En la mansión crepúsculo.
Tanto Riveria como Aiz estaban entrando a su sede después de aquella "situación" que observaron relacionada a Bell, ambas tenían su mente divagando aunque claro, con pensamientos diferentes sobre aquello.
"Bell Cranel fue llamado por Freya, esto puede ser malo, si ella está planeando algo para llevarlo a su familia significaría que tomarían una gran distancia respecto a la familia Loki, no es una exageración pensar eso, subir a nivel dos en mes y medio te da todos los indicios de que aquel llamado no fue sólo una "visita amistosa" de ser así ¿por qué actuar hasta ahora? Tengo que hablar con Loki para ver si sabe algo respecto a ello" pensó Riveria, con la mirada centrada perdida por estar sumergida en sus pensamientos.
Eso era lo que rondaba en la cabeza de la alta elfo, pensamientos puramente centrados en lo que respecta al poder de las familias.
Pero... mientras tanto la princesa de la espada.
"¿Por qué Bell fue con ella? No lo entiendo, no tiene sentido ¿Lo quiere para su familia? ¿Para saber su secreto de cómo se hace tan fuerte? ¿Acaso no soy la única que buscaba eso? No, no tiene sentido eso... espera... el día de la monsterphilia... cuando Loki y ella se reunieron... la descripción que la diosa Freya estaba dando sobre un nuevo niño de su interés... todo concordaba con Bell, pero no tiene sentido alguno, de ser así ya lo habría robado con un juego de guerra ¿acaso se e-enamoró de él?" Decía Aiz con un rostro preocupado y fruncido al pensar en que existía la posibilidad de que esto último fuera cierto.
-Ammmm ¿Qué hacen ahí paradas las dos? Llevan varios minutos sin moverse-Preguntó Finn a ambas chicas, sacándolas de su estado pensativo y sorprendiéndolas por ello.
-¿Uh? ¿Finn?-Preguntó Riveria al ver al hobbit.
-Si, soy Finn, pero no me han respondido la pregunta ¿Qué tanto tenían en la mente que se les olvidó seguir caminando? Además, estuvieron desaparecidas toda la tarde, sé que tenían el día libre pero normalmente no son de salir por mucho tiempo, a menos que hayan ido al calabozo, pero dudo que ese sea el caso ¿verdad?-Preguntó el capitán de la familia Loki.
-No te equivocas, no fuimos al calabozo, digamos que algo llamó nuestra atención, en todo caso, necesito hablar con Loki, ven con nosotras, es algo importante-Respondió la elfo, caminando hacia la habitación de su diosa junto con Finn y Aiz.
"Mi pulgar está doliendo pero no parece ser algo muy malo ¿qué es lo que vieron? Si las acaparó por casi todo el día debió ser algo que no podemos ignorar" pensó Finn iré tras iba detrás de las dos chicas.
Habitación de Tiona.
-¡Ahhhhh! No sé qué ropa ponerme para mi cita con Argonauta-Kun-Dijo la joven amazona, frustrada ante esa situación de indecisión.
-Nunca te había visto tan preocupada por cómo vestir para ir a algún lugar...-Dijo Tione, la hermana de Tiona, desde la puerta del cuarto.
-¡¿EH?! ¡¿C-Cómo entraste?!-Preguntó la hermana menor.
-Dejaste abierto ¿no te diste cuenta? Llevas encerrada en tu cuarto todo el día, así que vine a verte y me encuentro con esta escena tan sorprendente fufufu-Respondió Tione mientras se reía ligeramente.
-N-No te burles...-Contestó Tiona, con un gran sonrojo en sus mejillas y desviando la mirada.
-Es broma, es broma, no te enojes, pero hablando en serio ¿Quién hubiera imaginado que "Ar-go-nau-ta-Kun" te traería así-Expresó la mayor de las hermanas amazonas, haciendo énfasis en el apodo que Tiona le había puesto a aquel chico peliblanco que despertó su atención en aquella batalla contra el minotauro hace ya unos meses.
-¡Que no te burles!-Respondió la joven amazona, lanzándole varias almohadas a su hermana y sonrojándose aún más.
-Ya, ya, prometo que es la última broma, ahora de verdad ¿Necesitas ayuda en tu cita? Al menos puedo echarte una mano en eso ¿qué no te gusta de tus atuendos?-Preguntó Tione, acercándose a las prendas que habían sobre la cama de su hermana.
-No lo sé, me siento incómoda al pensar que Argonauta-Kun piense que... muestro mucho... pero casi todos mis atuendos son así, por lo que no sé qué hacer-Respondió Tiona, con la mirada hacia abajo y tocando sus dedos.
-Entiendo, es extraño que pienses en eso, normalmente no te importa, ¿Te molesta si te pregunto algo? Prometo que lo que digas no saldrá de aquí-Comentó la mayor de las hermanas, con un rostro serio.
-¿Uh? ¿Tan de repente? No hay problema, mientras me ayudes con esto no hay problema, pregunta lo que quieras-Respondió la amazona, aún sonrojada por los comentarios anteriores.
-Iré directo al grano ¿Te gusta aquel chico?-Lanzó la pregunta Tione sin reparo alguno.
"Aunque ya sé la respuesta, pero hay que confirmarlo directamente con ella, me ofendería que lo niegue, ¡Nosotras las Amazonas debemos ser fieles a nuestro sentimientos!" Pensó ella, cerrando los ojos y sonriendo, mientras levantaba ligeramente su puño.
El rostro de Tione se tintó de un color rojo muy fuerte, semejante al de un tomate, antes de dar su respuesta, parecía que sus palabras no lograban salir de su boca, únicamente sonidos sin sentido y leves tartamudeos que daban a entender lo nerviosa que se sentía ante esa pregunta.
-Sí, no puedo negarlo, cuando estoy al lado suyo mi corazón late muy fuerte, como nunca antes lo había hecho, cuando lo veo sonreír me siento tan feliz y avergonzada, ver sus reacciones tan sinceras, que demuestran realmente su sentir en ese momento, es tan... transparente... tan sincero... tan... único, cuando me dijo aquellas cosas en la fiesta de Apolo me di cuenta que me gustaba, porque me dolió pensar que existía la posibilidad de no volver a acercarme al lado suyo, eso hizo que sintiera punzadas en mi corazón-Respondió Tiona de manera elocuente y mirando hacia el piso, recordando cada momento de cuando entreno con Bell.
Tione sólo la veía con gran asombro por la sinceridad y la pureza de los sentimientos de su hermana, no se esperaba aquella respuesta.
-Yo... nunca me he enamorado ni tengo una remota idea de cómo se siente pero... no hay duda de que me enamoré y... si es de Argonauta-Kun... no hay problema, no... quiero y me alegra que sea él de quien me enamoré-Agregó la joven amazona a su respuesta anterior, volteando a ver a Tione y sonriéndole dulcemente.
Tione lo supo, no había mentira en esas palabras ni dudas en esos sentimientos.
-Bien, entonces ¡Hagamos que él caiga perdido en tus encantos femeninos! ¡Te apoyaré en lo que haga falta!-Respondió la mayor de las hermanas amazonas, abrazando a Tiona.
-Así que ¡A conseguirte ropa!-Agregó la misma a sus palabras.
-¿Ropa? Pero ¿No es muy tarde ya? Las tiendas deben estar cerradas-Respondió Tiona con clara duda.
-Cuando eres de las familias más fuertes de Orario ¡Las tiendas están abiertas por 24 horas! Así que ¡Vamos a conseguirte un lindo atuendo!-Gritó Tione, jalando a su hermana y saliendo de su habitación.
-¡Espera! ¡Ya voy! ¡Ya voy! ¡Me vas arrancar el brazo!-Decía Tiona, siendo arrastrada con una gran fuerza.
"Muchas gracias hermana..." pensó Tiona, alegre por ver el apoyo que recibía de ella.
Habitación de Loki.
*toc* *toc* *toc*
-¿Eh? ¿Quién puede ser a esta hora? Justamente cuando ya iba a dormir, quería soñar con Ricky-Dijo a Loki al oír que su puerta era golpeada.(A ver quién entiende la referencia).
Abrió la puerta y ahí vió a tres de sus hijos.
-Hola Loki, hay algo que tenemos que hablar contigo-Dijo Riveria más pronto que tarde.
-¿Y esa frialdad? ¿Ni un abrazo? ¿Un "Buenas noches"?-Preguntó Loki ante la declaración de la elfo pero vió que tanto ella como Finn y Aiz seguían extremadamente serios.(otra referencia).
-Oh, es algo muy importante al parecer, de acuerdo, pasen-Dijo la diosa, permitiéndole el paso al trío.
Cerró la habitación y se sentaron en algunas sillas que habían en el cuarto.
-Bien, dejen las caras largas y hablen-Comentó Loki para romper el hielo.
-De acuerdo, trataré de ser lo mas breve posible... vimos a Bell Cranel siendo guiado por la asistente de la diosa Freya hacia su hogar en la Torre de Babel y estuvo ahí por toda la tarde-Contestó Riveria sin rodeos nuevamente.
Loki abrió los ojos ante eso.
-Así que al fin hizo un movimiento... es preocupante pero no me sorprende-Expresó la diosa al oír aquello.
-¿Movimiento?-Preguntó a Finn con duda por lo dicho por Loki.
-Cierto, de aquí la que tiene una remota idea de ella es sólo Aiz, aunque claro, tampoco es como si yo supiera muy bien lo que ella planea hacer-Respondió Loki.
-¿Lo que ella planea? ¿Qué tiene que ver Bell Cranel con sus planes?-Preguntó Riveria al no comprender la relación entre ambos.
-Les digo que no tengo idea de eso pero sólo sé que Freya le echó el ojo desde hace un tiempo a ese niño de Hestia, el motivo no lo sé en sí, pero no puede ser para algo bueno, de todas maneras, no hay nada que pueda hacer, no me voy a meter en problemas con ella por un niño de otra familia-Contestó Loki con cierto desinterés por ello.
-Le echó el ojo... ¡Tenemos que ayudarlo! ¡Tal vez quería usarlo! ¡Como...!-Dijo Aiz con gran preocupación pero sus palabras frenaron en su última oración.
-Como tú ¿cierto? Niña, tal vez tengas razón y he dicho que no me enoja lo que hiciste, sin embargo, como dije antes, no tengo pensado en meterme en problemas con ella por ese niño, así que no haremos nada, además, si sólo quisiera usarlo ¿Por qué no lo ha tomado ya? ¿Por qué esperar a que sea más fuerte? No tiene sentido, así que concluyo que tiene otro objetivo en mente más que obtener poder-Contestó la diosa.
-¿Otro objetivo?-Preguntó Riveria, extrañada por ello, no se le ocurría algún otro motivo por el cual Freya quisiera a Bell.
-Sí, es simple, si no quiere al aventurero "Bell Cranel" ¿Qué es lo que busca entonces?-Preguntó Loki a manera de acertijo.
-No Entiendo...-Respondió Aiz.
-Creo tener una idea de a qué te refieres pero siento que es algo muy tirado a la suerte-Contestó Finn, viendo seriamente a Loki.
-Si no quiere al aventurero...-Dijo Riveria tratando de descifrar la respuesta.
-¡Ay! Se supone que son el capitán y la vice capitana de la familia, la respuesta es muy simple-Contestó Loki.
-¿Cuál es entonces?-Preguntó Aiz, parecía molesta por tanto acertijo dado por su Diosa.
-Quiere solo a Bell Cranel, no busca su fuerza o su secreto, quiere a la persona-Contestó Finn con gran seriedad.
- ¡Ding Dong! ¡Respuesta correcta! ¡Sabía que no podían estar tan alejados de la respuesta!-Dijo Loki, dándole la razón al hobbit.
-¿La persona? No entiendo, entonces Freya lo quiere para...-Decía la princesa de la espada, con la esperanza de que su pregunta fuera contestada.
-Sencillo, siente afecto hacia ese conejo y lo quiere a su lado, Freya no se tomaría tantas molestias por alguien, sólo lo tomaría y ya, pero parece ser que con ese niño es diferente, sólo el tiempo decidirá si tenemos razón o no, por lo pronto, toca esperar-Dijo Loki, recostando su espalda en el respaldo y estirándose.
-Afecto... ¿amor?-Susurraba aquella pregunta la princesa de la espada, sacando a relucir sus... ¿Celos?.
-Sinceramente no me importa quien despierte el interés de Freya, mientras no sea alguno de mi familia claro, así que les prohíbo hacer algo que ponga en riesgo la familia, al fin y al cabo ¿por qué lo harían? Si ese muchacho siente algo por Freya y es correspondido, es su problema ¿no?-Contestó Loki, mirando fijamente a Aiz.
En ese momento, la pelidorada sintió que aquellas palabras eran dirigidas a ella.
-No es como si sintieras algo romántico por él, Aiz, tú misma lo dijiste, no sé mucho del amor pero un corazón roto no sana tan rápidamente, así que, lamento si soy directa, pero en caso de desarrollar sentimientos por él ahora o después, habrás perdido toda oportunidad o posibilidad de conquistarlo, el corazón de los humanos es tan cambiante, sus sentimientos pueden cambiar muy rápido y sus personalidades junto con ellos, los dioses no somos así, siempre seremos iguales en cierto modo-Agregó la diosa pelirroja con una mirada tranquila.
Aiz sólo agachó la mirada, tenía un rostro... triste.
-Loki, es suficiente, eso está de más-Dijo Riveria al percatarse de la reacción de su hija.
-Lo lamento pero es mejor que sepa que lo que quiere obtener o los esfuerzos que haga para alcanzarlo pueden resultar mal, no lo hago por hacerla sufrir, sin embargo al saber que puede salir mal, la decepción es menor, deseo que lo entienda-Dijo Loki de manera seria, ella no deseaba que el sufrimiento sea exponencial en caso de llegar a ese extremo.
-Tiene sentido lo que dice Loki, es la verdad, así que Aiz, en caso de que sientas algo por aquel chico y lo que nos dijiste sea mentira a medias, tendrás que estar consciente de los riesgos, tanto los que representa Freya como los que puede representar una hipotética respuesta negativa por parte de Bell-Expresó Finn.
-No me importa... no pienso perderlo, quiero recuperarlo... yo creo que lo quiero sólo que no sé de qué manera...-Contestó a Aiz quien había permanecido en silencio gran parte de esta platica.
-No intervendré, sólo porque se trata de ti, únicamente por eso, lo hago por ti, no por ese niño, así que, aclarado todo, a dormir-Comentó Loki, abriendo al puerta de su cuarto, dando a entender que era hora de que se vayan.
Los tres abandonaron el lugar, dejando sola a Loki.
"Aiz, tienes un rival muy fuerte y peligroso si piensas robarle el conejo a Freya, además... tienes un rival en casa igual, Tiona, no hagas nada tonto, pero, al fin y al cabo, pase lo que pase, protegeré a mis hijos" pensó la diosa pelirroja antes de acostarse.
En el pasillo.
-Esa fue una charla muy educativa, ¿Quién diría que Bell tuviera el potencial de enamorar a Freya? en fin, creo que es mejor dormir-Dijo Finn dirigiéndose a su habitación hasta que vió cruzar a dos chicas a una velocidad anormal.
-Esas eran Tiona y Tione ¿Verdad?-Preguntó Aiz al ver a ambas chicas saliendo de la mansión.
-Sí ¿A dónde irán con tanta prisa?-Preguntó Riveria con confusión pero recordó algo.
-Su cita con Bell Cranel...-Se respondió al elfo a sí misma.
-¿Cita? ¿Con Bell? ¿Eh? ¿Quién?-Preguntó repetidamente el Hobbit, se sentía perdido ante esa declaración.
-Tiona saldrá mañana en una cita con Bell, hace dos días, en la fiesta de celebración por ganar en el juego de guerra, quedaron de acuerdo en salir juntos-Contestó Riveria a la confusión de su compañero.
-E-Entiendo, me sorprende lo demandado que está Bell en estos últimos días, supongo que eso tendrá que ver con que ambas salgan a estas horas, en fin, buenas noches-Finalizó Finn, yendo a su habitación.
Comentario del autor: Temporada de conejos.
Cuando el capitán de la familia se alejó, Riveria se quedó a lado de Aiz, quien veía a la distancia el camino al que Tiona y Tione se habían dirigido.
-¿Tienes un plan en mente?-Preguntó Riveria.
-Riveria...-Nombró la princesa de la espada a la alta elfo.
-¿Si?-Contestó la mujer con cabello color jade.
-Quiero invitar a Bell a una cita...-Respondió la pelidorada para sorpresa de su "madre".
Al día siguiente.
En la fuente de la plaza del amor, se podía ver a cierto joven peliblanco de pie, esperando a su acompañante de ese día.
"Estoy igual de nervioso que el día de ayer, esta vez fue más difícil escapar de mi diosa y de Lili, tuve que salir desde temprano para que no me dijeran nada, de todas maneras gracias a Welf, quien les llamó para checar algunas cosas, fue que pude venir sin problemas" pensó Bell con un rostro cansado.
-¿Habrá sido buena idea dejar mi armadura y armas en "La señora de la abundancia"? Sólo tengo conmigo mi daga Hestia ya que no deseo que se pierda, pero tuve que salir con todo mi equipo para que pensaran que iba al calabozo, Mama Mía me salvó la vida al permitirme dejar todo allá, sería incómodo cargar con eso-Dijo Bell a manera de retroalimentación.
-Pero Syr tenía una mirada extraña... no entiendo el motivo-Susurró el joven.
Unos instantes antes de dejar su equipo en "La señora de la abundancia", en los baños públicos de Orario.
-Es la única forma de que vaya presentable a mi cita, si me bañaba en la mansión hubiera sido bombardeado con preguntas-Dijo a Bell antes de entrar a bañarse.
?.
Algo lo había alertado, una mirada... volteó a todos lados en busca de donde provenía pero no encontró nada.
-Es extraño... me bañaré rápido-Finalizó el joven peliblanco, desnudándose y metiéndose al agua.
En la Torre de Babel.
Se podía ver a la diosa Freya con una mirada fija en alguna parte de Orario, sangre salía de su nariz por algún motivo.
-¿Se encuentra bien Freya-Sama?-Preguntó Ottar al ver a su diosa.
-Mejor que nunca Ottar... mejor que nunca... que vista tan maravillosa-Respondió Freya sin apartar sus ojos de su objetivo después de tomar un pequeño pañuelo para limpiar la sangre.
-D-De acuerdo Freya-Sama-Contestó el Boaz, con cierta incomodidad.
De vuelta a la actualidad.
-Espero que todo salga bien, no soy bueno planeando citas pero hice mi mejor intento en planear una-Se dijo a sí mismo el joven con gran decisión en su mirada.
Tras algunos minutos más de espera... la vió.
-¡Argonauta-Kun!-Saludó Tiona a la distancia, caminando hacia él y agitando su mano, todos los que estaban ahí quedaron sorprendidos por su atuendo... pero no más que Bell.
-B-Buenas tardes Tiona...-Respondió Bell con gran incredulidad ante lo que veía.
-¿Qué pasa Argonauta-Kun? Te ves extraño-Preguntó la amazona con extrañeza, veía a Bell con su rostro con colores rojo vivo.
-N-No es nada importante, lo qué pasa es q-que... nunca te había visto de esa forma... te ves realmente hermosa con ese atuendo... tanto que me quedé sin palabras-Contestó el joven, sin parpadear ni un segundo.
Tiona vestía un delgado vestido amarillo que llegaba hasta un poco más debajo de las rodillas, se veía como las mismísima primavera.
-¿Eh? M-Muchas gracias, t-tú también te ves muy bien argonauta-Kun...-Respondió Tiona, agachando la mirada, aquellas palabras causaron el mismo efecto que ella había causado en él.
Bell aclaró la garganta para tranquilizarse y romper el extraño ambiente.
-A-Acompáñeme a esta cita, señorita Tiona...-Comentó el muchacho, extendiendo su mano hacia la amazona, en pocas palabras, estaba pidiendo que ella tome su mano.
Esto tomó por sorpresa a la chica pero se tranquilizó.
-Estaré a tu cuidado argonau... no, estaré a tu cuidado, Bell-Contestó Tiona, tomando la mano de Bell y sonriéndole después.
Y así la cita entre Bell y Tiona daba inicio.
-Estoy orgullosa de ti hermanita-Decía Tione quien veía a la distancia lo que sucedía.
"Ni de broma me perdería la primera cita de Tiona, los seguiré hasta que finalice" pensó la mayor de las hermanas Hiryute.
