Ya estaban de vuelta, hogar dulce hogar, volviendo a las rutinas de trabajar y estudiar cada uno por su parte dando lo mejor de sí y tratando de no matar a nadie, porque si, esta semana fuera sólo hizo incrementar las esperanzas de todos de que la pareja se uniera pero al verlos llegar de forma habitual se desilusionaron, así que durante el correr de la mañana hasta que llegó la hora del almuerzo y tanto Ryoma como Sakuno muy amablemente se sentaron con los del equipo.

—Yah Echizen-taichou, quita esa cara de estar comiendo tierra —dice Ittoki al ver su expresión.

—Preferiría estar comedor tierra —responde sin quitar la mala cara —antes de estar con ustedes.

—No seas malo con ellos —lo regaña Sakuno —este es nuestro último año aquí, deberías de aprovechar el tiempo que queda, después vendrán las finales y los exámenes, no habrá tiempo para nada.

—La pequeña tiene razón —suspira Ren —el año prácticamente ha acabado.

—Pero primero debemos ganar las nacionales por tercer año consecutivo —anima Syo.

—Eso dejaría un legado para las próximas generaciones —concuerda Natsuki.

—Hablando de próximas generaciones —interrupción Sakuno —Ryoma, ¿ya elegiste el próximo capitán?

—Claro —responde con simpleza —lo he estado entrenando desde hace tiempo.

—¿Quién es? —Preguntan todos acercándose a él.

—No les voy a decir —dice sin dejar de comer.

—Malo —Sakuno.

—Siempre lo mismo —Natsuki.

—Nunca cambias —Ittoki.

—Si ya saben como es no sé porqué le preguntan —habla Tokiya.

—Porque son idiotas —responde Masato y tanto Tokiya como Ryoma asienten de acuerdo.

—Aún no entiendo como ustedes dos siempre están pegadas a ese par de cubos de hielo —dice Syo a Sakuno y Haruka.

—Por un lado te acostumbras a su forma de ser… —empieza Haruka.

—...por el otro dejan de ser excesivamente frío contigo... —continúa Sakuno.

—…aunque con él resto siga exactamente igual…

—…encontrarán un punto medio entre ambos.

—¿Y si ellos no dejan de ser fríos? —Pregunta Natsuki con interés y ambas se miran y sonríen antes de responder.

—Lo harán —hablan a la vez.

—Si, lo que digan —dice Ryoma con desgano —ahora vamos, Sakuno —la incita a pararse igual que él.

—¿Ya tienen que irse? —pregunta Haruka triste de que su amiga se vaya.

—Si, y no puede esperar —como siempre directo Ryoma y Sakuno le da un leve codazo.

—¿Se van a tener momentos de novios? —cuestiona Natsuki con emoción.

—Claro que no, tenemos que hablar con las entrenadoras por cosas de ambos clubes.

—Si es entre ambos debe ser importante —dice Syo sorprendido por la magnitud de la situación.

—Por eso debemos irnos —responde Sakuno —nos vemos. ¿Lo que dijiste de la charla es verdad? —pregunta Sakuno cuando están lo suficientemente lejos del resto.

—Claro que es verdad, solo que tu abuela apartó el primer periodo de la tarde, tenemos el resto de la hora del almuerzo para nosotros —sonríe mientras abre la puerta de la azotea.

—Esto ni pasaría si no te empeñaras en ocultar lo nuestro —responde ella molesta —si me hubieras hecho esto cuando te conocí de seguro pensaría que te avergüenzas de mi —al verla parada de brazos cruzados no puede evitar abrazarla por la cintura y sonreír arrogante.

—Puedo sentir muchas cosas por ti, pero vergüenza es algo que nunca sentiría —habla sincero —te amo, y me cuesta no besarte o abrazarte en público para que esos adolescentes hormonales no se te acerquen, pero es algo que decidí y ya tengo todo fríamente calculado —le besa la mejilla —antes de que termine el año escolar seremos la pareja más querida de todo Seigaku.

—Ya somos la pareja más querida de Seigaku, aunque tus fans me odien les gusto de alguna manera.

—Ellas son raras, igual que la presidenta —ella le golpea el pecho por hablar mal de su mejor amiga —hey, sabes que digo la verdad, pero volviendo al tema, si tan fans se dicen ser entenderán que tu eres mi novia, que te amo y que tienen suerte de ser mujer.

—No tienes por qué ser agresivo con ellas.

—Por eso digo que tienen suerte —ambos ríen y Sakuno se lo queda viendo con una sonrisa enamorada, Ryoma sólo la observa hasta que la hace reaccionar sin apartar la mirada —¿qué tanto me vez?

—Te he escuchado decir que me amas muchas veces y aún no lo creo, siento que es un sueño.

—Pues es mejor que te vayas acostumbrando porque este sueño va a durar para toda la vida.

—Después dicen que eres un témpano de hielo cuando eres dulce como la miel —dice sujetando sus mejillas y lo acerca más a ella —te amo —lo besa.

—Te amo —responde y se vuelven a besar.

Y entre arrumacos pasaron lo que quedaba de la hora del almuerzo, aprovechando que nadie los veía y Ryoma se sentía cómodo de demostrar el lado que solo Sakuno lograba sacar de él, y quién era ella para quejarse, solo se dejó hacer…

O0o0o0o0o0o0o0o0o

En la casa Echizen se encontraban padre e hijos en el patio jugando nada serio un simple peloteo que ya llevaba un buen rato, tanto así que Ryoga comenzaba a aburrirse ya que eso estaba entre su padre y su hermano, no importaba cuanto insistiera en que estaba aburrido y que lo dejaran jugar no le prestaban atención hasta que se le ocurrió una idea al ver una melena castaña.

—Ne Chibisuke, llegó tu novia —dijo señalando la puerta, Ryoma se giro al instante sólo para ver a su madre llevando ropa para colgar.

—¿Cuántas veces te he dicho que no me metas en tus cosas, Ryoga? —lo regaña Rinko —soy zona neutral.

—No es verdad, siempre te pones del lado del Chibisuke.

—Cuando metes a tu padre, ahora déjalos jugar tranquilos —dice antes de volver a entrar.

—Ya escuchaste Ryoga, déjanos jugar tranquilos —dice Ryoma con arrogancia antes de volver a jugar.

Ryoga no tuvo más remedio que seguir esperando y refunfuñando hasta que en verdad llegó la castaña pero no sola, Ann venía con ella y de alguna manera u otra terminaron jugando dobles Ryoma y Sakuno contra Ryoga y Ann, quien no había dejado de practicar así que estaba en óptimas condiciones para entablar un buen partido que fue interrumpido por Rinko llamándolos para que comieran algo, al principio se negaron absortos en terminar pero al ver su semblante entraron sin rechistar y se esparcieron alrededor de la mesa de la sala.

—Así que Tachibana-san ya lo sabe —comenta Nanako al ver que su primo no ocultaba el noviazgo.

—Si —responde Ryoma —la única inteligente en ese campamento.

—¿Qué quieres decir con eso? —Preguntan Ryoga y Sakuno a la vez.

—Tu no entras —mirando a Sakuno —y tu eres idiota —dice a Ryoga.

—No seas malo con tus mayores Echizen —se queja Ann —algunos pueden que lo sean un poco, pero no todo.

—Dime quienes.

—Fuji-kun.

—Es un lobo disfrazado de oveja.

—Oishi-san.

—Suele ahogarse en un vaso de agua sin darse cuenta la mayoría del tiempo.

—¿Kawamura-san? —dice como pregunta ya que se le terminan las opciones.

—No está tan mal dentro de todo, solo es demasiado blando y su segunda personalidad es excesiva.

—Kaidoh-kun —dice con un toque de emoción al ver que no iba tan mal.

—¿En serio? Te acabo de tratar de inteligente y lo nombras a él.

—¿Qué tiene de malo?

—No voy a negar que fue un buen capitán pero es demasiado extremista consigo mismo y los demás a veces, su personalidad no ayuda demasiado tampoco.

—Tal vez si lo sea un poco.

—Golpeó sus rodillas con su raqueta hasta sangrar cuando lo conocí.

—¡Ok! Pero… —deja la frase a la mitad y suspira —¿tan subnormales son?

—Si.

—Sigo pensando que deberías dejar de tratarlos de esa manera —dice Sakuno bebiendo de su té.

—Algún día —responde con un suspiro.

—Cambiando de tema —interrumpe Ryoga —no es que no te quiera cuñada o que no me caiga bien Ann pero… ¿Qué hacen aquí?

—Vine a hablar con Ryoma y Ann viene a ayudarme —explica la castaña.

—¿Ayuda para hablar con tu novio?

—No es eso —dice Ryoma —¡Mamá! —llama sin moverse del lugar.

—¡¿Qué?! —responde desde la cocina.

—¡Ven! —pide y al no recibir respuesta vuelve a llamar tirando las cabeza hacia atrás—¡Mamaaaaá!

—¡¿QUÉ?!

—¡Que vengas! —dice con obviedad mientras se endereza.

—Que insoportable eres —le dice mientras entra a la sala y se sienta en un sofá.

—Tu me criaste, no te quejes.

—Es culpa de tu padre.

—Él nunca hizo nada.

—Por eso es que tiene la culpa. Ahora dime qué querías.

—Tenemos que hacer un plan de entrenamiento mixto, ayúdanos.

—Entonces por eso vino Ann-chan —dice Ryoga entendiendo todo.

—Fui capitana el año pasado.

—Mi ex capitana no podía venir —comenta Sakuno.

—Así que ahora somos seis haciendo una rutina wow que divertido —dice Ryoma con sarcasmo.

—Takeshi dice que haces una a diario —dice Ann viendo el desdén del peliverde.

—Eso no le quita lo aburrido, además sé sobre explotar el límite del equipo pero del de ella no tengo idea —con pesadez se apoya en el hombro de su novia pero se levanta con rapidez al percatarse de algo —¿acabas de decir "Takeshi"?

—Emm… si —responde nerviosa más como pregunta que como respuesta.

—¿Cuándo van a admitir que están saliendo?

—El día que tu lo hagas.

—Acabas de delatarte y vete preparando que ya hay fecha.

—¿Eso es cierto? —Pregunta mirando a Sakuno.

—Eso dice él —responde encogiéndose de hombros —aunque me veo involucrada en ello no me lo ha dicho.

—Todo a su debido tiempo. Ahora hagamos esto.

Y con las últimas palabras de Ryoma se dispusieron a hacer su trabajo.

Se que parece capítulo de relleno y que debería haber puesto algo más pero hace un mes que estoy con la mayor parte escrita y no pasaba de ella, es más, quedé estancada luego de que entraran a merendar, muy vago pero en algún momento tenía que actualizar para que sepan que no he vuelto a desaparecer, sólo que me estanque, tal vez vuelva a demorar en actualizar pero ya dije, lo voy a terminar y para eso falta poco, además para que tenga un buen final necesito ánimos porque sino arruino todo lo que hice en este tiempo. Espérenme que para julio puede que esto esté terminado o eso es lo que deseo y si mis bloqueos me dejan.

Sayonara, besos Dani.