"¿Shirou volvió ayer no?" Una chica de llamativa cabellera blanca con un mechón rosado pregunto casualmente rectificando lo dicho por mensaje el día anterior.

"Aja" Confirmó la otra chica en la habitación.

"Entonces al final todo se arregló ¿No?" declaro con un optimismo tangible, sentada en la silla de su tocador mientras le daba el cuidado necesario a su melena y retocando su discreto maquillaje.

Desde la enorme y mullida cama del departamento de Nazuna, una falsamente tranquila Michiru la miro de cabeza desprendiendo momentáneamente la atención de su teléfono.

"… Si seguro" Confirmó la bien intencionada conclusión de su amiga…

Y un cuerno… No había resuelto nada, aún no había hablado con Shirou y por descalificación no le había contado tampoco a Nazuna, pues eso significaría decirle que se había revolcado con el mayor, lo cual podría suscitar una charla bastante controversial, mucho más de lo que podía manejar en este momento, había huido a primera hora de la mañana para no rendirle cuentas al lobo acerca de su desplante de anoche o arriesgarse a que sus estúpidas nauseas manifestaran enfrente de él.

Conociéndolo no le costaría demasiado sumar dos y dos… ¿o no? Él podía ser convenientemente despistado cuando se lo proponía, pero no se quedaría a comprobar esa teoría.

Había desayunado y pasado la mayor parte de la mañana en el departamento de Nazuna esperando que fuese más fácil disimular con ella, lo sería considerando que ahora lo que la mantenía preocupada era el pavor de confrontar al albino y no su aflicción por su ausencia.

Por supuesto que todo esto a la chica zorro le pareció extraño, desde que había golpeado a su balcón con una obvia intención oculta más allá de una visita amigable, el extraño y silencioso desayuno con ella, y su esquivo comportamiento, lo sabía y aun así decidió dejarlo pasar, por lo astronómicamente compasiva que Michiru había sido con ella aun cuando sus errores provocaron la peor crisis que ha enfrentado Animacity y la llevaron a lo más bajo que había caído como persona, sin el apoyo de Michiru no habría tenido las agallas para dejar de esconderse del juicio público de los beastman, aceptar el patrocinio de Marie y volver a intentar mostrar la cara en esta ciudad como una idol, al menos le debía respetar lo que fuese que estuviese haciendo, por muy sospechoso o raro que fuera.

Al menos hasta que detectara una alerta roja, en ese caso tendría que entrometerse lo quisiese o no.


Como había dicho, había estado toda la mañana con Nazuna, pero a diferencia de ella, hoy no era su día libre y tenía trabajo por hacer, la estrella de Animacity tendría que irse para una sesión de fotografías preparada por Marie y su extrañamente eficiente equipo de mercadotecnia… ¿Seria sospechoso que se ofreciera a cuidar el departamento de Nazuna?

Inevitablemente terminaron afuera del hotel de Nazuna.

"Nos vemos, cuídate Michiru" Una vez dicho materializo un colosal par de alas llamando innecesariamente la atención de los peatones y despego de un solo batir para volar hacia el centro de la ciudad.

Ella solo permaneció allí, agitando la mano y viendo la silueta rosada de su amiga encogiéndose a la distancia, después le dedico una mirada perdida a la cooperativa beastman cruzando la calle, tenía aun un puñado de sitios a los que podría ir para desaparecer hasta el anochecer… pero realmente estaba igualmente cansada de huir, si no podía ir con Shirou para ir al grano de una vez al menos se quedaría donde el pudiera confrontarla el mismo, tomo una gran bocanada de aire e inflo el pecho para dirigirse al edificio con pasos pesados y temblorosos.

Obligarse a pasar la puerta fue la parte sencilla, con el mismo andar torpe fue atravesando la sala poniendo una desmedida atención en la puerta de la oficina del mayor, tanto que no se dio cuenta de que Shirou estaba en la sala con ella, leyendo uno de los tantos libros de su biblioteca y tomando una taza de su café favorito, cuando se percató ambos ya habían cruzado miradas y ella se había congelado a mitad de la sala.

"Saliste bastante temprano" Shirou dijo con una emoción imperceptible que era extrañamente parecida a la preocupación.

"S-sí, yo y Nazuna quedamos para desayunar" Mintió con timidez, esperando que Shirou no pudiese leer su mente al menos hoy, no… eso era justo lo que necesitaba.

"Oh… bien, avisa a Melissa la próxima vez, estuvo preguntando por ti" Le comunico volviendo a ese tono sobrio y hosco, sin embargo, lejos de volver a leer el libro que había estado acaparando su atención, este mantuvo una mirada atenta y pasiva sobre la chica, como si esperara con anticipación que siguiera hablando con él.

Ambos parecieron quedarse atrapados en el silencio, en ausencia de algo que pudiesen decir la atmosfera se puso tensa rápidamente.

Enserio, una parte de ella quería que Shirou la leyera como un libro abierto y supiera lo que pasaba por su cabeza… pero eso era irrealista y objetivamente injusto para el peli níveo…

"Iré arriba…" Enserio en este momento se tenía desprecio…

"… está bien" Michiru fallo al detectar lo melancólico que Shirou había sonado al decir eso.

Derrotada, dio una marcha lenta y desganada a la azotea… al llegar afuera tuvo un recordatorio de que el día estaba precioso, aún quedaba mucho del mismo por delante y estaba por pasarlo en su habitación.

Se detuvo abruptamente antes de terminar de sujetar la perilla de su puerta, dio un suspiro agobiado consigo misma, recordándose el ciclo de darse valor y acobardarse en el que se había atascado, ¿por cuanto tiempo seguiría así? No más del que ella lo permitiría "Sera como arrancar una bandita" murmuro, antes de darse la vuelta con intenciones de volver donde Shirou… aun si tenía que gritárselo y llorar después, lo haría.

Apenas se dio la vuelta se encontró con Shirou con su recurrente cara de poker a menos de un metro de sus propios pasos.


*¡GHYAAAAAAAAAAAAAAAAAGH!*

En la acera debajo del edificio de la cooperativa un par de transeúntes se encogieron de miedo e instintivamente se convirtieron en un perro y un canguro al escuchar un agudo y estridente chillido de terror proveniente del cielo, ambos se miraron entre ellos y a los alrededores antes de rápidamente abandonar el lugar temiendo por su seguridad y/o que hubiese algo grave pasando por las cercanías.


Al volver arriba, Michiru a este punto estaba hincada en el suelo, jadeando, con una mano en el pecho asegurándose de que su corazón siguiese ahí y con la cara azul del miedo mientras sudaba frio.

Shirou no supo cómo actuar al respecto, intento borrar la involuntaria sonrisa que se entreveía en sus labios sin demasiado éxito, aclaro su garganta un poco "Lo siento…" supuso que ofrecer una disculpa era el primer paso.

El susto dio paso al enojo, Michiru sintió como su frente se fruncia violentamente mientras miraba a la inexpresiva cara de póker a unos pasos de ella.

Se puso de pie, lo tomo del suéter y lo miro a los ojos "Cuando… sigas a alguien así… al menos… ¡HAZ… RUIDO!" le bramo en la cara antes de encorvarse y dar un último suspiro.

Aun después de eso Shirou se mantuvo impasible, solo pensando en una cosa, la idea era preguntarle mientras hablaban de cualquier cosa para que pareciera lo más natural del mundo, pero el ya no era un adolescente, no podía planear todo tan a detalle y parecía que la situación requería que fuese directo…

"¿Tienes planes para después?" Espeto a secas como si fuese de lo más normal, ignorando por completo lo que sucedía en ese momento.

Michiru salió de su postura encorvada mirándolo con la expresión más confundida que podía concebir "¿…Eh? ¿Por qué?"


*Alrededor de 3 horas después*

No habían tenido muchas citas, si es que el dar vueltas por los barrios problemáticos de la ciudad indagando sobre algún delincuente, parar a algún puesto y comprar fire bull o comida frita en un palo contaban como citas.

No tener citas había sido un acuerdo silencioso entre ellos, pero llegados a este punto no tenía caso ser tan reservados… realmente es lo que quería y suponía que era bueno para Michiru considerando lo tensa que había estado últimamente.

En vista de que era una ocasión inusual, había decidido variar un poco su atuendo, reemplazando su largo abrigo por uno más discreto color café chocolate que solía reservar para los eventos de la cooperativa o la municipalidad y reemplazar sus no-características botas por zapatos cafés.

Fuera de eso se veía bastante igual.

Solo restaba que Michiru bajara, habían pasado treinta minutos desde que había subido a hacer dios sepa que cosa, después de ducharse y mirarlo sospechosamente por encima del hombro o desde las esquinas de cualquier pared, se había ido arriba a prepararse.

Cuando ella le pregunto en una voz molesta y adorable, ¿qué había pasado con la enorme pila de papeleo que lo había acaparado todo el día anterior?, el solo respondió "Seguirá ahí cuando vuelva…" juraría que Michiru lo desconoció por completo en ese momento, pero al mismo tiempo se veía inconmensurablemente feliz.

Empezó a zapatear al ritmo de la impaciencia mientras miraba regularmente el reloj en la pared.

Y ahora que se percataba, estaba completamente solo en la sala, rememorando un poco, recordó que Melissa le había dicho que saldrían por una razón… a la que no había puesto atención por dejar que Michiru acaparara su cabeza, en fin, y que no volverían hasta mas tarde.

La puerta que daba a la azotea se abrió anunciando la llegada de la chica tanuki, él pensaba que Michiru no podía robarle el habla después de su primera noche, pero demonios que estaba equivocado.

Era un cambio pequeño pero significativo, una blusa de tirantes color rojo que dejaba sus hombros al descubierto y suplía su característica sudadera, una falda de mezclilla color azul con unas medias color negro, su calzado eran sus confiables zapatillas deportivas que evitaban que su atuendo se viera demasiado formal.

Era una elección tan "Michiru" y tan nuevo a la vez.

La chica tanuki decidió que Shirou llevaba demasiado tiempo viéndola.

"¡Di algo me estas asustando!" Agito sus brazos histéricamente mientras le reprochaba.

Todo este conjunto era parte de lo que Nazuna le había hecho comprar, bajo el motivo de "Absolutamente tienes que tener esto" o "Es para alguna ocasión especial" o "Te veras increíble en esto" todas dichas por Nazuna.

"… Te ves bien" Ella sabía que no podía esperar demasiadas palabras dulces de Shirou, pero aun si era simple, dicho en ese tono tan fascinado extrañamente le pareció un cumplido genuino.

Michiru se puso roja hasta las orejas.

"¿A-a donde iremos?" No le había informado en ningún momento a donde irían, todo era planeado por Shirou y suponía que no le daría las opciones a ella.

"Lo sabrás cuando lleguemos" Y por supuesto aún se negaba a decírselo, obteniendo una cara molesta de ella.

Se adelantó a la salida de la cooperativa y Michiru le siguió a la calle que era iluminada por un cielo anaranjado que despedía al cielo diurno, realmente se habían tomado su tiempo, antes habría sido seguro que caminarían hasta allá, pero esta vez, por ningún motivo en particular, que evidentemente no era en absoluto lo bien que se veía Michiru, Shirou decidió que tomarían un taxi.


Él sabía de antemano que Michiru no se sentiría cómoda en algún lugar ostentoso o con demasiada "clase", sin embargo, también quiso llevarla a un lugar donde seguro no había estado.

Así que optó por un punto medio.

Apenas salir del taxi, Michiru miro la fachada del lugar, si mal no recordaba por lo dicho por sus padres, este parecía basarse enormemente en un bar-restaurante Yakiniku.

"Woaahh~ No sabía que había uno de estos en la ciudad" Michiru no fallo al impresionarse, Shirou pudo sentirse un poco complacido al respecto.

"Rose suele venir aquí con su círculo de amigos y gabinete, celebran cumpleaños, entre otros asuntos, pero logre que me hiciera un cupo para nosotros, ¿vienes?" Le dijo desde la entrada ofreciéndole la mano, con las mejillas teñidas Michiru la tomó mientras el mesero los guiaba a su mesa.


La estaba pasando de maravilla, en contraste con el Yakiniku común (Aunque Michiru nunca había entrado a uno), en lugar de las pequeñas esquilas de carne de la costosa wagyu, les habían proporcionado cortes de carne de un tamaño más "generoso", acompañados con otros pequeños aperitivos como pequeñas salchichas y vegetales que complementaban la carne a la parrilla, eso sumado a una variedad de bebidas, de las cuales Michiru simplemente había pedido un refresco, a Shirou le levanto ciertas interrogantes, considerando la tendencia de Michiru de aceptar alcohol sin pensárselo mucho, pero aun así no protesto, pues en cierta manera esperaba convencer a la chica de no alcoholizarse durante su velada, decidió seguirle el ejemplo para no tentarla pidiendo lo mismo.

Para su mesa, les habían proporcionado un espacio aislado por una puerta corrediza y paredes de madera, por lo cual otros comensales no podrían verlos o molestarlos.

La parrilla redonda en el centro de la mesa tenía un tamaño lo suficiente como para acomodar la carne en gran cantidad, pero sin generar tanto calor como para incomodar al par.

La conversación era terriblemente mundana para ambos, pero aun así encontraron comodidad en toda clase de anécdotas.

Las de Michiru estaban limitadas a su vida en el campo y su vida escolar, no le emocionaba demasiado hablar de la etapa más riesgosa de su vida cruzando el país para llegar a Animacity, pero lo incluyo de todas formas para competir con las anécdotas de un lobo inmortal que había visto ya gran parte del mundo.

Shirou por supuesto omitió todo lo que tuviera que ver con guerras, masacres, etc.

Y aun así parecía darse el gusto de presumir…

"Después de que Rose entro a la universidad me quede sin que hacer, así me exilie a América por una temporada" Siguió hablando en esa voz estoica mientras se aseguraba de que su comida no se carbonizara.

"Oye… sobre la alcaldesa" Michiru se volvió algo tensa pero igualmente curiosa.

"¿Si?" Pregunto sin dejar de ver la parrilla, aun conociéndose de tanto tiempo, sabía perfectamente que Barbara lo empalaría si hablaba demasiado de su vida personal, así que procuro no aflojar la lengua más de lo que debía.

"Si se conocen desde que era joven… " Jugo un poco con sus dedos haciendo círculos en la mesa, preguntar al respecto era más incómodo de lo que pensaba.

"Aja" Finalmente le sirvió su primer corte a Michiru con la pinza para carne que les proporcionaba el restaurante.

"Ustedes dos…" La insinuación fue obvia, Shirou pareció espantarse al respecto, casi tirando las pinzas en el fuego.

"…. ¡No!" Negó como si eso hubiese sido una broma de mal gusto, casi sonriendo un poco de incomodidad, haciendo que Michiru se interesara aún más.

"¿Nada? ¿Ni un poco?" Michiru se inclinó hacia adelante siendo advertida por el calor de la parrilla de no acercarse mucho.

"Nunca… ¿porque te interesa tanto?, nadie quiere saber de un ex" Saco su propia carne de la parrilla.

"Ehh, yo te diría sin problema" Mierda, incluso ella se impresiono al decir tal cosa, pero Shirou no pareció movido al respecto en lo más mínimo.

"No lo harías porque no has tenido…" Replico a secas mirándola fijo, si no lo conociera pensaría que era una especie de burla… espera, claro que lo era.

"¡O-oye! ¡No asumas cosas sobre mi así!" Levanto la voz mientras casi se subía a la mesa, olvidando que había gente en los cubículos de al lado.

"¿Es mentira?" Pregunto con perspicacia en su voz, mientras hacia una señal con su mano para que bajara la voz y de paso se bajara de la mesa.

La intensidad en la mirada de Michiru se apago en una oscuridad deprimente.

"… no" Lo único que le frustraba de no haber tenido una vida amorosa en la preparatoria (por decisión propia) era no poder borrar la cara de presumido de Shirou justo ahora.

Aunque para ser justos solo tuvo que decirle que no a dos chicos antes de ser catalogada como inaccesible… ahora realmente estaba irritada, procedió a desquitarse con el culpable.

"Oh… pero me imagino que tú, con tu encantadora personalidad y buena disposición con las personas, tuviste un montón de citas, ¿no es así señor sociable?" Lo dijo en la manera más condescendiente posible, pero lejos de verse intimidado o incomodo, Shirou parecía tomárselo con gracia, eso la hizo pensar que… "No juegues…"

"Soy de edad Michiru, a los cuarentas mucha gente ya habría tenido la mayoría de las citas de toda su vida, aunque nadie quiere saber de eso…" Tomo un sorbo de su bebida.

De seguro estaba fanfarroneando ¿Como es que él pudo hacer que alguien se fijara en el?… aunque bueno, si lo pensaba con detenimiento, Shirou realmente tenía otros puntos, por muy superficiales que fuesen…realmente eran buenos puntos, y mil años eran MUCHO tiempo, su frente llego a la mesa en derrota.

Le daba miedo preguntar por detalles, la seriedad de la relación, cuantas había tenido, entre otras cosas o si es que "alguna" había sido en animacity.

Shirou sonrió levemente con un notorio buen humor, también tenía que ser honesto.

"… Tuve citas, pero nada que estuviese hecho a perdurar…" Aclaro buscando restarle importancia al asunto, corto un pedazo de filete y lo comió.

Eso sirvió para mejorar su humor, con algo de picardía, pero envuelta en nerviosismo se le ocurrió una pregunta riesgosa.

"¿Yo… estoy hecha para perdurar?" Tomo un bocado de su propio corte de carne para ahogar la próxima pregunta estúpida que pudiese decir.

Lejos de cohibirse Shirou realmente pareció pensárselo…

"… Depende" Soltó simplista.

"¿eh… depende de qué…?" Con una voz inusualmente amenazante Michiru reacciono agresivamente, tomando disimulada el cubierto que estuviese más a su alcance.

"De que no te aburras de mi…" Dijo en un tono extrañamente entrañable, Michiru se atraganto con su propia lengua… supuso que esa era su concepto de romántico, y no supo cómo reaccionar al respecto, se volvió algo tímida en consecuencia, pero realmente le había gustado escuchar eso.

Lo que siguió fue volver a las anécdotas tontas, era la mejor manera de evitar tocar otra laguna sensible.

Era una velada hermosa, casi se había olvidado de que la razón de estar aquí, era pasar el mejor tiempo posible hasta que tuviese que contarle a Shirou que estaba embarazada.

Y con ese pensamiento, los recuerdos de esta noche podían hacerse más frágiles.

Lo mejor era disfrutar el resto de la cena a plenitud.


Dos horas de charla y comida pasaron volando, terminando la cena y después de que Shirou pagara la cuenta, aun con una pequeña insistencia de Michiru a dejarla pagar la mitad, insistencia que murió al ver que solo la mitad de la cuenta podía igualar su pago de esa semana, ambos tomaron el camino largo a casa, el sol ya había desaparecido dando lugar a los primeros indicios de la noche, mientras andaban por la acera de camino a la cooperativa, por alguna razón que Shirou desconocía, Michiru parecía muy apegada a él, en contraste con otras salidas o patrullas, donde ella parecía no poder quedarse quieta mientras se le adelantaba o se quedaba atrás alternando entre las dos, fue la primera vez que se tomaron de las manos todo el camino a casa, eso lo ponía nervioso como ella no tenía idea, pero no soltó su mano durante todo el camino.

No dijeron nada más, ni cuando llegaron a la cooperativa que seguía desierta y sin señales de Melissa o Gem, aun no podía recordar a donde habían ido los Horner, la puerta de la oficina de Shirou era la última parada antes de que se fueran a dormir.

Aun no podía hacerlo.

Shirou le dio un simple beso para luego desearle las buenas noches, antes de abrir la puerta de la oficina Michiru tomo su mano de manera apremiante.

"¿Podemos hablar en mi cuarto?"


Perdón si me tome mi tiempo y mas aun por la hora a la que lo subo, espero que sea de su agrado, los vere en otro capítulo, recuerden comentar y votar por el capitulo para que sienta mas ganas de escribir.

Nos vemos.