Como ya saben nada de esto me pertenece, la dueña de estos personajes es Stephenie Meyer y la autora de esta graciosa historia es la autora Hoodfabulous, yo solo traduzco ;)
Y como siempre me acompaña mi querida amiga y Beta, Erica Castelo. Gracias por tu ayuda :*
Capítulo Veinte: ¿El armario del conserje del amor?
Una ligera llovizna cubre el exterior de la camioneta de Bella. Veo las gotas deslizarse por la superficie oxidada, para luego acumularse y formar gordas gotas de agua que caen sobre el camino de concreto. Pretendo examinar el remolino gris de nubes formándose en el aire sobre mí, mi atención alternándose entre el cielo y la llovizna; cualquier cosa para distraerme de verme demasiado sospechoso.
La puerta principal de la casa se abre y Bella sale, llevando puesta una falda demasiado corta. Juro que entre los ajustados jeans que normalmente usa y ahora está falda corta, su guardarropa será mi muerte. Las breves miradas a la parte superior de sus muslos desnudos, me suplican que toque y explore su cuerpo aún más de lo que ya lo he hecho.
Vernos a escondidas durante la noche se ha convertido en una complicación que bien vale la pena. Dedos pegajosos y lenguas errantes durante altas horas de la noche nos deja a ambos fatigados e inquietos, pero ninguno de los dos se está quejando. Quedarnos despiertos hasta tarde, esperando que Carlisle y Esme se queden dormidos, es algo a lo que ambos nos hemos acostumbrado. Pretendiendo todavía odiarnos el uno al otro frente a nuestros amigos y familia ha probado ser jodidamente difícil, sobre todo cuando solo quiero agarrarla y decirle al mundo que ella es mía.
"Buenos días," murmura, echando un vistazo por encima de su hombro. Nadie está a la vista, así que me da una sonrisa sexy, sus ojos recorriendo mi cuerpo, recordándome la forma en que me devoró con esos ojos oscuros la noche anterior. Gimo y abro la puerta de mi coche, ocultando mi polla ya endureciéndose detrás del Volvo.
"No me veas así."
"¿Cómo?" Se lame los labios y porta una expresión de falsa inocencia. Su sonrisa desaparece mientras mira de su camioneta a mi coche. Con sus hombros caídos, murmura una callado 'hasta luego' antes de abrir la puerta de su camioneta.
El verano terminó, y el frío del otoño se siente intenso en el aire. El calor entra por las ventilas del Volvo tan pronto como giro la llave y acerco mis manos al flujo de aire, calentando mi cuerpo. Cierro la puerta del conductor y de pronto estoy pretendiendo de nuevo; pretendo que no estoy esperando en la entrada por ella.
Dos minutos después y pongo el coche en reversa, ajustando el espejo retrovisor y poco a poco liberando el freno. Un suave golpe en mi ventanilla del pasajero provoca que haga una pausa. Regodeándome, vuelvo a poner el coche en neutro y bajo la ventanilla. El rostro de Bella está contraído por la preocupación y la confusión. Se limpia su frente con el dorso de su mano, retirando la llovizna de su rostro.
"Mi camioneta no arranca. ¿Puedes echarle un vistazo?"
"Mierda, Bells." Le echo un vistazo al reloj de mi tablero. No que tenga que hacerlo, ya que mis ojos han estado prácticamente pegados a mi reloj toda la mañana. A fin de cuentas, el momento lo es todo. "Si no nos vamos a la escuela ahora llegaremos tarde. ¿Puedo solo… echarle un vistazo hoy después de clases?"
"¿No crees que se verá sospechoso si viajamos juntos?" El ceño fruncido en el rostro de Bella se ve cada vez más deprimente.
"Na, mándale un mensaje de texto a Esme e infórmale que tienes problemas para encender el monstruo."
Bella asiente y se endereza. Se me está haciendo difícil contenerme de regodearme al subir la ventanilla. El arranque de la camioneta de Bella se entierra en mi muslo desde el interior de mi bolsillo, recordándome en silencio que vuelva a colocarlo en el primer momento que esté distraída después de la escuela.
He sucumbido a un nivel totalmente nuevo de bajeza.
La puerta del pasajero se abre, el calor de su cuerpo remplazando el frío del viento que entra. Tan pronto como salgo del camino de entrada y llego a la carretera, su mano se posa sobre la mía en la palanca de cambios. Extiendo mis dedos y ella mete los suyos en los espacios separados, su pequeña mano encajando perfectamente en la mía. Apretando su mano, la llevo a mis labios y dejo un cálido beso en su piel helada por el viento. Sus ojos encuentran los míos, llenos de ternura y comprensión. Dos palabras casi caen de mi boca, lanzadas en este espacio de tiempo ordinario, pero me atraganto con ellas, sorprendiéndome por la facilidad con la que brotan en mi garganta.
¿Qué demonios, Cullen? Solo dile cómo te sientes.
"¿Estás bien?" Pregunta ella, con la preocupación arrugando su frente. Si no me sentí como un cretino antes, ahora sí. Asiento estúpidamente y vuelvo mi cabeza hacia el frente, fingiendo interés en la carretera.
"Odio fingir, ¿sabes?" Continúa, su voz distante. Tiene su teléfono en su mano libre, su pulgar moviéndose torpemente probablemente mandándole un mensaje de texto a su madre. Una pequeña sonrisa tira de una esquina de mi boca, recordando lo negada que es para enviar textos y como su torpeza al enviar mensajes nos llevó a esto.
"¿Crees que hubiésemos terminado juntos si no hubieras enviado ese mensaje de texto erróneo?" Pregunto.
Bella pausa en su tarea y me da una mirada desconcertada. "Eso fue inesperado. ¿Qué te hizo preguntar eso?"
"Solo estoy pensando," respondo con aire pensativo. "Ambos tuvimos nuestra cabeza metida en el trasero por un tiempo."
Bella resopla. "¿Por un tiempo? ¡Prueba con un año!"
Me encojo de hombros. "Un año de negación no es nada comparado con los años que tendremos juntos."
Bella se queda callada, así que la miro de soslayo, perplejo por el shock y la incertidumbre en sus ojos amplios. Pasan un par de segundos antes que llegue la comprensión.
Sacudo la cabeza. "Bella, ya debes saber lo que siento por ti. Esto no es un enamoramiento de instituto, ¿de acuerdo?" Tomo una respiración profunda para luego dejarla salir entre mis labios fruncidos. "Tú eres todo lo que deseo, ¿está bien? Tú eres la indicada para mí… Deja de dudar y cuestionarte todo. Me tienes desde que me llamaste Chico de la Malteada."
La preocupación desaparece de su rostro y es remplazada con una brillante sonrisa y una carcajada. Echa su cabeza hacia atrás, riendo; el sonido se abre paso hacia su residencia en alguna parte dentro de mi pecho. Su sonrisa es contagiosa, y fácilmente se la devuelvo, sin desear nada más que hacerla sonreír de esa forma todo el tiempo.
~c00ch~
Jasper está recargado en su van esperándonos a Bella y a mí cuando entro al estacionamiento. Nuestras manos se sueltan, e intercambiamos una mirada arrepentida. Su suspiro pesaroso me dice que nos sentimos de la misma forma sobre este estúpido juego que estamos jugando frente a nuestros amigos. Bella abre la puerta del pasajero incluso antes que lo ponga en neutral.
Apago el motor y Bella me fulmina con la mirada, alejándose dando pisotones. El agua salpica del estacionamiento lleno de charcos. Las gotas se deslizan por sus piernas cremosas, su bronceado del verano ya desapareció. Mi mirada se posa en la textura tersa de sus pantorrillas, y el destello momentáneo de la parte de atrás de sus muslos debajo del contoneo de su falda.
"¿Qué demonios se le metió por el culo y murió?" Jasper se echa a reír, con humo saliendo de su nariz.
Hago un gesto para que me dé un cigarrillo y un encendedor, y me uno a Jasper para una fumada rápida, lo que sea para ayudar a calmar la ansiedad que se arrastra por mi piel. Bella desaparece dentro del edificio, y aumenta mi nerviosismo. Sacudo la cabeza, maldiciéndome por el mariquita en que me he convertido.
Aspiro la nicotina, suspirando y liberando el humo mezclado con tensión. "¿Quién sabe? Siempre está actuando como una perra."
Mis palabras saben mal, la forma en que la mentira se resbala tan fácilmente de mi lengua.
"Nunca es una perra conmigo." Jasper se encoge de hombros y me da una sonrisa de lado. "Tal vez porque yo le agrado más que tú, lo que es algo bueno porque la alternativa es una mierda simplemente desagradable."
"¿Qué quieres decir con que es desagradable?"
"Ya sabes… ustedes son prácticamente hermano y hermana." Jasper se estremece.
Me recargo en la van junto a él, considerando sus palabras. Pasan demasiado rápido, evaporándose en el aire helado cuando veo un rostro familiar. Gimo al ver a Lauren cruzando el estacionamiento, su mirada fija en mí. Tiene un nuevo par de tetas que se ha estado muriendo por mostrarme por unos días ya. Con cada paso que da, sobresalen y se sacuden, como un tazón de pudín. Día tras día, sigo intentando deshacerme de la perra, pero ella es implacablemente determinada en su empeño a... A lo que sea que quiera de mí.
No se necesita especular mucho para saber qué exactamente quiere de mí.
"Hola, Edward. Jasper." Lauren dice su nombre como algo adicional. "Jasper, esa chica nueva me estaba preguntando por ti ayer en Biología."
"¿Qué nueva chica?" Su voz es sospechosa, pero sus ojos interesados. "¿Alice Brandon?"
"Ugh, no conozco su nombre." Lauren arruga su nariz. Cuando Bella lo hace, es jodidamente lindo, pero Lauren… Lauren se ve como si oliera algo podrido. "No me relaciono con plebeyas."
Jasper se ríe al escuchar su comentario, pero el rostro de Lauren no cambia, sin mostrar indicio que sea una broma.
Asqueado de que alguna vez haya encontrado remotamente atractiva a esta chica, termino mi cigarrillo, dando largas caladas hasta la colilla antes de arrojarla a un lado.
Doy un paso al frente, y Lauren pasa su brazo por el mío, de forma ligera como una pluma pero pesado como una maldita piedra. Mi estómago da un vuelco, no por deseo, sino por la culpa. Las náuseas suben a mi garganta. Lauren no es Bella, y su tacto me asquea, pero pienso en el juego que estamos jugando, cuestionándome. Los sentimientos en mi interior fueron expuestos una vez que conocí a Bella. Fue como si mi cuerpo estuviera aletargado antes que ella entrara en mi vida. Ahora la esperanza se expande dentro de mi pecho, presionando contra mis costillas como el latido constante de mi corazón.
Sí, me cuestiono constantemente.
¿El antiguo Edward la habría apartado?
No, decido.
Entramos al instituto, del brazo, y nadie nos da otro vistazo. Lauren parlotea sobre algo y asiento aturdido, simplemente listo para que su insistente bullicio se disipe. Ella es como una mosca, pululando alrededor de mi oreja y molestándome como la mierda.
"Entonces, ¿si quieres?" Pregunta, sonriendo y viéndose expectante. La blancura de sus dientes me distrae. Artificial. Todo en esta chica es artificial.
¿Qué vi yo en ella?
"¿Si quiero qué?" La sonrisa de Lauren ya no me distrae. La chica parada junto a mi casillero tiene mi atención.
Mi chica y nuestro casillero.
Nuestro todo.
Ya nada me pertenece solo a mí.
No desde ella.
Una risa falsa y un codazo en las costillas. "Ir a al Baile de Graduación conmigo, tontito."
Bella nos mira, posiblemente advertida por el engañoso falsete que suena en la risa de Lauren. Sus ojos encuentran los míos, siempre encuentra primero los míos, antes de mirar a Lauren. Su mirada se desliza más abajo, fijándose donde están unidos nuestros brazos. Ojos chocolate ennegrecidos desaparecen detrás del movimiento de cabello rubio decolorado cuando Lauren salta entre nosotros y coloca su mano en mi pecho.
"La graduación," repito, sonando como un tarado. Todo en lo que puedo pensar es en bailar y Bella, viéndose malditamente hermosa en su vestido y zapatos de tacón, restregando su trasero contra mi pelvis en la pista de baile. Me pongo duro con solo pensar en eso y Lauren debe haber malinterpretado algo en mi rostro, porque lo siguiente que sé es que ella está de puntillas, con sus ojos cerrados y sus labios acercándose a los míos.
"Tomaré eso como un sí," susurra.
Salgo abruptamente de la confusión inducida por Bella por una puerta de metal azotándose, la empujo hacia un lado, ignorando su grito de sorpresa. Bella se aleja, con la cabeza gacha y abatida, con los hombros encorvados. Cada paso derrotado que da es como una estaca atravesando mi corazón.
~c00ch~
Bella me ignora el resto del día, esquivándome cada vez que intento detenerla en el pasillo. Cada clase la he pasado dándole vueltas a la escena de esta mañana, tratando de justificar su actitud abatida. Finalmente, al acercarse el final del día de escuela, la encuentro parada cerca de nuestro casillero, metiendo sus libros. La puerta se azota, y gira el disco del candado, congelándose en el momento que me ve acercándome a ella. Los ojos de Bella se vuelven sombríos, y se da la vuelta para alejarse.
Esta vez no.
"¿Cuál es tu problema?" Agarro su codo y le siseo al oído. Bella chilla, zafando fácilmente su brazo de mi mano y frotando el área que agarré. Su codo se enrojece, el color extendiéndose junto con el arrepentimiento oprimiendo mi pecho. "Jesús, Bella. No fue mi intención lastimarte."
"¿Esto? Esto no es nada comparado con el dolor que sentí al ver a Lauren agarrándote. Y tú se lo permitiste."
Las lágrimas saturan sus ojos y sus hombros caen; deja caer sus brazos a sus costados y desvía su mirada de mí, ocultando su rostro. Sin importarme si alguien me ve, alcanzo su rostro, tocando su mejilla con la palma de mi mano. La boca de Bella se abre, y el pánico llena sus ojos. Echa un vistazo alrededor, pero sostengo su rostro con mis manos, manteniendo su mirada fija en la mía.
"Edward…"
"No me importa," digo, porque esa mierda es cierta. No me importa quién nos vea, quién se entere, o quién corra y le diga a Esme o a Carlisle. "Solo quiero estar contigo y joder, no debería ser tan difícil. Lauren no significa nada para mí. Maldita sea, la empujé, pero no lo viste. Te marchaste, y eso me aterra, Bella."
"¿Qué te aterra?"
"Tú." Tomo una respiración profunda y la dejo escapar con un profundo suspiro. "Que te marches me aterra. Te quiero a ti, solo a ti, y no entiendo por qué eso es tan difícil que lo entiendas."
"Todavía tengo toda esta duda en lo más profundo de mi mente," dice ella, sus palabras impactándome tan brutalmente que mi mano cae de su rostro. "Te deseé por un año y seguía diciéndome que me odiabas. Algunas veces, esa voz en lo profundo de mi mente sigue atosigándome, plantando dudas en mi mente. Mi mamá siempre dice que una semilla de duda puede hacer crecer un jardín de preocupación. Supongo que solo estoy preocupada… preocupada de que algo o alguien vaya a interponerse entre nosotros."
"Nada ni nadie va a interponerse entre nosotros." La campana suena señalando el final de una clase y el inicio de otra. Sin querer que termine nuestra conversación, tomo gentilmente su mano y le suplico con mis ojos, retrocediendo hacia una puerta cercana. Ella me sigue, entrando en la habitación oscura detrás de mí justo cuando los chicos salen de sus salones de clases y entran al pasillo.
La oscuridad nos envuelve, la puerta cerrándose detrás de ella aislando los sonidos de chicos riendo y charlando. Una cerradura que gira resuena en las paredes y la atraigo a mí, usando mi boca para expresar cómo me siento.
"Siempre sabes muy bien," murmuro contra sus labios. "Muy dulce. Dios, algunas veces solo quisiera…"
"¿Quisieras qué?"
Mis dedos encuentran los botones al frente de su blusa y poco a poco los deslizo por las pequeñas aberturas, retirando la tela de algodón. "Tú sabes qué."
Empujo la tela de su torso, exponiendo su piel y sus hombros. No hay luz en la habitación, y gimo en frustración, sin desear nada más que ver su cuerpo. Seda y encaje cubren sus tetas, la suavidad es alterada por los pezones endurecidos ocultándose debajo. Haciendo círculos en los picos endurecidos con las yemas de mis pulgares, la beso otra vez, inhalando cada respiración entrecortada que ella expele con cada giro de mis dedos.
"Algún día, pero hoy no. Algún día, en algún lugar perfecto," digo.
Las manos de Bella agarran la parte de atrás de mi cuello, acercando mi boca desesperadamente a la suya. Un escalofrío sacude mi cuerpo, comenzando donde sus labios se sienten cálidos contra los míos y terminando en los dedos de mis pies. El escalofrío no termina. Se arraiga en mis huesos y dispara la adrenalina por mis venas.
Arrastro mi lengua desde su boca, a lo largo de la línea de su mandíbula y chupo el lóbulo de su oreja entre mis labios. Besos nocturnos y exploración han demostrado que está área es alguna clase de zona erógena en mi chica. Ella prácticamente ronronea y maúlla cuando chupo y mordisqueo su lóbulo, susurrando cosas sucias en su oído y tirando de su falda de forma tentadora.
"Es demasiado frío afuera para una puta falda. Solo te pusiste esto para torturarme hoy, ¿verdad?"
Bella lloriquea. "Sí."
"Maldita sea, claro que lo hiciste. ¿Y adivina qué? Puñetera misión cumplida. ¿Sabes cuántas veces tuve que contenerme hoy de aplastar la cabeza de algún cabrón por hacer un comentario sobre tu trasero? ¿Tus piernas?"
Sin esperar una respuesta, permito que mis dedos se adentren por debajo de su falda, vagando por sobre las curvas de su trasero. Hoy trae puesta una tanga—tan pervertida y traviesa. Agarro ambas nalgas con mis manos y masajeo la piel desnuda. Otro lloriqueo satura el aire cuando mis dedos se acercan cada vez más al lugar entre sus muslos. Mis dedos se arrastran por su piel y se meten bajo los costados de su tanga. Poco a poco, la bajo por sus piernas y escucho cuando toca suavemente el suelo. Sin perder el tiempo, la idea de ser atrapados intensifica la adrenalina dentro de mi pecho cuando la agarro entre sus piernas.
Bella agarra puños de mi camiseta y murmura incoherentemente contra mi pecho. Rodeo su entrada con dos dedos, apenas introduciéndolos ocasionalmente. La forma provocadora en que me contengo de entrar en ella por completo provoca que se moje aún más. Sus lascivos jadeos llenan el aire junto con sus pesadas respiraciones. Mi imaginación rebosa de escenarios: tomándola en este cuarto diminuto, posiblemente contra la puerta. Hace un par de meses, demonios, hace un par de semanas, lo habría hecho sin pensarlo.
Pero algo ha cambiado.
Los crecientes lloriqueos de Bella me sacan de mis pensamientos. Retirando mis dedos de su interior, los deslizo por su sexo. Usando la punta de mi dedo medio, hago círculos donde está caliente e hinchada. Obscenidades murmuradas en voz baja y el olor a sexo llena el espacio entre nosotros. Inhalo, gimiendo cuando ella se retuerce contra mí y me dice que está a punto de correrse. Sin advertencia, vuelvo a meter dos dedos en su interior, bombeando y presionando la parte inferior de mi palma contra ella con cada impecable movimiento.
Poseyéndola.
La espalda de Bella golpea la pared y sus muslos temblorosos se abren. Mi boca la cubre, lamiendo y chupando su lengua, silenciándola antes que puedan encontrarnos. Ella murmura mi nombre contra mi boca cuando se corre, su orgasmo sacudiendo violentamente su cuerpo y haciéndolo temblar contra el mío.
"Tú me provocas y aun así, sales ganando, por decirlo así," le digo, acariciando suavemente su calor, sus escalofríos disipándose lentamente.
"También puedo hacerte sentir bien." Bella pone su mano sobre mi polla y la toca lentamente sobre la desgastada tela de mis jeans. Su pulgar se mueve contra el piercing de metal cerca de la punta, lanzando una oleada de placer directamente por mi polla. "Dios, me encanta tocar tus piercings."
"Y a mí me encanta cuando los tocas." Me río de forma sombría. "La próxima me voy a perforar la lengua."
"Muy moderno de tu parte." Bella suelta una risita.
"Puedes provocarme ahora." Me restriego en su mano, mostrándole lo duro que me pone. "Pero mi aro en la lengua será el que te provoque en unos días."
Vaya forma de sacarle las dudas de la cabeza a Bella jajajaja. Muy efectiva :P Pero bueno, es claro que estos dos no podrán ocultarse por mucho tiempo, ¿no creen? Y más con otros presionando como Jasper y Lauren. Y con las ganas que tiene Edward de gritárselo al mundo *suspiros* Así que, viéndolo así, ¿cuánto creen que aguanten? ¿Será que ellos lo confiesen u otros los descubran? Ya lo veremos… mientras tanto, vamos a ver cómo sale Edward del lío con esa invitación de Lauren al baile de graduación. Espero que hayan disfrutado del capítulo y como siempre, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y así poder leer el siguiente ;) No olviden que sus reviews es el único pago que recibimos por hacer esto para su diversión, y no les cuesta nada, solo unos minutos de su tiempo y su deseo de ser agradecidas.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: lagie, natuchis2011b, Monse FP, Velourya, ClaryFlynn98, Missannie L, OnlyRobPatti, Yani, Mapi, jupy, paupau1, dobleRose, Mataga, Jade HSos, Kell Masen, Tata XOXO, bealnum, Cinti77, Isis Janet, Vianey Cullen, NaNYs SANZ, Lizdayanna, AnnieOR, Aislinn Massi, NarMaVeg, glow0718, saraipineda44, Car Cullen Stewart Pattinson, tulgarita, BereB, Paola Lightwood, MajoRed, Marie Sellory, ximena black, EriCastelo, belen2011yani, Ali-Lu Kuran Hale, Mafer, Gaby Grey, Manligrez, angryc, miop, mrs puff, Lauguilln, PRISOL, JessMel4, LadyRedScarlet, Mio1973, Lady Grigori, Noriitha, Sully YM, somas, Liz Vidal, E-Chan Cullen, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, que espero sea muy pronto ;)
