen camino.
-Les advierto que Ryuzaki-sensei no esta y no hay nadie que me detenga a arrancarte los ojos.
-Yo que tu lo pensaría dos veces, Echizen-taichou-escucharon a sus espaldas para luego encontrar a Sakuno apoyada en el marco de la puerta.
-Ryuzaki-taichou, que sorpresa verla por aquí.
-Que no lo sorprenda demasiado, me va a ver seguido por aquí-dice acercándose a donde estaban.
-Y ¿a qué deberé de agradecer tan grata visita?
-A Mizushima-sensei, ella fue la que me envió para ver qué hacían, y no hizo mal, sino hubiera intervenido te habrías quedado sin sub-capitán.
-Entonces gracias por no dejarme sin sub-capitán, ahora ¿qué quieres?
-No, nada, supongo que mi tra... ¿qué haces? Suéltame-comenzó hablando de forma tranquila, interrumpida por Ryoma que la tomó por los hombros, la giró y con la mano apoyada en su espalda, comenzó a empujarla hacia la salida.
-Bueno si no tienes nada más que hacer ya puedes retirarte.
-Pero, ¿qué?, deja de tratarme así Echizen te lo advierto.
-Si, si.
-Tengo poder sobre ti Echizen, no me subestimes-después de decir esto Ryoma para y la mira.
-¿De qué hablas?
-Así me gusta. Tengo poder sobre ti, recuerda soy la vocera de Mizushima-sensei, tu superior de momento.
-No serías capas-dice y ella se encoge de hombros.
-¡Ryuzaki!-llamaron desde afuera.
-Mizushima-sensei-dijeron ambos a la vez.
-Ryuzaki, viene a buscarte porque demorabas mucho.
-Justo a tiempo-dijo Ryoma-ahora ya puedes irte-y comienza a empujarla de nuevo.
-Te he dicho que pares de hacer eso.
-Si lo que digas.
-En serio, suéltame.
-Fue muy linda visita, pero-dice al llegar a la salida de las canchas y sostener la puerta-adiós-y cierra la puerta en su cara con una sonrisa.
-Esto no terminará así, Echizen.
-Que te valla bien, Ryuzaki, recuerda que nos vamos a casa juntos, no te pierdas-dice dándose vuelta caminando hacia sus compañeros-calienten, van a jugar un partido a un set y por cada game que pierdan un vaso de jugo, ¿qué hacen aquí todavía?, calienten.
-A correr se a dicho-dijo Ittoki comenzando a trotar con el resto.
Así siguió la tarde, al encontrarse con Sakuno ella actuó con actitud ofendida que no duró mucho ya que Ryoma supo como compensarse, a mitad de camino le llego un mensaje de su madre para que pasaran por Ryoga, por lo que aprovecharon a comer por cuenta de Ryoga. Cuando llegaron a la casa subieron a dejar sus cosas y al bajar la mirada de Ryoma se cruzó con la de su padre y supo que ya era hora...
Hola! como lo prometido es deuda aquí tienen el ultimo capitulo espero que les guste, me desvié un poco de tema y por eso se me hizo largo, pero ya empece el proximo asi que hasta mitad de mes no van a verlo amenos q lo termine antes asi que nos leemos dentro de unas semanas.
Sayonara bss, Dani!
