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Capítulo 2.5

Adaptándose

Moon se levantó finalmente después de haber estado inconsciente durante una hora. La Espeon soltó un bostezo y se puso de pie, intentando ordenar los recuerdos de lo que habia pasado antes de desmayarse. No tardo en recordar por qué se habia desmayado, al darse cuenta que compartiría dormitorio con una Pokémon legendaria. Recordar esto la hizo sentir mucha vergüenza, por suerte estaba sola en la sala del dormitorio.

Un par de minutos después, Darky salió de su habitación. A simple vista se notaba que se acaba de levantar. La Sylveon miro a su hermana, soltando un pequeña risa al verla despierta.

—Hasta que al fin despiertas, hermana —Dijo Darky con una sonrisa burlona—. Aun no puedo creer que realmente te desmayaras dos veces solo por ver a una Pokémon legendaria.

—¡Oye! Es algo normal, vivir con un Pokémon legendario es un privilegio que muchos desearían tener —Se justificó Moon con molestia.

—Lo que tú digas, hermana —Dijo Darky de la misma forma que antes—. Pero bueno, levántate. Tengo hambre y pienso ir a comer con o sin ti.

Dicho esto, Darky se acercó a la habitación de Evan y toco la puerta varias veces. No hubo ninguna respuesta de parte del Eevee.

—Supongo que estará dormido.

La Sylveon se sentó en un sofá para mirar su Videomisor un rato. Moon fue a su habitación a arreglarse un poco antes de salir… Aunque Darky tuvo que explicarle como se abría la puerta.

Minutos más tarde, Moon salió de su habitación con mejor apariencia. En la sala estaba su hermana, y junto a ella estaba Lucia. Las dos chicas estaban hablando como si nada. La Espeon respiro profundo para calmarse, ya se habia desmayado dos veces, una tercera sería demasiado.

—Hola, Lucia —Saludo Moon con la mayor calma posible.

—Hola, Moon —Saludo la Latias con una sonrisa avergonzada—. Discúlpame por lo de antes, no fue mi intención hacer que te desmayaras… Dos veces.

—No hace falta que te disculpes. Tú no tuviste la culpa de nada —Menciono Moon algo nerviosa—. Darky y yo vamos a ir a comer, ¿Quieres venir con nosotras?

—Pues sí, pero en realidad Darky ya me invito hace unos minutos —Comento Lucia soltando una pequeña risa.

Moon pudo ver como Darky sonreía levemente hacía ella. La Espeon frunció el ceño durante un momento y luego volvió a mirar con tranquilidad a Lucia.

—De acuerdo, vamos entonces.

—¿Qué hay de su hermano? ¿No va a venir? —Pregunto Lucia con curiosidad.

—Evan tiene que estar durmiendo. Es mejor que lo dejemos descansar —Menciono Darky levantándose del sofá y caminando hacia la puerta.

Las tres chicas salieron del dormitorio. Mientras tanto, en la habitación de Evan. El susodicho estaba aún en su forma de Eevee, sentado frente al espejo, mirándose fijamente. Los ojos del Pokémon evolución cambiaban de color constantemente, teniendo una expresión de dolor y un hilo de sangre cayendo de su nariz.

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Moon, Darky y Lucia caminaban a paso lento por el instituto. Por suerte para la Latias, las dos Eevee hacían de barrera invisible, evitando que los Pokémon adolescentes se acercaran a ella como en la mañana para pedirle autógrafos o fotos. Esto hacia que la Pokémon legendaria se sintiera mucho más tranquila.

Después de unos cuantos minutos de caminata, las tres llegaron a un restaurante en la zona Este del instituto. Antes de entrar, Moon miro un poco aquel restaurante. Realmente le parecía curioso que el instituto tuviera restaurantes en lugar de un típico comedor o cafetería, pero no se iba a quejar. Además, era un restaurante, pero la comida seguía siendo gratis.

Las tres entraron y se sentaron en una mesa, observando el lugar a detalle al tener la oportunidad. Era un restaurante al estilo de Kalos. Muy elegante y con música clásica de fondo. En el lugar habia varios grupos de Pokémon, algunos comiendo, otros charlando. Darky vio que en una esquina del lugar un par de Snorlax estaban teniendo una competencia de quien comía más. Incluso tenían varios espectadores deseosos de saber quién ganaría.

—¿Qué van a ordenar, chicas? —Pregunto una voz que las tres conocían.

—¡Subdirectora V! ¿Qué está haciendo aquí? —Pregunto Lucia algo sorprendida al ver a la Pokémon legendaria.

—Pues tomando sus órdenes —Fue la respuesta de la subdirectora.

—¿Acaso usted trabaja aquí? —Pregunto Darky con genuina curiosidad.

—Algunas veces sí, algunas veces no. Depende del día, la hora y de las ganas que tenga —Explico la subdirectora con calma y paciencia.

—Bueno… Necesitaríamos ver el menú —Menciono Moon sonando algo timida.

—El menú no existe. Pidan lo que quieran y se los traeré, lo único que no pueden pedir son cosas que no puedan comer.

Las tres dudaron durante un momento, pero luego cada una pidió lo que más deseaban comer en ese momento. Moon también pidió algo de comida para Evan. La subdirectora asintió con la cabeza y se fue a la cocina.

—Bueno… ¿De dónde eres Lucia? —Pregunto Moon para intentar conocer un poco más a su nueva compañera de dormitorio.

—Vengo de Teselia. Siempre he vivido allá. Esta es la primera vez que estoy fuera de mi región natal —Respondió alegremente Lucia—. Mis padres al principio querían que estudiara en el Instituto Equilibrio, que es el mejor instituto de mi región. Iba a estudiar allí, pero hice la prueba para ingresar en este instituto por sugerencia de mi ex-mentora, la Maestra Rayquaza.

—Increíble, conoces a la Maestra Rayquaza —Dijo Moon maravillada por aquella información—. Siempre he querido conocerla. Dicen que es una de las Pokémon más sabias del mundo.

—Es cierto, no hay pregunta que la Maestra Rayquaza no pueda responder —Comento Lucia con una sonrisa—. Hablando de cosas más normales. Díganme, chicas… Eh… ¿Hay… algún chico que les guste?

Esta pregunta tomo por sorpresa a Moon y a Darky. Ninguna de las dos se esperaba esa pregunta, quedándose en silencio durante varios segundos. Ni siquiera la misma Lucia sabía porque habia preguntando eso. Bueno, quizá si lo sabía, pero no iba a decirlo en voz alta.

—Bueno… He visto a algunos chicos lindos, aunque ninguno me llama mucho la atención —Respondió Moon tímidamente.

—Y ¿Qué harías para acercarte a uno de esos chicos? —Pregunto Lucia con curiosidad.

—A mí me dan igual esas cosas —Comentó Darky con desinterés—. Pero es bastante obvio que preguntas eso porque necesitas ayuda para hablar con nuestro hermano.

Lucia se sonrojo al instante. No podía creer que la Sylveon la habia descubierto de forma tan sencilla. Darky solo sonrió un poco al darse cuenta de que habia dado en el clavo. Moon por otro lado, miro con seriedad a su hermana.

—¡Darky! No puedes hablarle así a una Pokémon legendaria —Le reclamo Moon muy seriamente.

Este comentario hizo que la Sylveon soltara una risa.

—Pokémon legendaria o no, sigue siendo una adolescente al igual que nosotras, hermana —Dijo Darky como si nada—. Volviendo al tema, si quieres hablar con Evan, lo más sencillo es invitarlo a pasear o algo así. A nuestro hermano le gustan las cosas sencillas y tranquilas.

—¿Lo dices enserio? —Pregunto la Latias aun avergonzada.

—Sí, pero el resto tendrás que descubrirlo tú misma —Dicho esto, Darky volvió a prestarle atención a su Videomisor.

Moon y Lucia estuvieron en silencio durante varios segundos, ninguna de las dos sabía que más decir. Por suerte, no fue necesario decir nada. La subdirectora V llego con la comida que habían pedido las tres. Moon pidió arroz con curry, ensalada y té helado. Darky pidió varios sándwiches de queso y un café. Y Lucia pidió simplemente algunas frutas y agua. La Espeon se dio cuenta de que la subdirectora no habia traído lo que pidió para Evan.

—Eh… Subdirectora V, falta la comida que pedí para nuestro hermano —Menciono Moon.

—No falta, le entregue la comida que pediste a tu hermano. Míralo tú misma —Explico la subdirectora señalando a otra mesa del lugar.

Las tres chicas, evidentemente sorprendidas por esto, miraron a donde habia señalado la subdirectora. A unas pocas mesas de donde estaban, se encontraba un Umbreon comiendo una hamburguesa de bayas. Era un Umbreon negro de anillos amarillos. Moon y Darky sabían perfectamente que ese era su hermano en su forma de Umbreon.

—Entro aquí hace rato. Pidió algo de comida, así que le lleve lo que habías pedido para él —Agrego la subdirectora dándose la vuelta—. Bueno, disfruten la comida.

Luego de que la subdirectora se retirara, Moon y Darky se miraron fijamente durante un par de segundos.

—Darky, tenemos que… —Darky no la dejo terminar de hablar.

—Tenemos que comernos esta comida antes de que se enfrié —Dijo seriamente la Sylveon a la vez que le daba un mordisco a uno de sus sándwiches.

—Pero…

—Pero nada. Ya luego descubriremos porque Umbreon está controlando a nuestro hermano. Ahora mismo lo único que quiero es comer —Fue lo último que dijo la Sylveon antes de empezar a comer sin ninguna preocupación.

Moon se resignó y empezó a comer igualmente. Aunque quisiera, no podía hacer nada contra Umbreon sin Darky. La Espeon solo se dedicó a comer sin decir nada, intentando no mirar hacia donde estaban su hermano.

Por otro lado, Lucia se sentía completamente excluida de todo lo que estaba pasando. La Latias miro a Evan durante unos pocos segundos, preguntándose si debería hablarle o no. Aun no entendía por completo las transformaciones del Eevee, solamente recordaba lo que habia mencionado Darky en la mañana acerca de Umbreon. Al final decidió que lo mejor sería comer, ya luego se preocuparía por el hermano de sus nuevas amigas.

Minutos más tarde, ya las tres chicas habían terminado de comer. Moon fue la primera en levantarse, con la intención de ir a hablar con su hermano, pero este ya se habia ido.

—Maldición, se fue —Se quejó la Espeon en voz alta. Su expresión en ese instante solo reflejaba preocupación—. Voy a llamarlo para preguntarle donde está.

—No servirá de nada. No llevaba su Videomisor —Comento Darky de forma despreocupada—. Cálmate, hermana, solamente vayamos a buscarlo y ya.

—Subdirectora V, ¿Sabe a dónde se fue mi hermano? —Pregunto Moon al ver a la Pokémon legendaria recogiendo los platos.

La subdirectora no respondió. Usando su cola, la felina saco un naipe de su bolsillo y se la dio a la Espeon. Moon tomo aquella tarjeta con sus poderes psíquicos y la miro. La carta tenía la imagen de un libro y un símbolo rúnico. Aquello le resultaba algo familiar a la Eevee de tipo psíquico, dándose cuenta después de unos segundos de lo que significaba.

—La Biblioteca Arcana, la zona de los tipo psíquico —Dijo Moon al darse cuenta de lo que significaba la carta. Su hermano tenía que estar dirigiéndose a aquel lugar—. Gracias, subdirectora.

Dicho esto, Moon salió del lugar junto con Darky y Lucia, yendo en dirección a la zona de los Pokémon de tipo psíquico.

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La Biblioteca Arcana, la zona de los Pokémon de tipo psíquico. Esta biblioteca, aunque era normal por fuera, era muy diferente al resto de bibliotecas que habia en el instituto. Habia muchas estatuas. En todas las esquinas, tanto en el suelo como en el techo. Todas estas estatuas eran de Pokémon legendarios de tipo psíquico. Algo relativamente normal, pero estas estatuas tenían símbolos arcanos que brillaban con luz propia. Aquellos símbolos creaban una zona alrededor de la biblioteca que potenciaba las habilidades de tipo psíquico.

—Ok, Moon, ya entendimos, no tienes que explicarnos cada detalle de esta biblioteca —Se quejó Darky después de que Moon terminara su larga explicación sobre la Biblioteca Arcana.

—Lo siento, es que esta biblioteca es fabulosa. No pude evitar leer toda la información que habia sobre ella en la aplicación que nos dieron —Explico Moon algo avergonzada.

—Bueno, da igual, vamos a buscar a Evan —Fue lo único que dijo Darky a la vez que entraba a la biblioteca.

Moon siguió a su hermana. Lucia no sabía si entrar o no, aquella situación era bastante extraña y sentía que sobraba en todo eso. A pesar de esto, la Latias no quería rendirse tan fácilmente. Si quería hacerse amiga de Evan, iba a tener que acostumbrarse a todo eso. Solo esperaba que no fuera peor de lo que ya se imaginaba.

Al entrar, Moon quedo maravillada, aunque ya habia estado allí en la mañana. Habia muchos Pokémon, tanto Pokémon psíquicos como de otros tipos. A Darky no le sorprendía en lo más mínimo. Lucia si parecía algo sorprendida por aquella biblioteca.

—Guao, esta parece la biblioteca de la Maestra Rayquaza —Comento la Pokémon legendaria con mucha impresión.

—Sí, está bien, pero ahora mismo tenemos que buscar a Evan —Dijo Darky de forma desganada.

El grupo se dividió para buscar al Eevee, algo que no iba a ser tarea fácil por la cantidad de Pokémon que habia allí.

Moon lo busco en el piso de abajo. Durante su búsqueda, la chica encontró a varios Espeon, Umbreon, a un Sylveon y un Vaporeon, pero ninguno era su hermano. Curiosamente, la chica también se encontré a Light, el cual estaba con Alan y Arashi. El Kirlia parecía disfrutar de estar allí, a diferencia de sus dos amigos que se veían bastante aburridos.

—Light, por favor… Vamos a otro lado —Suplico Arashi arrodillándose frente a su amigo, el cual estaba de pie frente a un librero, leyendo un libro sobre meteoritos.

—Yo no los estoy obligando a estar aquí, perfectamente podrían irse a hacer alguna otra cosa —Menciono Light con calma sin dejar de leer.

—Sabes muy bien que tú eres el que evita que hagamos alguna idiotez, si nos vamos sin ti, vamos a terminar haciendo algo estúpido —Menciono Alan sentado en una mesa, teniendo su rostro contra dicha mesa.

La Espeon no pudo evitar reírse por aquella escena.

Darky estaba buscando en el piso de arriba de la biblioteca. Como casi todo el tiempo, la Sylveon no se veía demasiado emocionada. Tener que buscar a su hermano, como si fuera una niñera, no era algo que le gustara. Normalmente ni se habría molestado, pero ver a Umbreon siempre, SIEMPRE, era una señal de malas noticias.

En mitad de la búsqueda, Darky se cruzó con algunos Pokémon, preguntándoles si habían visto a su hermano. La mayoría respondía que no, pero hubo un par de Pokémon que le dieron una respuesta diferente.

—Creo haber visto a un Umbreon con esa descripción hace rato —Le dijo una Wartortle con una mirada pensativa.

—Yo también lo vi. Entro con algo de prisa, tomo un par de libros y luego desapareció como por arte de magia —Explico una Braixen que estaba junto a la Wartortle.

—De acuerdo, muchas gracias —Agracio Darky para luego retirarse—. Si desapareció de la nada, tuvo que haberse transformado. Eso complica todo.

Mientras tanto, Lucia investigaba el sótano de la biblioteca. No era un sótano en realidad. Allí eran guardados los libros más antiguos, además de los libros que apenas se utilizaban. No habia muchos Pokémon allí en ese momento. A la Latias no le gustaba para nada ese lugar. Era lúgubre, algo oscuro y demasiado cerrado al exterior.

Para relajarse, Lucia decidió tomar un libro cualquiera de un librero, sentándose en una mesa a leerlo. El libro que tomo era sobre leyendas antiguas. Muchas de esas leyendas las conocía, todo gracias a las incontables historias de su ex-mentora. Algunas leyendas eran interesantes, otras algo exageradas. La Maestra Rayquaza le habia detallado cuales eran falsas y cuales estaban exageradas o mal contadas. Justo cuando pensaba que no habría nada nuevo, Lucia se cruzó con una leyenda que no conocía.

—"La Portadores de…" —Susurro Lucia con curiosidad. La última palabra del título estaba tachada con un bolígrafo negro—. "Hace mucho tiempo, cinco Pokémon alrededor del mundo recibieron un poder desconocido. Este poder le otorgo a cada uno habilidades impresionantes que nadie más poseía. No se sabe mucho acerca de que poderes tenían. Lo poco que se sabe sobre los portadores es que siempre son de la misma especie de Pokémon y…"

Lucia se dio cuenta de que esa parte del texto estaba llena de bolígrafo negro. Esa leyenda solo ocupaba un par de páginas y todo el resto estaba lleno del mismo bolígrafo, como si alguien no quisiera que los demás leyeran el resto de la leyenda. Antes de poder cuestionase más cosas, un Pokémon se sentó en la mesa donde estaba. Era una Espeon, pero no era Moon. Esta Espeon tenía pelaje color lila, con una gema roja en su frente.

—Hola, Lucia —Saludo la Espeon a la vez que empezaba a leer un libro.

—Eh… Hola —La Latias devolvió el saludo por cortesía. Realmente no sabía quién era esa Espeon, ni por qué sabía su nombre. Sentía que la habia visto antes.

Pero no hubo tiempo de hacerse más preguntas. Lucia se dio cuenta de que estaba perdiendo el tiempo. Antes de levantarse de la mesa para seguir buscando a Evan, una idea paso por su cabeza.

—Disculpa, ¿Has visto por aquí a un Umbreon? Es negro con anillos amarillos. Es mi amigo y lo estoy buscando —Pregunto tímidamente Lucia a la Espeon.

—Pues sí. De hecho, hable con él hace poco —Respondió la Espeon amablemente.

—¿Enserio?

—Sí, me dijo que en un rato iría a su dormitorio a descansar —Explico la Espeon con una pequeña sonrisa en su rostro.

—Genial, muchas gracias —Agradeció la Latias levantándose para ir a contarles a Moon y Darky.

Estando las tres reunidas, Lucia les conto a las hermanas lo que habia descubierto. Moon y Darky escucharon esta historia con atención. Al finalizar, Darky miro seriamente a la Latias.

—Y ¿Quién fue que te dijo todo eso? —Pregunto la Sylveon seriamente.

—Una Espeon.

—¿Qué apariencia tenía?

—Bueno… Su pelaje era lila y su gema era roja.

Esto hizo que Darky se diera una palmada en el rostro. Lucia no entendía que pasaba. Después de un momento, Moon la miro con algo de vergüenza.

—Lucia, esa Espeon era Evan —Revelo la Espeon algo apenada.

Para Lucia, escuchar eso se sintió como recibir directamente un ataque de tipo hielo. Habia tenido a Evan en frente suya, pero olvido por completo que el Eevee podía transformarse. Esto la hizo sonrojarse con fuerza, sintiéndose muy avergonzada por haber cometido tal error.

—Tranquila, Lucia, no lo sabías. No has conocido realmente al resto de personalidades de nuestro hermano, es normal que no las reconozcas todavía —Menciono Moon intentando hacer sentir mejor a la Latias.

Aquello si la hizo sentir mejor, pero aun así se sentía avergonzada. Lucia permaneció en silencio durante el camino de vuelta al dormitorio. Moon y Darky prefirieron darle su espacio a la Latias hasta que se sintiera mejor.

Al llegar al dormitorio, las tres notaron la presencia de Evan. Estaba transformado en Espeon, leyendo un libro tranquilamente en un sofá.

—Hola, chicas —Saludo la Pokémon de tipo psíquico con mucha calma y amabilidad.

—Evan, ¿Por qué has estado huyendo de nosotras sin parar? —Reclamo Moon con molestia.

—Realmente no estaba huyendo, simplemente ocurrió algo y necesitaba hacer tiempo —Explico Evan sonriendo.

—Genial, buena excusa, pero eso no explica por qué estabas transformado antes en Umbreon —Menciono Darky seriamente acercándose a la Pokémon de tipo psíquico.

—Pues…

Antes de poder responder, el cuerpo de Evan empezó a cambiar rápidamente. Su pelaje pasó a ser negro con anillos amarillos. Sus orejas y cola se hicieron puntiagudas. Y sus ojos pasaron a ser de color rojo. Evan se habia transformado en Umbreon.

—¿Qué tal, hermanitas? No esperaba verlas tan pronto —Saludo Evan con una sonrisa maliciosa.

—Déjate de tonterías, Umbreon. Si estás aquí es para hacer algo malo igual que siempre —Dijo Darky acercándose al Umbreon con una mirada amenazante, pero aquello no funcionaba.

—Bueno, no estoy planeando nada malo por ahora, pero da igual. De cualquier forma, será mejor que vayan acostumbrándose a mi presencia —Respondió Evan de forma burlona, chocando su nariz con la de la Sylveon.

—¿De que estas hablando? —Pregunto Darky seriamente.

—Oh, ¿Acaso Espeon no se los dijo? —Pregunto Evan volviendo a sonreír de forma maliciosa—. Este ya no es el cuerpo de Leafeon. ¡Ahora todos podemos controlar el cuerpo cuando queramos! —Exclamo el Pokémon de tipo siniestro de forma psicótica.

Toda la habitación quedo en silencio. Evan miraba de forma maliciosa y psicótica a sus hermanas, deseando ver sus reacciones. Lucia no entendió nada de lo que habia dicho Evan, solamente podía sentir la tensión que habia entre los tres hermanos. Umbreon esperaba alguna reacción de parte de sus hermanas, pero estas estaban estáticas. Aquello empezaba a ser preocupante.

De la nada, Darky empezó a reírse con fuerza. Todos los presentes, incluso Umbreon, la miraban con confusión y extrañeza.

—Ah, buen chiste, Umbreon. Por un momento casi te creo —Comento Darky dejando de reírse lentamente.

—¿No me crees? De acuerdo, te dejare hablar con alguien a quien si le creerás —Dijo Evan con seriedad y malicia al final, a la vez que cerraba los ojos durante un momento.

Entonces, el cuerpo del Umbreon empezó a cambiar de color. Su pelaje se volvió rojo. Sus orejas se hicieron más delgadas y puntiagudas. Un collar de pelaje amarillo apareció alrededor de su cuello. Su cola se volvió amarilla y esponjosa. Se habia transformado en Flareon.

Moon y Darky se sobresaltaron por la presencia de la Pokémon de tipo fuego. Evan abrió los ojos, adquiriendo una expresión de molestia al instante. Lucia se preocupó un poco por esto. Según lo poco que sabía, Flareon era muy violenta y agresiva, además de que siempre estaba molesta.

—¿Qué me miran ustedes tres? —Pregunto Evan molesta igual que siempre.

—Habla, Flareon. ¿Umbreon estaba diciendo la verdad o no? —Pregunto Darky seriamente. Al principio no creía en lo que habia dicho Umbreon, pero ahora estaba dudando.

—¿Qué fue lo que dijo Umbreon? —Flareon parecía confundida por esa pregunta, pero aun así no cambiaba su expresión de molestia para nada.

—Umbreon dijo que ahora ustedes pueden controlar el cuerpo de nuestro hermano cada vez que quieran. Responde, ¿Es eso cierto o no?

—Primero, no hay un "ustedes" aquí, todos somos Evan, con diferentes personalidades, pero seguimos siendo Evan. Y segundo, Umbreon dijo la verdad, ahora cada uno puede controlar el cuerpo cuando lo desee —Respondió Flareon con seriedad y molestia—. El único problema fue que hacer eso hizo que nuestros recuerdos se dividieran, y ahora cuesta un poco más hablar entre nosotros.

—¡No! Tienes que estar mintiendo, ¡Nuestro hermano nunca haría eso! —Grito Moon con desesperación. Quería creer que lo que decía Flareon era mentira, pero su percepción psíquica no mentía. La Pokémon de tipo fuego estaba siendo sincera.

—Ya deberías saber que no estoy mintiendo, Moon. Solo acéptenlo. Este cuerpo ya no es solo de Leafeon. El trato está hecho y no hay marcha atrás —Dijo Evan a la vez que volvía a sentarse en el sofá y empezaba a ver su Videomisor.

Este último comentario llamo la atención de las tres chicas. Darky estaba intentando convencerse de que lo que dijo Flareon no era verdad, pero si su hermana le habia creído, tenía que ser cierto. Moon por otro lado, estaba intentando autoconvencerse de que todo era mentira, o que incluso era un mal sueño. Sorprendentemente, la primera en hablar fue Lucia.

—¿Cuál trato? —Pregunto con curiosidad y timidez la Latias.

—No… No Importa —Respondió Evan con menos molestia que antes. El color de su pelaje lo ocultaba, pero escuchar la voz de Lucia habia hecho que se sonrojara.

—Habla, Flareon. ¿Qué trato? —Exigió Darky acercándose de forma amenazante a la Pokémon de tipo fuego.

—¿Enserio tengo que explicarlo? Odio explicar cosas —Se quejó la Pokémon de tipo fuego.

—Tu existencia completa se basa en odiar todo lo que te rodea. Habla.

—De acuerdo —Se resignó Evan soltando un gruñido de molestia—. Para poder controlar el cuerpo, el Evan original nos obligó a hacer un trato. Si rompemos ese trato, nos quitara el derecho a controlar el cuerpo. Yo tuve que prometer solo usar mi ira en combate o contra aquellos que se metan conmigo o con ustedes. Umbreon tuve que prometer no hacerle nada malo a nadie que no se lo merezca. Y el resto prometió cosas pequeñas y sin importancia.

Moon soltó un suspiro de alivio. Su hermano no fue tonto (Por una vez), se habia asegurado de mantener controladas a sus personalidades más problemáticas. Evan nuevamente volvió a centrarse en su Videomisor, esperando que no lo molestaran más, pero Lucia se acercó a él y la miro con timidez.

—Disculpa, Evan… —Susurro Lucia intentando llamar la atención de Evan. Siendo Flareon, normalmente la habría intimidado o la habría ignorado para que se fuera, pero los sentimientos que tenía por la Latias se lo impedían.

—¿Qué pasa? —Pregunto Evan con molestia, pero era mucha menos molestia de lo normal.

—Bueno, me preguntaba si… Te gustaría ir a pasear un rato conmigo —Pregunto la Pokémon legendaria intentado sonar valiente, pero era fácil notar la vergüenza y la timidez en su voz.

—De acuerdo… —Acepto Evan sonrojándose un poco.

La Flareon se levantó del sofá y se puso de pie, aparentado estar molesta y fastidiada. Quería pasear con Lucia, pero no quería ser tan evidente. De cualquier forma, estaba muy alegre por dentro. Saldría a pasear con la chica que le gustaba. Esta alegría no tardo en manifestarse de un momento a otro, transformándose en Jolteon.

—Muy bien, Lucia, vamos allá —La alegría y la emoción del Jolteon se podía sentir en toda la habitación. Los dos Pokémon no tardaron en salir del dormitorio, aunque Lucia tuvo que acelerar el paso para alcanzar a Evan.

Estando solas, Moon y Darky se miraron fijamente. Aquello habia pasado muy rápido. Ninguna de las dos tuvo tiempo de asimilarlo por completo. Darky soltó un largo suspiro para relajarse. Al principio, estaba algo preocupada de que Evan saliera sola con Lucia. Flareon era capaz de hacer muchas cosas, y casi todas eran malas, pero ahora que se habia transformado en Jolteon, era poco probable que ocurriera algo malo.

—Bueno, iré a pasear yo también. No me agrada la idea de estar aquí encerrada el resto del día —Comento Darky con normalidad.

Moon por su parte, decidió quedarse en el dormitorio. Ya habia sido demasiada emoción por un día. Quería descansar.

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Evan, Darky y Lucia estuvieron fuera durante un par de horas. Moon, por curiosidad y por verdadero interés, se preguntaba que estarían haciendo sus dos hermanos en ese momento. Uno estaba paseando con una Pokémon legendaria. La otra solo Arceus sabía dónde estaba. Quería salir a buscarlos, pero con lo grande que era el instituto, no iba a encontrarlos pronto.

Entrada la noche, Evan y Lucia volvieron al dormitorio. Evan estaba en forma de Sylveon, hablando y riendo alegremente junto a la Latias. Moon, estando en su habitación, escucho a ambos Pokémon entrando. Deseaba preguntarles que habían hecho, pero no quería parecer chismosa frente a Lucia. Por esa misma razón, solamente se quedó junto a la puerta, con una de sus orejas levantada para poder escuchar.

—Fue genial pasear contigo, querida —Comento Evan con una sonrisa amable. Allí fue cuando Moon se dio cuenta de que su hermano estaba transformado en Sylveon.

—Lo mismo digo, fue divertido —Menciono Lucia soltando una pequeña risa—. Pero bueno, ya es muy tarde, deberíamos pedir algo para comer.

—¿Podemos hacer eso? —Pregunto Evan algo incrédulo.

—Sí, podemos pedir una pizza para comer los cuatro.

—Guao. Eso sí es sorprendente. En general, todo este instituto es completamente diferente a todo lo que me imaginaba —Admitió Evan sentándose en una silla para descansar.

—Bueno, no me molesta eso la verdad. Recuerdo haber visto el Instituto Equilibrio hace varios meses, y fue de las cosas más aburridas que he hecho —Relato Lucia al recordar lo aburrido y desesperante que fue visitar aquel instituto—. Pero no quiero hablar de eso. Ahora estoy aquí y ya tengo tres nuevos amigos con los que divertirme de ahora en adelante.

Ambas chicas rieron alegremente. Moon estaba feliz de que su hermano… Hermana en este caso, estuvieran empezando a llevarse bien con la Latias. De la nada, la Espeon escucho el fuerte sonido de madera rompiéndose, seguido del grito de pánico de Evan. Usando sus poderes psíquicos, pudo ver que la silla en la que estaba la Sylveon se habia roto.

—Ah… Olvide que estas sillas están hechas de madera de ceniza —Susurro Evan estando en el suelo sobre una pila de trozos de madera. Por suerte, ni siquiera las puntas afiladas de la madera podían hacerle nada al ser de tipo hada.

—Si… Creo que habría que decirle a la subdirectora que necesitamos sillas y mesas que no sean débiles a la piel feérica —Sugirió Lucia algo avergonzada, recordando que todos esos muebles caros de Madera de Ceniza técnicamente estaban allí por su culpa.

En ese momento, la puerta del dormitorio fue azotada con fuerza. Darky, con una expresión de pocos amigos, camino directamente hacia su habitación. La Sylveon abrió la puerta, entro y también azoto esa puerta con fuerza. Lucia quedo bastante confusa por la actitud de la Sylveon.

—¿Qué le habrá pasado a Darky? Se veía muy enojada —La Latias se escuchaba algo preocupada. Quizá todavía no conocía demasiado a Darky, pero aun así era su amiga y aquello la preocupaba.

—Bueno, solo hay una razón que se me ocurre para que Darky actué así—Dijo Evan con algo de pena—. Ella solo actúa de esa forma cuando alguien se burla de su apariencia de tipo hada. Sera mejor que no la molestemos hasta que se le pase el enojo.

Lucia seguía preocupada, pero la Sylveon tenía razón. Era mejor no molestar a Darky.

Dentro del dormitorio de Darky, esta estaba respirando de forma pesada y gruñendo levemente. La Sylveon se sentó en su escritorio y se miró al espejo. En menos de un minuto, la chica se quitó el maquillaje que traía y su collar. No pudo evitar sentir asco al ver su apariencia original. Era linda y hermosa. Darky tomo una de sus maletas y saco una manta negra, poniéndola encima del espejo. Mientras menos viera su propia apariencia, mejor.

Unas horas más tarde, ya todos habían cenado y era hora de dormir. Darky se negó a decirles nada sobre lo que habia pasado, y solo les dijo que no se preocuparan. Evan, que en ese momento estaba transformado en Jolteon, entro en su habitación y se sentó frente a su espejo para mirarse con una sonrisa. De un momento a otro, volvió a ser un Eevee.

—Bueno, nada mal para ser el primer día —Comento Evan con calma, dándose la vuelta y viendo a todas sus personalidades a su alrededor. Obviamente no estaban allí realmente. Solo él podía verlos.

—Sí, salió mejor de lo que esperaba. Se sintió muy bien poder hacer cosas por mí misma por más de diez minutos —Dijo Espeon estando acostada encima de la cama.

—Habría sido mejor si me hubieran dejado controlar el cuerpo por más tiempo —Se quejó Umbreon, el cual estaba parado encima de una mesa. Todos lo ignoraron.

—Jolteon —Gruño Flareon acercándose al tipo eléctrico, el cual estaba en una esquina de la habitación moviendo sus patas a gran velocidad—. Me las vas a pagar por no dejarme comer nada de esa pizza —Amenazo la tipo fuego. Nadie externo lo sabía, pero una de las pocas debilidades de Flareon era la pizza.

—Lo siento, Flareon, pero es que realmente estaba emocionado por probarla —Se justificó Jolteon hablando tan rápido como siempre—. Además, ¿Cómo planeas hacerme daño si ni siquiera somos reales ahora mismo?

—De una forma bastante simple —Respondió Flareon sonriendo sin dejar su expresión de molestia perpetua, lo cual era bastante aterrador.

Mientras caminaba a su cama, Evan se dio cuenta de que su pata estaba moviéndose por sí sola. Dicha pata le dio un fuerte golpe en la mejilla que lo hizo girar un poco la cabeza y soltar un quejido de dolor. Todas sus personalidades, incluyendo Flareon, también giraron la cabeza y soltaron un quejido de dolor por esto.

—No sé quién fue el que hizo eso, pero espero que disfrutara del golpe —Dijo Evan adolorido a la vez que se paraba al lado de su cama—. De cualquier forma, como premio por comportarse bien, dejare que uno de ustedes controle el cuerpo y duerma en esta cómoda cama. Hoy le toca a Espeon.

La Eevee de tipo psíquico se alegró al escuchar esto. Espeon salto encima del cuerpo de Evan, desapareciendo como un fantasma. Evan se transformó en Espeon al instante, acostándose rápidamente en la cama y soltando un suspiro. Todas las versiones fantasmales de sus otras personalidades desaparecieron al instante.

—Que cómodo es hacer esto por mí misma —Dijo Evan con mucha calma y tranquilidad, quedándose dormida en pocos segundos.

Habia sido un día bastante alocado. Quizá demasiado alocado para algunos Pokémon, pero solo era el comienzo. Todas las personalidades de Evan se centraron en empezar a planear lo que harían de ahora en adelante. Tendrían todo el tiempo que quisieran y cada uno tenía muchos planes que querían llevar a cabo.

Aclaración: Las apariencias de las transformaciones de Evan son las apariencias base de cada Pokémon.