¡Hey Hey Hey! /owl's screams, aquí LiNekoWeillch luego de como docenas de años sin escribir nada, llegando con una bonita dinámica de la página Es de Fanfics en facebook.
El tan ansiado (para mi) #OMEGACEMBER
Sin más por el momento.
Advertencias: Intentos de Omegaverse, dos muchachones de una preparatoria magica de disney interactuando, una redacción congelada por que hace AÑOS que no escribia algo (como unos meses)
Disclaimer: Twisted Wonderland no me pertenece, esta historia simplemente es por diversión, de una fan para otros fans.
Roses & Eels
Voz
Existía una amplia gama de personas a las que Floyd Leech detestaba, aunque no podía recordar siquiera a la mitad porque, al final de cuentas, no eran tan importantes.
Pero entre todos ellos, aun había un tipo de estas personas a las que siempre debía ver y sobre todo lidiar. Durante todos sus encargos de "Ajustar cuentas" con los deudores de Azul hallaba a esos idiotas que se creían superiores por ser alfas y creían que cualquiera caería rendido a sus pies luego de levantar la voz apenas un par de decibelios sobre lo normal.
Cosa que jamás, nunca de los nunca, tendría la reacción deseada con el segundo gemelo guarura de Ashengrotto. Más bien terminaría con una pelea física mucho más grande y violenta de lo pensado; Pues él, como el alfa de mayor poder en esos asuntos, solo le hacía enojar más... Aun cuando al principio no lo hubiera estado.
Esa tarde caminaba sin rumbo aparente por los pasillos de la academia, estaba huyendo de sus responsabilidades en el Mostro Lounge, en realidad no tenía gana alguna de servir bebidas y sacar a la fuerza a los tipos quienes se sentían rudos después de dos Ginger ale con colorante rojizo.
"EL REGLAMENTO DE LA ESCUELA DEJA EN CLARO QUE ESTO ES INACEPTABLE " —la voz a gritos de alguien desconocido llegaba hasta sus oídos, podía notar como esforzaba demasiado el tono de voz para parecer mucho más fuerte y grave de lo que en realidad era... Y en vez de hacerle molestar, como cualquier otro idiota que pretendiera hacer lo mismo, le parecía bastante divertido.
Caminó un poco más rápido, siguiendo el sermón sobre las reglas y los buenos comportamientos dentro de la institución, o por lo menos eso parecía decir, llegando a una de las tantas aulas en desuso del tercer piso. Entró sin hacer ruido alguno, mirando la pequeña figura del líder del dormitorio de Heartslabyul; ese pequeño tirano rojo de corta estatura y divertidas reacciones cuando se veía en un aprieto.
Sé recargó en la pared libre aun cerca de la puerta, mirando la escena frente a él. Era el líder, Riddle Rosehearts, quien estaba regañando a grito amplio a un par de jóvenes de algún otro dormitorio, después de usar esos extraños y pesados collares para suprimir la magia de los tipos, por cualquier fallo que estuvieran cometiendo.
—ES LA TERCERA VEZ QUE VEO A USTEDES, IDIOTAS, PELEANDO POR UN TONTO DESEO DE PODER —Floyd conocía la voz normal de Riddle, así que aquellas pequeñas vacilaciones de la misma al intentar mantenerse en alto su tono y el tono gutural que de pronto sonaba en las rupturas de la misma le hicieron reír un par de veces.
El mismo par que hizo también romper el momento de seriedad y terror que había mantenido el pequeño líder antes de su llegada.
Sobre el tacón de sus zapatos giró el pelirrojo en búsqueda de la persona no invitada, notando a una de los gemelos de Octavinelle. El peor de ambos, si debía aceptarlo.
—¿Disculpa? ¿Acaso se te perdió algo? — aún intentaba mantener el tono de voz, más grave que el original, mientras entrecerraba levemente sus ojos mostrando disgusto con sólo la mirada —deberías irte de aquí, no te incumbe.
—Kingyo-chan es tonto —mencionó el recién anexado a la situación, mientras levantaba los hombros para quitarle importancia a lo que decía y miraba sin pestañear al chico de cabellos rojizos y rostro molesto como consecuencia de sus palabras —Esa es una tonta imitación de voz que al pececito dorado no le queda.
—¡Son cosas que no tendrían que importarte!, aparte de una tontería... —por primera vez el tono que salía de sus labios sonó claramente vacilante, las manos del joven Rosehearts se apretaron en puños a los lados del cuerpo de su dueño, mientras caminaba hacia delante, en búsqueda de enfrentar correctamente al peliazul — ¡Y no intentes pasarte de la raya conmigo, Leech!
Floyd caminó el mismo número de pasos hacia el otro, hasta quedar completamente delante de él, se dobló lo suficiente para alcanzar su rostro, mientras sonreía descaradamente.
—No he dicho ni hecho nada malo, Kingyo-chan —reafirmó, con toda la tranquilidad del mundo, poniendo sus manos sobre los hombros del delgado líder, haciendo con un movimiento que cambiará de dirección, ahora siendo este quien tuviera el muro de la salida detrás de su espalda — Solo dije la verdad, esa voz no puede ser la de un pequeño pececito dorado —la sonrisa de Floyd se ensanchó más hacia uno de los lados, volviéndola bastante socarrona y sin la "amabilidad" de antes — Por qué eres tan chiquito y delgado, la voz de alfa no te quedaría nunca~
El rostro de Riddle se tornó a un tono pálido bastante rápido, sus ojos se abrieron bastante ante la sorpresa y sus labios también lo hicieron, mientras intentaba conectar sus ideas con la boca para defenderse, cosa que tal parecía, sería increíblemente complicada.
—No deberías fingir esas cosas, Kingyo-chan, o vendrá un verdadero alfa y te irá mal —conforme hablaba iba caminando hasta el punto de dejar al más bajón de ambos con la espalda totalmente pegada al muro, una de sus manos fue a parar hacia el mentón de quien segundos antes llevaba el control de la situación, apretando lentamente sobre de él —Nee, nee, Pececito —llamó con su tono juguetón en las palabras, sin apartar su mirada de los labios contrarios, pasando a no prestar atención a nada más —un tipo que alardea de lo que es, suele ser un completo imbécil, pero alguien que alardea de algo que no es... —susurró, cada vez acercándose más a él — es simplemente ridículo.
—No me contradigas enfrente de las personas cuando acabó de dar una orden —dio un manotazo sobre la mano que lo sujetaba, aunque la misma no hiciera movimiento alguno para pretender siquiera quitarse de él — tengo el control de la situación como estaba, no pretendas salvar a ninguno de estos infractores de las normas de la escuela...
Floyd solo ladeó un poquito la cabeza intentando entender correctamente que era lo que el más bajo quería dar a entender, alejando su mano del mentón ajeno, pero no quitándose de frente de él.
—Ahora, si me disculpas ¡DEBO SEGUIR DOCTANDO SENTENCIA! ¡Y NO SOLO SERÁN DOS LOS QUE TERMINARÁN CON UN CASTIGO SI NO TE QUITAS DEL FRENTE! —una vez más la voz actuada salía de Riddle y a pesar de estar tan cerca y que está fuese molesta, Floyd no retrocedió ni un solo centímetro.
—No tienes por qué gritar de esa forma, pareces una de esas ollas a las que le sale vapor —la amplia mano izquierda del tipo de los ojos desiguales fue a parar a los labios del líder, mientras soltaba una risita luego de escuchar su propio comentario —tu voz no es esa, no la esfuerces te vas a lastimar.
Las cejas de Riddle se juntaron con bastante fuerza mientras llevaba sus manos para retirar la mordaza puesta por uno de los gemelos Leech.
—Ellos no te temen por ese aire falso que sale de tu boca, te temen por que eres fuerte y decidido y les acabas de quitar sus poderes — el más alto se agachó un poquito más hasta que su frente quedase tan cerca como la del otro joven, sin pretender soltarle en ningún instante —No necesitas fingir nada, Kingyo-chan —aclaró su garganta por un segundo — o tal vez, quieras demostrarme tu poderío a mi~
La sonrisa de medio lado que hasta ese momento se había mantenido sobre las facciones del chico de Octavinelle se ensanchó un poco más, soltando velozmente el rostro de su "presa" para ir rápidamente a tomar las muñecas del más bajo y levantarlas sobre la cabeza del chico, apretándolas entre ellas y contra la pared.
—¡Vamos a Jugar, Kingyo-chan! Tú debes hacer que retroceda al darme una orden ¡y así probarás que en verdad tienes ese poder! —se alejó lo suficiente de él, al menos lo que podía con su brazo extendido, por precaución debido a que consideraba capaz al pequeño líder de Heartslabyul de patearle en alguna zona bastante dolorosa.
Y aunque todo eso le pareciera divertido al más alto de los dos, Riddle en verdad se sentía estresado, estaba siendo ofendido y sobre todo les restaba autoridad a sus acciones, comenzó a mover de un lado a otro las manos en un intento de liberarse.
—¡Déjame de una maldita vez! —gritó, mientras pataleaba, se retorcía de un lado a otro, sin éxito por más que lo intentaba — ¡SUELTAME YA, FLOYD! ¡TE CORTARE LA CABEZA!
—Pececito no puede cortarme la cabeza si no toma su bolígrafo mágico —canturreó, acercándose unos cuantos pasos solo en el intento de descansar su brazo y tal vez de presionar un poquito más al pequeño Pececito dorado como gustaba llamarle —Y el bolígrafo mágico no está aquí, en sus manitas diminutas ¿por qué Pececito dorado es tan pequeño?
Su mano libre, la diestra fue a parar sobre el cuerpo del más bajo, buscando sobre el pecho de este el tan nombrado artefacto mágico, haciendo que las mejillas de Riddle se tornará en un tono rojizo luego de ver como la mano invasora decidía desabotonar el bien cuidado y pulcro chaleco carmín.
—Kingyo-chan es tan chiquito que podría caber en uno de mis bolsillos —para ese momento Floyd empezaba a dejar pasar la idea principal de su "captura" y aunque no dejaba de presionar las articulaciones contrarias hacia el muro detrás de la víctima, de pronto su atención se había puesto en algo nuevo, algo más como el rostro de Riddle.
El pelirrojo tragó saliva y dejó de emitir maldiciones en voz alta mientras miraba a todos lados en búsqueda de alguna manera de escapar de ahí, tomó aire y comenzó a repetir que se alejara de él, que había dejado de ser divertido desde hacía mucho tiempo y que era necesario parar. Pero no había respuesta de Floyd, este continuaba hablando de lo pequeño y sencillo que sería aplastar al pececito que enfrente tenía.
— D-deja de hacer eso... —murmuró muchas veces seguidas apretando los ojos al cerrarlos y de vez en cuando sus labios para controlarse, el más alto podía notar como el cuerpo ajeno temblaba, más eso no hacía que parase — Floyd...
De la nada esa última mención de su nombre, en el tono más suave y lastimero que jamás hubiera tenido la oportunidad de escuchar le hizo soltarlo, sintió como por su espalda un escalofrío lo recorrió y soltó un pequeño jadeo por la sorpresa ¿había escuchado bien? ¿Acaso el temible Riddle Rosehearts podía soltar esos lloriqueos de omega en peligro? Y ¿por qué le parecía necesario volver a escucharle?
—Riddle... —llamó por lo bajo, observando como el aludido movía sus manitas en círculos para volver a sentir algo — tú...
— ¡JA! ¡¿Así que Riddle no es más que un débil omega?! —la voz de uno de los idiotas que se habían mantenido aún detrás de la escena anterior se dejó escuchar, caminando hacia el dúo, golpeando con el brazo al otro lado de la pared donde continuaba atrincherado el pequeño líder, cerrando ese flanco que había quedado libre— ¿Qué dices, Leech? ¿Deberíamos darle una lección por querer fingir algo que no era?
La sonrisa de este tipo mostraba sus colmillos y un brillo en sus ojos tan tétrico que dejaba ver cuán ruin podía ser.
—Si chilla de esa manera mientras lo ponemos en su sitio, jamás volvería a... —sin embargo, el mismo sujeto no terminó de hablar cuando el puño de Floyd fue a parar sobre su nariz, haciendo que retrocediera, poniéndose frente al chico de cabello rojo, protegiendo lo del imbécil quien tuvo la osadía de soltar sus tontas palabras.
— Será mejor que se larguen de aquí, de una buena vez —el más alto de ese lugar gruñó, molesto, levantando la voz tan alto que resonaba en las cuatro paredes del lugar, usando su verdadera voz de alfa, mientras se volvía a acercar al tarado que ahora yacía en el piso, agachándose de forma intimidante, tomándole del uniforme para encararlo de cuenta nueva — No quiero volver a verlos, ni cerca de Riddle ni haciendo ninguna tontería nunca más —después de ello, le dejó caer sin previo aviso, sin importar que este volviera a salir lastimado.
Leech se levantó y caminó hasta Rosehearts, tomándolo en un abrazo, mientras sentía como continuaba temblando, sacándolo de ahí.
Es mi primera vez escribiendo algo de omegaverse y -manitos de hinata mientras decia Naruto-kun -, como sea ¡Gracias por leer!
