Él sabia que podría ganar fácilmente, no había nada que le impidiera llegar a su objetivo, recuperaría a su chica, sin embargo no quería aniquilar a todo un pueblo, si tan solo hubiera una forma de hacer salir al infeliz bastardo que osó secuestrarla, no tendría que aniquilar a todos los habitantes, en esta ocasión llevo a su ejercito completo, sabia de las trampas y lograron pasar sin activarlas, pasaron por el camino más seguro, era increíble la precisión de los detalles que le dio su Ranko, si de verdad se trataba de una espía le había dado el pase libre, ¿qué estaba ocurriendo? ¿sería que se trataba de una emboscada? O solo era muy ingeniosa, incluso con la perdida de su memoria su inteligencia la hacia pensar correctamente. Sea como sea él iría por ella y solo la escucharía a ella, debía haber algo que le diera una razón para no desconfiar.

Al ritmo en que cabalgaban todos era cuestión de minutos para que estuvieran en la entrada, podían mandar a cerrar, pero no les costaría mucho tirar las puertas o escalar los muros, su ejército era considerablemente menor al del enemigo, haber ido por su prometida había sido un error significativo, su nieto había condenado a todo habitante de aquel reino, tal vez podrían lograr que unos pocos escaparan por los túneles secretos, pero aun con eso no les tomaría ni siquiera una noche dar con las entradas e ir por ellos. Era momento de ser claro con su nieto, una vida a cambio de un reino.

Camino tan rápido como pudo a las habitaciones del rey, seguramente encontraría ahí a su nieto y a su prometida, en efecto ahí estaban viendo por la ventana.

¿ves lo que hiciste?

No podía haber sido de otra forma, si no iba por ella, seguramente jamás la volveríamos a ver

De acuerdo, pero ahora ¿Qué harás?

Supongo que reuniré a mi ejército, les daremos tiempo al pueblo de escapar, yo encabezare el ataque, si debo morir por mi pueblo lo hare

Era un acto noble, indudablemente lo era, pero no era la solución más satisfactoria, su nieto no tenia oportunidad de sobrevivir, no tenía caso solo retrasar lo inevitable,

Tal vez haya otra forma de arreglarlo – dijo Akane sin apartar su mirada, ella seguía observando como el ejercito de aquel despiadado rey se acercaba a cada segundo más.

No voy a permitir que te sacrifiques, olvídalo, tú debes ser quien dirija a las mujeres y niños, yo no voy a sobrevivir, pero les daré tiempo para que logren escapar, puedes llevarlos a los túneles y de ahí al laberinto, coger el camino hacia el sur y ahí te reunirás con la resistencia, cuando sea el momento volverás y retomaras tu lugar como legitima reina, debemos casarnos ahora, debe quedar constancia de nuestro matrimonio

Espera Shinno

No, Akane, es lo que se tiene que hacer, se que no lo planeamos así, pero es lo que se tiene que hacer, este reino es nuestro, si uno debe caer solo seré yo, tú mantente a salvo

No hay un heredero, ese plan no sirve sin un legítimo heredero

Pero al casarnos, ella será la legitima reina y cualquier hijo que engendre será el legítimo soberano de estas tierras.

Shinnosuke no serán tus hijos, no será nuestra sangre.

Pero ella será mi esposa, será mi viuda, tú sobrevive con ella y vuelvan más fuertes, reclamen su tierra cuando sea el momento adecuado.

No estoy de acuerdo

Abuelo, tú nunca estas de acuerdo conmigo, pero ya son otras épocas, las cosas cambian, evolucionan, solo mantente cerca de ella y enseña a sus hijos a gobernar como hiciste conmigo, ama a sus hijos como si fueran míos.

Estoy de acuerdo con tu abuelo, no creo que esa sea la forma de arreglar esto.

Shinnosuke no podía creer lo que escuchaba, Akane nunca había estado en desacuerdo con él, ¿en qué podría estar pensando que fuera mejor que eso?

Ella sabia que su prometido era el hombre más noble que había conocido, sin duda se sacrificaría por su reino, ella haría lo mismo si no hubiera otra solución, su corazón le dictaba la respuesta correcta, conocía a Ranma sabía que él había invadido su reino solo por ella, tal vez su orgullo estuviera herido, ya que Shinno dirigió el ataque directamente a su palacio y a pesar de ser conocido por no tener misericordia con sus presos, ella conocía al hombre detrás de aquella reputación, él procuraba a la gente, cuidaba de ellos, era justo, no un aprovechado más que enloquece con el poder.

Tal vez podremos salvar todas las vidas de nuestros ciudadanos sin sacarlos de su hogar, sin destruir sus vidas.

¿Cómo? - pregunto el abuelo, evidentemente ya había abandonado cualquier vestigio de esperanza, ya se había rendido, él mejor que nadie conocía las consecuencias de vivir una guerra en su propio hogar.

Cerremos todas las entradas, hagamos que la entrada principal sea la única, preparemos a todo el ejército, manda a que cada hombre se arme y se coloque en los muros, nadie entra, nadie sale y solo nosotros estaremos afuera, recibamos a nuestros enemigos y propongamos una tregua

¿una tregua?

Sí, si ambos ejércitos pelean habrá bajas en ambos lados, indiscutiblemente, incluso nosotros, tenemos más de un arma lista para eludirlos, en caso de necesitarlo con que pongamos a calentar el aceite de las entradas, todo el ejercito del rey Ranma deberá entrar por ahí, en cuanto entren se los arrojamos, prendemos fuego y deberán retroceder, lo suficiente para saber que no hay un acuerdo, entonces nosotros sabremos que es momento de escapar, pero si logramos llegar a un acuerdo con él no habrá necesidad de matarnos a lo idiota.

La idea de la chica no era mala, pero ¿Qué podrían ofrecerle al rey lo suficientemente bueno como para lograr que cambie de idea y no los ataque?

¿Rey Ranma desde cuando Akane era tan cercana a él? No podía evitar que las palabras de su abuelo hicieran eco en su cabeza, ella seguramente ya le había pertenecido a ese hombre y ahora ella decía tan magnifico plan ¿es que acaso ella se pondría de sacrificio? ¿ella deseaba irse de su lado para vivir junto a él? Eso jamás, ella le pertenecía a él, desde siempre, así había sido pactado incluso antes de nacer, no permitiría que por unos meses lejos de casa ella abandonara todo para lo que había sido entrenada, ella se le debía a él, era con él con quien se casaría, formaron esa alianza, ese amor por años, años de obediencia, educación y sumisión, eso le ofendía enormemente el ego, no lo permitiría.

Aun que me parece que tienes razón, creo que se como arreglar esto, le ofreceré un duelo, él y yo, arreglaremos esto

¿un duelo cuerpo a cuerpo? - pregunto el abuelo- ¿Qué pasara si él gana?

Si yo gano y eso planeo, él se retirará no volverá a molestar en mis tierras y si él me llegara a ganar, cosa que no permitiré, deberá respetar a cada individuo y nos permitirá exiliarnos a mi y a mi familia, incluso podrá quedarse con mis prometidas a excepción de ti mi querida Akane, tú y yo nos pertenecemos, iras a donde yo vaya

Me parece justo, mientras permanezcamos vivos y juntos podremos volver a resurgir y crear un nuevo imperio lejos de él.

Los hombres convinieron que aquel era el mejor acuerdo, poco o nada les importo la mueca de disgusto que puso Akane.

Tenia toda una vida de recuerdos con Shinnosuke, a ella solo la educaron para complacerlo a él, ahora lo recordaba, la educaron en filosofía, letras, artes marciales, música, historia, todo para complacerlo a él, para ser la esposa perfecta, aunque no era infeliz y hacía mucho se había resignado a eso, no podía o más bien no quería olvidar sus últimos meses, pasar las tardes haciendo lo que le gustaba, charlando del tema que ella elegia, vestir como se sintiera cómoda, no adaptarse a nadie, sino que los demás se adaptaban a ella, gritar con todas sus fuerzas durante un orgasmo, dormir desnuda sobre el pecho de su amado, porque admitámoslo, ella se había enamorado total y completamente de Ranma Saotome, estaba entregada a él, así lo quería y así lo sentía, no quería lastimar al hombre con quien creció ni quería herir su ego, pero era verdad que ya no sentía nada por él.

Bajaron con dos guardias cada quien, mandaron a hacer lo que Akane aconsejo, esperaron fuera de la única puerta de entrada, el ejercitó contrario no tardo en llegar, siendo Ranma el primero, detuvo su caballo de golpe, logrando que la tierra se alzara, una tenue nube café se levante frente ellos, desmonto y espero. No tardo en alcanzarlo Ryoga y Mouse, seguidos muy de cerca por Shampoo. El entrecejo fruncido de Ranma y la línea que formaban sus carnosos labios solo le dejaban en claro a Akane que estaba más allá de furioso, no apartaba la mirada de Shinnosuke, como si en cualquier segundo fuera a saltar desde su lugar y atacar directamente a la yugular de él. En cambio, Shinnosuke no quito de su vista a su prometida, la vio contener el aire cuando aquel enorme corcel freno frente a ellos, como su cuerpo se impulsó hacia adelante sin que fuera consiente de eso, como llevo sus manos a su boca en un gesto de alivio para después cerrar los puños y ocultarlos por detrás, en su espalda, sin atreverse a levantar la mirada, aun manteniendo en los ojos el alivio de ver al jinete.

Su majestad, que grato verlo por mis tierras, decirme ¿Qué lo trae por aquí?

Me insultaste al entrar a mi palacio, destruirlo y hurtar…

Jamás, ni yo ni siquiera uno solo de mis hombres se atrevería a robar, fue un desafortunado accidente que su palacio se incendiara, pero no robamos

Yo no diría lo mismo, te has llevado lo más valioso que alguna vez habito bajo mi techo

No tengo idea de lo que hablas, pero me ofende que traigas a todo tu ejercitó a mis tierras, ¿Qué es lo que deseas?

Para empezar, deseo tu cabeza arriba de mi cabecera, después iré por cada habitante y les obligare a servirme, al que se reúse lo asesinare y comenzare una hoguera, sepultare cada choza que este construida en tus dominios, aniquilare a todos, nadie jamás volverá a hablar de ti o de tu reino, será como si jamás hubieran existido- Akane pensó que no era Ranma el que hablaba, su voz era distinta, sus ojos inyectados en colera, rojos sangre, todo parecía monstruoso en él, ese no era SU Ranma, era una bestia enfurecida, quería bajar de su propio caballo acercarse a él e irse muy lejos, sabía que detrás de toda ese enojo había un gran miedo, necesitaba calmarlo, quería calmarlo, hacerle saber que no debía tener miedo por ella, si ella no volvía a sus brazos estaría bien, él podría seguir viviendo tranquilo sin ella a su lado, aunque ella no, pero con tal de calmarlo, le diría que estaba bien dejarla ir, sería feliz aunque no fuera a su lado, y solo para ella dejaría la verdad, la verdad que decía que todos los días serían una agonía, que de poco en poco la irían matando, hasta que no fuera más que un pedazo de carne sin recuerdos claros pues sabía que enloquecería sin él a su lado.

Me parece que eso no será así- dijo el abuelo bajando de su caballo, todo el mundo se mantenía al filo de las indicaciones, el ambiente era tan tenso que pesaba respirar.- no es necesario que aniquiles a todo un pueblo, hay demasiada gente inocente, nadie merece morir por un desacuerdo entre reyes.

¿Qué propone anciano? – dijo Ryoga sin bajarse, los ataques de Ryoga eran más efectivos desde las alturas.

Un combate cuerpo a cuerpo, rey contra rey, si ustedes ganan ….

Me llevare su cabeza como trofeo- dijo Ranma

Si me permite, quisiera proponer algo más, debe saber que es la vida de mi nieto de quien estamos tratando-

Si ustedes ganan nos dejaran partir, no volverán preocuparse por nosotros, pues nos exiliaremos lo más lejos posible, tan lejos que nadie pueda relacionar nuestros nombres con estas tierras, pero si ganamos, ustedes serán los que se marcharan y dejaran estas tierras en paz.

Ryoga, Mouse y Shampoo bajaron de sus caballos, era una buena oferta y más allá de todo el anciano tenía razón, dejar vivir a aquella gente podía agrandar el ejército, la economía, el ganado, cosechas, todo. Se acercaron a Ranma y lo comentaron con él, le convencieron de que era una buena estrategia.

Si yo gano tú y tu abuelo deberán marcharse y jamás regresar

Lo juro, pero seriamos yo, mi abuelo y mi prometida

¿Quién?

La chica de ahí

Fue entonces que Ranma reparo en la pequeña figura que aun estaba sobre su corcel, su amor, era ella, su mujer, su reina, no podía ser, todo era cierto, si ella aun estaba ahí solo podía significar una cosa, ella había sido una espía todo ese tiempo, todas sus promesas de amor, su cuerpo, todo en ella nunca fue suyo, no era más que una treta, bramo con gran furia, en un impulso por querer acabar con todo, cerro su puño y lo impacto en Shinnosuke, de no ser por su casco este fácilmente pudo haber perdido la vida de un golpe, el casco salió volando, Shinnosuke tuvo que retroceder un par de pasos, los amigos de Ranma animaban la pelea, mientras se escuchaban los gritos del abuelo pidiendo un tiempo, marcar reglas, pero Ranma ya estaba fuera de sí, atacaba sin piedad, Shinno apenas podía seguirle el paso, "sin armas" " a puro puño" "él no es rival para Ranma" "lo va a matar" era lo que se escuchaba, la ultima frase que Akane pudo escuchar la lastimo, ella no quería que ninguno saliera mal herido, mucho menos muerto, aunque no quería pasar el resto de su vida a lado de Shinnosuke tampoco quería verlo muerto, debía detenerlos.

Bajo de su caballo y se despojo de su armadura, tomo la espada del abuelo y coloco la apunto a su cuello, tomándola con ambas manos desde su vientre.

Basta, por favor basta ya- Ranma sujetaba a Shinnosuke de cuello de su camisa, ya había empezado con los cabezazos a su nariz, enloquecido, completamente fuera de sí, Shinno no dejaba de sangrar- Ranma suéltalo

Y si no quiero ¿Qué?

Pues en el momento en que lo asesines me veras hundir esta espada en mi cuello, por favor no más Ranma, déjalo por favor

Ranma con el corazón deshecho quería ver correr la sangre de ese bastardo en sus manos, de verdad que lo quería, deseaba arrancar sus ojos y pisarlos, incendiar su cuerpo aun con vida hasta convertirlo en cenizas, pero no soportaba la idea de ver herida a esa traidora, talvez la odiaba o quizá odiaba la idea de haberse enamorado de una mujer que lo traiciono, aun así, no soportaba la sola imagen de verla en peligro, detuvo la mano de Shinnosuke que hábilmente portaba un pequeña daga, misma que iba directa a su cuerpo, con ánimos de lastimarlo, como si eso de verdad fuera a herirlo, obviamente a ESE no le importaba la amenaza de su prometida, la usaría con tal de salvar a su pueblo, soltó al maltrecho Shinnosuke se puso de pie y escupió a un lado de su cabeza.

He ganado, no eres rival para mí, hare con este pueblo lo que me plazca

¡No!- Grito Akane, todos voltearon a verla- lo prometiste, prometiste dejar que nos fuéramos

Cambie de parecer, me doy cuenta de que deseo más que solo ver sus espaldas partir, quiero más

Déjalos ir, yo me quedare contigo, hare lo que me pidas

Ranma rio tan fuerte como pudo, no fue una carcajada graciosa, ni si quiera se escuchaba alegre, en realidad provocó miedo entre los presentes, se acerco a Akane con paso ligero, deslizo su mano por su rostro, delineando sus labios.

¿Qué voy a hacer contigo? ¿para que querría yo a una esclava más?

Perdónale la vida y harás conmigo lo que quieras

Ranma hizo un ruido con la boca, su caballo no tardo en llegar junto a él, tomo a Akane de la cintura y la monto por delante de él, estaba enojado o más bien fúrico, definitivamente sus ganas de romper algo seguían latentes, deseaba haber podido terminar con la vida de aquel sujeto, ni siquiera hizo el esfuerzo por detenerlo, ¿cómo es posible que deje ir a la mujer que dice amar? Él hubiera sacado fuerzas de cualquier lugar, pero jamás hubiera permitido que se la arrebataran. Ryoga los alcanzo en pocos minutos, se coloco a lado de ellos.

¿Qué piensas hacer con ellos? – grito

No lo sé, no me interesa- claro que no le importaba nada más él había ido hasta allá con la intención de aniquilar a todos con tal de recuperar a la chica, ya la tenia de vuelta, nada más importaba- tú regresa y negocia con el viejo, confió en ti

Ryoga no necesitaba más indicaciones, conocía bien a su Rey, siempre supo que su objetivo era recuperar a la chica, ya tenia su trofeo, nada más importaba. Él volvería para negociar su rendición y establecer los estatutos de las nuevas tierras.

Aunque en un principio el anciano puso resistencia, diciendo que la pelea aun no estaba perdida, a sabiendas de que su nieto estaba inconsciente, apenas con vida, fue entonces que recobro el sentido y pido que hablaran en privado.

Ella se fue con él, si eso significa que este rey esta dispuesto a olvidarse de masacrar a nuestro reino debemos dejarla ir, nosotros cumpliremos nuestra palabra, nos iremos de aquí, muy lejos, no pelees más con ellos, ganaron como nosotros pedimos, es momento de retirarnos …

Pero hijo, tu reino, tu gente

Esta bien abuelo, tomemos la salida que nos dio Akane y retiremos

Fue así como Ryoga les permitió tomar lo que quisieran de su palacio e irse, a la gente del pueblo sencillamente se les informo que ahora estaban bajo el gobierno de otro Rey y sin escándalos se hizo la transacción, Mouse y Shampoo ocuparon ese palacio para poder vigilar las tierras, nunca hubo conflictos, ellos ya habían demostrado en más de una ocasión ser fieles a Ranma Saotome.

Ryoga siguió siendo la mano derecha de Ranma por muchos años más y juntos hicieron que el reino fuera más basto y próspero. Pero esto fue muchos años a futuro, ¿Qué paso después de recuperar a su reina? Eso lo descubrirán en el próximo y ultimo capitulo, advertencia tendrá contenido de lemon.