La tarde había pasado para darle paso a la noche, pero no era una noche tranquila como las otras, había refrescado un poco y las nubes habían comenzado a surcar en el cielo, en cualquier momento podría comenzar a llover y nadie querría estar afuera cuando eso suceda… o si?

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Chris daba vueltas por la casa aburrido sin nada para hacer, un paseo que se suponía era para su entretenimiento terminó siendo lo contrario, pero de repente recordó algo que podría sacarlo de su aburrimiento y se dirige a paso decidido a la puerta.

—Christopher —lo llaman a sus espaldas tomándolo por sorpresa.

—Tía, te hacía cocinando.

—Y en eso estaba, ¿a dónde ibas a estas horas, Christopher?

—Iba a dar una vuelta alrededor de la casa y nada más.

—¿Acaso viste como esta afuera? Déjate de tonterías y ve a lavarte las manos que casi esta la cena.

Y sin más remedio le hizo caso a su tía, tal vez no era el momento para visitarlo.

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Los chicos por su parte estaban sentados fuera haciendo tiempo para la cena, y con chicos me refiero a Ryoma, Oishi, Fuji, Inui y Kawamura ya que el resto estaba disperso haciendo otras cosas.

—Es raro verte haciéndonos compañía, Echizen —comenta Fuji haciendo referencia a lo hablado en la tarde.

—¿Por qué lo dices? —pregunta extrañado.

—Bueno, usualmente cuando estamos todos aquí tu nos evitas.

—Eso no es verdad.

—Según mis cálculos —interrumpe Inui —el 95% de las veces que estamos afuera tu no estas, Echizen.

—¿Tanto? —pregunta Kawamura sorprendido —¿y el 5%?

—Son las veces en las que se queda apartado o como ahora.

—Echizen —lo llama Oishi —¿hay alguna razón por la cual nos evitas?, sabes que puedes confiar en nosotros.

—No es nada, no me gustan las piscinas nada más —respondió sin mentir pero tampoco diciendo toda la verdad.

—¿Sólo eso? —pregunta Fuji y se miran entre los cuatro.

—Si, ¿tendría que haber alguna otra razón?

—No —Fuji.

—Para nada —Kawamura.

—¿Por qué lo dices? —Oishi.

—Yo creo que si —dice tratando de recopilar datos.

—¡Inui! —se escucha quejan los tres.

—Esperen —interrumpe Ryoma mirando unos arbustos.

—¿Viste algo? —pregunta Fuji.

—Shh —pide silencio y camina lentamente hacia donde escuchó el ruido —¿quién anda ahí? —dice lo suficientemente alto para que lo escucharan, vuelve a moverse para dejar ver a.. —¿Karupin? —dice extrañado al ver al gato salir y saltar a sus brazos.

—¿Qué hace tu gato aquí, Echizen? —pregunta Oishi.

—Eso me estoy preguntando.

—¿No sé habrá metido en tu maleta? —esta vez Kawamura.

—Si fuera así no debería de haber demorando tanto en aparecer —responde Fuji. En ese momento levantó viento y Ryoma tuvo un escalofrío pero no supo si era por el frío o por lo que iba a pasar.

—Debe ser porque me siguió —pronunció una voz detrás de él y tanto gato como dueño se tensaron al instante.

—¿Qué haces tu aquí? —dice dándose vuelta con actitud sería y fría.

—Vine de visita, ¿no te gustó? —responde con falsa inocencia, Karupin salta de sus brazos para hacerle frente —ya me quedó claro que a ti no te gustó, pequeño —habla dirigiéndose al animal.

—Eso es porque sabe diferenciar lo bueno de lo malo.

—No estoy tan seguro, después de todo se quedó contigo.

—Como si fueras el más indicado para hablar de lo bueno y lo malo —dice riendo con ironía.

—Disculpa Echizen —lo llaman y recuerda que no eran los únicos ahí —¿quién es él? —vuelve a hablar Oishi.

—Nadie importante —responde sin interés.

—Ahora no soy importante —se queja.

—Nunca lo fuiste. ¿Pueden dejarnos solos? —se dirige a sus sempais.

—Claro —responde Kawamura —ven pequeño —se acerca a Karupin pero este le gruñe.

—¡Karupin! —lo regaña Ryoma —ve —le ordena pero es completamente ignorado —están Ryoga y Sakuno —con esto baja la guardia y tienen oportunidad de atraparlo.

—Vamos, de seguro hay algo de pescado para que comas —le comenta Kawamura mientras lo lleva en brazos rodeados de los demás.

—Chicos —los llama Oishi —¿no les pareció extraño el comportamiento de Echizen?, cierto que suele ser frío a veces pero esta vez fue distinto.

—Tampoco quiso decirnos quién era él —dice esta vez Fuji.

—Por su actitud parecía alguien que no quería ni esperaba ver —aporta Inui escribiendo en su libreta.

—Yo apoyo la teoría de Inui —concuerda Kawamura —voy a ver si hay algo para él —hace referencia al minino que sigue en sus brazos.

—¿Kaidoh no se enojará de que le pidas mientras cocina? —pregunta Oishi.

—Estoy seguro de que no tendrá problema —responde Fuji.

—Hay un 90% de probabilidades de que te dé sin rechistar.

—¿Y el otro 10%? —pregunta Kawamura.

—Que te lo dé antes de que se lo pidas.

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Por su parte Ryoga y Sakuno estaban hablando sobre lo que habían comentado de Ryoma en la tarde hasta que fueron interrumpidos por Ann y siguieron con el plan de ocultar la relación de los tortolos y de alguna extraña manera terminaron sentados en el suelo jugando a las cartas y comiendo las porquerías que Ryoga se había comprado cuando fue su día de compras, pronto Eiji y Momo llegaron para unírseles y Ryoga ni ingenuo ni tonto les hizo pagar por adelantado para la próxima vez ya que ambos eran un par de barriles sin fondo.

—Dinos Ryoga —comienza Momo —cómo es que terminaste encerrado en tu habitación con dos chicas sabiendo que una es de tu hermano…

—Y la otra es de él —interrumpe Eiji.

—Cállate Eiji-sempai. A lo que iba es lo que dije.

—Bueno —dice mientras piensa en qué tirar —Chibizuke y sus amigos estaban sentados afuera como ancianos al sol y me aburría de solo verlos, después en la cocina estaban su amiga la gritona y el de la bandana así que ni me asome y terminé invitando a Sakuno a jugar, luego se sumó tu chica y luego ustedes.

—Estoy analizando seriamente dejar de quejarme con lo de que somos novios.

—Sabía decisión de tu parte —dice Eiji tirando una carta —aunque el O'chibi hace lo mismo y lo seguimos molestando, ¿y tú por qué nunca dices nada Ann-chan?

—Porque adopté la actitud de Echizen hace mucho tiempo, pero Momo es masoquista y se negaba a madurar —responde con simpleza mostrando sus cartas —gané.

—Otra vez no, está vez estaba cerca —se queja Sakuno mostrando las suyas.

—Para la próxima será, Sakuno-chan —la anima Ryoga antes de pararse —voy a buscar algo de beber, no conté con eso en la compra.

Los otros cuatro aprovechan el momento para hacer lo mismo ya que se había puesto algo aburrido ya y al llegar a planta baja se encuentran con el resto reunido menos Ryoma.

—¿No estaban ustedes afuera? —pregunta Ryoga al verlos.

—Si, pero… —Kawamura es interrumpido por un maullido.

—¿Karupin? —dice Sakuno al verlo y este salta a sus brazos —¿y tú qué haces aquí?

—Apareció de la nada cuando estábamos afuera, un chico dijo que lo había seguido —responde Fuji.

—Cada vez entiendo menos —responde ella dejando al minino en el suelo otra vez —¿de qué chico hablan?

—Lo que quieren decir es que mientras estábamos en el patio Karupin salió de la nada y tras él salió este chico del que no sabemos nada diciendo que debió haberlo seguido.

—¿Cómo era ese chico? —pregunta Ryoga serio.

—Estatura un poco superior a la de Echizen, cabello castaño, ojos verdes y actitud prepotente —responde Inui —dato adicional, se nota a leguas que a Ryoma no le agrada en absoluto.

—¿Tienes a alguien en mente, Ryoga-kun? —pregunta Sakuno al verlo pensativo.

—Sólo una persona, pero Chris esta en USA.

—¿Tu primo Chris?

—¿Sabes de él?

—Algo, pero ¿no podría haber venido de visita o algo así?, eso explicaría el que Karupin este aquí.

—Pero hablé con mamá esta mañana y no dijo nada de algún viaje.

—Entonces… —se interrumpe al escuchar el sonido de alguien caer al agua, su corazón parece detenerse por un segundo en el que mira horrorizada a Ryoga antes de susurrar —Ryoma…

Seguido de esto ambos salen corriendo al patio, los chicos se tardan en un poco en procesar lo que estaba sucediendo y salen tras ellos preocupados para encontrarse algo que no se esperaban

Y ahora si pone bueno! Hola, mis pequeños espero que estén bien, que les haya gustado el capítulo y... no tengo mucho más que decir XD comenten si quieren, nos estamos leyendo.

Besos, Dani