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Capítulo 15
Fuera de Balance (2º Parte)
Aquello era muy raro. Lucia no podía encontrar a Evan por ninguna parte. Le habia parecido un poco raro que no respondiera sus mensajes, pero tampoco era algo para alarmarse. Lo que si era raro es que el Eevee parecía haber desaparecido por completo. Intento llamarlo, pero no respondió. Le pregunto a Moon y a Darky, pero ninguna de las dos lo habia visto, además de que Darky se molestó un poco cuando le pregunto. La única opción que le quedaba era buscarlo, pero con lo grande que era el instituto, iba a necesitar mucha suerte para encontrarlo.
Lucia se detuvo en mitad del camino para pensar. ¿Dónde podría estar Evan? Lo último que supo de él es que estaba en la clase de multi-tipos. Ya habia intentando ir al auditorio de esa clase, pero ya no habia nadie allí. Pensó en preguntarle a algún Pokémon, pero sabía que estos ignorarían completamente cualquier cosa que dijera e intentaría tomarle fotos o pedirle autógrafos. De hecho, si no fuera porque era invisible en ese momento, probablemente tendrían a varios Pokémon encima.
—Vamos, Lucia, piensa. Seguro Evan tiene algún otro amigo que sepa donde esta —Decía la Latias para sí misma, intentando recordar algo que le fuera útil.
El primero que vino a su mente fue Alan. Sabía que Evan y el Weavile se llevaban más o menos bien. Intento pensar en alguien más, pero no recordaba haber visto a Evan con nadie más. La mayoría del tiempo estaba con ella o con sus hermanas.
De cualquier forma, no pudo seguir buscando. El sonido de campanas le recordó que pronto empezaría la siguiente clase del día. Esto frustro un poco a Lucia, pero rápidamente sonrió. Sin importar donde estuviera, Evan tendría que ir a la clase de combate, y si no, bueno, Lucia prefería no pensar en el "y si no".
La clase de combate de ese día seria en la Cantera de Basalto. Lucía habia estado allí un par de veces. El sitio era bonito, pero para ella no tenía nada de especial. El profesor Gale, un Blaziken bastante mayor, se acercó al grupo y los miro seriamente.
—Bien, hoy tendremos la primera sesión de combates entre estudiantes —Decía el Pokémon de tipo fuego-lucha con voz grave y profunda—. Serán combates uno contra uno. Serán elegidos aleatoriamente, así que no quiero escuchar a ninguno llorando por tener que luchar contra un tipo acero siendo tipo veneno.
Dicho esto, el profesor nombro a los primeros que iban a combatir. Lucia simplemente se quedó hablando con Moon para entretenerse hasta que fuera su turno.
—Entonces no encontraste a mi hermano. Mmm… Eso sin dudas es extraño, pero no te preocupes, seguro es que alguna de sus personalidades está haciendo algo y no quiera que nadie lo encuentre —Le dijo Moon intentando tranquilizar a la Latias.
—Lo se. Probablemente no es nada, pero aun así me preocupa un poco —Decía Lucia claramente preocupada—. También me preocupa que haya pasado algo entre Evan y Darky. Hace rato hable con ella y se veía molesta cuando le pregunte si lo habia visto.
—Darky y Evan siempre han tenido una relación complicada, sobretodo por culpa de Sylveon y Umbreon —Le revelo Moon, dejando algo confundida a Lucía
—¿Por qué específicamente Sylveon y Umbreon? Quizá Umbreon puede ser cruel de vez en cuando, pero no entiendo por qué se llevaría mal con Sylveon —Pregunto la Latias con mucha extrañeza. Habia hablado muchas veces con Evan estando transformado en Sylveon, y era muy amable y amorosa. Aunque ahora que pensaba en eso, más o menos se hacía una idea de porque Darky no se llevaba bien con Sylveon.
—Es complicado de explicar, y no estaría bien que yo te lo dijera. Tendrás que preguntárselo a uno de los dos —La respuesta de Moon dejo insatisfecha a Lucia, pero no iba a obligarla a responderle.
De cualquier forma, Lucia decidió seguir buscando a Evan. Habia muchos Pokémon allí presentes. Si no recordaba mal, tenía casi doscientos compañeros de clase, por lo que tardaría un rato en encontrar al Eevee cambia formas entre esa multitud.
Estuvo varios minutos buscando, pero no tuvo ninguna suerte. Le pregunto a varios Pokémon si lo habían visto, pero ninguno sabía nada de Evan. Durante su búsqueda, se encontró con Novalis, la cual estaba tranquilamente leyendo su diario. Lucia dudaba que la Nihilego supiera algo de Evan, pero no perdía nada por preguntar.
—Eh, disculpa —Dijo Lucia llamando la atención de Novalis—. ¿Has visto a mi amigo Evan?
—Pues… La verdad es que no —Respondió tímidamente Novalis ocultándose detrás de su diario. Sabía quién era Evan, pero nunca habia hablado con él, y tampoco lo habia visto recientemente.
Jewel que estaba junto a su amiga, miro tranquilamente a la Latias, al mismo tiempo que sujetaba su teléfono con una de sus patas.
—Lo siento, querida, pero no hemos visto a tu amigo cambiaformas —Comento Jewel tranquilamente. De la nada, la Pheromosa giro la cabeza, a la vez que una leve brisa movía su pelo—. ¿Vieron eso?
Tanto Novalis como Lucia negaron la cabeza con confusión. La Ultraente de tipo bicho miro a su alrededor durante un par de segundos, para luego centrarse nuevamente en su teléfono.
—Supongo que fue mi imaginación…
Lucia no entendió que paso, pero igualmente les agradeció a ambas por su tiempo. Mientras seguía buscando, ya habían pasado varios Pokémon a combatir, y ninguno de ellos habia sido Evan. Habia estado buscando durante unos treinta minutos, y Lucia sabía que eventualmente le tocaría combatir a ella, solo esperaba que no fuera un combate muy complicado, de lo contrario iba a perder mucho tiempo.
—Es la primera vez que hablo con alguien que me entiende, si te soy sincero… —Lucia pudo reconocer la voz de Evan a la distancia, específicamente, la voz de Umbreon.
Lucia empezó a mirar entre la multitud, buscando específicamente a un Umbreon. Fue más difícil de lo que pensó, pero finalmente lo vio. Evan estaba a unos pocos metros, hablando con una Mawile que no conocía.
La Latias intento acercarse, pero antes de poder seguir avanzando, una Persian se puso en su camino, teniendo una cámara entre sus patas.
—¿Te tomarías una foto conmigo, por favor? —Le pregunto la Pokémon felina poniendo ojitos tiernos.
La Latias quería negarse, pero esos ojos pudieron con ella. El problema fue que esto provoco que más y más Pokémon empezaran a pedirle lo mismo. El profesor tuvo que acercarse para detenerlos, pero Lucia se ganó un regaño. Una vez que la dejaron en paz, Lucia intento buscar nuevamente a Evan, pero este ya no estaba por ningún lado. La Latias gruño de frustración, pero por lo menos algo la alegraba, y es que Evan estaba bien, aunque tenía mucha curiosidad por saber quién era aquella Mawile.
Un par de minutos después, a Lucia le toco combatir. Fue un combate sencillo, su oponente era bastante mediocre combatiendo, además de que ella era más fuerte que la mayoría de sus compañeros solo por ser una Pokémon legendaria. Algo que le molesto es que, por mucho que el combate hubiera sido menos espectacular que cualquiera de los otros combates, recibió aplausos de todo el mundo, y era bastante obvia la razón de esto.
De cualquier forma, la Latias simplemente intento relajarse, pero no pudo evitar darse la vuelta para escuchar quienes serían los siguientes en combatir.
—Los siguientes son Evan y Elizabeth, pasen a combatir —Dijo el profesor que estaba sentado encima de un gran pedestal de roca.
Esto llamo la atención de Lucia, quedándose al frente para poder ver el combate más de cerca. Evan no tardo en salir de entre la multitud. Seguía estando transformado en Umbreon, lo cual llamo la atención de todos, sobretodo porque muy pocos de sus compañeros lo habían visto transformado en Umbreon. Justo detrás de Evan salió la misma Mawile con la que estaba hablando antes.
Por su parte, Evan se paró en medio del campo de batalla, al mismo tiempo que los recuerdos de lo que habia pasado en la última hora venían a su mente.
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—Evan… Evan… ¡Despierta! —Decía una voz que Evan no reconocía, a la vez que sentía como alguien agitaba su cuerpo repetidas veces.
Evan abrió sus ojos al instante, levantándose de forma repentina mientras respiraba con agitación. El Eevee cambia formas, que en ese momento estaba en forma de Espeon, empezó a mirar a su alrededor con confusión, sin ser capaz de recordar que habia pasado. Lo primero que noto es que habia un Pokémon de tipo volador parado a su lado, era un Corvisquire específicamente.
—Oye, cálmate, Evan —Le dijo el Corvisquire algo sorprendido por la repentina reacción de la Pokémon de tipo psíquico.
—¿Tú quién eres? —Pregunto Evan sin dejar de estar exaltada, al mismo tiempo que intentaba calmar su respiración.
—Soy yo, Quirrel, ¿Recuerdas? Nos conocimos hoy en la mañana —Le dijo el Corvisquire confundido de que Evan no lo recordara.
—Eh… no recuerdo haber conocido a ningún Quirrel —Dijo Evan al no poder ver los recuerdos de Leafeon y Flareon.
Aquello confundió aún más a Quirrel, por suerte, Leafeon no tardo en tomar el control.
—Disculpa por eso, Quirrel —Se disculpo Evan mirando apenado al Pokémon pájaro—. Cada personalidad tiene sus propios recuerdos, y no pueden ver los recuerdos de las demás, por eso Jolteon no sabe quién eres.
—Ya veo, eso es muy raro —Comento Quirrel al entender lo que habia pasado—. Pero eso no explica por qué estas tan exaltado y por qué te desmayaste cuando me acerque a ver que te ocurría.
Esto hizo que Evan recordara todo lo que habia pasado antes de desmayarse. Para su desgracia, recordar todo también trajo de vuelta la presión en su pecho y la sensación de soledad, aunque ni de lejos era tan grave como antes.
—Es complicado de explicar, pero no te preocupes, no es nada importante —Dijo Evan intentando calmarse, pero la sensación de vacío en su pecho, no le dejaba estar realmente tranquilo.
—Bueno, no sé cuál sea el problema, pero quizá pueda ayudarte —Le ofreció el Pokémon de tipo volador con amabilidad.
Leafeon estuvo a punto de negarse, pero antes de poder abrir la boca, las otras personalidades lo obligaron a mantenerse callado.
—¿Eres idiota, Leafeon? Esta es la solución a nuestro problema. Quirrel puede ser nuestro nuevo amigo —Decía Umbreon muy seriamente. Normalmente hacer amigos seria lo contrario que haría, pero aquella sensación de soledad lo estaba volviendo loco.
—Umbreon tiene razón, no me gusta sentirme así, necesitamos hacer algo rápido —Decía Sylveon que por primera vez no hablaba de forma amorosa y risueña.
—Para mí no es tan malo… Hemos sentido cosas peores —Decía Vaporeon de forma tímida y silenciosa.
—Yo estoy bien —Decía Glaceon con su inexpresividad de siempre. Por mucho que pudiera sentir aquella sensación al igual que las otras personalidades, dicha sensación ni siquiera le afectaba.
—A ustedes dos les puede dar igual, pero el resto queremos dejar de sentirnos así, incluso Jolteon que siempre esta alegre, le está afectando —Decía Flareon que podía sentir a Jolteon menos emocionado que de costumbre.
—¿Evan? ¿Estas bien? —Pregunto Quirrel algo preocupado, al ver que el Leafeon no reaccionaba después de casi un minuto.
—Si, si… Estoy bien —Respondió Evan volviendo a respirar de forma algo agitada—. Solo… necesito descansar un poco.
—Bueno, podemos sentarnos debajo de ese árbol.
Ambos chicos caminaron y se sentaron debajo de la sombra de un árbol. Quirrel se fijó en dicho árbol, viendo que el mismo tenía peras, muchas peras. El Corvisquire dio un salto, impulsándose con sus alas y usando Tajo Aéreo para cortar algunas de dichas frutas. Evan se exalto un poco por esto, pero rápidamente sonrió mientras aceptaba una de las peras que le ofrecía el Pokémon de tipo volador.
—No hacía falta que hicieras eso —Comento Evan con una pequeña sonrisa, a la vez que se transformaba de nuevo en Espeon y baja unas cuantas peras más con sus poderes psíquicos.
—Oye, eso es trampa —Dijo Quirrel de forma cómica.
—Me lo dicen a menudo, una lástima que no hay reglas —Bromeo Evan con una sonrisa amable. Lo que no se esperaba la Espeon es que una de las peras se soltara de su agarre psíquico, cayendo sobre su cabeza—. Ups, parece que mis poderes psíquicos están algo débiles por lo que paso.
—Entonces, ¿Cuál era el problema que tenías? —Volvió a preguntar Quirrel al mismo tiempo que mordía una de las tantas peras que habia a su alrededor.
—No era nada importante, simplemente no me sentía del todo bien —Dijo Evan más calmada que antes. Como suponía, hablar con alguien estaba ayudando a que esa sensación de soledad se fuera, sin que se diera cuenta, sus ojos iban lentamente recuperando su color, algo que Quirrel alcanzo a notar—. Por cierto, ¿Dónde está tu amigo Lance? Es raro que no estes con él.
—Oh, Lance fue a entrenar. Quiere hacerse más fuerte para derrotar al profesor Ace —Explico con alegría el Corvisquire. Lance si estaba entrenando, aunque no iba a mencionarle a nadie que su amigo estaba entrenando con Clover—. Yo iba a comer algo, pero te vi en el camino y decidí detenerme para ver que te pasaba.
—Bueno, te lo agradezco, realmente me ayudaste a sentirme mejor —Le agradeció de forma amable la Espeon, a la vez que terminaba de comerse una pera y empezaba a comer otra.
Ambos adolescentes siguieron conversando durante un rato. Las personalidades de Evan celebraron una vez que dejaron de sentir aquella sensación de soledad, pero sabían que tenían que esforzarse más para que dicha sensación no volviera.
Paso una hora y las campanas del instituto no tardaron en escucharse. Evan y Quirrel fueron a su clase de combate. Quirrel estaba algo emocionado, sabía que ese día empezaban los combates entre estudiantes, y tenía muchas ganas de probar su fuerza contra otros Pokémon. Evan no estaba demasiado emocionado, combatir no era su cosa favorita, sobretodo porque las emociones fuertes que sentía en combate provocaban que se transformara de forma muy seguida.
Una vez que llegaron a la Cantera de Basalto, Evan pudo ver a Lucia hablando con sus hermanas. Su primer impulso fue ir a hablar con ellas, pero rápidamente recordó lo que habia hablado con sus otras personalidades. Tenía que dejar de depender de sus hermanas y de Lucia, aunque eso significara fingir que no existían durante un rato.
Un par de minutos después de que llegaron, la fantasmal presencia de un Marshadow no tardo en llamar la atención de Evan. Lance se acercó a Evan y a Quirrel con la expresión de pocos amigos que tanto lo caracterizaba.
—Oh, hola, Lance —Saludo Quirrel al ver llegar a su amigo.
—Hola —Saludo Lance con simpleza, a la vez que centraba su atención en Evan—. Tú tienes que ser el Eevee del otro día.
—Creo que sí, pero no estoy muy segura —Comento Evan un poco apenada. Seguía estando transformada en Espeon, y fue Jolteon el que se chocó contra Lance días atrás, por lo que era el único que lo sabía.
—Bueno, como sea. Necesito llevarme al pájaro para hablar de algo importante —Dijo Lance seriamente a la vez que tomaba con sus manos a Quirrel y lo levantaba como si fuera un muñeco.
—Esto es muy humillante —Dijo Quirrel con una expresión de fastidio, pero poco podía hacer contra la fuerza de su amigo legendario.
—Lo sé, y eso hace que sea divertido —Dijo igual de serio que antes el Marshadow, a la vez que se iba de allí con Quirrel en sus manos.
Una vez que estuvieron en un sitio apartado, Lance volvió a poner a Quirrel en el suelo, mientras que este lo miraba con curiosidad.
—Entonces, ¿Qué ocurrió para que tuvieras que secuestrarme de esta forma? —Pregunto Quirrel fingiendo estar molesto e indignado, pero de forma muy exagerada.
—Fue algo muy raro que ocurrió mientras entrenaba con Clover —Respondió Lance al mismo tiempo que se sentaba en una roca que habia allí—. Fue lueg de que te fuiste. Estábamos combatiendo en ese momento, y de la nada, me empecé a sentir mareado y aturdido sin razón alguna. Pero la peor parte vino después, y es que empecé a sentirme… débil.
—¿Débil? —Pregunto Quirrel claramente extrañado por esto.
—Si, sentía como si mi fuerza hubiera disminuido. No me sentía tan fuerte como siempre —Explico el Marshadow al mismo tiempo que apretaba sus puños con fuerza—. Y según me dijo Clover, durante ese tiempo que me sentí débil, mis ojos se pudieron casi completamente grises.
Aquello ultimo llamo totalmente la atención de Quirrel, recordando al instante lo que habia ocurrido con Evan durante el descanso. El Eevee también menciono que estaba algo débil, además de que también habia perdido el color de sus ojos durante un rato.
—"¿Sera posible que…? No, tiene que ser una coincidencia solamente" —Pensó Quirrel después de un momento. Aunque una parte de él pensara que todo eso era una coincidencia, otra parte realmente estaba dudando sobre si ambas cosas estaban conectadas o no.
Por otro lados, una vez que Evan se quedó solo, empezó a preocuparse bastante. La sensación de soledad no habia vuelto, pero no sabía en qué momento podía regresar, así que rápidamente empezó a pensar que iba a hacer ahora.
—Yo tengo un plan —Dijo Jolteon con mucha alegría y orgullo—. ¿Qué tal si cada uno intenta hacer amigos a su manera? Nos turnamos durante un rato e intentamos conocer a otros Pokémon.
—Me gusta esa idea, suena divertida —Dijo Sylveon con algo de emoción—. Puede ser como una competencia.
—Lo que sea, pero no esperen que yo participe en su ridículo juego —Dijo Flareon con molestia.
—Bueno, no importa, ¿Quién empieza? —Decía Jolteon muy emocionado por comenzar.
La propia emoción que sentía Jolteon fue suficiente como para que tomara el control del cuerpo al instante. El Eevee de tipo eléctrico empezó a mover sus patas a gran velocidad, a la vez que miraba alrededor en busca del Pokémon que iba a ser su próximo amigo.
Lo siguiente que ocurrió fue un destello amarillo yendo a través de todo el lugar a una velocidad de vértigo. Evan conoció a unos veinte Pokémon en menos de diez minutos. Lastimosamente, iba tan rápido que dejaba completamente aturdidos a todos los que hablaban con él, por lo que no pudo hacerse amigo de nadie. De hecho, iba tan rápido que la única que pudo verlo fue Jewel. La Pheromosa pudo ver a Evan pasando cerca de ella durante un instante mientras hablaba con Lucia, pero Evan se alejó lo más rápido posible para que la Latias no supiera que estuvo allí.
Después de que estuvo lo suficientemente lejos, varias personalidades tuvieron que usar toda la fuerza de voluntad que tenían para poder detener a Jolteon, ya que estaba generando demasiada energía por ir tan rápido. Evan se detuvo casi en seco, generando una onda de sonido que dejo aturdidos a todos a su alrededor. El Eevee de tipo eléctrico cayó al suelo con sus ojos en espiral después de detenerse.
—Creo que… me pase un poco esta vez —Dijo Evan muy mareado y cansado, al mismo tiempo que todas sus otras personalidades intentaban recuperarse de lo que habia ocurrido.
Después de esto, Sylveon fue la siguiente que tomo el control del cuerpo. La tipo hada no tardo en encontrar varios Pokémon con lo que hablar, pero estos se iba al darse cuenta de quien era. Leafeon también intento hablar con varios Pokémon, pero rápidamente se quedaba sin temas de conversación. Glaceon quiso probar suerte, pero todos se alejaban de ella nada más verla acercarse. Espeon fue la que más suerte tuvo, pero simplemente consiguió llevarse bien con un par de Pokémon de tipo psíquico durante un rato. Estos tuvieron que irse una vez que les toco combatir.
Ya solo quedaban Vaporeon y Umbreon. El primero ni siquiera quería intentarlo, y ninguno podía culparlo. Siendo la representación de la timidez y miedo, iba a ser muy complicado que hiciera algún amigo. Umbreon aprovecho esto para tomar el control del cuerpo.
—Finalmente, ahora puedo demostrarles como un profesional hace las cosas —Dijo Umbreon en voz baja con mucho orgullo.
Después de mirar rápidamente a su alrededor, Evan vio a una Audino hablando tranquilamente con una Absol. El Umbreon no tardo en acercarse a ambas, llamando su atención al instante.
—Hola, chicas, ¿Qué tal? —Saludo Evan de la forma más amable que pudo.
—Eh, hola —Saludo la Audino mirando con curiosidad al Pokémon de tipo siniestro.
—Tu eres Evan, ¿Verdad? —Pregunto con curiosidad la Absol.
—El mismo, la mejor versión de mí, de hecho —Decía Evan con un tono orgulloso y una sonrisa—. Pero bueno, estaba pasando por aquí y ambas me llamaron mucho la atención. Las dos son bastante lindas —Dijo el Eevee cambia formas fingiendo estar algo avergonzado por lo que decía.
—Ja. Se nota que es la primera vez que coqueteas con una chica, enano —Comento la Absol con una pequeña sonrisa confiada.
—Si, sí. Tienes razón, para que mentir —Admitió el Umbreon sin dejar de sonreír—. Pero tenía que intentarlo igualmente. Como dije, ambas son muy lindas y quería conocerlas.
—Bueno, gracias por el cumplido —Agradeció la Audino un poco sonrojada.
—Por lo menos no eres como el ultimo idiota que intento coquetearnos. De igual manera, necesitaras más que cumplidos y palabras bonitas para conseguir algo con nosotras —Le dijo la Absol cruzando sus patas delanteras.
—Con algo se empieza supongo —Comento Evan con tranquilidad.
Justo allí es cuando empezaron los problemas.
—Umbreon, ¿Qué te crees que estás haciendo? —Pregunto Espeon en su mente al darse cuenta de que Umbreon estaba intentando hacer más que solo nuevos amigos.
—Detente ahora mismo, no puedes ir por ahí ligándote a cualquier chica solo porque te parezca linda —Dijo Sylveon con algo de molestia.
Esto hizo que Umbreon empezara a molestarse, fingiendo la mejor sonrisa que pudo para luego mirar a las dos chicas.
—Eh, discúlpenme un rato, señoritas, ahora mismo tengo que encargarme de dos molestias menores —Dijo Umbreon para luego irse de allí rápidamente, dejando muy confundidas a las dos chicas.
Una vez que estuvo en un sitio apartado, Umbreon gruño con molestia a la vez que se concentraba en sus otras personalidades.
—¿Es que acaso no puedo hacer nada sin que aparezcan las dos a estorbar? —Gruño Umbreon con evidente molestia.
—Ya sabes que no está bien que hagas eso. Se supone que hay que hacer amigos, no intentar seducir a dos de nuestras compañeras por gusto —Dijo Espeon a la vez que tomaba el control del cuerpo, peor Umbreon rápidamente volvió a tomar el control en apenas un par de segundos.
—No me interesa si les parece bien o mal lo que hago. Voy a hacerlo les guste o no —Dijo Umbreon a la vez que intentaba moverse, pero Espeon y Sylveon usaron su fuerza de voluntad para detenerlo.
Algo que estaba pasando desapercibido en ese momento, era el creciente dolor de cabeza que empezaba a sentir Evan, pero la tensión de momento ni siquiera le permitía darse cuenta de esto.
Umbreon intentaba usar toda la fuerza que tenía para moverse, pero no podía hacer nada contra dos personalidades. De la nada, Umbreon empezó a sentir como si recuperara mucho control de un momento a otro, logrando volver a moverse de nuevo.
—Oigan, eso no está bien —Dijo Vaporeon de forma tímida y con un leve tono serio.
—Dejen que Umbreon haga lo que desea. No está haciendo nada malo. Por lo menos no en esta ocasión —Dijo Glaceon con su tono frio e inexpresivo de siempre.
Tanto Espeon como Sylveon se sorprendieron de que Glaceon y Vaporeon se pusieran de parte de Umbreon, sobretodo este último. Aun así, continuaron esforzándose para detener al tipo siniestro. El resto de personalidades prefirieron mantenerse al margen de esta pelea. Evan empezó a transformarse sin parar de forma descontrolada, llamando la atención de sus compañeros de clase.
Todos podían ver como Evan se transformaba sin parar y se sujetaba la cabeza con fuerza. Todas las personalidades intentaban tomar el control, al mismo tiempo que el dolor de cabeza que sentía no hacía más que aumentar. La cosa termino de forma bastante peculiar, ya que Evan termino golpeándose la cabeza muy fuerte contra una roca. El Eevee cambiaformas cayó al suelo con sus ojos en espiral por dicha razón.
—Oye, ¿Estas bien? —Dijo una voz femenina justo encima de él, a la vez que sentían como toqueteaban su rostro repetidas veces.
—NoOoOoOOoOo —Decía Evan muy cerca de desmayarse.
—Bueno, quizá esto te ayude.
Lo siguiente que Evan sintió fue un montón de agua cayéndole encima, lo cual lo hizo levantarse al instante. Umbreon aprovecho esto para tomar el control del cuerpo, sujetándose la cabeza con una de sus patas por lo aturdido que estaba y por el dolor de cabeza.
—Voy a darles una paliza a Espeon y a Sylveon la próxima vez que hagan eso —Dijo para sí mismo Evan con dificultad.
—¿Eso técnicamente no sería matarte a ti mismo? —Pregunto la misma voz de antes con curiosidad.
Umbreon no tardo en recordar que habia alguien presente, girando la cabeza y viendo a una Mawile parada detrás de él. Su cuerpo era un color gris claro algo brillante. Sus patitas eran rojas. La parte de arriba de su cabeza era azul oscuro, al igual que la mandíbula gigante que caracterizaba a su especie. Sus ojos eran color café. Y lleva un collar con una rosa hecha de metal.
Evan se levantó lo más rápido que pudo, mirando con seriedad y sospecha a la Pokémon tipo acero-hada.
—¿Tú quién eres? —Pregunto con seriedad y sospecha el Eevee de tipo siniestro.
—Soy Elizabeth, ¿Qué tal? —Respondió con una sonrisa la chica, saludando con una de sus patas al Umbreon—. Y antes de que lo preguntes, yo fui la que te ayudo. Si no te hubiera ayudado, te habrías desmayado. ¿Verdad que sí, Salem?
Esto último extraño a Evan, ya que la Mawile le habia hablado a la mandíbula de su nuca. Lo que más le sorprendió fue ver como dicha mandíbula se movía por si sola.
—¿Acaso esa cosa te respondió? —Pregunto muy confundido Evan, alejándose un par de pasos hacia atrás.
—Pues sí. Esta es Salem —Explico Elizabeth a la vez que su mandíbula daba un par de mordiscos al aire.
—¿Acaso está viva? —Aquello era bastante raro para Evan, pero por muy raro que fuera, de cierta forma le parecía fascinante.
—En parte. Es algo así como… Una segunda personalidad. Se controla por si sola, aunque no puede hablar, más o menos —Explico la Mawile a la vez que su mandíbula se daba la vuelta y apuntaba hacia Evan. El Umbreon casi podía sentir como si dicha mandíbula lo estuviera mirando.
—Eso es… Genial —No sabía porque, pero a Evan le estaba gustando mucho todo lo que le decía la Mawile.
—¿Lo dices enserio? —Pregunto algo sorprendida la chica, a la vez que abría los ojos con sorpresa—. Generalmente todos se asustan cuando les hablo de Salem, sobretodo porque no puedo hacer mucho para controlarlo.
—Si te soy sincero, entendiendo eso a la perfección —Decía Evan al recordar cosas que prefería olvidar por completo.
—Oh si, tú también tienes otras personalidades, ¿Cierto? —Pregunto Elizabeth con curiosidad. Evan asintió con la cabeza—. Genial, aunque tú tienes que compartir todo tu cuerpo con otras personalidades. Yo solo tengo a Salem, aunque a veces se descontrola un poco, me llevo bien con él.
—Ojalá pudiera decir lo mismo —Dijo Evan recordando que solamente se llevaba "bien" con Flareon y Glaceon—. Es la primera vez que hablo con alguien que me entiende, si te soy sincero —Comento Evan mirando con una pequeña sonrisa a la Mawile.
—Si, es difícil encontrar otros Pokémon que entienda lo que es tener otra personalidad —Dijo Elizabeth sonriendo un poco.
Evan sin dudas se lo estaba pasando bien. Hablar con alguien que lo entendía era algo completamente nuevo para él. Por mucho que Elizabeth solo tuviera una sola personalidad adicional, eso era suficiente para el Eevee cambia formas. Los dos adolescentes estuvieron varios minutos hablando. Hasta que ambos pudieron escuchar la voz del profesor Gale.
—Los siguientes son Evan y Elizabeth, pasen a combatir —Dijo el profesor Gale, tomando por sorpresa a ambos Pokémon.
Los dos se miraron algo dudosos. No querían combatir entre ellos, y mucho menos después de lo bien que se lo estaban pasando. Aun así, sabían que tenían que pasar a combatir o se meterían en problemas. Ambos caminaron hasta el campo de batalla, parándose en lados opuestos.
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Evan aparto aquellos pensamientos de su mente, mirando a Elizabeth con algo de seriedad, sin saber que era lo que debía hacer. No quería pelear contra la única Pokémon que no lo trataba diferente por ser él mismo, pero tampoco tenía muchas otras opciones. Elizabeth también estaba indecisa. No quería pelear contra Evan, pero si no peleaba, el profesor iba a regañarlos a los dos.
Fue allí cuando se le ocurrió un plan a Evan. Era arriesgado, pero tampoco tenía muchas opciones. El Umbreon le guiño un ojo a Elizabeth. La Mawile lo miro un poco extrañada, pero decidió confiar en su nuevo amigo. Momento después, el combate dio comienzo.
Lo primero que hizo Evan fue lanzarse de frente contra la Mawile. Todos sus movimientos eran inefectivos contra ella, así que ataco con sus patas traseras, intentando estar lo más calmado posible para hacer incluso menos daño. Elizabeth recibió el ataque de lleno, pero dicho ataque no le hizo ni cosquillas. Aun así, fingió que le habia dolido, retrocediendo un par de pasos. Evan soltó un pequeño quejido de dolor. Aunque el cuerpo de un Mawile se viera muy suave a simple vista, seguía siendo tan duro como el acero.
Acto seguido, Elizabeth contraataco con Cabeza de Hierro. El golpe no tenía mucha fuerza, por lo que no dolió demasiado. La Mawile no se detuvo allí, usando Triturar y tomando al Umbreon con la mandíbula de su cabeza. Esto asusto un poco a Evan, recordando al instante que dicha mandíbula se controlaba por si sola. Por suerte, la mandíbula solo le dio un par de suaves mordiscos y lo arrojo hacia un lado. Aun así, el susto no se le iba a quitar pronto.
De la nada, Evan empezó a sentir una sensación que ya conocía. Otra personalidad estaba intentando tomar el control. Umbreon tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para evitarlo, y lo consiguió, aunque ni él mismo sabia como.
Volviendo al combate, Evan ataco con Vendetta. Una vez más, dicho ataque no le hizo ni un rasguño a Elizabeth, pero ella fingió que si le habia afectado. Ambos estuvieron haciendo esto durante un par de minutos, atacándose sin parar hasta que Evan decidió caer al suelo, fingiendo estar agotado.
—La ganadora es Elizabeth —Dijo el profesor seriamente a la vez que se acercaba a los dos alumnos, dándoles a ambos un par de pociones.
Sus compañeros quedaron bastante sorprendidos. Casi todos esperaban que fuera Evan el que ganara, usando sus transformaciones de la misma forma que las uso en el combate del primer día. Por su parte, Evan y Elizabeth bebieron aquellas pociones y se prepararon para irse, pero se detuvieron al darse cuenta de que el profesor seguía mirándolos con seriedad.
—No crean que no me di cuenta de que ambos estaban fingiendo combatir —Dijo el profesor seriamente en voz baja, poniendo muy nerviosos a ambos adolescentes—. Quizá estoy viejo, pero no soy tonto. Tienen suerte que estoy de buen humor, así que solo les quitare un par de puntos por eso, pero ni se les ocurra repetirlo.
Con esta advertencia en mente, ambos adolescentes se retiraron. Una vez que estuvieron solos, ambos se miraron con una sonrisa.
—Bueno, quizá nos descubrieron, pero eso fue divertido —Comento la Mawile con una sonrisa. Su mandíbula dio un par de mordiscos al aire—. Y creo que a Salem le gusto morderte y saborearte. Eso significa que le caes bien.
—Genial… —Susurro Evan con una sonrisa nerviosa, a la vez que sentía un escalofrió al recordar la sensación de ser mordido.
—Oye, ¿Qué te parece si vamos a comer mañana durante el descanso? Me gustó mucho pasar tiempo contigo —Sugirió la Pokémon de tipo acero-hada.
—Pues… Me gusta esa idea —Por primera vez en la vida, Evan estaba transformado en Umbreon y estaba sonriendo de forma sincera.
—Genial. Nos vemos mañana entonces —Se despidió la Mawile con una sonrisa.
Después de esto, cada uno tomo su propio camino. Evan estaba feliz, habia hecho una nueva amiga, aunque no de la forma que esperaba, pero no iba a quejarse. Justo en ese momento, Glaceon tomo el control del cuerpo. Esta vez, Umbreon no se resistió, sobretodo por la ayuda que le habia dado Glaceon anteriormente. La Pokémon de tipo hielo empezó a caminar sin rumbo especifico, hasta que eventualmente se encontró con Moon y Darky.
—Evan, hasta que finalmente apareces —Dijo Moon mirando con seriedad a Evan, aunque evitando mirarla directamente a los ojos—. Has estado desaparecido desde la mañana.
—Estaba resolviendo unos cuantos problemas —Respondió Evan sin ningún tipo de emoción—. Y ya sabes que no voy a usar mi mirada congelante.
—Igualmente mirarte a los ojos es escalofriante —Comento Moon sin siquiera intentar mirar a Evan.
Obviamente, siendo Glaceon, no iba a importarle nada de eso. Ahora, solo faltaba encontrar a Lucia para volver al dormitorio, pero ninguna sabia donde estaba la Pokémon legendaria.
—Hola, chicas —Saludo Lucia llegando justo en ese momento. Las tres Eevee notaron al instante que Lucia no se veía tan animada como siempre.
—¿Paso algo, Lucia? No te ves bien —Comento Moon al ver llegar a la Latias.
—No… No paso nada, simplemente no estoy de humor ahora mismo —Respondió la dragona psíquica intentando apartar estar bien.
Eso sin dudas era extraño, pero ya descubrirían luego que era lo que le pasaba a su amiga. El grupo no tardó mucho en volver al dormitorio. Moon fue a estudiar. Darky se encerró en su habitación. Y Lucia se quedó en la sala mirando su teléfono. Evan deseaba hablar con Lucia para saber que le pasaba, pero antes tenía asuntos que resolver con sus otras personalidades, por lo que entro en su habitación sin más tardar.
Nada más entrar y sentarse frente al espejo, todas sus personalidades hicieron acto de aparición. El Evan original, que en ese momento estaba sujetándose la cabeza con sus patas, no tardo en darse cuenta de que las versiones imaginarias de sus personalidades estaban mirándose de forma claramente hostil.
—Lo que hiciste paso todos los límites, Umbreon —Le reprocho Espeon mirándolo seriamente.
—Es cierto, se supone que tenías que hacer amigos, pero lo único que hiciste fue intentar ilusionar a dos chicas para luego hacer quien sabe que —Dijo Leafeon igual de serio que Espeon.
—Y ¿Por qué les importa tanto que haga eso? Hasta donde sé, no hay ninguna regla que me lo impida —Comento con una sonrisa maliciosa.
—¿Acaso te olvidaste de que puede que tengamos una oportunidad con Lucia? —Le dijo Sylveon de forma amorosa y risueña al pensar en Lucia.
—Ja, si claro. Como si una Pokémon legendaria se fuera a interesar en nosotros. Ustedes pueden seguir soñando todo lo que quieran, yo mientras tanto me esforzare en que le gustemos a alguien que si este a nuestro nivel —Comento Umbreon con disgusto y molestia.
—No, si vuelves a intentar hacer algo así, haremos todo lo posible para detenerte —Amenazo Espeon al mismo tiempo que Leafeon y Sylveon la apoyaban.
—Apoyo a Umbreon —Dijo Glaceon parándose al lado de Umbreon, pero sin dejar de lado su inexpresividad total—. Ustedes tres están exagerando demasiado la situación.
—Em… Yo opino igual… No creo que tengamos ninguna oportunidad con Lucia… —Dijo Vaporeon tímidamente—. Creo que sería mejor intentar hablar con otras chicas.
—A mí me da igual, solo cállense y dejen de molestar —Dijo Flareon muy molesta.
Todas las personalidades empezaron a discutir sin parar, gritándose e insultándose de distintas formas. Si no fuera porque seguían siendo solo versiones imaginarias, probablemente estarían luchando. El que peor lo estaba pasando era sin dudas el Evan original, el cual estaba sentado frente al espejo sujetándose la cabeza con fuerza. Entre su sufrimiento, finalmente entendió que ese dolor de cabeza lo estaban provocando sus personalidades a base de pelear sin parar, y esa discusión solo hacía que el dolor de cabeza aumentara aún más que antes.
El ruido de las voces de sus personalidades iba en aumento, al mismo tiempo que el dolor de cabeza se volvía cada vez más insoportable. Evan se sujetaba la cabeza con mucha fuerza, gruñendo por el dolor que sentía. Ninguna de sus personalidades se estaba percatando del brillo que empezaba a emanar del pecho Evan original, hasta que simplemente no aguanto más.
—¡Silencio! —Grito Evan con mucha fuerza.
Una pequeña onda expansiva recorrió la habitación. Todas las personalidades intentaron preguntarse qué habia pasado, pero ningún sonido salió de ellos. Todos miraron al Evan original con sorpresa, notando al instante que sus ojos estaban brillando con distintos colores, teniendo un pequeño brillo blanco en su pecho. Todos intentaron decirle esto, pero no podían hablar y tampoco podían hacerle ninguna clase de señal.
—No quiero que ninguno vuelva a pelear por ninguna razón, es una orden —Decía Evan de forma amenazante, a la vez que se acercaba a Leafeon y se transformaba.
Leafeon solamente decidió irse a la cama. No era de noche, pero necesitaba descansar un buen rato después de todo lo que habia pasado. El Leafeon se acostó en su cama, e intento hablar con el Evan original, pero este habia bloqueado su consciencia. Al darse cuenta de esto, Leafeon simplemente se preparó para dormir un rato.
—Oye, Leafeon, ¿Vas a dormir ya? —Pregunto Umbreon de forma un poco maliciosa en la mente de Leafeon.
—Si, ahora cállate, Umbreon —Dijo el tipo planta seriamente cerrando los ojos y acomodándose en la cama.
—Si eres tipo planta y comes ensalada, ¿Significa que eres caníbal?
Leafeon no pudo volver a cerrar los ojos después de esto…
Justo fuera de la habitación, Lucia se separó de la puerta con cuidado. Habia escuchado levemente el grito de Evan, y escucho lo último. Estaba segura de que les hablaba a sus personalidades, pero no entendía que era lo que habia pasado, sobretodo porque todo lo que dijeron las personalidades sucedió únicamente en la mente de Evan.
De cualquier forma, Lucia se alejó y se fue a su habitación. Lo que habia pasado ese día la superaba completamente, por lo que lo único que quería era hacer cualquier cosa que la mantuviera distraída durante un rato.
Ya luego le preguntaría a Evan sobre Elizabeth.
