—¿Qué haces aquí? —preguntó Ryoma después de que todos se fueran.
—Ya te dije, vine de visita —responde con simplicidad.
—No te creo —lo observa con ojos entrecerrados —dime la verdad de porqué estas aquí de una vez —termina de decir entre dientes.
—Mamá ganó un viaje, fue la excusa perfecta para venir a recordar los viejos tiempos —si expresión cambia de una sonrisa a un señor fruncido —pero no estabas, no estaban, porque tú y el adoptado decidieron irse de vacaciones con sus estúpidos amigos —subía el volumen gradualmente mostrando su enojo.
—No vuelvas a llamar así a Ryoga —responde también enojado acercándose a él.
—¿Qué, ahora que volvió ya no es el adoptado? ¿el insoportable? Si no mal recuerdo —comienza a caminar en círculos alrededor de Ryoma —tú solías odiar que lo nombrara, ¿recuerdas? Te enojabas y gritabas, luego el tío te castigaba por tus "berrinches sin sentido".
—¿Qué te hice? —pregunta siguiéndolo con la mirada hasta que se para frente a él.
—Nada —Ryoma levanta una ceja en duda —sólo existir.
—Lástima, porque no voy a dejar de hacerlo por ti —en ese momento comienzan a caer pequeñas gotas pero no les dieron importancia.
—Lo sé, por eso te hago la vida imposible, ¿quién crees que le dio la idea a Ryoga de huir? ¿quién le dio la idea de quedarme con ustedes a nuestros padres? —lo había conseguido, Ryoma ya estaba enfadado y con cualquier cosa más podría atacar —¿y sabes quién te va a quitar la hermosura con la que andabas esta mañana? Esa chica si que tiene potencial ¿cómo era que se llamaba…? —hace que piensa colocando un dedo en su barbilla —Sakuno ¿cierto?, o como dirían aquí: Sakuno-chan —se ríe para luego hablas serio pero juguetón a la vez —será mejor que vayas despidiéndote de ella porque te la voy a quitar primito y después no te va a querer ver ni en pintura, ¿sabes por qué?, vas a ser la razón por la que ella sufra gracias a mi —suelta una pequeña risa pero es interrumpida por Ryoma que lo toma por el cuello de la camisa.
—Vuelve a decir algo de Sakuno y juro que no vivirás para contarlo —dice furioso con el cabello que comenzaba a pegársele por la lluvia. Chris se separa bruscamente.
—Vamos, inténtalo —lo anima —nunca has podido hacer algo por ti mismo solo, siempre dependiente de la tía, el tío o Ryoga, ¡has algo por ti mismo! ¡Independízate! —grita y recibe el primer puñetazo de su primo.
—¡Cállate! Tu hablas así porque tu madre nunca te prestó atención y tuviste que hacerlo todo solo, ¡no sabes nada! —él no responde y le devuelve el puñetazo que Ryoma esquiva —¡vamos, responde! Es la única razón lógica para que me odies.
—¿Y si fuera así qué?
Esa respuesta lo dejó estático por un momento dándole oportunidad a Chris de golpearlo de tal manera que Ryoma cayó al suelo y aprovechando el momento le dio una patada en el abdomen haciendo que diera un par de vueltas en el suelo, dándole tiempo suficiente para volver a pararse y contra atacar. Estuvieron así por un rato hasta que Ryoma tomó ventaja.
—Esto, es por lo de todos estos años.
Uno.
—Esto es por Ryoga.
Dos.
—Y esto… esto es por Sakuno.
Tres y cae a la piscina. Ryoma había empleado tanta fuerza que lo había acercado cada vez más hasta darle el golpe de gracia. Después de verlo caer se da media vuelta para irse, pero lo que no se esperaba era que él saliera tan rápido.
O0o0o0o0o0o0o0o
Sakuno llegó corriendo y lo vio ahí parado como si nada hubiera pasado, imagen que la tranquilizó hasta que lo vio, una mano que salió del agua seguida de otra para tomar el tobillo de Ryoma, a partir de ese momento todo sucedió en cámara lenta, expresión de él cambió de tranquilidad a sorpresa para terminar en pánico cuando se dio cuenta de lo que sucedería, cayó al suelo siendo arrastrado y extendió su mano como última oportunidad de salvarse.
Ella gritó su nombre a todo pulmón al reaccionar y corrió para tomar su mano tirándose al suelo sin importarle nada, pero aún así no llegó, desesperada iba a tirarse a por el cuando Ryoga fue más rápido y se tiró tras él sacándolo a tiempo ya que Ryoma sólo temblaba y tosía frenéticamente, Ryoga lo acercó a la orilla y ella lo ayudó a salir, en cuanto estuvo en tierra firme él se aferró a ella escondiendo su rostro en su cuello y permaneciendo así mientras seguía temblando e hiperventilaba.
—Tranquilo, ya estas afuera —susurró acariciando su cabello.
—Sakuno —la llamó Ryoga ya parado a su lado —creo hay algo que no nos has dicho.
—Son cosas de tu hermano, no puedo andar repartiéndolas por doquier.
—Sakuno —dijo serio.
—Le tiene fobia al agua ¿contento? —responde algo molesta por la insistencia.
—P-pero… ¿cómo?, cuando éramos niños él nadaba bien y nunca tubo problemas.
—Creo que es en esta parte cuando comienzan a echarme la culpa —comenta Chris desde la lejanía en la que se mantenía.
—¿Alguien puede decirnos qué pasa aquí? —Interrumpe Momo —¿quién es él? ¿por qué Echizen parece un niño? Y ¿por qué parecen odiarse?
—Permítanme presentarme, soy Christopher Takeuchi, primo de este par —al escuchar lo último hubo una exclamación general, ya que no se lo esperaban, haciéndolo reír.
—Que divertidos son tus amigos, ne Ryo... —trato de apoyar su mano en el hombro de su primo pero esta fue apartada bruscamente.
—No lo toques —dice Sakuno completamente sería.
—Sakuno-chan —la llama Tomoka —no creo que sea necesario tratarlo de esa manera.
—Si lo es —responde Ryoga tomando el cuello de la camisa de Chris para alejarlo de su hermano y ponerlo frente a él —ahora dime por qué te inculpaste hace un rato.
—En teoría no me inculpé, solo dije que…
—Responde —interrupe tomándolo de la camisa.
—Bueno, no es necesaria la violencia —dice soltándose —; luego de que te fueras, bah huyeras, jugamos a las ahogadillas y según él ahora está traumado.
—Claro, ahora soy yo el del problema —dice Ryoma separándose de Sakuno —sobre todo si las ahogadillas son de casi treinta segundos y es un niño ¡dime que lógica tiene eso! —exige y tiene una especie de escalofrío que lo encoge un poco.
—¿Estás bien? —pregunta ella preocupada.
—Tranquila, es solo un tic.
—¿Y ahora hasta tienes un tic? —Preguntas Chris incrédulo —lo único que te faltaba.
—Cállate idiota —se levanta pero solo consigue marearse por la rapidez del movimiento haciéndolo volver al suelo.
—No te muevas, aún te estás recuperando —vuelve a intervenir la castaña.
—Tienes suerte de que no pueda partirte la cara —dice viendo la cara risueña de su primo.
—Yo me encargo de eso —responde Ryoga tomándolo del cuello de la camisa listo para golpearlo cuando es interrumpido.
—Quieto ahí, Ryoga —dice una voz y todos voltean para ver a…
—Papá —Ryoma lo mira sorprendido.
—Viejo —dice Ryoga de igual forma.
—Nanjiroh-san, ¿qué hace aquí? —Sakuno es la única que se atreve a decir algo más.
—Por lo que veo, evitar una pelea familiar —responde con simpleza.
—¿Cómo llegaste aquí? —fue capaz de decir Ryoma antes de que su tic volviera.
—Me obligaste a comprarle un rastreador a Karupin, si no se lo ponía ahora me matarías —se acerca a su hijo para ayudarlo a levantarse y comienza a caminar hacia la casa —apúrense, no querrán enfermarse.
Todos los siguen indecisos, una noche de revelaciones estaba por comenzar.
Hola, lamento haber dejado colgada la historia otra vez pero tuve problemas en casa, en casa y en la escuela, empecé con el período de parciales paga ver si repruebo o no la materia y algún cercano a mi estuvo en peligro y no tenia cabeza para sentarme a escribir y con todo se me a trazaron trabajos que tuve que hacer a las apuradas paes no reprobar.
Les cuento que el capítulo iba a ser más largo, la duda en la que lo dejo en este momento no iba a estar y lamento no terminarlo, continuaré en cuanto me desahogue un poco del trabajo.
Besos, Dani.
