Un peliplata a altas horas de la madrugada pasea por los alredores del pueblo.
—Buenos dias — saludo al hombre encargado de abrir las puertas que bloqueaban la entrada de invasores al pueblo.
—Buen dia señor — devuelve el saludo boztensando y pregunta — que lo trae aqui.
—Voy a inpeccionar las tierras del exterior — acaricioa su caballo.
—A lo hubiera dicho antes — rio acomodansoe el sombrero — ahora las abrire.
Caminaron en silencio bajo el intenso sol todo era tranquilo Hasta que su caballo rebusno un poco ansioso.
—Tienes sed karma — le acaricio para calmarlo.
Eh aqui una joven desnuda ante el, jadeo impresionado. Esto causo que se metiera de lleno en el agua para ocultarse.
—Quien usted — pregunto mirando al hatake con el ceño fruncido.
—Disculpeme no tenia intencion de verla
— recorrio sin querer la figura de la rubia.
Se oculto detras de los arbustos aprovechando que el peli-gris no estaba mirando.
—Apuesto que esta disfrutando de la vista — sonrio ante la actitud para disimulada del hombre.
— Disculpeme? no la escuche.
— Como se llama el caballo — exprimio su cabello.
—Kashi — le extendio su ropa sin voltear.
—Del caballo.
—Se llama Raiton.
—Bonito nombre para un corcel tan majestuoso — minato subió con su otra mano el vestido.
—Soy naruko princesa de la tribu el zorro de las nueve colas.
El hombre se masajeo el menton e inclino quedando demasiado cerca de la mas baja.
—Es un nombre muy raro para una mujer.
—Se hace tarde tengo que regresar solo vine a darme un baño aqui.
—Ese lugar se ve peligroso — se subio a su caballo — seguro que no quiere que la escolte yo.
—Lo se pero no le temo a nada se defenderme.
—Que tenga un buen dia — despidio.
Por la noche en sueños la princesa hico su apaeicion ofreciendole una canasta de frutas.
Decidido y un poco nervioso fue hacia aquella tribu por la mañana.
—Soy Kashi general del pueblo — se presento bajandose del caballo.
—Bienvenido — un hombre salio entre la multitud de hombre y mujerea- Yo soy el gran jiraiya.
—Eh venido hablar con usted — dijo acercandosele — vera es privado.
—Entonces pasemos a mi tienda.
—Fuma? — estiro mano ofreciendo una pipa.
—No gracias eso sharia law que mi madre se retoricera en su tumba.
—Oh hombre de buenos principios cristiano.
—Me criaron par ser ateo.
El anciano asintio ante la confesion.
—Me imagino que la raczon de una charla a solas es mi hija.
—Como lo supo — en verdad estaba sorprendido como es que adivino si es aun no habia dicho nada.
—El temblor de tu cuerpo te delata muchacho.
—Hableme sobre ella — pidio casi suplicando.
—Mi hija esta muy bien desarrollada y
tiene las fuerza — menciono — no creo que se deje doblegar por ti y no es como si la dejara.
—Hagamos un trato viejo si me da a su hija yo le prometo cuidar de ella y ademas le dare proteccion contra los ingleses.
—No me convence — dijo sorprendiendo y desanimando a kakashi — vamos muchacho estoy seguro que tienes mas que ofrecerme.
Observo que el anciano no dejaba de mirar a las jovencitas con un notorio sonrojo.
—Y si le traigo a las mujeres mas hermosas que habitan dentro del muro.
—Me has convencido muchacho tienes mi bencidion — extendio la mano.
—Muchas gracias — sonrio.
Con la aprobacion del jefe de la tribu, su futuro estaba asegurado.
—De su nieta me ocupo yo ancia-señor — se corrigio.
—Ahora donde estarás ninfa salvaje.
La encontro lavando unos trapos en el rio.
—Te atrape.
—Pero que hace —reclamo — bajame ahora o se las vera con mi abuelo.
—El esta deacuerdo con esto.
—Y usted le creyo — sentia un poco de pena por el hombre pero aun segua enojada — el abuelo No acepta tratos con nadie que fue lo que le ofrecio.
—Proteccion — dijo.
—Y que mas? — se llevo las manos a la cintura.
—Mujeres crei que se negaria pero no lo hizo.
—Ese viejo esto no lo aceptare — agarro del saco al hatake.
—Abuelo!
—A pero si es mi querida nieta.
— Dejate de tonterias abuelo — le grito — como que me vendiste a este tipo.
—Lo hice pero no a cualquier tipo el es un hombre reconocido o bueno su padre el general conocido por colmillo blanco.
—Me da igual de quien se trate yo—
—Te casaras — dijo el viejo levantandose — ya esta dicho.
—Abuelo — llamo dolida.
—Bueno ya lo escuchaste — y sin previo aviso el la atrajo hacia sí.
La subio a su caballo .
—Pero que esta haciendo?
- Me encargare de la aducacion de mi futura esposa.
Llegaron al pueblo par ir directo a la residenci a hatake todas las miraras estaban en ellos.
— Hanare
—Quien es ella kashi? — miro curiosa a la rubia.
—Es mi prometida.
—Asi porque no estaba enterada — dijo aun con esa sonrisa llena de cinismo.
—Estuviste ocupada remueblebando la mancion de tu padre mi.
—Es verdad — Hanare sonrio.
Hanare le dedico una mirada de advertencia a la rubia antes de subirse al carruaje.
—Naruko — dio un brinco ante lo cerca que se oyo la voz del hatake.
—S-si.
—Ahora te daras un baño y cambiaras de ropa.
—Pero yo...
Una joven de cabellos rosas entro a la habitacion.
—Me llamo señor?
—Si necesito que vayas a la costureria y pidas un vestido.
—Que hago con la ropa?
—Esa ropa quemala.
—Pero a su prometida...
—Hazlo por favor... — pidio y la muchacha se retiro para acatar las ordenes del hombre.
—Tengo cosas que hacer régresare en la noche no me esperes para cenar.
—A donde vas — pregunto alterada — digo no iras a dejarme sola aqui cierto.
—Tranquila princesa solo voy a pedir un encargo.
—Siempre es asi.
—Te refieres al señor — dijo ladeando la cabeza.
UNAS SEMANAS DESPUES
Naruko estaba aprendiendo clases de piano con ayuda del peligris.
—Aprendes rapido.
—Las mujeres aprendemos mas rapido que los hombres — presumio codeandolo — que hace?
—Voy a besarte, dijiste que las mujeres apremden mas rapido no?
—Oye no te atrevas.
Le beso los labios para su sorpresa no se resistió y correspondio
Esucharon una diligencia y por inercia naruko lo empujo haciendolo caer del mueble del piano.
—Quien podra ser?
—Espero no a ver interrumpido su clase con nuestra presencia.
—Hanare no esperaba verte.
—Vine a decirte adios ya que me ire mañana con mi esposo.
—Oh — no podia ver el rostro de kashi derrepente su cara era sombria — acompañame a mi despacho.
—Que relacion tienen esos dos.
—Hablas de las condesa y el general.
—Si, me lo cuentas por favor.
—Bueno antes de que la condesa se casara y tuviera su titulo ellos eran muy cercanos — conto mirando la puerta la rubia le presto atencion — pero al padre de la condesa no veia con buenos ojos la relacion y la comprometio con otro.
—Creo que no hay diferencia entre nosotros.
—Da igual me alegra que estes aqui.
—A mi tambien — dijo alegre y justo el hatake entro.
—Que hacen?
—Limpiando es que no lo es o toenes problemas en los ojos.
El peli gris miro la manera distraida en esta movia el trapo.
—Estas limpiando la pared la ventana esta por alla — señalo sentandose.
—Ya lo sabia solo queria probarte.
—Bueno pase la prueba no?
—Los dejo solos — dijo cerrando las puertas.
—Que tanto hablaste con ella.
—No me dogas que estas celoss de hanare — se acerco — puedo notarlos en tu manera de hablar.
—No estoy celosa.
—Habra una fiesta en casa de la condesa hanare — comento el peligris — iras conmigo, como eres mi prometida.
—No tengo vestidos tan bonitos como la condesa.
—Me encargare de eso — beso su mano haciendo la sonrosar — no dejare que se burlen de ti.
—Se que sera asi.
—Que feliz me haces al escucharte decir eso.
extendo la mano y con movimiento le indico que lo siguiera.
—Si este es el apropiado — Kakashi miro el invernadero sonriente.
—Porque me trajo aqui?
—Ahora aprenderas la elegancia del vals.
—Si le piso el pie o si propiezo y me caigo — trago salivau con solo imaginarlo — solo le hare pasar venguensa.
—Es por eso que tengo la tarea de enseñarte para que eso no pase.
—Bien pero si me dejas caer te juro que tu vida sera miserable.
—Confia en mi y dejate llevar.
Pronto el invendadero se oyo al hatake decir uno, dos, tres y giro otra vez mientras la uzumaki trataba de seguirle.
—Te dejaran entrar conmigo — pregunto agarrandose mas fuerte de su brazo — y si me niegan la entrada?
—Que se atrevan — el color de su mirada cambio a un rojo amenazante.
—Tarjeta de invitacion por favor — el grisaseo le mostro la tarjeta que temblando recibio — puede pasar.
—Bailamos — extendio.
—Estas seguro — pregunte arqueando una ceja mientras él se acercaba a mí.
—Solo sigueme mis pasos y aprenderas como hacerlo.
El baile era lento y gentil... solo hasta que al hatake se ocurrio hacer girar a la chica para que estara mas cerca el rostro.
—Esto no estaba en el ensayo.
—Lo cambie para enseñarle a esos imbeciles que solo tienes ojos para mi.
La rubia miro a la multitud divisando entre ellos a sasori akasuna quien preferia mirar a otro lado para luego irse de alli.
Aunque en el fondo habia creido que el y la condesa se aliaron para separarla del general hatake. Resulto ser verdad.
Sasori era hijo de un varon y una esclava india quien parecia que su alma se habia aferrado a ella.
—No me siento bien creo que deberia volver la mansion.
Sali alejándome a tomar aire al balcon .
—Tu eres la niña que estaba con hatake.
—Condesa un placer — dije sorprendida.
—No creo que seas buena para el.
—Disculpe — pregunte viéndola acercarse, se acercó a mi oído.
—Porque no regresas con tu gente.
—Me gustaria pero no se puede ¿porque tanta prisa no voy a quitarle algo que no es suyo.
—Cierra la boca india — mando agarrando fuertememte de su brazo haciendo que jadeara de dolor.
—Sere india y todo lo que quiera señora —la enfrento e inconsiente se acerco haciendo a la otra retroceder hasta que si espalda chocara con una de las columna — pero yo sere la señora hatake y eso lo que a usted le molestan.
—Naru — llamo el peligris.
—Porque dejaste la fiesta?
—No me sentia bien — dije encogiéndome de hombros — y por sierto que haces...
—Te vigilo para que no hagas un desastre.
—A encerio que...
Se interrumpió mirándole sin dejar de sonreír tan cerca.
—Se mi esposa.
—Esta bien.
Iba a darle una oportunidad al hatake de cortejarla antes de desposarla.
DOS AÑOS DEPUES
—NARU!
Entro a la recámaraaresurado encontrando a la rubia sosteniendo a un bebe em brazos, miemtras era limpiado por uma criada.
—Mira a nuestros bebes — dijo incorporandose para extenderle a los mellizos cuando este se aproximo — los nombres te los dejo.
—Estas debil, no deberias hacer esfuerzo.
—Valio la pena generar hatake
— dijo cerrando los parpados — ya no estaras solo ahora nos tienes a nosotros.
—Si.
Kakashi le coge la mano y la lleva a su mejilla.
