Antes de empezar abran en otra pestaña YouTube y busquen Eine Kleine cover de Goose House.

—Les cuento que ya estamos llegando al final de la velada de hoy —contó y sonrío al escuchar las quejas de los demás—. No se preocupen, voy a ver, ¿sí? Es una promesa. Ahora es momento de cerrar esta noche con algo especial que solo verán ustedes. —Mientras hablaba se acomodó en una silla, colocó su micrófono en el trípode y tomó su guitarra—. Sepan aprovechar esto que no va a suceder otra vez. Esta canción no es mía, es de alguien que ustedes deben de conocer y me dio permiso para cantarla para ustedes, pero no lo haré sola, mi profesor de guitarra, mi mejor amigo y compañero de vida, con ustedes Ryoma Echizen.

Una ola de aplausos se escuchó en lo que el chico salía al escenario con su guitarra para sentarse junto a la chica frente a otro micrófono, le dedicó una leve inclinación al público y una pequeña sonrisa a la chica.

—Estando todo ya listo, les deseo una buena noche y un buen regreso a casa. Con ustedes «Eine Kleine»

Atashi anata ni aete
Hontou ni ureshii no ni
Atarimae no you ni sorera
Subete ga kanashiinda
Ima itai kurai shiawase na omoide ga
Itsuka kuru o-wakare o sodatete aruku

Dareka no ibasho o ubai
Ikiru kurai naraba mou
Atashi wa ishikoro ni demo
Nareta nara ii na
Dato shitara kanchigai mo
Tomadoi mo nai
Sou yatte anata made mo
Shiranai mama de

Anata ni atashi no omoi ga zenbu
Tsutawatte hoshii no ni
Dare ni mo ienai himitsu ga atte uso
O tsuite shimau no da
Anata ga omoeba omou yori ikutsu
Mo atashi wa ikujinai no ni
Doushite doushite doushite

Kienai kanashimi mo hokorobi
Mo anata to ireba
"Sore de yokatta ne" to waraeru
No ga donna ni ureshii ka
Me no mae no subete ga boyakete
Wa toketeiku you na
Kiseki de afurete tarinai ya
Atashi no namae o yonde kureta

Anata ga ibasho o nakushi
Samayou kurai naraba mou
Dareka ga mikawari ni nareba nante omounda
Ima sasayaka de tashika na minai furi
Kitto kurikaeshinagara waraiaunda

Nando chikatte mo nando inotte
Mo santantaru yume o miru
Chiisa na hizumi ga itsuka anata o nonde
Nakushite shimau you na
Anata ga omoeba omou yori oogesa
Ni atashi wa fugainai no ni
Doushite doushite doushite

Onegai itsumademo itsumademo koerarenai yoru o
Koeyou to te o tsunagu kono
Hibi ga tsudzukimasu you ni
Tojita mabuta sae azayaka ni irodoru tame ni
Sono tame ni nani ga dekiru kana
Anata no namae o yonde ii kana

Umareta kita sono shunkan ni atashi
"Kiete shimaitai" tte nakiwameitanda
Sore kara zutto sagashiteitanda
Itsuka deaeru
Anata no koto o
Kienai kanashimi mo hokorobi
Mo anata to ireba

"Sore de yokatta ne" to waraeru
No ga donna ni ureshii ka
Me no mae no subete ga boyakete
Wa toketeyuku you na
Kiseki de afurete tarinai ya
Atashi no namae o yonde kureta
Anata no namae o yonde ii kana

Las ovaciones no se hicieron esperar a penas la última nota sonó, ambos dejaron sus instrumentos de lado para caminar al borde del escenario, tomar sus manos y hacer una reverencia, después de eso el chico se retiró y dejó que su novia se despidiera a gusto de su último concierto en Japón.

O0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

—Bienvenidos sean todos nuestros fieles oyentes y aquellos que se hayan sumado esta mañana a nuestra emisión… —La locutora de la radio hablaba con entusiasmo sobre la programación mientras la pareja esperaba atentamente su presentación—…, pero ahora me dejaré de dar vueltas e iré al punto. Como todos bien sabrán, ayer a la noche se terminó la serie de conciertos que, una de las cantantes más famosas del momento, haría aquí y no solo eso, sino que también terminó su primer tour con nosotros. Con ustedes, nuestra princesa, Sakuno Ryuzaki.

—Ouh, no era necesaria tanta presentación —habló acercándose al micrófono.

—¿Te avergüenzas?, chicos, nuestra princesa se ha sonrojado por unos cuantos halagos, ¿cómo hacías cuando tu novio lo hacía?

—Él nunca lo hacía —respondió de inmediato. El peliverde no aguantó la risa alejándose del micrófono y la conductora tuvo que controlarse un poco.

—Yo quiero saber la explicación a esto, pero antes tendré que presentar a otro invitado que también estuvo en la noche de ayer. Con ustedes, nuestro príncipe, Ryoma Echizen.

—Buenos días —habló este ya calmado.

—¿Podrías explicarnos cómo es que no le hacías cumplidos a la belleza que tienes al lado?

—Es que cuando la conocí era fea. —Sakuno le golpeó el brazo—. Auh, ¿era necesaria la violencia?

—Sí —dijo con obviedad.

—Aish…, lo que sucede es que es mucho más divertido verla enojarse a que se sonroje.

—Los novios comúnmente lo prefieren al revés.

—Ryoma no es un novio común —intervino la castaña otra vez.

—Lo veo, lo veo —comentó mientras arreglaba unos papeles—. Bueno, Sakuno-chan, ayer sorprendiste a tus fans cantando a dueto con Ryoma-san y sobretodo diciendo que fue tu profesor de guitarra.

—Sí, cuando iba a entrar a la universidad me dijeron que debería de tener conocimiento de algún instrumento y Ryoma me ayudó con eso ya que toca desde niño.

—Cada vez me sorprendo más, no ha pasado ni una hora de programa y siento que todos los dichos de Ryoma-san se han desmentido.

—¿Qué han dicho?

—Siempre fuiste conocido como alguien gruñón y frío, que no habla a menos que lo obliguen. —Este fue el turno de Sakuno para reír—. Pero hasta ahora has sido lo contrario.

—El carácter de Ryoma es especial —comenzó Sakuno.

—Igual que el tuyo —comentó Ryoma a la pasada.

—Calla. Sucede que él es según cómo lo tomes y más si no puede dormir o lo interrumpen, eso es lo que pasa en la mayoría de sus entrevistas. Y si no pues… trata de no ser tan gruñón.

—¿Contigo ha llegado a serlo?

—Yo responderé a eso —interrumpió con rapidez el chico—. La última vez que fui gruñón con ella terminé con un chichón en la frente por dos semanas.

—¡No mientas!

—No miento, cuando mamá me vio me preguntó con qué me había golpeado y había pasado más de una semana.

—Admite que te lo merecías, habías estado así desde que te levantaste.

—Puede que un poco sí.

—¿Hace cuánto fue eso? —preguntó la conductora.

—La noche antes de salir de Kyoto, ¿no? —preguntó ella y el peliverde asintió.

—Pero eso no fue hace mucho.

—No —respondió él tocando su frente—, creo que aún no terminó de bajar.

—¿Puedo tocar? —El chico se acercó para que lo comprobara—. Woah, ¿qué hiciste para que quedara así?

—Le tiré con un cepillo —rio por lo bajo—, pero en mi defensa diré que no pensaba darle y que él lo esquivaría.

—Uno, estaba medio dormido, no lo iba a esquivar; dos, hiciste tenis, le das a las cosas, aunque no quieras, ¿no te das cuenta? —respondió divertido él.

—Eso es verdad —habló la conductora—, aún recuerdo la polémica que hubo cuando se supo, nadie creía que la delicada Sakuno Ryuzaki hubiera jugado y muy bien cabe decir, todo el mundo calló cuando subiste la foto a tus redes.

—Bueno… esa era la intención cuando lo hice. —La conductora ríe ante la sinceridad—. Me estaba cansando de ver en todas partes cosas como que eso no era posible debido a mi compostura y que era más probable que hubiera hecho danza en la secundaria, no les encontraba la lógica a esos argumentos.

—Si no mal recuerdo, ellos se basaban en tu apariencia debut y tú para ese entonces ya hacía tiempo que habías dejado de entrenar tan… arduamente.

—Habían pasado… ¿cuatro años?

—Cinco —la corrigió Ryoma.

—En cinco años le puede cambiar el cuerpo a cualquiera. Además que no iba a negar uno de los momentos más felices de mi vida, porque a pesar que era un año de cierre porque me iba a graduar, fue un año de muchos comienzos y logros que conseguí alcanzar antes de dejar Seishun Gakuen.

—Se te nota en la mirada un brillo de nostalgia, ¿podrías contarnos un poco de lo que sucedió?

—Mmm… si vamos en orden, lo primero que sucedió fue que logré ser capitana, después… con Ryoma nos hicimos novios, descubrí mi pasión por la música gracias a Ryoma…, ahora que lo recuerdo fuiste tú el que me incitó para hacerlo —dijo cambiando totalmente de tema.

—¿Y hasta ahora te acuerdas? —habló desganado.

—Sí, que el que tiene buena memoria en la relación eres tú. Continuando…, logramos ganar ambos equipos el mismo año, cosa que no sucedía hacía más de veinte años, me fui a vivir a Estados Unidos y, para el final, unos de los mejores, por primera y única vez logré ganarle a Ryoma en un partido de tenis —dice con altanería.

—¿En serio? —preguntó sorprendida.

—Un milagro que no se volvió a repetir.

—Tu nivel de juego fue más alto de lo que creí, ¿no se te pasó por la mente dedicarte a ello?

—Déjala con su música que es feliz —respondió él—. Aunque para las próximas olimpiadas iremos juntos a dobles.

—¡Ryoma!, dije que no, ya hablamos de esto —se quejó ella.

—Y yo ya te dije que tenemos tres años para que te pongas en forma, le dejaremos el oro a Japón, seremos felices y comeremos perdices.

—Tú odias la perdiz.

—Eso no viene al caso, te vienes conmigo a Tokio 2020 y se acabó.

—Y si ustedes oyentes quieren dar su voto de esta discusión manden «Voto 1» para que Sakuno juegue o «Voto 2» para que no vaya, estaremos dando los resultados al final de la transmisión —irrumpe la conductora.

—Me gustó esa idea —dijo él y ambos chocan las manos.

—¿Desde cuándo eres tan simpático? —habla molesta su novia.

—Tú querías que lo fuera, ahora te aguantas.

—Dejando de lado la votación, quiero detenerme en algo que dijiste. Ese año tú y Ryoma formalizaron su relación y ya han pasado diez años de ello, ¿no han pensado dar el siguiente paso? —La pareja se mira a los ojos con sonrisas causando intriga en la conductora—. ¿De qué me he perdido?

—Es que… ya estamos casados —respondió ella.

—Cumplimos tres años hace un par de meses —corroboró Ryoma.

—¿De verdad?, Dios… esto no me lo esperaba. Tres años… lo escondieron bien, ahora quiero saber detalles, ¿cuándo se comprometieron y cómo fue?

—En realidad no fue nada planeado, solo hice un comentario al azar mientras celebrábamos nuestro aniversario donde dije que sería lindo que el aniversario de casamiento y de novios fuera el mismo día, el resto fue cosa de él.

—Faltaban dos años para que cayera un sábado y como ya tenía el anillo dije: «¿Por qué no?».

—Esperen, Sakuno dice que no fue planeado y Ryoma dice que tenía un anillo, me perdí.

—Lo que sucede es que tiene una pequeña obsesión con los objetos de pareja.

—No es cierto —se quejó él.

—Aunque no lo admita tenemos al menos diez cosas de pareja que suele obligarme a usar cuando él lo hace. Bueno, ese año había optado por los anillos, dos años después nos casamos.

—¿Por qué decidieron esconderlo?

—Algo que detesto es que se metan en mi relación así que preferí que no se supiera, siendo ambos figuras públicas nos acosarían todo el tiempo y muchos fans intentarían meterse a la boda, definitivamente me iba a asegurar de que eso no pasara. Además de que Sakuno estaba por sacar su álbum y sería demasiado.

—Me gustaría preguntarles muchas cosas más, pero me están gritando para que cierre el programa entonces haré la última: ¿por qué revelarlo hoy?

—Bueno, acabo de terminar con mi gira y la agenda de Ryoma terminó, este es el único programa al que vendríamos ambos así que decidimos revelarlo ya que nos tomaremos unas buenas vacaciones.

—¿En serio?, ¿dónde van?

—No tengo la menor idea, pero nos tomaremos un año sabático y no nos veremos en mucho tiempo —respondió él—. Ahora, director ¿nos dice si mi esposa irá a los juegos olímpicos?

—¡Ryoma!, no seas así —lo regañó ella.

—Si no nos apuramos ella se quedará sin trabajo y yo quiero ir a casa.

—Siento como si le importara —respondió ella riendo—. Bueno, según nuestros productores ganó el «Sí» por un 70% de los votos, los comentarios no son solo de fans diciendo que les gustaría verte jugar, sino que hay de personas diciendo lo buena jugadora que fuiste en tu época escolar y que les gustaría volver a verte en las canchas.

—El «No» debe ser de idiotas que te creen incapaz. ¿Eso es todo?

—Eso es todo, muchas gracias por venir y debelar tantas cosas, espero que les vaya bien en sus vacaciones y a ustedes los veré mañana. Bye.

Al cierre del programa saludaron al personal y se sacaron algunas fotos para luego irse, a la salida se encontraron con unas pocas fans que se fueron felices luego de unas fotos no sin antes felicitarlos por su aniversario, subieron a su auto y marcharon rumbo a la casa Echizen, sus amigos habían decidido reunirse y Rinko ofreció la casa así que no tenían forma de escapar de ello. Un suspiro salió de los labios del peliverde y sintió los dedos de su esposa entrelazarse con los suyos sobre la palanca de cambios, desvió la mirada del camino por un momento para dedicarle una sonrisa que ella devolvió. Definitivamente no se arrepentía de haberle robado ese beso en la azotea. Acomodó su mano para jugar con el anillo que posaba en su dedo anular y la besó, la escuchó reír por su acción, pero sabía que amaba que hiciera eso, solo un momento de ellos dos.

O0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Game, set y partido para Japón, el primer oro en tenis va para la pareja Echizen, lo prometido es deuda y aquí la saldaron, marido y mujer llegaron a Tokio 2020 y les deja el oro a Japón dejando altas expectativas para el resto de sus compatriotas…

Eso y un poco más decía el comentarista, por su parte la pareja corrió a abrazarse, Sakuno de la emoción terminó abrazándolo con brazos y piernas, después de tanto tiempo había a sentir la sensación de una victoria, por su parte a Ryoma le cedieron las piernas y terminó arrodillado sin soltarla, lo habían logrado y ya no le importaba los singles, ya tenía lo que más quería. La castaña se separó un poco de él y moduló un «te amo» antes de besarlo en medio de la cancha, ya nada importaba, lo que más querían había sucedido.

—¿Otra vez mirando eso? —la voz de la castaña a sus espaldas hizo diera un salto en el sofá.

—Por favor no hagas eso de nuevo, casi me da un infarto.

—Eres muy joven y saludable para tener un infarto. ¿Otra vez viendo eso?

—Me gusta verlo, es un lindo recuerdo.

—Estoy de acuerdo con eso, pero no estoy de acuerdo con que lo veas a estas horas, a la cama.

—Pero… mamá…

—Ya hablé Yukio Echizen.

—Hazle caso a tu madre —regañó Ryoma saliendo de la cocina con una niña de dos años en brazo que bebía leche.

—¿Por qué ella si puede estar despierta?

—Porque ya se va a dormir. Ahora hazme un favor y lleva a Ai a su habitación también —pidió entregándole la niña al castaño.

—¿Dónde están mis privilegios como hijo mayor? —preguntó recibiéndola y ella reía por su hermano.

—Tienes 13 tus privilegios acabaron hace mucho.

—Ojalá hubiera sido hijo único.

—¿Para quejarte después que no tienes hermanos? —preguntó su madre—. Sube antes de que Ai-chan se duerma.

El chico refunfuñó un poco más antes de caminar a las escaleras mientras la pequeña Ai los saludaba sin despegar los labios de su vaso, era una imagen bastante tierna a decir verdad y no evitaron sonreír con ella. Todo eso acabó cuando escucharon el sonido de una puerta antes de que Yikio terminara de subir.

—¡Koharu, ¿qué estás haciendo?! —preguntó Sakuno, se suponía que su hija de 10 ya estaba durmiendo.

—¡Voy al baño, mamá!

—¡Bueno, no demores!

Minutos después se escucharon todas las puertas, los niños se habían acostado, por fin paz y tranquilidad y ahora Sakuno miraba a Ryoma guardar todo lo que Yukio dejó afuera para ver la grabación.

—¿No está un poco obsesionado con esto? —preguntó él sentándose junto a ella en el sofá.

—Lo está, pero lo entiendo. Es el único registro de un partido profesional juntos, yo también lo estuve en su momento.

—Fueron los mejores juegos de mi vida. —Se acomodó pasando un brazo por sus hombros—. Lástima que no hayamos podido repetirlo.

—Un deporte necesita demasiada atención y yo tenía mi carrera musical, es más fácil que tú me acompañes.

—Ya hicimos un álbum juntos para San Valentín, ¿quieres otro?

—No, con ese es suficiente.

—Mejor así. ¿Te molesta mucho? —preguntó al verla acariciar su vientre.

—Un poco, Tasuku es inquieto, pero quiero disfrutarlo, cuando nos demos cuenta tendrá la edad de Yukio e irá con él a todas partes.

—El tiempo pasó demasiado rápido, ¿no crees?

—Sí, pero no me arrepiento de nada…, ni de la bofetada en el aeropuerto.

—Tienes mano pesada, chica. Te amo.

—También te amo, Ryoma.

El chico se le acercó y la besó, nunca se cansaría de saborear sus labios, eran la adicción de la que nunca se curaría, podría quedarse así por horas si no tuvieran que separarse para respirar o porque cierto bebé se ponía inquieto. Ambos sonreían ante la interrupción y decidieron ir a dormir de una vez, en lo que la chica se acostaba Ryoma se cercioraba de que los niños dormían, principalmente Yukio quien era el que más se escabullía, pero este dormía plácidamente. Le gustaba contemplar a sus hijos dormir, le recordaba lo rápido que crecían y todo lo que había pasado. Se adentró en la habitación y le acarició el cabello, hacía tiempo que no lo hacía ya que desde los diez se negaba a ese tipo de afecto antes de dormir, pero digamos que Ryoma solía ignorar eso de vez en cuando. Antes de salir dejó un beso en su frente y le susurró un «te quiero» y podría jurar que escuchó un «yo también» antes de cerrar. Al llegar a su habitación encontró a su esposa dormida, no le sorprendía ya que con el embarazo cedía fácilmente al sueño, ¿qué podía decir?, sus hijos eran Echizen. Se acomodó a su lado y la acercó a él, ella se acomodó entre sueños sin inmutarse.

Definitivamente no se arrepentía de nada.

Orgullo y Vergüenza
22.11.2012–05.03.2017

Bueno niñas, ahora definitivamente terminó el fic, esto se lo quería regalar antes de fin de año, ya vieron que no lo conseguí, le puse muchas cosas juntas y en realidad no iba a terminar así, pero por cosas de la vida lo cambié y ahora tiene poco más de 3k palabras. Sé que esto se hizo muy largo para muchos, principalmente aquellos que me siguen desde el inicio y algunos sabrán que me quedé sin computadora personal a mitad de capítulo y me quitó el ímpetu, pero de alguna forma volví porque no quería defraudarlos y quería demostrar a ustedes y a mi que terminaría mi primer fic de forma orgullosa y no con la vergüenza con la que empecé. Estoy muy feliz del final que pude darle en cuestión de narrativa, ortografía y gramática que es en lo que he estado trabajando desde que lo dejé y lo retomé. Espero volver con algo más y mejor porque en serió amé y amo el apoyo y el amor que recibí en este tiempo. Por el momento no estoy escribiendo nada RyoSaku, pero creo retomar «Secretos» en algún momento después de terminar el proyecto en el que estoy trabajando para Wattpad. Si a alguien le interesa puede pasar por mi pag de Facebook y le responderé lo que quiera siendo o no de algún fanfic.

Sin más que decir me despido con mucho cariño.

Sayonara, besos, Dani.