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Capítulo 6
Sin Control (2º parte)
El Pokémon legendario se atraganto al escuchar esto último, mirando sorprendido a su amigo. Los otros cuatro Pokémon también lo estaban mirando sorprendidos. Por un momento, Lance pensó que habia escuchado mal, pero al ver el resto del Corvisquire, se dio cuenta de que este no estaba bromeando.
—¿Él? ¿Por qué él? —Pregunto el Skarmory sin poder creérselo.
—Porque es mi mejor amigo y quiero que me acompañe —Aseguro con firmeza el tipo volador—. Si Lance no puede ir, yo tampoco.
—Está bien, puede ir, supongo —Acepto el Tranquill a regañadientes, yéndose junto con el Skarmory.
Después de que los dos tipo volador se fueran, Vincent soltó una sonora carcajada y miro a Lance con su sonrisa de siempre.
—Esperemos que no mates a nadie esta noche, asesino —Se burló Vincent, yéndose de allí mientras se reía.
Lance lo miro con rabia, pero no dijo nada. Entonces, los dos amigos se fijaron que Sam todavía estaba allí. El Luxio estaba mirando confundido a Lance y a la pila de aros de cebolla.
—¿No habia casi una docena de aros de cebolla aquí hace un momento? —Pregunto confundido el joven tipo eléctrico.
—En realidad habia dos docenas hace unos minutos, pero Lance no dejo sobrevivientes —Explico Quirrel de forma cómica.
—a —El Luxio ni siquiera supo cómo reaccionar. Solo miro sorprendido al Marshadow y se fue de allí corriendo unos segundos después.
Una vez que estuvieron solos, Lance miro seriamente a Quirrel, a la vez que se terminaba de comer todos los aros de cebolla.
—No tenías que hacer eso. No quiero ir a una fiesta a la que no me invitaron —Se quejó Lance seriamente mirando a su amigo.
—Lo sé. Te conozco, y sé que aunque te hubiera invitado, no habrías aceptado —Respondió el tipo volador tranquilamente—. Pero quiero que vayas conmigo. Apenas conozco a esos Pokémon, y no quiero estar toda la noche solo en una fiesta, con muchos otros Pokémon que tampoco conozco.
—Mmm… De acuerdo, iré contigo —Acepto a regañadientes el Marshadow. En realidad no le molestaba acompañar a su amigo, pero no iba a demostrarlo—. Pero bueno, me voy.
—¿A dónde vas? —Pregunto Quirrel con curiosidad.
—A entrenar. Tengo que practicar mucho si quiero poder derrotar al profesor Ace —Explico rápidamente Lance, yéndose del lugar un momento después.
En la mente de Lance solo habia un pensamiento, hacerse más fuerte. Generalmente solo practicaba una vez a la semana, pero ahora iba a practicar todos los días que pudiera.
Camino un rato por el instituto, hasta dar con un campo de batalla en el que solo habia un par de Pokémon hablando. Su sola presencia los espanto a ambos. Nada más entrar en el campo, Lance sintió como si atravesara una barrera invisible. Se suponía que aquella era la barrera que reducía los poderes de todos los Pokémon en el instituto (La cual se desactivaba al entrar en un campo de batalla), pero Lance nunca sentía que sus poderes estuvieran reducidos. De hecho, desde que llego al instituto, se sentía más fuerte que antes.
Pero aquellas preguntas no le quitaban el sueño. Lance se relajó, empezó a concentrar su energía en sus puños y comenzó a dar golpeas al aire. Sus golpes generaban pequeñas ondas de energía, las cuales lograban golpear con fuerza la tierra y el aire a su alrededor. Aun así, sabía que aquello no le serviría para derrotar al profesor Ace. Tenía que mejorar su velocidad, o aumentar su fuerza. Rápidamente se dio cuenta de que eso tampoco serviría de nada. El profesor era muy hábil, y probablemente lo superaría en fuerza y velocidad incluso si entrenaba día y noche.
—Con esos movimientos, no me extraña que el profesor Ace te haya dado una paliza.
Lance se giró al instante, completamente sorprendido de que alguien se hubiera podido acercar sin que se diera cuenta. A unos metros detrás de él, se encontraba de pie una Mienshao observándolo de forma analítica. Su pelaje era blanco brillante y rosa. Tenía rayas negras en sus brazos y torso. Sus ojos eran de un color azul muy oscuro. Y tenía un collar con un medallón del símbolo de Arceus en su cuello.
—¿Quién eres y por qué interrumpes mi entrenamiento? —Exigió saber el tipo lucha-fantasma, cambiando a su mirada de intimidación para asustar a la chica, pero esta no parecía importarle en absoluto.
—Corta el rollo. No vas a asustarme solo porque eres un Pokémon legendario —Le dijo la chica sin ningún tipo de miedo—. Pero volviendo a lo que decía. Si realmente planeas derrotar al profesor con ese entrenamiento, vas a fracasar tan miserablemente como hoy.
—Cállate. No pienso fracasar de nuevo, entrenare día y noche si es necesario hasta derrotar al profesor Ace —Aseguro el Pokémon legendario bastante molesto.
—Muy bien. Si tan confiado estas, entonces, estoy segura de que no será problema para ti darme un golpe directo —Le reto la chica sin ninguna preocupación.
Era obvio que la Mienshao estaba provocándolo, pero para Lance esto no era un problema. Estaba en un campo de batalla, lo que significaba que podían atacarse (Solamente con movimientos Pokémon) sin ningún problema.
El Marshadow cubrió su puño de fuego, lanzándose en un instante hacia la tipo lucha. La Mienshao cubrió sus patas de energía aérea. Cuando Lance estuvo a su alcance, la tipo lucha dio un salto, esquivando su ataque y golpeó en la espalda al legendario con un certero Golpe Aéreo. El susodicho no fue capaz de hacer nada, estrellándose con mucha fuerza contra el suelo. La Mienshao aterrizo como si nada a su lado, mirándolo con algo de decepción.
—Claramente te falta disciplina. Solo sabes atacar sin pensar. El profesor fue muy piadoso contigo. Es imposible que lo derrotes sin un entrenamiento real —Explico la chica con seriedad mientras miraba a Lance.
—No me interesa… De una forma u otra… Pienso derrotarlo —Susurro Lance mientras se levantaba con dificultad. Aquel golpe habia sido súper efectivo, crítico y en su punto débil (Su espalda). No habia quedado debilitado gracias a su propia voluntad.
—Debo admitir que esa voluntad tuya es muy buena —Alago la Mienshao seriamente, dejando una Súper Poción frente al Marshadow—. Escucha. Si te interesa, entrenare aquí esta tarde a las tres. Puedes venir si quieres practicar conmigo. Prometo no dejarte en el suelo a propósito.
Apenas terminaron de hablar, los dos Pokémon escucharon la campana que indicaba el fin del descanso. La Mienshao se retiró tranquilamente de allí. Lance se bebió toda la súper poción. No se habia recuperado totalmente, pero si lo suficiente como para ir a su siguiente clase.
Durante el camino, el Marshadow solo pudo pensar en aquella Mienshao. La chica se las habia arreglado para derrotarlo de un solo golpe, y después de eso, le habia ofrecido ayudarlo. ¿Por qué quería ayudarlo? Ni siquiera sabía su nombre, de hecho, era la primera vez que la veía. Claramente era una de sus compañeras de la clase de tipo lucha, pero no sabía nada más de ella.
A pesar de lo anterior, quizá era buena idea aceptar su ayuda. Entrenando solo no conseguiría mucho. Quirrel no era muy bueno luchando, Icy tampoco lo ayudaría bajo ninguna circunstancia. Esa chica era su mejor opción.
Pero no tenía tiempo para pensar más en eso. Ya habia llegado a su clase de combate. Le gustaría que aquello fuera algo bueno, pero el profesor les habia dicho que durante la primera semana no habría ningún combate de verdad, por lo que no podría entrenar en absoluto.
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Una vez terminadas las clases de ese día, Lance volvió a su dormitorio con Quirrel. El legendario dejo sus cosas y volvió a salir nuevamente. Ya casi eran las tres de la tarde. Quirrel sabía que su amigo iba a entrenar, pero no sospechaba en absoluto que iba a entrenar con una chica que ni siquiera conocía. Lance llego a pensar en decirle a su amigo, pero sabía que llamaría demasiado la atención, y lo menos que quería era llamar más la atención.
Usando sus poderes, el legendario se ocultó en las sombras y empezó moverse hacia el campo de batalla. Por suerte para él, sus poderes de sombras eran imperceptibles para los Pokémon normales, por lo que nadie lo vio moviéndose entre las sombras del instituto. Al llegar al campo de batalla, Lance pudo ver a la misma Mienshao de antes. Esta estaba sentada en el pasto tomando de una tasa. Intento acercarse a ella de forma sigilosa, pero cuando estuvo a menos de cinco metros, la chica miro la sombra en la que estaba escondido.
—Sé que estas allí, no sirve de nada que te escondas —Le dijo la chica seriamente. Lance salió de la sombra lentamente y lo miro con molestia.
—¿Acaso también eres tipo psíquico? —Pregunto Lance con seriedad, sin entender en absoluto como la Mienshao lo habia detectado.
—No, pero no me hace falta. Tu presencia fantasmal quizá se imperceptible para los Pokémon novatos, pero con entrenamiento aprendí a detectarla —Explico la chica sin cambiar su actitud en ningún momento—. Pero no importa, ¿Por qué viniste? Realmente pensaba que rechazarais la propuesta. Te he visto, y no eres la clase de Pokémon que le gusta relacionarse con desconocidos.
—Porque pudiste derrotarme, de un golpe y sin esfuerzo. Y por alguna razón, siento que puedes ayudarme a derrotar al profesor Ace —Admitió el Marshadow con seriedad mientras cruzaba los brazos—. Además, puede que no me gusta hablar con Pokémon que no conozco, pero no soy tan idiota como para rechazar ayuda cuando la necesito.
—Vaya, no me esperaba que fueras capaz de pensar de forma lógica. Deberías intentarlo más seguido —Decía la chica dándole un sorbo a su tasa. Fue allí cuando Lance se fijó en lo que bebía la chica.
—¿Eso es… refresco? —Pregunto extrañado el legendario, dándose cuenta de que lo que estaba bebiendo la chica era en efecto, refresco.
—Pues sí, ¿Acaso creías que era te o algo así? —La chica sonrió y soltó una risita—. Mi nombre es Clover, por cierto —Se presentó haciendo una pequeña reverencia con la cabeza.
—Lance. Aunque estoy seguro de que ya lo sabias —Se presentó el Marshadow con seriedad.
—En efecto —Afirmo Clover regresando a su actitud seria—. Volviendo al tema principal. Te lo advierto, el entrenamiento no será sencillo. Mis padres son maestros de tipo lucha. Me entrenaron desde muy joven para estar a su altura cuando sea mayor. No soy una principiante. Ten en cuenta que cualquier truco que tengas no funcionara conmigo.
—Eso ya lo veremos —Comento Lance con una sonrisa, extendiendo su mano hacia la Mienshao. Esta miro la mano del legendario con desconfianza.
—No caeré en un truco tan simple —Menciono la chica seriamente. Lance gruño un poco, a la vez que una pequeña energía oscura se desvanecía de su pata. Habia intentando usar su movimiento Robasombra de forma discreta, pero la percepción de la Mienshao era mucho mejor de lo que esperaba.
—Por cierto, ¿Puedo pedirte una cosa? —Pidió Lance con seriedad, llamando la atención de Clover.
—De acuerdo. Habla.
—¿Podemos mantener todo esto en secreto?
—¿Acaso te avergüenza que te vean entrenando? ¿O es que te avergüenza que te vean conmigo? —Cuestiono la tipo lucha con seriedad y un leve tono de molestia.
—Ninguna de las dos —Exclamo igualmente serio el Marshadow—. Es que… Después de lo que paso ayer, los Pokémon solo me miran con miedo y se alejan de mí. Quirrel ya me conto que sus compañeros le tenían algo de miedo, y solamente porque lo han visto caminar conmigo. Si te ven cerca de mí, probablemente te ocurra lo mismo.
—Ya veo… —Susurro Clover cerrando los ojos durante un momento—. Bien. Conozco un lugar al que podemos ir. Sígueme.
Dicho esto, la Mienshao se levantó y empezó a caminar con mucha calma. Lance la miro durante un momento, ocultándose en la sombra de la chica para seguirla sin que nadie lo viera. El Pokémon de tipo fantasma se preguntaba a donde irían. Después de varios minutos de caminata, los dos llegaron al Templo del Amanecer.
—¿Qué vamos a hacer aquí? —Pregunto Lance en voz baja. Solo con la suficiente fuerza para que Clover lo escuchara.
—Ten un poco de paciencia —Le dijo la chica a la vez que entraba en el templo tranquilamente.
Habia algunos Pokémon allí reunidos. No tantos como en la mañana, pero si los suficientes como para que el lugar no se sintiera solo. Clover camino por los pasillos del templo con absoluta tranquilidad. Lance solo observaba en silencio. La chica subió varios pisos del templo, llegando a un lugar que Lance no habia visto todavía. No habia ningún Pokémon a la vista. Tampoco sentía la presencia de nadie. Solo estaban ellos dos allí. Delante de ellos habia una gran puerta metálica. Lance intento atravesarla, pero no pudo.
—¿Qué lugar es este? —Pregunto el Marshadow con curiosidad, saliendo de la sombra de Clover. Normalmente las puertas no tenían ese tipo de seguridad, a menos que no quisieran que pasara nadie.
—Este piso se usa para entrenamientos intensivos. Solo se puede usar si el profesor lo permite, o… —La Mienshao saco una llave de su mochila—. Si tienes la llave.
—¿Acaso…?
—No, no robe esta llave —Exclamo la chica adivinando exactamente lo que habia pensado el legendario—. Esta llave me la dio el profesor Ace. Ayer, después de clases, le pregunte si habia algún sitio para entrar en solitario. Él me confió esta llave porque sabe que soy responsable. Me dijo que podía invitar a un Pokémon, pero que intentara mantenerlo en secreto.
Lance no se atrevió a decir nada más. La chica abrió la puerta y los dos pasaron. Dentro habia un campo de batalla, bastante antiguo por lo que se podía ver. Lance dejo su mochila a un lado y empezó a inspeccionar el lugar. Aparte del campo de batalla, habia varias salas y puertas que también estaban cerradas con fuertes cerraduras y candados.
—¿A dónde llevan esas puertas?
—No lo sé. El profesor tenía las llaves de todo este piso, pero solo me dio la llave de la entrada —Explico Clover seriamente—. Pero ya suficientes preguntas. Empecemos a entrenar.
Y con esta orden, el entrenamiento de Lance dio comienzo. El Marshadow no sabía cuándo tiempo estuvo allí, pero le daba igual. Por primera vez en mucho tiempo, estaba disfrutando de un entrenamiento. Siempre que entrenaba, lo hacía solo o contra Pokémon que no eran capaces de igualarlo en absoluto, pero ahora, habia encontrado a alguien que estaba por encima de él. Esto último no lo admitiría en voz alta.
El entrenamiento duro hasta el crepúsculo. Lance, que ahora mismo estaba en un extremo del campo de batalla, se sentó en el suelo para descansar. Su cuerpo estaba lleno de moretones, algunos recientes, mientras que otros ya se habían curado hace horas. Clover no estaba mejor. La chica de tipo lucha también tenía unos cuantos moretones, pero muy leves en comparación. El Marshadow aprendía más rápido de lo que pensaba, lo cual termino pasándole factura una vez que este se acostumbró a su estilo de combate.
—Bueno, debo admitirlo, eres mejor de lo que pensaba —Dijo la Pokémon respirando con dificultad—. Pero ya es suficiente por hoy. Mañana debemos ir a clases, y no tengo ganas de terminar en la enfermería por sobreesfuerzo.
—De acuerdo —Acepto Lance de mala gana. A pesar de lo herido que estaba, aún tenía muchas ganas de continuar, pero la chica tenía razón.
Los dos Pokémon se sentaron en el suelo cerca de la entrada para descansar. Lance se comió un par de bayas aranja que tenía en su mochila. No lo recuperarían mucho, pero era mejor que nada. Las pociones que trajo se acabaron hace horas. Fue allí cuando Clover saco un trozo de chocolate de su mochila, cortándolo a la mitad y ofreciéndole una parte al Marshadow.
—Ten —Le dijo la chica con seriedad.
—Eh… Gracias… —Agradeció el Marshadow un poco confundido por la amabilidad de la tipo lucha.
El Marshadow se comió el chocolate lentamente, mirando a la chica mientras lo comía. Aunque no fuera a admitirlo, estaba feliz de pasar tiempo con alguien que no fuera ni su hermana ni Quirrel. Después de lo que hizo, pensaba que nadie se acercaría a él, que todos le tendrían miedo durante todo el tiempo que estuviera en el instituto. Claramente se habia equivocado, pero eso no le molestaba.
—¿Puedo hacerte una pregunta? —Pregunto Lance una vez que termino de comer el chocolate.
—Eso ya es una pregunta, pero si —Respondió Clover tranquilamente.
—¿Por qué quisiste ayudarme? Ni siquiera nos conocemos, pero aun así te ofreciste a ayudarme sin ninguna razón —Cuestiono el Pokémon legendario con seriedad.
—Pues… Desde que te vi, me llamaste mucho la atención —Empezó a explicar la chica poniéndose seria—. La primera vez que te vi no durante la clase de tipo lucha. Fue ayer… Cuando ocurrió la pelea.
Esto instantáneamente hizo que los ojos del Marshadow se dilataran, a la vez que la corona de su cabeza empezaba a brillar de color verde. Clover obviamente se dio cuenta de esto.
—Tranquilo. Yo no estaba entre los Pokémon que mandaste a la enfermería —Escuchar esto alivio al pobre Pokémon legendario, el cual por un momento habia creído que la Mienshao habia sido uno de los Pokémon a los que habia atacado—. Estaba caminando cerca del lugar y escuche la pelea, así que me acerque a ver qué pasaba.
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Clover se encontraba caminando por el instituto. La chica estaba sola. Acaba de terminar de entrenar en la sala que el profesor Ace le habia permitido usar. Sus planes ahora eran volver a su dormitorio, descansar un rato y quizá luego, salir a cenar con sus nuevas amigas.
Durante el camino, el sonido de un combate llego a los oídos de la tipo lucha. Al principio pensó que era un combate normal, pero, al darse cuenta de que habia varios Pokémon acercándose a mirar, no pudo evitar sentir curiosidad de saber que era lo que estaba pasando. Clover finalmente se acercó a ver qué era lo que ocurría, encontrándose con algo que la sorprendió al instante.
En medio del camino, un Marshadow estaba peleando solo contra un grupo de Pokémon. Los ojos del Pokémon legendario estaban completamente rojos, atacando de forma desenfrenada a todos los Pokémon que habia a su alrededor. En una esquina, un Corvisquire miraba aquello con algo de miedo. El grupo de Pokémon intentaba luchar de vuelta, pero sus ataques ni siquiera parecían afectarle al Pokémon legendario.
La Mienshao no entendía que era lo que estaba pasando. Aquel claramente no era un combate Pokémon normal. Cuando ya ningún Pokémon quedo en pie, Quirrel se acercó a Lance lentamente. Clover intento acercarse para detener al tipo volador, pero por alguna razón, no se podía mover del sitio. Cuando el Corvisquire finalmente estuvo al lado del Pokémon legendario, este último intento atacarlo con un puñetazo. Quirrel se cubrió con sus alas rápidamente para protegerse del ataque, pero dicho ataque nunca llego, ya que Lance se habia detenido a centímetros de distancia.
Los ojos del Marshadow volvieron a la normalidad. Lance se alejó del tipo volador y miro a su alrededor con culpa y preocupación. Quirrel puso su ala en su hombro para intentar calmarlo. Aquel pequeño toque hizo que Lance sintiera al instante el dolor del todo el daño que habia recibido, cayendo al suelo inconsciente un momento después.
Momentos después, la subdirectora V llego rápidamente a la escena. La Pokémon legendaria llamo a varios profesores, para ayudarla a llevar a todos a la enfermería. Los profesores llevaron a los estudiantes heridos a la enfermería. A todos menos a Lance. La subdirectora tomo al Marshadow en sus brazos, sacando un naipe de su bolsillo con su cola. Ella junto con el legendario y Quirrel desaparecieron del lugar en apenas un instante.
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—No sé qué paso después contigo. Recuerdo que todos pensaron que te iban a expulsar por lo que hiciste —Menciono Clover una vez termino de contar lo que habia pasado desde su punto de vista—. Luego de lo ocurrido, no pude evitar preguntarme porque habías hecho eso. Sentí algo de pena al enterarme del resto de la historia. Aunque, luego de ver tu actitud durante la clase de tipo lucha, llegue a creer que lo que habia escuchado era mentira, y fue por eso que quise comprobar por mí misma como eras en realidad. Fue cuando te encontré en el campo de batalla, te provoque y me di cuenta de que no sabes controlar tu ira.
—O sea, primero sentiste pena por mí. Luego creíste que era un matón. Y por último, te diste cuenta de que no era un matón, solo tengo problemas de ira —Resalto el Marshadow luego de escuchar la explicación de la chica.
—Exactamente. Decidí ayudarte porque no quería que volvieras a pasar por algo así. Ningún Pokémon merece que lo traten como un monstruo por algo como eso —Le dijo la chica con seriedad y determinación—. Además, quería probar mi fuerza con alguien que estuviera a mi nivel. Y eras la opción más obvia. La mayoría de los Pokémon del instituto son adolescentes normales, ninguno tiene tanta fuerza como tú.
—Vaya, y yo que pensaba que era porque te gustaba —Bromeo un poco Lance soltando una risa.
—No me hagas reír. No me interesa buscar pareja. Solo sería una distracción —Le dijo la chica muy seriamente.
—Bueno, yo opino lo mismo. Además, no hay nadie en este instituto que me llame la atención —Decía el chico recostándose de la pared que tenía detrás.
—¿Enserio? Y yo que estaba segura de que tú y ese Corvisquire eran más que amigos…
—Pues sí, nos comemos las bocas todos los días.
Los dos chicos siguieron bromeando durante un rato. Justo en ese momento, Lance empezó a escuchar el sonido de su teléfono, yendo hacia su mochila para tomarlo. Le habia llegado un mensaje de Quirrel.
—"Lance, recuerda que la fiesta es en una hora" —Susurro el Marshadow, abriendo los ojos como platos al darse cuenta de la hora que era—. Maldita sea, ¡Lo olvide por completo!
—¿Vas a ir a esa fiesta en el centro de la ciudad? —Pregunto Clover con genuina curiosidad.
—Si. Invitaron a Quirrel a esa fiesta, y como no conoce a nadie, me pidió acompañarlo —Explico el Marshadow guardo su móvil en su mochila y preparándose para irse—. ¿Acaso también te invitaron?
—Sí, pero no acepte ir. Mis compañeras de dormitorio también fueron invitadas. Dos de ellas aceptaron ir, pero mi otra compañera decidió no ir. Ambas pensamos que seguramente terminaría siendo una fiesta aburrida y nada más.
Lance entendió a lo que se refería la Mienshao, pero aquello le dio una idea.
—Y ¿Qué tal si vamos juntos? —Sugirió Lance pensativo. Clover lo miro con extrañeza—. Sinceramente, yo tampoco tengo muchas ganas de ir. Incluso Quirrel está seguro de que terminaremos aburriéndonos. Si vamos todos juntos, quizá no sea tan aburrido.
—No es mala idea… —Clover estuvo pensativa durante un rato, hasta que finalmente, respondió—. De acuerdo. Me convenciste. Le diré a mi amiga para ir también, pero solo iremos durante unas pocas horas, y volveremos temprano. Mañana tenemos clases y como te dije antes, de ninguna forma pienso llegar tarde.
El Marshadow estuvo de acuerdo con todo esto. Ambos se fueron cada uno por su lado. Antes de separarse, los dos intercambiaron números, para comunicarse por si pasaba algo imprevisto.
Antes de volver a su dormitorio. Lance fue a la enfermería para recuperarse de las heridas de combate que tenía. Una vez estuvo recuperado, volvió al dormitorio y se encontró a Quirrel esperándolo en la sala del dormitorio. El Corvisquire soltó un suspiro al verlo.
—Qué bueno que llegas. Sam y Vincent ya se fueron hace unos pocos minutos. Les pedí que te esperaran para ir con ellos, pero como no aparecías, se fueron sin nosotros —Le explico el tipo volador con tranquilidad—. Pero bueno, supongo que tendremos que ir nosotros dos solos.
—En realidad, no iremos solos —Le dijo Lance con una sonrisa.
—¿Por qué lo dices?
—Te explicare en el camino.
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—Entonces. Déjame ver si entendí. Hoy conociste a una chica que pudo derrotarte, entrenaste con ella toda la tarde, y ahora, la invitaste a ella y a su amiga para acompañarnos a la fiesta —Dijo el Corvisquire seriamente.
—Exactamente —Respondió Lance mientras los dos caminaban hacia la estación de tren.
—¿Quién eres y que hiciste con Lance?
El tipo lucha-fantasma soltó una risa por esto. Ahora que lo pensaba, en apenas un día, habia socializado más que en todo un año antes de entrar al instituto. De cualquier forma, no podía quejarse. Era refrescante hablar con un Pokémon nuevo (Sobretodo si dicho Pokémon no lo llamaba asesino).
Para cuando llegaron a la estación, la luna ya habia salido. Los dos chicos estuvieron esperando un rato. Aún faltaban unos pocos minutos para que llegara el tren de nuevo, así que no habia prisa. Lance se preguntó cómo sería la fiesta. Las únicas fiestas a la que habia ido, fueron las fiestas de cumpleaños de Quirrel. Es dichas fiestas solamente se dedicaba a comer y a hablar con Quirrel, ignorando por completo a todos los demás Pokémon de la fiesta.
—Debo admitir que estoy algo emocionado, será la primera fiesta a la que vayamos como adolescentes —Admitió Quirrel pensando en lo que haría al llegar a la fiesta—. ¿Tu cómo crees que será la fiesta?
—No lo sé. Solo espero esta chaqueta sea suficiente para no llamar la atención —Menciono el legendario poniéndose una chaqueta con capucha que habia traído para pasar desapercibido.
—Bueno, si no te quitas la capucha en toda la noche, estoy seguro de que nadie se dará cuenta —Le aseguro el tipo volador, haciendo lo posible porque su amigo estuviera animado.
Los pasos de un Pokémon llamaron la atención de los chicos. Fue allí cuando Lance se dio cuenta de la presencia de Clover. La chica estaba llegando a la estación con otra Pokémon a su lado. Una Pokémon que dejo con la boca abierta a Lance y a Quirrel.
Era Icy.
