Año 38 - Promesas

Samar Hogan, Distrito 11

13 años

"¿Por qué no puedes quedarte aquí un poco más? Quédate aquí un poco más. Quédate conmigo."


BOOM

Ha sido ella. No hay duda de eso, pero en los primeros segundos tras escuchar el cañonazo me niego a aceptarlo.

—Waris... —susurro junto a su oído—. Contéstame, por favor.

Pero no obtengo reacción. Thania me aparta de un empujón y pone su oído en el pecho de mi compañera de distrito.

—Está muerta, Sam. Muerta. Cosa que ya se veía venir por otra parte. Muchas gracias por tu ayuda, Seeder —dice con sarcasmo.

Ella y yo llevábamos un día suplicando por algo que aliviara a mi aliada de la herida infectada de su pierna que alguien le hizo en el baño de sangre. Los primeros dos días le fue bien, al tercero le empezó a doler. Luego la pierna comenzó a hincharse hasta que ella ya no podía ni andar. Su fiebre era cada vez más alta y ahora...

—Seeder y Arcady hicieron lo posible por ayudarnos —le recuerdo.

—Lo posible no es suficiente. Una caja de analgésicos y una botella de alcohol no son suficientes ante una infección en una fase tan avanzada.

"Lo siento. No hay más dinero. -S."

—No tenían más fondos.

—Podrían haberse esforzado más.

Sus manos aún están calientes, demasiado calientes pero poco a poco se enfriarán. Al menos ya no sufre. Su ceño ya no está fruncido y sus delirios han pasado. Lo que no pasa es mi sentimiento de culpabilidad. Por sacar provisiones para todos, ella recibió ese hachazo. Acaricio sus rizos morenos. A todo el mundo en el Capitolio le gustó su cabello. Recibió muchos cumplidos por él, pero parece que eso no es suficiente para que decidan ayudarte en la Arena los espectadores.

—¿Qué vamos a hacer ahora? —pregunto a Thania.

—Yo lo tengo claro. Tú no se —dice.

—¿¡A qué te refieres!?

No contesta. En su lugar mete todo en la mochila, se la echa al hombro y comienza a caminar rápido cuesta arriba.

—No me sigas —dice sin girarse.

—¿Por qué? Somos aliados. ¿No?

—Nunca fue una buena idea en primer lugar —dice—. Nunca debí hacerlo. Pensé encontrar un grupo donde todos nos defendiéramos los unos a los otros, y en su lugar he tenido que cuidar de una convaleciente y un crío.

—¡Puedo valerme por mí mismo! —me defiendo.

—Bueno, pues hazlo.

—Thania, por favor...

Ella se detiene, saca su cuchillo y me apunta con él.

—¡Dije que no me siguieras! —dice levantando la voz. Por su cara comienzan a bajar las lágrimas—. Vete. No quiero aliados. No los quiero. Vete.

Y girándose de nuevo comienza a correr.

—¡Déjame al menos algo de provisiones! ¡Te lo has llevado todo!

Se detiene otra vez, saca la red llena de mandarinas, tira un par al suelo y sigue corriendo. Camino hasta a ellas, las recojo y las limpio de barro. No sé hasta dónde voy a llegar con esto. Aunque no esperaba ganar de todos modos. Tanto Arcady como Seeder dijeron que tenía posibilidades, pero seguramente ellas solo estaban siendo amables.

Vuelvo junto a Waris, me recuesto junto a ella, paso su aún caliente brazo por mi hombro y cierro los ojos. Imaginando que ella sólo está dormida. Que ella aún está aquí y en la mañana emprenderemos nuestro camino de nuevo.

"No dejaré que nada te pase. Te lo prometo" es lo que ella dijo. Y no me falló.

He sido yo quien le he fallado a ella.


Canción: "Promises" de The Cranberries.

¡Feliz año nuevo a todos! Como regalo para celebrar el nuevo año voy a subir dos capítulos. Además, por una vez decidí hacer algo más breve... para variar.

Más notas de autor en el siguiente año.