Como ya saben nada de esto me pertenece, la dueña de estos personajes es Stephenie Meyer y la autora de esta graciosa historia es la autora Hoodfabulous, yo solo traduzco ;)
Y como siempre me acompaña mi querida amiga y Beta, Erica Castelo. Gracias por tu ayuda :*
Capítulo Veintiuno: Viviendo
Chicos ebrios sosteniendo teléfonos sonando me rodean, alcohol y hierba se ciernen densos en el aire. Alguien me da una palmada en la espalda, gritando un cumplido balbuceado. Con una sonrisa tensa, asiento y azoto las puertas traseras de la van de Jasper. Música amortiguada suena desde los altavoces dentro de la casa detrás de mí. Cegado por el agotamiento, pero todavía volando alto por la adrenalina de actuar en la fiesta cerca, froto mis ojos para aliviar la irritación. Otra noche, otro trabajo. Preferiría estar en casa con Bella, incluso si eso significa actuar frente a nuestros padres.
"¿Tenemos todo cargado?" Em pregunta, cerrando su mano pesadamente en mi hombro.
"Sí, tenemos todo salvo el resto de nuestro dinero. ¿Viste a Stanley?"
"Oye, es un trato cerrado." Sonriendo, Em mete la mano en su bolsillo trasero y saca un fardo gordo de billetes. Lo dividimos en tres, y Jasper toma su porción sin decir nada al pasar. Sube a su van, con su rostro inexpresivo y sus ojos distantes.
Llevo mi mano detrás de mi oreja y agarro el cigarrillo metido ahí. Encendiéndolo, inhalo la nicotina y disfruto del ardor. "¿Qué se le metió en el trasero? Ha estado así toda la noche," digo, mis palabras teñidas de humo.
Em se encoge de hombros. "No lo sé. Tal vez su mamá está ebria de nuevo. Quizás lo abofeteó esta noche. O tal vez finalmente se dio cuenta."
"¿Se dio cuenta de qué?"
"Ya sabes… de Bella y tú."
Mirándolo fijamente, le doy una larga calada al cigarrillo. La nicotina no es la única culpable de que se acelere mi corazón. Em mete las manos a sus bolsillos y se apoya en sus talones, la imagen de la relajación.
"No existe un Bella y yo." Las palabras duelen físicamente. Me ciega un dolor punzante y desgarrador, y es una lucha contenerme de hacer una mueca. Me concentro en el cigarrillo, en el olor del humo en mis dedos cuando coloco el filtro entre mis labios… Cualquier otra cosa que no sea su sonrisa cómplice.
"Bella es una buena persona. Odiaría que la lastimaras," dice. "Y si lo haces… tendría que golpearte en las bolas, mi amigo."
"Nunca la lastimaría." La ira hormiguea en mi piel, y mis ojos se entrecierran.
"Entonces, ¿lo admites? Que ustedes dos…"
Em saca una mano de su bolsillo. Torciendo su dedo medio sobre su dedo índice, hace un gesto con sus dedos que no he visto desde que era un niño. De hecho, a él fue a la última persona que vi haciendo ese gesto, cruzando los dedos y ocultando su mano detrás de su espalda mientras le prometía a su mamá que ya no agarraría galletas a escondidas del tarro de galletas después de la cena. Es gracioso, cómo ahora el gesto significa algo más, pero es extrañamente apropiado en mi situación: secretos y promesas rotas.
Em es un tipo perceptivo. Demasiado perceptivo.
Un olor desagradable llena el aire. Me fumé el cigarrillo hasta el filtro. Aplastando los humeantes restos con mi bota, deslizo mi lengua sobre mi labio inferior. "¿Cómo lo descubriste?"
Em se ríe, el estruendoso sonido asusta a un grupo de chicos ebrios que vienen por el camino de entrada. "Solo un idiota no se daría cuenta de la forma en que ustedes dos se miran el uno al otro."
Distraído llevo mi mano detrás de mi oreja, sintiéndome estúpido por buscar algo que acabo de fumarme. Desearía tener algo de hierba o cualquier cosa para disipar la tensión en mi cuerpo. "¿Qué quieres decir? ¿Cómo nos miramos el uno al otro?"
Em desvía la vista, mirando a la nada. Muerde la esquina de su labio inferior, arrugando su frente. Algo que se asemeja a la tristeza tensa sus rasgos, pero desaparece como una fuerte brisa. Pone la capucha de su sudadera sobre su cabeza. Las sombras ocultan su rostro, pero todavía veo sus ojos. Tristeza otra vez.
"Como si los dos murieran y vivieran al mismo tiempo. Como si el mundo se detuviera a su alrededor cada vez que sus caminos se cruzan. Como si se ahogaran sin tocarse. Y lo odiaran y lo anhelaran al mismo tiempo."
Asustado por sus palabras, desvío la mirada. La incomodidad es intensa, enterrándose mi pecho. Em es lo más cercano a un hermano para mí, además de Jasper y él nunca deja de decirme lo que piensa. Solo pensar en el nombre de Jasper da la bienvenida a la culpa que viene con él. Jasper, un chico sin un padre y una excusa patética de madre, Jasper, que una vez se enamoró profundamente de una chica solo para descubrir que ella lo estaba usando para llegar a mí.
María.
"Bella no es María," dice Em, notando la sorpresa en mi rostro. "María. Dijiste su nombre."
"¿Lo hice?"
"Sí." Em se ríe, una risa irónica y sin humor. "Lo hiciste."
Jasper enciende la van. El humo del escape nos rodea, provocando qué nos quitemos de camino. La ventanilla hace un sonido pegajoso y asqueroso cuando él la baja y saca la cabeza.
"¿Qué están haciendo allá atrás? ¿Besuqueándose?" Hay humor en su sonrisa, pero no reside en sus ojos.
"Que te jodan." Le muestro el dedo medio.
"Oh, ¿ahora quieren que me una?" Se echa a reír al ver mi mirada furiosa. "No gracias. Metan sus traseros a la van. Estoy listo para dormir."
"Na, no estás cansado. Solo quieres regresar de prisa a la casa de Cullen para poder ver a Bells," dice Em.
Jasper sonríe, pero no dice nada. La ventanilla sube, el cristal con manchas de dedos cubre su rostro. Mis dedos se enroscan en puños y tomo respiraciones profundas, conteniendo la furia intensa en mis venas. No cede. Subiendo sigilosamente a mi pecho y encontrando un hogar en mi rostro, nada más que furia envuelve mis huesos, furia y agotamiento. Estoy harto de esto.
"Los secretos se parecen a las llagas," dice Em mientras le damos vuelta a la van, su voz baja. "Si las ignoras pueden enconarse en tu interior y matar tu espíritu. ¿Sabes?"
Paso los dedos por mi cabello y miro a la Luna. Estaba grande y blanca, brillando cerca de la Tierra. Me pregunto si Bella está sentada en el patio trasero en casa como algunas veces hace, escribiendo en su diario y mirando al cielo. "Sí, lo sé."
~c00ch~
Nos detenemos en mi camino de entrada a las dos en punto. La casa está oscura, excepto por la ventana de la recámara de Bella. Un suave resplandor de su lámpara de escritorio ilumina las cortinas. Miro hacia la ventana, medio esperando que la tela se abra y ver su esbelto rostro. No hay movimiento.
Em se va, Jasper y yo estamos solos al entrar en silencio a la casa. Papá y Esme no están por ningún lado, probablemente dormidos en su propia habitación. Se han estado quedado despiertos cada vez más tarde, provocándonos paranoia a Bella y a mí, como si intencionalmente estuvieran viendo el Late Show y escuchando disimuladamente por el crujido de nuestros pasos mientras tomamos turnos para cruzar el pasillo a la recámara del otro. Besos en la madrugada y dedos explorando se han convertido en algo parecido a un sueño, como un dulce recuerdo que es tan irreal que ya no estoy seguro si siquiera ocurrió. Recuerdos nostálgicos, como aquellos del rostro de mi madre, y la dulzura de su sonrisa. Mis pasos se tambalean, y casi tropiezo con Jasper.
"Wow, viejo. ¿Estás bien?" Pregunta, levantando sus cejas.
"Sí, solo cansado."
"Sí, yo también. ¿El sofá o la recámara de invitados?"
Mis viper bites chocan con mis dientes. Odio la idea de él estando arriba tan cerca de mi chica. Imágenes de él escabulléndose a su recámara se introducen en mi mente. Desecho la idea, a sabiendas que mi amigo nunca haría algo tan bajo.
"La recámara de invitados," digo, estirando mis brazos por encima de mi cabeza y deshaciéndome de lo adolorido en músculos de mi espalda superior. "Creo que me voy a quedar despierto un rato. Ver una película o algo."
Jasper asiente y se dirige a las escaleras. La oscuridad lo traga al subir cada escalón. Me quedo en silencio al pie de las escaleras, esperando el sonido de la puerta de la recámara de invitados hacer clic detrás de él. Una vez que lo hace, me dirijo a la sala, deteniéndome cerca del centro de entretenimiento. Viejas películas caseras están alineadas en los estantes, la descolorida letra escrita a mano de hace años me llama. Saco una película y paso mis dedos sobre el estuche color rubí. Carlisle hizo que traspasaran las cintas VHS en DVD hace años, pero yo no he tenido el valor de ver una sola película. Sin embargo, hoy es diferente. Pongo el DVD dentro del reproductor y enciendo la televisión. Hundiéndome en el sofá, miro la pantalla a través de mis ojos trasnochados.
Un momento que pasó hace mucho tiempo destella en la pantalla; mi madre aparece, llevando puesto algo amarillo pálido y sonriendo como el sol. Un chico alegre de cabello rojizo muy largo y piel bronceada la acompaña en un jardín verde esmeralda. Dedos sucios envuelven los manubrios de una bicicleta del Increíble Hulk mientras cruzo con dificultad el espeso pasto. El concreto se encuentra con el caucho y le sonrío a la cámara, faltándome más que unos cuantos dientes. La voz animadora de mi padre me insta a subir a la bicicleta y lo hago. Sacando el pecho, lanzo una pierna sobre la bicicleta y me coloco en el asiento. Pedaleando de forma insegura, avanzo por el agrietado camino de entrada; la risueña voz de mi madre tintineando en el fondo. Carlisle desvía la cámara de mí y la enfoca en mi madre. Apretando sus manos cerca de su pecho, sonríe radiante. El rostro de ella mira en otra dirección, cautivada por el momento exacto en que su hijo aprende a montar una bicicleta sin las ruedas entrenadoras.
Cautivada por el momento.
Viviendo.
La vida.
La vida es muy corta.
"¿Edward?"
La voz de Bella es un susurro, y por un momento, creo que no es ella. Echando un vistazo detrás de mí, capto la preocupación en sus ojos, las marcas por dormir en su mejilla derecha, su cabello castaño en un caos revuelto, llevando puestos unos jeans y una blusa negra ajustada. Debe haberse quedado dormida esperándome. Entra caminando tranquilamente, inconsciente de su propia sensualidad. Sentándose en el sofá junto a mí, pasa sus pulgares sobre mis mejillas. Ni siquiera me había dado cuenta que estaba llorando.
Descansando su cabeza en mi hombro, toma mi mano, mirando a la pantalla. "Tú mamá… la reconocí por tu tatuaje."
Asiento, con mi garganta cerrada y adolorida. Incapaz de hablar, la acerco a mi lado. Vemos la película hasta que la pantalla se transforma en un negro vacío, muy parecido al agujero vacío en mi pecho que solo ella puede llenar. Enterrando mi nariz en su cabello, inhalo. Mi cuerpo se pone rígido por el aroma en su cabello.
Huele como a colonia de hombre.
Almizclado.
Un aroma que no es mío.
Retrocediendo, me aparto de ella, con mi boca ligeramente abierta. La confusión surca su frente, arrugando la superficie de su piel.
"¿Dónde demonios estuviste esta noche?" Pregunto, los celos empapando mis palabras.
"Salí con Alice. Te dije que tendríamos una noche de chicas y luego ella iba a quedarse aquí. ¿Qué pasa?"
"Hueles a colonia de hombre, eso es lo que pasa." Escupo las palabras, acusándola sin acusarla, con la indignación apretando mi garganta, cerrándola aún más.
El rostro de Bella se frunce de forma obstinada y sus ojos se transforman en estrechas rendijas. "Como si pudiera evitar que Mike Newton prácticamente se lanzara sobre mí después del juego de fútbol de esta noche. No es como si recibiera bien sus insinuaciones."
Empuñando los suaves cojines del sofá, veo rojo por las esquinas de mis ojos. "Voy a matarlo."
El rostro de Bella se relaja.
Se pone de pie, pasando los dedos por su cabello y moviéndose sobre sus pies. "Edward, en realidad, no puedes culparlo. No es como si supiera que estoy con alguien. Somos el sucio secreto del otro, ¿recuerdas?"
Somos el sucio secreto del otro.
La vida es muy corta.
El rojo se aleja remplazado por castaño. Todo lo que veo son sus ojos, llenos de tristeza. La alcanzo, colocando mis manos en la parte de atrás de sus rodillas y guiándola entre mis piernas relajadas. Descansando mi frente contra la pequeña franja de piel expuesta sobre sus jeans, asimilo sus palabras—una y otra vez. Sus dedos encuentran mi cabello, retorciendo las mechas entre sus dedos.
"Esto termina esta noche," digo. "La vida es muy corta para ser infelices. Además, tú te mereces algo mejor que esto. Nunca deberías ser el sucio secreto de nadie."
Bella agarra mi cabello en puños, inclinando mi cabeza hacia atrás. Busca en mis ojos; qué, no estoy exactamente seguro. El aroma de Newton me enferma, y quiero borrarlo, remplazarlo con el mío. Beso su vientre, sonriendo por el escalofrío que sacude su cuerpo. Subo mis manos por la parte de atrás de sus piernas y agarro su trasero, amasándolo con mis manos. Se le escapa un gemido, y vuelve a pegar mi rostro a su estómago. Metiendo mi lengua en el pequeño agujero en su abdomen, la giro, imaginando que es otro lugar que me gustaría probar.
"Mamá y Carlisle están aquí," dice, su voz en un susurro entrecortado.
"También Alice y Jasper." Hago una pausa, sonriéndole. "Como si me importara una mierda."
"¿Y si nos escuchan?" Tira de su labio inferior con sus dientes.
"Supongo que será mejor que estés callada. Van a averiguarlo muy pronto, pero odiaría que fuera porque me atraparon comiéndote como una comida de cinco tiempos."
Bella inhala profundamente con mis palabras. Desabrocho sus jeans y bajo la cremallera, abriéndola hacia los lados y trago con fuerza. Encaje negro se oculta detrás de la desgastada mezclilla. Los jeans bajan por sus piernas y caen en sus tobillos. Ella los patea a un lado, pero apenas si me doy cuenta. La cumbre de su coño es todo lo que veo, la pequeña hendidura cubierta con un estampado en negro y rosa. Está mojada. Pasando un dedo por la superficie de encaje, la humedad cubre mi dedo.
"He estado deseando probar este contigo," digo, girando la bola inferior de mi piercing de lengua en mi labio inferior. La hinchazón de mi lengua hace mucho desapareció desde que me la perforé.
Bella empuja mis hombros, el fuerte movimiento me sorprende cuando caigo hacia atrás en el sofá. Sus ojos se posan en la oscuridad que cubre la casa detrás de nosotros. Solo el resplandor de una pantalla en blanco llena la habitación. Sube la blusa por su torso y la arroja hacia un lado. Unas perfectas tetas respingonas descansan dentro de un sujetador negro de encaje. Me acaricio, sonriendo cuando ella mira fijamente el bulto dentro de mis jeans.
"También me he estado muriendo de ganas de que lo pruebes en mí," dice ella, enganchado sus dedos en los costados de sus bragas y bajándolas. Acariciándome con ganas, mi mirada se posa en la hendidura entre sus piernas, la piel reluciente y tersa llamándome. Sin decir nada, ella se desabrocha el sujetador entre sus tetas y también lo arroja a un lado. Sus dedos vagan por su piel, y mi boca se abre cuando las puntas de dos de sus dedos se acomodan entre sus piernas.
"Quiero sentirlo justo aquí," dice, abriéndose ella misma para que la vea.
Una maldición en voz baja deja mi boca cuando empuja su dedo medio sobre su clítoris, su cuerpo sacudiéndose por el ligero toque. Incapaz de soportarlo por más tiempo, me siento hacia adelante y envuelvo mis manos en sus muslos superiores, acercándola a mí. Recostándome en el sofá, la guio sobre mí hasta que su caliente centro está a un aliento de distancia, su cuerpo temblando por la anticipación. Ella sujeta el reposabrazos del sofá con una mano y cubre su boca con la otra cuando sumerjo mi lengua dentro de su coño. Follándola ágilmente con mi lengua, busco a tientas en mis jeans hasta que los abro. Envolviendo mi polla con mi mano, la bombeo al ritmo de cada estocada de mi lengua. Abandonando su entrada, encuentro su palpitante clítoris y lo tiento con mi lengua, arrastrando la bola de mi piercing de lengua sobre el hinchado nudo. Prendiéndome a él, lo chupo suavemente al principio, luego con más firmeza, moviendo mi piercing ocasionalmente, arrastrando mis dientes por él una vez cuando aumenta la humedad cubriendo mi barbilla. Gimiendo, ella monta mi cara, gritando cuando meto mi dedo medio hasta mi nudillo en su interior. Los músculos lisos de su coño apretándose alrededor de mi dedo. Curveando mi dedo hacia arriba, encuentro su lugar oculto y lo masajeo frenéticamente hasta que ella está luchando contra mí, demasiado sensible.
"Se siente muy bien," jadea ella, luchando por apartarse, con su espalda arqueándose. La follo más desesperadamente. Algo caliente se cuela alrededor de mis dedos y mi lengua cuando ella se mueve desesperadamente contra mí, follando mi lengua y mis dedos con más fuerza.
"Me corro," lloriquea, agarrando puños de mi cabello, incrementando su velocidad.
"Córrete en mi boca, cariño," murmuro contra su coño, y lo hace, gritando dentro de su palma. Sacudo mi polla con más fuerza con su orgasmo, cerrando mis ojos e imaginando su coño sentado en mi polla en vez de mi palma sudorosa.
Bella se arrastra por mi cuerpo, con el interior de sus muslos temblando. El aroma de Newton ya no está pegado a su cuerpo. Ahora es remplazado por el dulce olor de su sexo. Un rastro húmedo de saliva cubre mi piel, el resto de lo que deja su lengua. Ella la gira sobre mis tatuajes en mi vientre bajo. Las vibraciones de sus gemidos viajan por mi piel, como si su lengua pudiera probar la carne teñida y disfrutara del sabor. Su aliento se siente caliente en mi polla, y ella no me da tiempo para darme cuenta de lo que está haciendo antes que su desesperada lengua lama la base, tentando el saco debajo. Mis bolas se aprietan e involuntariamente me muevo contra ella, mi cuerpo alentándola. Lamiendo la punta, pasa su lengua por la cabeza de mi polla, juguetea con mi piercing y se mueve dentro de mí, obligando a que el flujo de sangre pulse aún con más fuerza hacia la cabeza de mi polla goteando.
"Eso es, cariño. Chupa mi polla."
Me envuelve un calor húmedo. Ella chupa ligeramente, tomando mis apretadas bolas en su mano. Apretando mis dientes, mis caderas se flexionan hacia arriba, follando lentamente su boca. Su mano libre envuelve la base de mi polla, bombeando el espacio que su boca no puede alcanzar. Los dedos de mis pies se entierran en el reposabrazos al otro extremo del sofá, y mis ojos dejan los suyos, ocultos detrás de párpados cerrados. Trato de contener el cosquilleo de mis dedos, el calor en mi vientre, sin querer que esto termine jamás. El aire frío reemplaza a su boca y tomo una respiración profunda, preguntándome si siquiera había respirado todo este tiempo. Su mano continúa, bombeándome lentamente y yo permanezco en la oscuridad detrás de mis ojos cerrados, disfrutando de la provocación. El sofá se mueve y sus dedos vagan por debajo de mi camiseta. Tira de un pezón perforado, provocando un gemido bajo dentro de mí pecho.
"Siéntate," susurra ella, su voz forzándome a abrir los ojos.
"¿Por qué?" Pregunto, pero haciendo lo que dice. Ella se baja de mí, y me quito los jeans y mi bóxer. Arrojo mi camiseta encima del montón de algodón y me siento en el sofá, completamente desnudo, acariciando mi polla. Mi respiración se atora en mi pecho cuando ella sube a mi regazo. Me recargo en el sofá, estremeciéndome cuando su mano remplaza la mía entre nosotros.
"¿Qué estás haciendo?" Preguntó, sintiéndome como un tonto. Es obvio lo que está haciendo.
Bella sonríe. "Tú no me follas, así que supongo que yo voy a follarte."
Mi polla llora con sus palabras, el líquido preseminal gotea de la cabeza de mi polla. Ella masajea la cabeza de mi polla hinchada con su calor, tentándose ella misma al masajearla contra su clítoris. Agarro sus tetas, rozando con mis dedos sus picos apretados y pellizcándolos suavemente entre mi pulgar y mi dedo índice. Bella jadea y aprieta su mano con fuerza alrededor de mi polla, alejándola de su clítoris y hacia su acogedora entrada húmeda. Mi corazón se detiene, solo para acelerarse repentinamente en mi pecho. Ella se hunde a un ritmo agonizantemente lento. Centímetro a centímetro, su coño envuelve mi polla, su apretada calidez me deja sin aliento.
"Oh, Dios, Edward," susurra. "Puedo sentir tu piercing dentro de mí."
"Perfecta. Jesús, Bella, te sientes perfecta. Eres mía. Joder, eres mía y yo soy tuyo." Sujeto mis manos a cada lado de su cintura al mismo tiempo que flexiono mis caderas. Ella grita y yo desvío la mirada de nuestros sexos unidos alarmado. Nada más que placer está escrito en su rostro: sus labios ligeramente abiertos, con su cabeza echada hacia atrás.
"Dime que eres mía." Demando. Empujo hacia arriba con más fluidez y ella lloriquea. "Maldición, dime que eres mía."
"Soy tuya."
El sudor se acumula en su frente y ella lo limpia con el dorso de su mano. Inclinándose hacia adelante captura mi boca, arremolinando su lengua en el interior y meciendo sus caderas lánguidamente contra mí.
"Mierda," murmuro contra sus labios. "Fóllame con más fuerza, cariño. Hazme el amor… muéstrame lo mucho que necesitas mi polla dentro de ti."
Bella gime en mi boca e incrementa su velocidad. Retorciendo mi cabello en sus manos, me besa con más intensidad, aunque de forma dolorosa. Sus dientes se cierran con fuerza, el sabor de la sangre fresco en mi lengua cuando muerde mi labio. Incapaz de contenerme, agarro su trasero en mis manos y la hago rebotar con más fuerza en mi polla, enterrando mis dedos en su carne. Nuestro aliento es caliente, la frialdad de la habitación hace mucho desapareció. Ella se arquea alejándose de mí, con sus ojos entrecerrados y mirando entre nosotros. Sigo su mirada, observando como mi reluciente polla entra a su coño una y otra vez. Con mi vientre retorcido en un ardiente enredo, la penetro con fuerza, mis bolas apretándose, diciéndome que mi orgasmo se acerca. Sin desear nada más que el que ambos nos corramos en sincronía, le digo lo que necesito que haga, lo que necesito ver.
"Masajea tu clítoris, Bella. Déjame ver cómo te corres en mi polla."
Bella muerde su labio, su mano bajando entre sus piernas. Inclinándome hacia adelante, arremolino mi lengua en su pezón antes de chupar la cosita rosada y arrugada entre mis dientes. Tiento su pezón, arrastrando mi lengua de uno al otro antes de volverme a recargar en el sofá. Los dedos de Bella se mueven en la cumbre entre sus piernas, buscando desesperadamente un ritmo a la par del de mi polla. La fricción se vuelve brutal, cegadora y desesperada, avivada al ver a mi chica jugando con su coño. Follamos con abandono hasta que siento sus muslos ciñéndose a mi alrededor. Ella encuentra mi boca durante su orgasmo, susurrando mi nombre contra mis labios mientras sus paredes se contraen y me exprimen. El incesante agarre de su coño invita a mí propio orgasmo y me derramo en su interior, penetrándola con estocadas cortas y vacilantes. Exhausto, la abrazo a mí hasta que me ablando en su interior. La habitación está en silencio, aparte de nuestras respiraciones cortas y desesperadas.
"Edward," susurra contra mí cuello. "Edward eso fue… me sentí..."
"Lo sé," digo, envolviéndola con fuerza entre mis brazos, determinado a nunca dejar ir a esta chica. "Lo sé."
Uffff, ¡que calor! ¡Estos están que echan humo! Pero con semejante encuentro en una casa silenciosa con otras cuatro personas "supuestamente" dormidas, ¿no los habrán escuchado? ¿Ustedes qué creen? Al menos, parece que los dos están resueltos a terminar con este secreto que obviamente los está matando a los dos. Como dijo Bella, ¿cómo puede detener los avances de Newton o Lauren si no saben que están juntos? Y bueno, qué bueno que ya van a hacerlo público porque obviamente no han sabido ocultarlo bien, como se puede ver por las deducciones de Emmett, ¿será que alguien más habrá atado cabos? Ya lo veremos. Y ese momento de Edward viendo el video de su mamá, me mató *sniff* un momento algo triste pero que le ayudó a él a tomar una decisión, la vida es muy corta para mantener en secreto una relación que le da felicidad, así que, técnicamente su mamá le ayudó a tomar la decisión, y Emmett ;) Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, estaré esperando sus reviews para saber qué les pareció y poder leer el siguiente. No olviden que no les cuesta nada, solo unos minutos de su tiempo y el deseo de ser agradecidos.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Vianey Cullen, jupy, Cinti77, lagie, Cassandra Cantu, ClaryFlynn98, BereB, paupau1, GZarandon, AnnieOR, Kell Masen, Marie Sellory, Paola Lightwood, Jess Amador, Lizdayanna, Jade HSos, bbluelilas, Isis Janet, NarMaVeg, Tata XOXO, bealnum, PRISOL, Mapi13, NaNYs SANZ, angryc, saraipineda, glow0718, indii93, JessMel4, Car Cullen Stewart Pattinson, E-Chan Cullen, EriCastelo, Aislinn Massi, belen2011yani, Mafer, dobleRose, Sully YM, Lady Grigori, tulgarita, Lectora de Fics, Liz Vidal, Ali-Lu Kuran Hale, Lauguilln, Manligrez, somas, Noriitha, Mio1973, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, que espero que sea muy pronto.
