Cap 1:
AN Advertencia: este es un fic corto espero que les guste contiene futa e insinuación de un de intento de abuso.
Catra pov.
Estaba en un pequeño bosque, sentada en una roca donde daba un halo de luz, destapé mi estómago inflamado por la nueva vida que llevo cargando, con una sonrisa dejo que el sol cubra mi vientre mientras lo acaricio con amor, quería con todo el corazón a el ser que se gestaba dentro de mí, esperaba con ansias nuestro encuentro. Aún cuando fue por unos encuentros efímeros recordaba cómo había ocurrido.
Flashback:
Adora estaba abrazando con gentileza a Catra, no podía creer que habían salido con vida en el enfrentamiento con Hordiano Primero y la pudo rescatar, sentía como la felina la abrazaba con fuerza para después sacar un pequeño ronroneo.
Después de unos momentos la rubia la llevó a su habitación haciéndola recostar para que descansara, pero nunca lo lograba del todo y eso lo sabía Adora, pensó que su falta de sueño fueron por lo flashazos que tenía por el chip que en contra de su voluntad fue puesto, pero al quitárselo todavía podía oír gemidos de angustia y dolor que entre sueños que tenía la felina, quería saber cómo ayudar así que entró con sigilo y se congeló a lo que escuchó.
-No me toques… no te acerques…- decía Catra ente balbuceos. Adora empezó a sentir un inmenso enojo de lo que implicaba esas palabras ¿qué le había pasado con Hordiano Primero? Si la tocó juraba entre pensamientos matarlo sin piedad.
Por puro instinto Adora se acercó hasta la cama se subió y abrazó a Catra contra su pecho delicadamente, no importando si la arañaba y la alejara, quería hacerle saber que con ella estaba segura, que estaba bien. –Estás a salvo, no dejaré que te pase nada.- Decía con delicadeza en su oreja alfepada, al principio la felina se tensó al primer contacto, pero al estar rodeada del aroma de Adora que desde pequeña la impregnaba con seguridad y amor, le calmó, por eso se giró y escondió su cara en su pecho, derramando pequeñas lágrimas.
La rubia estaba más que angustiada no podría creer que Catra mostrara su vulnerabilidad abiertamente ya que con cada abuso por Shadow Weaver ella forjaba un muro alto de hielo que nadie podía traspasar, por lo que dedujo que algo realmente traumático le había pasado con Hordiano Primero. Pero no dijo nada y abrazó con más fuerza a Catra.
-Él quiso tocarme…. q-quiso engañarme con ilusiones tuyas para que estuviera con él… y-yo no quería.- Dijo Catra entre sollozos, Adora se congeló ante las insinuaciones de lo que vivió la felina, estaba furiosa y decidida a matar a Hordiano Primero con sus propias manos y después una culpabilidad se albergó en ella por no haber ido por la felina antes, por haber dudado, por dejarla otra vez.
-Estás a salvo ahora Catra, no dejaré que te pase nada…- Dijo Adora con ojos llorosos por la impotencia que sentía, quería quitarle el dolor a su ex amiga mientras la abrazaba con mayor fuerza.
La verdad es que a la rubia la había extrañado desde todo este tiempo que estuvieron separadas, hasta tenía sueños de ellas otra vez juntas como siempre, siendo cómplice de la felina en sus ocurrencias, teniendo pijamadas juntas, acurrucarse antes de dormir. Secretamente la había anhelado, a veces se odiaba por tener esos sentimientos que no debía de tener de su enemigo, por esos en sus peleas siempre media su fuerza para realmente no lastimarla e intuía que Catra hacía lo mismo, ella podría haberla matado muchas veces pero no lo hizo, así que tal vez el sentimiento era mutuo.
Catra volteó a ver sus ojos azulados que siempre admiraba, viendo las lágrimas de la rubia recorrer sus mejillas, las limpió y sin pensarlo se abalanzó a sus labios sin ningún aviso. Adora estaba en shock no sabía que hacer, más sin embargo dejo a Catra hacer con su boca lo que quisiera, pensaba que tal vez quería solamente un confort a su angustia y tal vez esto serviría, pero no esperaba que se sintiera tan bien, que su cuerpo reaccionara como lo estaba haciendo, calentándose, sintiendo sus labios suaves sabor a miel, por un momento se dejó llevar por las maravillosas sensaciones que empezaron a incinerar rápidamente su cuerpo. No tuvo tiempo de controlarse cuando su miembro empezó a despertarse por los besos tan candentes de la felina.
Catra se separó de sus labios para darse cuenta de la rigidez del miembro de Adora, miró su angelical cara hecha un desastre de emociones. –Te gusto, ¿verdad Adora?, ¿tu cuerpo me desea?- dijo con su voz coqueta mientras bajaba su mano a tomar el pene de la rubia que dio un respingo de sorpresa con su cara roja de la vergüenza, no podía decirle que desde hace mucho la había deseado, que tal vez tuvo algunos de esos sueños húmedos con ella que saciaba después con su mano, que a veces se imaginaba besándola agresivamente en medio de cada batalla o que desde la bañeras de la Horda no tenía pensamientos puros con su ex amiga .
-C-catra, l-lo siento… y-ya me voy…- Dijo la rubia con voz temblorosa y es que no quería que la felina se sintiera incómoda por sus deseos expuestos ante ella. Pero antes de que hiciera algún movimiento de alejarse Catra la jaló hacia ella para haciéndola ponerse encima.
-Tócame…-Adora pensó que otra vez su imaginación hizo mella de ella.
-¿Q-qué?
-Tócame por favor, tonta.- Dijo Catra de nuevo con determinación.
-P-pero.
-Necesito quitarme la sensación de él…- Interrumpió Catra, Adora sabía quien era él, otra vez empezaba a surgir el enojo descomunal hasta que sintió como la felina agarraba su labio inferior con sus dientes para acercarla a ella que no pudo suprimir un gemido de excitación al ser atrapada de nuevo en un beso cadencioso, sus lenguas se entrelazaban, sus manos empezaban a viajar por el cuerpo de su compañera aumentando su excitación y calor. Adora no podía más con la presión que sentía y que quería ser liberado, así que bajó sus caderas para empezar a moverse con las de Catra quien no paraba de gemir en sus labios, ninguna de las dos había sentido algo tan abrumador como lo que estaban sintiendo, la rubia sentía la gran humedad que tenía Catra entre sus piernas, quería internarse en ella y hacerle el amor toda la noche con eso en mente empezó a desnudar lentamente a la felina viendo con detenimiento cada vez que una prenda era desechada en algún lugar del cuarto y es que era tan hermosa, atlética, esbelta, perfecta, merecía la contemplación.
Por otro lado Catra también la desnudaba lentamente pasando sus cálidas y suaves manos en sus músculos definidos, en sus senos con pezones erguidos, bajando sus shorts para dormir liberando el miembro cálido, firme, y húmedo de Adora, deseando sentirlo dentro de ella, no quería pensar en el después solamente quería entregarse a la persona que más quería en el mundo, su primer mejor amiga, su primer amor y ahora su primer amante.
Adora estaba que ardía todo iba muy rápido pero no se quejaba, se sentía tan bien besar a Catra, escucharla gemir en sus labios, ver sus ojos hermosos heterocromáticos dilatados por placer, tocar sus senos, sus glúteos, su abdomen, su espalda, que su piel se pegara al de la felina haciendo que su sudor se mezclaran, bajar sus caderas y rozar su miembro en los pliegues húmedos y calientes sin penetrarla, solo lo haría cuando Catra se lo pidiera.
-Ahhh, A-adora… t-tonta… ahhh d-dentro ya…- Dijo Catra en un desespero que haciendo encender a la rubia que en un momento y con la facilidad que permitió la humedad de la felina se deslizó dentro sin ningún problema sacando un largo gemido de lo bien que se sentía estar rodeada por sus paredes calientes, húmedas y estrechas que quiso quedarse así por un tiempo. –M-muévete Adora…- Dijo Catra tratando de saciar su necesidad moviendo sus caderas incitando a la rubia que la siguiera y eso hizo, su sincronía tanto en batalla como ahora en la cama era única, es como si se leyeran la mente, sabían el momento exacto de mover sus caderas, que estimularse y tocar, solamente con una mirada Adora podía saber si debería moverse más rápido y fuerte o más suave.
Las dos estaban tan compenetradas en su placer con el propósito de liberarse de una vez por todas de toda la tensión sexual que desde la adolescencia habían sentido, pero se resguardaban esos deseos en lo más profundo de su ser, ahora con la oportunidad de ser liberados en la unión de sus cuerpos.
Catra empezaba a temblar debajo de ella, sus gemidos eran incesantes, tensaba su abdomen, apretando en pequeños espasmos el miembro de Adora en cada embestida, mientras sus manos rasguñaban los hombros de la rubia sacando pequeñas gotas de sangre, hasta que con un gemido agudo tensó su cuerpo succionando a la rubia dentro de sí para sentir como era llenada con un húmedo calor en su interior, su cuerpo solo sentía placer, cuando bajo al consciente veía como Adora todavía estaba en tensión con sus ojos cerrados y un gemido interminable, se estaba liberando otra vez dentro de la felina, era tan sexy que casi tuvo otro orgasmo en ese instante.
Después de unos momentos la rubia se dejó caer encima de Catra con un suspiro de felicidad, y es que no quería dejar el calor de la felina rodearla se sentía bien donde estaba. Se dieron mimos, besos y caricias no diciendo ninguna palabra ambas temían romper el lazo que hoy habían hecho y ninguna de las dos se arrepentía que su primera ve fuera con la que más querían. Se acomodaron mejor para después caer rendidas y esta vez Catra durmió mejor.
Así cada noche en el espacio ellas se unían en su pasión, era de esperarse que al regreso de Etheria Catra sentía leves mareos, empeorándose cuando Glimmer utilizaba su magia en ella, pero jamás pensó que podría estar embarazada hasta que por fin derrotaron a Hordiano Primero, es ahí que se dio cuenta que un nuevo ser se formaba en su vientre, su felicidad era evidente, de verdad quería una familia con la persona que más amaba en el mundo y quería compartirla con Adora, todo hubiera ido bien hasta que escucho como Bow molestaba a Adora con que si ya había embarazado a Catra, lo que ella contestó sin saber que fue escuchada detonó todo. –Noo, y no quisiera tener un bebé, no por ahora… mis responsabilidades son muchas, ¿quién regresaría la magia al universo?- Esas palabras le cayeron a la felina como agua fría, sus inseguridades por los abusos que había soportado, más la sensación de que no podía ser tan egoísta de arrastrar a la rubia con ella, no podía más que pensar en huir para no ser rechazada y abandonada de nuevo como si fuera un ciclo sin fin, porque si ella no quería el bebé, ella realmente si lo deseaba y esa responsabilidad no se lo iba imponer a la salvadora de Etheria cuando tal vez tendría que renunciar los sueños que tanto quería, así que tomó sus cosas y se fue sin decir nada. Así pasaron cuatro meses en estar tal vez sola sí, pero con la esperanza de una nueva vida.
Fin flashback.
Catra tarareaba canciones dedicados a su futura hija, en halo de luz se veía hermosa y en paz. Aunque en algún momento se veía un rastro de una lágrima eliminada por el aire fresco del bosque.
Continuara...
AN: espero que les guste.
