Ryoma y Sakuno terminaban de preparar el almuerzo tranquilamente entre risas discretas, miradas de cariño y una que otra muestra de afecto sin olvidarnos de los besos, por supuesto, que Ryoma solía robarle a la castaña.

—Creo que esto ya está listo —dice la castaña probando el contenido de su cacerola.

—Déjame probar —pide él y degusta —ponle un poco de azúcar.

—¿Azúcar?

—Está un poco ácido —dice revolviendo el contenido de su cacerola antes de taparla —. Esto ya está, hay que dejarlo un rato.

—¿Seguro que está bien así?

—Claro —apaga el fuego — ¿o no confías en mi? —Pregunta sonriendo con malicia.

—No, nunca dije eso.

—¿Por qué tan nerviosa ne~ Saku-chan?

—Ah… Yo… no…

El no tan pequeño Ryoma siempre queriendo aprovechar los momentos con su novia se acercaba lentamente a ella y para cuando la pobre se dio cuenta ya lo tenía acorralándola contra el refrigerador, levantó la mirada para decirle algo pero ese par ámbar la dejó sin habla, por su parte él tomaba delicadamente sus mejillas y se acercaba lentamente para besarla, cosa que ella aceptó gustosa, tanto tiempo esperando valió la pena y no iba a desperdiciarlo.

—Lamento interrumpir —se escuchó decir desde la puerta haciendo que se separaran de golpe y voltearon a ver a Ryoga —tienen suerte de que sus amigos hayan sido lo suficientemente cobardes como para enviarme a mi solo.

—¿Qué quieres Ryoga? —Pregunta Ryoma molesto por la interrupción.

—Sus amigos preguntan, específicamente Momo y Eiji, si ya está el almuerzo.

—Ya está —responde Sakuno ya repuesta —sólo hay que llevar todo al comedor y pasar la comida.

—¿Qué hay con las que usan ahora?

—Claro Ryoga-kun, vamos a llevar a la mesa cacerolas de metal caliente teniendo de porcelana que hacen juego, quedará hermoso —responde Sakuno con marcado sarcasmo. La risa de Ryoma no se hizo esperar y resonó fuertemente en el lugar —. Ya puedes calmarte —se las arregla para calmarse un poco pero la sonrisa seguía presente.

—Sigo pensando que pasas mucho tiempo con el Chibizuke —responde de mala gana mientras termina de sacar platos y cubiertos —se te pegan sus malas costumbres.

—Ni te creas que yo soy el culpable de todo, no siempre es así —él solo los vuelve a mirar mal y sale con todo. —Adoro cuando eres así —le da un beso en la frente a su novia y terminan de arreglar todo.

O0o0o0o0o0o0o0o0o

—¿Cuándo iremos a la casa de los tíos?

—Tranquilo Chris, ellos no se irán a ningún lado, y nosotros tampoco —responde su madre mientras desempaca.

—Pero nuestro viaje tiene los días contados. ¿Y por qué desempacas si nos vamos dentro de poco?

—No lo hago hijo, estoy buscando ropa para ponerme; luego de esto nos vamos.

—Al fin —celebra mientras su madre ríe.

O0o0o0o0o0o0o0o0o

El almuerzo había pasado sin inconvenientes, la "discusión" entre Ryoma y Sakuno ya ni existía y pudieron comer tranquilamente lo que habían preparado recibiendo los elogios de sus compañeros por lo exquisita que estaba, tanto así que ni Momo ni Eiji lo molestaron en toda la comida, es mas, apenas si hablaban a menos que les dijeran algo de forma directa, esos dos eran un par de glotones. Después de haber llenado el estómago todos, en su mayoría, fueron a tomar una siesta; por otra parte estaban Inui, Fuji y Oishi que prefirieron ir a caminar para ver la zona ya que perfilaba ser un sitio tranquilo y se marcharon; ahora los que quedaban era nuestra pareja que como habitualmente hacían se encontraban en la azotea. Más que una costumbre para ellos era una tradición, Ryoma siempre buscaba sitios tranquilos donde dormir y Sakuno siempre lo encontraba tarde o temprano y como ella no era molesta como las demás la dejaba, así pasaban horas y horas en un tranquilo silencio que, por muy raro que sonase, Ryoma interrumpía como ahora. Estaban juntos apoyados contra una pared mirando lo que había alrededor de la cabaña y como los rayos de sol iluminaban todo a su paso para mostrar el hermoso y colorido paisaje; en ese momento nuestro peliverde se fijó en las nubes y en lo bien que se veían por lo que se lo comentó a su acompañante mas no obtuvo respuesta, volteó a verla para encontrarla durmiendo, esa era una imagen que le encantaba observar y entendía porqué a ella no le molestaba que él se durmiera la mayoría de las veces, ver a la persona que amas dormir es uno de los pequeños placeres de la vida y quién era él para negárselo.

Se quedó observándola por un rato más hasta que decidió que era hora de bajar ya que había comenzado a refrescar y no quería que enfermara por lo que la tomó en brazos y prefirió llevarla a su habitación antes que la de ella y pasar de desapercibido, si de casualidad alguna estaba despierta sería un problema, Tachibana no tanto porque podrían llegar a un acuerdo, pero Osakada si lo sería, ella y su problema de volumen de voz lo arruinaría todo despertando a los chicos y haciendo preguntas que aún no quería responder. La dejó recostada en su cama e iba a hacer lo mismo en la que sobraba cuando se percató que algo, o mejor dicho alguien, se lo impedía, la pequeña le había tomado la mano y entre sueños le pedía que se quedase, él imposibilitado a negarse se sentó en el suelo y posó sus brazos en la cama para usarlos de almohada, siguió viendo su relajado rostro y escuchando su pausada respiración hasta que quedó completamente dormido, y en ningún momento soltó su mano.

O0o0o0o0o0o0o0o0o

—¿Un viaje? —Dice Rinko en reacción a lo que había escuchado.

—Si cuñada, lo gané hace poco y al ver el destino no pude negarme, con Chris pensamos que sería perfecto para vernos y ponernos al día.

—Lástima que ni Ryoga ni Ryoma estén —comenta Chris por su parte —habría sido un reencuentro excepcional —añade mirando a los ojos a su tía, él sabía que lo rechazaba, no había razón de mostrarse simpático.

—Ciertamente lo habría sido —concuerda Nanjiroh —¿cuándo estaríamos partiendo? —Cambia de tema para aliviar la tensión.

—Esta noche mismo si quieren o mañana por la mañana —responde Elizabeth.

—¿Podría ser mañana? —Pregunta Nananko —tendría que arreglar unas cosas antes de partir.

—Claro que no hay problema niña, mañana temprano vendremos para ir todos juntos ¿si? —acuerda con una sonrisa.

—Si —responde Rinko con una pequeña sonrisa forzada, en el fondo ella preferiría quedarse pero tenía que hacerlo por su familia, principalmente su marido, si ya soportó eso una vez podía otra más.

O0o0o0o0o0o0o0o0o

—Chicos —llama Tomoka a los que ya se habían levantado—¿han visto a Sakuno? Llevo un rato buscándola y no la encuentro.

—No —responde Ryoga sabiendo perfectamente donde estaba y trata de desviarla —¿te fijaste en el patio?

—No está —dice Ann entrando —voy a fijarme arriba.

Ella sube y Ryoga se apresura a decir una excusa para ir tras ella y evitar que su hermano lo mate.

—Ann-chan —la detiene justo a tiempo ya que estaba parada frente a su habitación —¿qué estas haciendo?

—Busco a Sakuno —responde obvia.

—Lo sé, pero en mi habitación no está.

—¿Por qué tan seguro?

—Porque… porque cuando me fui sólo estaba el Chibizuke, por eso —ella lo miró con desconfianza por lo imprecisa que es su respuesta.

—Sakuno podría haber venido cuando te fuiste.

—¿Pero no dicen que hace rato la están buscando? Si estuviera ahí por lo menos uno de los tres tendríamos que haberla visto.

Ann analiza sus palabras y se da cuenta de que tiene razón, así que suelta el pestillo y se dirige a las escaleras mientras Ryoga retiene su baile de felicidad cuando lo escuchan. Risas. Pero no unas risas cualquiera, ambos las conocían bien y provenían justo de la habitación de Ryoga, este trató de detener a la chica pero ella fue más rápida y entró de golpe encontrando a los tórtolos abrazados y muy cerca, demasiado cerca.

—¿Qué esta pasando aquí? —Ann fue la primera en reaccionar.

—Ryoga —lo nombra el menor mirándolo con ira.

—No me mires así que no es mi culpa —dice y cierra la puerta por si a alguien más se le ocurría subir.

—¿De quién si no?

—De ustedes —Ryoma y Sakuno lo miran extrañado aún en la misma posición 《que por cierto era él sentado en la cama apoyado contra la pared y ella sentada sobre él》— no me miren así que es verdad, la detuve justo a tiempo, logré que se fuera pero ustedes no podían esperar para reírse, un poco más y se habrían salvado, pero no, ahora se joden —culmina molesto y se dispone a salir pero Sakuno lo detiene.

—Ryoga-kun, no te enojes, siento haber puesto esta carga sobre tus hombros sin haberte preguntado antes.

—No te disculpes, no es tu culpa, si no de Ryoma —. Ella se acerca a él.

—Si, pero tampoco le dije nada como para que no lo hiciera o algo, así que también es culpa mía.

—Siempre siendo tan amable, me provocas ternura —le pellizca las mejillas hasta que el carraspeo fingido lo detiene.

—Aún estoy aquí —dice Ryoma sentado en la orilla de la cama de brazos cruzados.

—Yo también —añade Ann de igual forma —. Ahora quiero que me digan qué está pasando.

—Te dije que esto pasaría —habla primero Sakuno mirando a Ryoma.

—Lo sé, pero no creí que pasaría tan rápido.

—Pues ya paso, aténtate a las consecuencias —dice Ryoga con simplicidad.

—¿Pueden decir algo que yo entienda? —interrumpe Ann exasperada.

—Ryoma y Sakuno son novios. Ya está, lo dije, ahora me voy —el mayor había actuado con tal rapidez que nadie reaccionó hasta que ya se hubo ido.

—Ese idiota —dijo Ryoma entre dientes.

—Cálmate, es mejor así.

—Sakuno —la llamó Ann —¿lo que dijo Ryoga es verdad?

—Si.

—¿En serio? —vuelve a preguntar con una sonrisa y Ryoma gruñe en afirmación —eso es genial.

—Pero no debes decírselo a nadie, menos a Osakada —se apresura a decir el peliverde.

—¿Por qué? —Pregunta un poco desilusionada.

—1 porque no quiero que tu novio ni nadie de allí abajo lo sepan y 2 si ella se llega a enterar en menos de dos minutos los tendré a todos en mi puerta.

—Eso es verdad... ¡Y Momo no es mi novio! —dice sonrojada al recordar sus palabras.

—Lo que digas —responde restándole importancia —. Bajemos antes de que nos vengan a… —fue interrumpido por golpes en la puerta —…buscar.

—Tarde Ryoma —dice Sakuno burlona y él le dirige una sonrisa sarcástica mientras Ann abre la puerta.

—Saku-chan estas aquí —dice Tomoka entrando como si de su casa se tratase —te he estado buscando y Ryoga me dijo donde estarías, aunque no entiendo porqué me dijo que no sabía cuando le pregunté.

—¡Ah! Eso es porque… —trató de decirle alguna excusa pero no se le ocurría ninguna.

—Porque ellos se desencontraron —atinó a decir Ann —ella salió del cuarto antes que nosotras y vino a hablar con Echizen luego de que él saliera.

—Tiene sentido —dice restándole importancia y la toma del brazo —vamos.

—La tendrán difícil para tener tiempo a solas —comenta Ann al verlas salir.

—Ya me hice a la idea de eso, no me lo recuerdes —respondió saliendo también siendo perseguido por una sonriente chica.

Holaaaaa, por favor no me maten, se que demoré un maldito año en actualizar y he aquí la explicación: ustedes tal vez recordarán que yo escribía en mi pequeña computadora personal, la cual no servía para nada pero no viene al caso, la cuestión es que se me bloqueo y no pude desbloquearla por mi cuenta por lo que la llevé a arreglar y me la flashearon ósea chau capítulo el cual estaba por la mitad, me acuerdo que lo último era de cuando Ryoma acuesta a Sakuno, bueno en cuestión después de eso dejé de escribir hasta que encontré una hermosa página llamada wattpad que me dio la motivación para volver a escribir y un celular apropiado me ayudó a volver a hacerlo. Entre todo esto pase por aquí y vi que una de las seguidoras del fic me había preguntado por él y le dije sobre esto, posteriormente cuando volví a pasar y leer los rw me sentí culpable y decidí seguirlo, desde el último cap hasta ahora han pasado muchos libros y fics por delante por lo que mi forma de escribir puede haber cambiado porque yo misma lo noto y estoy conforme con ello y espero que ustedes también lo estén.

Sin más que decir me despido, se disculpa y las quiere Dani .