Año 18 -Billie Jean
Dalí Rusell, 17 años
Distrito 1
"Me dijo que su nombre era Billie Jean y eso causó un revuelo. Todos los ojos se volvieron hacia nosotros, deseando ser ellos los elegidos para bailar sobre la pista".
La primera vez que vi a Glory, intenté seducirla.
Era difícil no hacerlo, es guapa, abierta y con sentido del humor. Casi demasiado perfecta para ser humana. Pero al fin y al cabo, otro trofeo más en mi lista de éxitos amorosos.
Resultó, que el trofeo era yo. Y no amoroso precisamente, sino algo mucho más oscuro y macabro. Yo era el elegido por ella para ser su compañero de distrito en los Juegos del Hambre.
Al principio era divertido. Sus explicaciones me resultaron convincentes. Me presentó a su hermana Radiance. Una vencedora que ha invertido una fortuna en conseguir armas de contrabando y pagar un instructor para que nos enseñe el arte de la lucha.
Los del Distrito 2 lo tenían fácil con su academia de Agentes de la Paz ahí, podían tener acceso a cualquier arma de forma fácil e inmediata. En el Distrito 4 pasaba algo parecido, con su arsenal de arpones, redes y lanzas, salieron muy buenos cazadores de ahí, y últimamente han empezado a voluntariar tambien. Radiance no lo tuvo tan fácil, pero en el Distrito 1 tenemos dinero, ella lo tenía y también poder.
Así fue cómo empezó todo.
—¿Estás bien, Dalí? —Me pregunta Glory, posando su mano en mi hombro-. Estás raro.
—Estaba pensando en estrategias. Ya sabes, para la Arena.
—Bien, porque ha llegado el momento de ir a hablar con los demás. La chica de ahí —me dice señalándome a una morena de pelo corto que embiste una y otra vez al maniquí con una cimitarra— se llama Salt.
—Buen trabajo de investigación —contesto impresionado.
—Se lo pregunté a la entrenadora. Su compañero se llama Tidal. Y los chicos del 2... Latasha y Krieg. Ven, vamos a hablar con ellos.
Sin darme tiempo a contestar, Glory me toma de la mano y me guía hasta Tidal, que está trasteando una trampa que acaba de montar con su red.
—¡Hola! —Lo saluda Glory, en el mismo tono que solía usar conmigo cuando nos conocimos. Me molesta un poco que lo use con él, pero no digo nada.
—Hola voluntarios —contesta el chico, es bastante bien parecido, de ojos claros y piel bronceada. El típico tributo del 4—. ¿Algún voluntario para pisar la red y comprobar que mi trampa funciona?
—Tira un maniquí —le digo.
¿Qué se piensa? Ni que él no se hubiera presentado voluntario.
Tidal deja escapar un silbido y Glory gira la cabeza hacia mí sonriendo. Una sonrisa que parece querer decir "déjame hablar a mí".
—Estoy segura que tu trampa funciona maravillosamente bien.
—Sólo espero poder atrapar a uno de esos en ella —contesta señalando a Latasha y Krieg, que andan en el puesto de cuchillos arrojadizos.
—De eso es de lo que quería hablarte, Tidal. Esa rivalidad con el Distrito 2 no le es beneficiosa a ninguno de los dos bandos.
—¿Y por qué no iba a serlo? —contesta él mientras esparce hojas secas sobre su trampa para taparla—. Ellos son los más fuertes. Hay que eliminar esa amenaza cuanto antes.
—No es más que una ilusión. Si lo piensas bien, desde que ustedes aparecieron voluntariando en los Juegos, la racha de victorias se ha roto. El Distrito 2 ganó tres veces seguidas, luego el Distrito 4, y luego... el chico del 7 y el del 8. ¿No te da eso ninguna pista de lo que puede estar yendo mal?
Eso hizo a Tidal dejar de trabajar en su trampa. Ahora tenía toda su atención.
—Explícate.
—Si nos aliamos en lugar de pelear entre nosotros, llegaremos más lejos. Estoy totalmente segura de ello.
—Hum... -Murmura Tidal sacudiendo la cabeza—. Jamás haré equipo con ellos. Jamás.
—El orgullo no te salvará.
—¿Qué ocurre? —Salt se acerca a nosotros, con la cimitarra apoyada en su hombro por la parte roma.
—Oh, hola Salt, me llamo Glory y él es Dalí.
—Lo sé. Los vi en el resumen. No creo que a nadie le haya resultado indiferente.
—Estaba proponiéndole una alianza a tu compañero. ¿Qué te parece?
Salt se queda prepleja por unos segundos y parpadea unas cuantas veces.
—¿Qué piensas? —le dice Tidal—. No termina de convencerme.
—Podría ser buena idea contra ellos —dice Salt señalando a los del Distrito 2.
—La idea es invitarlos también a ellos.
—Hum...
—Eso mismo dijo Tidal —digo, y todos me miran por lo callado que he estado desde el principio.
—Como le dije a tu compañero Salt, el orgullo no os salvará.
—¿Y qué hacemos luego? —dice el chico—. ¿Qué sentido tiene hacer una alianza de seis personas cuando sólo uno ganará?
—Bueno, puedes quedarte solo en la Arena con 6 personas, o puedes morir en el baño de sangre intentando quitarte de encima a un rival que podría de otro modo trabajar en sinergía contigo. Ya nos preocuparemos del final cuando llegue el final, Tidal. Una posibilidad entre seis es mejor que una entre veinticuatro de todos modos. No sigan esta absurda vendetta que empezó hace tres años. No beneficia a nadie mas que al resto.
—Tengo una pregunta, Glory —dice su compañera aún recelosa—. ¿No te beneficia a ti más dejar que nos matemos entre nosotros y quitarte de encima a cuatro poderosos rivales?
Ella no parece pillada por sorpresa.
—Sería muy necio de mí descartar como amenaza al resto de los chicos. Ya están aquí de todos modos, el riesgo de morir siempre estará ahí para cualquiera de nosotros. Creo en mi plan, y funcione o no, será una gran lección para futuros tributos, les demostraremos que la unión hace la fuerza.
—Me ha convencido —dice Salt—. Cuenta conmigo.
—No voy a dejar a Salt de lado —dice Tidal sonriendo—. Yo también estoy dentro.
—Perfecto —dice Glory estrechándoles la mano—. Ahora vayamos a hablar con Latasha y Krieg. Estoy segura de que ellos también serán sensatos y no habrá tiranteces.
Glory me pasa el brazo izquierdo por la nuca, mientras que le pasa el derecho a Salt, liderando el camino hacia donde están los chicos del Distrito 2. Y en ese momento me invade la sensación de que ella ya ha ganado. Lo sentí en el mismo momento en que grité que me presentaba voluntario, pero una parte de mí, empujó ese sentimiento a un lado, como cuando escondes una bola de pelusa bajo la alfombra en lugar de barrerla.
Si pierdo estaré muerto y si gano Radiance me cortará el cuello mientras duermo. Éste no es mi lugar. Pero ya es tarde.
Canción: "Billie Jean" de Michael Jackson
La canción habla de una chica muy carismática, así que eso me inspiró a Glory. Y es hermana de Radiance porque la amo. En la canción, ella también distorsiona la realidad a su favor y el chico sospecha que es todo mentira. Pero ¿Quién no conoce Billie Jean?
En cuanto al Distrito 1, me pareció lógico que usaran de su riqueza y poder junto con la idea que tuvieron los otros dos anteriormente para comenzar a enviar tributos. A partir de ahora salvo excepciones, el pack de profesionales estará siempre ahí.
Elenear, gracias por el piropo :D. También me encantó ésta Arena, se me inspiró en la misma canción en un momento que habla de rezar. Es una Arena inspirada en las fotos del Vaticano, una ciudad que ya está destruída pero que fue un lugar santo en la civilización anterior a Panem y de la que ya solo queda testimonio audiovisual, muy poco por desgracia. El mentor es muy gritón y ruidoso en verdad.
Pink, el Woof que pensé originalmente se la pasaba escondido en el pasadizo secreto que descubrió en la pared mientras que los mutos lo olfateaban, sabían que estaba cerca, y él ve ahí morir a una chica con la que se encotraba a veces al ir a por el agua bendita pero nunca llega a salir del agujero, bueno se puede decir que el capítulo inicial iba a ser muyyy distinto de lo que acabó siendo, pero me gusta más el resultado de éste porque hay más interacciones.
Ale, me alegro mucho de verte por aquí de nuevo! A mí también me pasa eso, ya voy con un poco de retraso en algunos fics. Si te sirve de consuelo (o no xD) Axel está pagando su deuda, pero Cyprus es un hombre celoso y no dejará que nadie más le ponga las manos encima. La Arena de Woof también es de mis favoritas junto con la de Radiance y la de Clayton, es mi top tres, quería sacar la Capilla Sixtina, no pudo ser. Y la estatua de la mujer me dio miedo hasta a mí. Quizá haga alguna vez unos Juegos del Hambre completos usando ésta Arena. ¡Un abrazo!
Phoenix, jajaja me encantó ese comentario de los malvados vigilantes que trabajan en mi cabeza. Es como esa imagen que sale en algunas películas con un ángel a un lado y un demonio en otra. Tengo a un revolucionario anti capitolio sentado en un hombro, y un vigilante snob en el otro. La pila de agua bendita era la única agua potable de la Arena y ocasionó varias muertes por encuentros entre tributos. El cementerio también tenía trampitas, y en las lápidas estaban los nombres de los tributos muertos en ediciones anteriores.
¡Gracias a todos por leerme y hasta la próxima!
