.
Capítulo 9
Un Día Ultra Agitado (2º parte)
Una vez que terminaron las clases de ese día, los cuatro ultraentes volvieron con algo de prisa a su dormitorio. Danna estaba allí esperándolos. Ya casi era hora de tener que ir al Ultraespacio, y estaban bastante emocionados. Habían empezado a vivir en ese mundo desde hacía un mes, para adaptarse al entorno antes de entrar en el instituto. Desde entonces, solo habían visto a sus padres una vez. Zeno era sin dudas el más emocionado de volver a su dimensión.
Pero uno de ellos no estaba tan emocionado, ya que a diferencia de sus amigos, no tenía ninguna razón para ir al Ultraespacio.
—¿Segura que estarás bien sin nosotros, Novalis? —Pregunto Jewel con evidente preocupación al notar que su amiga Nihilego se veía decaída.
—Si… Estaré bien… Es solo que… Siempre me siento muy rara cuando me quedo sola. Nada más —Explico Novalis intentado tranquilizar a la Pheromosa.
—Si quieres puedes venir con alguno de nosotros, estoy seguro de que a nuestros familiares les encantara conocerte —Sugirió Zeno con algo de pena, no quería que su amiga se quedara sola, y mucho menos al recordar lo mucho que todos ellos eran rechazados solo por ser ultraentes, sobretodo ella.
—Agradezco la oferta, pero… Ya sabemos que a los demás ultraentes no les gusta relacionarse con mi especie —Menciono la Nihilego con algo de tristeza en su voz—. Pero no se preocupen les aseguro que estaré bien, saldré a explorar un poco el instituto mientras no están —Dijo la chica sonriendo y sonando más alegre.
A pesar de esto último, ninguno de los tres ultraentes quería dejar a su amiga sola, pero no tenían más opciones. Danna observaba aquella escena desde la esquina, acercándose a los cuatro adolescentes con mucha tranquilidad.
—No se preocupen por Novalis, chicos, les aseguro que ella va a estar perfectamente bien —Les dijo la Mew con mucha confianza y seguridad en su voz, a la vez que hacia aparecer un reloj de la nada y veía la hora—. Ya es hora. Zeno, activa el Ultra-Brazalete.
—¿Es necesario que todo lo que tenga que ver con Ultraentes tenga "Ultra" en el nombre? —Cuestiono el Naganadel con el ceño fruncido.
—Sí, hice una ley para eso —Dijo la Mew haciendo aparecer un papel con dicha ley. Zeno la leyó rápidamente, y en efecto, era real.
De cualquier forma, no habia tiempo para pensar en eso. El Naganadel se quitó el reloj que traía puesto y presiono un botón en el mismo. La realidad era que eso no era un reloj, era un dispositivo para abrir Ultraumbrales (Aunque también daba la hora). Dicho dispositivo emitió un pitido, a la vez que una pequeña antena y un holograma salían del mismo. El Ultraente empezó a presionar varios botones del reloj, provocando que se abrieran tres Ultraumbrales en las paredes del dormitorio.
—Todo listo —Exclamo Zeno poniendo el Ultra-Brazalete en una base que habia sobra la mesa. La fuerte brisa que provenía del otro lado de uno de los Ultraumbrales bloqueaba casi completamente su voz, y haría que el dispositivo saliera volando si no estuviera en aquella base.
—Bien, ya saben, chicos. Tienen cinco horas para volver. Si no han vuelto en ese tiempo, yo misma los iré a buscar —Les dijo Danna seriamente mirando a Jewel, Zeno y Omu.
—… —Omu emitió algunos ruidos alegres, a la vez que saltaba dentro de un Ultraumbral. Este Ultraumbral se cerró unos segundos después.
—Nos vemos pronto, querida —Se despidió Jewel mirando a Novalis, mientras que Zeno pasaba volando a través de uno de los Ultraumbrales restantes.
La Pheromosa apareció en un instante frente al Ultraumbral restante, mirando con una sonrisa a Novalis antes de saltar dentro de aquel portal. Los dos Ultraumbrales restantes se cerraron segundos después. El único ruido que se escuchaba ahora era el constante pitido del Ultra-Brazalete.
—Bueno, Novalis. Yo me tengo que ir, me gustaría pasar el rato contigo para que no estés sola, pero mis aburridas responsabilidades no tienen final —Dijo Danna con algo de pena.
—No se preocupe, señori… Danna. Estaré bien por mi cuenta —Aseguro la Nihilego intentando sonar segura.
—De acuerdo, nos vamos pronto, recuerda que puedes llamarme para lo que sea —Se despidió Danna con una sonrisa, para acto seguido desaparecer.
Una vez estuvo completamente sola, Novalis intento relajarse. Realmente le era muy extraño estar sola. En apenas un par de minutos, la Nihilego se preparó para salir a pasear por el instituto. Era consciente de que podía pasar algo similar a lo ocurrido en la clase de tipo roca, pero por muy malo que fuera, era mejor que quedarse sola en el dormitorio.
La joven Nihilego flotaba tranquilamente por el instituto, llamando bastante la atención al estar completamente sola. Llevaba puesto solamente un gorro de Pikachu. La soledad la agobio tanto, que se puso lo primero que pudo tomar con sus tentáculos. También llevaba su diario, y estaba buscando un lugar tranquilo para leer.
Durante su recorrido, se cruzó con una biblioteca. No habia muchos Pokémon allí a esa hora, así que era perfecto para sentarse y leer su diario. Nada más entrar, casi se sintió como si el tiempo se detuviera. Todos los Pokémon que habia allí en ese momento, dirigieron su mirada hacia ella. Aquello la puso claramente nerviosa, por suerte, nadie podía notarlo.
Novalis floto por los pasillos de la biblioteca hasta encontrar una mesa donde sentarse. Dicha mesa estaba en una esquina de la biblioteca. Habia una ventana por la que pasaba la luz del sol. Y no habia nadie cerca, pero podía escuchar el sonido de los demás Pokémon, por lo que no se sentiría agobiada por la soledad. Era un sitio acogedor, justo lo que Novalis estaba buscando.
La chica se "sentó" en una de las dos sillas de la mesa, poniendo su diario frente a ella y empezando a leerlo.
—"Cuando llegue al instituto, realmente pensaba que los demás Pokémon nunca me aceptarían. Estaba convencida que siempre me verían como un monstruo, incluso llegue a pensar que lo era después de lo que ocurrió aquella noche en la vieja mansión de la ciudad. Pero ahora, dos meses después, ya parece que finalmente aceptaron mi presencia y la de mis amigos" —Leía Novalis para sí misma.
Mientras leía, Novalis se fijó que varios Pokémon se acercaban de vez en cuando a esa parte de la biblioteca, solo para alejarse rápidamente al verla allí. Aquello la ponía triste, pero no podía hacer nada, y no ganaría nada estando triste. Tampoco podía ponerse a llorar en medio de la biblioteca. No solo porque eso les daría oportunidad a aquellos Pokémon de burlarse de ella, sino también porque sus lágrimas eran plasma corrosivo, y terminaría dañando la biblioteca.
Una vez que logro recuperar la calma, Novalis siguió leyendo, alegrándose un poco al leer la siguiente nota de su diario.
— "Y aunque todavía hay Pokémon que me miran con miedo, estoy segura de que si me esfuerzo, puedo ganarme su confianza"
Leer aquellas notas hizo que Novalis se llenara de esperanza. Quizá si se esforzaba de la misma manera, conseguiría que todos los Pokémon dejaran de verla con miedo. Pero estaba un poco molesta, las notas no decían exactamente como lo habia conseguido.
—Disculpa, ¿Puedo sentarme aquí?
Novalis soltó un pequeño chillido de sorpresa. Igual que en la mañana, estaba tan distraída con su diario y sus pensamientos, que no se fijó que alguien se habia acercado a ella. Novalis miro a aquella Pokémon. Era una Steene. Su cuerpo era de color azul celeste. Su falda natural era blanca. Su pelo era naranja. Sus ojos eran de color turquesa. Tenía un lazo rosa alrededor de su cuello. Y llevaba entre sus brazos un libro de arte.
—Lo siento, no quería asustarte —Se disculpó la Pokémon muy apenada.
—No… No hay problema… Puedes sentarte si quieres —Respondió Novalis intentando sonar amable, pero se notaba mucho que estaba nerviosa.
La Steenee le dio las gracias a Novalis, para luego sentarse en la otra silla de la mesa, abriendo su libro y empezando a leer. La Nihilego por su parte, estaba completamente anonadada. Una Pokémon que no conocía se habia sentado con ella, ¡Voluntariamente! No podía creerlo simplemente. Miro a su alrededor de forma discreta, no veía a nadie cerca. Quizá todo aquello era una broma, pero no tenía forma de comprobarlo.
Al ver que no pasaba nada, Novalis volvió a centrar su atención en su diario, cambiando de página para seguir leyendo.
—"Hoy fue el mejor día desde que llegue al instituto. ¡Finalmente hice una nueva amiga! La conocí hoy en la biblioteca. Me invito a sentarme con ella. Al principio pensaba que estaba hablándole a alguien más o que estaba alucinando, pero fue real" —Eso le pareció curioso a Novalis, pero lo que más llamo su atención fue la última parte del párrafo—. "Era una Steenee llamada Bianca".
Esa situación habia pasado de ser sorprendente, a ser surrealista. Novalis miro a la Steenee que estaba sentada con ella. La susodicha estaba completamente atenta a su libro. Novalis no sabía si hablarle o no, su timidez le decía que se mantuviera callada, mientras que su curiosidad le pedía a gritos que hablara. Después de varios segundos, finalmente consiguió el valor necesario para hablar.
—Disculpa —Hablo Novalis, llamando la atención de la Steene. Esta miro con curiosidad a la Ultraente—. ¿Cómo te llamas? —A pesar de que intentaba mantener la calma, Novalis estaba temblando como gelatina.
—Me llamo Queen —Se presentó con una gran sonrisa la Pokémon de tipo planta—. ¿Cómo te llamas tú?
—Mi nombre es… Novalis —Se presentó tímidamente la Nihilego. No entendía por qué, pero sentía una extraña sensación en su cuerpo al descubrir que la Steenee no se llamaba Bianca. Se sentía como… decepción. Era muy extraño de describir.
—Mucho gusto, Novalis. Es un placer conocerte —Dijo Queen con alegría y sin dejar de sonreír—. Ya que tu me hiciste una pregunta, creo que es justo que yo también te haga una —A Novalis le pareció curioso y divertido eso, por lo que acepto—. Bueno, quería saber, ¿Por qué no estas con tus amigos ultraentes? Todas las veces que te vi, estabas con al menos uno de ellos.
—Bueno… Ellos volvieron al Ultraespacio durante unas horas, yo como no tenía ninguna razón para ir, me quede aquí —Respondió Novalis ganando un poco más de confianza—. Bueno… Es mi turno… Y quería preguntarte… ¿Por qué no huiste de mí como todos los demás?
Aquella pregunta hizo que Queen soltara una risita inocente, confundiendo un poco a Novalis por dicha razón.
—No hay ninguna razón para tenerte miedo/Eres una chica normal igual que yo… —Al mismo tiempo que Queen hablo, Novalis escucho una extraña voz en su cabeza. Fue demasiado rápida y difusa como para entenderla—. Pero bueno, dime un poco más sobre ti, ¿Por qué no eres como el resto de tu especie? Hasta donde he visto, todos los Nihilego son iguales, pero tú eres… Diferente.
De la nada, una especie de imagen paso por la mente de Novalis. Apenas alcanzo a identificarla. Pudo ver una biblioteca, parecía el mismo lugar en el que estaba en ese momento, pero sentía que era diferente. También fue capaz de notar que habia alguien con ella, pero no pudo ver nada más. Al darse cuenta de que ya habia pasado varios segundos en silencio, Novalis continúo hablando.
—La verdad… Es algo complicado de explicar —Novalis sabía la respuesta a la pregunta que le hizo Queen, pero no quería decirla, ni tampoco quería mentir—. Y también algo triste. Ninguno de mi especie me acepta por, bueno, tener mente propia —Agrego la chica intentando desviar la atención de la chica sin tener que mentir.
—¿Tener mente propia? —Pregunto confundida la Steene.
—Sí, mi especie se guía por una mente colmena. Todos piensan igual, y solo hacen cosas por instinto o si la "reina" lo ordena —Explico Novalis con una expresión de disgusto.
—No sabía que los Nihilego tenían una reina —Aquella información sorprendió bastante a Queen.
—Bueno, no es exactamente una reina, tampoco existe de forma física. Yo simplemente la llamo así. Es la que dirige la mente colmena —Queen tardo un poco en comprender esto, pero después de pensarlo un par de veces, comprendió—. Pero, no entiendo, ¿Por qué te interesa tanto saber sobre mi especie?
—Pues, tu especie es bastante interesante/Eres muy llamativa y curiosa —Una vez más, Novalis escucho aquella voz en su cabeza. Si no fuera porque ya habia deducido que era lo que pasaba, creería que se estaba volviendo loca—. Y dime, ¿Acaso puedes hablar por esa mente colmena?
—Puedo intentarlo, pero la reina me saca de allí al instante. Estoy expulsada eternamente —Decía la chica con lagrimitas espectrales cómicas en sus ojos.
—Qué mala que debe ser esa reina.
—Lo sé.
Ambas chicas siguieron conversando durante varios minutos. Si no fuera porque no podía, Novalis estaría saltando de alegría. En menos de un día, habia conseguido hacer dos nuevas amigas. El día anterior, apenas podía recordar la última vez que hablo con alguien que no fueran sus amigos ni la señorita Danna. Ese día era demasiado bueno como para ser cierto.
Novalis y Queen decidieron salir a explorar el instituto. Los Pokémon que se cruzaban con ellas quedaban sorprendidos de ver a la Nihilego con una Pokémon normal. Esto le daba igual a la ultraente, no arruinaría su alegría por lo que pensaran los demás Pokémon. A Queen tampoco parecía importarle, ella hablaba alegremente con su nueva amiga como si se conocieran de toda la vida.
En ese momento, ambas estaban en el Bosque Arcoíris, la zona de los Pokémon de tipo planta. Queen estaba sentada en la rama de un árbol, mientras que Novalis estaba recostada entre las hojas del mismo árbol. El árbol en el que estaban tenia hojas de los colores del arcoíris, y su madera era completamente blanca y emitía un brillo perlado muy bonito.
—Debo admitir que esto es muy cómodo —Comento la Nihilego disfrutando de sentir aquellas hojas en todo su cuerpo.
—Si, por ahora, este es mi sitio favorito del instituto, me encanta venir aquí y relajarme —Menciono Queen colgando de cabeza en la rama en la que estaba, sujetándose únicamente con sus piernas.
—Diría que algunos Pokémon se toman la relajación muy enserio —Dijo Novalis algo avergonzada. En aquel lugar habia muchos más árboles como ese, con otros Pokémon haciendo cosas de adolescentes. Desde donde estaba, Novalis perfectamente podía ver a una pareja de adolescentes besándose entre las hojas de los árboles. Por suerte para ellos, no habia ningún profesor cerca en ese momento.
—Sí, no es la primera vez que veo algo así —Comento Novalis que también estaba viendo la misma escena que su nueva amiga. Mientras miraba a la Nihilego, un recuerdo cruzo por su mente—. Sabes, Novalis… Mi abuela una vez me conto que conoció a una Nihilego.
Aquello llamo la atención de Novalis, la cual miro con curiosidad a su nueva amiga. Pidiéndole que continuara.
—Bueno, no recuerdo mucho sinceramente, pero me conto que cuando ella estudio en este instituto, conoció a una Nihilego y ambas se hicieron muy amigas —Explico Queen intentando recordar aquello lo mejor posible.
—Y… ¿Cómo se llamaba esa Nihilego? —Pregunto algo nerviosa Novalis. Al final, parecía que sus sospechas eran correctas.
—No lo sé, mi abuela nunca menciono su nombre —Respondió Queen mirando hacia arriba, Novalis se sintió aliviada al escuchar esta respuesta.
Ambas chicas siguieron conversando por un rato más, explorando lugares del instituto que todavía no habían visto. Una hora más tarde, ambas estaban en la zona de los tipo normal, La Plaza. Era simplemente una plaza normal. Estaba muy bien decorada, con muchas estatuas de Pokémon legendarios y plantas de todo tipo, además de tener una gigantesca fuerte en el centro, pero seguía siendo una plaza normal.
Novalis y Queen estaban ahora mismo dentro de aquella fuente, al igual que otros cuantos Pokémon. Era un sitio perfecto para jugar con el agua y divertirse. La Nihilego le lanzaba agua a la Steenee, mientras que esta respondía de la misma manera. Ambas Pokémon se estaban divirtiendo mucho. Algunos Pokémon miraban raro o con miedo a Novalis, pero aquello era insignificante para la susodicha.
Durante su juego, Queen perdió el equilibrio y casi se cae, pero Novalis alcanzo a atraparla, el único problema es que ella también termino cayendo. Ambas chicas quedaron completamente empapadas. Aquello hizo que ambas empezaran a reír alegremente. Novalis no podía estar más feliz.
Pero eso no duraría mucho.
De la nada, Queen dejo de reírse de forma abrupta. Novalis se extraño por eso, empezando a sentir una extraña sensación en lo que sería su pecho. Fue allí cuando se dio cuenta de que la Steenee estaba muy cerca de ella, además de que sus ojos estaban empezando a brillar. Esto alarmo completamente a Novalis, la cual intento separarse lo más rápido que pudo de Queen, pero era demasiado tarde.
De un momento a otro, Novalis pudo sentir como su cuerpo se conectaba a la mente de Queen. Habia olvidado por completo que su cuerpo se conectaba por si solo al Pokémon que se pusiera entre sus tentáculos. De un momento a otro, pudo sentir la presencia de la mente de Queen. Hizo lo imposible para no ver ninguna de las memorias de la susodicha. En apenas unos pocos segundos, Novalis ahora podía sentir el cuerpo de la Steenee como si fuera el suyo propio.
—¿Qué… paso? —Se pregunto Queen levantándose muy confundida, sintiendo su cuerpo extrañamente más liviano de lo normal—. ¿Novalis? ¿Dónde estás?
Queen empezó a mirar a su alrededor confundida. Su visión estaba levemente difuminada, además de que podía ver una extraña aura colorida alrededor de los otros Pokémon. También se dio cuenta de que todos a su alrededor la estaban mirando de forma impactada. Entonces, la chica pudo otra la presencia de varios tentáculos detrás de ella, así como dos tentáculos enrollados alrededor de sus brazos. Queen empezó a tocar lentamente su cabeza, notando al instante el cuerpo gelatinoso y resistente de Novalis.
—Estoy… aquí —Para sorpresa de Queen, las palabras de Novalis salieron de su propia boca. Fue allí cuando todas las piezas encajaron y la tipo planta entendió lo que habia ocurrido.
Novalis estaba encima de su cabeza.
Novalis pudo sentir como la Steenee se daba cuenta de lo que estaba pasando. Para su sorpresa, en lugar de sentir miedo o preocupación, podía sentir curiosidad y emoción proveniente de la susodicha. Queen miraba sus manos y se movía un poco. Su cuerpo se sentía muy ligero. Apenas entendía lo que estaba pasando, pero se sentía mejor que nunca. Se sentía más rápida, más fuerte, como si pudiera hacer cualquier cosa.
De la nada, un Lanzallamas fue directo hacia ella. Queen reacción al instante, dando un paso hacia el frente, esquivando aquel ataque sin esfuerzo. Ella misma se sorprendió por ese ataque tan repentino. Al darse la vuelta, pudo ver que fue un Lampent el que lanzo el ataque.
—¡Oye! ¡¿Por qué hiciste eso?! —Exigió saber la Steenee con molestia, mirando de forma intimidante al Lampent.
—¡Porque es la única forma de quitarte a esa Nihilego de la cabeza antes de que se robe tu energía! —Respondió el Lampent, volviendo a atacar a Queen y Novalis con otro Lanzallamas.
Queen estaba preparada para bloquear ese ataque y contraatacar, pero en lugar de cubrirse con sus brazos, sintió como una de sus piernas golpeaba el suelo, levantando suficiente agua como para bloquear aquel ataque. Estaba segura de que ella no habia hecho eso, por lo tanto, tuvo que haber sido Novalis. Fue allí cuando la tipo planta se dio cuenta de que podía sentir lo que sentía la Nihilego en ese momento.
Miedo.
—Queen… por favor… detente… —Decía la voz de Novalis en su mente. Su voz se escuchaba distante y distorsionada—. Esto no está bien… Hay que separarnos antes de que…
—¡No! Lo que no esta bien es que estos idiotas quieran atacarte —Grito en voz alta la chica con algo de agresividad, asustando un poco a todos—. Novalis es mi amiga, y no dejare que le hagan daño.
—Queen… Esta no eres tú. Mi poder te está… corrompiendo. Tienes que detenerte… —Novalis intentaba convencer a su amiga de detenerse, pero podía sentir como su poder la corrompía más y más.
Sin importar lo que dijera, Queen se negaba a escuchar a Novalis. La Steenee estaba por atacar al Pokémon que tenía más cerca, pero Novalis uso toda su concentración para bloquear por completo el cuerpo de su amiga, impidiéndole moverse. Queen intentaba hacer que su cuerpo respondiera a sus órdenes, pero Novalis era la que tenía el control ahora, aunque la Ultraente no sabía cuánto tiempo iba a poder aguantar.
Antes de que las cosas se pusieran serias de verdad, una fuerte presencia los detuvo a todos al instante.
—Al primero que se mueva pienso darle una semana de castigo —Dijo la subdirectora V con mucha seriedad, acercándose a paso lento hacia donde estaban Novalis y Queen.
Aunque quisieran, nadie podía mover ni un musculo. La presencia que ejercía la subdirectora los tenía paralizados a todos. La Pokémon legendaria llego hasta donde estaba Novalis, sujetando a esta con una de sus garras y separándola de Queen con un pequeño tirón.
Una vez que ambas chicas estuvieron separadas, todos recuperaron la movilidad. Novalis intento huir del lugar lo más rápido posible. Estaba muy avergonzada por lo que habia ocurrido, pero la subdirectora uso su cola para sujetar uno de sus tentáculos, evitando que se fuera.
—Ustedes dos vienen conmigo —Ordeno la subdirectora, tomando a Novalis y a Queen con sus brazos y empezando a caminar lejos de allí.
Queen estaba muy desorientada y confundida. Lo que habia pasado habia sido muy extraño. Su cabeza estaba dando vueltas sin parar, además de que podía notar una sensación en sus ojos muy extraña. Novalis ni siquiera podía mirar a su amiga, sentía que la habia decepcionado, que la habia traicionado. Estaba segura de que una vez que la subdirectora la expulsara por lo que habia pasado, ya no serían amigas nunca más.
Una vez que llegaron al despacho de la subdirectora, esta las puso en un sofá a ambas, ordenándoles que se quedaran sentadas allí. Novalis no quería ni siquiera acercarse a Queen, así que se alejó todo lo que el sofá le permitió. La subdirectora volvió en un par de minutos, trayendo una silla y sentándose frente a ambas, mirándolas seriamente.
—Bien, quiero que me digan exactamente lo que ocurrió —Fue lo primero que dijo la subdirectora V, teniendo una mirada de seriedad muy intimidante.
Ambas chicas estuvieron en silencio durante unos cuantos segundos. Novalis no era capaz de hablar. Tampoco quería recordar de nuevo lo que habia ocurrido hace apenas unos minutos. Viendo que la Nihilego no respondía, Queen decidió explicar lo que habia ocurrido.
—Bueno, lo que paso fue… —Queen empezó a explicar detalladamente lo que habia ocurrido en la ultima hora. Novalis no dijo nada, ella simplemente tomo un peluche de Eevee que habia cerca y se ocultó detrás del mismo durante varios minutos.
Una vez que Queen termino de contar lo que habia ocurrido, la subdirectora cerro los ojos y puso una expresión pensativa.
—Entiendo —La subdirectora V estuvo en silencio durante unos cuantos segundos, hasta que finalmente volvió a abrir los ojos—. Bien, creo que…
—¡Espere! —Exclamo Queen algo alarmada, interrumpiendo a la Pokémon legendaria—. No vaya a expulsar a Novalis, por favor, ella no tiene la culpa de nada de lo que ocurrió. Fui yo la que casi ataco a todos por no poder controlarme. Yo merezco recibir el castigo.
Aquello sorprendió mucho a Novalis, mirando a la Steenee con mucha sorpresa en sus ojos etéreos. No podía creer que Queen realmente estuviera intentando protegerla. Aun así, Novalis no quería que Queen recibiera ninguno castigo, por lo que estaba a punto de hablar para que la subdirectora le diera el castigo a ella. La subdirectora por su parte, miro con extrañeza ambas chicas.
—Eh, no voy a expulsar a ninguna —Dijo al Pokémon legendaria algo confundida.
—¡¿Enserio?! —Exclamaron ambas chicas con sorpresa.
—Si. Lo que paso solo fue solo un accidente. Además de que no hubo ningún daño a nada —Explico V con mucha tranquilidad—. Lo único que les daré a ambas es una advertencia para que eviten cualquier contacto físico que haga que Novalis termine encima de tu cabeza de nuevo.
Ambas chicas se alegraron mucho al escuchar esto, estuvieron a punto de abrazarse, por suerte se dieron cuenta al instante de que aquello era mala idea. Ambas chicas simplemente se tomaron de las manos (Tentáculos en el caso de Novalis) y empezaron a celebrarlo. La subdirectora V las dejo celebrar durante unos cuantos segundos, para luego volver a llamar su atención.
—Bien, pero antes de que se vayan, aún hay algo que falta por arreglar —Dijo la subdirectora seriamente, señalando los ojos de Queen, los cuales seguían brillando de la misma forma que antes.
—Oh no, no puedo creer que pasara lo mismo que ocurrió con Jewel —Se lamento Novalis poniéndose triste nuevamente.
—¿A qué te refieres? —Cuestiono la Pokémon de tipo planta confundida.
—Es que… Mis amigos y yo intentamos hacer lo mismo que hice contigo hace un par de años —Revelo Novalis con algo de vergüenza—. Fue la primera vez que intentaba algo así. Jewel fue la primera que quería intentarlo. Ella al principio pudo soportar mi poder, pero luego, también perdió el control, y cuando Zeno y Omu consiguieron separarnos, Jewel todavía tenía parte de mis poderes. Específicamente el poder de entrar en la mente colmena.
—Mmm… Eso me genera una duda —Menciono Queen algo pensativa—. ¿No se supone que los Nihilego toman el poder del Pokémon con el que se juntan? He escuchado muchas historias de otros Pokémon que han sido atacados por Nihilego, pero ninguna se parece a lo que hiciste tu.
La realidad era que esas cosas eran más frecuentes de lo que parecía. Los Nihilego salvajes podían aparecer de la nada en cualquier parte, atacando a los Pokémon que tuvieran más cerca. Generalmente solo los controlaban y absorbían su energía para alimentarse, desapareciendo después de absorber suficiente energía o si eran derrotados en combate. Por esa misma razón, todos los Pokémon miraban tan mal a Novalis, creyendo que esta sería igual que el resto de su especie.
—Pues… Como te dije antes, no soy igual al resto de mi especie —Menciono Novalis después de varios segundos de silencio—. Yo lo hago de una forma diferente.
—¿A qué te refieres?
—Bueno, físicamente, también tengo que ponerme sobre la cabeza de otro Pokémon, pero, en lugar de controlar a ese Pokémon, hago que sus habilidades y las mías sean mucho más poderosas —Explico Novalis de forma tímida, no le gustaba mucho hablar de este tema, pero sentía que su amiga merecía saber aquello—. El problema es que controlar ese poder es muy complicado, y tengo que separarme antes de que el Pokémon con el que me junto pierda el control. Incluso Jewel que tiene una mente fuerte, apenas pudo soportar todo el poder que le di.
A Queen le pareció muy interesante eso, empezando a preguntarse si ella podría ser capaz de soportar dicho poder de alguna forma. Quizá evolucionando, o entrenando lo suficiente, o quizá….
—Ok, ya suficiente charla por ahora. Quédate quieta y relájate para que pueda devolver tus ojos a la normalidad —Pidió la subdirectora a la vez que buscaba algo en su bolsillo.
—¡Espere! —Exclamo Queen, llamando la atención de la subdirectora—. No hace falta que devuelva mis ojos a la normalidad, me gusta como están ahora. Ahora mismo, puedo ver el aura de todos los que me rodean. Esto es algo muy especial. Quiero conservarlo, subdirectora.
La subdirectora soltó un maullido pensativo, a la vez que cerraba sus ojos y consideraba lo que le estaba pidiendo la Pokémon de tipo planta. Después de unos segundos, la subdirectora volvió a abrir los ojos, viendo que Queen la estaba mirando con ojos de súplica. La Pokémon legendaria soltó un suspiro.
—De acuerdo, puedes conservar esos poderes —Queen empezó a celebrar por esto, pero la subdirectora la detuvo rápidamente—. Pero, con la condición de que, si empiezas a tener algún efecto secundario, tienes que venir conmigo inmediatamente para que te los quite.
La chica acepto la condición de la subdirectora. Aun así, para que no llamara la atención, la subdirectora uso un poco de su poder para hacer que sus ojos se vieran como antes. Finalizado esto, ambas chicas se pudieron retirar. Una vez que salieron del despacho de la subdirectora, Novalis se dio cuenta de que ya estaba empezando a atardecer. lo que significaba que sus amigos volverían muy pronto.
—Queen, creo que ya me tengo que ir —Dijo Novalis acercándose a la tipo planta, la cual la miro extrañada—. Mis amigos volverán pronto del Ultraespacio, y en unas horas vamos a ir a un festival que habrá en la ciudad.
—Oh, ¿Iras al Festival de la Luna? Yo también iba a ir con mi madre esta noche —Menciono Queen alegremente—. Si quieres, podemos vernos allá.
—De acuerdo, es una promesa —Antes de irse, la Nihilego miro con una sonrisa a Queen—. Y… Muchas gracias por seguir siendo mi amiga… A pesar de lo que ocurrió.
—No te preocupes por nada de eso, Novalis,
Novalis se despidió de Queen y se apresuró a volver a su dormitorio. Si sus cálculos eran correctos, sus amigos ya tendrían que estar por volver. Una vez que llego, pudo ver que ya habia un Ultraumbral abierto. De dicho Ultraumbral salió Jewel con una sonrisa en su rostro.
—Oh, hola, querida, me alegra ver que sigues de una pieza —Saludo la Pheromosa con una sonrisa alegre.
—Oye, no soy tan descuidada —Se quejó la Nihilego abrazando a Jewel. No tenía que preocuparse de nada con su amiga. La Pheromosa era mucho más alta que ella.
—No puedes culparme por preocuparme por mi amiga —Dijo amablemente la Ultraente, para luego mirar a su alrededor con molestia—. Ahora, ¿Dónde están esos dos? Ya tendrían que estar aquí.
Pasaron varios minutos. Zeno y Omu estaban tardando más de lo normal en volver. Novalis y Jewel querían ir a buscarlos, pero era una mala idea. Ambas sabían que las distintas especies de ultraentes casi nunca se llevaban bien, por lo que si las veían en una dimensión ajena sin tener a sus amigos cerca, ni siquiera dudarían en atacarlas.
Por suerte, no fue necesario hacer nada. Otro Ultra Umbral se abrió en la sala. Omu no tardo en salir de dicho Ultraumbral de un salto. El Blacephalon dio un par de vueltas en el aire y aterrizo justo frente a sus amigas.
—Hasta que al fin llegas —Dijo Jewel de forma amenazante—. Debería darte una paliza por llegar tarde.
—… —Omu respondió de la misma forma de siempre, emitiendo ruidos extraños que solo sus amigas entendían.
—¿Esa es la mejor excusa que se te ocurrió? —Se quejó Jewel con una expresión de fastidio. Omu asintió con la cabeza alegremente.
—Tranquila, Jewel, no hace falta que seas tan dura con él —Dijo Novalis intentando calmar a su amiga. Esta simplemente soltó un bufido y volvió a sentarse.
Menos de un minuto después, un último Ultraumbral se abrió en la sala. Zeno atravesó el Ultraumbral restante. Una vez que el Naganadel entro en aquella dimensión, el Ultra-Brazalete se apagó por sí solo.
—Hola, chicos. Disculpen la tardanza, mi madre seguía insistiendo en que me quedara más tiempo —Explico el Ultraente acercándose a sus amigos. No le hizo falta más que ver la expresión de Jewel para saber que tenía que dar explicaciones.
—Fingiré que te creo, pero no importa, hay que empezar a prepararnos para ir al festival —Dijo seriamente Jewel a la vez que se levantaba y se dirigía a su habitación.
—¿Ahora? Si todavía faltan dos horas para que comience el festival —Se quejó Zeno mirando con fastidio a la Pheromosa.
—Mientras más tiempo, mejor. Además, necesito tiempo para estar perfecta para la ocasión —Respondió Jewel a la vez que pasaba una de sus patas por su "cabello".
—Pero…
Antes de poder quejarse de nuevo, Jewel uso su súper velocidad para aparecer en un instante frente a Zeno. Mirando al susodicho de forma amenazante y con fuego en sus ojos.
—Obedece —Susurro Jewel en un tono oscuro y sombrío.
Zeno solamente asintió con la cabeza rápidamente, cubriéndose el rostro con sus garras por el miedo que sentía. Jewel volvió a la normalidad y entro a su habitación, dirigiéndole una mirada amenazante al Naganadel antes de cerrar la puerta. El susodicho voló directamente a su habitación y cerró la puerta lo más rápido que pudo.
Novalis y Omu tenían una gota de sudor espectral en sus cabezas. Ambos esperaban que el resto de la noche fuera más tranquilo, pero algo les decía que no iba a ser así.
