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Capítulo 7
Un Día Ultra Agitado (1º Parte)
Era ya jueves en el instituto Arceus. El fin de semana estaba cada vez más cerca, aunque esto no significaba mucho para Novalis. Esta última estaba durmiendo con mucha tranquilidad, aunque no en el lugar más optimo.
—Novalis… Novalis… Despierta —Le susurro una voz de forma amable, a la vez que sentía como movían su cuerpo.
—Cinco minutos más, Jewel… —Pidió Novalis a la vez que se movía de lado para acurrucarse nuevamente, pero debido a esto, termino cayéndose del sofá en el que estaba dormida—. ¡Ah!
Jewel soltó una risa por esto, ayudando a la Nihilego a levantarse del suelo. Novalis consiguió despertar finalmente, empezando a flotar de nuevo y mirando a su alrededor algo sorprendida, dándose cuenta de que estaba en la sala de su dormitorio.
—¿Por qué estoy en la sala, Jewel? —Se preguntó Novalis mirando a su amiga Pheromosa con confusión. La caída la habia despertado, pero por su voz se notaba que todavía tenía sueño.
—Ayer te quedaste dormida en el sofá mientras leías tu diario, querida —Respondió Jewel con amabilidad, a la vez que levantaba el mencionado diario y se lo daba a su amiga—. Te veías muy tranquila durmiendo, así que te dejamos dormir todo lo que quisieras. Aún falta un rato para tener que ir a clases, así que no te preocupes por eso.
Aquello hizo que la Nihilego se avergonzara. No podía creer que se habia quedado dormida en el sofá. Por suerte todavía no era hora de ir a clases.
—Y ¿Dónde están Zeno y Omu? —Pregunto la chica con curiosidad mirando a su alrededor.
—Esos dos todavía están durmiendo —Respondió Jewel claramente enfadada—. Yo los despertare, tu ve a tu habitación y prepárate, cariño —Le dijo la chica con una sonrisa, para luego caminar con molestia a las habitaciones de sus amigos para despertarlos.
El dormitorio en general era bastante grande, por lo menos más grande que los demás dormitorios del instituto. Estaba hecho a la medida para que vivieran ultraentes allí. Novalis fue a su habitación. Ni siquiera tuvo que abrir la puerta, solo la atravesó, como si fuera un fantasma.
Estando dentro, la chica se miró en un espejo que tenía. Era casi igual al resto de su especie, por lo menos en cuando las características de su cuerpo. Lo que la diferenciaba era su apariencia. Su cuerpo era blanco brillante, con una predominante tonalidad rosada. Las marcas de su cabeza tenían forma de corazón. Y tenía un par de "ojos" y una "boca" espectrales donde tendría que estar su rostro.
—A ver, que me puedo poner hoy… —Decía la Nihilego sacando varios gorros y sombreros de una de sus maletas.
Al ser una Nihilego, lo único que podía hacer era ponerse sombreros y otros accesorios para verse mejor. Ni siquiera podía ponerse ropa debido a la forma de su cuerpo. La Ultraente probó varios gorros y sombreros, hasta que finalmente encontró uno que le convenció. Era un gorro negro con orejas felinas, el cual tenía un par de lazos rojos a los lados. También se puso un par de pendientes en forma de corazones.
La chica dio un par de vueltas frente al espejo, para luego soltar una risa. En general, le gustaba mucho ponerse accesorios, aunque la principal razón por la que hacia eso era para que los demás Pokémon del instituto no se asustaran al verla. Su especie no tenía muy buena fama entre los Pokémon normales, así que mientras más linda se viera, menos se asustarían los Pokémon que la vieran.
Una vez estuvo lista, la chica guardo su diario en el maletín en el que tenía sus libros, para luego salir tranquilamente de su habitación.
Al volver a la sala, vio asus dos amigos, Zeno y Omu. Eran un Naganadel y un Blacephalon respectivamente. El primero no era tan grande como el resto de su especie. Su cuerpo era de color amarillo y negro. Sus ojos eran color purpura, además de que parecían estar brillando un poco. Llevaba en uno de sus brazos un reloj completamente negro, el cual era bastante grande para ser un simple reloj. El Blacephalon igualmente era algo pequeño, su cuerpo era de color naranja con puntos blancos y rayas rojas. Su cabeza era blanca al igual que el resto de su especie.
Ambos chicos estaban siendo regañados por Jewel en ese momento. Los dos estaban en el suelo con un par de chicones en la cabeza
—Ya llevamos cuatro días aquí y he tenido que despertarlos a ambos todos los días —Se quejaba Jewel mientras que los dos chicos solo escuchaban avergonzados.
Novalis soltó una risita por esto, sentándose a ver como su amiga seguía regañando a sus dos amigos. Contando esa ocasión, ya habia ocurrido lo mismo tres veces, pero aun así le parecía muy divertido. Justo en ese momento, alguien apareció en medio de la habitación mediante teletransportación. Era Danna, la Mew.
—¿Qué tal, chicos? —Saludo alegremente la Pokémon legendaria mirando a los cuatro ultraentes.
—Buenos días, señorita Danna —Saludo de forma elegante y respetuosa Jewel, como si hace un momento no hubiera estado regañando a los otros dos ultraentes.
—Hola, señorita Danna —Saludo Novalis de forma tímida y amable.
—Buenos días, chicas. Y buenos días a ustedes dos también —Los dos ultraentes en el suelo no pudieron responder debido al dolor que sentían por los golpes que les dio Jewel—. Venía a ver qué tal estaban. Hasta donde sé, se han acostumbrado muy bien a estar fuera del ultraespacio.
—Pues sí, quizá este mundo sea algo feo, a diferencia de mi dimensión de origen, pero no está mal del todo —Explico Jewel a la vez que se sentaba junto a Novalis.
—A mí me gusta, es muy variado, colorido y hay muchos Pokémon diferentes por todos lados —Explico Novalis con una suave y tímida voz.
—Yo preferiría volver a casa sinceramente —Comento Zeno levantándose del suelo a la vez que se sujetaba la cabeza.
—… —Omu solamente emitió unos ruidos incomprensibles durante varios segundos, pero Danna parecía poder entenderlos.
—Ya veo… —Susurro la pequeña Pokémon a la vez que daba vueltas sobre sí misma—. Veré que puedo hacer sobre eso último. Por ahora, usa el móvil especial que te di.
El Blacephalon asintió con la cabeza, a la vez que emitía más ruidos incomprensibles.
—Disculpe, señorita Danna… —Susurro Novalis acercándose a la Mew.
—No hace falta que seas tan formal, Novalis. Solo llámame Danna —Pidió amablemente la Mew.
—Bueno, Danna, quería decirle que pronto necesitare un nuevo diario. El que tengo ahora ya casi se acaba —Le informo la Nihilego de forma tímida.
—No te preocupes por eso, preparare uno nuevo y lo tendré listo para cuando lo necesites —Le dijo la Pokémon legendaria de forma alegre y amable—. Por cierto, venía a decirles que sus padres quieren verlos hoy al mediodía, así que estén listos para viajar unas horas al Ultraespacio —Explico la Mew mirando a Jewel, Zeno y Omu—. Ahora, me voy, tengo que ir a una aburrida reunión en Johto. Hasta luego, chicos.
Los cuatro se despidieron de la Pokémon legendaria. Acto seguido, esta volvió a teletransportarse, desapareciendo de allí en un instante. Una vez que la Pokémon legendaria se fue, Jewel les ordeno a Zeno y a Omu ir a prepararse. Los dos chicos obedecieron. Ninguno quería sufrir nuevamente la ira de la Pheromosa.
Minutos más tarde, los cuatro ultraentes salieron y fueron a una pequeña plaza que habia cerca, sentándose en una fuente a esperar que fuera la hora de ir a su primera clase. Novalis saco su diario para distraerse un poco. Mientras, Jewel hablaba con sus dos amigos.
—Ya nos están mirando todos, otra vez —Comento Zeno algo fastidiado, mirando a su alrededor y dándose cuenta de que las miradas de los Pokémon que habia allí estaban sobre ellos cuatro casi por completo.
—Les estas dando mucha importancia. Mientras más les prestes atención, más te van a mirar —Menciono Jewel de forma elegante a la vez que se miraba en espejo de mano.
—… —El Blacephalon emitió unos extraños ruidos graves, a la vez que hacia malabares con unas esferas metálicas, las cuales estaban cubiertas de fuego y energía fantasmal.
—¿Ves? Omu tampoco tiene problema con esas miradas. Tú eres el único que se está quejando —Menciono Jewel con una sonrisa de victoria. Ellos tres eran los únicos que podían entender al ultraente.
—Agh, preferiría volver al ultraespacio. Allá éramos unos chicos normales, aquí somos los raros del instituto —Se quejaba el Naganadel flotando boca abajo, teniendo una expresión de frustración, que al estar boca abajo, parecía que estaba feliz.
—La señorita Danna te advirtió que esto iba a pasar. Fue por eso que los tres te dijimos que lo mejor era que no vinieras —Le recordó Jewel a la vez que miraba de reojo a su amigo.
—Ya les dije que no quería quedarme solo, ustedes son mis mejores amigos, pero aun así no me gusta esto —Se seguía quejando el ultraente.
Novalis se rio en voz baja, leyendo algo en su diario que era bastante similar a la discusión que estaban teniendo sus amigos.
—"A mis amigos les está costando un poco acostumbrarse a estar aquí en el instituto. Debo admitir que a mí también me cuesta un poco. Por suerte, parece que lentamente los demás Pokémon se acostumbran a nuestra presencia. Hace un par de días que ya no se nos quedan mirando cada vez que llegamos a un sitio" —Leía Novalis para sí misma, mirando a su alrededor y dándose cuenta que ya casi ningún Pokémon los estaba mirando, algo que la hizo alegrarse un poco.
La chica no pudo seguir leyendo, escuchando la campana que indicaba que las clases empezarían pronto. Los cuatro ultraentes se levantaron y empezaron a caminar hacia el auditorio para no llegar tarde.
Ya habían pasado treinta minutos desde que la clase habia comenzado, y Novalis estaba empezando a aburrirse un poco de las extensas explicaciones del profesor Hades. Intentaba prestar atención todo lo que podía, pero finalmente el aburrimiento pudo con ella, abriendo su diario una vez más y empezando a leer.
—"Quizá no debería estar escribiendo estas notas en clase, pero ¡Realmente estoy muy aburrida!" —Esto hizo que Novalis soltara una pequeña risa—. "Realmente admiro mucho al Profesor Rotom. Sabe muchísimo sobre mecánica y robótica, pero a veces se extiende demasiado explicando cualquier cosa… Oh, vaya, parece que acaba de atrapar a un estudiante durmiendo en clase. Bueno, por lo menos no me atrapo a mí…"
—Señorita Novalis.
Novalis soltó un pequeño chillido de sorpresa al escuchar repentinamente la voz del profesor Hades. El Rotom estaba flotando a su lado con una expresión de seriedad en su rostro.
—Debo pedirle que por favor guarde su diario y preste atención a la clase —Pidió el profesor con seriedad, aquello llamo la atención de casi todos en el auditorio.
—¿Cómo… Fue que se dio cuenta? —Pregunto tímidamente la Nihilego. Apenas habia abierto su diario hace unos pocos segundos.
—Tengo mis trucos —Respondió el profesor con una sonrisa algo presumida—. Pero como iba diciendo, la clave de la robótica es…
Y siguió dando su explicación. Novalis guardo su diario y volvió a prestare atención a la clase. Entonces, alcanzo a escuchar algunas risas cerca de donde estaba. Ni siquiera le hizo falta mirar, sabía muy bien que se estaban riendo de ella. Aquello la hizo sentir mucha vergüenza. Si tuviera rostro, probablemente estaría roja por la vergüenza que sentía.
Jewel le dio un pequeño golpe amistoso a la Nihilego. Novalis se giró y miro a la Pheromosa, dándose cuenta de que esta la estaba mirando con una sonrisa amable. Zeno también la miraba con una sonrisa. Omu por su parte, se habia puesto en la cabeza un papel con un garabato de un rostro sonriente, dando a entender que también estaba sonriendo. Aquello hizo sentir mejor a Novalis, sonriendo alegremente por dicha razón.
El profesor Hades alcanzo a ver esta pequeña escena, sonriendo un poco y volviendo a centrarse en su explicación.
Una vez que la clase termino, Novalis tuvo que despedirse de sus amigos por el momento. Su siguiente clase era clase de tipo roca, así que ninguno de sus amigos estaría con ella. Tímidamente, la chica floto hacia la Cantera de Basalto. Dicha zona estaba en el ala Este del instituto. Como su propio nombre indicaba, era una cantera de basalto, pero convertida en un templo de basalto.
Novalis quedo maravillada por la apariencia del lugar. Ya habia estado allí una vez, pero aun así el lugar seguía sorprendiéndola. Lastimosamente, no pudo quedarse a ver mucho tiempo, ya que tenía que entrar a clases.
La chica busco donde sentarse, encontrando un buen lugar en la parte trasera del salón de clases. Esperaba que estando allí, no llamaría mucho la atención. Para su desgracia, no fue demasiado útil.
—Miran nada más, si la ultraente de antes —Comento un Lairon con un tono burlesco, acercándose a donde estaba Novalis junto a un Rampardos y un Graveler.
—Sí, pero ahora no tiene a sus amiguitos —Menciono el Rampardos soltando una risa.
Novalis los ignoro. No era la primera vez que sus compañeros de clase se burlaban de ella. Ya habia ocurrido también en su clase de tipo veneno, y también en la clase de combate. Normalmente cuando estaban sus compañeros, estos intimidaban a los Pokémon que fueran, pero cuando estaba sola, solo los ignoraba hasta que la dejaran en paz. Jewel le habia dicho que debía defenderse, pero para Novalis aquello ni siquiera valía la pena, por lo que solamente se quedó mirando su diario sin prestarles atención a esos Pokémon.
Pero esta vez no iba a ser tan sencillo. Con un rápido movimiento, el Graveler tomo el diario de la Nihilego. Aquello sí que hizo saltar las alarmas de Novalis.
—Oye, devuélveme mi diario —Exclamo Novalis intentando sonar amenazante, pero la realidad era que estaba asustada de que le hicieran algo a su diario.
Aquello empezó a llamar la atención de los demás estudiantes, los cuales miraban la escena sin saber si debían hacer algo o no. Los tres Pokémon empezaron a lanzarse el diario de Novalis entre ellos, riéndose mientras miraban a la chica. La Nihilego intentaba pensar en una forma de recuperar su diario, pero sus nervios no la dejaban pensar bien.
El cuerpo de Novalis empezó a cubrirse de energía morada. Ya estaba desesperada, así que pensaba dejar envenenados a esos tres. No quería hacerlo. Justo el día anterior, en la clase de tipo veneno, habia aprendido que su veneno era mucho más potente que el de cualquier Pokémon normal. Posiblemente se metería en muchos problemas por usar dicho veneno contra otros estudiantes, pero no le importaba.
Por suerte, no fue necesario. Antes de que el Rampardos pudiera atrapar el diario de Novalis, fue empujado con mucha fuerza, cayendo al suelo. Esta vez, el diario de Novalis fue atrapado por una Aurorus. Su piel era de color azul muy oscuro, con detalles blancos y morados. Sus ojos eran amarillos brillante. Sus crestas eran de color naranja y rojo, creando un efecto de fuego bastante curioso. Y usaba lentes.
—Vaya idiotas que son ustedes tres —Les dijo la Aurorus con mucha seriedad y rabia—. Tienen que ser unos malditos para molestar a alguien siendo tres contra uno.
—¿Cómo me llamaste? —Grito el Rampardos, claramente furioso por el empujón que le habia dado la Aurorus y sobretodo por lo que le habia dicho.
—Malditos, aunque llamarlos basura habría sido más preciso —Respondió la chica con una sonrisa desafiante, a la vez que le lanzaba su diario a Novalis y le lanzaba también sus propios lentes. La Nihilego atrapo ambos objetos por muy poco.
Esa provocación fue suficiente como para hacer estallar la ira de los tres Pokémon. El Rampardos le dio un fuerte cabezazo a la chica en su pecho, pero esta ni siquiera se inmuto por eso, dándole un cabezazo todavía más fuerte que lo tiro al suelo y lo debilito al instante. El Graveler trato de golpearla con su cuerpo, pero la chica le dio un coletazo que lo hizo rodar hasta chocar contra una pared. El Lairon cubrió su cabeza de energía metálica y cargo contra la Aurorus, pero esta lo detuvo con sus patas delanteras, sorprendiendo al susodicho. Acto seguido, la chica le dio un fuerte pisotón al Lairon, provocando que este quedara viendo estrellas.
Todos miraron sorprendidos como aquella chica derroto a esos tres Pokémon, sobretodo Novalis. La Nihilego se acercó a la Pokémon de tipo Hielo-Roca, mirándola con un pequeño brillo en sus ojos.
—Muchas gracias por ayudarme —Agradeció Novalis devolviéndole sus lentes a la Aurorus. Deseaba darle un abrazo como agradecimiento, pero era demasiado tímida como para hacer eso.
—No hay de que, me llamo Poppy por cierto —Se presentó la Aurorus mirando con una sonrisa a Novalis, a la vez que volvía a ponerse sus lentes.
—Mucho gusto, Poppy. Yo soy Novalis. Eres una heroína —Menciono Novalis sonriendo y mirando con admiración a su salvadora.
—No soy ninguna heroína, solo una Aurorus con mucha fuerza —Respondió de forma modesta la Pokémon.
Aquello solo dejo más maravillada a Novalis, pero no pudo seguir pensando en esto. Todos pudieron ver al profesor parado en la entrada. Era un Golem de Alola, y no se veía nada contento al darse cuenta de la situación.
—¿Alguien piensa explicarme que fue lo que sucedió aquí? —Exclamo el profesor con un tono serio.
Nadie abrió la boca. Novalis quería explicarle al profesor lo que habia ocurrido, pero una vez más sus nervios y timidez la estaban bloqueado completamente. Después de un momento, Poppy fue la primera en hablar.
—Esto fue mi culpa, profesor. Estos tres tontos se estaban metiendo con mi amiga —Dijo la Aurorus de forma firme y seria.
—¿Es eso cierto, señorita Novalis? —Pregunto el profesor mirando con seriedad a la ultraente.
—S… Si, profesor… Ellos intentaron quitarme mi diario, y… Poppy me defendió —Respondió mucha timidez la ultraente, no le gustaba para nada ser el centro de atención.
—¿Alguien puede asegurarme que lo que dijeron ambas es cierto? —Pregunto el profesor a los demás estudiantes, pero ninguno respondió—. Bueno, si nadie habla…
—¡Espere! —Exclamo una chica parada en la puerta, llamando la atención de todos. Era una Carbink, cuyos cristales eran color naranja—. Ellas están diciendo la verdad, esos chicos fueron los que empezaron todo —El profesor miro seriamente a aquella chica, hasta que su expresión cambio a una más calmada y algo nerviosa.
—De acuerdo, me llevare entonces a estos tres a la enfermería, y luego le informare de la situación a la subdirectora —Dijo el profesor, despertando a los tres chicos que molestaron a Novalis y llevándoselos de allí.
Una vez que el profesor abandono el salón de clases, Novalis busco rápidamente con la mirada a la Carbink que las habia defendido, pero esta ya no estaba por ningún lado. Eso era muy extraño, pero prefirió no centrarse mucho en eso. Si la volvía a ver, ya se lo agradecería. Fuera del salón de clases, la Carbink miro alrededor un par de veces. Acto seguido, la Pokémon desapareció por completo, convirtiéndose en un naipe y desaparecido justo al tocar el suelo.
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Una vez que termino la clase de tipo roca, Novalis iba de camino a encontrarse con sus amigos. Junto a ella caminaba Poppy. Ambas se habían hecho amigas después de lo que habia ocurrido.
—Entonces, tus amigos también son ultraentes, ¿Verdad? —Pregunto la Aurorus con curiosidad mientras caminaba.
—SI, todos antes estudiábamos en el ultraespacio, pero la señorita Danna deseaba que yo estudiara aquí. Mis amigos le pidieron que los dejara venir conmigo, y ella acepto —Explico Novalis con alegría—. Nos ha costado un poco adaptarnos a esta dimensión. Los demás Pokémon todavía nos miran raro de vez en cuando, y algunos me molestan por ser la más tímida, pero esta es la primera vez que me intentan hacer algo.
—Bueno, ya no tendrás que preocuparte por eso. Si alguno de esos idiotas intenta molestarte de nuevo, tendrán que pasar por encima de mí —Le aseguro la Aurorus con una sonrisa que resplandecía con confianza.
—Te lo agradezco mucho, Poppy —Agradeció la ultraente con timidez y vergüenza.
Justo en ese momento, las dos pudieron escuchar los pasos de alguien corriendo hacia donde estaban ellas. Novalis se sorprendió al ver de la nada a una Mega Lopunny. Esta se detuvo justo frente a ellas. Una Floette estaba sujetándose con fuerza de una de las orejas de la Mega Lopunny, mientras que una Purrloin iba sentada en su hombro, teniendo una expresión de aburrimiento.
—Qué bueno que te encuentro, Poppy —Dijo la Mega Lopunny con mucha prisa—. Logre perder a esos maniáticos, pero no creo que tarden mucho en encontrarme. Tenemos que irnos rápido.
Dicho esto, la Mega Lopunny tomo con sus dos brazos a la Aurorus, levantándola por completo. Sobra decir que Novalis se sorprendió mucho por eso.
—Bueno, adiós, Novaliiiissss —Antes de poder terminar de hablar, La Mega Lopunny se fue de allí corriendo, llevándose consigo a Poppy y a las otras dos Pokémon.
Una vez que la Nihilego se quedó sola, estuvo varios segundos mirando en la dirección por donde se fue la Mega Lopunny. Momentos después, una multitud de Pokémon adolescentes paso corriendo frente a ella, yendo en la misma dirección por la que se fue la Pokémon mega evolucionada.
—Más me vale escribir eso en el diario —Susurro la Nihilego para sí misma, a la vez que tomaba su diario y empezaba a escribir rápidamente, flotando lentamente hasta el punto en el que se reuniría con sus amigos.
Minutos más tarde, Novalis se encontraba junto a sus amigos. Los cuatro estaban en un restaurante esperando su comida. La Nihilego les estaba contando a sus amigos lo que habia ocurrido en la clase de tipo roca.
—Que sin vergüenzas —Exclamo Jewel al escuchar la historia de su amiga—. Pienso darles una paliza a esos tres si los llego a ver.
—… —Omu emitió varios ruidos agudos y amenazantes. Claramente también estaba molesto por lo que le habían hecho a su amiga.
—Se los dije. Los Pokémon de esta dimensión son unos idiotas —Comento Zeno con los brazos cruzados y el ceño fruncido.
—Bueno… No hace falta que les hagan nada a esos tres. Una Aurorus llamada Poppy me defendió, recupero mi diario y luego les dio una paliza ella sola —Explico Novalis alegremente al recordar aquello.
—Guao, tienes que presentarnos a esa chica. Ahora realmente quiero conocerla —Comento Jewel sonando algo sorprendida.
—Quizá la invite a comer mañana cuando la vuelva a ver —Menciono la Nihilego con algo de timidez.
Justo en ese momento, un Delibird apareció con la comida que habían pedido. Jewel y Zeno habían pedido comida normal de Pokémon. Al principio no querían pedir nada que no viniera del Ultraespacio, pero después de probar la comida de ese mundo, quedaron encantados por la misma. Novalis y Omu no tenían la misma suerte. Por la forma y la composición de sus cuerpos, necesitaban alimentarse de energía. Generalmente seria absorbiendo la energía de otros Pokémon, pero gracias a una creación de la señorita Danna, eso no era necesario.
—Aquí tienen, chicos —Dijo amablemente el mesero dándoles su comida a los cuatro.
Jewel pidió una ensalada de bayas, además de pedir refresco, que era lo que más le habia gustado. Zeno pidió un filete de pescado artificial, junto a una bebida energética. Ni siquiera sabía que existía la carne artificial, pero le encantaba. Y aunque de normal no le habrían dado bebidas energéticas a un adolescente, como el metabolismo de los ultraentes era diferente al de un Pokémon normal, dicha bebida ni siquiera le afectaba.
Por otro lado, el mesero le dio a Novalis y a Omu un par de cristales brillantes, los cuales contenían la energía elemental de la que se alimentaban los dos.
—Que lastima que ninguno de los dos pueda probar esto —Comento Zeno mirando con algo de pena a Novalis y Omu.
—… —Omu emitió ruidos agudos y alegres.
—Cierto, no tienes que preocuparte por nosotros, aunque no lo creas, esta energía es deliciosa —Menciono Novalis tímidamente, sujetando el cristal con dos de sus tentáculos, sintiendo como su cuerpo absorbía la energía de dicho cristal.
Una vez que la energía del cristal se acabó, Novalis volvió a ponerlo en el plato. Los cuatro estuvieron hablando y comiendo durante un rato. Justo antes de irse a su siguiente clase, Jewel llamo la atención de todos.
—Chicos, miren esto —Pidió la Pheromosa mostrándoles a sus amigos su teléfono.
Los ultraentes miraron la pantalla del teléfono de su amiga, viendo un anuncio de un festival de carnaval que habría en la ciudad. Dicho festival seria ese mismo día, empezando al mediodia y terminando casi a medianoche.
—¿Quieres que vayamos a un festival? ¿Te volviste loca Jewel? —Cuestiono Zeno mirando a su amiga como si estuviera loca.
—Claro que no estoy loca, Zeno. Además, te recuerdo que aunque seamos ultraentes, podemos ir a donde queramos. Solo no tenemos que llamar la atención —Le Respondió Jewel seriamente y con algo de molestia—. Además, así tendremos oportunidad de usar lo que nos dio la señorita Danna.
—La verdad, me gusta la idea, nunca he ido a un festival —Comento Novalis hablando de forma muy alegre.
—… —Omu también demostró su apoyo a la idea de Jewel levantando su pulgar.
Al darse cuenta de que estaba solo, el Naganadel refunfuño con molestia.
—Está bien, también iré —Se resignó el Pokémon de tipo Veneno-Dragón.
Después de esa aplastante victoria, los cuatro ultraentes se levantaron y fueron a su siguiente clase. Novalis se encontraba bastante alegre. Por primera vez desde que entro al instituto, podría pasar tiempo con sus amigos y hacer cosas de adolescente normal.
Aunque por ahora tendría que esperar.
