Ryoga estaba terminando de acomodar todos los cables al rededor del sofá en el que se encontraban, el mayor se tomaba muy en serio aquello que había empezado como un pasatiempo y ahora era su trabajo. Hacía un tiempo había empezado a subir videos a YouTube como una distracción al terminar la universidad, le entretenía grabar vlogs y su posterior edición, con el tiempo fue agregando más secciones al canal hasta que encontró algo que entretenía a la audiencia tanto o más que los vlogs, las parejas, aprovechando que unos amigos estaban por la ciudad los había invitado solo para pasar el rato respondiendo preguntas que sus seguidores le habían dejado, al principio eran solo preguntas random de lo que es la pareja, así había sido hasta que él mismo encontró a la chica indicada y después de un tiempo manteniéndolo en secreto decidieron que la relación estaba lo suficientemente estable para hacerla pública y agregarle más cosas a los vlogs.
Error…, o no, la avalancha de pedidos de un especial no se había hecho esperar, así que después de ver unas cuantas preguntas se sentaron en ese mismo sofá y a responder, sus estadísticas habían explotado apenas lo subió, todos lo amaron y, sobre todo, a su chica, Izumi era una chica excepcional que no sabía de la existencia de su canal hasta que lo conoció y mucho menos del apellido que llevaba, puntos extras para saber que de verdad le importaba él. Pero volviendo al tema, era el video más visto de su canal seguido de su especial de quinientos mil suscriptores, ¿cómo celebrar su primera placa si no mostrando una de sus parejas favoritas? ver a sus padres respondiendo cosas que él mismo se preguntaba, bromeando y riendo entre ellos le hacía sentir algo cálido en el pecho y mucho orgullo de que esas dos personas maravillosas lo hayan criado.
Ahora estaba a punto de grabar el especial del millón que seguramente se convertiría en el video más visto y no creía que ningún otro lo fuese a superar, ¿y cómo no?, estaba a punto de hacer la entrevista a la pareja más querida de todo Japón, y ay de aquel que no pensara lo mismo de su hermano y su cuñada. Sorprendentemente él no se había quejado demasiado y había aceptado con bastante facilidad y cuando le preguntó el por qué solo dijo "prefiero responderte a ti que a todos esos periodistas amarillistas", lo cual para él tenía sentido además de que había dejado claro que después de la declaración de que ya estaban casados no haría ninguna entrevista con su esposa, les daría menos posibilidades de inmiscuirse. Así que después de comprobar el audio de los micrófonos y que estos grabaran por separado le sonrío a la pareja.
—Esencialmente estamos —dijo acomodándose detrás de cámara controlando todo— ¿listos?
—Desde hace rato —gruñó Ryoma cruzado de brazos mirándolo.
—Vamos, Ryoma —le sonrió Sakuno— Izumi-chan no nos ha llamado desde que salió e iba a ir a ver a tus padres, Yukio está bien.
—Si, Chibizuke, si sientes el nido vacío con un niño de año y medió no puedo esperar a cuando realmente se vaya.
—Cállate y empecemos de una vez —demandó tomando la placa del millón ya que la mostrarían al inicio antes de empezar.
—Bien, sostenla en frente y que los cubra lo suficiente hasta que termine la intro —respondió mirando la pantalla de su computadora viendo que todo saliera bien— y después pueden dedicarme unas palabras de felicitaciones por el logro.
—Ya quisieras.
—Sí, sí. ¡Bienvenidos chicos una vez más al canal!, siento no mostrarles mi bello rostro, pero primero quería mostrarles la hermosa placa que me llegó hace unos días gracias a ustedes, no sé qué haría sin ustedes, pero no me enrollo más y empecemos con el especial. —Esa fue la señal para que Ryoma la bajara los mostrara.
—¿No podías hacer una intro más corta?, esta cosa pesa —se burló mientras la dejaba a un lado.
—Calla —lo regañó la castaña con una sonrisa—, hola a todos y felicitaciones, Ryoga-kun, estamos muy orgullosos de ti.
—Habla por ti sola —ella vuelve a regañarlo por lo que ríe—, felicitaciones, Ryoga, eres el orgullo de nuestra familia —dijo con demasiada cordialidad y una sonrisa falsa en el rostro.
—Sé que lo soy —respondió con falsa arrogancia— bueno, yendo a lo que los demás les interesa voy a empezar con las preguntas, primero vamos con algunas genéricas que todo el mundo pregunta y responde y después vamos a las que le hicieron a Saku-chan hace un tiempo sin saber que era para este especial.
—Oki —respondió ella y él solo asintió tomando una de sus manos para jugar con ella.
—Bien, ¿quién se declaró primero? —La pareja trató de hacer memoria y se miraron entre si para ver si el otro tenía la respuesta.
—¿Hubo declaración? —habló por lo bajo la castaña.
—¿Si…? —respondió él inseguro.
—¿No…? —respondió ella de igual forma.
—¿Tal vez? —dijeron ambos ante la incrédula mirada del mayor.
—¿Están de broma? —preguntó el mayor sorprendido y ambos negaron— más de diez juntos ¿y no se acuerdan de ese detalle?
—En nuestra defensa diré que fue una situación rara el cómo nos ennoviamos —respondió ella.
—Ok, ¿por lo menos recuerdan su primer beso? —habló ya resignado.
—De eso sí me acuerdo —con una sonrisa se acomodó y se soltó de su marido—. Tu hermanito me arrastró a la fuerza a la azotea de la escuela, me acorraló y me robó un beso —Ryoga iba a hacer un comentario cuando Ryoma da un chasquido y lo señala como recordando algo, esto se estaba poniendo bueno.
—Uno, ella se declaró primero. Dos, admito que hice eso, pero ese no fue nuestro primer beso, lo que ella no te está diciendo es que ella me robó uno a mi primero y me quiere dejar mal a mí.
—Esta no me la sabía —respondió con entusiasmo, era un verdadero fanboy— cuenta, que me da intriga.
—Me lo robó cuando creía que dormía y tuve que hacer eso para que lo admitiera, se confesó y después de eso le robé el beso —se encogió de hombros y ella se cruzó de brazos con el seño fruncido al ser expuesta.
—Bueno, esta es la última genérica porque de las otras ya sabemos las respuesta, ¿cómo se conocieron? todos dicen que fue en la escuela, pero hasta donde sé fue distinto.
—Podría decirse que yo conocí a Ryoma en un vagón de tren y que él me conoció a mí en la escuela. —Ryoga miró con curiosidad a su hermano.
—Si crees que ahora apenas le presto atención a la gente a mi alrededor imagínate a los 12 —respondió a su hermano.
—Eres de lo que no hay —dijo con un suspiro.
—La verdad ha mejorado con el paso del tiempo. En el tren me salvó de que un idiota me diera con su raqueta en la cara, en la estación me preguntó por una dirección, cuando me di cuenta de que se la dije mal lo busqué y le invité un refresco, incluso estuve ahí cuando tuvo un partido callejero, todo el mismo día. Cuando lo saludo en la escuela me mira y me dice "¿quién eres?" —preguntó imitando su tono, detrás de cámara Ryoga se carcajeaba a morir y Ryoma solo la miró con una sonrisa en la cara, se estaba divirtiendo más de lo que creía.
—Sabía que invitarlos sería muy bueno —el mayor trataba de recuperar el aire secándose las lagrimas que se le habían salido—, pasemos al tweet de Sakuno de una vez que seguro no tiene desperdicio, ¿cómo le propuso matrimonio Ryoma a Sakuno?
—Bueno… —empezó el peliverde.
Hacía un tiempo que había estado pensando en pedirle matrimonio, hacía tiempo que estaban juntos más el tiempo que se conocían. Sabía que no habría otra para él que no fuera ella, la única que lo entendía incluso sin hablar, que iluminaba sus días incluso cuando no sabía que eran oscuros, que había hecho que mejorara su relación no solo con su familia, sino que también con la gente que lo rodeaba. Aún se sentía nervioso junto a ella en ocasiones y era capaz de dejarlo sin habla con una mirada, un gesto o su apariencia, si ya no eran los mismos que iban a Seigaku ya se habían convertido en un par de adultos y se reflejaba en sus físicos, ¿quién diría que Sakuno podía verse tan hermosa solo con una camiseta suya y todo el cabello revuelto?, si, verdaderamente quería a esa chiquilla por el resto de su vida.
Sin pensarlo 2 veces compró 3 anillos, 2 de pareja y 1 de compromiso, tampoco quería apresurar las cosas y un par de anillos para sumar a la colección no estaría mal, eran sencillos de plata y llevaban las iniciales de cada uno junto con una corona femenina para ella, masculina para él, también escogió el tamaño estratégicamente para que fueran en otro dedo y dejar el anular libre. Guardó ambas cajas y regresó al apartamento que compartían, debía cambiarse para la cena de esa noche, después de todo no se cumplen 5 años de noviazgo todos los días, la vio arreglarse frente a su tocador y el vestido azul noche de infarto reposaba en la cama, le dio un suave beso en la mejilla antes de ir a darse una ducha, poco después estaban en el reservado disfrutando el uno del otro sin preocuparse por las miradas indiscretas, todo iba bien hasta que ella soltó un comentario completamente inocente.
—¿Te imaginas que cumpliéramos el mismo día? hay parejas con esa suerte, sería divertido, o tener el aniversario de pareja y de casamiento juntos —suspiró con ilusión— esa fecha tendría un doble significado y sería una fecha menos que recordar —rio al final y él lo sintió como su señal.
—Sí, lo sería —hubo algo en su voz que hizo que ella lo mirara con los ojos entrecerrados—, podríamos hacerlo —y sin más dejó la caja de terciopelo abierta frente a ella, el anillo era simple, pero elegante, era fino y de platino que abrazaban un diamante en medio con detalles de rubí y esmeralda incrustados a los lados, ella había dicho que si había un par de piedras preciosas que los representara serían esas y él lo recordaba, recordaba ese estúpido comentario al azar de hace mucho tiempo— Sakuno, ¿quieres casarte conmigo?
Sabía que diría que sí, pero eso no quitaba los nervios que se apoderaron de él cuando la vio tan perpleja sin poder hablar, esperaba cualquier reacción eufórica o de felicidad antes de ese silencio, iba a llamarla cuando fue interrumpido por el fuerte chillido que soltó.
—…estoy completamente seguro de que hasta la gente que estaba en la calle lo escuchó —terminó de contar.
—Hasta el día de hoy sigo sin creer que recordara lo del rubí y la esmeralda —agregó ella—, más con el antecedente que acabo de decir.
—Como presidente del club de fans del RyoSaku me siento satisfecho con esa proposición —habló solemne el mayor— y para nuestra audiencia les comento que muchas de estas cosas yo no las sabía, en su momento no se contaron y tampoco volvimos a preguntar así que está siendo divertido.
—Yo creía que Momo era el presidente después de ganarle a Tomo-chan.
—Me lo cedió después de que se casaran porque se dio cuenta de que me va el titulo. Bien la siguiente pregunta es ¿quién estaba más nervioso a la hora de la boda?, yo ya sé la respuesta, pero dejaré que la digan ustedes.
—A mi me sorprendió lo calmada que estaba —comenzó Sakuno—, sí tenía los nervios que todos tendrían cuando estás a punto de casarte, creí que estaría que caminaría por las paredes, pero al contrario de lo que esperábamos le pasó a él y no a mí.
—Yo al principio estaba tranquilo, dormí bien a pesar de que estábamos separados, comí sin problemas, pero no sé que pasó después del almuerzo, fue como si de repente me diera cuenta de lo que estaba pasando, como si una voz me hubiera dicho "hey, esto es real, vas a casarte en menos de cuatro horas".
Se podía ver a Ryoma sentado en un sofá apoyando su codo en él y a su vez su cabeza en su mano, miraba por la ventana con una mirada calma ensimismado en sus pensamientos, pero si mirabas más abajó podías ver como su pierna izquierda subía y bajaba a un ritmo acelerado demostrando que no todo era lo que parecía. Al otro lado de la habitación había tres hombres mirando la situación con preocupación y cansancio, Ryoga, Momoshiro y Nanjiroh al fin habían conseguido que el menor se sentara por un lapso mayor a dos minutos, habían estado juntos desde la noche anterior y todo había ido normal hasta que después del almuerzo fueron a la habitación de hotel que le correspondía para prepararse, aún había tiempo así que decidieron tomar algo suave para pasar el rato y hablar hasta que llegara el momento de cambiarse. Todo iba normal hasta que se dieron cuenta que el agasajado estaba más callado de lo normal cuando hasta hacía un rato bromeaba y reía con ellos, al mirarlo se sorprendieron cuando sobre la mesa al rededor de él había al menos cuatro gruyas, ocho barcos, cinco sapos y tres naves, cuatro si se contaba la que estaba haciendo, todas hechas con las servilletas que les habían entregado, los tres se miraron, sabían que algo no iba bien, principalmente con la velocidad en la que sacaba cada figura de origami.
—Ne…, Ryoma, ¿todo bien? —se animó a preguntar su mejor amigo.
—Sí, ¿por qué no lo estaría? —contestó rápidamente sin levantar la mirada. Mal. Se miraron otra vez y esta vez el mayor habló.
—Hijo, sabes que puedes que puedes decirnos lo que quieras, ¿no?, para eso estamos aquí —apoyó su mano en su hombro para afirmar su punto, lo notó tenso y sin indicios de relajarse.
—Claro, papá, no te preocupes —habló un poco más lento, pero el hecho de que no los mirase no ayudaba. Esta vez fue turno de su hermano y no tuvo reparos en ir al punto.
—¿Esto es por Saku-chan?
Todos escucharon como el papel se rajaba un poco, al fijarse en sus manos vieron que sin estar en constante movimiento por los dobleces estas temblaban un poco, pero antes de que pudieran decir algo al respecto continuó con su labor a pesar de la rotura.
—No, ella está completamente bien y feliz, está con mamá, su abuela, sus amigas y disfrutando del día hasta que llegue la hora —parecía tratar de convencerse a sí mismo que a ellos.
Contra todo pronóstico terminó la quinta gruya impecable como las demás, estaba a punto de tomar otro papel cuando Momoshiro las alejó de él, recién entonces se dignó a mirarlos notando la preocupación en sus rostros.
—¿Qué sucede?
—Eso estamos preguntándonos nosotros —respondió el ojivioleta—, hasta hace una hora iba todo sobre ruedas y ahora perece que quieres llenar la habitación de figuras de papel.
—N-no pasa nada.
Los tres abrieron los ojos con sorpresa, Ryoma Echizen acababa de tartamudear frente a ellos, los tres hombres en los que más confiaba y que a su vez fueran su mayor karma, a quienes ni en sueños mostraba un mísero signo de debilidad que pudieran usar en su contra. Esto era grave, muy grave.
—Ryoma —lo llamó con calma su padre—, ¿quieres que suspendamos la boda?
—¡¿Qué? no! —respondió al instante indignado de que siquiera lo hayan sugerido y ellos suspiraron de alivio.
—Solo dinos qué está mal, Chibizuke —Ryoga estaba seguro de que si lograba que dijera su problema lograrían calmarlo, pero el muy idiota prefería callar hasta el borde del colapso.
—Nada, no es nada —murmuró
Se levantó a caminar por el cuarto, necesitaba estirar las piernas, pero por alguna razón comenzó a sentirlo demasiado pequeño y llegaba de un extremo a otro en un par de segundos, siempre murmurando cosas que los otros tres no llegaban a entender y casi preferían que siguiera haciendo origami con las servilletas, un momento después lo tenían sentándose otra vez tapando su rostro con sus manos y soltando un suspiro de preocupación que no hizo más que ponerlos más alerta, si es que eso era posible.
—¿Y si Sakuno se arrepiente de la boda? —preguntó mostrando su rostro totalmente afligido, con que ese era el problema.
—Sakuno te quiere desde que tenían 12, no va a dejarte ahora, calma —respondió con velocidad su amigo esperando que eso ayudara.
—Sí, desde los 12 —masculló eso y algo más antes de volver a su andar y detenerse un poco después— ¿y si es muy pronto?, ¿y si nos apresuramos demasiado para lo que ella quería? O tal vez…
—Ryoma —interrumpió su padre—, han estado planeando esto por 2 años, si algo no iba como querían lo habrían hablado.
—Sí 2 años, todo está bien…, pero si los periodistas…
Paciencia de Ryoga acaba de salir por la ventana,su hermano simplemente lo tomó por los hombros y lo llevó en dirección al baño donde se puso a llenar la bañera ante la cara de sorpresa del menor.
—¿Qué haces?
—Prepárate un baño de burbujas, ¿no ves?, sé que es difícil porque hoy es el gran día, pero todo saldrá bien, ¿ok?, solo toma el baño y trata de relajarte, aunque sea un poco.
Seguido de eso salió del baño, al final había sido buena idea, logró calmar un poco sus nervios después de pasar unos buenos treinta minutos en el agua, solo tomó la bata que le dejaba el hotel y se sentó junto a una ventana a esperar que fuera hora de cambiarse e irse, sus acompañantes suspiraron de alivio cuando vieron el cambio aunque sabían que no sería permanente, poco a poco veían como los nervios empezaban a apoderarse de él.
—Dile a tu novia la enfermera que nos traiga calmantes para todos —le dijo Nanjiroh a Momoshiro por lo bajo— y el más fuerte que encuentre para Ryoma.
—Esperen —interrumpió Sakuno el relato— ¿de verdad iban a drogar a mi novio a solo horas de mi casamiento? —Ryoma lo miraba sorprendido, había estado tan en su mundo que ni se había enterado.
—Es que tú no viste lo que era, pero logré persuadirlos.
—Ya estoy en eso —respondió buscando el contacto de Ann.
—No hagan eso —los regañó Ryoga— Ryoma en su vida tomó calmantes y si le das algo ahora probablemente salga mal, les aseguro que Sakuno lo matará si anda grogui el día de su boda y después de él vamos nosotros.
Un escalofrío recorrió la espalda del par, ya estaban acostumbrados al temperamento de Ryoma, pero después de ver indicios del de la castaña sabían que era aún peor.
—¿Entonces qué propones? —preguntó Momoshiro—, si lo dejamos así va a desmayarse en medio del altar.
—Solo hay dos personas capaces de calmar a la fiera —agregó el mayor—, tu madre y tu cuñada y por si no te diste cuenta no están ni deben venir.
—¿Quién dijo de traerlas?, llamaré a mamá y que hable con él, en cuanto le diga cómo está su bebé no me rechazará —buscó el contacto de su madre y la llamó sin dudar.
—Ryoga, cariño ¿sucedió algo? —preguntó apenas contestó, de fondo se podía escuchar a las chicas hablando y riendo, cómo le gustaría estar en esa situación también.
—Sí, sucede que tu hijo no está caminando por el techo de pura casualidad.
—Oh no, sabía que algo así podría pasar, pero todos insistieron en que debía estar con Sakuno.
—Lo sé, pero mamá —lloriqueó llamándola— ayúdanos, por favor.
—Está bien, ponme en altavoz ceca de él, de seguro si le hablas ni te responda —este le hizo caso poniendo su teléfono en la mesa junto al sofá, el menor ni se inmutó por el movimiento— cariño, ¿todo bien?
—¿Mamá? —reaccionó en seguida.
—Sí, un pajarito me dijo que estabas un poco ansioso por la ceremonia.
—No, está todo bien, no debes preocuparte —habló con total calma como si no hubiera pasado nada y los otros lo miraban con total incredulidad.
—Dejaré de preocuparme por ustedes el día que me muera y aún falta para eso —rio la mayor— ahora voy a hacer algo que no debería, pero sé que ambos necesitan, estás en altavoz así que cuidado con lo que dices.
—¿Ryoma? —escuchó hablar a su prometida.
—¿Sakuno? ¿va todo bien?
—Sí, solo estoy un poco nerviosa y ansiosa de verte.
—Yo también, pero todo saldrá como lo planeamos.
—Eso espero, ya quiero que me veas con el vestido, es hermoso.
—Tú siempre te ves hermosa. —A ambos lados del teléfono ahogaron un 'awww' colectivo.
—Ay, no digas eso que voy a llorar.
—¿Por qué? si nunca lo haces.
—Es que he soñado con este momento durante tanto tiempo que no me creo que sea real.
—Es real, en unas horas estaremos felizmente casados y serás la señora Echizen.
—Ryoma…, me dicen que debo cortar, aún tengo que terminar de arreglarme, te veo en el altar.
—Te amo.
—Te amo.
La llamada finalizó y se quedó mirando el teléfono con una sonrisa de enamorado, con un suspiro giró al trio que lo miraba esperando a que conservara la calma y él simplemente se levantó, tenía que preparase, debía ir a una boda.
—Juro que nunca volví a ver a alguien doblar tan rápido y bien el papel para hacer una gruya —comentó Ryoga.
—Necesitaba ocupar las manos con algo y era lo que me relajó al inicio —respondió el menor— aunque al final no estaba funcionando.
—Ahora ya sabes que para distraerlo solo necesitas hace que haga manualidades —agregó Sakuno— lo que sea.
—Creí que el único don artístico que tenías era la guitarra, que te enseñé yo, pregunta extra de mi parte, ¿qué otras cosas haces?
—Bueno, entre los dos pintamos el cuadro que hay en la sala de casa, el diseño ya estaba, pero lo hicimos, guitarra y origami ya dijimos, hice macramé, crochet, dos agujas… ¿algo más? —le preguntó a la castaña.
—Creo que eso es todo.
—Y yo recién ahora me vengo enterando de esto —habló sorprendido Ryoga— ¿yo he visto algo de lo que has hecho además del cuadro de la sala? —la pareja se miró y después a él como si le hubiera salido una segunda cabeza— ¿de qué me perdí?
—Ryoma ha vestido a Yukio desde que nació, todo lo que le hayas visto de tejido lo ha hecho él en su mayoría, yo le dije que sería divertido tener cuadros gemelos para la cocina entre nosotros ¿nunca te fijaste en que la única diferencia era el color?
—Creí que solo los habían comprado juntos.
—Izumi me agradeció por hacer ese colgante en frente tuyo —dijo el menor señalando el que se encontraba a sus espaldas— también por su gorro favorito y el suéter de tu último cumpleaños.
—Bueno…, creo que ya no puedo burlarme por que seas un despiste —comentó el mayor aún con cara de sorpresa.
—Algo me dice que alguien va a llevar menos material al próximo torneo —dijo con burla la castaña.
—Pasemos de esta vergüenza y sigamos con las preguntas.
—Cobarde —se burló el menor.
—Sí, ahora, ¿es cierto que Sakuno entró con el padre de Ryoma?
—Sí, Nanjiroh es como un segundo padre y quise que me llevara al altar.
—Nunca pensé que vería llorar al viejo.
—Yo sabía que se iba a emocionar en cuanto Sakuno me dijo que lo pediría, pero no hasta qué punto.
—Aunque todo lo que tuvo que ver con su boda lo tomó en serio, siendo como es de bromear con todo el tiempo, aunque no estuvieran presentes decíamos "boda" y las bromas se terminaron y era momento serio.
—Su padre puede ser molesto e inmaduro muchas veces, pero es un gran padre dentro de todo —comentó la castaña.
—Papá sabe comportarse cuando es necesario —dijo el menor y su hermano le dio la razón.
—La siguiente pregunta no la hicieron tanto, pero me llamó la atención porque no sé la respuesta ¿Yukio fue planeado?
—Principalmente sí, ya habíamos hablado de tener un hijo, pero no nos pusimos a hablar de cuándo ni nada de eso.
—Estábamos en medio de mi gira con él y dijimos "¿y si lo intentamos?" —concluyó ella y él se encogió de hombros.
—Curioso, siendo ustedes y cómo lo hicieron creí que estaba más planeado, aunque si lo miramos un poco más en introspectiva tan bien no lo hicieron porque casi mato a Hyori ese día —dijo el mayor pasando una mano por su cara con frustración.
—Para que sepan Hyori es mi representante —habló a la cámara—. La pobre estaba preocupada y por eso mismo usamos a Ryoma de excusa, de haber dicho que era yo el problema habría sido épico.
—Cuenten la historia completa que nadie fuera de nosotros se está enterando de qué estamos hablando y lo ligamos con las siguiente pregunta que es ¿cómo anunciaron el embarazo a la familia?
Después del último torneo su equipo se había ido a sus respectivos hogares, a Sakuno aún le quedaban unas fechas antes de volver a Japón así que se había quedado con ella, en ese momento estaba en el ensayo del concierto de esa noche y ya que no tenía nada para hacer tomó esa como su oportunidad, se fue un poco a las afueras de la ciudad en busca de una farmacia, no lo habían reconocido tan fácilmente las veces que había salido a la calle, pero aún así no se quería arriesgar, en cuanto llegó fue por lo que buscaba, tres pruebas de embarazo de tres marcas distintas, necesitaban confirmar lo máximo posible para hablarle a la ginecóloga y coordinar todo para cuando apenas volvieran. El mes anterior no le había llegado y aunque estaban en fechas de que le volviera a llegar estaba seguro de que no lo haría, solo esperaba que si no fuera un embarazo no fuera nada grave que provoque algo similar. Volvió al hotel sin problemas y sin levantar sospechas, esto tenía que ser solo de ellos dos, horas después la castaña llegó agotada, pero ilusionada, sabía de la excursión de su marido.
—¿Segura de que quieres hacerlo ahora? —le preguntó al verla tomar las cajas y abrirlas en lo que leía las instrucciones.
—Sí, quiero sacarme la duda ahora y sé que tú también.
Le dio un beso en los labios y se fue al baño con todo, él solo se sentó a tratar de mirar televisión en lo que ella volvía, pocos minutos minutos después volvió con todo y lo dejó en la mesa ratona en lo que intentaban no pensar en eso mientras pasaban los minutos necesarios, ambos saltaron del susto cuando el temporizador de la chica sonó, se acercaron lentamente y leyeron positivo, positivo y positivo, Sakuno lloraba mientras Ryoma la abrazaba. En cuanto lograron calmarse hablaron con su médica, les había conseguido fecha con un colega para cuando pasaran por Hiroshima dado que las últimas fechas eran en Tokio dos semanas después de pasar por ahí, quería descartar cualquier inconveniente lo antes posible, ahora tendrían otro problema, cómo distraer a Hyori para ir al médico.
Llegaron ese día a Hiroshima y Ryoma comenzó con su actuación empezando por un dolor de cabeza, algo normal para no levantar sospechas, él debía ser la excusa ya que si Sakuno lo hacía la rubia se volvería loca y cancelaría la mitad de las fechas, cosa que no querían, así que al segundo día en el que el peliverde "se encontraba mal" fueron al médico, lo que no esperaban es que ella quisiera ir con ellos.
—Hyori-chan no es necesario, yo iré con él —insistió la castaña, necesitaban deshacerse de ella lo antes posible para no perder la hora.
—¿Y si se descompensa?, Ryoma-san es demasiado grande para que cargues con él tu sola.
—Hyori —la llamó él exageradamente tirado en el sofá—, lo que menos quiero es llamar demasiado la atención en medio de un hospital, deja que vayamos de una vez así me dan algo.
—¿Hablaste con Jhon por esto? deberían hablarle a tu médico para…
—Hyori-chaaaaan —se quejó Sakuno y la rubia dejó de insistir.
—Está bien, váyanse, tú tienes que hablar con tu representante apenas sepas qué tienes —lo señaló a él— y tú me hablas si pasa algo, aunque sea que vayan a demorar más o lo que sea.
—No te preocupes —respondió mientras ayudaba a su esposo a levantarse— serás la primera en enterarte de cualquier cosa.
Dejaron de fingir apenas se tomaron el taxi rumbo al hospital, apenas llegaron una enfermera los llevó por otro lado para poder sacarle sangre y hacerle un análisis exprés, se quedaron esperando en un consultorio hasta que el médico llegó con los resultados y se sentó con una sonrisa frente a ellos.
—Buenas tardes, señores Echizen, el resultado ha salido bien en todo y el resultado ya lo saben, felicitaciones.
—Buenas tardes, gracias —respondieron ambos.
—Primero vamos a rellenar toda la información que necesita la doctora Natsui y después pasaremos a la primera ecografía.
Y así lo hicieron, después de contar todo llegaron a la conclusión de que tenía diez semanas y que si durante las próximas dos semanas no pasaba nada el riesgo de aborto espontáneo disminuiría considerablemente, pero como ellos se iban a tomar un año después de la gira sabían que todo iba a ir con calma, con esas palabras el médico se dio por satisfecho y pasaron a la camilla a la ecografía como tal. Está de más decir que Sakuno lloró apenas escuchó su corazón latir y Ryoma no podía dejar de sonreír, momentos después ambos salieron con fotos y un CD de la ecografía junto algunos suplementos para el embarazo que Sakuno debía tomar mínimo hasta verse con su ginecóloga.
Al llegar de vuelta al hotel mintieron con que era un virus estomacal que se pasaría con medicamentos y reposo así que se la pasó en cama un tiempo más y tomando vitaminas para disimular, si Hyori sospechó de algo en ese tiempo no lo demostró. Semanas después estaban desbordando en el aeropuerto de Hanaeda, habían viajado primero ellos solos para despistar a los periodistas y poder llegar a su casa con tranquilidad, como habían llevado solo equipaje de mano no tardaron en salir al estacionamiento donde Ryoga los esperaba, Ryoma se sentó de copiloto mientras Sakuno se acomodó atrás, hablaron trivialidades de los torneos que el chico había hecho y cómo se sentía la chica al terminar su primera gira mundial, en medio de ello vio como la pareja se mandaba miradas y sonrisitas cómplices por el espejo retrovisor, pero cuando preguntó si pasaba algo ambos respondieron que nada, por más que no les creyó no insistió, pero para el momento en el que llegaron a la casa ya le molestaba la curiosidad así que cuando ya estaban dentro preguntó.
—¿Se puede saber que tienen entre manos? y no digan que nada de vuelta que los estuve mirando todo el camino.
—Bueno… —empezó ella mirando a su marido quien se encogió de hombros por lo que ella sacó un sobre su cartera y se lo dio— ten.
—No estarás embarazada, ¿no?
—Solo léelo —dijo su hermano con impaciencia.
El mayor abrió el sobre del análisis que se había hecho y quedó congelado un momento, cuando había dicho lo del embarazo era solo por la broma, pero no esperaba que fuese verdad, miró a la pareja que se la devolvía con una sonrisa.
—¿Sorpresa? —Ryoga ignoró las palabras de su hermano y los abrazó casi hasta el punto de la asfixia.
—Estoy muy feliz por ustedes, no puedo esperar a que haya un mini Chibizuke o una mini Saku-chan corriendo por la casa de mamá y papá —y se separó para verlos con una sonrisa—, no preguntaré cómo, pero ¿cuándo?
—Según el médico ya son tres meses.
—No sabes lo que fue guardar el secreto por mes y medio, me hace feliz hablarlo con alguien que no sea Ryoma.
—¿Entonces soy el primero en saberlo? —preguntó aún más emocionado.
—Sí —respondió él—, así que debes guardar el secreto hasta la reunión que está organizando mamá.
—Soy el confidente oficial de esta pareja y no diré nada comprometedor a menos que me lo pidan —dijo solemne poniendo una mano en el pecho.
Los días pasaron hasta que pasó su último concierto, tenían solo una entrevista en una radio a la que irían ambos donde revelarían lo de su boda antes de tomarse un año sabático, habían pensado en hacerlo desde hacía tiempo y con el embarazo decidieron confirmarlo con sus respectivos equipos de trabajo, querían un año para ellos sin preocuparse de nada y pasar el embarazo fuera de focos, que el mundo se entere de su existencia cuando ya haya nacido y un tiempo más o como surja en el momento.
En la residencia de los Echizen estaba todo listo para cuando los menores llegaran, los ex titulares y demás se habían puesto ayudar a preparar todo mientras escuchaban la entrevista de fondo, Jhon llegó no mucho después y se entretuvo hablando con Nanjiroh de los torneos de Ryoma hasta que llegó Hyori como la última antes de llegar la pareja , todo iba normal hasta que Ryoga escuchó a la rubia hablar con Jhon sobre la ida al médico por parte de Ryoma, esa fue su señal para prestar atención e intervenir.
—¿Ryoma yendo a un hospital por sentirse mal? —preguntó el hombre incrédulo de que su malhumorado amigo hiciese algo así.
—Yo le dije que te hablara apenas supiera que tenía —respondió indignada y antes de que alguno dijera algo más intervino.
—Jhon, no deberías preocuparte, Chibizuke es olvidadizo y más cuando está con Saku-chan, además, de haber sido algo grave ya lo sabríamos.
—De no haberlo sido no habría ido a un hospital —y se cruzó de brazos con molestia y él levantó una ceja incrédulo de que la mujer frente a él siquiera insinuara conocer los comportamientos de su hermano mejor que él.
—¿Estás diciendo que no conozco a Ryoma? —Ella descruzó los brazos dándose cuenta del error, pero antes de defenderse Jhon volvió a hablar.
—Puede que Ryoma haya contactado con alguien para ir al hospital y no llamar la atención sobre Sakuno al pedir un médico en el hotel, a veces la mejor forma de no llamar la atención es moviéndote y al parecer funcionó, nadie se enteró de eso hasta que lo comentaste.
La respuesta pareció calmarla y después de una breve disculpa se retiró a hablar con las chicas, Ryoga sabía que había sido un poco grosero, y la mirada de Izumi a lo lejos solo lo confirmaba, pero la situación le había molestado y debía aplacar el tema lo más rápido posible hasta que la pareja dijera la verdad tras la mentira, hubiera dicho que todo iba bien hasta que su madre se le acercó discretamente.
—¿Ryoma te dijo algo cuando fuiste a recogerlo al aeropuerto?
—¿Qué?
—Hyori me dijo que no se sintió bien en Hiroshima —dijo preocupada y él solo pensaba en cómo matar a esa mujer por preocupar a su madre de esa manera después del intercambio que tuvieron.
—Él no, sabes cómo es, pero Saku-chan me explicó y mostró los papeles del médico, no fue nada, solo tomó un poco de medicina y con reposo todo se solucionó.
—¿Seguro?, después voy a hablar con él, debió decirme en el momento.
—¿Para preocuparte a sabiendas que estás lejos?, yo haría lo mismo en su lugar, solo relájate y disfruta de que se quedará cerca de nosotros por una temporada. —La mujer pareció satisfecha con esa respuesta y se fue a terminar su labor después de darle un abrazo, ahora él tenía alguien más con quien hablar. —Hyori-san, ¿podemos hablar un segundo? —pidió con amabilidad a lo que ella aceptó y lo siguió dentro de la casa, antes de entrar como tal volteó a ver a Izumi que solo le levantó una ceja, él solo guiñó un ojo a lo cual ella le respondió igual, con eso supo que nadie interrumpiría
—Antes de que digas nada, lo siento —habló primero la rubia— me preocupó tu hermano y si le pasaba algo Sakuno-chan también se vería afectada.
—Si no supiera que de verdad te preocupas por mi cuñada diría que te interesaba más el resto de las fechas que otra cosa —respondió franco—, pero el problema aquí es que esto llegó a oídos de mamá y eso no está bien.
—Es que ella me preguntó y tuve que responder.
—Podrías haberle respondido de otra manera porque acaba de hablarme totalmente preocupada porque se enteró que su hijo se encontraba mal a kilómetros y no se enteró por su boca.
—Ya pedí perdón, no creí que se armaría este escándalo, le pedí a Ryoma-san que hablara con Jhon al respecto y se lo pregunté más por iniciar una compensación que otra cosa, solo me molestó que haya pasado por alto algo así.
—Chibizuke y Saku-chan suelen guardarse cosas para ellos solos todo el tiempo, lo han hecho desde que su relación de amistad inició y no va a cambiar, cuando ellos se sientan cómodos hablarán, sé que puede ser difícil al inicio y es la primera vez que lo tuviste tan cerca durante tanto tiempo, ya te acostumbrarás.
—Eso espero.
—¿Interrumpo algo? —escucharon decir desde la puerta y al voltear vieron a Izumi.
—No, cariño, pasa —ella hizo caso a su novio y aceptó el abrazo que le ofrecía
—La entrevista terminó y ya están en camino.
—¿Qué respuesta ganó? —preguntó la rubia recordando la encuesta que habían hecho.
—70 % al "sí" por lo que vas a tener que aguantar al entrenador Echizen por un tiempo más.
—Gracias a Dios que Sakuno-chan nunca dejó de entrenar o sería mi fin.
La pareja rio ante el dramatismo y salieron antes de que alguien sospechase, poco después el matrimonio llegó y la reunión comenzó oficialmente, hablaron, comieron y rieron por un buen rato hasta que la castaña le habló por lo bajo a su marido "ya van tres veces que preguntan por tu salud, me preguntan una vez más y no me hago cargo de mi respuesta" él solo trató de calmarla un poco, estaba en una situación similar por su parte también, tendría que haber supuesto que Hyori hablaría y haberle pedido que fuera discreta, ahora el daño ya estaba hecho. Había pasado una hora desde ese comentario y dos desde que habían llegado, estaba hablando con sus sempais cuando la escuchó.
—¡Ya basta de preguntarme por Ryoma! —el aludido se acercó a ella intentar calmarla—, ¡él está bien, no le pasó nada ya pueden calmarse!
Todos quedaron atónitos por un momento ante su reacción ya que ella solía ser la paciencia en persona, por su parte Ryoma la había calmado, con un intercambio de miradas supieron que tenían que terminar con esa farsa antes de que estallara otra vez.
—Escuchen, a Ryoma nunca le pasó nada, todo fue un invento porque yo tenía hora con un médico ese día.
—¡¿Qué?! —exclamó Hyori— ¿por qué no me dijiste nada?, podría haber organizado mejor sin salir del hotel o suspender fechas…
—Por esto mismo, sabía que reaccionarías así y era lo que quería evitar, además era algo que quería que hiciéramos Ryoma y yo.
—Sakuno está embarazada —habló él directo al punto sin dejar que alguien reaccionara— de quince semanas.
Apenas se les pasó la sorpresa y todos fueron a abrazarlos y felicitarlos, Sumire y Rinko no paraban de llorar, sus niños ya habían crecido y agrandan cada vez más la familia. Hasta que la matriarca Echizen se dio cuenta que cierta persona no se había acercado a saludar.
—¡Tú lo sabías! —dijo señalándolo con un dedo acusatorio llamando la atención de todos.
—Me declaro culpable —admitió su hijo mayor con una sonrisa.
—Dejaste que creyera que en verdad había estado enfermo y me mentiste en la cara.
—Prometí no decir nada hasta que se me dijera lo contrario y no me arrepiento.
—Mamá casi me ahorca, pero valió la pena —rio el mayor.
—Hyori casi me mata también —respondió ella.
—Lo importante es que salió todo como queríamos y le dimos una sorpresa a todos —dijo Ryoma—, aunque Momo y Eiji no dejaron de saltar y molestar a mi alrededor por el resto de la tarde.
—Tienes que entenderlos, el pequeño del grupo fue el primero en casarse y ya iba a tener un bebé, aunque en eso no fuimos los primeros.
—¿Cuántos niños hay ya en su grupo? —intervino Ryoga.
—Oishi, Kawamura, Tezuka, nosotros —contó el peliverde— y con Momo ya son 5.
—¿Cuándo fue que Momo dejó de negar su relación con Ann-chan?, porque recuerdo que después del campamento lo seguía haciendo y para las finales ya andaban de la mano.
—Después de que Tachibana le dijera que ya sabía de la relación y que dejara de esconderla o no lo dejaría volver a ver a su hermana.
—Qué cobarde, bien ¿hubieran preferido tener una niña o con Yukio tuvieron lo que querían? —ambos se encogieron de hombros con indiferencia.
—La verdad nunca tuvimos una preferencia —respondió Sakuno—, la idea era ser padres y fuera lo que fuese era cosa aparte, nada iba a cambiar.
—Por un momento yo quise que fuera niña —comentó Ryoma y los otros dos lo vieron con intriga—, por mamá, ella siempre reflejó su deseo de tener una niña en Sakuno y quería darle el gusto, pero con Yukio es feliz así que ni me estresé.
—Siempre podemos intentarlo de nuevo —dijo su esposa con picardía.
—¿Eso significa que voy a tener otro sobrinito? —preguntó el mayor con entusiasmo.
—¡No! —respondieron ambos con pánico.
—Amo a mi hijo, pero exige demasiada atención aún como para tener uno más —aclaró ella.
—Y los celos —agregó él— está demasiado apegado a nosotros y no creo que se tome bien que haya alguien más, así que tenemos que prepararlo a él para la llegada de otro niño.
—Ya estoy tomando nota de todo esto y espero que los que estén viendo esto también lo hagan para cuando quieran tener hijos —rio el mayor— ¿por qué el nombre Yukio?
—No sé, tú dinos —retrucó su hermano.
—Porque entre los que tenían me gustó más, pero explíquenlo mejor ustedes —respondió con simpleza y Sakuno tomó la palabra.
—Bueno, resulta que nosotros teníamos la idea de mínimo dos y máximo cuatro hijos así que hicimos una lista de los cuatro nombres que más nos gustaba de niño o de niña, de alguna forma Ryoga-kun consiguió la lista y eligió el nombre para Yukio a nuestras espaldas, pero como nos gustaba decidimos no cambiarlo.
Sakuno ya transitaba por su sexto mes de embarazo, 25 semanas para ser exactos, e iban a hacer una reunión donde revelarían el sexo del bebé y dado que era la única celebración que iban a hacer mientras estuviese embarazada, porque ella odiaba los baby shower con juegos estúpidos y siendo solo mujeres, también recibiría regalos para su nacimiento. Izumi y Ryoga se habían hecho cargo de toda la decoración ya que su cuñada se dedicaba a organizar eventos, todo estaba decorado en tonos amarillo y verde pastel, al diablo el celeste y el rosa, ellos querían algo más neutro, al fondo del lugar había un marco con cortinas cerradas y una tira a cada lado para abrirlas, detrás de eso se encontraba el sexo del bebé, a ella le había hecho ilusión que ambos tiraran de los lados para descubrirlo aunque ni ella sabía lo que había detrás, Ryoma y Sakuno le habían confiado el secreto a Ryoga así que apenas este tuvo la noticia directa de la ginecóloga le dio todos los materiales para que escribiera lo necesario. Los primeros en llegar al lugar fueron sus padres junto a Nanako y Sumire a ayudar a terminar los arreglos mientras su prima se dedicaba a fotografiar todo antes de que llegaran los invitados, se había ofrecido para capturar cada momento de ese día.
Media hora antes de la hora acordada llegó la pareja, ambos vestían camisetas blancas con las palabras "papá" y "mamá", a Sakuno le había hecho ilusión hacer algo así y Ryoma…, bueno él solo le daba el gusto con todo desde que inició el embarazo, así que ella se paseó por todos lados mirando cada detalle y llevándolo a cuestas y él solo se dejó llevar. Poco a poco todos fueron llegando, rieron comieron y abrieron regalos disfrutando de la tarde hasta que llegaron a la parte que a todos esperaban, no sin antes decir unas palabras.
—Supongo que esta vez me toca hablar a mí o Sakuno terminará llorando antes de llegar a la mitad de lo que quería decir —habló Ryoma y todos rieron por lo bajo sabiendo que era cierto—. Así que supongo que, gracias a todos por venir, sé que a muchos les fue un poco difícil por sus agendas aunque tratamos de encontrar una fecha en la que todos pudieran venir, el que hayan puesto también de su parte para hacerlo significa mucho para nosotros —habló con más seriedad—. Como se habrán dado cuenta desde la boda cada vez somos menos personas en estas cosas, tomamos la decisión de que queremos que las personas que verdaderamente cercanas y que nos importan, no solo por nosotros, sino por nuestro futuro hijo.
—Y que de verdad los apreciamos por más que Ryoma no lo diga en voz alta —interrumpió Sakuno sacándoles otra otra sonrisa—. Y ya que él dijo la mayoría yo voy a hacer un agradecimiento especial a Izumi-chan por organizar y hacer esta velada tan especial y también a Ryoga por no solo ayudar en esto sino por todo lo que has hecho por nosotros en estos… ¿11 años?, has estado con nosotros desde antes de que empezara nuestra relación más allá de los embrollos en los que te hemos estado metiendo siempre ocultando nuestra relación o mi embarazo e incluso cosas que no voy a nombrar, eres una de las personas en que más confiamos y casi que la primera que llamamos cuando necesitamos a alguien, siempre estás ahí sin preguntar ni pedir nada a cambio —a pesar de las risas a lo largo de sus palabras, pero llegando al final ya no podía contener las lágrimas, Ryoma la abrazó y le dio un beso en la cien dándole ánimos—. Lo que quiero decir es que de verdad te queremos y agradecemos todo lo que haces por nosotros, por eso fuiste el padrino de bodas de Ryoma, el que dio el discurso principal además de todas las cosas que ya nombré y eres el único de todos los presentes que sabe el sexo de nuestro bebé, así que por todo esto y más queríamos pedirte que seas el padrino de nuestro bebé —culminó y Ryoma extendió una camiseta igual a la que llevaban con la palabra "padrino".
El nombrado se quedó sin palabras al escuchar el final, su cuñada tenía el don de tocarle la fibra sensible a todos y se sentía conmovido hasta la médula, quería sorprenderlos, pero terminó siendo él el sorprendido sin saber cómo reaccionar realmente hasta que sintió una mano en su hombro, Izumi lo miraba con una sonrisa y lo empujó en dirección a la pareja y los abrazó, no supo en qué momento se le formó el nudo en la garganta hasta que no pudo aguantar un sollozo, sí, Sakuno había logrado que otro Echizen llorase.
—Yo también los quiero, chicos —dijo antes de separarse y Ryoma le tendió la camiseta que no dudó en colocarse, de fondo todos aplaudían y vitoreaban.
—¡Di algo! —exclamó Eiji y Momoshiro lo secundó.
—No debí burlarme tanto del viejo cuando Saku-chan lo hizo llorar —todo rieron por lo bajo, principalmente el nombrado— y no queda mucho que decir que no haya dicho el día de su boda, de verdad estoy agradecido con la confianza que me han tenido, haré mi mejor esfuerzo como padrino y como tío y les aseguro que a ese… bebé lo que nunca le faltará es amor. Mejor me callo antes de que arruine la sorpresa. Sigan con lo suyo —culminó volviendo a su lugar.
La pareja se acomodó a ambos lados del marco tomando ambas tiras y a la cuenta de tres las jalaron, las cortinas se abrieron dejando leer las palabras "es un niño" y debajo de eso "Yukio". Ambos quedaron en silencio sorprendidos por lo que decía, de fondo escucharon que alguien preguntaba si ya tenían el nombre y cuando la respuesta fue un "no" comenzaron a discutir y regañar a Ryoga por el atrevimiento de arruinar el momento de ellos.
—Ryoma, vamos a tener un niño —susurró sin dejar de mirar las palabras y él la miró—y se va a llamar Yukio.
—¿Te molesta? —preguntó y ella lo miró.
—¿Te molesta a ti? —preguntó de regreso él negó con la cabeza y ella sonrió.
—Ya podrás comprar su nombre en letras de madera.
—Y tú pintar su habitación de verde.
Todos seguían discutiendo hasta que se dieron cuenta de que Ryoma no había dicho nada hasta el momento ya que este no tenía reparos en gritarle si era necesario, cuando se fijaron en él vieron cómo sonreía junto con Sakuno y se abrazaban, se miraron con extrañeza ante su reacción y Ryoga sonreía con arrogancia.
—¿Ryoma? —habló su madre— ¿no estas molesto?
—Tendremos un niño —respondió feliz sin dejar de abrazar a una muy emocionada Sakuno.
—Y se va a llamar Yukio —agregó llevándose las manos a la boca.
—Pero, Saku-chan —se quejó Tomoka— hace un rato nos dijiste que aún no tenían un nombre, ¿no vas a decir nada por lo que hizo Ryoga?, ¿y tú, Ryoma-kun?
—No lo habíamos elegido, pero era uno de nuestros posibles nombres, lo que no sé es cómo Ryoga llegó a él.
—Digamos que conseguí la lista de sus posibles nombres —respondió él con una sonrisa pícara.
—¿Cómo? —preguntó su hermano.
—Un mago nunca revela sus secretos.
—Y así fue como Ryoga eligió el nombre de su ahijado.
—Sé que fue muy atrevido de mi parte, pero después de saber que sería el padrino no me molestó haberlo hecho —acotó el aludido.
—Después de la fiesta nos pusimos a hablar y pensar en qué otro nombre podría haber sido —contó Ryoma—, pero "Yukio" ya estaba en nuestras mentes y no quisimos cambiarlo.
—Esta pregunta no es de pareja, pero ¿cómo llevan los entrenamientos para las olimpíadas?
—Me estoy muriendo —fue directa y su marido se carcajeó abiertamente— Ryoma no tiene piedad por nada ni nadie, siempre que puede me lleva a sus entrenamientos, deja a Yukio con Jhon y me tiene ahí corriendo de un lado a otro con un kilo y medio de peso extra en muñequeras y tobilleras y ni hablar de nuestros días libres.
—¿No te estarás pasando un poco, Chibizuke?
—No, perdimos un año por su embarazo y después tuvimos que ir despacio porque Yukio aún era pequeño, ahora estamos con el entrenamiento intensivo porque hay que recuperar tiempo y tiene que demostrar al comité olímpico que está en forma para participar y si no pasa muy probablemente no participe en dobles mixtos y tendrán que ver quién más está disponible para eso.
—Cabe aclarar que no es porque Ryoma sea egoísta y que si no me aceptan no vaya a jugar, para hacer dobles él ya debería estar entrenando con otra persona y ambos deberían conocer muy bien su estilo de juego además de la confianza entre si porque sino es un equipo destinado a perder.
—Sin mencionar que yo no juego dobles, no se me da con facilidad, su abuela lo comprobó en secundaria cuando dejó que Momo y yo jugáramos juntos. Por otro lado, me sé el estilo de juego de Sakuno de arriba a abajo, al derecho y al revés y ella el mío por eso funcionamos, incluso jugando contigo no llegamos a congeniar a fondo.
—En parte creía que ni te molestabas en jugar de verdad —respondió él mayor haciendo memoria—, aunque en parte se contradice con tu espíritu sumamente competitivo.
—Tienes un estilo bastante peculiar al que me acostumbré a responder, pero no sé cómo adaptarme a él así que ni lo intento, ya estoy acostumbrado a perder contra papá —terminó encogiéndose de hombros.
—¿Y, cuñada, dices que llegas?
—No lo sé, pero si no me dan una buena razón para no pasar mato a alguien —ambos hermanos no hicieron más que reír—. Amo jugar y nunca dejé de hacerlo, pero no he tenido entrenamientos constantes e intensos desde que estaba en secundaria, estoy volviendo al estudio a componer e interactuar con mi equipo sumado a que ahora tengo un hijo, un matrimonio y una casa que mantener, afortunadamente muchas de estas cosas las puedo combinar durante el día, pero siento que no las estoy disfrutando al cien al no tener tantas horas, aunque no voy a decir que no estamos sacando buenos recuerdos de estos días.
—¿Cómo cuáles?
—Cuando estamos entrenando Jhon deja de prestarnos atención para jugar con Yukio pasándole pelotas y corriendo por las canchas o cuando Ryoma aún no termina de entrenar me mira y me señala la cancha porque al parecer su mente no concibe la idea de que no estemos jugando los dos. Por otro lado, cuando volví al estudio me pidieron grabar unos demos, entonces se quedó con Hyori y comenzó a llorar en cuanto entré a la cabina, yo ni me enteré al inicio hasta que me fijé en ellos, entonces le dije al productor que me pusiera en altavoz para que se calmara o iba a llorar toda la sesión, paró casi instantáneamente después de que empecé a cantar y se durmió poco después, no sé, siento que todo el sistema que se formó en el estudio con luces tenues, que de los parlantes saliera solo mi voz, estando el brazos hizo que se sintiera como cuando aún estaba en el vientre y me pareció muy lindo.
Mientras Sakuno hablaba Ryoma se acomodó para verla, apoyó su codo en el respaldo y su cara en su mano, esto no pasó desapercibido para Ryoga, quien desde el inicio de esa amistad que tenían vio esa mirada en su hermano, gracias a eso supo que terminarían en el altar, y no se equivocó, así que simplemente anotó el minuto para después, ya tenía la portada del video.
—Me encanta que no importe de lo que hablemos, siempre termina estando Yukio en medio.
—Ni que lo digas, con los chicos podemos pasar de hablar de un partido a ¿cómo es que un niño se mueve tan rápido con unas piernas tan cortas?
—Esa es muy buena pregunta, pero no nos desviemos, ¿Chibizuke, dices que Saku-chan llega?
—Sinceramente no sé, ella está en un muy buen nivel, puede que si se enfrente a una profesional le dé pelea e incluso llegar a ganarle, pero no sé cómo va a reaccionar el comité. Yo por mi parte estoy haciendo todo lo posible para que así sea yendo al ritmo que ella me marca, admito que la idea del peso extra fue mía, pero es ella la que marca cuándo aumentar el peso y su orgullo no la deja bajarlo.
—La gente subestima demasiado tu carácter, cuñada.
—Siempre lo han hecho, fui una niña muy tímida hasta el inicio de mi adolescencia y después de que Ryoma me sacara de quicio hizo que me impusiera más a demostrarlo, pero la imagen angelical aún prevalece.
—Yo puedo confirmar que das más miedo tú que él.
—Espera un par de años y Yukio dirá lo mismo —acotó el menor.
—Bueno, siguiendo con la temática hubo gente que aprovechó el momento para hacerle preguntas tu marido.
—Lo vi, Ryoma siempre evita hablar de algo que no sea tenis y la gente me apabulla por ello.
—La que vi bastante y siempre con muchos corazones es "¿es cierto que Ryoma-san estudió pedagogía?" y si es cierto por qué.
—Sí y porque mi físico no va a aguantar trabajar como profesional toda la vida, además, tengo una familia a la que tengo que dedicarle tiempo así que en cuanto me retire me haré entrenador. Tampoco tenía idea de qué estudiar así que me tiré por lo más obvio y fácil para mi en ese momento —respondió él con simpleza.
—¿Sigues con la idea de enseñarle solo a adultos?
—Estoy pensando seriamente en enfocarme en primera infancia, entre Yukio y el resto de los niños me di cuenta de que me gusta tratar con ellos y es bastante fácil, también haciendo una especialización en pedagogía infantil.
—Si hace 10 años me hubieran dicho que Ryoma iba a terminar siendo maestro de guardería habría apostado todos mis ahorros a que jamás pasaría.
—Yo estoy muy contenta con todo esto porque siento que la mitad de los errores que podríamos tener en la crianza de Yuki Ryoma los evita y estamos preparados para la peor etapa de la primera infancia —sonrió ella.
—¿Y esa cuál es?
—"La adolescencia infantil", básicamente es cuando los bebés pasan a ser niños independientes y empiezan a llevarte la contra y hacer rabietas porque eres el adulto que no lo deja tomar sus propias decisiones por más que quieras evitar su muerte. Así que lidiaremos con eso más un bebé más porque la etapa dura entre los 2 y los 4 aproximadamente.
—¿En serio? —preguntó su esposa riendo.
—No sé tú, pero yo no pienso seguir cambiando pañales hasta los 40.
—Es un buen punto.
—Esta conversación escala de una manera que nunca me espero todo el tiempo —rio el mayor.
—Serás la envidia de todos los periodistas que vean esto —dijo ella—, primero que nada, Ryoma habla y estamos más sueltos que en otras, creo que solo fue así cuando dijimos que estamos casados. Por más que hacer entrevistas sea algo que está dentro del pack de nuestras carreras es lo que más odiamos de ellas.
—Logré que Jhon redujera el 90 % de las entrevistas a ruedas de prensa después de los partidos o de torneos, los periodistas tienen la mala costumbre de preguntar siempre lo mismo y cosas que no vienen al caso, en las conferencias están prácticamente obligados a preguntar lo que quiero responder y ya.
—Creía que eso no estaba entre las clausulas de los torneos —respondió el mayor.
—No…, pero tienen tiempo limitado para hacer preguntas y si lo pierden tratando de sacarme información que nunca les va a llegar van a tener problemas con su trabajo.
—Señor, usted es malévolo.
—Lo sé, si fuera solo por mí ni sabrían si estoy o no en pareja, pero tampoco quero estas ocultando absolutamente todo lo que hago solo porque tengo cientos de cámaras detrás de mí viendo si salgo con alguien e inventen algo descabellado. Ya lo han hecho sabiendo que estoy casado y solo estaba acompañando a Ann en el hospital en lo que Momo llegaba, para ellos es más fácil y mejor verme capaz de serle infiel a mi esposa que tener y ayudar a una amiga.
—Al menos el juicio por injuria hizo que todos los que pensaron en hacer algo similar retrocedieran—acotó la castaña—, más al ver que la vocera pública era yo junto a Inui-san.
—Por lo que he visto de ustedes y su trato con la prensa ambos reaccionan solo cuando tocan al otro, pero ellos no tientan a su suerte porque saben lo que dicen y que no se van con juegos, recuerdo que Ryoma al medio que dijo lo de Ann lo ignoró como por seis meses y no fue más ¿por qué? —recordó el mayor.
—Porque la empresa estuvo los seis malditos meses llamando a Jhon pidiendo que dejara de evitarlos en cuanto escuchaba el medio o veía el logo, así que los hicimos firmar un acuerdo entre ambas partes en las que respondería todas sus preguntas siempre y cuando no sean de mi vida privada, gracias a eso tienen más cuidado de lo que preguntan, algunos se arriesgan y si estoy de humor puede que les diga algo según lo que pregunten, sino paso de ellos.
—¿Cuándo pasó eso?, hermanito soy tu fan y todo lo que quieras, pero no miro la mitad de tus entrevistas.
—¿Las de Sakuno sí las miras?
—Eh…
—Eso es un sí —rio junto a su esposa—. Fue antes de que dijéramos que estábamos casados me preguntaron si había escuchado el álbum que Sakuno estaba por lanzar un par de semanas después y les dije que sí y que lo compraran.
—Yo estaba en el back ese día —comentó Sakuno—, cuando escuché la pregunta pensé «se terminó» y me sorprendió bastante que la respondiera.
—Igual es una pregunta bastante válida jugando un poco con el hecho de que son pareja, aprovechando el momento preguntando sobre la carrera de ella y no sobre algo que tiene que ver directamente con ustedes.
—Lo sorprendente es lo poco que juegan con eso incluso viendo que no reaccionamos mal ante estas preguntas —habló más seria Sakuno—, incluso a mí me preguntaron cómo veía a Ryoma a su regreso de la lesión menor que tuvo hace un tiempo y yo respondí sin problema. A veces siento que la prensa está tan enfocada en saber más de nosotros fuera de focos que se van al extremo que hace que reaccionemos mal, pero no ve que no es que no queramos que nos pregunten o hablar del otro, principalmente yo, sino que no queremos hablar de determinadas cosas. Como dijo Ryoma, si tiene ganas te responde, sino no y no te va a hacer la cruz, yo en mi caso lo responderé la mayor cantidad de veces.
—Próximamente veremos si los medios vieron este video o no. Bien otra cosa que preguntaban es si piensan revelar el rostro de Yukio en algún momento.
—Por nuestra parte en principio no, no creemos que sea conveniente que haya una foto de nuestro hijo rondando por todo el internet, al menos mientras nosotros decidamos al cien por ciento qué hacer o no con su imagen, el día que él tenga plena conciencia de lo que hace y tome la decisión de mostrarse que lo haga.
—No es tan fácil tomar llevar a cabo esta decisión porque siempre hay alguien que no le importa y aún así quiere pasar por encima para saber —agregó Ryoma—, somos consientes de que en algún momento se va a filtrar porque no podemos estar en absolutamente todo, pero seguiremos haciendo nuestro mayor esfuerzo hasta que pase lo que Sakuno mencionó.
—Algo que también quiero destacar son nuestros fandom, aunque el público que sigue a Ryoma es totalmente distinto al que me sigue a mí han llegado a un punto en común de respetar nuestras decisiones y luchar por que los demás las respeten, se han manifestado en contra de los medios que nos difaman, cada vez que hago una entrevista en público y hacen preguntas fuera de lugar siempre se ponen a reclamar para que no responda, o se manifiestan en contra de la rama de mis fans que odian a Ryoma.
—Eso es algo que me llama la atención —interrumpió el mayor—, pareciese que mientras más tiempo pasa en lugar de aceptarlo más detestan a Chibizuke, recuerdo que quisieron juntar firmas para que se divorciaran.
—Recuerdo que antes de que se supiera que éramos pareja ya me estaban diciendo que debería alejarme de él porque seguro no era buena influencia.
—La gente tiene demasiado tiempo libre y lo mejor para ellos es meterse en una relación ajena —dijo Ryoma con simpleza—, como dijo Ryuzaki cuando nos comprometimos, nosotros ya estábamos casados dese hace tiempo, el anillo es solo un detalle extra. Que sigan pensando que ella es la pobre princesa atrapada en las garras del monstruo horrible y gruñón, solo hay dos opciones para que nos separemos, una es que nuestro matrimonio no tenga salvación y la otra que alguno de los dos muera, hasta donde yo sé nuestra relación va de maravilla.
—La única forma es que uno se muera porque no te vas a deshacer de mí —le sonrío ella.
—Eso es bastante tóxico de tu parte.
—¡No me importa!
—Mientras más tiempo pasa más rápido se desvirtúa la conversación después de cada pregunta —rio el mayor.
—Tú elegiste elegiste que viniéramos con la locura que significaba eso —comentó su hermano.
—Lo sé y eso es lo que hace que esto sea más interesante.
—Yo creo que va a ser divertido que la gente deje de idealizarnos y vea que somos personas normales y no una dulce princesa inocente y… —Sakuno observó un momento a su marido, quien la miraba con una sonrisa— un Grinch —los tres rieron ante el veredicto—. Pero fuera de bromas, lo que más me gusta es que vean que no somos como la disquera me hizo ver al inicio ni que Ryoma es como se ve en las entrevistas, por mí no es la gran cosa, pero sí quiero que vean que yo no estoy con un témpano de hielo que no habla y solo gruñe para comunicarse, es una persona normal que habla y ríe, que me hace bromas y aguanta todo mi cargoseo sin chistar la mayor parte del tiempo.
—No creo que seas cargosa, cuando estás contenta sueles ser más cariñosa y no me importa lo que piensen de mí.
—Pero yo quiero presumir el hermoso y cariñoso esposo que tengo.
Sakuno se arrodilló en el sofá para abrazarse a su cuello y apoyar su cabeza sobre la de él, Ryoma la dejó hacer sin problema y Ryoga solo los miraba un poco impresionado que no les molestara mostrar tanto ante cámaras, pero contento de la pareja fuese así de feliz.
—Uhh… ya empezamos —dijo en broma.
—Aún no empezó nada —respondió su hermano tomando a Sakuno de la cintura para recostarla en su regazo, besar su mejilla y volver a dejarla sentada en el sofá—. Ahora voy por algo de comer.
Ryoma se levantó y fue a la cocina dejando a los otros dos sin saber qué hacer, había reaccionado tan rápido que no les había dado tiempo de procesar lo que estaba haciendo cuando terminó y se fue. La primera en reaccionar fue ella riendo por la cara que le había quedado a su cuñado, por más que la había tomado por sorpresa ya estaba acostumbrada a esas muestras de cariño, pero Ryoga estaba esperando un poco menos de la pareja para ese video, la verdad no le importaban los likes ni hacerse más grande, pero ese video se iba a hacer viral en el segundo en que saliera.
—Saca esa cara, Ryoga —habló cuando dejó de reir—, no es como si no hubieras visto a tu hermano hacer eso antes.
—No, pero esperaba que fuesen más reservados para un video que va a estar en internet y probablemente se haga viral.
—Ya sabes que a Ryoma no le da demasiada importancia a estas cosas mientras no le hagan mal a nadie.
—Ya veo que no le importa que la gente sepa que no tiene pudor en asaltar mi refrigerador sin pudor alguno.
—Como si tú no hicieras lo mismo en mi casa —respondió el aludido llegando con dos platos con un sándwich cada uno—, ten, para que dejes de llorar.
—¿Acabas de hacerme algo de comer?, ¿a mi antes que a tu esposa?
—Sakuno es como los niños y nunca termina de comer lo que le das —respondió sentándose mientras ella tomaba el sándwich y le daba un mordisco—, así que le doy de lo mío y ya.
—No es que no coma —se defendió después de tragar—, es que mi estómago no puede seguirles el ritmo a ustedes.
—¿Saben? —habló el mayor más concentrando en la comida que tenía en la mano que quien estaba frente a él—, ya le perdí el hilo al video.
—Bueno, tendrás que ver cómo seguir porque el canal es tuyo.
—Lo sé, pero ya no le veo demasiado sentido seguir con las preguntas, o sea, la gracia de ellas era para conocerlos más y ver el trasfondo de la relación en la medida de lo posible, pero ustedes se pusieron a hacer lo que quisieron, no es una queja, creo que a sus seguidores les va a gustar ver la química que hay entre ustedes.
—¿Entonces lo dejamos por aquí? —preguntó Ryoma— hace dos horas que estamos con esto y Yukio ya debe estar preguntando por nosotros.
Y como si de una invocación se tratase escucharon el sonido de llaves seguido de una risa infantil, poco después vieron al pequeño llegar y tirarse en brazos de su padre.
—Hola, renacuajo —lo saludó sentándolo en su regazo y observando su ropa, esa no fue la que le pusieron antes de salir ni la de repuesto—. Este overol se me hace familiar.
—Abu —balbuceó el pequeño.
—¿Te lo regaló la abuela? —le preguntó su madre y este asintió.
—Rinko-san dice que lo encontró en el ático de la casa en Nueva York —comentó Izumi entrando en la sala— al parecer guardó bien bastante ropa de cuando eras niño que las polillas no le llegaron, parece que tenía una obsesión con verte en overoles que tiene al menos uno para cada edad hasta los siete.
—Se le hacía más practico para los viajes y cuando me dejaba solo con el viejo, solo tenía que escoger una camiseta.
—Pues a mí no me molesta, les queda muy tierno a los niños —comentó Sakuno.
—A mi tampoco, a ver si con esto deja de comprarle ropa, dentro de poco ya vamos a tener que donar más.
—¿Agrego esto al final del video? —preguntó Ryoga quien se había concentrado más en terminar de comer que en intervenir.
—Creí que ya habían terminado —respondió la recién llegada.
—Estábamos en eso —respondió la castaña acariciando el cabello del infante que ya se estaba quedando dormido en el regazo de su padre.
—Bueno, despidamos el video todos juntos.
Ryoga salió de su lugar junto a la cámara, los cuatro se acomodaron en el sofá con la pareja en el medio y Yukio ya dormido, por suerte no se había movido demasiado para poder tapar su rostro en la edición.
—Hasta aquí el especial del millón, espero que lo hayan disfrutado tanto como nosotros de este lado, que estén satisfecho con todo lo nuevo que conocieron de una de mis parejas favoritas, la que tuve el placer de ver crearse y crecer día a día y que aprecio mucho, ¿algo que decir?
—Gracias por la invitación y felicidades por el millón otra vez, gracias a Izumi-chan por cuidar Yuki-chan —agradeció Sakuno a lo que respondió con un "no es nada"—, espero que el canal siga creciendo con ambos, que aquellos que solo vinieron a vernos que los sigan porque vale la pena y de vez en cuando aparecemos.
—Gracias, cuñada, siempre tan linda. Chibizuke, ¿quieres hacer algo más para impresionar a tus seguidores antes de despedirnos?
El menor miró a su hermano y a las chicas por un momento antes de besar a Sakuno.
—Te amo —dijo antes de voltear a la cámara con una sonrisa arrogante—. Adiós.
—Adiós.
Despidieron el resto riendo antes de que el mayor se levantara a apagar la cámara y comenzar a levantar toda la maraña de luces y cables con ayuda de Izumi, Ryoma acomodó mejor a Yukio en brazos en lo que Sakuno revisaba su mochila e Izumi les contaba qué habían hecho, Rinko le había probado gran parte de lo que había traído y Nanjiroh no paraba de cumplirle los caprichos al menor, era un niño mimado en toda regla.
—Pobre de Yukio cuando vea que tiene que compartir a sus abuelos con otros niños —comentó el mayor terminando de guardar todo.
—¿Lo dices por ti? —preguntó su hermano.
—No necesariamente, al menos no a la brevedad.
—Mmh, no es como si Yukio no tuviera otros niños con los que jugar.
—Si ya terminaron de hablar de bebés —interrumpió Izumi—, ¿se quedan a cenar?
—Es tentador —respondió Sakuno—, pero quiero llegar a abrazar mi almohada y que Ryoma me traiga la comida a la cama.
—Qué fácil solución la tuya —comentó su esposo.
—Hay suficiente comida en el freezer para hacer el vago por hoy, así que en marcha.
Sakuno tomó sus cosas en lo que Ryoma llevaba a Yukio, la pareja los acompañó hasta el auto y les hizo compañía en lo que acomodaban las cosas y se despidieron. Aún era temprano, el sol apenas estaba ocultándose, pero había sido una semana larga y el cansancio ya les estaba pesando así que antes de llegar a destino Sakuno ya se había dormido, decidió dejarla dormir y tomar todo lo que debía entrar para dejarlo en la entrada, ya se encargaría de acomodar cuando todos estuvieran dentro, desabrochó el cinturón de Yukio con cuidado de no despertarlo y lo tomó en brazos para llevarlo a la habitación matrimonial, una vez bien acomodado y con suficientes almohadas a su alrededor fue por la mayor, con ella fue más rápido y la dejó junto al pequeño sin que ninguno se enterase de sus acciones.
Una vez estuvo todo en orden salió de la habitación cerrando tras él, dejó todo en su debido lugar y se dispuso a cocinar la cena, Sakuno no mentía diciendo que tenían suficiente comida congelada para ese día, así que puso a hacer arroz, sacó unas verduras para hacer una sopa y pescado para azar, una vez hubo terminado fue en busca de su familia. Sakuno abrazaba a Yukio por la cintura mientras este estaba sentado a su lado mirándolo con cara de estar más dormido que despierto, aún así en cuanto lo notó alzó los brazos para que lo tomara así que le hizo caso dejando que la mayor durmiera más, debía aprovechar que estaba despierto y darle de comer antes de que cayera definitivamente hasta la mañana siguiente. Lo dejó en su silla y tomó las porciones que había apartado para él, lo miraba comer con entusiasmo y se alegraba de no tener que luchar para que comiera la gran mayoría de veces, sonrió, si alguien le hubiese dicho que iba a terminar así solo por ir a Japón le hubiera respondido que era un idiota y el idiota sería él por no creerle, al llegar conoció a alguien que lo hizo madurar y crecer como persona, ver más allá de sí mismo y marcar nuevos objetivos, su carrera profesional ya no era prioridad, ahora lo era el infante que devoraba una gyoza con las manos y una sonrisa en la cara después de comer sus verduras. La paternidad no era fácil, tenía miedos de si estaba haciendo un buen trabajo y por eso había tomado la especialización, quería darle lo mejor de él y lo haría.
—Debería imprimirla y enmarcarla. —La voz de Sakuno lo sacó de sus pensamientos.
—¿De qué hablas?
—No sé en qué pensabas, pero mirabas a Yuki-chan tan lindo que tuve que sacar una foto.
—¿Estamos haciendo un bien trabajo? —A Sakuno le tomó un momento entender de qué hablaba antes de contestar.
—Claro —respondió acercándose a él—, en especial tú, estamos haciendo lo que está a nuestro alcance y más por la felicidad de nuestro retoño, nunca lo dudes.
Le dio un suave beso antes de alejarse para servirles la cena, Ryoma por lo general era un hombre seguro de sí mismo y sus acciones, pero si tenía algo que ver con ellos dos se volvía inseguro y temeroso de cometer algún error, era ahí cuando ella tomaba el rol de líder y lo hacía ver que todo estaba bien y eso estaba bien, eran un equipo y debían apoyarse mutuamente, así lo había prometido el día de su boda y lo iba a cumplir.
Un par de días después Ryoga subió a sus redes algunas fotos que había sacado del video y el Internet explotó ansioso de verlo, incluso en una entrevista le preguntaron a Sakuno algunos adelantos de lo que aún estaba por estrenarse a lo que respondió "solo verán a una pareja hablando y divirtiéndose frente a una cámara". Una semana después Ryoga liberó el video y según la estadísticas tenía un agrado superior al noventa por ciento, también el número de suscriptores había subido considerablemente, ese no era el objetivo inicial, pero tampoco se iba a quejar de la gente que había decidido unirse a él y lo celebraron en la casa Echizen cuando fueron a comer como cada domingo, sería un lindo recuerdo a posteriori y estaba seguro que a sus niños les iba a agradar ver, porque sí, aún pensaban que cuatro era un buen número.
Vuelvo a aparecer después de años para traerles esto, hace un tiempo recordé esta historia y me puse a pensar en un montón de escenas que podría haber puesto así que decidí hacer un especial copilatorio, agregué cosas que no estaban planeadas y no escribí otras, pero me gustó el resultado y espero que a ustedes también.
Saludos, Dani.
13/2/22
