—Sakuno me comentó que al fin lograron terminar con el plan —comenta Sumire a Ryoma durante el entrenamiento vespertino.

—Si, nos llevó más de lo que esperábamos pero nos pusimos de acuerdo.

—Trabajar con tus padres no es fácil, ¿no?

—El vejestorio no hacía más que molestar y olvidar que era mixto, en ese caso mamá ayudó mucho.

—Por lo que sé tu madre era muy buena, podría haber llegado lejos, pero era solo un pasatiempo y lo dejó en cuanto se estabilizó con tu padre.

—Aún me pregunto cómo es que sabe tanto de mi familia.

—Aunque no lo creas nos llevábamos bien con tu padre, y haciendo corta la historia fui indirectamente causante de tu nacimiento.

¬—¡Qué!

—Lo que hoyes, pero te lo contaré otro día, el entrenamiento está terminando y tienes un comunicado que darles.

—¿Qué comunicado?

—Que el entrenamiento matutino se suspende por el mixto de la tarde, pero recuerda no decirles nada.

¬―No lo haré ―y sin más que decir Sumire se retira dejándolo solo con el equipo ―bien chicos, es todo por hoy. Les aviso que mañana no habrá entrenamiento matutino por las actividades en la tarde.

Por otra parte al mismo tiempo ocurría algo similar pero en el campo femenino.

—¿Qué actividades, Ryuzaki-taicho?

—Una que se estuvo planificando desde hace unos días, no deben preocuparse porque no es nada malo ¿si?, nos vemos mañana.

Sakuno había sido informada al igual que Ryoma ya que las entrenadoras habían planificado todo en secreto y lo habrían hecho a costa de los capitanes pero prefirieron dejarlos a ellos planificarlo todo, sobre todo Sumire sabiendo que en cuanto comenzaran los exámenes finales no podrían verse tan seguido y por otra parte Mizushima no se negó a esa sugerencia.

Sakuno decidió mejor no cambiarse e ir a casa con el uniforme así podría darse un refrescante baño en casa, ponerse su pijama y quedarse sin hacer nada por el resto de la tarde, porque sí, habían cosas que su novio le había contagiado en el tiempo que estuvo en su casa. Así que caminó tranquilamente a la salida con ambos bolsos —raquetero y mochila— a encontrarse con su novio, quien la esperaba también con su uniforme, en verdad había veces en las que se sorprendía de lo similares que eran en algunos aspectos, y solo la idea le causó gracia llamando su atención.

―¿Ya estas loca que hasta te ríes sola? ―bromeo en cuanto la tuvo en frente.

―Loco tú por acusarme ―él solo sonríe mientras niega y toma su raquetero.

―Aún no entiendo por qué no traes todo en una misma cosa, sería más cómodo para ti.

—No lo sé, me acostumbré así porque siempre traía una, pero desde que estoy en el equipo he tenido que traer más, además me identifica como tal, me enorgullece llevarlo al igual que el uniforme.

—Lo estarás aún más cuando ganemos ambos como capitanes, por lo que sé ambos equipos no han ganado en el mismo año desde que papá estudiante.

―¿De dónde sacas tanta confianza en nosotras?

―Hablé con tu excapitana —lo miró sorprendida, en verdad no se esperaba esa respuesta ―dijo que había visto como progresaba el equipo y que por eso también había decidido hacer esa mini elección de titulares, ella confía plenamente en que puedas hacerlo… y yo también.

―Eres el mejor, ¿sabías?

―En realidad si ―ella le golpea el brazo ―ay, ¿era necesaria la violencia?

Bromea y ella niega con la cabeza, Ryoma había cambiado mucho con el pasar del tiempo, tal vez con los demás aún seguía siendo frío y antipático pero ya era menos, en la casa ya estaba siendo bastante amable también aunque no dejaba de discutir con su padre y hermano pero bien en general. Llegando ya a la casa de la castaña la despidió con un beso y siguió su camino pero esta vez no a casa sino que al centro, tenía que ir a retirar algo antes de volver y no podía ir con Sakuno, debía ser sorpresa; caminó a paso tranquilo hasta el trabajo de Ryoga, saludó a Satsuki y le pidió prestado a su hermano, ella lo dejó salir con la condición de que lo devolviera en media hora, el lugar estaba concurrido a esa hora y no iban a dar a vasto si no estaba.

Su hermano ni se molestó en cambiarse, solo se sacó el delantal y fue con él, de todas formas el uniforme pasaba desapercibido, caminaron rápido a cierta tienda del centro a retirar un su encargo y Ryoga puso su firma ya que la tarjeta estaba a su nombre, esos eran los momento en los que Ryoma agradecía tener un hermano mayor ya que su padre se burlaría de él así que se ahorró el trabajo, cierto que Ryoga era molesto y demás pero era distinto, su relación era distinta en muchos aspectos. Ya teniendo lo que necesitaba regresaron y el menor siguió rumbo a su domicilio, mañana sería un gran día.

7:00 am, Sakuno despertó con una enorme sonrisa y con un buen presentimiento, todo gracias a su novio que estuvo subiéndole el ánimo por la noche mientras hablaban por teléfono y la dejó ansiosa de saber qué era la sorpresa que le había preparado, era muy malo diciendo eso y luego dejándola con la duda, recordaba la conversación mientras cepilla a sus dientes.

FLASH BACK

―Ryomaaa, no seas malo y dímelo.

―No comas ansias mi pequeña saltamontes.

―No me trates de insecto ―él rió, mas no fue su voz la que habló.

―¿Ryoma-san usando proverbios? —por la voz pudo identificar a Nanako ―y por esa sonrisa debe ser Sakuno-san, mándale saludos.

―¿A caso se está paseando por su casa, joven Echizen?

―¿Yo?, no —se escucha claramente el sonido del refrigerador.

―¿Vas a decirme o no?

―Ya dije que no, Sakuno. Te lo diré en unas… 12… 18… 20 horas.

―¿20 horas?, Ryoma, eso es a las seis de la tarde. ¿Para qué me lo dices ahora?

―Porque me encanta ver cómo te carcomes tratando de adivinan ―se imaginaba la sonrisa del otro.

―Te odio.

―Awww, yo también te amo.

END FLASH BACK

El muy maldito había colgado luego de eso sin darle tiempo a contestar. Suspiró y terminó de arreglarse haciéndose dos trenzas, el tan solo pensar que ya estaban por graduarse la ponía nostálgica y qué mejor manera de recordar su primer que ese peinado.

Llegó temprano, se había acostumbrado tanto a los entrenamientos que no se había dado cuenta, llegó a su salón y se sentó en su asiento, una vez juntos ella trataba de sacarle información pero él solo sonreía y se burlaba de ella, pasaron así el almuerzo y el resto de las clases hasta que llegó el momento indicado.

―¿Qué era lo especial del entrenamiento de hoy? —pregunta Ittoki.

―Estamos esperando a que el resto llegue.

―Si lo dices por ellos ya llegaron ―dice Ten señalando detrás de él, voltea y encuentra a sus sempais.

―Ellos no son y ni sé por qué están aquí.

―Podrías ser más agradecido, ¿no? —se queja Eiji.

―Y ustedes podrían decirme qué hacen aquí, ¿no? —responde de igual manera.

―Ann-chan nos comentó lo de hoy ―habló Fuji ―y vinimos a ver.

―¿Y tu? —le pregunta a Ryoga.

―Cambié mi libre de está semana para ver esto, no me lo perdería por nada. ―Ryoma no hace más que suspirar.

―Ya me está dando curiosidad lo que haremos ―habla Syo emocionado.

―Espero que la mantengas, ahí vienen.

Ryoma señala un punto y todos voltean a ver al grupo femenino llegar liderado por Sakuno con una sonrisa marca Echizen en el rostro, se estaba divirtiendo con todo el despliegue que se haría y esperaba ver la reacción de los chicos cuando supieran, de seguro las subestimarían pero darían pelea hasta el final.

―Hasta que llegan, Ryuzaki-taicho ―las recibe Ryoma.

―No comas ansias, Echizen-taicho ―responde y él levanta una ceja ―¿no es eso lo que decías?

―Empecemos.

―¡Chicos, fórmense! —les habla a todos Sakuno y los chicos se quedan en su lugar ―¡Eso también va para ustedes!

―Pero… —iban a protestar pero no se les permite.

―¡Ahora! —grita, ellos no tardan en hacerle caso sorprendidos ―se preguntarán qué hacen ambos equipos aquí, pues el entrenamiento especial será mixto.

―¡¿Qué?! —preguntan todos.

―¡Usted no puede permitir eso, Ryuzaki-sensei! —dice Ren viéndola sentada junto a Mizushima-sensei.

―Oh, claro que puedo ―responde.

―Nosotras fuimos la de la idea ―acota Mizushima.

―Pero jugar contra chicas…

―¿Está subestimando a mi equipo, Jinguji-san?

Escucha demasiado cerca y voltea para encontrarse con Sakuno detrás de él, con solo ver esa mirada le recorre un escalofrío por la espalda.

―Claro que no, Ryuzaki-taicho.

―¿Seguro? Porque no me molestaría agregarle cinco vueltas más. —Ren mira a Ryoma buscando ayuda.

―A mi no me mires, yo agregaría diez más ―habla él y Sakuno vuelve a su lado ―ahora comenzaremos a calentar con 50 vueltas a las canchas.

―¿A todas? 50 es mucho ―habla Yuki.

―No es mucho, es relativamente poco para lo que enfrentaremos Yuki ―responde Sakuno yendo a la salida con Ryoma.

―Estamos enfrentado a los nacionales chicos ¿qué harías en un tie-break? No puedes tener falta de resistencia ―agrega el peliverde.

―Ellos tienen razón chicos. —Todos voltean a la voz tranquila de Eiji ―por muy buena que sea la técnica si tu cuerpo no resiste no eres nada.

―Escúchenlo, Eiji es la prueba viviente de ello ―dice Oishi.

Todos asienten a ello y comienzan. Seria mentira decir que no hubo quejas, claro que las hubo pero terminaron en cuanto dijeron que los harían dar más vueltas si seguían. Los demás se divertían al verlos, gasta habían hecho una especie de merienda entre todos junto a Sumire y Mizushima.

Más adelante comenzaron con los partidos y los chicos se sorprendieron con la fuerza de las chicas hasta el punto en que habían ganado un par de partidos, acaba de terminar singles 1 con victoria para los chicos pero antes de que estos pudieran celebrar Sumire habló.

―Aún faltan jugar los capitanes chicos, eso definirá quién es el verdadero ganador.

―¿Aún tenemos posibilidad de ganar? —pregunta esperanzada una de las chicas.

―Así es, Karin ―afirma Mizushima.

―Que gane el mejor ―dice Ryoma tendiendo su mano ya en la cancha.

―Que así sea ―responde y acepta el saludo antes de posicionarse.

Ya se había decidido que sacaría Ryoma así que el ella se alistó para responder, habiéndolo visto jugar incontables veces predijo que no se aguantaría y lanzaría un twist serve el cual pudo responder sin problemas y envío la pelota al lado contrario de la cancha cayendo justo sobre la línea, ganando así el primer punto. Él también se esperaba eso por lo que solo sonrió a diferencia del resto que estaban sorprendidos, menos Ryoga, él ya había visto eso también.

―¿Desde cuándo Sakuno le gana a Ryoma de esa manera? —Habla Sumire.

―Se ha estado quedando en mi casa, Ryuzaki-san, hasta ha logrado que mi madre jugara después de tanto tiempo ―responde Ryoga.

―Si hubiera sabido eso antes la habría mandado hace tiempo ―comenta Mizushima.

―Lo que sea por ganar, ¿eh?, Mizushima.

La mujer sonríe y sigue viendo el partido, ni Ryoma ni Sakuno daban el brazo a torcer y daban el todo por el todo, cualquiera que los viera de afuera ni siquiera creería que había alguna relación entre ellos. En el marcador se leía el empate a cinco games, ambos se veían cansados pero no lo suficiente para dejar de jugar aunque ya hacía más de media hora que lo hacían, ninguno daría el brazo a torcer.

―¿Qué pasa, Echizen?, antes parecías más fuerte ―habla Sakuno antes de sacar.

―Te haz hecho fuerte, Ryuzaki. Mamá te enseñó bien a bloquear las técnicas de papá.

―Claro que si, recuérdame agradecerle otra vez, después de que te gane.

―La victoria vendrá a su momento, mientras tanto diviértete.

El juego sigue y en su mente Sakuno sigue repitiendo sus últimas palabras, había algo que la dejaba pensando pero dejó de prestarle atención cuando sintió algo distinto en su brazo derecho y en la precisión de su juego, el verlo se encontró con algo que no esperaba.

—Ten'i Muhou no Kiwami —murmuró Sumire.

Con que eso planeaba pensó Ryoga. A decir verdad ese partido estaba sacando lo mejor de la castaña sin que esta se diera cuenta que su novio lo hacía a propósito, no es que le estuviera dejando ganar solo hacía lo posible para liberar su potencial.

—Dime Ryuzaki, ¿cuánto falta para el próximo punto? —preguntó Ryoma de la nada mientras jugaban.

—Seis.

—Entonces ese punto es mío. —Ella corrió pero no llegó a devolverla.

—Lo es, pero el próximo será mío.

—Saiki Kanpatsu no Kiwami —murmuró esta vez Oishi —¿desde cuándo Ryuzaki domina el Teni mouho?

—Desde ahora —responde Ryoga —Ryoma está dispuesto a hacer que ganen ambos equipos aunque tenga que entrenarlos él mismo a todos.

—¿Esa es la razón de este entrenamiento? —preguntó Ittoki.

—No, solo quisimos unificarlos como equipo, el resto es cosa de ellos —respondió Mizushima.

El juego siguió y llegaron a un tie-break, tomaron un pequeño descanso antes de seguir en el cual Sakuno volvió a pensar en las palabras de Ryoma "mientras tanto diviértete", en realidad si lo hacía, había descubierto eso junto a él mientras lo veía y posteriormente jugaba, porque siempre fue un pasatiempo que adoró en cuanto comenzó a jugarlo, era divertido jugar con los Echizen, era una buena forma de pasar tiempo juntos. Ese fue el momento en que se dio cuenta de sus planes, cuando lo tuvo frente a ella al otro lado de la red, él también lo sabía, esa sonrisa en su rostro lo delataba.

—Conque ese era tu plan desde el principio. Olvidaba que tu manera de controlarlo todo da miedo.

—¿Ahora me temes?

—Eso no funciona conmigo, pero tu plan si. —Poco a poco comienza a brillar y parte de su cabello comienza a elevarse.

—No es posible… —dijo Fuji abriendo los ojos —no pudo haber llegado al Hyaku-Ren Jitoku no Kiwami tan rápido.

—No estemos disparejos, sé que ya logras dominarlo, úsalo.

Con una sonrisa arrogante le hace caso antes y comienzan. El partido avanza rápido ahora, conseguir un punto es difícil y el otro se encarga de que no se logre el segundo. Se hacía tarde, estaban en desigualdad y el peloteo parecía no terminar nunca, hasta parecía a propósito por la poca velocidad y las risas que habían de a momentos hasta que se puso serio, ambos corrían a gran velocidad para poder responder hasta que ya no se pudo, corrió tanto como pudo pero su raqueta solo logró rozar la pelota, el juego había terminado.

—¡En tu cara, Echizen! —dijo eufórica Sakuno dejando caer su raqueta.

Ante el grito el equipo femenino reaccionó y fue corriendo a su capitana, le habían ganado a aquellos que subestimaron sus habilidades por su género y ellas respondieron ganándole al mismísimo capitán. Ryoma observaba todo con una sonrisa divertida y fue por la toalla que su hermano le tendía, al apartarla de su rostro vio a su equipo parado frente a él de brazos cruzados, sabía lo que significaba.

—No la dejó ganar chicos —interrumpió Momo —todos perdemos alguna vez.

—Deben dejar de creer que las chicas son débiles, sino no tendríamos a Ryuzaki-sensei como entrenadora —agrega el peliverde bebiendo agua.

—Ryoma —llama Sakuno cerca de él —creo que me debes algo.

—Si, eso creo.

Va a su bolso de donde saca una caja de terciopelo negro y se la entrega, ella lo mira indecisa pero la toma de todas formas, abrirla ve una cadena de oro que sostiene un dije con firma de corazón, tenía grabadas las iniciales "RS", estaba contenta por ese gesto pero al tomarlo se percató de que no era un dije normal, sino que se trataba de un relicario, al abrirlo se llevó otra sorpresa, en la tapa estaba grabada la fecha en que formalizaron y al otro lado la única foto que tenían de pareja; se la habían sacado en el viaje, ella sonreía y él besaba su mejilla. Al levantar la mirada lo encontró viéndola con una sonrisa y una cadena igual a la suya, no pudo ni quiso evitarlo y se abalanzó a los brazos de su novio que la aceptó con gusto, para después separarla un poco y besarla ante todos.

—Dijiste que era una sorpresa —le dice aún cerca.

—Para ti fue una, para el resto ya es otra cosa. —Ella sonríe y vuelve a besarlo.

—Chicos, pueden moverse ¿sabían? —bromea Sakuno al verlos petrificados.

—Así que ya es oficial —habla Mizushima —felicitaciones.

—Gracias sensei.

—¿Debería preocuparme de que no reaccionen? —pregunta Ryoma señalando a su equipo y sempais.

—Yo creo que si —responde Ryoga.

—Corran mientras puedan —les dice Ann.

Ambos toman sus cosas rápidamente y se apuran a la salida pero se ven interrumpidos por un muro humano conformado por Natsuki, Momoshiro, Eiji y Tomoka.

—Te hiciste novia de Ryoma-sama y no me dijiste nada —recrimina ella.

—Y tu lo sabías y tampoco dijiste nada —le dice Momo a Ann.

—Lo descubrí sin querer y me hicieron jurar no decir nada —explica la ojiazul —no es mi culpa que no se dieran cuenta.

—¿Eso significa que están juntos desde hace mucho? —Pregunta esperanzado Natsuki.

—Ya lo veremos —dice Eiji y toma el relicario de Ryoma —¡¿eh?! Esto fue hace más de un mes.

—¿Ya hace tanto? Recuerdo cuando Saku-chan me dijo que eran novios. —Ryoga se acerca y pasa un brazo por sus hombros —toda sonrojada como novia devota.

—No es necesario que te pegues —dice Ryoma alejándolo de ella.

—No seas celoso.

—No lo soy. —Toma la mano de Sakuno —¿Vamos? Quiero llegar a casa.

—Si. —Voltea al equipo —vamos a seguir con esto hasta nuestra fecha, ¿si chicas? Nos vemos mañana.

La pareja salió a paso tranquilo, aquellos que sabían del secreto los veían con una sonrisa satisfecha y el resto… bueno, no se puede definir entre lo feliz y la sorpresa, de seguro al otro día no los dejarán tranquilos.

¿Escuchan eso? Son ángeles, ángeles cantando ante la actualización por dios que maña que fui al demorar un siglo, tienen derecho a matarme en cuanto termine el fic y eso no tengo idea de cuándo va a ser pero sí sé en cuánto va a ser, bueno no tanto, hay cosas que quiero agregar y no sé si hacerlo capítulo o agregarlo al epílogo... pero lo verán cuando me digne a actualizar.

Besitos, Dani ?.