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Capítulo 5
Sin Control (1º parte)
Miércoles. Tercer día de la semana. Lance se levantó de mal humor como siempre. Llevaba tres días en la secundaria, tres días y ya odiaba estar allí. Lo que ocurrió el día anterior habia sido demasiado para el pobre Marshadow adolescente. De cualquier forma, por mucho que quisiera quedarse acostado todo el día, tenía que levantarse y prepararse para ir a clases. Solo esperaba tener un día tranquilo.
Luego de darse una larga ducha para calmar su ira, Lance se puso una bandana roja alrededor de su cuello, y salió de su habitación para sentarse en la sala. El chico estuvo un rato mirando su móvil, esperando a su amigo Quirrel. Le daban igual sus otros dos compañeros de dormitorio. Ni siquiera se habia molestado en aprender sus nombres, y luego de conocerlos, mientras menos supiera de ellos, mejor.
Estuvo esperando durante varios minutos, hasta que un Pokémon salió de su habitación. Lastimosamente, no era su amigo, era un Luxio. Su pelaje era mayormente blanco, con tonalidades amarillas en su melena y lomo. Tenía rayas negras en sus cuatro patas. Sus ojos eran de un brillante color naranja. Y llevaba un collar con una Llamaesfera dentro de un orbe de cristal (Para que dicho objeto no lo quemara).
El Luxio, cuyo nombre era Sam, salió de su habitación alegremente, asustándose completamente al ver al Marshadow sentado en la sala. Lance solo roto los ojos. Estaba feliz de compartir dormitorio con su amigo Quirrel, pero sus otros dos compañeros le parecían insoportables. Ese Luxio siempre se asustaba cada vez que lo veía sin previo aviso. Incluso con solo mirarlo directamente podía sentir el miedo que le tenía, miedo que aumento desde lo ocurrido el día anterior.
—Buenos días… Lance —Saludo Sam con algo de miedo.
—Hola —El seco saludo de Lance fue suficiente para darle entender al Luxio que no estaba de humor para hablar.
Viendo que intentar hablar era una decisión suicida, Sam se sentó en el extremo contrario de la habitación. Por seguridad. Lance se alegró por esto, mientras menos le hablaran, mejor. Lastimosamente para él, su otro compañero de cuarto salió de su habitación también. Era un Lycanroc medianoche. Su pelaje era de un inusual color verde claro y negro, con rayas grises en sus brazos y torso. Sus ojos eran de un profundo color azul. Lleva un collar con una Toxisfera dentro de una esfera de cristal.
—Hola, Vincent —Saludo alegremente Sam al ver al Lycanroc.
—Hola, enano —Saludo el tipo roca soltando un bostezo—. Hola a ti también, asesino —Obviamente aquel saludo no le gusto en absoluto a Lance.
—No me llames así, yo no mate a nadie —Se defendió el Pokémon legendario con molestia.
—Después de ver como dejaste a esos Pokémon, estuviste bastante cerca —Comento Vincent sonriendo de forma macabra.
Lance solo pudo gruñir para contener su rabia. De cualquier forma, no iba a ganar nada discutiendo con el Lycanroc. Por suerte, su amigo Quirrel finalmente salió de su habitación. El susodicho era un Corvisquire. Sus plumas eran de color rojo, con detalles negros en sus alas y cuello. El plumaje de su rostro era blanco. Las irises de sus ojos tenían dos colores cada una, la mitad de arriba era morada y la mitad de abajo amarilla. Y llevaba en su cuello un collar con un Holomisor.
Nada más salir, el Pokémon pájaro pudo sentir la tensión que habia en el ambiente, mirando a su amigo y a sus dos compañeros con confusión.
—Ehh… ¿De qué me perdí?
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Minutos más tarde, Lance y Quirrel se dirigían a las Ruinas Crepusculares, la zona de los Pokémon de tipo fantasma. Desde que Lance le conto como era, el Corvisquire deseaba verla con sus propios ojos. Además, su primara clase empezaba en media hora, por lo que tenían tiempo para hacer lo que quisieran.
—Entonces, ¿De verdad hay un catalizador de sombras en el centro del templo? —Pregunto Quirrel con algo de emoción.
—Sí, el profesor Samael nos lo mostro ayer mientras practicábamos escondernos en las sombras —Explico Lance con calma mientras caminaba—. Mi hermana todavía no consigue controlar bien sus poderes, le cuesta bastante esconderse en las sombras y atravesar paredes.
—Bueno, tu hermana aprende rápido, así que estará bien. Y dudo mucho que el Pokémon "Morasombra", necesite practicar a esconderse en las sombras —Bromeo el tipo volador intentando darle un golpe amistoso a su amigo en el brazo, pero su ala solo lo atravesó como si nada—. Esto debería ser ilegal.
Lance solamente soltó una pequeña risa. Las bromas de su amigo siempre lograban hacerlo reír. Fue allí cuando se dio cuenta de algo. Todos los Pokémon que pasaban cerca de ellos lo miraban, miradas que iban desde miedo hasta preocupación. Esto nuevamente hizo que se pusiera de mal humor, algo que Quirrel noto al instante.
—Lance, entiendo que lo que paso ayer fue algo… Intenso, pero tienes que intentar olvidarte de eso —Decía el Corvisquire para intentar calmar a su amigo.
—Es difícil olvidarlo cuando todos a mí alrededor se esfuerza en recordármelo —Gruño el Marshadow usando su mirada para intimidar rápidamente a los Pokémon a su alrededor, logrando que estos volvieran a sus propios asuntos.
—Dales algo de tiempo, seguro que en unos días ya solo es un recuerdo lejano "Espero" —Intento animarle Quirrel, pero ni él mismo sabía si eso iba a ocurrir.
Lo que habia ocurrido el martes habia sido, quizá, algo tan sorprendente como el combate del evento de apertura. Ese día, al igual que el primer día, Lance habia sido perseguido a todos lados por muchos Pokémon adolescentes, los cuales únicamente querían estar cerca de él por ser un Pokémon legendario. Lance hizo todo lo que pudo para que lo dejaran en paz, pero nada funcionaba. Los Pokémon siempre volvían y seguían molestándolo allá donde fuera.
Ayer en la tarde, finalmente se agotó la paciencia del Marshadow, atacando a todos sus perseguidores de forma indiscriminada. Aquellos Pokémon intentaron defenderse, pero Lance simplemente los superaba por mucho, logrando dejarlos a todos debilitados sin recibir ni una sola herida. Los fanáticos terminaron en la enfermería, solo con heridas de combate Pokémon por suerte. Lance termino recibiendo una advertencia de que si volvía a hacer algo similar, terminaría expulsado.
El Marshadow por su parte, estaba entre molesto y feliz. Ya nadie lo molestaba, pero ahora todos lo miraban con miedo, y en el caso de Vincent, lo llamaba asesino. Al final se deshizo de un problema para entrar en otro. Por suerte, desde antes de llegar al instituto, le dijo a su hermana que lo mejor sería estar separados en público, para que no los relacionaran de ninguna forma, y en el fondo estaba agradecido por eso. No quería que su hermana tuviera que pagar por el error que él habia cometido.
De cualquier forma, no pudo seguir pensando en eso, viendo que ya estaban llegando a la zona de tipo fantasma. Lance intento relajarse. Si se calmaba, podría estar un rato en paz con su mejor y único amigo. Además, así estaría relajado antes de que empezará la clase de ciencias…
Sin previo aviso, un Pokémon que paso a su lado se chocó sin querer contra él. No fue un choque fuerte en absoluto. Lance apenas se dio cuenta. De hecho, fue una extraña sensación que recorrió su cuerpo lo que lo hizo darse cuenta. Aquel Pokémon era un Jolteon, un Jolteon que sentía que habia visto antes, pero no sabía dónde. Quirrel miro esto algo preocupado, pensando que su amigo se enfadaría e intentaría golpear al Eevee de tipo eléctrico, pero Lance se veía totalmente calmado. El mismo Lance no entendía porque estaba tan calmado.
Pero sobretodo, no entendía como el Jolteon habia chocado contra él.
—Disculpa por esto, tengo mucha prisa, no me habia dado cuenta de que la clase de ciencias empieza en cinco minutos —Se disculpó el Jolteon hablando muy rápido, para luego irse corriendo a gran velocidad.
—Espera, ¿Acaso dijo cinco minutos? —Se preguntó Quirrel un poco nervioso, encendiendo su holomisor y dándose cuenta de que en efecto, faltaban cinco minutos para que empezara su primera clase. Los dos chicos no tuvieron más opción que empezar a correr (Volar en el caso de Quirrel) para no llegar tarde.
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Lance logro sobrevivir a la clase de ciencias. El profesor les advirtió que las primeras clases iban a ser algo lentas y aburridas, pero no se esperaba que lo fueran tanto. Ahora, el Pokémon legendario adolescente caminaba solo hacia su próxima clase, clase de tipo lucha. Esta era la primera clase de tipo lucha que tendría. Se suponía que los tipo lucha normalmente era muy valientes, por lo que con algo de suerte, podría estar un rato sin que nadie se asustara de su presencia.
Por estar tan pensativo, Lance se chocó contra alguien, cayendo al suelo de cara debido a esto. Fue muy extraño, sintió como si se hubiera chocado contra algo muy suave, pero que al mismo tiempo era ridículamente duro y resistente. No pudo evitar maldecir su suerte estando en el suelo. Aun así, su cuerpo era tan resistente que no sintió nada.
—Oh, lo siento mucho, no estaba viendo por donde iba —Se disculpó tímidamente la Pokémon con la que se habia chocado.
—No hay problema, yo tampoco vi por donde caminaba —Menciono Lance mientras se levantaba, viendo un diario justo frente a él. Intuyendo que aquello se le habia caído a la Pokémon con la que se chocó, lo tomo para devolvérselo. Aunque lo que vio al levantar la cabeza, era algo que no se esperaría nunca.
Se habia chocado con una Nihilego, una Ultraente (Supuso que era femenina por su voz). Detrás de ella estaban otros tres ultraentes. Una Pheromosa, un Naganadel y un Blacephalon. Lance se quedó con la boca abierta por esto. La Nihilego lo miraba algo avergonzada con un par de pequeños ojos que tenía en donde tendría que estar su rostro. Los otros tres ultraentes lo miraban con recelo. Ni siquiera entendía como es que podía sentir la mirada del Blacephalon. La Nihilego noto al instante el diario que sujetaba el Marshadow.
—Mi diario —Exclamo la Nihilego algo sorprendida, tomando el diario con sus tentáculos—. Gracias por levantarlo.
—De… De nada… —Respondió el legendario que aún no procesaba completamente que estaba hablando con una Nihilego. Tenía una boca, pero solo era una línea con forma de boca. Tampoco estaba hablando por telepatía. Era muy extraño.
—Bueno, lo siento de nuevo por chocarme contigo. Adiós —Se despidió alegremente la Nihilego. Lance tampoco entendía como es la ultraente, que ni siquiera tenía rostro completo, podía demostrar emociones de forma tan clara.
El grupo de ultraentes no tardo en irse. Una vez estuvieron lejos, Lance se dio una palmada en la frente.
—Quirrel no me va a creer cuando se lo cuente —Susurro Lance para sí mismo, convirtiéndose en sombras para llegar más rápido a su próxima clase.
No tardó mucho en llegar al Templo del Amanecer, la zona de los Pokémon de tipo lucha. Aquel sitio era un templo oriental bastante grande, con una decoración al estilo Kanto antiguo. Lance pudo ver que en el patio del templo habia varios Pokémon luchando sin usar ningún movimiento Pokémon. El Marshadow solo podía pensar en lo fácil que sería para él ganar un combate así.
Pero no tenía tiempo de pensar en eso. Tenía que entrar a clases, de lo contrario le caerían más problemas de los que ya tenía encima.
El salón de clases era bastante grande. Habia una gran alfombra cubriendo todo el suelo. Lance se fijó que en el techo habia varios candelabros muy grandes. Sus compañeros ya estaban empezando a sentarse en el centro del salón. Él prefirió sentarse en una esquina del salón, mientras más lejos estuviera de todo el mundo, mejor.
Y no paso mucho tiempo antes de que el profesor finalmente llegara. Lance se sorprendió al verlo entrar, ya que era un Urshifu (Estilo Brusco). Un Pokémon legendario al igual que él.
—Buenos días, alumnos. Para los que no me conozcan, soy el Profesor Ace —Se presentó el Pokémon legendario seriamente—. Llevo doscientos años dando clases en este instituto. Espero que estén preparados, porque hoy vamos a practicar combate cuerpo a cuerpo —Explico el Profesor Ace seriamente, caminando hasta el centro del salón y miro a sus estudiantes con seriedad—. Pero antes, ayer hicimos una prueba para medir el potencial físico y especial de cada uno. Antes de empezar con la clase de hoy, le hare la prueba a los que no estuvieron en la clase anterior.
Sin perder ni un segundo, el profesor saco un señuelo de un baúl. Dicho señuelo tenía un medidor en la mano y una diana en el pecho.
—Es simple, tienen que golpear este señuelo lo más fuerte que puedan. No pueden usar ninguna habilidad ni movimiento, tiene que ser solo su fuerza física o especial —Explico el profesor sujetando el señuelo con sus dos manos—. Por seguridad, el señuelo tendrá Protección cada vez que lo vayan a golpear, así no lo rompen sin querer.
Dicho esto, el profesor empezó a llamar por orden a los Pokémon que tenían que hacer la prueba. El medidor del señuelo tenía números del uno al diez, además de tener un botón en la espalda para cambiar si iba a medir daño físico o especial. La mayoría solo lograba llegar a seis o siete. Solamente un Pokémon llego a nueve. Lance no se esperaba que sería el último en pasar al frente. Las miradas de todos los presentes cayeron sobre el Marshadow. Sus compañeros lo miraban expectantes, como si en cualquier momento fuera a hacer algo malo. El profesor no dijo nada, pero también estaba mirando fijamente al legendario adolescente.
Sin importarle nada de esto, Lance se paró frente al señuelo y se concentró. Solo tenía una oportunidad. No podía contenerse en absoluto. Debía dar un golpe con todas sus fuerzas. El Marshadow cerró los ojos, respiro profundamente, levanto su puño y finalmente lanzo un puñetazo con toda su fuerza.
Todo empezó a ir a cámara lenta. Lance pudo sentir como su puño chocaba contra la Protección, pero en lugar de detenerse, atravesó aquella barrera como si fuera un cristal. La protección se rompió en pedazos, y su puño siguió directamente contra el señuelo. Habría asesinado brutalmente al pobre muñeco, si es que el profesor Ace no hubiera detenido el puño del Marshadow con una de sus manos. Aquel bloqueo provoco una poderosa corriente de aire en todo el salón, dejando completamente impresionados a todos los presentes.
A todos menos al profesor.
—Claramente, no hace falta medir tu fuerza con esto. Tu nivel de fuerza está por encima del nivel de fuerza de un Pokémon normal —Explico el profesor lanzando el señuelo de nuevo al baúl de donde lo saco—. De cualquier forma, ya es momento de pasar con la clase de hoy. Quiero ver su desempeño en combate cuerpo a cuerpo. Durante una batalla Pokémon, depender únicamente de sus movimientos Pokémon es un error muy grave. Tienen que saber cómo defenderse y atacar usando su propio cuerpo. Y para demostrarlo, tu pasaras primero —Sentencio el profesor seriamente señalando a Lance.
Esto fue una sorpresa total para el Marshadow. El profesor le estaba diciendo directamente que tenía que pelear contra él, frente a toda la clase. Lejos de estar asustado, Lance estaba emocionado. Podría probar su fuerza contra un rival que también era un Pokémon legendario.
—Las reglas son simples. Son dos minutos de combate. Tienes que intentar hacerme el mayor daño posible. Puedes usar cualquier movimiento o estrategia que conozcas. Yo tengo que intentar evitar todos tus ataques sin usar ningún movimiento especial —El profesor saco un silbato de la nada—. ¿Entendido?
Lance asintió con la cabeza. Claramente las propias reglas iban en contra del profesor, pero ya se lo esperaba. Ambos se pararon a cado lado del salón, los dos en pose de combate, listos para luchar. El profesor miro fijamente al Marshadow e hizo sonar el silbato.
Nada más comenzar, Lance ataco rápidamente con Puño Certero. Iba a ir con todo, así que comenzó con uno de sus ataques más fuertes. El profesor Ace ni siquiera se movió del sitio, solamente desvió aquel ataque con su mano, lo cual desequilibro a su contrincante. Lance no se esperaba esto, pero apenas estaba empezando. Después de recuperarse, volvió a atacar, esta vez con Puño Sombra, pero el profesor desvió este ataque con su antebrazo, para luego hacer un barrido con su pierna que tiro al suelo al Marshadow.
Todos sus compañeros se rieron por esto, lo cual hizo que Lance se enfadara un poco. Siguió intentando golpear al profesor, pero seguía fallando cada ataque que lanza, a la vez que las risas de sus compañeros lo hacían enfadarse más Esta emoción hizo que involuntariamente se activara su movimiento Enfado. En este estado, el Marshadow empezó a lanzar golpes muy fuertes y agresivos contra el profesor. El susodicho desviaba o esquivaba todos estos ataques, provocando que el enojo del Pokémon legendario adolescente fuera en aumento.
Finalmente el movimiento se terminó, y Lance quedo confundido. Estuvo varios segundos de esta forma, segundos en los que el Profesor Ace no se movió en absoluto. Viendo que la confusión no se iba, el Urshifu hizo sonar su silbato con mucha fuerza.
Aquel fuerte sonido logro sacar de la confusión al Pokémon de tipo Lucha-Fantasma. Dándose cuenta de que habia perdido valiosos segundos. Lance volvió a la carga, atacando ahora con varios Puño incremento, terminando con un poderoso Puño Sombra. Aquel golpe arrastro hacia atrás un par de centímetros al profesor, pero no le hizo ningún daño.
Todos podían ver como el profesor resistía cada uno de los ataques del legendario adolescente. Este último usaba todos los movimientos que conocía, pero sus ataques no le hacían nada al Urshifu. Era muy obvio que el profesor tenía suficiente fuerza y defensa como para superar todos sus ataques sin esfuerzo.
Finalmente, los dos minutos de tiempo se terminaron. Lance se sentía completamente destruido. No habia recibido ni un solo golpe, pero aun así estaba demasiado agotado como para hacer cualquier otra cosa.
—La fuerza no lo es todo. Únicamente te centraste en atacarme sin parar, y al final consumiste toda tu energía para nada. De haber sido un combate real habrías perdido miserablemente —Explico el profesor seriamente mirando al Marshadow.
—No… Aun puedo luchar…Quiero la revancha —Decía Lance intentando levantarse, pero no tenía las fuerzas suficientes como para mantenerse en pie.
—Lamentablemente no va a ocurrir. Solo terminarías humillado. Tienes mucha fuerza, pero no sabes controlarla. Y se nota que es porque estás acostumbrado a luchar solo contra Pokémon que son más débiles que tú —Dicho esto, el profesor le ordeno al Marshadow ir a sentarse. Aún tenía que hacerles aquella prueba a los otros estudiantes.
Lance no tuvo más opción que aceptar, sentándose en una esquina para descansar durante el resto de la clase. Ni siquiera se molestó en observar las pruebas de sus compañeros. Solamente cerró los ojos, suspiro profundamente y se quedó perdido en sus pensamientos hasta que termino la clase.
Una vez que todos los estudiantes, incluido el propio Lance, se fueron al descanso. El profesor Ace se dio la vuelta, viendo que detrás de él estaba parado el Director Zephyr.
—¿Qué tal te fue con Lance? —Pregunto el director con una sonrisa, estando recostado de una pared.
—Igual que las veces anteriores. Es demasiado confiado, testarudo y no sabe controlarse —Respondió el Profesor Ace seriamente, levantando la mano con la que habia detenido el primer ataque de Lance. Apenas se notaba, pero tenía una marca de quemadura en dicha mano—. Una vez más, logro romper la Protección como si nada. Incluso utilice Barrera para intentar reducir su fuerza, pero no sirvió. De hecho, diría que es mucho más fuerte que antes.
—Así es el fragmento del poder, pero no hay que preocuparse. El fragmento del control también está en el instituto. Hoy ya tuvieron un encuentro rápido, pero aun no es momento de que ambos se conozcan formalmente —Explico el director con mucha calma—. Mientras tanto, asegúrate de que aprenda a no salirse de control. Sé que lo harás tan bien como siempre.
El profesor Ace asintió con la cabeza. De un momento a otro, el director ya no estaba presente. El Pokémon legendario suspiro, se sentó en el suelo y empezó a meditar en silencio, a la vez que una gran cantidad de energía oscura se generaba a su alrededor.
—Sé que puedo hacerlo, pero va a ser mucho más complicado que las veces anteriores —Dijo para sí mismo el Profesor Ace.
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—Lance, entiendo que lo que paso en tu clase de tipo lucha fue desastroso, pero no ganaras nada sintiéndote miserable —Comento Quirrel intentando animar a su amigo, pero claramente no sirvió de nada.
En ese momento, los dos chicos estaban en un lugar apartado del instituto. No habia ningún Pokémon cerca. Lance estaba tirado en el césped sintiéndose miserable, mientras que Quirrel estaba haciendo todo lo que podía para animarlo.
—Eso no me ayuda en nada, Quirrel —Dijo Lance con su rostro hundido directamente contra la tierra.
—Tampoco ayuda que seas un cabeza dura y nunca escuches a tu amigo —Comento una voz femenina sin previo aviso.
Lance levanto la cabeza rápidamente al escuchar esta voz. Flotando justo delante de él, habia una Froslass que conocía muy bien. Aquella Pokémon era Icy, su hermana. Su vestido natural era negro con circulos rojos. La piel debajo de dicho vestido era color ceniza. El lazo en su cintura era rojo brillante. Los trozos de hielo de su cuerpo eran de un profundo color azul oscuro. Sus ojos eran naranjas. Y llevaba un brazalete blanco con su nombre escrito en letras de hielo perpetuo.
Para todos los que los conocían, era algo increíble que su hermana fuera una Pokémon normal y él un Pokémon legendario. Sus padres eran una Froslass y un Raichu, por lo que no habia ninguna explicación lógica para justificar que él fuese un Pokémon legendario. De cualquier forma, ya desde hacía mucho tiempo que dejo de importarle la respuesta a esa pregunta.
—¿Qué estás haciendo aquí, Icy? Sabes muy bien que no deben vernos juntos —Le recordó Lance mirando hacia los lados para asegurarse de que no hubiera nadie cerca.
—Ya lo sé, idiota, pero tenía que venir a ver como estabas cuando me entere de lo que paso en la clase de tipo lucha —Explico Icy seriamente.
—¿Cómo es que ya te enteraste? —Cuestiono Lance sin poder creerse que su hermana ya supiera lo que paso. Apenas habían pasado veinte minutos desde que salió de esa clase.
—Es exactamente por eso que vine. Mira esto —Icy saco su móvil del bolso que tenía atado a su cintura, buscando algo rápidamente y mostrándoselo al Marshadow.
Lo que le estaba mostrando su hermana era un video, un video de su combate contra el profesor Ace. En dicho video se podían oír las voces de sus compañeros, haciendo comentarios que iban desde cosas sin importancia, hasta burlas hacia él. El video estaba en una publicación de PocketApp. Habia sido publicada hacia menos de una hora, y ya tenía muchos comentarios.
—Vine a decirte que tienes que tener cuidado con lo que haces. Eres un Pokémon legendario, lo que significa que de base llamas más la atención que los demás. A los Pokémon adolescentes les gusta demasiado el morbo, y verte siendo derrotado miserablemente después de lo que ocurrió ayer, fue como un regalo de navidad para ellos —Explico Icy al mismo tiempo que guardaba su móvil nuevamente.
De forma lenta y progresiva, el Marshadow comenzó a sentir una fuerte ira ardiendo dentro de su pecho. Al darse cuenta de esto, Icy puso una de sus manos en el hombro de su hermano, mirando al susodicho seriamente. Lance empezó a sentir una corriente de energía helada recorriendo su cuerpo, la cual lo hizo calmarse y darse cuenta de que estaba perdiendo el control, por lo que respiro profundamente para calmarse.
—Gracias por la información, Icy —Agradeció el Pokémon de tipo Lucha-Fantasmas logrando mantener la calma.
—De nada, pero ya me tengo que ir. Si me quedo más tiempo, mis amigas empezaran a hacer preguntas que no podre responder —Menciono la Froslass yéndose de allí rápidamente después de despedirse de su hermano y de Quirrel.
Icy se fue del lugar. Una vez estuvo seguro de que su hermana ya estaba suficiente lejos, Lance grito de rabia y empezó a golpear el suelo con fuerza. Claramente los poderes helados de la chica no duraban para siempre. Quirrel solo miraba nervioso como su amigo descargaba su ira contra el suelo. Unos cuantos segundos después, el Pokémon legendario soltó un largo suspiro. Tenía que calmarse, maldita sea. No mantener la calma fue lo que lo puso en la situación en la que estaba.
—Bueno, vamos a comer algo antes de que termine destruyendo cualquier cosa —Comento Lance tragándose nuevamente su ira a la vez que empezaba a caminar hacia cualquier dirección.
—Lance, el restaurante más cercano esta hacia el lado contrario —Comento Quirrel algo nervioso.
Lance solo gruño con fuerza y empezó a caminar hacia el lado contrario, mientras que Quirrel lo seguía a una distancia segura.
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Una vez en el restaurante, los dos amigos pidieron su comida y eligieron una mesa apartada para sentarse. La comida no tardó mucho en llegar. Quirrel pidió una ensalada y agua. Lance pidió dos docenas de aros de cebolla y una botella completa de jugo de manzana. Quirrel no pudo evitar quedar en shock al ver la insana cantidad de comida que habia pedido su amigo.
—¿Enserio te vas a comer todo eso?
—Esto no es nada para mí, Quirrel. Necesito comer el equivalente a la energía que consume mi cuerpo, y como soy un legendario, consumo mucha energía —Explico el Marshadow como si nada—. Aunque admito que quizá debería haber pedido cosas diferentes para variar un poco…
De cualquier forma, el legendario adolescente empezó a comer a gran velocidad, en apenas un par de minutos ya habia consumido más de la mitad de los aros de cebolla y media botella de jugo. Quirrel apenas pudo comer, mirando impresionado como su amigo comía a gran velocidad sin ninguna dificultad.
Fue entonces cuando unos Pokémon se acercaron a la mesa. Dichos Pokémon eran un Skarmory y un Tranquill, los cuales estaban junto a Sam y Vincent.
—Hola, Quirrel —Saludo el Tranquill de forma animada—. Oye, quizá sea un poco repentino, pero queríamos invitarte a una fiesta.
—¿Una fiesta? —Cuestiono confundido el tipo volador.
—Si, uno de mis amigos de ultimo año va a hacer una fiesta hoy en el centro de la ciudad. Es una fiesta para estudiantes, así que íbamos a ir y pensamos en invitarte —Explico rápidamente el Tranquill sin cambiar su alegría.
—Y ¿Qué hacen ustedes aquí? —Pregunto Quirrel viendo a sus dos compañeros de dormitorio.
—Nos encontramos con tu amigo hace un rato. Nos preguntó dónde estabas, así que estuvimos buscando por aquí cerca hasta encontrarte —Explico Sam con una sonrisita—. Y mientras buscábamos nos invitó a nosotros también.
—Pero bueno, ¿Iras o no? —Pregunto Vincent con su sonrisa siniestra de siempre.
Quirrel puso cara pensativa. Todos miraban al Corvisquire expectantes, preguntándose qué sería lo que iba a decidir. Lance comía aros de cebolla, sin importarle en absoluto la situación. Después de unos momentos más, finalmente hablo.
—De acuerdo, iré con ustedes —Acepto el tipo volador. Todos empezaron a celebrar—. Pero con una condición. Quiero que Lance pueda ir conmigo.
