Hace tiempo que no me sentaba en mi lapto, dejaba fluir la imaginación y me ponía a escribir…estar enferma tiene sus ventajas xD

Lamento profundamente la demora, pero al fin pude terminar esta parte. Créanme que me costó más tiempo del que pensé en cómo realizar este cap. Pero valió la pena

Espero les guste, esto va con mucho cariño para ustedes.


-soy Fliqpy…y el vuelto de la muerte, desgraciados –

La ronca, profunda y desagradable voz del ente maldito, dijeron las palabras exactas que por poco causó un paro cardiaco a Bud, que Rat cayera desplomado de rodillas al piso sin creérselo y que el Mayor se quebrara y comenzara a llorar sin siquiera saberlo, junto a muchos quienes lo conocían, negaban esa afirmación tan dolorosa e insoportable

-el muchacho que esta acá, es una pieza muy importante en este juego, Mayor – Robert se acercó al Fliqpy, tomándole del hombro. La sonrisa del peli verde no se disipaba por el placer del tormento que provocaba

El jefe no se movía, ni siquiera respiraba, es por ello que al sentir su pecho doliéndole, tomó una enorme bocanada de aire, tragándose pesadamente las lágrimas y el nudo en su garganta de paso.

-¡e-está de vuelta, Flippy está de vuelta! – dado a la emoción que recorría su cuerpo y mente, no prestó atención a lo dicho por el ente asesino. Tomó de los hombros al joven frente a él, con sus manos temblorosas al pensar que aquello no era más que una dolorosa ilusión - ¡estás aquí! ¡Oh, hijo mío! ¡Has vuelto! –

-¡n-no es una broma, ¿verdad?! – Bud trataba de presionar su pecho mientras unos soldados le ayudaban a ponerse en pie - ¡no es una ilusión, Mayor! ¡El hijo prodigo ha vuelto a casa! – Bud tampoco escucho con claridad el nombre de la entidad presente - ¡gracias Dios mío, gracias! –

-¿hijo? ¿Prodigo? ¿Casa? – una lenta, ronca e irónica carcajada comenzó a escucharse, elevándose a cada segundo – qué conmovedor, pero ¿qué creen? – su mirada resplandeciendo como el sol a la distancia, tan abstracto pero a la vez real, cuyo fuego dorado y destructivo se extendía por toda la planicie, quemando toda esperanza a su paso. Su rostro rebelaba ese poder maligno, la sonrisa característica de aquel ser tan maldito como su nombre hacia ensombrecer las ilusiones en los ojos del Mayor – yo no soy aquel ser inferior al que ustedes conocen. Claro que no – se alejó de Robert y del Mayor, plantándose en medio de su escenario – yo soy la mejor opción que el destino pudo escoger. Mi poder no se compara con ese bueno para nada, valgo mucho más que él y es por eso, señores, que la vida me dio una oportunidad más – alzó los brazos, realzando el discurso a todos sus oyentes - ¡soy la misma reencarnación de la muerte, de la destrucción y del dolor! ¡Yo soy Fliqpy, malditas cucarachas! –

-¡no! – no era cierto, según el Mayor, no concebía aquellas palabras. Se acercó por la espalda del peli verde y lo hizo girar, quedando de frente nuevamente – ¡tú no puedes…! – se negaba a creerlo, al igual que sus compañeros – ¡tú no puedes ser Fliqpy! – presionó más fuerte los hombros del soldado, mientras lo zarandeaba sin importarle que sus uñas lastimaran su carne - ¡TÚ NO ERES ÉL! –

-pobre diablo, acéptalo vejestorio – su sonrisa se ensanchaba, realzando las palabras y el miedo que se llenaba en ese lugar. Todos y cada uno que lo habían conocido, desde sus inicios hasta hace dos años, cayeron en una auténtica desgracia emocional.

El Mayor sin embargo, se negó a creerle antes de saber la verdad a una pregunta que le rondo por la cabeza todo ese tiempo. Una duda que certificaría el destino de su joven pupilo definitivamente

Trago pesadamente, antes de soltar la interrogante-¡¿Qué paso…con Flippy?! – los que lograron escucharle, ocuparon toda su atención para la próxima respuesta- ¡¿qué fue…lo que le ocurrió?! –no podía controlar el pavor que emergía en su cuerpo, haciéndole temblar por el frio que calaba en su alma

-es una historia trágica, déjame decirlo – se retiró del campo visual del jefe, caminando nuevamente al centro, donde todos pudieran oírle – cada día, cada hora, cada minuto y segundo de pura agonía, el imbécil ese lucho por mantenerse cautivo dentro de su celda de carbón – la oscuridad bajo su flequillo, iluminaron esos endemoniados ojos – las primeras células de su cuerpo no llegaban siquiera a transformarse o duplicarse, se desintegraban al instante. No quiero hacerla tan larga, así que omitiré los detalles – paseó con la mirada a quienes estaba cercanos a él, fijándose más en los chicos espéciale por igual – su agonía no terminaría nunca, pero su resistencia tenía un límite…saben a lo que hablo –

-explícate con claridad – Bud ya ni siquiera se molestó en mirarle. Con solo escucharle sabía que era él

-bueno, como gusten – observo nuevamente a todos, pero se detuvo frente a Cuddles – pese a que nosotros tengamos una habilidad regenerativa, también contamos con un límite de energía que ocupamos al volver a la vida. Eso se aplica en cualquier tipo de daño; desde lo más insignificante como un rasguño, hasta la calcinación de los huesos – Petunia y Toothy, quienes estaban a cada lado del rubio, le miraron como diciendo qué era lo que quería decir el peli verde, pero ni siquiera él pudo entenderlo en el momento. Salvo una persona

-los límites de tolerancia – dijo Sniffles – quieres decir que… -

-que chico más listo – le soltó una sonrisa, luego observo a todos y finalmente dijo – Flippy agonizo de dolor durante mucho tiempo…un largo tiempo- susurró esto último, sin dejar de sonreír - él tenía, o tenemos, el sistema regenerativo más rápido… - miró a los chicos – que cualquiera de ustedes. Así que no se sorprendan si les digo que aguante tantos llantos y gritos de dolor por parte de él–

Los generales ya ni siquiera sabían que pensar, era todo tan crudo de digerir que no encontraban siquiera el grado de magnitud de aquel tormento. Cuddles se hacía ideas del dolor que paso su compañero, aunque solo era eso, ideas. Petunia sentía sus nervios agudizarse de dolor ante la sensación de un tortuoso vivir en aquel lugar, encerrado y obligado a padecer hasta el fin de su vida. Flaky se cubría el rostro con sus manos, cerrando sus ojos e impidiendo que las imágenes tan desgarradoras del sufrimiento de su querido soldado, llegasen a su mente y le hiciera llorar sangre

-no es necesario decirle en lo que acabó, se harán una idea al respecto. Aunque me gustaría gritarlo por la emoción de libertad que sentí cuando eso pasó, solo mencionare que él…

Esta muerto.

.

.

Como un cristal al romperse, así se escuchó su corazón quebrajándose hasta hacerse añicos, mientras las lágrimas caían abundantes, bañando cada arruga de su decadente rostro. Las esperanzas se esfumaron para el Mayor, como la espuma del mar que viene y luego, regresa a donde pertenece, al interminable océano de la, a veces, pacífica y tormentosa realidad.

Una vida se marchó de su lado, ahora eran dos. El destino le hacía pagar con dolor todas las muertes que se escribieron en su camino

-deja de llorar, ese inútil no vale tanto como crees – pese a ser una ofensa para un fallecido, el Mayor no podía reaccionar ante esas palabras, ya no tenía las fuerzas de antes para acallarlo – no valoró lo que tenía, prefirió desgastarse protegiendo a otros incompetentes y acabar con su maldita existencia, como si eso fuese necesario para ser reconocido como héroe. Bastante conmovedor ¿no crees? –

-¡cierra tu puta boca! – dado a que el jefe no reaccionaba, Bud fue quien tomó del cuello al demonio que poseía el cadáver de su más querido soldado, de ese niño a quien vio crecer y que educó junto a su gran amigo - ¡devuélvenos a Flippy, ahora! – sus manos se volvieron garras, enganchándose de sus ropas y sin dejar de zarandearlo, seguía gritándole con tanta desesperación – ¡tú maldito monstruo, devuélvenos a ese mocoso de mierda! –

-¡ese infeliz está muerto! – su sonrisa no podía ser más grande de lo que era, mientras las palabras salían con gozo ante tal teatro que realizaban frente a todos.

Resumiendo lo siguiente, Bud golpeo fuertemente a Fliqpy en el rostro, pero sin lograr borrar esa demencial felicidad, mientras que el jefe era llevado por Rat y Cuddles directo a su oficina. Petunia logro detener a Bud mientras que Sniffles se aseguraba de que Giggles respirara después de desmayarse, a la par de hacer reaccionar a Flaky, quien quedó petrificada en su lugar, sin siquiera tener las fuerzas para seguir llorando.

Toothy asistió a Sniffles y Handy separó a Fliqpy de Bud, mientras los gemelos se llevaban a anciano quien gritaba que lo soltasen para matarlo. Todo después fue puro movimiento de traslados

-no era necesaria tanta maldad – si Handy era caracterizado por su serenidad, amabilidad y su mega control ante la situación, también lo era el odio que podía escupir a los que se lo merecían. Sus ojos caramelos se igualaban de cierta forma, a la mirada asesina de su amada Petunia. Pese a no tener ese brillo metálico característico de los experimentos, un brillo asesino emergía de forma natural y en algunas oportunidades, muy raramente pocas, salía a la luz. Como en este caso – espero que hayas logrado lo que querías, Fliqpy. Tu daño aquí está realizado – arrojo esas palabras con odio cargado en su voz

-créeme que lo disfruté – dijo sin siquiera medir la gravedad del asunto

-¡¿qué dijiste?! – Handy no era de pelear, ni siquiera respondía ante los usuales insultos que le daba la gente en aquellos tiempos, pero habían cosas que no toleraría, como burlarse del dolor ajeno

-ni se les ocurra pelear – pero antes que él reaccione, Petunia volvió en dirección al vehículo junto a unos soldados, quienes llevaban armas consigo – después resuelven sus asuntos, ahora debemos apresar a Splendont antes de que decida atacarnos –

-creo habértelo dicho, pero ha perdido su memoria – Petunia no le dio importancia, ni siquiera se detuvo a su lado a cuestionarle que le valía muy poco su comentario. Sabía que la situación aún debía arreglarse entre ellos, así que lo dejó pasar por ahora.

Tomó las esposas de la mano de la peli azul sin pedírselo y se dirigió al vehículo, encadenando al peli rojo por las manos (cubierto con una capucha para mantener la casi inexistente calma que quedaba) mientras que Did le ayudaba a bajar y los acompañaba hacia una zona de la base, donde lo retendrían en una de las celdas especiales

-creo que ya deberías dejar ese asunto y conversarlo, estoy seguro que tiene una buena justificación para lo que hayas visto ayer, Petunia – Cuddles fue a darles alcance para ayudar con el traslado de Red, pero no fue necesario al ver la escena

-no me digas que hacer, maldito cómplice – Petunia se alejó en dirección a la oficina del Mayor. Este le solicito, luego de regresar de ese lapsus emocional, que todos se reunieran lo más pronto posible, de paso traer al hombre que lideraba la revolución.

*****slash*****

Todos en silencio, manejando la situación que se presentó hace poco tiempo. Algunos estaban sentados, otros recostados en la puerta o en las paredes de aquella oficina. Las miradas iban y venían de uno a otro, tratando de entender cómo es que se llegó a esa situación.

Nadie lo entendía con claridad, era estresante.

Ni siquiera los que salieron en su búsqueda de esos tres, podían comprender qué se traían entre manos esos miserables de la revolución. Hombres que solo les causaron dolores de cabeza entrometiéndose en sus misiones al darle caza a IMPERIUM. Destruían sus bases secundarias y liberaban a las personas secuestradas por los tigres, llevándoselos al bosque antes que GENEOHT llegara.

Ambas partes eran enemigos del poder militarista de los tigres, pero Tigger no los tomaba en serio, incluso apostando que ni siquiera sabían de su existencia.

Todos los ojos se paseaban en la delicada, tímida y pequeña figura de Flaky a pasar al alto, fornido y temerario personaje que era Fliqpy, luego al imponente y respetable aura que emergía del líder de la revolución, finalizando en la ya calmada, sabia pero agotada mirada del Mayor.

Bud cruzado de brazos, Rat impaciente por lo que se mencionaría, Petunia y Cuddles aguardando lo que su querida amiga les prometió decir al llegar, los gemelos mirando a cada uno de los miembros. Toothy fue el primero en hablar…

-bu-bueno, parece que las cosas/ –

-así que la rebelión vino a ofrecernos un trato – menciono el Mayor, sin quitarle la mirada al Robert. Este a su vez, no dejaba de imponer esa respetuosa presencia de un líder de categoría, como lo es el jefe – esto me es inesperado, viniendo de ustedes. No estoy siendo ofensivo ¿verdad? –

-para nada, está en su derecho de dudar de nosotros – elevó su mirada hacia Fliqpy – aunque claro que eso debería ser algo del pasado. Tenemos el respaldo de uno de sus hombres –

-monstruo, querrás decir – Bud no apartaba la mirada cargada de odio a Fliqpy, este en respuesta le sonrió

-me gustaría escucharlo directamente de usted – dijo el Mayor – aunque también deseo saber la relación que tiene con una de mis preciadas capitanas – giro su vista hacia Flaky, esta se puso nerviosa y bajo su mirada al suelo

-se lo diré, Mayor – Flaky arrugó la basta de la polera que le dieron al llegar al bosque

-eso puede esperar, el tiempo es un aliado que me gustaría tomar a favor, Mayor – Robert soltó con una voz que no indicaba dudas ni mentiras – hablo de un asunto que nos beneficiara a ambos bandos y nos regresara la paz de una vez por todas –

-me pregunto algo, ¿cómo es que la revolución, aquel grupo dedicado a desmantelar los planes ya sea de GENEOHT o IMPERIUM, pide ayuda a uno de sus enemigos de forma tan precipitada y sin vacilación alguna? – la duda no se la guardaba Rat, quería saber lo que tramaban

-como dije antes – mirando al trigueño – este juego que se ha estado realizando durante dos largos años, se convirtió en el apocalipsis para todos nosotros – volvió su mirada al Mayor - nuestra gente se ha organizado para un evento de cierta magnitud como esta, pero no esperamos a que la toma de poder fuera tan rápida y que incluso, se llegaran a utilizar… – dudó por un instante, al pensar qué palabra emplear para dicha ocasión – personas "especiales" para acabar con la humanidad –

-usted mismo lo dice, personas especiales – el Mayor se levantó de su sillón, rodeando su mesa con un poco de cansancio llegando hacia su invitado – nosotros contamos con ese privilegio, ustedes no. Contamos con la mejor tecnología, ustedes no. Tenemos un lugar seguro que puede albergar miles de personas. Ustedes no. ¿Es por eso mismo que nos pide ayuda? –

-bueno, usted mismo lo dice – repitió Robert – pero nosotros tenemos gente dentro de las murallas blancas, ustedes no. Tenemos puntos estratégicos para deshabilitar la seguridad de su reino, ustedes no. Tenemos un plan bien elaborado a base de personas que no estarían dispuestos a recurrir por vidas artificiales como los seres especiales. Ustedes también, pero arriesgan al límite a esos chicos…eso lo sé – todos quedaron sorprendidos por los puntos dicho por Robert, el Mayor no era excepción

-ya veo por donde va – el Mayor analizo las palabras del Robert, mientras volvía a su asiento, acomodándose y dejando ver una actitud muy seria, sin ninguna pisca de vacilación o duda antes de aceptar lo que les ofrecían – me tomo la libertad de invitarlo a tomar asiento y escuchar lo que proponga –

-me apetece hacerlo, pero siento que hay muchas personas no calificadas para esto – señalo con sus manos, mientras los capitanes y demás sentían mofa hacia su persona – no se sientan mal, es solo que esto es una charla de gente adulta. Ya habrá tiempo para comunicárselos si es necesario –

Cuddles y Petunia iban a protestar, pero al ver que el Mayor les hacia un gesto invitándoles a marcharse, todos optaron por la orden y se retiraron lentamente del despacho, además que no deseaban causarle más fatiga al senil jefe…

-si necesita ayuda, Mayor, solo dígalo y tendrá esa cabeza en sus manos – dijo la bestia azul, señalando al hombre. Flaky tembló por un instante

-no te preocupes, lo tendré en cuenta. Ahora déjennos solos – pidió el líder mientras le invitaba a Robert tomar asiento. Esté miro a Bud y Rat – ellos pueden quedarse, ambos son indispensables en cualquier situación que se presente –

-no tengo objeción – giró en busca del peli verde – mocoso, sabes lo que hare, puedes irte a recuperar el tiempo perdido con tus amiguitos –

-eh dicho que no me llames así – dijo el joven soldado, saliendo y soltando humo de las orejas –

Mientras tanto, los demás habían salido del despacho en dirección a una sala externa, donde aguardaban sus demás amigos.

Estos al verlos, fueron en sus respectivos compañeros, viendo los semblantes totalmente distantes a lo que ellos son…

-¿qué ocurrió? – dijo Giggles, en voz baja mientras se sentaba al lado de Cuddles. El rubio tomó de la mano de su novia que se posó en su rodilla, transmitiéndole serenidad ante la situación

-ese sujeto y el Mayor están tramando un plan, no sabría decir qué…pero me da mala espina –

-no solo a ti – comentó Petunia – ese tipo no me es de fiar, lo siento Flaky pero es lo que opino –

-no te preocupes, lo comprendo – Flaky jugaba nuevamente con la basta de la polera -yo tampoco podría decir como es realmente, después de todo, fueron casi tres años en que no supe nada de él –

-¿por qué se lo dicen a Flaky?- susurró Sniffles a Giggles

-es porque ellos la salvaron en el bosque – respondió de la misma forma

-¿tres años? – ni Cuddles ni sus amigos sabían a lo que se refería – pero la toma de poder fue solo dos. ¿Qué pasó Flaky? –

-es cierto, dinos de una vez que está pasando, porque siendo sincera, todo ese rollo de que es tu padre no me lo creo ni una palabra -

-¡Petunia! – Flaky estaba por reclamarle el haberlo dicho frente a los demás, cuando sus amigos se levantaron ante la sorpresa

-¡¿es tu padre Flaky, en serio?! – dijo Did conmocionado, seguido de Sniffles y algunos piratas que fueron para contarle después a su capitán. Giggles estaba muda

-no sé qué te sorprende, tú estabas allá – le reclamó Handy, quien estaba recostado en la pared frente a Petunia – lo que si me sorprende es el hecho de que este vivo. Perdón si lo digo, pero todos habían sido asesinados por IMPERIUM hace ya 22 años –

-no, no te preocupes, sabía que tendrían un millón de preguntas acechándome –

-pero no estás en la obligación de decírnoslo Flaky –

-¡cierra la boca, Handy! – cuestionó la peli azul al joven obrero – Flaky, nos dijiste que nos contarías todo al regresar, ahora suéltalo –

-no puedes obligarla, Petunia. Respeta su decisión –

-¡¿acaso piensas sermonearme?! ¡¿En serio?! -

-¡basta los dos! – silencio la peli roja, haciendo que todos ahí presentes se sorprendieran de la forma en como estaba madurando su pequeña amiga. Ya no era la niña temerosa que conocieron, no lloraba por cualquier cosa, a excepción de cierto chico, pero sobre todo, podía calmar una turba solo con su presencia y unas buenas palabras

-lo siento Flaky, tienes razón, no debes contarnos tu vida si no lo quieres así – la peli azul se cruzó de brazos, mirando a otro lado que no fuera su amiga o el chico que le desesperaba de rabia

-quiero contárselos, de verdad que quiero, pero…siento miedo de hacerlo– temerosa ante la reacción de sus amigos, Flaky se cubrió su rostro con las manos, mientras intentaba reprimir el miedo que le provocaban la fuerte mirada del joven veterano a su espalda. Lo sentía con una chispa de curiosidad y los ojos penetrantes en ella

-no le veo la necesidad de que nos lo cuentes, o es que debe haber mucha gente en este preciso momento – comentó Handy, dirigiendo su mirada a Fliqpy. Este captó la indirecta directa

-me largo si eso es lo que quieren, de todas formas ni me interesa sus vidas – tomó del pomo de la puerta y se dispuso a marcharse – malditos mocosos –

-n-no es por la gente, es por lo que contaré… - susurro apenas audible, haciendo que tanto Fliqpy como los demás se detuvieran de cualquier acción – tengo miedo de lo que pueda pasar cuando lo sepan –

-¿por qué dices eso Flaky? – Cuddles le tomo de la mano para calmarla, pero las palabras a decir a continuación, hizo que todos los implicados, hijos de los experimentos, se congelaran

-porque… - sin poder retenerlo más, soltó a llorar – porque escuche códigos, nombres y…y lugares de donde posiblemente, podrían estar sus padres-

*****slash*****

Todo se le fue de las manos, el control de sus vidas le fue denegado a partir de ese momento. Él no tenía por qué saberlo, pero gracias al maldito de Combult, todo se fue a la grandísima mierda. Mole recobro el sentido de las cosas, la venda que le cubría los ojos a la realidad se cayó y ahora, cobraría todas las cosas que le hizo Rushir. Para joderla aún más, Tigger no le cubriría ninguna cochinada suya, puesto que tantos en la base como entre ellos tres, sabían que Tigger solo lo mantenía a su lado por la importancia de su cerebro, más no representaba valor alguno. Mole era quien manejaba los números, los proyectos, las pruebas y que solo él podía controlar a las nuevas especies que se estaban fabricando ahora mismo.

Rushir lo perdió todo, absolutamente todo.

Pensando entre sus recuerdos del ayer y hoy, se dio cuenta que sí, desde un principio, no hubiera rescatado a Mole de aquel incendio causado por su padre, no hubiera experimentado con él la cura en secreto del gobierno, no le hubiera instruido en la rama de la ciencia biogenética, no hubiera aceptado un entrenamiento especial para ese bastardo malagradecido y lo peor de todo, no le hubiera mandado a esa misión de alto grado para acabar con K-POWM, nada de esto le estaría sucediendo ahora.

Pero el destino uno nunca lo sabe, pero estaba feliz y no se arrepentía. Logro crear a un monstruo perfecto en su totalidad.

Aunque le estuvieran cobrando las facturas por los daños contra ese chico, aceptaría cualquier cosa, con tal de no mandarlo lejos de las murallas blancas, donde residía su as bajo la manga. Utilizaría ese último recurso si Tigger optaba por botarlo de la organización, o peor, dejar que Mole se cobre todas las de su pasado.

Por el momento, se conforma con estar con vida, trabajando en su oficina vigilada por diez guardias, por si las dudas.

Mientras tanto, Mole se hacía un reencuentro con esos personajes que fueron parte de su equipo, aunque solo durase casi cuatro horas atrás…

-déjenme adivinar, Rushir los traslado a otra planta según recuerdo, pero al conocerle bien, ese lunático de seguro los encarcelo hasta su siguiente vida. ¿Verdad? – Mole estaba sentado sobre la mesa en la sala de reuniones, mientras los demás le hacían compañía a su alrededor.

Alexa tenía esa sonrisa de quinceañera enamorada de la vida, como si todo fuese color rosa. Claro que al recuperar a quien quería y no una máscara de un traumatizante pasado, sentía que moriría de felicidad

-exacto, pero gracias al doctor Combult, nuestros traslados se realizaron en discreción ante sus ojos – Apode sostenía un archivador entre sus manos, mostrándole los registros y documentos que confirmaban lo que decía – el doctor nos reunió a consta de perder su trabajo, mientras que Tigger era seducido por las palabras de poder y gloria de Rushir. Ese sujeto está demasiado enfermo –

-sí que lo está, después de todo hizo tantas cosas desagradables con esos sujetos – hablo Rapol – por cierto, hemos tenido mucho tiempo para decidirlo, así que queremos volver a trabajar contigo Mole –

-no esperen que mi ayuda les favorezca. Me entrenaron para pelear solo – respondió el peli morado

-eso no es lo que dice la pelea que dimo allá – comento Royal, mientras limpiaba una cuchilla de acero

-me recuerdas a alguien, Royal – comentó Mole, dirigiéndole una mirada de asco – y déjame decirte que ese sujeto es tan perverso como tú –

-entonces me cae bien – soltó una sonrisa demencial

-por cierto – dijo esta vez Corean – escuche que te mandaron a una misión encubierto, donde tenías que hacerte pasar por uno de ellos y averiguar sobre los niños experimentos –

-¿Quién se los dijo? –

-el doctor – respondió Alexa, sin quitarle la sonrisa – nii-san, no queremos perderte otra vez, quédate con nosotros y trabajaremos mucho mejor. Además ellos también vendrán pronto, ya que recobraste la memoria –

-¿ellos? – Mole dudaba de quienes eran a los que se refería, pero un flash back de su pasado bloqueado por los traumas de Rushir, hicieron eco en sus recuerdos y trajo los rostros de otros 5 personajes más – ah, ya veo – dijo soltando una sonrisa sincera – me alegrara encontrarme con todos reunidos –

-sí, volveremos a ser el equipo de los 12 apóstoles de la muerte – ante la cantidad de miembros que menciono Alexa, Mole perdió todo rastro de alegría y en su lugar, afloro una duda mesclado a un miedo irracional

-¿do-doce, dijiste doce…personas? –

-Alexa, se suponía que sería una sorpresa – le resondro Apode- si Mole, como escuchaste, seremos doce personas…y es aquel en quien piensas, amigo mío –

La sorpresa que nunca imagino, de hecho, nunca volver a tener, hizo resplandecer los morados ojos del asesino, pero ese brillo no era su singular tono metálico. El agua salada de sus orbes cristalizaban sus pupilas, mientras la incredulidad no le dejaba razonar con precisión.

Los doce apóstoles de la muerte, era el nombre con el que se autodenominaron hace mucho tiempo, cuando eran esclavos absolutos del ser más diabólico que pudo apresarlos; Rushir. Cuando él tan solo tenía la edad para hablar, la tortura psicología comenzó y nada ni nadie podía hacer nada. Rushir experimento con Mole a espaldas del gobierno, cuando el Mayor trabajaba para ellos junto a Bud.

-gracias a que Alexa lo dijo – Rapol dio un ligero coscorrón a la chica, la cual le sacaba la lengua – creo que ya no hay por qué guardar más el secreto – se acercó a Mole y, tomándole del hombro, le dijo – él esta con vida Mole, nuestro hermano jamás murió como te lo hicieron creer –

La incertidumbre era algo con lo que no estaba familiarizado, pero no podía dejar de pensar en las palabras que dijeron sus amigos

-¡¿e-el…él esta con…vida?! –

-¡cálmate nii-san, no me gusta verte llorar ¡ - Alexa lo tomó de la cintura, abrazándolo fuertemente – todo dolor será borrado de ti, ya no habrá más llantos ni soledad – pese a ello, la chica también comenzó a llorar – porque todos estamos juntos, ahora no nos separaremos –

-sí, no más dolor – Mole froto la cabeza de Alexa, mientras Apode asentía y Rapol trataba de aguantar las lágrimas. Royal y Corean se sonreían a gusto – entonces díganme, ¿Cuándo llegaran nuestros seis hermanos faltantes? –

-se supone que recibieron el mensaje hace pocas horas, así que estarán para mañana en la mañana – respondió Apode – mientras tanto, Mole, ¿por qué no vemos la fabricación de ese potente y fuerte ejército que están creando con tu sangre? –

-jajaja felicidades papá, son casi ocho decenas que estarán listos para un mes – burló Royal

-es demasiado, pero conociendo a Tigger, querrá asegurarse de que nada le falle en sus futuros planes –

-ahora que lo mencionas – Corean miró intrigado a sus hermanos – el control de la rama científica pasara a tus manos, ¿verdad? –

-no lo creo, el doctor Combult aún está en sus capacidades mentales intactas – respondió Apode – además, Mole tiene que pasar el tiempo perdido con nosotros y entrenar –

-no creo que nii-san necesita entrenar, él es muy fuerte – Alexa palpó los brazos de Mole, mientras su rostro se pintaba de un sutil color carmín

-por favor, Mole solo tiene cerebro, los músculos los manejo yo – Royal se arremango la manga de su uniforme, mientras ejercitaba sus brazos – esto sí que son músculos –

-a decir verdad, mi complexión muscular no se rige por la grasa dura que almaceno en mis brazos – dijo burlón Mole, a lo que todos se rieron dado a que esas palabras fueron para Royal – pero no me importa contar con músculos o no, la agilidad es indispensable para enfrentar a tu enemigo. Puede ser muy fuerte, pero la fuerza de impacto no se compara a la resistencia, deben tener en cuenta eso – sacó su espada, realizando un movimiento muy rápido como para ser percibido fácilmente. Las patas de la silla donde estaba Royal se deslizaron de su lugar, haciendo que el chico se cayera al piso.

Todos observaron a su hermano, mientras este guardaba su espada en el estuche de su bastón

-la adrenalina que recorre por nuestros cuerpos nos impulsa a cometer acciones sin bases, impidiéndonos realizar movimientos que puedan protegernos o continuar atacando. Deben tener en cuenta ello – los ojos de Mole brillaban esta vez, del metálico color de la muerte en la oscuridad. Todos tragaron duro, solo Alexa se atrevió a hablar

-¿qué fue lo que te hicieron nii-san? – dijo a penas susurros

-no es algo que me hicieron en el centro experimental, Alexa. Es algo que aprendí al transcurrir el tiempo, trabajando con el enemigo – planto su mirada hacia la ventana de aquella sala, observando los movimientos externos. Se acercó al cristal y contemplo como los cuerpos del ejército se trasladaban de un lugar a otro, portando cajas y materiales para la fabricación de los experimentos – he conocido muchas personas muy interesantes, debo decir. No te atreverías a tocarles si los conocieras, pero como no los conocen, así que déjenme darles una pequeña lección del peligro al que nos enfrentamos -

Todos siguieron a su hermano, mientras se acomodaba elegantemente sobre la silla principal que Tigger usa en cada reunión. Sus hermanos optaron por las de su alrededor.

Mole apoyo su mentón entre sus manos, reposando sus codos en la lisa mesa de caoba finamente pulida

-existen varias personas que juegan un rol muy importante en esta batalla, hablando del lado contrario. Existen miles de calificativos para ellos, pero solo usaremos palabras sencillas con un resultado preciso. Para comenzar, trabajaremos edificando una construcción, una casa en términos simples de entender, desde la base del inmueble, hasta el quién reside ahí –

-entendemos – dijo Apode – supongo que la base es el líder principal; el Mayor como bien le dicen. Él es quien organiza los movimientos de todos ellos–

-no, su eficacia no sirve como base en general – los ojos asesinos pasearon por la de sus hermanos – la base no se rige de una sola pieza, existen varias, muchas partes que contribuyen a un buen equilibrio y soporte para la organización – todos prestaron atención - estamos hablando del consejo militar con el que trabajan –

-¿tienen un consejo?, que ambiguo – resopló Rapol – nosotros solo contamos con la organización de Tigger, nos basta y sobra –

-es por eso que estamos donde estamos – esta vez habló Corean – Tigger no tiene ese don natural de líder, le falta algo que no logra convencernos del todo –

-es por qué él no es líder, sino una de las bases de IMPERIUM – respondió Mole – al igual que el doctor Combult. Ambos son piezas muy importantes en esto, su fuerza mental mantiene a todos en una tranquilidad maquillada, aunque sintamos que no son verdaderos líderes –

-lo sé, a veces siento lo mismo con ambos – dijo Alexa

-ahora que saben cuáles son las bases, pongámonos en la posición de las columnas – ellos asintieron – las columnas son el punto de equilibrio entre el techo y la base. Si no existieran, el techo colapsaría y se destruiría, enterrando en los escombros a su base. Para ello, sus capitanes son su punto de equilibrio entre ambas partes – Mole elevó su mano con los dedos extendidos, luego fue cerrándolos en conteo – primero, existe una base externa, la cual resguarda a toda la estructura en su interior de agentes invasores; hablamos de la columna más fuerte, Splendid el escudero –

-un escudero ¿eh? – Corean sintió cierto interés de esa categoría – con su función me da a entender que es alguien muy fuerte, que bloquea cualquier cosa que se cruce en su camino –

-de cierto modo, lo es, dependiendo a que cosas se enfrente. No es mortal pero tampoco un Dios – continuo Mole – también existen las columnas ocultas, esas que se entremezclan con las paredes para sostenerlas en puntos estratégicos; Petunia y Cuddles, los guerrilleros –

-me gusta cómo suena, guerrilleros – a Rapol le fascinó el imaginarse a personas capaces de mezclarse con cualquier material existente, como un camaleón

-también tenemos la columna interna que soporta el techo por dentro, en varias direcciones. No es algo con lo que deba describirlo, pero son las piezas más molestosas que hay, te limitan los movimientos, te indican cuanto espacio usar, pero lo más estresante, es que no son fáciles de destruir a menos que quieras que el techo te aplaste – Mole jugaba con el dedo medio, mirándolo con odio – un combatiente, uno de los mejor a decir verdad; Flippy –

-escuche sobre él hace poco, dicen que fue el último combatiente de esta generación y de su especie. Me sorprende que la organización tenga su ADN cultivada para la elaboración de tu ejercito – comentó Apode

-no es mi ejército, es contribución para IMPERIUM – Mole prosiguió – además ese sujeto siempre fue la piedra para mis progresos en K-POWM, pero ya es parte del pasado. Continuando con lo anterior, tenemos una última columna que se conecta con todos los demás, mantiene las piezas unidas y en conexión; Flaky, la rastreadora de su organización –

-rastreadora, suena algo preocupante para nosotros – comento Alexa – por la categoría en la que esta, diría que ella es un punto clave entre los líderes y los experimentos –

-su papel es prácticamente mantener al enemigo al margen y a sus aliados unidos – respondió Rapol mientras analizaba lo dicho – podemos emplear tácticas para acorralara y debilitar a sus compañeros, así no sabrán por donde los atacamos y lograremos destruir sus bases –

-puedes emplear las tácticas que quieras, pero a menos que desees ser aplastado por el techo, te sugiero que los elimines a ellos primero; Buddisht Monkey, Rat y el Mayor, los elementos principales para un sólido techo, cual protege a los demás elementos – todos quedaron en silencio – entiendo su duda, permítanme decírselos. Esos tres hombres, por más decrépitos que aparenten ser, son veteranos de múltiples guerras realizadas en todo el continente, incluso en el extranjero. Participaron en importantes batallas y siempre resultaban victoriosos. No lo digo por alagarlos, al contrario, son personas de temer, más el Mayor que los otros dos. Además, él cuenta con el virus T en su sistema sanguíneo, permitiéndole un avance más a la hora de querer derribarlo –

-suenan muy peligrosos – Royal sentía cierto nerviosismo con lo dicho por Mole

-son peligrosos, mucho más de lo que creen –

-pero ahora que sabemos sobre sus posiciones con respectivos nombres, podemos planear estrategias para contrarrestar sus poderes y equilibrar nuestra lucha – pese al optimismo de Rapol junto a Apode, el semblante sombrío de Mole hizo acallar sus futuros triunfos

-no quiero que se lo tomen a mal, pero si no meditan bien sus movimientos sin saber los del enemigo, créanme que me dará gusto ver sus traseros desparramados en el piso por su inmadurez – el reproche no fue bien recibido por sus compañeros, más por Royal, quien actuaba siempre al primer instante

-espera ahí bro – se acercó con aires de grandeza, aunque a Mole solo le causaba ganas de reír – ni creas que nosotros vamos a morir a manos de esos idiotas. Nosotros somos mejores, entrenamos muy duro y créeme cuando digo que NADIE se mete con papi Royal, nadie – Mole deseaba reírse en su cara, pero sabía cómo era su hermano. Un maldito temperamental que cuando se las agarraba con alguien, le metía dinamita en su boca y lo hacía volar. Al joven científico no le gustaba desparramar sus valiosas neuronas por algo tan infantil

-créeme tú a mí, Royal – Mole se levantó de su sitio y camino de frente, haciendo que el otro retrocediese – el tiempo que pase al lado de esos sujetos, valieron cada segundo de puro conocimiento. Cuando digo que ellos son unos monstruos, no es por la simple mención de su fealdad, o porque su línea de vida da a entender que personas de esa edad, sigan peleando, o algo relativo a lo absurdo – Royal llegó a la pared, chocando su espalda sin quitar su vista del peli morado – esos sujetos pueden ser unos tiernos abuelitos, pero cuando la situación lo requiere, se vuelven los seres más sanguinarios que pueden existir en este mundo…lo sé, porque vi de lo que son capaces dos personas que, quitándoles el poder del virus, pueden destrozar a un experimento…con sus propias manos –

Royal se sujetó el pescuezo, Apode y corean quedaron helados, Rapol tragó duro y Alexa dijo

-¿tan…tan malditamente poderosos…son? – Mole giró su vista hacia ella, mostrándole una sonrisa que ninguno ahí pudo descifrar

-sí – una sombra lúgubre ocupo su mirada – porque ellos fueron quienes mataron a nuestro hermano –

*****slash*****

Sabía que decir aquello fue una mala idea, pero por la presión de sus amigos, más las peleas que protagonizaban Petunia y Handy, agregando la noticia que escupió con gozo el maldito de Fliqpy, toda la paciencia que tenía, se fue al caño, dando paso a las acciones sin medir las consecuencias.

Pero no sabía lo que decía, solo lo dijo y ya. El estrés la mataba, todo lo ocurrido hasta ahora la mataba. Flick era consciente del grado de estrés que padecía, hasta la migraña ya era cosa de todos los días.

Ahora, tenía que aguantar las duras miradas de sus amigos, quienes para colmo, dos eran los más peligrosos de tratar. Petunia tenía claras intenciones de zarandearla hasta hacerla decir todo lo que sabía. Cuddles trataba por todos los medios calmar el tic en su ojo sin quedarse calvo mientras se estrujaba sus hebras amarillentas, cosa que no podía ni por más que Giggles lo hiciera sentar. Did solo se quedó dentro de su mundo, mientras que su mini él, se daba aire como si fuese un luchador de box. Los demás esperaban a que ella hablara de una vez por todas…

-¡habla-de una-vez! – Petunia ya ni siquiera se atrevía a mirarla. Quería seguir pensando en las cosas maravillosas y memorables que pasó junto a su pequeña amiga, para así evitar darle una bofetada por haberle ocultado algo tan importante durante todo ese tiempo

-¡sí Flaky, habla de una buena vez! – Cuddles logró sentarse, mientras Giggles le apretaba fuertemente la mano - ¡dinos lo que tengas que decirnos! –

-¡lo-lo siento, no sabía que esto llegaría a ser tan…! – a Flaky ya ni siquiera le daban las fuerzas para afrontar tan problemática situación. Ni siquiera sus demás compañeros estaban en su parte

-¡¿en serio Flaky?! ¡Esto es un dato muy importante para nosotros! – a Petunia se le veían los ojos tan rojos por la ira, pero debía controlarse como pudiese – ¡estamos hablando del pasado de nuestros padres! ¡¿Cómo no se te ocurrió eso?! –

-¡bueno, ya! – Shifty no soportaba que los limites se traspasaran, aunque también se sentía, de cierta forma, indignado por lo que ocurría – entiendo que es un asunto muy importante, el avistamiento de sus padres es algo que deben saber, pero deben calmarse – la mirada de Shifty daba a entender su opinión con respecto a Flaky – dilo de una vez, no provoques más desesperación –

-hermano… - pese a ello, Lifty no veía bien que le echaran toda la carga a la peli roja, aunque entendía el asunto por el lado de los demás

-¡se los diré, de acuerdo!¡se los diré! – gritó para que dejaran de culparla. Ya quería que eso acabara – pero ya basta, yo tampoco entendí la gravedad del asunto hasta ahora… -

-¡me tienes harto con su teatro de victima en todo este asunto, Flaky! – a Cuddles se le fueron las palabras sin pensarlo siquiera, aunque era algo que tenía en mente desde que estuvieron en K-POWN hasta ahora - ¡siempre llorando, siempre sufriendo por estupideces! ¡no sabes hacer más que eso!¡nos tienes harto con todo ese drama barato! –

Nadie ahí presente se le fue fácil digerir lo que acaba de pasar. Todos se quedaron con los ojos bien abiertos, más Flaky que nadie. Sus amigos nunca vieron ese comportamiento en Cuddles, solo en Flippy cada vez que podía, más nunca en ella…

-¡eran nuestro padres, maldición! ¡tú no puedes entender el asunto con tu papito aquí contigo! –

-¡ya cállate estúpido! ¿¡Escucha lo que dices!? – Toothy no entendía ese cambio en su amigo. Jamás lo vio así, ni por las veces en que peleaban por temas serios

-¡¿por qué nunca nos dijiste nada Flaky?! ¡Ah, cierto, yo sé por qué! – Señaló al soldado, quien observaba todo desde la puerta a punto de abrirlo - ¡siempre llorando por un engendro como él! ¡No sabes hacer más que eso, llorar por una basura como lo es él! – Cuddles se acercó rápidamente a Flaky, tomándola del cuello de la polera y la elevo hasta dejarla a la altura de sus ojos - ¡tanto llanto no te sirvió de nada! ¡Ese hijo de puta está muerto y tú, por idioteces como esas, nos ocultaste algo muy importante de nuestros padres! – sin medir su fuerza, agitó rápidamente de la prenda que sostenía a penas a la pequeña. Esta a su vez, solo podía cerrar los ojos por el dolor de sus acciones y de sus palabras - ¡maldita seas Flaky, todo lo que ocasionas por tu puta debilidad! –

Dado a la escena que se realizó, nadie se atrevía a detener las acciones del rubio. Quedaron tan anonadados por lo que hacía y decía, que no se dieron cuenta cuando este comenzó a asfixiarla. Pero unas manos tomaron fuertemente de los brazos de Cuddles y le hicieron soltar a Flaky.

Cuddles iba a romperle la cara a quien se atrevía a tocarle, pero no fue tan rápido al ver venir ese golpe de lleno en su estómago.

Soltó el agarre y se llevó las manos a su pansa, mientras el aire y la saliva se mesclaban en su garganta, impidiendo que respirara adecuadamente. Después que el efecto se disolviera, todos reaccionaron y trataron de hacer algo, pero mayor fue la sorpresa al ver de dónde provenía ese puño hacia Cuddles…

-no sé qué acaba de ocurrir, no entiendo que asunto tendrás con Flaky con respecto a tus padres, ni me importa, a decir verdad… - Russell se acomodó su garfio en el seguro de su brazalete, ocultando la mano con el que lo golpeo – pero no dejare que la trates así, mucho menos que intentes matarla por algo que no vale la vida de tu amiga –

Cuddles iba a protestar, pero al ver por el rabillo de su ojo, notó que no solamente el joven pirata estaba listo para enfrentarlo si fuese necesario. Handy estaba en la posición perfecta para atraparlo si se atrevía a golpear a Russell, Lifty tenía su mano en la espalda, dispuesto a sacar una de las mejores armas que Lummpy pudo entregarle a sus discípulos. Fliqpy no estaba en pose como para querer siquiera, darle un golpe en la cara, pero su mirada no distaba de las ganas que tenía por darle una buena paliza.

Contando a Petunia de su lado, solo era eso. Serian ellos dos dado a la diferencia que tenían ambos bandos en ese momento. Ni se atrevía en pensar meter a sus amigos a su lado, no resistirían siquiera al abrazo de Did al momento de apresarlos a todos.

Cuddles se levantó del suelo y camino hacia la puerta, sin decir nada a nadie ni a Giggles. Fliqpy le cedió pase por la puerta, ya que aún la tenía sujeta del pomo, más este al soltarlo, el rubio vio que la pieza de metal estaba malformada por el agarre del joven veterano.

Todos los demás, exceptuando a Russell, observaron a Flaky quien trataba de recuperar el aire en sus pulmones…

-creo que las cosas se salieron de control – el pirata miró por última vez por donde se fue Cuddles, luego se acercó donde la pequeña y le ayudo a levantarse – ya fue suficiente, déjenla en paz –

-no entiendes la magnitud de este problema, Russell – habló Petunia, mientras se paraba enfrente de ellos, evitando que se llevara a la pequeña – es un asunto de nuestros padres, ella sabía dónde podrían estar/ –

-¿los cuerpos de sus padres? – dijo Handy, tratando de apaciguar la furia de la bestia azul – porque eso es lo único que encontrarían, o al menos saber donde murieron - se acercó donde Flaky y Russell, parándose frente a Petunia y permitiéndoles a los demás, irse de ese sitio – es eso lo único que verán, una tumba sin cuerpos, nombre o rastro alguno que indique un asesinato a sangre fría –

-¡aléjate de mí vista! – sus palabras susurraron ira, odio, repudio total al ser delante de ella – ¡cierra tu maldita boca de una vez, o yo misma te arrancare la lengua! –

-¡no, tú cierra tu maldita boca Petunia! – y de nuevo, nadie ahí creyó escucharle decirle eso a ella - ¡ya basta de toda esta estupidez! ¡Deja de ponerte en el lado que crees es el correcto, cuando ambos sabemos que no lo es! –

-discutan sus asuntos en privado, la verdad es que nadie debe por qué enterarse de esta forma – Russell se llevó a rastras a Flaky, quien permanecía en shock por todo lo ocurrido. Los marineros los siguieron, Sniffles y Toothy fueron tras Cuddles, Giggles quería ir con ellos, pero su amiga estaba también con problemas. Los demás abandonaron la sala

-debes dejar de ser tan obstinada y escuchar lo que la gente quiere decirte – Handy ya tenía la paciencia rayando el limite – déjame explicarte lo que paso, decirte con claridad el asunto. Cuddles, Giggles y Lamy, incluso Did ya saben la verdad –

-¡no me quieras meter a la cabeza que mis amigos te apoyaron en tu mentira! -

-¡no es ninguna mentira! – sin importarle perder sus manos, otra vez, Handy la tomo de los brazos y la sujeto firmemente - ¡ya basta de ver las cosas a tu modo! ¡Deja que te explique los verdaderos hechos! –

-¡no hay más verdad que la que vi! ¡no intentes cambiar las cosas como siempre! – Handy la miró sin comprender – ¡no quieras manipularme como siempre lo has hecho! ¡todo este tiempo manipulaste las cosas a tu antojo, incluyéndome!– y esa fue la gota de derramo el vaso

-¡¿tú crees…que todo este tiempo te…he manipulado?! – la soltó lentamente, mientras la incredulidad emergía en el rostro pálido de Handy. Giggles no creyó escuchar jamás eso de su amiga – lo que me dices… – su voz se quebró – espero que entiendas lo que acabas de decir… – no dijo más, optó por salir de ahí antes de mostrar las lágrimas que afloraron en sus acaramelados ojos

-¡¿cómo pudiste?! – Giggles no creía las palabras de su mejor amiga - ¡¿cómo puedes decirle a Handy que todo este tiempo…te sentiste manipulada por él?! ¡¿Acaso tus sentimientos fueron falsos?! –

-¡¿de qué diablos estás hablando?! – a Petunia no le funcionaba bien la cabeza, la ira mesclada con el amargo momento lograron hacerla actuar de esa forma

-¡le dijiste a Handy que eras manipulada por él! ¡Todo este tiempo solo era una atracción por su persona, no era amor de verdad! ¡¿Es cierto eso?! –

Petunia se sintió palidecer, no era posible que ella dijese esa horrible palabra. Sabía lo delicado del asunto que llevaba estar en una relación con él. Conocía su pasado y entendía que la lealtad era algo muy importante para Handy, que el respeto mutuo y el amor verdadero era algo que él tomaba endemoniadamente en serio.

Pero por su orgullo, por esa barrera que hizo crecer, no dejaría mostrar ese lado suyo frente a su amiga, aunque las máscaras que Petunia manejaba ya las conocía la peli rosa

- ¡deja de pensar que todo lo que ves es cierto! – se acercó más a su amiga - ¡tienes que aprender a confiar también de las palabras! Tus ojos no siempre te dirán la verdad –

-¡eso fue y siempre será así! – Petunia ya no aguantaba más, quería irse a su casa y descansar de todo ese melodrama barato – ¡mis ojos vieron cuando maté a esas personas! ¡Mis ojos vieron cuando Lummpy me asesino esa tarde en la escuela! ¡Mis ojos vieron el dolor y lágrimas que derramaron mis amigos hace dos años! ¡Mis ojos vieron el esfuerzo que hicimos para ser lo que somos ahora! – Giggles enmudeció - ¡mis ojos vieron a Handy rodeado de esas perras seduciéndolo! – se alejó de su amiga y prosiguió a salir de la habitación - ¡tú más que nadie sabe la verdad que guardan mis ojos! – gritó mientras se marchaba de ahí, dejando a su amiga sorprendida. Conmocionada. Totalmente sola.

*****slash*****

-¡Cuddles ya basta! ¡Préstame atención! – Toothy y Sniffles habían logrado alcanzar a su amigo y lo secuestraron hacia una zona cerrada al público, más ellos no eran de tomar en cuenta esos pequeños detalles - ¡tienes que calmarte, te va a dar un paro si continuas así! –

-¡¿de qué sirve si de todas formas voy a revivir?! – sus amigos lo sujetaron con cuerdas que encontraron en ese lugar. Los chicos y Cuddles sabían que eso no era impedimento alguno, pero por respeto al amor de hermanos que tiene por ellos, dejo de luchar y escucharle el reproche más grande que pudo soltar el peli morado – me canse de seguir así, quiero respuestas, quiero la verdad –

-lo quieres todo pero eso no puede ser – Sniffles limpiaba sus lentes por el polvo que bailaba en el aire – ahora, hay algo que no te has puesto a pensar – los dos miraron al chico genio – ponte en la situación de Flaky –

-no sería difícil, solo tendría que llorar a cada rato – el comentario de Cuddles fue recibido por una bofetada - ¡hey! –

-¡estas colmando mi paciencia! -dijo Toothy – sabes a donde llegó cuando eso ocurre… –

-de acuerdo, entiendo, pero deja de pegarme – opto por lo más inteligente – ¿qué quieres que piense? –

-en lo siguiente – Sniffles se acomodó sus lentes, luego suspiro hondo y prosiguió – dado a que ella tenía conocimiento de puntos clave que daban el paradero de las muertes de sus padres…yo pensaría como ella diciendo "bueno, de acuerdo, sé saber dónde están enterrados o asesinados los padres de mis amigos, pero esos códigos los encontré cuando era una niña, quien solo estaba pendiente de jugar la hora del té o vestir muñecas, más no en saber que fuera de mi mundo infantil, inocente y protegido, se desarrollaba una sanguinaria y mortal guerra"… entiendes a lo que voy, ¿cierto? –

-la verdad que no, y tú no intentes pegarme – advirtió a Toothy ya que este elevaba su mano

-lo que digo es que Flaky, al solo ser una pequeña niña que no sabía nada de sus poderes, al igual que ustedes, ella omitió ese importante dato hasta ahora, dándole una irrelevancia total al asunto –

-pero luego conoció de sus dones, tendría que habernos dicho que sabía sobre esas cosas – las cuerdas alrededor de Cuddles comenzaban a tensarse

-lo sé, lo entiendo. Pero lo que tú no entiendes es el motivo por el que ella mantuvo su mente bloqueada con certeza –

Tanto Toothy como Cuddles analizaron lo dicho por su amigo

-es algo simple de ver, chicos, hasta Did podría descifrarlo al instante –

-deja los rodeos y dinos de una vez – habló Toothy

-por Dios, ustedes son lentos – más el gruñido de sus amigos hizo que continuase con su explicación – ya bueno, dejen de mirarme así. Lo que quiero decir es simple y sencillo; "bloqueo de recuerdos traumatizantes" –

-¿nani? – dijeron ambos chicos

-¿creen ustedes acaso que alguien, con un pasado muy doloroso y terrible, mantendría detalles o recuerdos de ese momento? – después de eso, los focos en Toothy y Cuddles se prendieron, haciendo que el rubio se pusiera muy rojo de la vergüenza – eso mismo es. Una persona no sería tan masoquista como para tener latente esos detalles en su cabeza, haciéndole recordar algo tan doloroso como ello cada segundo de su miserable vida –

-ahora entiendo el motivo – comento Toothy – incluso, poniendo el hecho de que Flaky era solo una niña, como bien dices. ¿A qué niño se le pasaría por la cabeza saber que esos números, algo sin relevancia a esa edad, serian códigos muy importantes en el futuro?, sí que esto es un asco total – luego miró a su amigo – ahora ¿qué tienes que decir a tu defensa? –

Cuddles estaba rojo y avergonzado. Le grito cosas muy dolientes a la más pequeña de sus amigos. No era cierto lo que le dijo, pero la calentura del momento había hecho desconectar todas sus neuronas, provocando que se transformase en la persona más abominable del planeta.

Eran pocas las veces en que miraba más allá que la compañía de Toothy o los momentos felices junto a su novia. No sentía la necesidad de saber las vidas de los demás, a pesar de ser tan unidos como equipo y amigos de escuela.

Lamentaba todo lo que dijo eh hizo con ella. Sabía que no se lo perdonaría tan fácilmente, más Giggles quien adoraba a su amiga sin igual. Petunia le iba a partir sus dos zanahorias. Eso si no le iba a gustar…

-tengo que hablar con ella, pedirle perdón ante todo y aceptar cualquier cosa que me pida. Incluso si me pide besarme con Did, no me importa –

-oye, tranquilo viejo, Flaky es la persona más dulce que conocemos. No creo que te obligue a besar a Did. A Nutty puede ser – ante el comentario de Toothy, el trio inseparable comenzó a reírse, imaginándose tal escena, aunque a Cuddles le daba asco en el buen sentido – pero si Giggles te sentencia, Petunia se vuelve tu verdugo…ahí si no tendrás herencia que dejar –

-ni me lo digas… - Cuddles pensó en lo primero dicho por su amigo – ella es muy dulce, ingenua, tierna, casi a la inocencia misma. Nunca creí conocer a alguien así…y creo que por eso, le afectó tanto mis palabras que se quedó petrificada –

-si nosotros estuvimos anonadados, imagínate como estaba ella en ese momento – el reproche de Sniffles fue asertivo a los pensamientos de Cuddles. No podría olvidar jamás la expresión que vio antes de tomarla del cuello y asfixiarla por un desliz de locura

-aunque creo que no es el momento. Mejor espera a que se reponga y hablas con ella – ante el consejo de Toothy, el rubio acepto de buena forma.

Sabía que lo mejor que podía hacer era esperar a que las aguas se calmen, aunque sabía que no todos estaban pacientes por darle su merecido. Did sería el primero, dado al cariño que le tiene a la pequeña. Lifty podría darle algunos disparos en la cabeza, si es que no metía a su hermano mayor. Handy le saldría con las típicas frases de no lastimar a una mujer, por muy perra que sea. Fliqpy, bueno, él solo lo miraría de forma negativa. Bud lo empalaría y lo colgaría como trofeo de guerra. Petunia ni hablar. Pero a quien debía tener a su favor en todo momento, era a Giggles, ya que con ella, comenzaba la chispa que encendía la dinamita

-estoy frito, muy muy frito –

*****slash*****

Las elaboraciones para una reunión de emergencia se realizaban en segundos, mientras los líderes llamados para dicho evento se acercaban a la oficina central de Tigger.

Por obvias razones, Rushir no fue llamado.

Todos los presentes aguardaban que se les entregase el material mientras que el organizador, Mole y sus hermanos, esperaban a que todo esté en silencio para comenzar…

-bueno – dijo – tenemos a grupo de científicos de las plantas de IMPERIUM, al jefe de la seguridad máxima de la base, al representante de las fuerzas especiales, al estimado doctor Combult – asistiendo una leve reverencia – y a nuestro líder, Tigger –

-podemos comenzar con la reunión – dijo el vocero, encargado de dictar las acciones que se daban en cada reunión de la organización. Todos los mencionados tomaron haciendo. Unos cuantos hombres más permanecían de pie cerca a la pared

-ante todo, vengo a comunicarles que la directiva científica quedara neutralizada a una sola parte – todos quedaron sorprendidos ante dicha decisión, más Tigger quien no sabía nada – no se alarmen, no seré yo quien dirija los proyectos de la organización –

-¿y quién será el nuevo encargado? – pregunto el albino, mirando intrigante al peli morado

-será él – señalo al doctor al lado del representante de las fuerzas especiales – el doctor Combult – murmullos y alguno que otro comentario negativo se escuchó en la sala

-me veo en la necesidad de reclinar tu oferta. No soy muy bueno para este tipo de trabajos. Prefiero realizar mis actividades yo solo –

-lo sé, es por ello que usted estará encargado de la producción de los cuerpos de 4° generación, únicamente usted – y de nuevo, murmullos fueron elevándose en la habitación, provocando un leve caos – silencio – dijo Mole – dado a que Rushir dejó el proyecto por asuntos muy personales – una ligera sonrisa se posó en los labios de Tigger – el siguiente al mando deberá tomar su puesto, y quien mejor que usted. Doctor –

-bueno, encuentro tentativa la oferta, pero no manejare ningún puesto si no cuenta con la aprobación de los científicos y del respaldo de nuestro líder – Combult giro sus ojos hacia el mencionado, este solo sonreía con satisfacción – pero pensándolo bien, creo que las reglas acá nunca fueron tan empleadas para realizar actos. Por ello acepto su oferta con o sin permiso alguno –

Todos los científicos presentes se levantaron de sus sitios, reclamando aquel acto tan injusto para ellos

-¡nosotros trabajamos por mucho más tiempo que ustedes dos! – recalco uno de los de bata blanca

-¡tenemos más derecho que nadie a ceder el puesto de Rushir como jefe principal de los proyectos! –

Mole esperaba esa reacción, Tigger lo sabía por la mirada que les ofrecía a los objetantes

-entiendo perfectamente eso, y es por ese mismo motivo que no necesitamos más de su colaboración – hizo tronar sus dedos, haciendo que los soldados quienes resguardaban cerca a la pared, elevaran sus armas directo a ellos – ustedes trabajaron mucho tiempo…el equivalente a Rushir –

-¡¿q-que está tratando de decir?! – uno de los hombres quiso acercarse a Mole, tratando de suplicar por su destino - ¡no lo hagas, no nos sentencies a algo así! –

-lo siento, pero por el mismo motivo del tiempo, es lo que contribuye a que ustedes…pertenecieron al mismo bando que esa basura – sin más que decir, las balas salieron de las armas, destrozando la carne de todos los hombres de bata blanca.

Secado el fusilamiento, Mole prosiguió con la reunión

-ahora, usted señor – refiriéndose al jefe de máxima seguridad de la base – y usted – al representante de las fuerzas especiales – tengo entendido que saben del proyecto que estamos llevando a cabo, siendo ustedes la cabeza máxima de la seguridad de este lugar y de nuestras bases aledañas – ambos hombres tragaron duro – siendo así, sabrán que se realizara un ataque sorpresa a una de las regiones visualizadas con experimentos de 1° generación. Lo siento, pero habrá pequeños cambios en el plan –

-puedes decirlo de una vez – comentó Tigger, impaciente por saber algo que no conocía

-habrá una probabilidad mínima que GENEOHT llegue tarde para salvar a la gente de ese lugar. Es por ello que se realizara una estrategia para capturar a los experimentos, acabar con esa rebelión de pacotilla y tener el mando completo de las vidas de este planeta –

-te escucho – sonrió más para sí que para Mole – aunque el no tener conocimiento de ello, me altera un poco –

-no te preocupes, mis hermanos y yo ideamos este plan hace pocas horas –

-eso es algo irresponsable, ¿no lo crees? – comentó Combult – idear un plan para hacer todo lo que dices en tan poco tiempo, incuso con cosas que hacer en este lugar –

-es por ello que le otorgo toda la responsabilidad médica y científica de este lugar – el verdadero motivo de Mole, para cederle el cargo total a Combult, salió a la luz – dado a que ya no contamos con un estratega calificado como lo era el experimento Red, o en otro nombre, Splendont – la mandíbula se le tensó a Tigger, Combult miro al albino como queriendo saber lo que significa – me hare cargo de las preparaciones de este ataque y yo mismo lo lideraré. Claro está que necesitare a toda la ayuda posible, incluyendo un proyecto personal – el peli morado observo al científico – estaremos en contacto para darle los motivos del asunto, aunque en los documentos que se le entregó, puede ver un poco de lo que hablo –

-lo reservare para más tarde – contesto el científico de la forma más tranquila posible –

-de acuerdo – camino hacia una pantalla, donde al prenderla, mostro un plano de la zona a atacar – este será nuestro punto, colocaremos la base aquí y registraremos toda la zona por experimentos. De ahí, vendrá el plan –

-antes que nada, quiero saber algo – Tigger rascó su rostro, mientras forzaba su sonrisa para no demostrar nervios - ¿tú serás participe de esa batalla, directamente? –

Mole entendió su sonrisa, sabía que si él se enfrentaba a tan poderosos enemigos, saldría apresado por ellos, o inclusive, muerto

-no te libraras de mí, Tigger – ronroneo ese nombre con odio, con asco, mientras sus ojos fortalecían esa verdad indiscutible para él. Tigger dejó de sonreír y miro fijamente al ente – aún no cobro todas las que me hicieron, a mí y mis hermanos, incluso él –

-¿él? – preguntó Combult

-no es nada – respondió nervioso Tigger

-se refiere a mi único hermano mayor – Combult abrió los ojos enormemente, luego fijo su mirada en Tigger, quien ya sentía el peso de la furia del científico aplastarlo – no olvidare Tigger, nunca podré olvidarlo –

-entonces aquí acaba la reunión – Tigger se levantó de su lugar, caminado rápidamente hacia la salida, no quería seguir más en ese lugar

-escapa mientras puedas, no te dejare vivir en paz – los ojos de Mole brillaban con tan intensidad, con el fuego morado que renació en él. El brillo metálico se había apagado, ya no era más un esclavo, ahora era un ser libre de poder y decisiones. Un ser que manejaría a gusto su vida, y haría sufrir a los demás – no dejare que respires un solo segundo…te hare llorar sangre –

Mientras tanto, Combult fue detrás de Tigger quien, prácticamente, corría hacia su oficina…

-¡explícame que ocurre! -el doctor tomó del hombro al albino, este se detuvo en su andar y respiro grandes bocanadas de aire

-me lo temía, las cosas se cobran de la misma intensidad o un poco más – se sujetó el pecho, apaciguando el golpeteo de su corazón en la caja torácica

-¿de qué diablos estás hablando? – al ver la palidez de Tigger, el doctor optó por acompañarlo hasta dentro de su oficina, sentándolo en su mullido sillón – dime, ¿Qué ocurrió cuando no estuve? ¿A qué se refiere con que no podrá olvidarlo? ¿Qué significa experimento Red? –

-son muchas cosas de las qué hablar, pero no hay mucho tiempo – Tigger alzó sus ojos hacia Combult, con una mirada de súplica en ellos. El doctor entendió que no debía decir o preguntar más – te lo diré, pronto te diré lo que ocurrió, por el momento continua con lo que has estado haciendo con ella –

-Tigger, el metabolismo de Khio está igual de siempre, hace años que sigue igual. Debes entender que por más avances que se haga en la ciencia, no podrás volverla a/ -

-¡no te atrevas a decirlo! – el senil líder se paró bruscamente de su sitio, alzando por poco su fino escritorio. Pero un dolor en su pecho hizo que se detuviera, siendo ayudado por el otro hombre – no permitiré que todo esto se derrumba. Mira hasta donde hemos llegado con ese infernal virus. Tenemos mucha gente sobre nosotros, demasiada para detenernos ahora – unas arrugas de dolor se plasmaban en el rostro de Tigger – todo lo hice por ese motivo…no dejes que se vaya, no lo permitas –

-déjame decirte que eres la primera persona en realizar algo tan inmenso, solo por una persona como lo es ella – Tigger lo miro de reojo con cierto malestar – no lo digo en el mal sentido, pero llegar a convertirte en la persona más odiada del mundo, solo por hacer lo que estás haciendo…créeme, amigo mío, que tus instintos afloran más allá de lo que uno puede decir o pensar –

- no es instinto… - se relajó en su silla, dejando que el dolor en su pecho se agudice – es amor, Combult. Ese impulso de cometer todo esto es a base de amor –

-por ella, por Khio – respondió Combult

-por ella…por mi hija – respondió Tigger

*****slash*****

-vaya que las cosas se pusieron interesantes – Fliqpy caminaba por los lugares cerca de la oficina principal del Mayor, donde aún se resolvía una amena platica entre Robert y los líderes de GENEOHT – la forma en como reacciona es sorprendente, incluso la muñeca esa. Se nota que no han entrenado sus verdaderas habilidades, no las conocen por completo. Nadie, a decir verdad – esto último lo dijo con un dejo de ira – yo también debo apresurarme y fortalecerme, pero antes, debo hacer algo con esos idiotas insoportables –

Unos soldados pasaban un poco cerca al ente verde, conversando amigablemente, mientras acompañaba a unos jóvenes que decían querer alistarse en el ejército, luego un vehículo pasaba a su enfrente, con varios ocupantes dentro mientras hablaban cosas muy divertidas entre ellos. Después, por lo que se apreciaba, una pareja de uniformados, mujer y hombre, corrían hacia alguna dirección, pero con una sonrisa plasmada en sus rostros.

Fliqpy se quedó viendo esas escenas, mientras que en su cabeza corrían flashes del pasado, cuando era el demonio más temido que rondaba cerca…

-estupideces, simples estupideces – se dijo, bajándose la capucha y cubriendo sus ojos con el flequillo de su pelo – malditos recuerdos que dejaste en mi cabeza para atormentarme, Flippy –

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-Flaky, quiero que entiendas algo. Por más difíciles que se pongan la situación, nunca debes bajar la cabeza y sentirte inferior – Russell, junto a los marineros, consolaban a la peli roja en su casa. Todos estaban sentados alrededor de ella, mientras se abrazaba sus rodillas – entiendo la sorpresa que se dieron tus amigos, pero estoy en desacuerdo en la forma en como reaccionaron –

-desde hace tiempo que te conocemos – dijo un marinero – eres una niña muy buena y que quiere mucho a sus amigos –

-así es, eres muy buena con todas las personas – siguió Russell – pero no debes dejar que la gente pase sobre ti por eso. Date a respetar –

-hay cosas que dijo Cuddles – habló finalmente la pequeña, sin quitar sus ojos del piso – y tiene razón. Soy muy débil –

-la debilidad a veces es bueno – menciono otro marinero

-no, claro que no lo es – de repente, Flaky se levantó de su sitio y caminó hacia una mesita, donde habían fotos de sus amigos cuando estaban en la escuela – mi debilidad me hace inútil ante las situaciones, inservible ante los demás – poso sus dedos en una fotografía muy especial. Una donde estaban todos sus amigos, incluyendo a Handy, a Bud escondido entre los arbustos y a ese niño que vieron antes, Mime, gritando porque un globo de agua estaba por caer encima de Toothy. Fue un día feriado, cuando decidieron ir al parque de diversiones- quiero dejar de ser débil, quiero ser de utilidad para mis amigos...pero no lo lograre deseándolo – para sorpresa de todos, Flaky golpeo el mueble, haciendo que este se quebrara y se rompiera por la mitad.

Todos se asustaron, Russell quedo con la boca abierta, Flick miraba desde una esquina de la habitación, mientras su mano sangraba, al igual que Flaky

-¡voy a volverme más fuerte, lo juro! – alzando su puño ensangrentado - ¡yo destruiré a IMPERIUM, yo misma acabare con Tigger! –

-Flaky… -

-¡y entonces, yo…acabare contigo, Fliqpy! –


Chan chan cha chaaaaaaan~ *música dramática de fondo*

Así que Khio, la mujer encerrada en un cristal dentro de las instalaciones de Tigger, era su hija…hum, interesante ewe

Conque Mole tiene más hermanitos, baia bia :v
Ahora ¿con qué nos saldrá este sujeto llamado Robert? that suspicious 7n7

Ahora Flaky quiere volverse valiente… ¿lo lograra? ¿Conseguirá matar a todo IMPERIUM y a Fliqpy? Eso sí que no me lo creo xD
Cuddles¡ deja las drogas, mira lo que te hacen hacer¡
Ahora si es fijo, Petunia se volvió bien perra e.e

Espero les haya gustado. Si tienen dudas déjenmelas saber

Sin más que decir me despido

See you late

Bye bye