Año 27 - Me siento mejor

Seeder Howell, 15 años

Distrito 11

"Nada es porque sí, vale la pena vivir la vida. El paraíso no existe, arriba tan sólo hay estrellas. Éste día te pertenece, abrázalo."


Camino, lentamente por la casa en llamas. El humo distorsiona el ambiente, los marcos se caen ardiendo de las puertas. Sin embargo yo estoy tranquila.

En mi cabeza, mi conciencia me indica que debo apagar el fuego. Pero no tengo agua.

Agua...

La escena se deshace y se recompone. Ahora estoy en un desierto. Hay esqueletos de animales esparcidos por todos lados. Arriba, unos cuantos buitres vuelan en círculos sobre mí y van descendiendo. Hasta que uno de ellos se posa en mi hombro.

"Es una pena que seas sólo pellejo y huesos... no vamos a tener ni para empezar" dice.

"¿Cómo te atreves? Buitre estúpido. ¡Los buitres comen carroña! ¿No ves que yo estoy viva?" le contesto, de repente enojada por el descaro del ave.

"¿Lo estás?" contesta antes de echar de nuevo a volar emitiendo unos graznidos que bien podrían ser carcajadas.

¿Lo estoy?

Miro mis manos y observo como mi piel se va arrugando y resecando poco a poco, hasta quedar pegada a los huesos.

La escena vuelve a deshacerse, pero ésta vez al recomponerse, siento dolor.

—¡Seeder, despierta!

Yo toso, usando toda la fuerza que me queda que no es mucha al parecer. Toso cuando el agua se mete en mi nariz, provocándome una sensación de ardor. Alzo la mano, buscando la fuente del líquido que tanto anhelo.

Nunca lo he querido con tantas ganas.

Cuando mi mano se encuentra con algo, abro los ojos, y desenfocada y borrosa, veo la botella. La agarro y me la llevo a los labios con avaricia. Bebo y bebo, sin parar casi a respirar hasta que la vacío. Es entonces cuando comienzo de nuevo a tomar aire. Jadeo.

—¿Te sientes mejor? —dice mi mentora.

—Arcady... —murmuro, fijándome en ella por primera vez, confusa— ¿Qué... haces aquí?

—Has ganado los Juegos del Hambre. Felicidades.

—¿Qué? ¿C-cómo...?

Trato de recordar, pero en cuanto lo hago, mi ya de por sí insoportable dolor de cabeza, se acentúa.

—¿Quieres más agua?

Yo agito la cabeza y en cuanto mis manos agarran la botella, me la acabo en menos tiempo incluso que la otra.

Unos enfermeros vienen y me toman en una camilla, yo cierro los ojos y me dejo hacer. Me llevan a una habitación parecida a la de un hospital, me quitan toda la ropa y me ponen un camisón blanco. Luego me acuestan, clavan una aguja en mi antebrazo y la conectan a una serie de sueros.

—Eso hará que te sientas mejor en un momento —dice alguien.

—¿Qué es? —pregunto, me gusta saber lo que me está metiendo en el cuerpo.

No obtengo respuesta, hablan entre ellos pero me cuesta seguir la conversación. Luego, Arcady les pide que nos dejen a solas y ellos se marchan.

—Así que lo he logrado —digo, mientras mi cabeza se empieza a despejar un poco, quizá por el efecto del suero.

—Eso es. Eres la vencedora de los vigesimoséptimos Juegos del Hambre.

Aún no lo proceso del todo. Dejo caer mi cabeza hacia un lado y miro hacia la ventana pero no hay mucho que ver. Sólo nubes pasar a gran velocidad. Estoy viva... voy a vivir...

—¿Por qué...? ¿Por qué se siente tan raro? Los tributos normalmente luchan duro por su victoria. Sin embargo yo... ¿Cómo lo he hecho? ¿Por qué no lo recuerdo?

—Seeder... los Juegos éste año no han sido como todos esperaban. El calor del desierto, la deshidratación y las mutaciones acabaron con todos. Los tributos fueron uno tras otro perdiendo el conocimiento, incluída tú. Símplemente fuiste la que más aguantó.

—Es una forma de hacerlo... —digo—. Aunque sospecho que eso no me hará un hueco entre los chicos populares.

—Muy probablemente no. Los capitolinos se estaban quejando de que éstos años han sido aburridos. ¿Pero a quién le importa? Lo esencial, es que estás viva... y yo nunca estaré nunca más sola.

Arcady aprieta mi mano y sonríe.

Ahora soy una vencedora. Tendré mi propia casa y Arcady será mi vecina. Probablemente elija vivir sola. Mis padres nunca se preocuparon por mí. Me hacían trabajar para esa empresa recolectora, se quedaban con mi sueldo y no me daban nada. Cuando salí cosechada, una parte de mí se alegró. Es triste ahora que lo pienso. Nadie debería ver los Juegos del Hambre como una mejora a su vida.

Nadie debería ver la muerte como una mejora a su vida.

Y siendo yo la superviviente, mi nueva vida comienza ahora.

—¿Tienes pensado lo que vas a hacer? —pregunta mi mentora.

—No. Nada en absoluto. Ni siquiera esperaba... ésto.

—¿No te creías con posibilidades?

—No muchas. Pero no es eso. No tiene sentido planear nada si no sabes si quiera si vas a estar viva mañana. ¿O sí?

—Bueno, pues es hora de comenzar a planear. Y Seeder. Quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que sea.

—Me gustaría usar mi influencia de ganadora para ayudar a los demás.

—Es una meta bonita. Hay tanta gente en el distrito que necesita ayuda... podrías escoger un talento relacionado. El Capitolio te proporcionará todo lo que sea necesario. La gente se fijará en ti por un tiempo porque el Distrito 11 no gana desde... bueno, desde que yo lo hice en el primer año, pero como tus juegos no han sido memorables, podrás mantener un perfil bajo. Además tampoco has vivido acontecimientos demasiado traumáticos ya que te centraste en sobrevivir. Te puedes considerar afortunada.

—Maté a una persona —digo.

Fue el primer día, en el baño de sangre.

—En defensa propia.

Es cierto. Ella me marcó como blanco por haber conseguido agarrar una de las mochilas del interior de la Cornucopia, las que están consideradas las mejores. Me puso la zancadilla e intentó apuñalarme pero yo fui más rápida y lo hice primero. No me enorgullezco de ello, pero tampoco me arrepiento. Así son las cosas y gracias a mi rapidez viví.

He quitado una vida. Pero a partir de ahora puedo salvar muchas gracias a mis ingresos y mi conocimiento. No le devolverá la vida a la chica, pero hará que no sea en vano.

—Ya decidí mi talento. Quiero ser sanadora. ¿Qué te parece?

—Me parece una gran idea, Seeder.

Y cuando ella me abraza, sonrío, ante lo mucho que facilita las cosas el tener algo de apoyo.

Hacía mucho que no me sentía tan bien.


Canción: "I feel better" de Hot Chip

¡Hola, hola! Aquí traigo otra cara conocida. Seeder. Que ganó por ser fuerte y resistente en otro sentido distinto del habitual. Seeder significa "sembradora" y por eso me gustaba que ella fuese sanadora.

Elenear, ya será para el año que viene, o para April's fools, aunque queda mucho mejor el 28 de diciembre. Siempre tuve la incógnita sobre en qué países hispanos se celebra y en cuales no. O quizá es en casi todos. Kim me gustó mucho, desafortunadamente ninguno de los dos ganó aunque ambos llegaron lejor. Esos juegos fueron muy largos, los más largos hasta ahora (Casi un mes ahí en la Arena para algunos). Postearé más detalles cuando actualice el blog. Aún tengo que poner la ficha de Glory jaja. Y sí, el nombre es por Gendry el hijo ilegítimo de Robert Baratheon xD. PD ganó un pro.

Marzipan: Muchas gracias por tu bonito mensaje. Espero que hayas tenido unas buenas vacaciones también. Buen dato ese que pones sobre el orígen del nombre, y es verdad que tiene origen germánico. El nombre de pila de Beethoven era Ludwig que es una versión del otro. Gendry no pudo estar con Kim después de eso y siguieron caminos diferentes. La estrategia de aparecer más desvalida de lo que era ya no le valía. Al final volvieron a encontrarse. Gendry luchó contra alguien más y perdió, ella lo observó pero decidió no ayudarle, tuvo algo de remordimientos por su viejo aliado, pero es lo mejor.

Phoenix: Tranquila! No te preocupes por eso, ya te agradezco lo suficiente que te tomes la molestia de leerlo, me siento halagada. Jaja, tienes razón. Gendry se relajó mucho por la tranquilidad que les rodeaba, casi se piensa que está ahí de picnic. Al final no pudo ser para él, ella llegó más lejos. Incluso mató a una profesional, pero no pudo con dos a la vez. Podría haber ganado perfectamente, ella era una de las favoritas. Ah, y era del D10. Pensé que lo puse, sino disculpas y sí, es del D10.

¡Saludos y gracias por seguir el fic!