Disclaimer: todo lo que reconozcan, de JK ROWLING, lo demás, mío.
Habían ganado y Ginevra realmente se había lucido. Solían calificarla como la cazadora más veloz y ágil, y en el partido no habían dejado de vanagloriarla.
Iban en manada con sus compañeras, abrazándose y gritando con la copa entre sus manos. Se venía el tercer tiempo y tenían pensando llenar la jodida copa de cerveza y beberla todas juntas.
Llegó a la carpa, donde había un par más de invitados y personas exclusivas, mientras que el resto estaba vestido de gala, Ginny y sus compañeras seguían uniformadas y completamente transpiradas.
Se bebieron la cerveza, cada una con su pajita, tenía que tomar hasta que este vacía y mientras que el rato pasaba, se dieron cuenta que una de ellas había hechizado la bebida para que no se acabase.
Se formó un pequeño griterío de exageradas carcajadas hasta que la copa se vació realmente y todas dieron un paso hacia atrás sacudiéndose.
Se levantó y solo tuvo que cerrar y abrir los ojos para sentir como el alcohol se asentó.
Tanto que estaba segura que una figura ilustre, distinguida, de pantalones de gala, camisa blanca desprendida mostrando pálidas clavículas junto con una capa de gala le miraba. Ginny estaba segura que tenía los ojos demasiados grises y el cabello demasiado plateado, pero no podía ser.
No podía ¿no?
Entonces frunció más la vista para verle mejor y la sonrisa del platinado se agrando a medida que se acercaba a ella.
— Joder. Malfoy. Draco Malfoy — el rubio sonrió de aquella manera vanidosa propia de su linaje familiar, mientras bebía cerveza de una botella.
— Ese mismo, Ginevra Weasley. Creo que nos conocemos del colegio — le tendió la mano y ella rió, devolviéndosela.
— Eres un idiota.
— Un poco. Me lo suelen decir.
— Ya lo creo.
— ¿Festejando el triunfo? — Ginny cerró los ojos y se rasco bajo la cola alta del cabello.
— Pues, es el tercer tiempo ¿sabes? — una risita nerviosa salió de sus labios mirando hacia abajo. Estaba nerviosa. Joder, él también lo estaba. No era solo ella. Eso era grandioso. De repente no se sintió tan tonta.
— Lo sé. Ya he estado en algunos...
— Nunca te vi.
— Nunca en los tuyos, Weasley.
— Dime entonces ¿Qué haces aquí?
— Te dije que volvería a verte jugar.
— También me dijiste que yo no te vería verme jugar — sonrió picado.
— ¿Me viste viéndote jugar? – ella rió.
— Quiero decir, no esperaba encontrarte. Tampoco después del partido — maldito alcohol que alentaba sus normalmente un poco más astutas respuestas. Pero era todo; era el alcohol asentado, la sorpresa de verlo, la sonrisa llena de satisfacción que le regalaba y lo atractivo que lucía, con ese traje formal pero relajado, aun viéndose, por supuesto, con aquella postura impecable e innata en él y el cabello perfectamente despeinado de un modo atractivo y que lo peor, pensaba Ginevra, parecía natural. ¿Era humanamente posible? Ginny quería creer que no y que era arte de una magia estética muy bien usaba.
— Algunas de mis virtudes. Sorprender a la gente — ella negó con la cabeza.
— ¿Cómo esta tu madre?
— Ya sabes. Días buenos. Días malos. ¿La tuya?
— Venía bien. Muy bien. Y tuvo una recaída. Fue… terrible. Pensé… pensé que no podría bien jugar hoy ¿sabes? Estaba nerviosa…
Ginny se sobre saltó cuando sintió la mano de Draco en la parte baja de su espalda, si él se dio cuenta, ella no pudo descifrarlo, porque con toda la naturalidad del mundo la dirigió a un banco donde se sentaron. Pese a que había una muchedumbre de gente a su alrededor, era un sitio un tanto más tranquilo.
Ginny agradeció que se hayan prohibido los periodistas y las cámaras en las fiestas después de los triunfos. El escándalo sería demasiado. Y no estaba lista para lidiar con más cosas, sobre todo, si era culpa de su consecuente fama mundial.
— Mejor hablar aquí ¿no crees? — ella asintió.
— Aunque debería buscar cerveza — dice sin querer en voz alta, algo que era para ella misma. Pero la cuestión era la misma; necesitaba más cerveza para poder seguir lidiando con un atractivo y sorpresivo Draco Malfoy.
— ¿Crees que deberías beber más? — ella se rió irónicamente.
— No te comportes de esa manera, Malfoy, porque te juro que tomare la tuya, y te la escupiré en la cara.
— Te compartiré la mía. Pero no me la escupas en la cara, Weasley. Es una buena cerveza — ella asintió riendo un poco, le quitó de la mano la cerveza y bebió un trago antes de proseguir — ¿Entonces? — suspiró.
— En las prácticas estaba siendo… muy mala. Pensé que me dejarían en la banca. Estaba distraída, lenta… — se encogió de hombros — Pensé que hoy haría el ridículo.
— Y no lo hiciste para nada — ella sonrió enormemente mirando a Draco sintiendo cierto picor en el pecho, cierto cosquilleo que la removía por dentro.
— Lo sé. Fue… no sé que paso. Creo que… logre olvidarme de todo. Por un momento… — sonrió — Solo todo parecía hace como un año, cuando todo estaba perfecto — sonrió incrédula — Es que… Mierda. Uno cree que todo va bien y que todo seguirá bien y entonces… Queiro decir ¿te das cuenta? Cuando todo va bien, te acostumbras a ello y crees que será así por siempre y...
— La vida te recuerda que es una mierda.
— No digas eso. No es una mierda. Solo que… realmente hay que disfrutar los días buenos. Y no hablo de nuestras madres, Malfoy. Hablo en general. Cuando nos va bien, hay que gozarlo realmente, disfrutarlo, exprimirlo… Y no asentar que eso puede ser simplemente así para siempre — terminó la cerveza y no dudó en buscar más. Había algo allí, en conversaciones sinceras con un trago de por medio que tendía a hacerlas más amenas.
— Mi vida es una mierda hace años, Weasley. Disculpa si me siento incapaz de coincidir contigo.
— No digas eso — le dijo enseguida Ginevra, viendole con la frente arrugada-
— ¿Qué quieres que te diga? Cuando logro disminuir la pena de mi padre en la cárcel, mi madre se enferma y la mitad de la población mágica me odia.
— Yo no te odio — dijo, con una voz más fina y aniñada, viéndolo con sus ojos grandes y pardos. Él sonrió.
— Dijiste que hoy era uno de esos buenos días ¿no? De esos que… ya sabes, hay que gozarlos, exprimirlos — ella se mordió los labios negando con la cabeza porque la connotación era demasiada. Hasta para ella.
— No puedes evitarlo ¿cierto? — se encogió de hombros.
— Noup. Que puedo decirte. Te veo sudada y te imagino sudada por… ya sabes, Weasley. Otros motivos — ella lo golpeó.
— Eso fue asqueroso, Malfoy.
— A mí no da asco.
Terminaron haciéndolo detrás de una carpa alejada y vacía, contra una pared.
Fue rápido, agitado.
Primitivo y necesitado, sobre todo.
— Esto no volverá a pasar ¿sabes? — dijo ella, mientras que arreglaba el uniforme.
— Claro — dijo él con una sonrisa a medias prendiéndose el pantalón.
— Lo digo en serio, Malfoy.
— Yo también — Ginny no pudo evitar sonreír.
— Pues no se nota.
— Créeme, entonces.
— ¿Palabra de serpiente?
— Por supuesto.
— No sé porque empiezo a dudar demasiado de las serpientes. Y no hablo de los reptiles, Malfoy — él rió ahora.
— Yo me estoy encontrando con que las leonas me gustan ¿sabes? Es curioso, siempre me parecieron animales un poco insufribles.
Ella se mordió los labios con una sonrisa ladeada y lo golpeó con un manotazo.
— Ya te digo. Animales feroces — siguió Draco, con aquella sonrisa imborrable, egocéntrica y aquella mirada astuta y cínica. Y había algo, en esos gestos que Ginny comúnmente detestaba, que le gustaban en Draco.
— Eres insoportable ¿te lo dije?
— Creo que fue idiota — respondió él con falsa inocencia y aire pensativo.
— Bueno, eres idiota e insoportable.
— Pero te gusta follar conmigo — ella volvió a darle un empujón — Y tú tienes problemas para controlar la ira, Ginevra.
— Tu para mantener esa lengua de serpiente cerrada — sonrió mientras la acorralaba y la colocaba contra un árbol.
— Es probable. Aunque me gustaría que mi lengua ahora este ocupada en otros sitios.
— No lo haremos devuelta — dijo ella, con los ojos muy abiertos y la voz más baja.
— Pero ¿por quién me tomas? — le susurró él contra su oído, mientras bajaba y le lamía la vena de su cuello — Un beso, Weasley — le depositó suavemente un beso en la comisura de los labios y aunque Ginny quería mantenerse firme, no podía negar que el ex Slytherin tenía una manera fácil de ablandarla. De ablandar su cuerpo, sobre todo — No nos arriesgaríamos a hacerlo devuelta en un lugar público ¿no? — la besó, suave, pegando ambos labios y luego introduciendo apenas la lengua en su boca — ¿Te imaginas los titulares? "Exitosa jugadora de Quiddicth festejando el triunfo entre las piernas del único y apuesto heredero Malfoy" — ella se rió fuerte contra su cuello, con sus manos rodeando la cintura de él y posicionadas en su espalda.
— "La ex de Harry Potter ha sido vista compartiendo más que besos tras el triunfo de su equipo con ni más ni menos que Draco Malfoy" "¿Esto nos confirma que la pareja ha terminado del todo?" Es de reconocimiento mundial la mala relación que tenía el heredero Malfoy, ex Slytherin, con el trío dorado" — Draco rió, enterrando su rostro entre su cabello y depositándole besos en el hueco entre su hombro y el cuello.
— Es probable. Pero te faltó lo de apuesto, Weasley.
— ¿Crees que Corazón de Bruja se detendría en tu supuesta belleza?
— Sobre todo en Corazón de Bruja, y nada de supuesta, Weasley. Mi muy reconocida belleza.
— Claro.
— Y creo que dirían Ginny Weasley. Digo, en los titulares — ella arrugó el rostro, con ahora sus manos colgadas en su cuello y ambos rostros cercanos.
— ¿Tú dices? A veces vende más, ya sabes, el nombre del salvador del mundo mágico — dijo, con los ojos un poco idos hacia arriba, entornados. Él rió por el tono, porque era parecido al que usaba él, uno un poco no por menos, sarcástico.
— Ahora eres una jugadora famosa, Weasley. Y una buena. Además, y no te ofendas, los adolescentes hormonales están locos por ti. Y los demás… — él sonrió, mirándola de reojo — Eres furor, Ginevra. Estás en tu época dorada.
— ¿Estas loco por mí, Draco Malfoy? — siguió ella, con una sonrisita sobre sus labios, mirándole con picardía, con el colorete en las mejillas y su cabello demasiado salvaje tras un partido y un polvo.
— No te creas tanto.
— Tú lo dijiste.
— Dije sobre los demás.
— Pero te gusto un poco.
— Me gustas un poco y me caes bien. Y yo también te gusto a ti — ella se rió ahora contra su pecho, apegándose más a él.
Negarlo sería una estupidez. La sensación era no por menos, agradable. Y demasiado. La pelirroja estaba un poco pasada de alcohol, lo suficiente para que su rostro se coloree y su sonrisa sea un poco embriagadora, pero no tanto para no estar en su plena consciencia. Su voz un poco ronca y el modo de estar apegado a él era reconfortante, la comodidad plena que se sentía, Draco estaba maravillado con aquella complicidad espontanea que se daba entre ellos. Le costaba creerlo, pero estaba sucediendo y no quería que terminase.
Pero sabía que lo haría. En unos minutos ella seguiría allí con su equipo y él iría a la mansión con su madre.
Con suerte, aquello esporádico volvería a suceder.
Pero eso siempre y cuando ella no volviese con Potter. Draco no era idiota, y por mucho que ambos no se estén encontrando ahora, ni hallen la manera de funcionar, en algún momento volvería a ser lo que siempre fueron; la jodida pareja perfecta.
Son cosas del destino, pensaba Draco. Algunas personas están de alguna manera unidas para siempre, por un hilo que se estira pero que nunca se rompe.
Él era una distracción. Solo un estúpido y placentero recreo.
Pero joder, que buena distracción era ella.
— Me gustas un poco también. Es decir, no me gusta admitirlo, pero tienes algo de atractivo, Malfoy. Y también me caes bien, aunque me cueste creerlo todavía. Quiero decir ¿Quién diría que me cae bien un chico egocéntrico, sarcástico, cínico y demasiado idiota? — el sonrió, con su nariz pegada a la de ella y ambos labios queriendo encontrarse, pero manteniendo una indiscreta distancia.
— Tienes la curiosa habilidad, Ginevra, de halagar e insultar al mismo tiempo — le dijo con voz sugerente, besándole la comisura de los labios.
— ¿Tú crees? Creo que la aprendí de alguien que el primer día que me quiso llevar a la cama, antes de decirme atractiva, me critico a mi y a todos mis amigos —Draco ríe contra su boca sin poder evitarlo, y se quedan así, compartiendo el momento, bebiendo sus risas y dejando que sus cuerpos estén completamente unidos.
Ginny no queria separarse, estaba inusualmente cómoda contra ese pedazo de roble y con el cuerpo de Draco Malfoy apretándose contra ella, le era demasiado agradable los roces de sus labios, las mejillas chocándose sutilmente y el modo en que las manos de Draco la sostenían y acariciaban suavemente.
Tan cómodo, que un poco le asustaba y en su mente se justificaba que su cuerpo necesitaba de aquellas sensaciones agradables después de tanto estrés continúo, que no era realmente que Draco Malfoy le gustaba sino su cuerpo que le traicionaba y se volvía necesitado y deseoso.
— Supongo que tenemos un problema.
— Supongo que tenemos uno.
De algún modo, la conversación dio un giro y aquella sinceridad no era lo que ninguno buscada para con el otro. Pero las palabras estaban dichas y ambos, sintiendo el pecho del otro subir y bajar en un espasmo nervioso, escucharon los gritos llamando a Ginny.
— Es… es el equipo — dijo ella en un hilo de voz.
— Supongo que debes ir.
— Debo… hacerlo, sí.
Él se alejó despacio y ella se quedó contra ese árbol relamiéndose los labios, saboreando el último roce, el calor ajeno que se iba disipando solo dejando el propio.
— Nos vemos, Weasley.
Draco desapareció en la oscuridad del estadio, su ropa oscura se mezcló hasta perderse en absoluto y la sensación amarga en el pecho de Ginny estaba instalada.
Sobre todo, unas curiosas ganas de seguir compartiendo comentarios estúpidos y besos calientes con el apuesto y heredero Malfoy.
Ginny se rió encontrando las palabras de Draco revoloteando en su cabeza, hasta el tono de voz parecía hacerse palpable.
Corrió hacia su carpa.
Sus compañeras no dejaron de preguntarle donde estaba.
Ginny no dejó de negar todo.
Hola!
Bueno, volví con un segundo cap bastante ligero y otro encuentro casual, aunque este se puede decir que Draco lo "busco" y seguimos viendo esta química espontanea entre ellos y también un par de sentimientos nuevos.
Espero que si alguien llegó hasta aqui, le haya gustado y espero leerle abajo!
Saludos y que tengan una gran semana.
Mucho amor.
PeaceLilith.
