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Capítulo 14

Fuera de Balance (1º Parte)

Lunes de la segunda semana. Evan no se levantó de muy buen humor ese día. Desde el día anterior, habia estado teniendo dolores de cabeza. Aun no entendía la razón, pero eran cada vez más y más molestos. Estando transformado en Flareon, Evan se levantó, gruño un poco y fue a darse una ducha. Necesitaba relajarse lo antes posible, o estaba segura de que le explotaría la cabeza.

El agua fría no tardo en caer sobre su cabeza, creando una nube de vapor a su alrededor al instante y aliviando su dolor de cabeza. Evan suspiro e intento relajarse, concentrándose y abriendo su mente para escuchar a sus otras personalidades. Esta no fue su mejor idea.

—Aun no entiendo porque te gusta tanto el agua fría siendo tipo fuego —Comento Umbreon en forma de burla. Ni siquiera habían pasado tres segundos y ya la furia de Flareon estaba empezando a aumentar.

—Lo que a mí me guste no es asusto tuyo, Umbreon —Dijo Flareon claramente molesta por aquel comentario.

—Tranquilízate, Flareon, es muy temprano como para que empieces a discutir con Umbreon —Dijo Sylveon para intentar calmar a Flareon. Esta ultima solo gruño y no dijo nada más.

—Bueno, ¿Qué haremos hoy? —Pregunto Jolteon con su alegría y emoción de siempre.

—De ser posible, algo que no involucre desafiar a un Pokémon de último año —Decía Leafeon intentando mantener la calma—. Aun puedo sentir la paliza que nos dieron hace dos días porque Umbreon es incapaz de mantener la boca cerrada.

—Oye, no es mi culpa que no me dejaras combatir. Fácilmente le habría dado una paliza sin ayuda —Se quejo Umbreon con seriedad.

—Fácilmente habrías hecho que nos mandaran a la enfermería, Umbreon —Le dijo Espeon algo molesta.

Mientras discutían, Flareon solo podía arrepentirse de haber tenido la brillante idea de querer escuchar lo que las otras personalidades tenían que decir. Por suerte, el vapor y el agua la mantenían lo suficientemente relajada como para no ponerse a pelear también, aunque podía sentir el dolor de cabeza amenazando con volver. No solo ella podía sentir el dichoso dolor. El resto de personalidades también lo sentían, pero al igual que antes, solo lo ignoraron hasta que desapareciera eventualmente.

Evan salió del baño después de un par de minutos. Al ser tipo fuego, su pelaje no tardo en secarse, pero ahora lucia como un peluche exageradamente esponjado. En lugar de cepillarse el pelo para devolverlo a su estado normal, simplemente dejo que Espeon tomara el control del cuerpo. El pelaje corto de la tipo psíquico ni siquiera mostraba señalas de haber estado esponjado nunca.

Evan tomo su Videomisor con sus poderes psíquicos para saber qué hora era. Aún era algo temprano, por lo que podía hacer lo que quisiera durante un rato. Después de considerar sus opciones durante un momento, tomo sus cosas, se puso su Videomisor y salió de su habitación tranquilamente.

Nada más salir, alcanzo a ver muy levemente como la puerta del dormitorio se cerraba. Aquello era inusual. Evan no tardo en cerrar los ojos para concentrarse, usando sus poderes psíquicos para ver más allá de la puerta, notando que la que habia dejado la habitación habia sido su hermana Darky. Aquello era muy extraño, pero lo que verdaderamente preocupo a Evan fue el aura que desprendía su hermana. Era una amalgama de sentimientos negativos, los cuales le daban muy mala espina.

—Tenemos que seguirla —Susurro Evan seriamente. Umbreon se quejó en silencio, a Flareon le dio igual. El resto estuvo de acuerdo.

Evan empezó a seguir lentamente a Darky, manteniendo una distancia considerable para asegurarse de que la Sylveon no supiera que la estaban siguiendo. Usaba sus poderes psíquicos de vez en cuando para no perderla. Evan se detuvo durante el camino al ver un papel en el suelo. Dicho papel estaba algo arrugado, pero se veía nuevo.

—"Deja de seguirme" —Leer aquel mensaje hizo que Evan sintiera una leve presión en el pecho, junto a un escalofrió en su espalda.

Darky sabía que la estaba siguiendo, pero ¿Cómo? Se aseguro de no hacer ningún ruido, además de que se mantuvo siempre a una distancia considerable. Al levantar la vista, intento buscar a su hermana con la mirada, pero esta no estaba por ningún lado. Intento usar sus poderes psíquicos para ubicarla, pero se habia alejado demasiado. La habia perdido.

Aquello frustro bastante a Evan, frustración que le permitió a Flareon tomar el control nuevamente. La Pokémon de tipo fuego gruño y se dio la vuelta. Todo aquello habia sido una pérdida de tiempo, pero ya daba igual. Ahora, tenía hambre, y mientras la frustración por lo ocurrido se mantuviera, nadie más podría quitarle el control del cuerpo.

Usando su Videomisor para ubicarse, Flareon fue a comer a un lugar cercano. Aquel restaurante le pareció curioso. Para empezar, era un árbol enorme en medio del camino. Podía ver un poco a través de las hojas, notando que habia una especie de casa del árbol allí. Pensó en ir a otro lado, ya que no tenía ganas de terminar quemando el lugar, pero realmente tenía hambre. La tipo fuego subió por unas escaleras de caracol que iban alrededor del tronco del árbol.

Al llegar arriba, se sorprendió por lo que vio. El sitio era bastante más grande de lo que parecía. Tenía distintas salas en las ramas más grandes del árbol, todas con mesas para sentarse a comer. Apenas habia unos pocos Pokémon allí, pero eso no le desagradaba. Evan se sentó en el primer lugar que vio, una mesa en el centro del lugar.

Un mesero no tardo en venir y tomar su orden. Pidió simplemente tostadas muy quemadas, lo más quemadas que pudieran. El mesero tardo apenas un par de minutos en traerle pan convertido en carbón. Ya se le habia pasado la frustración, pero dudaba que alguna de sus otras personalidades se atreviera a tomar el control mientras comía tostadas que solo ella podía comer.

De la nada, algo la saco completamente de sus pensamientos, y es que alguien se acercó a ella.

—Eh, disculpa, ¿Puedo sentarme aquí? —Pregunto un Corvisquire algo avergonzado. Era Quirrel.

—¿Acaso no hay otro sitio en el que puedas sentarte? —Cuestiono Evan de forma un poco agresiva, señalando que el lugar se encontraba casi vacío.

—Es que, no me gusta estar solo, y mis amigos aún están durmiendo —Se justifico Quirrel más avergonzado que antes.

—Agh, de acuerdo, siéntate si quieres —Acepto Evan con evidente disgusto.

Quirrel se lo agradeció. No desconocía quien era Evan, el Eevee que podía transformarse en todas las evoluciones de su especie. También habia oído rumores sobre que tenía múltiples personalidades, pero esta era la primera vez que lo comprobaba. El tipo volador pidió unas cuantas semillas de manzano para comer.

—Entonces… ¿Es verdad que tienes múltiples personalidades? —Pregunto con curiosidad el tipo volador, ya que no tenía nada más que hacer mientras esperaba.

—Si, ¿Acaso vives debajo de una roca? —Respondió de forma aún más agresiva la Pokémon de tipo fuego, a la vez que terminaba de comer su pan quemado.

—No, vivo en un dormitorio bajo tierra, al igual que tu —Respondió Quirrel de forma irónica, con una pequeña sonrisa. Evan gruño con molestia como respuesta—. Supongo que tienes que ser la personalidad agresiva a la que todos temen —Comento Quirrel manteniendo la calma a pesar de la actitud de Evan.

Evan gruño por este comentario, le molestaba hablar con desconocidos, pero tampoco era muy raro siendo Flareon. Quirrel se sorprendió cuando de un segundo a otro, Evan se transformó en Leafeon.

—Disculpa por la agresividad de Flareon. Es así con todo el mundo —Se disculpo el tipo planta, para luego poner una expresión de disgusto—. Aun puedo saborear el pan quemado…

—No hay problema, tengo experiencia interactuando con Pokémon con problemas de ira —Comento Quirrel algo más animado.

—Oh, no me habia dado cuenta de que eres el Corvisquire que siempre está acompañando al Marshadow —Dijo Evan al darse cuenta de dicho detalle.

—Si, Lance es casi tan agresivo como, eh… Flareon —Era extraño referirse a una personalidad diferente del mismo Pokémon—. Aunque solo es así con los que no lo conocen. Una vez eres su amigo, su agresividad disminuye bastante.

—Ojalá Flareon fuera igual —Nada más decir esto, su propia pata se movió hacia su rostro y le dio una pequeña cachetada. No dolió mucho, pero era suficiente como para demostrar que a Flareon no le gustó nada ese comentario—. Eso no fui yo… No yo específicamente … Tu entiendes.

—Si, supongo —En lugar de sorprenderse por aquello, Quirrel simplemente soltó una risa—. Bueno, ¿Qué haces despierto tan temprano?

—Bueno… Me levante muy temprano y quería explorar un poco —Mintió Leafeon lo mejor que pudo. No iba a confesar que estuvo siguiendo a su hermana porque no sabía a donde iba—. ¿Qué hay de ti?

—Sali a estirar las alas. Estuve casi todo el fin de semana en tierra, y ahora están algo entumecidas —Explico Quirrel a la vez que agitaba un poco sus alas. El mesero apareció en ese momento y le dio una bolsa de papel llena de semillas al Pokémon pájaro—. Pasar tiempo con Lance en genial, pero es difícil para un Pokémon de tipo volador estar tanto tiempo en el suelo —Decía el Corvisquire comiendo semillas—. Por cierto, no sé si lo recuerdas, pero ambos ya se han visto una vez.

—¿Enserio?

—Si, la semana pasada. Te chocaste contra él, o bueno, otra de tus personalidades se chocó contra él por ir con mucha prisa —Recordó el Corvisquire mientras comía más semillas—. Es curioso, porque Lance siempre se molesta cuando alguien se choca contra él, pero eso no paso contigo. Mantuvo la calma en todo momento. Eso si que fue algo sorprendente.

Aquello sin dudas llamo la atención de Evan. Otra de sus personalidades habia chocado contra Lance. No podía saber quién, ya que no era capaz de ver los recuerdos de los demás, pero no importaba. Ya luego se preocuparía de eso.

—Bueno, creo que será mejor que vuelva a mi dormitorio. Tengo que preparar mis cosas. No falta mucho para que comience nuestra primera clase —Comento Quirrel levantándose al mismo tiempo que terminaba de comerse sus semillas.

—De acuerdo. Yo ya tengo mis cosas encima, así que simplemente daré un paseo antes de ir a clases —Comento Evan señalando su mochila en su espalda.

Ambos Pokémon se despidieron y tomaron caminos diferentes. Aquella conversación habia sido interesante, pero ahora tenía que hacer tiempo esta que sonara la campana. Antes de nada, le envió un mensaje a Moon para avisarle que estaría en el auditorio y no se preocupara. Luego, empezó a caminar rumbo a la sala de trofeos del instituto. Habia algo que quería comprobar.

Dicha sala estaba exactamente igual que el primer día. No habia ningún Pokémon presente a esa hora. Algo que no sorprendió a Evan, después de todo, pocos adolescentes estarían en una simple sala de trofeos a esas horas. El Leafeon camino por los corredores del lugar, viendo rápidamente los premios y trofeos de épocas tanto recientes como antiguas. Aun así, solo habia una cosa que le importaba a Evan.

El Zenith.

La espada del director Zephyr estaba en el mismo lugar de siempre, clavada en aquel pedestal. Al igual que el primer día, podía sentir una extraña sensación al estar cerca de aquella legendaria arma. Una sensación de familiaridad, de tranquilidad. Era como si el Zenith lo estuviera llamando. Evan miro hacia los lados. Tenía que asegurarse que no hubiera nadie cerca. Estaba solo.

El Eevee de tipo planta suspiro, armándose de valor y acercándose lentamente a la espada, levantando una de sus patas con intención de tocar el arma y descubrir porque esta le generaba aquellas sensaciones.

—¿Qué estás haciendo, Evan?

Aquella voz dejo congelado a Evan, de forma casi literal. El Leafeon se dio la vuelta y vio al director Zephyr, el cual miraba fijamente un trofeo antiguo. Aquello hizo que la velocidad de los latidos de Evan se elevara, hasta el punto que casi sentía que estaba por desmayarse.

—Tranquilo, no estas en problemas por querer tocar el Zenith. Todos los que vienen aquí siempre hacen lo mismo —Aquello hizo que los nervios de Evan disminuyeran, pero aún estaba nervioso por la presencia del propio director—. ¿Conoces la historia del Zenith, Evan?

Aquella pregunta extraño un poco al Leafeon, haciéndolo levantar una ceja. Esa era una pregunta muy inusual, pero eso no le impidió responder dicha pregunta.

—Pues sí, director. El Zenith es un arma legendaria, usted la utilizo para acabar con los humanos en la Gran Guerra. Si no fuera por eso, probablemente ningún Pokémon estaría donde está hoy —Respondió Evan después de un momento.

—Ya veo, conoces para que la utilice, pero ¿Conoces la historia de la propia arma? —Pregunto ahora el conejo, dejando confundido al joven adolescente.

—Pues… En realidad, no lo sé, director —Admitió avergonzado el Eevee de tipo planta.

—No hace falta que te avergüences, Evan. La historia del Zenith siempre ha sido eclipsada por las historias de cómo fue utilizada en combate —Le dijo Zephyr con calma, a la vez que le pedía a Evan acercarse a la espada.

Evan obedeció dicha orden, acerándose a la espada hasta quedar justo frente a esta. Desde donde estaba, podía ver su reflejo en la hoja. En lugar de verse reflejado así mismo, se veía reflejado en su forma de Eevee. Este simple detalle lo sorprendió.

—El Zenith fue creado por el mismo Arceus. Un arma hecha para equilibrar las cosas. La hoja es un trozo de antimateria. Tan inestable, que podría destruir la mitad de este planeta en menos de un minuto. Solo necesitaría ser tocado por cualquier tipo de materia común. El reflejo del espacio que ves, es en realidad parte de la inestable composición de la antimateria.

—No va a explotar, ¿Verdad? —Pregunto Evan algo temeroso al descubrir que estaba viendo su reflejo en un trozo de antimateria real. Aquello era algo que solo habia visto en cosas de ciencia ficción.

—No, la hoja es indestructible. La única forma de destruirla seria hacerla chocar con más antimateria, pero solo Arceus puede crear antimateria pura sin destruir todo este sistema solar —Esta respuesta alivio completamente a Evan—. Por otro lado, está el mango. Este lo hice yo, utilizando energía pura. Solo le di esa forma para que se viera mejor.

—Y, ¿Qué hay de esos dos cristales? —Pregunto Evan con curiosidad. Aquella explicación estaba siendo muy interesante.

—Esos son el Núcleo del Poder —Dijo el director señalando el cristal en forma de estrella que habia en el pomo—. Y el Cristal del Control —Dijo señalando el cristal circular que estaba en la empuñadura—. Cada uno tiene una función específica. El Núcleo del Poder se asegura de que la energía del Zenith nunca se extinga, haciéndose cada vez más fuerte de forma infinita. Y el Cristal del Control mantiene bajo limite toda la energía del Núcleo del Poder. Ambos cristales se necesitan el uno al otro. El Núcleo del Poder necesita control para no terminar siendo consumido por su propio poder, y el Cristal del Control necesita energía para no extinguirse.

—Que irónico sinceramente —Comento Evan soltando una pequeña risa—. ¿Qué más puede hacer la espada?

—Muchas cosas. Gracias al Núcleo del poder, tiene energía ilimitada. Y con esa energía, el Cristal del Control puede manipular todo tipo de cosas.

Eso ultimo llamo mucho la atención de Evan, el cual no pudo evitar que una pregunta surgiera en su cabeza.

—Y ¿Qué otras cosas puede controlar ese cristal? —Pregunto Evan mirando fijamente al director.

—Como dije, muchas cosas, pero ninguna servirá para lo que deseas. Tus personalidades necesitan más que un cristal para llevarse bien —Esta respuesta deprimió un poco a Evan, el cual volvió a centrar su atención en su reflejo. Por un breve momento, le pareció ver sus propios ojos brillando en su reflejo, al mismo tiempo que el Cristal del Control empezaba a brillar.

—Pero, ¿Qué tal si…? —Evan se giró para hacer otra pregunta, pero se dio cuenta que el director habia desaparecido.

Evan suspiro y empezó a caminar fuera de la sala, dándole un último vistazo al Zenith antes de marcharse. Por unos pocos segundos, realmente pensó que podría solucionar todos los problemas con sus personalidades. Quizá haberse ilusionado tanto fue una mala idea, no iba a solucionar los problemas con sus personalidades de forma tan sencilla. Sin que el Leafeon se diera cuenta, el Cristal del Control resplandeció de color verde una vez que abandono la sala.

Las clases no tardaron en dar comienzo. Evan tuvo que aguantar una larga clase de astrología. Por suerte, la hora se pasó volando gracias a los chistes del profesor Geno y la profesora Lullaby, un Pidgeot y una Clefairy respectivamente. Una vez que termino esta clase. Evan se preparó para ir a su clase de Multi-tipos.

Nada más llegar a la clase, las miradas se centraron en él durante un momento. A pesar de haber estado una semana en dicha clase, a sus compañeros aun le parecía raro que un Pokémon de su especie estuviera allí. Al ser la clase de multi-tipos, solo habia Pokémon que de una u otra forma podían cambiar su tipo elemental. Él era un caso singular, por lo que sus compañeros siempre lo miraban raro cada vez que llegaba.

Aquello hizo que Glaceon tomara el control del cuerpo de Evan, lo cual no tardo en espantar a todos, obligándolos a mirar hacia cualquier otro lado. Ya para ese punto, casi todos en el instituto sabían sobre la mirada congelante de Glaceon. Por mucho que Glaceon prometiera no usar dicha mirada si no era necesario, nadie pensaba arriesgarse a mirarla a los ojos.

Evan se sentó en el primer lugar vacío que vio, empezando a ver su Videomisor. Nada más encenderlo, se dio cuenta de que tenía un mensaje de Lucia. Evan abrió dicho mensaje para saber que quería decirle la Latias.

—"Hola, Evan, espero no molestarte, pero estoy un poco aburrida" —Decía el mensaje de Lucia. La Latias envió otro mensaje un poco después—. "Ocurrió un problema serio y el profesor no va a estar hoy"

Si no fuera porque era Glaceon en ese momento, Evan habría sentido un poco de envidia por eso, sabiendo que su profesor aparecería en apenas un par de minutos para dar su clase. Aun así, no tardó en responderle a su amiga.

—"Aquí no ha ocurrido nada llamativo" —Escribió Evan, poniendo un corazón de color celeste al final, para darle a entender a Lucia que estaba transformado en Glaceon.

—"Y ¿Que planeas hacer después de clases?" —Aquella pregunta le resulto curiosa a Evan.

—"Pues, por ahora no tengo planes" —Respondió Evan, a la vez que se preguntaba si las otras personalidades tendrían planes para luego.

—"O bueno, supongo que quizá podemos hacer algo"

Lamentablemente, la conversación tuvo que quedarse allí. El profesor llego y nada más entrar, empezó a decirles a todos lo que tenían que hacer. La clase fue bastante larga, y obviamente Glaceon solo se limitó a escuchar es todo momento, haciendo algunas notas de vez en cuando. En algún punto de la clase, la tipo hielo olvido completamente responderle a Lucia.

Una vez que llego el descanso, Evan, estando en forma de Sylveon, se dirigió a buscar a sus hermanas o a Lucia. Tenía pensado desayunar junto con la Latias. Durante el camino, hablaba con sus otras personalidades.

—Y por eso creo que deberíamos intentar entrar en el grupo de teatro, así podremos volvernos populares y todo el mundo querrá estar con nosotros —Explicaba Espeon de forma orgullosa, mientras que Sylveon seguía caminando, pensando únicamente en lo encantadora que era Lucia.

—¿De dónde Giratina sacaste una idea tan absurda, Espeon? —Pregunto Umbreon claramente disgustado por aquella idea.

—De un fanfic que estuve leyendo ayer —Respondió la tipo psíquico, estaría sonriendo si no fuera porque no podía en ese estado.

—Bueno, ¿Alguien tiene una idea que no involucre humillarnos en un escenario? —Pregunto Umbreon sin dejar de lado su disgusto.

—¿Qué tal humillarnos en internet en lugar de un escenario? —Sugirió Jolteon alegremente como siempre.

—Por tu bien, esperemos que eso haya sido una broma —Dijo Flareon con molestia.

—Oh, miren, allí esta Alan —Comento Sylveon con alegría.

Todas las personalidades centraron su atención en lo que Sylveon estaba viendo. A lo lejos, todos pudieron ver al Weavile. Este iba caminando junto a sus amigos Light, Arashi y Apolo. Junto a ellos también estaba Luxana. El grupo iba caminando con tranquilidad. Alan miraba embobado a Luxana. Luxana hablaba alegremente sin siquiera notar eso. Light respondía a lo que decía la Braixen. Arashi miraba con decepción a su amigo de tipo siniestro. Y Apolo leía un libro.

—Podemos hablar un rato con él y sus amigos —Comento la tipo hada igual de alegre que antes.

Sylveon estaba por caminar hacia ellos, pero Flareon, Umbreon y Leafeon hicieron que sus patas se detuvieran por completo.

—¿Te volviste loca, Sylveon? No podemos acercarnos así como si nada. No conocemos a ninguno de los amigos de Alan, por lo que quedaremos como un parasito que solo busca atención —Le reclamo Flareon muy molesta.

—Por una vez, Flareon tiene razón, Sylveon. No podemos ir e interrumpirlos de esa forma —Dijo Leafeon lo más calmado que pudo.

—Así que ni se te ocurra volver a hacer algo como eso —Le advirtió Umbreon con seriedad.

A Sylveon no le quedo de otra que obedecer. Por mucho que pensara que estaban exagerando, no iba a poder hacer nada si tres personalidades unían fuerzas para detenerla. El Eevee cambia formas solamente continúo caminando, al mismo tiempo que sus personalidades discutían sobre que debían hacer.

Durante el camino, Evan vio a Novalis. No era la primera vez que veía a la Nihilego, y más de una vez se le paso por la cabeza acercarse para conocerla, pero todo se quedó en eso. La Ultraente estaba junto a sus amigos. Jewel se miraba a sí misma en un espejo, al mismo tiempo que jugaba ajedrez con Zeno. El susodicho no entendía como es que podía estar perdiendo, sobretodo porque Jewel jugaba sin apartar la mirada de su espejo en ningún momento. Omu por su parte hablaba con Novalis, mientras que esta le contaba algunas de las historias de sus diarios anteriores.

Esto hizo que Evan sintiera una extraña sensación en su pecho, una sensación que no entendía, y que tampoco le gustaba. La Sylveon estaba confundida por eso, pero aun así siguió su camino, aunque para ese punto, ya ni siquiera sabía a donde estaba yendo.

—Pueden sentir eso, ¿Verdad? —Pregunto Glaceon con su inexpresividad típica.

—Si, no sé qué es esa sensación, pero la odio —Dijo Flareon con molestia.

—Sea lo que sea, es muy molesto. Me hace sentir… mal, y odio sentirme mal —Dijo Umbreon con disgusto y seriedad.

—Creo que… He sentido esta sensación antes, pero… No logro recordar que era —Susurro Vaporeon con timidez.

—Ok, tranquilícense, probablemente no es nada. Seguro esa extraña sensación no tarda en irse —Decía Espeon intentando calmar al resto de personalidades, aunque también intentaba calmarse ella misma, estando muy desconcertada por esa sensación.

—Eso espero —Susurro Sylveon. Al ser ella la que controlaba el cuerpo, podía sentir esa sensación con mayor fuerza.

El silencio reino en la mente de Evan. Aquella sensación era tan extraña y desconocida que los tenía a todos confundidos. Sylveon intentaba relajarse, inhalar y exhalar, pensar en cualquier cosa, pero nada hacía que se sintiera mejor. Leafeon no tardo en tomar el control, creyendo que sería capaz de mantener la calma si controlaba el cuerpo, pero no tardo en arrepentirse de esa idea, sintiendo la sensación en su pecho mucho más fuerte que antes.

Fue entonces cuando su atención se centró en algo. Pudo ver a Quirrel sentado en una banca, comiendo helado junto con Lance. El Marshadow y el Corvisquire hablaban tranquilamente, estando acompañados de Clover, aunque Evan no tenía ni idea de quien era ella. La Mienshao tomaba algo de una taza, deteniéndose solo para responderles a los dos chicos. Evan pensó por un momento en ir y saludar a Quirrel, ya que también quería conocer a Lance por lo que el Pokémon de tipo volador le habia contado, pero eso mismo fue lo que lo detuvo, recordando que Lance era muy conocido por lo poco amistoso y agresivo que era.

Mientras caminaba, Evan empezó a preguntarse qué era lo que iba a hacer. Se dio cuenta de que sus opciones eran bastante limitadas. Solo se le ocurrió buscar a sus hermanas, o buscar a Lucia, pero sentía que dependía mucho de las tres. Fue allí cuando recordó que no le habia respondido a la Latias. Evan se sentó en una banca que encontró cerca y miro su Videomisor, preguntándose que podía responderle a Lucia.

Entonces, el sonido de voces llamo la atención de Evan. La Eevee de tipo planta busco con la mirada el origen de dichas voces, viendo que cerca de donde estaba, habia un grupo de chicas que no conocía. Todas estaban sentadas bajo unos árboles que habia en mitad del camino. La que más llamo su atención fue una Mega Lopunny, la cual estaba hablando con otras chicas tranquilamente. Elena comía fresas y hablaba con Alexa y Canela, mientras que Poppy y Vitka hablaban con Rose y Wish.

Evan miro hacia otro lado, la sensación de en su pecho se habia incrementado. Ahora sin dudas se sentía mal de verdad, pero seguía sin entender por qué. Aquello lo estaba volviendo loco. Evan tuvo que levantarse lo más rápido que pudo, sintiéndose mareado y confundido.

—Oigan… —Dijo Sylveon con voz quebradiza—. ¿No creen que… estamos un poco solos?

—Eso es… Esta sensación es… Soledad —Comento Vaporeon al finalmente recordar que era esa sensación que los hacía sentir tan mal.

Esto hizo que todos entendieran. Por mucho que hablaran entre ellos, seguían siendo solo personalidades de un mismo Pokémon. También les hizo darse cuenta desde que llegaron al instituto, no habían hecho ningún amigo aparte de Alan y Lucia, y habían estado dependiendo únicamente de ellos y de sus hermanas para no sentirse solos.

Sin que ninguno se diera cuenta, sus ojos empezaron a perder su brillo, destiñéndose hasta quedar de color gris muy apagado. Evan tuvo que sentarse en el suelo para evitar caerse, al mismo tiempo que respiraba de forma agitada.

De la nada, una gran sombra cubrió a Evan completamente. Justo antes de poder ver de que se trataba, el Eevee cambia formas cayo inconsciente en el suelo.