Tal vez inscribirse en la prueba Fortaleza no había sido una buena idea, teniendo en cuenta que Togepi todavía no había evolucionado y era algo débil. Pero Croconaw se había puesto a saltar como loco al escuchar esa opción de las otras cuatro que había dado la recepcionista y Lira sabía que si le obligaba a hacer otra cosa no rendiría tanto. De todas maneras ahora no podía echarse atrás, ya estaba en la pista frente a un montón de espectadores. Mentiría si dijera que no estaba nerviosa, después de todo era la primera vez que hacía algo delante de tanta gente. Las obras del colegio no eran nada en comparación con eso. Empezó a jugar con la cremallera de su sudadera roja mientras miraba el suelo, tratando de tranquilizarse.

—¡Bienvenidos al Pokéatlhon! Ya conocéis el programa de hoy, ¡pruebas Fortaleza! —El público estalló en vítores de alegría— ¿Quién se alzará con la victoria? Antes de empezar, como siempre, demos la bienvenida a nuestros valerosos pokéatletas. Este es su debut, iniciándose en el mundo del Pokétalhon… ¡Croconaw, Flaaffy y Togepi! Del equipo Lira —Algunas personas aplaudieron cuando fue presentada. Lira saludó tímidamente a la grada, deseando estar en cualquier parte menos ahí— ¿Pokémon muy fuertes? ¡Vas a enterarte de lo que eso significa! Tauros, Aipom y Snubbull, del equipo Perico —Al contrario de lo que había sucedido con ella, más de la mitad de la grada animó a ese equipo.

Vale, está claro que no hay favoritos ni nada pensó sarcásticamente.

—La fuerza es su poder. El poder es su fuerza. ¡No hay quien lo doblegue! Swinub, Phanpy y Machop, del equipo Luco —Su recibimiento fue menor que el del anterior equipo, pero aun así le aplaudieron más personas que a Lira—. ¿Lo conoces? La fama de su increíble poder lo precede. Stantler, Girafarig y Delibird, del equipo Braulio —El mismo recibimiento que el equipo de antes. Sin ninguna duda el quipo Perico era el favorito—. Sin más dilación, ¡que comience el Pokéatlhon! La primera disciplina es Rompelosas, que tendrá lugar en la Carpa Combate. ¿Las reglas? Simple, ¡destrozad todas las losas que podáis en el tiempo asignado! Que los participantes vayan al lugar indicado —Dado que Lira todavía no conocía el lugar se quedó la última para ver hacia donde se dirigía el resto. Una vez en la Carpa Combate cada participante se fue a una esquina, donde había una pila de diez losas —¿Listos? —El primer pokémon en participar de Lira era Croconaw, que ya estaba posicionado— Tres, dos, ¡uno! —Una bocina dio comienzo a la prueba. Croconaw dio un salto y empezó a morder las losas, destrozando nueve antes de caer exhausto. Lira se quedó alucinada, sabía de sobra que tenía una mandíbula poderosa, ¿pero hasta esos extremos? Entonces cómo sería su evolución… Mejor ni pensarlo. Cambió a Croconaw por Flaaffy, que optó por utilizar su cola para acabar con las losas. Al acabarse las diez losas otras diez caían del cielo. Flaaffy fue capaz de destruir siete antes de quedar agotada. El siguiente era Togepi, que se subió a la pila y trató de romper las losas pisándolas. Sin embargo, no fue capaz de cargarse más de tres.

—Tranquilo pequeñín, lo has hecho de maravilla —Togepi parecía avergonzado por conseguir un número tan pequeño. Genial, lo último que necesitaba era que eso afectara a su autoestima—. ¡Vamos, Croconaw! —Esta vez su fiel compañero solo fue capaz de acabar con ocho. Se siguieron sucediendo hasta que por fin la bocina que indicó el fin de la disciplina sonó. Lira alzó la cabeza rápidamente para ver la tabla de clasificación. Braulio iba en cabeza, seguido de Perico. Por cinco puntos había quedado tercera, para ser su primera vez no estaba nada mal.

—¡Bien hecho! Pasemos ahora a la siguiente disciplina, ¡Pisacírculos! —De repente, el suelo de la carpa se iluminó con un gran círculo naranja. En el centro, apareció el número uno— Más círculos irán apareciendo progresivamente, cuanto más pequeños sean más puntos valdrán. Para obtenerlos tenéis que conseguir que vuestros pokémon se queden ahí hasta el final de la ronda, sentíos libres de empujar a los adversarios. ¿Preparados? Tres, dos, ¡uno! —Otra bocina sonó, indicando el inicio. La primera ronda fue fácil, había suficiente espacio y todos consiguieron un punto. La siguiente… No tanto. Apareció un círculo azul más pequeño de color azul, que valía dos puntos, y otro todavía más pequeño, de color morado, que valía tres.

—Togepi, ¡trata de quedarte en el azul! Croconaw y Flaaffy, ¡al morado! —Sus pokémon intentaron obedecerla pero al final Togepi se quedó fuera, Flaaffy tuvo suerte de entrar en el círculo azul y Croconaw se quedó en el morado. Otra ronda con los mismos círculos. Flaaffy consiguió quedarse en el morado pero Croconaw, al ver que los demás no dejaban de empujar a Togepi, salió en su ayuda bastante airado, empujando al resto de pokémon. Sin embargo, a ninguno de los dos les dio tiempo a entrar en un círculo. En la cuarta ronda apareció también un círculo rojo, donde con suerte cabrían dos. Los pokémon más fuertes fueron de cabeza a por él, esta vez Lira decidió ir a por lo seguro y dejar que Flaaffy y Togepi se quedaran en el círculo azul mientras el resto se peleaba por entrar en los que más valían. Croconaw no consiguió los cincos puntos, pero a la siguiente sí fue capaz, puesto que aparecieron dos círculos rojos junto a uno azul, donde se seguían manteniendo Flaaffy y Togepi, asegurándose la mayor de que nadie volvía a aprovecharse de Togepi. Finalmente, en la última aparecieron otros dos círculos rojos y uno morado. Croconaw luchó por el morado, ya que estaba demasiado cansado como para ir a los rojos, y por suerte Togepi y Flaaffy consiguieron aguantar ahí hasta el último segundo. La bocina volvió a marcar el fin y Lira miró la tabla, abriendo los ojos ante la incredulidad de haber quedado segunda. ¿Tan bien lo había hecho? Ahora era el equipo Perico quien estaba a la delantera.

—¡Llegó el momento de echar el resto! Última disciplina, ¿estáis preparados? ¡Metegoles! Esta tendrá lugar en la Carpa Campo y como su nombre indica, tendréis que meter todos los goles que podáis en las porterías de los equipos contrarios —Como antes, Lira siguió al resto de participantes a la carpa. En esta, había cuatro porterías en cada esquina, cada una pintada de un color perteneciente a un equipo—. ¿Estáis preparados? Esto empieza en tres, dos, ¡uno! —Otra vez volvió a sonar la bocina.

—Togepi y Croconaw id a por el balón, Flaaffy a la portería —Al principio tenía pensado dejar a Togepi en la portería pero cambió de idea al instante. No quería que se sintiera más inútil, además si le dejaba ahí el resto de pokémon se abalanzarían sobre él sin ninguna duda. Croconaw fue capaz de meter un gol y gracias a un pase que le hizo a Togepi este metió otro. Ya se le veía más animado y Lira suspiró aliviada. Flaaffy hizo un buen trabajo defendiendo la portería pero no pudo evitar que le metieran un gol. Cuando ya estaba acabando la disciplina en vez de uno aparecieron dos balones, y ya cerca del final apareció uno más grande, dorado. Evidentemente, todos fueron tras él, por suerte cayó al lado de Croconaw y Togepi, que estaban al lado de la portería amarilla, perteneciente al equipo Braulio. Croconaw se la volvió a pasar a Togepi y este marcó. Seguidamente sonó la bocina, señalizando el final de la prueba.

—Finalmente, los resultados de la última disciplina —Lira miró la tabla por tercera vez y vio que seguía segunda. El equipo Perico seguía al frente, no había duda de por qué había sido tan aclamado al principio—. Ahora anunciaremos los resultados finales, volved al escenario principal —Los cuatro equipos volvieron al escenario del principio—. ¡Bien! Antes que nada, los puntos extra distribuidos a los pokémon y a los equipos por su espíritu deportivo. Equipo Lira, 32 puntos. Equipo Perico, 32. Equipo Luco, 37. Equipo Braulio, 30. Y ahora, los puntos individuales. Los destinados a una actuación perfecta van para el Flaaffy y Togepi de Lira, el Tauros y Aipom de Perico y el Stantler de Braulio. Qué más, el rey de los puntos de hoy ha sido el Croconaw de Lira. A continuación, los premios individuales al esfuerzo. El premio al mayor número de fallos es para el Swinub del equipo Luco. Y ahora sí, en último lugar, ¡los puntos de las distintas disciplinas! —Los puntos de las tres disciplinas fueron apareciendo poco a poco. El final estuvo reñido, pero ni con la ventaja de los puntos finales Lira pudo superar a Perico— La victoria va a parar a manos de… ¡El equipo Perico! —La grada comenzó a vitorear su nombre al mismo tiempo que empezaba a caer confeti— El equipo Perico ha sido galardonado con una Insignia Fortaleza. ¡Enhorabuena a todos las participantes! Ha sido una contienda extraordinaria. De aquí a la cima de los pokéatletas. Pokéatlhon, ¡FOREVER! —Sí que le encanta el Pokétlhon a este tipo, sí— Buenas noches y hasta la próxima querido público.

—Bueno, qué os aparecido —preguntó Lira a su equipo. Los tres se acercaron a ella con una gran sonrisa, hablando animadamente en su propio idioma. No habían ganado, pero se lo habían pasado bien. Eso era de agradecer, al menos parecía que tras la prueba se llevaban mejor entre ellos.

—Disculpa —Lira se dio la vuelta y vio que se trataba de Perico—. No sé si lo he oído bien al principio pero ¿era la primera vez que participabas?

—Sí señor —Perico se asombró ante su afirmación.

—Guau… Pues permíteme decirte que si sigues entrenando llegarás muy lejos. El vínculo con tu equipo lo tienes de sobra, si practicas un poco más mejorarás tus habilidades y empezarás a ganar pruebas una tras otra, de eso no tengo duda.

—Vaya, muchas gracias —dijo llevándose una mano a la nuca. Aunque desde que empezó su viaje no había dejado de recibir cumplidos se seguía sonrojando como la primera vez.

—No las des, ha sido un placer ver el debut de una gran pokéatleta —Perico extendió la mano y Lira se la estrechó encantada. Los otros dos concursantes se acercaron también, felicitándoles por el buen trabajo. Se respiraba un buen ambiente, era la muestra de la deportividad en estado puro, pero por muy bien que estuviera allí el cansancio no tardó en llegar. Se despidió de ellos y fue al vestuario, donde después de una más que merecida ducha se puso su atuendo habitual. Aprovechando que no había nadie más sacó a sus pokémon y les dio una ducha breve, teniendo especial cuidado con Flaaffy, no fuera a ser que le electrocutara sin querer. Cuando ella y su equipo estuvieron listos salió y volvió a la recepción. Todavía no quería irse a dormir, así que optó por dar una vuelta.

Nada más salir el frío aire nocturno le dio la bienvenida y fue en ese momento cuando se lamentó de no haber traído alguna chaqueta consigo. Si su madre le viera en esa situación… Ya podía imaginársela echándole la bronca. Decidido, al llegar a la próxima ciudad se compraría alguna prenda de abrigo.

—Br, se nota que ya vamos hacia el norte —comentó mientras se abrazaba a sí misma, intentando entrar en calor. Dio unos cuantos pero no llegó muy lejos, pues una voz le detuvo.

—Lira.

Lira escaneó la zona, tratando de encontrar a la persona que la había llamado. Un hombre que se encontraba enfrente, a varios metros de distancia, alzó el brazo, atrayendo su atención. Lira miró en su dirección y pasó un buen rato hasta que le reconoció, pues quitando el hecho de que solo le había visto una vez no iba vestido como entonces. Llevaba unos vaqueros negros, una chaqueta roja y una gorra del mismo color colocada de manera que le cubría el rostro parcialmente. Por lo visto había decidido dejar la capa en casa en aquella ocasión.

—Lance, ¿cierto? —preguntó extrañada. El pelirrojo se acercó a ella, asintiendo— ¿También has venido a participar?

—No, un Pidgey me dijo que estabas por aquí y quise venirte a darte las gracias como toca por lo del pozo. Ese Pidgey también me ha dicho que has derrotado a Blanca, felicidades.

—Bueno, fue gracias a mi equipo que pude hacer ambas cosas. Sin ellos no habría sido posible —Lance asintió, dándole la razón.

—No muchos entrenadores son conscientes de ello, otra muestra de que eres alguien excepcional —dijo mientras metía una mano en el bolsillo y le daba una piedra. Era bastante bonita, la mezcla del color amarillo con el naranja le recordaba a una llama de fuego. Lira la aceptó confundida, aparte de ser bonita no sabía muy bien qué utilidad podía tener. Al ver su expresión Lance sonrió y procedió a dar una explicación—. Es una piedra fuego, sirve para evolucionar a ciertos pokémon. Hay más tipos también, como la piedra agua y la piedra día.

—Aaah, ya decía yo que tenía que servir para algo —Que ella supiera no tenía un pokémon de esas características en su equipo, pero también era cierto que no sabía que algunos podían evolucionar con objetos hasta hace poco. Sea como fuere era un regalo y como tal no tenía pensado tirarlo a la basura, así que se aseguró de guardarlo bien en su bolsa—. ¿Seguro que no quieres participar? Es muy divertido y además sirve para que tus pokémon estrechen lazos entre ellos.

—Me lo pensaré —Hubo unos segundos de silencio y después él sonrió—. Aunque no sería justo para los demás concursantes, mi Dragonite ganaría todas las pruebas —dijo bromeando. Lira decidió seguirle el juego.

—¿Tan fuerte es?

—Bastante, no tendrían ninguna oportunidad —Ella se cruzó de brazos, sonriendo también.

—Estoy segura de que te ganaría, mi equipo puede con todo —Lance alzó una ceja.

—¿Eso es un reto? Porque aún eres muy débil —Lira frunció el ceño y le propició un puñetazo en el brazo, causando la risa del pelirrojo. Al final ella medio sonrió, intentando aparentar enfado pero fallando irremediablemente—. Tranquila, es una broma. No muchos entrenadores consiguen derrotar a Blanca a la primera así que eres superior a la media.

—Lo sé. Oye, me has dejado con la intriga, ¿quién es el Pidgey que te lo ha dicho?

—Lo siento, nunca revelo mis fuentes.

—Venga vamos, por favor. Dame una pista aunque sea.

—Déjame que lo piense… No —Lance pasó de largo y empezó a caminar hacia la parte posterior de la Carpa Pokéatlhon, dirigiéndose a un mirador que había sobre el mar. Lira le siguió mientras le daba vueltas a quién sería su misterioso confidente, la única conocida que le había visto allí era Blanca, ¿tal vez sería ella? Mmm, ahora que lo pensaba en Pueblo Azalea parecía conocer a Antón también, ¿conocería acaso a todos los líderes de gimnasio? Desde luego su Dragonite parecía ser bastante fuerte, tal vez se trataba de algún entrenador importante. ¿Algún líder de gimnasio? ¿Un miembro del Alto Mando incluso? Cuando Lira abrió la boca para preguntar él se detuvo y ella paró justo a tiempo para no chocarse con él. Se quitó la gorra y pasó una mano por su cabello, apoyándose en la barandilla. Ella le imitó, centrando su mirada en el agua. Era luna llena y el reflejo de esta sobre el agua creaba una escena hermosa.

—Bromas aparte está claro que como entrenadora llegarás muy lejos. Sabes, yo vengo de un lugar donde los dragones son sagrados —Lance extendió la palma de su mano y Lira puedo observar que en la mitad de esta había una gran cicatriz—. Son criaturas fuertes que no se dejan domar por cualquiera. En mi ciudad es costumbre que sus habitantes críen a este tipo de pokémon pero no todos llegan a sacar su máximo potencial, algunos incluso tiran la toalla y deciden abandonar la senda del domadragón. No les culpo, he llegado a sufrir en mis propias carnes su ira y más de una vez he pensado en dejarlo —Cerró la mano en un puño y volvió a apoyar el brazo en la barandilla—. Pero no lo he hecho. Siempre he sentido que tengo una conexión con ellos, que por mucho que intente huir acabaré volviendo porque, de alguna forma, tienen algo que me atrae. Puede que suene estúpido pero es como si me llamaran —Tras acabar su monólogo giró la cabeza y miró a Lira directamente a los ojos—. ¿Alguna vez has sentido algo parecido? ¿Como si una fuerza superior te llamara?

—¿Yo? Pues… —Lira se quedó pensando durante unos instantes. Estaba el tema de sus sueños extraños, donde un ser rodeado de torbellinos le llamaba literalmente, pero si le contaba eso seguramente pensaría que estaba loca. Así que decidió no dar una respuesta muy elaborada, además no le conocía tanto como para ir contándole su vida— Digamos que siempre me he sentido atraída por el mar. Y el océano, y el agua en general, quién sabe puede que escogiera a Totodile en su momento inconscientemente por ello. Es como si fuera un imán y yo un simple trozo de metal que va directa hacia él en cuanto me acerco un poco, mi madre siempre me dice que yo habría sido mucho más feliz si hubiera sido una sirena.

—Ya veo —susurró Lance, como si estuviera hablando para sí mismo. En ese momento Lira bostezó—. ¿Tienes sueño? No te entretendré mucho más pues, en verdad solo quería darte la piedra e irme —dijo mientras sacaba a su Dragonite—. Yo también tendría que irme. Ha sido una conversación muy interesante por cierto, espero volver a vernos pronto.

—Lo mismo digo —Tras despedirse el domadragón saltó sobre Dragonite y desapareció en el oscuro cielo de la noche. Lira no apartó la vista hasta que se convirtió en un punto en el horizonte, a primera vista le había parecido un chico divertido, amable e interesante pero el hecho de que pareciera tenerla vigilada le inquietaba un poco. Se dio la vuelta y volvió a la Carpa Pokéatlhon, por suerte se podían alquilar habitaciones para pasar la noche y eso es justo lo que iba a hacer. Como venía siendo habitual, tras ponerse el pijama y tumbarse en la cama no tardó ni tres segundos en dormirse.


Cuando Lance llegó a su habitación de la Liga Pokémon Koga estaba esperándole de brazos cruzados, apoyado en el marco de la puerta. Tenía la mitad inferior del rostro cubierta por su bufanda roja, dándole un auténtico aire de ninja.

—¿Pasa algo?

—Tengo noticias —dijo mientras el Campeón abría la puerta. Se hizo a un lado para que Koga pudiera entrar y cuando los dos ya estaban dentro cerró la puerta—. Hay un antiguo refugio ninja en Pueblo Caoba. Fue importante en su momento pero ahora es solo una sombra de lo que llegó a ser, está inhabitado. Hace tiempo que no se utiliza y solamente van los novatos a entrenar, sin embargo se ha detectado gran actividad últimamente.

—Y eso significa…

—Significa que los ninjas deben pasar desapercibidos, no hacer tanto ruido que parece que estén montando una fiesta, por lo tanto quienesquiera que estén allí no son ninjas. Puede que se trate de algunos pandilleros o de gente que busca refugiarse, quién sabe, tal vez no haya por qué preocuparse pero pensé que tal vez deberías saberlo, por si quieres investigar.

—De acuerdo, gracias por contármelo —Pueblo Caoba. Estaba en su lista de prioridades pero tras todo lo que había pasado con Lira se le había olvidado por completo ir. Estaba claro que no podía posponerlo más, mañana mismo iría para allá—. ¿Dónde se encuentra el refugio exactamente?

—No puedo decírtelo, es un secreto de ninjas. Sin embargo el pueblo es pequeño y tú un chico listo, no te costará encontrarlo —Con eso dicho Koga hizo una reverencia y abandonó la sala, no sin antes darle una nota a Lance. Él la abrió y la leyó pero no le sirvió de mucho, básicamente ponía lo que el ninja le había dicho. La dejó en la mesita de noche y se tumbó en la cama, sin molestarse en ponerse el pijama.

—Disfruta del calor esta noche, mañana vamos a hacerle una visita a Fredo —Dragonite emitió un sonido de tristeza pero no se quejó. Es lo que tenía ser el fiel compañero del Campeón, acompañarle a cualquier lugar por muy frío que pudiera llegar a ser.


—Creo que es este.

Tras una noche de sueño reparador y una mañana llena de combates, Lira llegó al árbol que estaba bloqueando la ruta 36. O al menos al que ella pensaba que la estaba bloqueando, porque a primera vista todos eran iguales. Sin embargo, si prestaba un poco de atención podía ver que el que tenía enfrente era un poco más pequeño que los demás. Lira se acercó con cuidado, sosteniendo la regadera en una mano mientras sus tres pokémon la seguían de cerca.

—A ver cómo reacciona —Vertió toda el agua de golpe y el árbol dio un brinco, visiblemente agitado. Ella retrocedió varios pasos, sobresaltada por el movimiento brusco—. ¡Ay! ¡Qué mala leche! —El árbol redujo su tamaño, adoptando la forma de un pokémon bastante furioso. Las sospechas de la florista habían sido ciertas, no era un simple árbol sino un pokémon que se había mimetizado con el resto de los árboles, por suerte Croconaw acudió al rescate y usó pistola agua para mantenerle a raya. Lira sacó su Pokédex y vio que el mencionado pokémon era un tal Sudowoodo. Sudowoodo volvió a sacudirse y se preparó para contraatacar pero tras recibir otro chorro de agua abandonó el combate. Croconaw se dio la vuelta y le sonrió a Lira triunfalmente— Muchas gracias, para tener forma de árbol desde luego no se comporta como uno —Al fijarse bien vio que este había dejado tras de sí tres bayas aranja. Lira era familiar con las bayas, pues su madre era aficionada a la jardinería y le había transmitido algo de esa pasión. Recordó el regalo que le había hecho la florista y decidió plantarlas, para así tener más en un futuro. Tras asegurarse de que el camino estaba bien despejado y de que Sudowoodo no iba a volver siguió con su camino.

La ruta 37 le llevó a las puertas de Ciudad Iris, donde a los pies de esta había una gran extensión de hierba alta. Lira entró en ella con cuidado de no toparse con ningún pokémon salvaje y estuvo a punto de conseguirlo, cuando un zorro naranja se interpuso en su camino. No le gruñó ni le sacó las zarpas, pero estaba claro que no iba a moverse de ahí por las buenas. Lira se le quedó mirando durante unos segundos, la verdad es que era muy bonito y por el color dedujo que se trataría de un tipo fuego. No le vendría mal para contrarrestar al tipo planta, además hacía tiempo que quería ampliar el equipo.

—Vamos, Croconaw —Lo mejor sería hacerlo rápido—. Pistola agua —Croconaw obedeció enseguida, atacando a Vulpix sin miramientos. El pokémon no lo pudo esquivar y el golpe le dio de lleno en el pecho—. Pistola agua otra vez —Recibir dos ataques de tipo agua seguidos fueron suficientes para dejarle en la zona amarilla. Lira lanzó una Poké Ball y tras moverse tres veces esta hizo el bendito clic que indicaba el éxito de la captura.

Vulpix.

Especie: Zorro.

Sexo: Hembra.

Tipo: fuego.

Habilidad: Absorbe fuego.

Descripción: si le ataca un enemigo más fuerte que él, finge estar herido para confundirle y huir.

Como siempre hacía cada vez que añadía alguien nuevo al equipo, volvió a sacar a Vulpix para que conociera a quienes serían sus nuevos compañeros.

—Hola pequeña, ellos son Croconaw, Flaaffy y Togepi y yo soy Lira, tu nueva entrenadora, ¿te gustaría acompañarnos en nuestro viaje? —Croconaw se acercó emocionado a saludar a la nueva incorporación pero Vulpix retrocedió unos cuantos pasos, visiblemente asustada. Croconaw parecía herido por ser rechazado—. Tranquilo Croconaw, es normal teniendo en cuenta que eres tipo agua. Además, hace nada le has dado una buena tunda —Flaaffy y Togepi fueron los siguientes en acercarse. Vulpix no se apartó pero aun así parecía reacia a juntarse con ellos, ¿tal vez estaba molesta? Lira esperaba no haberla enfadado capturándola, si era así no tendría más remedio que liberarla. Por suerte al rato se acercó a los dos y tras olisquearles asintió, como si les hubiera dado su aprobación. Puede que solamente fuera algo tímida—. ¿Entonces vienes con nosotros?

—¡Vuuul! —El grito alegre lo dijo todo. Lira sonrió, aliviada, no como Croconaw que seguía devastado porque el tipo fuego no tenía intención de dejar de ignorarle.

—¡Genial! Pues no se hable más, que el tiempo es oro. Ciudad Iris, ¡allá vamos!


(No sé vosotros pero yo me podía pasar horas en el Pokéatlhon perfectamente, era la típica que no paraba hasta conseguir todos los récords. Mi prueba favorita era la de Fortaleza, por si no había quedado claro xd.

Grytherin18-Friki: te tengo que dar las gracias, tu review me ha ayudado a la hora de hacer la escena de Sudowoodo. Siempre me ha parecido inverosímil que en los juegos no pudieras rodearle o algo, no es un pokémon muy alto y tampoco ocupa mucho espacio así que no habría problema. Pero bueh, lógica del mundo Pokémon, que se mimetice al menos tiene más sentido.

Y pooor cierto aprovecho para hacer un poco de spam sobre un foro Pokémon. Se llama PokéCueva y me invitaron a unirme hace un par de días, están creciendo poco a poco y hay buen ambiente. Se puede hacer de todo, desde hablar sobre diversos temas hasta publicar fanfics y fanarts, por si queréis echarle un vistazo. Allí tengo el mismo nick, PKMNfanSakura.

Hasta la próxima~

PKMNfanSakura).