Año 45 - Aquellos días olvidados
Enric Bunton, 18 años
Distrito 10
"Porque voy a tomar lo que me pertenece, estoy recuperando el tiempo, podrías llamarlo suicidio, pero yo lo llamo renacer. Estoy esperando."
Aviso de: gore
Estoy a punto de conseguirlo. De demostrar que puedo hacerlo, que soy mejor de lo que todos piensan que soy.
La gigantesca obsidiana tras la que estoy me oculta de las otras dos personas que han llegado a la final conmigo. Unos metros a mi izquierda está el cadáver de la chica del Distrito 6 a la cual acabo de ver morir hace escasamente cinco minutos a manos de Chaff del Distrito 11. Imagino que por cercanía y para no perturbar la otra lucha, los vigilantes han decidido no retirar el cuerpo. Al principio pensé que ojalá la hubieran quitado, pero después no me importó tanto. No es que me agrade ver cuerpos sangrientos y mutilados, pues los tajos que le ha abierto tanto en el cuello como en los brazos la han reducido a un amasijo de carne sangrienta... Pero es un buen recordatorio. Quien ha perpetrado el asesinato está vivo aún, y muy pronto tendré que lidiar con él si es que el chico del Distrito 4 no lo mata antes.
Y recordatorios constantes para no venirme abajo es lo que más necesito ahora mismo, porque no fue mi nombre el que salió en la cosecha. Estoy aquí por voluntad propia, el primer voluntario del Distrito 10 en toda la historia de los Juegos del Hambre, y morir no es una opción.
Símplemente no lo es.Y entre la del Seis y Chaff no hubo contienda ninguna. A ella no le dio tiempo a nada más que a tirarle unas cuantas piedras antes de tenerlo encima, blandiendo su machete, agitando su brazo con energía, apuñalándola una y otra vez hasta que sus gritos, semejantes a los del cerdo en un matadero fueron disminuyendo en intensidad.
Usando toda mi fuerza de voluntad conseguí calmar mi pulso. No me arrepiento de haber venido, y no lo hago porque sé que la victoria es mía y que si no puedo superar lo que veo por muy duro que sea, entonces no la merezco.
El nudo en mi garganta hace que hasta respirar parezca una tarea laboriosa. El rubiales del Distrito 4 lame la punta de su cimitarra en un gesto casi lascivo mientras sopesa cuidadosamente por qué lado atacar a su rival.
Lo que veo a continuación, supera todo lo que habría podido llegar a imaginar. Una lucha entre dos bestias. No humanos, sino bestias. No hablan, sólo gruñen, cargando el uno contra el otro, buscando el punto débil mientras sus aceros chocan una y otra vez el uno intentando llegar hasta el otro y destruírlo y a la misma vez, evitar ser destruído.
No es algo que se vea a menudo, un tributo de un distrito periférico plantarle cara a un profesional, y este no sólo le iguala, por la cara que pone el otro, bien parece que le está poniendo en un aprieto. Sólo a veces. Porque el profesional en seguida se repone.
Conforme la pelea avanza surgen los cambios, sus cuerpos brillan por la ligera capa de sudor que los cubre y sus movimientos van volviéndose más cansados. No sé a cual de los dos apoyar, ambos son terribles. Espero que quien quiera que sea el vencedor, el otro al menos lo deje lo suficientemente magullado como para que yo lo pueda matar sin problemas.
"¿Viste eso Kim? Estoy aquí, estoy en la final, y sin la ayuda que tú me negaste."
Nadie ha vuelto a ganar en nuestro distrito desde que ella lo hizo hace ya casi veinte años. Todo el mundo sabe por qué ha sido, la rebeldía de Ariella, nuestra segunda vencedora. Su suicidio nos costó casi una década de cosechas arregladas en las que la suerte parecía haberse cebado con los niños pequeños. Y ahora que aparezco yo, que tengo posibilidades, esa perra sádica me da de lado. Es obvio que está resentida conmigo. Salir con su hija fue mi más grande error. De tal palo tal astilla.
La ventaja se inclina del lado del profesional cuando este saca una pequeña navaja del bolsillo de su chaqueta y comienza a atacar a Chaff por dos frentes distintos. Un fugaz pensamiento cruza mi mente, que a pesar de estar recabando información muy útil para mi última pelea, eso no sea suficiente para mandarlo al otro barrio. Necesito que al menos el del Once lo hiera un poco.
Vamos...
Mi mano tiembla un poco al sujetar mi propia arma con firmeza, listo para pasar al ataque de ser necesario. Ignorando que lo que están viendo mis ojos es demasiado perturbador. Ignorando el dolor imaginario que casi puedo sentir cuando Chaff comete un error y con un horrendo grito primitivo y gutural, el profesional le corta el brazo izquierdo justo por encima del codo.
Agarro mi propio brazo, mi cara deformándose en una mueca de espanto. Pero el alarido de Chaff es aún peor, agudo, prolongado y crudo. Hace que por unos segundos, aguante la respiración mientras veo la sangre de sus arterias cercenadas salir disparada del corte con cada latido de su corazón. Sangre. Sangre por todos lados.
¿En dónde me he metido?
Me obligo a pensar que si pierdo, voy a acabar humillado delante de todo el país. Delante de Kim y también de la perra enloquecida de Kia. Estoy prácticamente a un paso de regresar. Si comienzo a impresionarme moriré. Debo aguantar.
Veo a Chaff retorcerse en el suelo, el otro ya no sonríe sólo frunce el ceño tomándose un momento para contemplarlo antes de darle la estocada final. Pero antes de que eso suceda, el chico del Once reacciona en mitad de su tajo, toma su propio brazo mutilado y lo golpea con el muñón en la cara. El otro no se lo veía venir. Se ha confiado. Chaff lo empuja hacia atrás y se monta a horcajadas sobre él antes de quitarle su propia cimitarra y hundirla en su garganta.
Otra vez me falta el aire. Y todo lo empeora saber que es mi momento.
A la vez que el cañón suena, Chaff se deja caer a un lado, respirando fuerte y entrecortadamente, agarrando su hombro cuya extremidad yace descolorida e inerte a su lado.
Sin pensarlo un minuto más, salgo con el puñal en alto, avanzando hacia él. Sé que no voy a perder, yo estoy bien y a él le falta un brazo. No voy a cometer el mismo error que el profesional, no voy a perder ni un maldito segundo en quedarme mirando a mi víctima indefensa como un bobo.
"¿Viste eso Kia? Voy a ganar. Lo he hecho por mis propios medios, con la suerte en mi contra. No dejaré de recordártelo en la vida."
Pero cuando estoy junto a él, su pierna se mueve, me pone la zancadilla y caigo de bruces al suelo. Antes de que me pueda incorporar, siento como si él me diera la vuelta y se pusiera encima de mí tal y como hizo con el otro, la sangre que aún brota de su muñón me cae encima y su cara ha perdido parte del color pero aún tiene fuerza.
—¿C-cómo...? —comienzo a decir con dificultad, ya que su única mano me aprieta la garganta.
—Sabía que estabas ahí... Todo este tiempo... Sabía que vendrías... —dice.
El dolor extremo que se hace evidente en su cara es lo último que veo. Cuando el arma se clava en mi garganta, un dolor inaguantable estalla en mi pecho y todo se vuelve negro. Y deja de importar. Kim, Kia, el hecho de que no lo he logrado. Nada importa.
O casi nada, porque un último sentimiento de frustración se queda en mi cabeza mientras mi sistema se colapsa. Que el que va en segundo puesto está tan muerto como el que murió en el baño de sangre... Y que ha sido un manco moribundo quien me ha vencido.
Canción: "Days are forgotten" de Kasabian.
Tengo un recuerdo muy especial de esta canción, al igual que la otra del mismo grupo que ya usé. Y es que la escuché por primera vez en vivo bajo un atardecer espectacular, de esos en el que el cielo se pone naranja y rosado y las nubes parecen estar hechas de fuego y humo. Este capítulo lo tenía a medias desde hace varios meses y hoy recordé que llevo tres meses sin actualizar e hice un esfuerzo para terminarlo.
La idea de Enric la tenía en la cabeza desde hace ya muuuchos capítulos, pero no conseguía ubicarla. Un voluntario no profesional, creo que aún no hemos tratado a uno de esos. Era fuerte y astuto sí, pero por desgracia para él, no lo logró. Decidí hacerlo en el Distrito 10 para enlazarlo con la historia de la vencedora Kim y su hija Kia.
Kim fue una participante sigilosa pero a la vez brutal y viciosa, del sector de los mataderos del D10. Al principio consideré matarla pero decidí quedármela. Enric es un niñito bien del Distrito 10, lo debe ser para estar dentro del círculo de amistades de Kim. Es sobrino del alcalde del distrito y siempre se dio más importancia de la que tenía. Comenzó a salir con Kia pero si no era el uno era el otro, cortaban y volvían y el día anterior a la cosecha, Kia lo cortó para siempre. Él esperó su llamada de disculpas toda la noche, cosa que solía suceder, pero nunca se produjo. Él le dejó un mensaje diciendo que si no se disculpaba se presentaría voluntario, ella lo ignoró y él lo hizo.
¿Se arrepintió? Yo creo que sí. El despecho no es bueno. Sobre todo porque no ha ganado.
En cuanto a Chaff, a él siempre lo vi brutal. Asesinó a cinco personas. Siempre quise hacer un personaje canon no profesional que se llenase las manos de sangre, no fue sed de sangre, tampoco vicio sino conocer muy bien esa necesidad de eliminar a la competencia. Inicialmente iba a hacer el episodio desde su POV pero descarté la idea en favor de Enric.
Ana88, en efecto, el matrimonio de Sugar con el capitolino no fue muy feliz. Aunque al menos eso la protegió de ser comprada como sí le ocurrió a otros. Al final del fic de Wiress, ella está embarazada, ahora que perdió a Aisha ese bebé es su nueva esperanza.
cire, la verdad es que puedo ver perfectamente por qué ella no se lleva bien con Isaak, yo creo que nunca lo hará. Perdón por el atraso, quiero avanzar, tengo muchas ideas para futuros capítulos, lo que me faltan son las ganas XD pero se hace lo que se puede.
Paulys, la canción es la risa xD Lily Allen fue el avatar que mandé para Rimin, mi primogénita que envié a un SYOT, y la imaginé pensando en esta canción precisamente. A Sugar le va como anillo al dedo, al ser pro del D1. A Sugar se la pasan empujando todos xD esa escena la hice pensando en Kernel y cuando la empujó del ascensor. La dinámica de ellos dos también me gusta mucho y él la ha ayudado mucho a ella.
Ale, #tusiemprevuelves. Brutus para mí es un fanático de los Juegos, un tributo fuera de serie incluso para ser profesional, muy completo. Brutus va a ser pro Capitolio también y es que al igual que Snow, él sabe bien a qué árbol arrimarse. Enobaria la concibo como vencedora suya, y bebió mucho de esa filosofía también. De ahí su comportamiento tras el vasallaje, cambiándose de bando según su conveniencia. En cuanto a Sugar, también la shipeo taanto con Kernel... Quién sabe a quién le saldrá ese bebé (emoji luna negra). La idea era un POV feliz, en contraste con lo que después sería su vida. Y ya está aquí el gore, espero que fuera de tu agrado.
Stelle, gracias por tus opiniones, a veces me entran manías con algo, uno parece que siempre juzga más duro lo suyo propio, pero si se entendió bien lo que quise transmitir entonces me doy por satisfecha. También creo que esto va a dar otro subidón al D2, que si bien ya era de los que más vencedores tenía, se van a apuntar otro tanto antes de que llegue el Vasallaje. En cuanto a Sugar, ella es una vencedora del alphaverse, que usé en otra de mis historias. Sus dos amigas Bris y Aisha van a los juegos, aunque ninguna de ellas sale viva. A parte, ese admirador enfermizo que tiene le arruina un poco la vida, así a grandes rasgos.
Gracias por su paciencia con la historia. El siguiente vencedor es Ángel, aquel tipo que Finnick mata al comienzo del vasallaje y que pretendía matar a Katniss por la espalda. ¿Se viene más gore? :D ¿Sí?
Tal vez.
Gracias también por leerme y hasta el siguiente.
